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Opinión

Guillermo Mendoza Dávila

Lo más grave que hay frente a la corrupción es que no hay sanción colectiva. Porque hay ladrones que todo el mundo sabe que son ladrones, que todo el mundo los marca con el dedo y los reciben muy bien y los aplauden porque tienen dinero o porque tienen poder”.

Rafael Caldera.

Cuando les pregunto sobre el gobierno que merecemos, no puedo menos que recordar esas tristemente certeras palabras del señor expresidente, recordado hoy más por la trascendencia de su padrinazgo del otro finado que por lo que logró en su dilatada trayectoria política, con sus dos períodos presidenciales. Incluyendo el triste legado de su hijo, el muy conocido pimentón.

En Carabobo gobernó por muchos años un señor que llegó de Caracas “limpio de solemnidad”. Bien lo recuerdo manejando él mismo su Mitsubishi negro, muy usado, al inicio de la campaña electoral. Ahora vive cómodamente con toda su familia en Connecticut, administrando su boutique financiera. Todos sabemos de donde salió el dinero para eso, pero muchos se rinden a sus pies. “…y los reciben muy bien y los aplauden…”.

También evoco aquel gris aspirante a la sociedad Valenciana de nombre Miguel, ufano opositor, cuando me invitó a su casa para asesorar a su grupete de amigos sobre aquellos bonos que el gobierno emitió a inicios de siglo, que se suscribían en bolívares a tasa preferencial y se podían redimir en divisas. Ante mi rotunda negativa me dijo con sorna, “pero compadrito, ahí nos podemos ganar una plata”. El dinero toma precedente ante la coherencia moral.

Llego al club un día cualquiera y veo a muchos socios de la high pelarle el diente al amigote aquel que salió de abajo con unos concretos contratos, medidos no en metros cúbicos sino en el voltaje del enchufe regional. Asumo que les paga los tragos y les invita la cena. “…y los reciben muy bien y los aplauden porque tienen dinero…”.

La otra tarde salí de mi oficina y una joven, por cierto muy poco agraciada se dirige al estacionamiento delante de mí y se sube a su auto que estaba parado en el único puesto designado para minusválidos. Observo indignado que además hay muchos otros puestos libres, pero este es obviamente el mejor, el que está más cerca. “…no hay sanción colectiva”.

Un anodino vecino lucha a brazo partido por presidir el Condominio donde vive, no para trabajar por su comunidad con transparencia y pulcritud encargado de los vigilantes y el ornato, sino más bien porque reparar las casetas y cambiar las luminarias deja una pequeña comisión. Y nos preguntamos, hasta dónde podremos llegar. “…que todo el mundo los marca con el dedo…”.

Ahora leemos, con lo poco que nos queda de capacidad de asombro que una joven de una buena familia, egresada de un reconocido colegio está supuestamente involucrada en la red de corrupción y degradación en PDVSA. Y no podemos menos que preguntarnos adónde se fueron los valores de nuestra sociedad. Pareciera que hemos perdido el sentimiento de la propia identidad. Es el dinero quien manda, nada más.

La oposición política está en disputa permanente por el poder entre las distintas facciones, en muchos casos más para lucrarse que para hacer el bien, como bien lo demostró el escurridizo López con su manejo de Monómeros. Una sola cara aparece con visos de honestidad y no es de extrañar que vaya punteando las encuestas. Ello en parte explica la alienación social y la pérdida de identidad colectiva… y es que no se ve salida digna.

Bastante y con razón criticamos la gestión pública a todo nivel. En las últimas dos décadas hemos visto desaprovechar extraordinarias oportunidades de continuar con el desarrollo de nuestro país, las condiciones sociales y las oportunidades económicas de nuestro pueblo. La corrupción y el desatino destacan por doquier.

Allá rodaron los avances en la educación, se deteriora la extraordinaria infraestructura edificada durante los 50 años anteriores al proceso actual y no se construye nada nuevo. Los empleos se acaban, los empresarios pasan las de Caín. Empero, no podemos menos que observar con desconsuelo como la filosofía de Eudomar Santos campea por estas calles. Todos los que están reflejados en este escrito quisieron que los pusieran donde haiga.

Nos criaron, sin dudas que a unos más que a otros, con en el sentido de que nuestras acciones y nuestros valores morales no deben ser contradictorios. Actualmente, la norma no parece ser esa, vemos como las acciones van detrás del dinero de forma amoral. El filósofo francés Joseph de Maistre (1753-1821) sostuvo que “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”. Es por eso que hoy les pregunto, ¿qué gobierno merecemos?

guillermomendozad@gmdconsultor.com

 3 min


Jesús Elorza G.

Por haber traicionado a mi Señor, traducido en el Soberano descalzo y hambriento, a la tierra en la que no nací, la que me vio crecer luego de haberme bendecido con sus riquezas y haber obtenido todo el poder del mundo, vengo a entregar de manera invisible estas preces, estos derrumbes verbales porque es lo único que he dejado luego de raspar la olla y salir corriendo.

Aquí les dejo estas perlas que no son tales:

I

La costumbre en otros tiempos

era nombrar los herederos

pero en medio de este verguero

por el que estamos pasando

solo les iré dejando

angustias y desesperos

porque no me alcanza el dinero

por tantas malversaciones

e indebidas apropiaciones

con los miserables

sueldos y pensiones

nos están matando de hambre

tanto que hoy parecemos un enjambre

de indigentes y pordioseros.

II

Aquí estoy pueblo querido

en medio de este despelote

Yo soy Judas Iscariote

el que a Jesús ha vendido

y como siempre he venido

a leer mi testamento

porque dentro de pocos momentos

voy a ser ajusticiado

o mejor dicho quemado

por mi mal comportamiento

III

Testo con todo el jaleo

Y es la verdad con que hablo,

Les dejo aquí mientras tanto:

“no es bloqueo, es saqueo”.

IV

Digo que aquí no hay bloqueo

Aunque el bigote lo afirma,

Y al saber que es pura intriga,

Aquí lo que hay es saqueo.

V

Bloqueo rima con tanteo

Y si el del mazo atestigua,

Verá que sólo las migas

Son parte de este saqueo.

VI

A Tarek lo sofoca el tal saqueo

Escondido en una hendija,

Porque le arden las verijas

De tanto gritar ¡bloqueo!

VII

Ahora entre peo y peo

Les dejo este son que rima

Y sin usar carabina

¡No es bloqueo, es saqueo!

VIII

Entre jadeo y saqueo

Hay letras que denominan

El zaperoco y la espina

Que ha destapado este peo.

IX

Con genocida intención

Decretaste

Salarios de Hambre

Para toda la población.

X

Nos tienen a pan y agua

Con unos sueldos miserables

Causando en la población

Un daño irreparable.

XI

Servicios desmantelados

Todo envuelto en un chiquero

Sin agua, gas, medicinas, luz ni alimentos

No por bloqueo sino por saqueo.

XII

Para aumentar este desastre

a través de la ONAPRE

el salario de los educadores

lo pulverizaste.

XIII

En nuestras cajas de ahorros

hay un robo descarado

lo que nos corresponde por ley

el gobierno se lo ha embolsillado.

XIV

Tú partido de Iscariotes

Bojote ($) tras bojote ($)

con malvada apropiación

saquean la nación.

XV

Para los presos políticos

pedimos la Libertad

es un acto de justicia

es cuestión de humanidad.

XVI

Por todos estos motivos

le pedimos al gobierno

que dejen el manguereo

también el manipuleo

porque ya todos sabemos

que no es bloqueo es saqueo.

 2 min


Eddie A. Ramírez S.

El saqueo, pillaje o hurto ha estado presente desde el inicio de la historia. Hay varios tipos, entre otros, los roba gallinas, los que saquean por hambre o en rechazo a determinado gobierno, los soldados que saquean para cobrarse deudas o para castigar a una ciudad que no se rindió. También el pillaje de obras de arte por particulares o por gobernantes. En la Venezuela del siglo XXI estamos ante un caso quizá inédito: un régimen que saquea la propiedad privada y que, además, permite que funcionarios saqueen las empresas del Estado.

Los roba gallinas abundan, aunque ahora los objetivos son automóviles, celulares y joyas. Abundan los saqueos por hambre o por rechazo a un tirano. Francia e Inglaterra saquearon antigüedades egipcias. Hitler robó obras de arte a los judíos. Los pillajes de mayor magnitud, acompañados de asesinatos y violaciones, han sido cometidos por soldados. Conocido es la destrucción y pillaje de Jerusalén cometido por los babilonios en el 587 AC. Roma fue saqueada por el visigodo Alarico en el 410 DC, quien exclamó “Ay de los vencidos”, en respuesta a unas protestas de estos. Pizarro y Cortés saquearon al imperio inca y al azteca, respectivamente. Soldados españoles molestos por la falta de paga, saquearon la ciudad de Antwerpen en 1576, lo que se conoció como “ la furia española”.

En Venezuela, hasta el siglo XX y considerando la magnitud de los hechos, Antonio Guzmán Blanco y Juan Vicente Gómez fueron los mayores saqueadores del país. Las “comisiones” por empréstitos o por obras públicas eran las vías más fáciles, aunque Gómez también utilizó el otorgamiento de concesiones petroleras y la presión para adquirir tierras por cuatro lochas. Recientemente, un familiar del dictador Pérez Jiménez declaró que “ él no tenía necesidad de robar porque le daban comisiones”.

En el siglo XXI se han producido saqueos en varias ciudades por parte de una población que no tiene acceso a los alimentos por el desempleo, alto costo y escasez. Desde luego que es inevitable que se infiltren malandros que se apoderan de productos no comestibles. El mayor saqueo lo inició Hugo Chávez con una ola de expropiaciones sin compensación. Edificios y empresas fueron a parar a manos del Estado, que al poco tiempo las quebró. La apropiación indebida de Agroisleña perjudicó a sus dueños y a miles de agricultores. La confiscación de empresas de la Costa Oriental del Lago de Maracaibo que prestaban servicios a los pozos petroleros perjudicó a sus propietarios, trabajadores y a la industria petrolera. Las condiciones del envío de petróleo a Cuba ha sido otro saqueo al país. Por cierto, Rafael Ramírez Carreño avaló esos desaguisados.

Nicolás Maduro ha tenido pocos bienes para estatizar, pero el robo en las empresas del Estado ha alcanzado montos nunca vistos. ¿Cuánto? La cifra es como las reservas en la Faja del Orinoco. Todo el mundo sabe que son muchas, pero no se conoce el monto exacto. En Estados unidos se entregaron varios ladrones relacionados con Pdvsa que denunciaron a sus cómplices para que les rebajaran la sentencia. El régimen nunca investigó esos casos, ni las denuncias sobre el Arco Minero. Ahora decidió encarcelar a 51 personas por los saqueos en Pdvsa y en la CVG. Hay muchas especulaciones del por qué están presos unos incondicionales del régimen. Algunos afirman que es un show, una componenda con quienes están encerrados. Esta hipótesis no toma en cuenta que nadie quiere estar “donde toda incomodidad tiene su asiento” y tampoco que su familia se afecte. Otra visión es que había una conspiración para serrucharle la silla al usurpador. El problema con este punto de vista es que el grupo no pertenece a un mismo clan. Algunos son incondicionales de Tarek El Aissami, pero otros son independientes.

Nos inclinamos a postular que la razón es más sencilla. La preocupación de Maduro es cómo mantenerse en el poder. Para ello, ha dejado saquear para contar con el apoyo de su entorno. No tenía que ser un Sherlock Holmes o un Hércules Poirot para conocer que estaban robando. Los rateros se acusaban por las redes sociales al hacer alarde de sus millones de dólares mal habidos y sus antiguos vecinos se percataban de su nuevo estilo de vida. Algunos de los hoy encanados tienen testaferros, pero solo para que les manejen los cuantiosos excedentes después de comprar lujosas viviendas en Venezuela y en el exterior, así como gastos en “muñecas” acompañantes y otras menudencias.

Como es evidente que Maduro les permitió robar ¿por qué los encarceló? No hace falta recurrir a teorías complicadas. Sencillamente, ahora que su popularidad está por el suelo, con un pueblo que tiene hambre, requiere alardear de que es el primer adalid contra la corrupción. Que nadie se engañe. Maduro es el principal culpable de esos saqueos. El caso de Tarek El Aissami preferimos omitirlo por falta de información fidedigna, aunque sin duda gran parte de los ladrones son gente de su confianza, ¿ Quería serrucharle la silla al usurpador?¿También estaba robando? ¿ Por qué solo lo destituye? ¿Acaso conoce demasiado y prefiere no enjuiciarlo? ¿Estará midiendo fuerzas dentro del partido? Esperemos el desenlace.

Como (había) en botica: Nuestro sentido pésame a los familiares de los compatriotas y de otras nacionalidades que fueron asesinados en México, cuando iban en búsqueda de futuro. Gabriela Montero ha sido reconocida como «Mujer Clásica del Año 2023», premio otorgado por el programa Performance Today para reconocer «a las mujeres que han hecho contribuciones significativas a la forma de arte de la música clásica y han inspirado a nuestros oyentes». Tal día como hoy, 4 de abril en el 2002, los trabajadores petroleros iniciamos un paro por cierto muy olvidado, en protesta por la decisión de Chávez de tomar a Pdvsa por asalto para poner sus recursos a disposición de su proyecto político ¡ Seguimos comprometidos! Lamentamos el fallecimiento de Douglas Osorio, compañero de Gente del Petróleo y de Unapetrol. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 4 min


Ignacio Avalos Gutiérrez

Tenía otras ideas en la cabeza, pero me resultó demasiado cuesta arriba no escribir sobre la lucha contra la corrupción emprendida por el Gobierno de Nicolás Maduro, asumiendo el riesgo de que mis palabras lluevan sobre mojado, pues es sin duda un evento sobre el que se han amontonado varias decenas de artículos y miles de twits.

Un viejo “flagelo”

En el transcurso de las dos últimas ´décadas y de los años que se llevan de la presente, ese antiquísimo invento que conlleva al mal uso de los recursos públicos forma parte, literalmente hablando, del paisaje venezolano y no hay que ser demasiado agudo para notarlo. Resulta lógica en un país gobernado bajo el control total de los poderes públicos, sin los más mínimos contrapesos que lo contengan, en el que la gestión ocurre en medio de una gran impunidad y una rendición de cuentas caracterizada por la ausencia y la alteración de los datos. No cabe extrañar, entonces, que las decisiones se orienten usualmente hacia los caminos verdes.

La gestión de Hugo Chávez incurrió, desde luego, en el pecado administrativo de la desviación de los recursos del Estado, cosa que hizo en gran escala y en medio de una gran arbitrariedad. Pero no cabe duda, ciertamente, que bajo la administración encabezada por Nicolás Maduro la corrupción se ha potenciado, conforme lo atestiguan numerosos informes, realizados por sectores de la oposición y organizaciones de la sociedad civil (ONGS), además de que abundan los casos en que es visible para quien preste siquiera un poquito de atención.

Henos aquí, en medio de la corrupción

Con la corrupción hemos topado, habría escrito Cervantes. Da la impresión de que el Gobierno se diera cuenta ahora. De repente, en días recientes y con Maduro como vocero, fueron surgiendo como de la nada varias denuncias sobre el uso indebido de los recursos públicos (oh sorpresa) por parte de altos funcionarios, cuyos largos tentáculos alcanzaban a personas que se desenvuelven en el ámbito militar y en el privado. Hablaba, así pues, de la desviación de cantidades enormes de dinero, expresadas en cifras cuya número de ceros resulta difícil de imaginar y que obviamente ha tenido graves repercusiones sobre el desarrollo del país, o sea, en las condiciones de vida de la mayoría de sus habitantes, a pesar de lo cual, por cierto, aún se siguen invocando las sanciones internacionales (que obviamente tienen un impacto nada despreciable), como la razón principal de que Venezuela se encuentre como como se encuentra.

Así, como si no hubiera roto un plato, Maduro emprendió una cruzada contra la corrupción, pronunciando épicos discursos contra los responsables, a quienes tilda de traidores que “ponen en peligro la Revolución”. “Caiga quien caiga”, dice una y mil veces, “… todos serán castigados con todo el peso de la ley”

El Bono Moral y Etica

En este marco, ha aparecido la Policía Nacional Anticorrupción que, no obstante haber sido creada en el año 2014, parecía haber estado en modo “clandestino”, pues nadie sabía nada de ella hasta ahora, cuando se ha dado a la tarea de detener a los que han sido indiciados como responsables del desfalco a la nación. Por otra parte, en estos días, se introdujo en la Asamblea Nacional el proyecto de Ley Orgánica de Extinción de Dominio, mediante la que se busca reforzar la lucha contra la corrupción. Así mismo, se ha instado a las diversas organizaciones de calle que escudriñen a sus vecinos y tomen nota si perciben algo “raro”, convirtiéndolos a todos en posibles sospechosos.

Así como éstas han surgido otras acciones a propósito de esta campaña, entre las que no me puedo permitir pasar por alto, por lo que significa dentro del estilo del gobierno - siempre en plan de intentar barnizar la realidad-, la aprobación con bombos y platillos del Bono Moral y Ética que implica la suma de 3,97 dólares para quienes lo reciban. A propósito de ello expresó, que se cumplía con honestidad y transparencia con el bienestar del pueblo. “Son tiempos que exigen honestidad”, añadió.

En vista de todo lo anterior, a Maduro se lo describe dentro de las filas de su partido como el presidente que con más convicción y fuerza ha luchado contra la corrupción a lo largo de toda nuestra historia (junto a Chávez, obvio).

¿Conflictos domésticos?

Las mencionadas iniciativas lucieron, en primera instancia, como un repentino y sorpresivo arrebato en defensa del patrimonio público. Sin embargo, al paso de los días, casi de algunas horas, y superado el shock inicial, fluyó la razonable sospecha de que no eran “moral y luces”, según recomendaba Bolívar, las que originabas la cruzada, sino diversas pugnas internas que han ido emergiendo al interior del denominado chavismo-madurismo.

En este sentido, no se crea que tales disputas remiten a desacuerdos ideológicos, a la defensa incondicional del eterno legado de Chávez o al sesgo que ha tomado el actual proyecto del Socialismo del Siglo XXI, transmutado en un capitalismo de burbujas. Y menos aún que aludan a los efectos del robo de los dineros públicos en la profunda crisis que abruma la existencia diaria de los ciudadanos. Se trata, más bien, de razones subalternas, reducidas a una vulgar refriega por el poder, estimulada principalmente por las elecciones presidenciales previstas para el año 2024, en las que no es ningún secreto que Maduro se presentaría para gobernar un tiempito más.

Conclusión (que no concluye)

Estas últimas líneas deben tomarse como una hipótesis, la que tal vez domina el ambiente. Pero en verdad el escenario es bastante más enredado, hay varias y muy distintas versiones acerca de lo que acontece, siendo la figura de Tarek El Aissami, el caso más claro de ello, así como las especulaciones respecto a quienes se encuentran en la palestra, quiénes son los que se adversan entre sí y quienes fungen de cómplices.

Lo que sí parece verdad es que la traición y el chantaje constituyen la barajita que casi todos llevan bajo la manga, librando la contienda por un botín en el que se entremezclan intereses, tanto políticos como económicos, que encuentra terreno fértil en el país deshilachado que venimos siendo desde hace rato.

En medio de este galimatías, tal vez los ciudadanos de a pie tengamos que hacer nuestra una frase atribuida a los españoles, la de Piensa mal y Acertaras. Ojalá que no.

El Nacional, marzo 2023

 5 min


​José E. Rodríguez Rojas

La lucha contra la corrupción emprendida por el régimen lo que ha evidenciado es que, después de dos décadas, el chavismo ha convertido a PDVSA en una gigantesca máquina de corrupción.

El petróleo ha sido la columna vertebral del régimen autocrático de Venezuela por décadas. Juan Pablo Pérez Alfonso fundador de la OPEP definió el petróleo no como el oro negro sino como el excremento del diablo. Una investigación sobre corrupción lanzada por el régimen de Maduro sugiere que algo de verdad puede haber en ello todavía.

Hasta ahora la investigación ha derivado en la renuncia de Ministro de Petróleo, el cual no ha sido mencionado en la misma. Cerca de dos docenas de personas han sido arrestadas y otras siete están siendo buscadas por la fiscalía. El episodio ofrece una rara ventana sobre el caos y la corrupción en los altos niveles de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) que Maduro, siguiendo los pasos de su predecesor, ha llevado a una situación cercana a la ruina.

De acuerdo a documentos vistos por Reuters más de 3 mil millones de dólares se han evaporado de PDVSA desde el 2020. Existen adicionalmente unos 18 mil millones extraviados por mala calidad de la deuda o fraude. En total 84 % de los envíos por barcos facturados durante los últimos tres años no han sido pagados. Algunos de los destinatarios de los envíos declaran que han pagado, pero las cantidades no aparecen en las arcas de la empresa. Los medios muestran imágenes de jets y edificios comerciales comprados con fondos de origen oscuro.

Las pérdidas para la compañía son graves. Ellas surgieron parcialmente por el temerario comportamiento de la empresa a fin de evadir las sanciones que le fueron impuestas desde el año 2019, después de que Maduro se declarara ganador en unas elecciones fraudulentas. Desde entonces la empresa ha estado vendiendo petróleo con un fuerte descuento a través de una red de intermediarios, mayormente refinerías independientes de China. Los intermediarios evadieron las sanciones utilizando barcos fantasmas que apagaron sus mecanismos de seguimiento o cambiaron sus nombres durante el viaje. Alguna de las empresas de intermediación se crearon semanas antes del acuerdo con PDVSA. Unas empresas han sido fraudulentas y no tenían intenciones de pagar las cargas recibidas.

Rumores de miles de millones de dólares extraviados y dudosas prácticas han estado rondando por Caracas por meses. Sin embargo el gobierno no ha dicho públicamente nada acerca del escándalo hasta el mes de marzo, cuando se confirmaron los primeros arrestos. Una teoría para explicar el retraso es que Maduro sintió la necesidad de dar una explicación por el deterioro de la economía. En el marco de una escasez de dólares el Banco Central de Venezuela ha estado luchando para fortalecer la moneda local, el bolívar, el cual ha perdido dos tercios de su valor desde octubre. Esto ha socavado el discurso de Maduro sobre la recuperación de la economía. La inflación creciente también es un problema para él y sus planes de reelección en el 2024.

Culpar a alguien de las malas prácticas de PDVSA es políticamente útil. Algunos especulan que la investigación está diseñada para enviar un mensaje a sus oponentes internos. Pero castigar a los responsables es un tema delicado en el mundo de un régimen despótico. En enero Asdrúbal Chávez, en ese entonces presidente de PDVSA, fue removido de su cargo. Él es primo del fallido autócrata, lo cual puede explicar porque la remoción no fue hecha pública en su momento.

Francisco Monaldi de la Universidad de Rice en Houston (Texas) duda que las acciones de Maduro tengan un carácter estratégico. En lugar de ello lo que la investigación evidencia es algo simple y triste: que la industria petrolera “es una gigantesca máquina de corrupción en la cual muy poco del dinero termina beneficiando al pueblo de Venezuela”.

Nota: el escrito previo está basado en la traducción libre del artículo: The Economist. 2023. Venezuela s autocrat launches a massive corruption probe. 30 Marth.

Profesor UCV

 3 min


Carolina Jaimes Branger

Ocurrió cuando yo apenas tenía cinco años, pero lo recuerdo tan vívidamente como si hubiera pasado ayer. Una tarde fui a jugar con mis amigas Mau y Érika Sosa. Tata, su nana, estaba barriendo el patio, cuando subió a hacer algo y dejó el montoncito de basura al lado de la escoba y el recogedor, justo al lado de la entrada de la casita de muñecas donde estábamos nosotras. Nos llamaron a merendar. Cuando salimos de la casita, algo de un color muy chillón llamó mi atención en aquel montoncito. Era un zapatico de plástico, de esos que venían como cotillón en las piñatas. Yo tenía uno, que le servía a una muñeca que era algo más grande que la Barbie. Pero me faltaba la pareja. Lo agarré y me lo metí en uno de los bolsillos de mi braga.

Cuando llegué a mi casa, fui directo a bañarme. Me desvestí. Mi mamá estaba conmigo en el baño, cuando sacó el zapatico del bolsillo. “¿Esto qué es?” me preguntó. Le expliqué lo que acabo de contar. “¿Te lo regalaron?”. “No”, respondí. “Lo saqué de la basura, lo iban a botar”. “No importa si lo iban a botar. Si no te lo regalaron, no es tuyo. Vístete que lo vamos a ir a devolver y te vas a disculpar”. Creo que fue la primera vez en mi vida que sentí vergüenza. Cuando llegamos a casa de los Sosa, no quería bajarme del carro. “Vamos, Carolina”, la voz de mi mamá era conminadora.

Érika Sosa, la mamá de mis amigas, me abrazó y me dijo que aceptaba mis disculpas, pero que en realidad no había nada que disculpar y que me podía llevar el zapatico. “Ahora sí te lo puedes llevar”, me dijo mi madre, “Érika te lo regaló”.

¡Qué lección de vida! Tuve la oportunidad de agradecérsela a mi mamá varias veces, cuando salían a relucir “escándalos” que, comparados con los robos de hoy en día, eran algo que podría calificarse de nimio, pero no lo eran. A los cinco años aprendí que ladrón es quien se roba un zapatico de plástico, quien se roba un lápiz, quien roba un banco, quien hace negocios sucios, quien defrauda a la Nación… Lo que difiere es el monto de lo robado.

Cuento esta historia en recuerdo de mi madre, agradecida por la educación que recibí, porque fue estricta cuando tuvo que serlo. Hoy, a la vista de estos robos milmillonarios de los que están acusados e imputados unos cuantos funcionarios, me pregunto dónde estaban sus mamás cuando empezaron a robar.

Es más, me pregunto qué tienen en la cabeza -y en el alma- esos padres que a sabiendas de que sus hijos no tenían cómo comprarse una mansión en el Caracas Country Club, un avión, una finca, apartamentos en las ciudades más caras del mundo, carros de lujo y un largo etcétera, se llenaban la boca contándoles a sus amigos “la genialidad para los negocios” de su retoño. Ningún adulto es tan idiota para no darse cuenta de lo que había detrás de esos “negocios”. Fueron alcahuetas y peor aún, cómplices de asesinato. Sí. Así como lo leen. Porque lo que se robó esa gente faltó en algún hospital para asistir a miles que murieron de mengua, esperando los insumos que no habían y que por el precio, eran imposibles de comprar en una farmacia. Son cómplices de darle aire a un régimen que ha matado y torturado a presos políticos. Sus hijitos, de los que se sienten tan “orgullosos”, se cogieron el dinero que estaba destinado a subir los sueldos de tantos empleados decentes, cuyos hijos, padres, o ellos mismos, han muerto de hambre.

¿Y qué decir de los “amigos”? ¡La mayoría aprovechando la chamba! ¡Y encima, no tienen el más mínimo reparo de publicarlo en sus redes sociales! ¡Qué podredumbre la de esta sociedad! ¿O debería llamarla más bien “suciedad”?

Tengo mis reservas sobre si estas detenciones son reales o solo son un show para captar votos. Las bragas naranjas “Alex Saab style”. Las poses pretendiendo que iban esposados hasta que al gordo de franela negra se le olvidó y se metió los dedos en la nariz. La braga de la única mujer entallada… ¿para que se vea más bonita?… La sala con las sillas de agencia de festejos… Habrá que esperar. Lo que no puede esperar es la reeducación en valores. Si eso no sucede, lo que cambiaremos serán los nombres. Los ladrones seguirán saqueando, depauperando, destrozando el país y matando a sus habitantes. Y la suciedad seguirá aplaudiéndolos…

@cjaimesb

 3 min


Ismael Pérez Vigil

El resumen sobre el camino del voto, iniciado hace dos semanas, lo concluyo en esta entrega con una exhortación al rescate del voto, al que debemos dedicar tanto esfuerzo como el que hemos dedicado a ayudar al régimen, de manera indirecta, a socavar ese camino, al prestarnos a su juego con políticas abstencionistas o denuncias de fraudes que no hemos podido probar ni concluir satisfactoriamente.

Pero antes, embalado como está el gobierno para mantener el poder con las elecciones de 2024, debemos esperar cualquier ocurrencia o que todo lo tiña con esa finalidad. Por eso, quiero examinar una última e “ingeniosa” modalidad del régimen para socavar la fe en la política, en las instituciones, en definitiva: en el valor del voto.

“… esto se arregló…”

Esa frase es, en mi opinión, una nueva modalidad, más sutil, de “trabajar” para mantenerse en el poder, pero es el mismo decorado. Lo lamentable es que no es solo una “prédica” del gobierno, sino también la de algunos sectores, de empresarios, de asesores y analistas, que nos pretenden mostrar un país más allá de la realidad, una fantasía económica, enumerando las cuatro o cinco medidas macroeconómicas adoptadas, absolutamente insuficientes para llevar comida a las mesas, generar empleos o resolver la carencia de elementales servicios públicos que atosigan a la población. La “mejora” de algunos sectores y de algunos indicadores económicos, o la frivolidad de algunos espacios de consumo y lujosa diversión, no son un indicador importante para aseverar que el 80% o más de los venezolanos, viviendo en precarias condiciones y sumidos en la pobreza, están saliendo de ella. Por mucho que los indicadores señalen que la economía creció en 2021 y en 2022, al nivel de las inversiones y actividad económica actual, se necesitarán varios años para que ese crecimiento nos nivele al PIB que teníamos a finales del siglo pasado, cuando comenzó este oprobioso régimen, o tan solo para nivelarnos al PIB del 2013, cuando se inició el régimen madurista.

No hace falta abundar más en el tema, ni hacer una descripción −que siempre será incompleta y poco detallada− de la inadecuada o claramente falsa interpretación de las cifras, sería un insulto a la inteligencia de los lectores, que se dan cuenta perfectamente de lo que ocurre y, de todas maneras, seguramente, no lo voy a hacer mejor que connotados especialistas en la materia, que han opinado al respecto y demostrado la falsedad de la imagen que pretende crear el gobierno. Solo me interesa resaltar el mensaje que es, para mí, claro: “como esto se arregló… ¿para qué cambiar? … mejor quedémonos como estamos…”. Ese es en el fondo el mensaje.

Debemos prepararnos para esa y cualquier otra estratagema; por ejemplo, de arremetidas diversas, acompasadas y concertadas, contra la elección primaria de la oposición democrática y que lamentablemente, ya lo vemos, contará con el apoyo de algunos “analistas”, supuestamente “opositores”.

Rescatando el valor del voto.

Si difícil y escabroso ha sido el camino del voto, para establecer la democracia, también lo ha sido el camino del rescate de su valor, del cual vale la pena resumir algunos eventos. Por ejemplo: uno, el esfuerzo importante que se hizo en 2006, con una candidatura presidencial unitaria, por consenso; dos, el triunfo en el referéndum constitucional del 2007, derrotando la propuesta de modificación de la Constitución; tres, las exitosas elecciones primarias en 2012 −de donde salió un candidato unitario− y otras durante varios años más; cuatro, el triunfo en la elección de la Asamblea Nacional en 2015 e innumerables triunfos parciales en Alcaldías, Gobernaciones, Asambleas Legislativas, Concejos Municipales, etcétera, durante los últimos 23 años.

Después de todos esos ejemplos, hasta resulta difícil entender, porque para un gran sector de la población sigue tan deteriorada la vía electoral; lo único que lo explica es que el régimen ha sido exitoso en su empeño de desestimar el voto, aun cuando los ejemplos demuestran que la oposición ha desarrollado una tenaz resistencia, que debemos continuar.

Coyuntura electoral.

No repetiremos argumentos ya trillados, pero en 2024, se nos presenta una nueva oportunidad con la elección presidencial; pero antes, en 2023, debemos ser exitosos en la selección del candidato o candidata unitario en el proceso de primaria; son dos hitos interconectados y dependientes, no habrá éxito en 2024, sin éxito en 2023.

La coyuntura electoral de los años 2023 y 2024, son una buena oportunidad para replantearnos como oposición, como país, como un todo, la superación de la crisis social, política, humanitaria compleja, que nos asola. Para ello es imprescindible dejar de voltear hacia atrás o hacia los lados, imprescindible mirar al frente, al futuro, tomar lecciones de los errores cometidos, enseñar al país que hay una ruta, que comienza y termina en la unidad de objetivos, una unidad más allá del candidato o candidata −que ya es algo− pero con un basamento real, pragmático, efectivo, que sume y multiplique, no que reste o divida al país.

Superar barreras

Nos corresponde para ello sortear algunas barreras, políticas y emocionales. Las políticas obviamente tienen que ver con los partidos, su credibilidad y la del liderazgo. Para ello es preciso que se imponga y mantenga el espíritu unitario, que se mantenga igualmente la presión internacional y que se desarrolle la movilización interna, ambos retos grandes e importantes.

Las barreras emocionales, relacionadas con las anteriores, también hay que superarlas y son esa mentalidad antipolítica −fenómeno realmente mundial− que mantiene el desánimo en importantes sectores del país, que produce rechazo al liderazgo opositor y que produce como efecto colateral la marginación de los procesos electorales. Es una tarea difícil, por el impacto innegable en redes sociales de las criticas indiscriminadas, que aun cuando puedan tener algún basamento, en buena medida siguen la pauta que marca el régimen para desmoralizar a la oposición y negar el valor del voto.

Conclusión.

La elección primaria de 2023, ya se ha dicho, es además una buena oportunidad de movilización y de mostrar al pueblo venezolano una cara unida y una alternativa para superar este oprobio y ganar las elecciones de 2024.

Algunos dudan, lo sé, que el voto sea el camino a la democracia, pues se afirma que no se cree que por esta vía el gobierno vaya a entregar el poder, si pierde la elección presidencial. Pero, en realidad, eso es algo que no sabemos si ocurrirá, que solo podemos especular, pues en verdad, nunca le hemos ganado a este régimen una elección presidencial. Ese es el reto para 2024.

Volveré la semana siguiente a la Semana Santa, con comentarios acerca del proceso de selección y designación de las Juntas Regionales que asistirán a la Comisión Nacional a organizar la elección primaria del 22 de octubre de 2023.

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