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Opinión

Eddie A. Ramírez S.

En el ámbito político se ha puesto de moda la palabra posverdad. Quizá se inventó para evitar llamar embusteros a quienes enredan los hechos, tergiversándolos con mala intención para confundir y sacar algún provecho. Tildar a un dirigente político, a un opinador o a un seudocientífico de cultor de la posverdad suena casi elegante y, desde luego, menos rudo que llamarlo mentiroso, tracalero, patrañero, embustero y otros epítetos. En el ámbito internacional, Trump y Putin son los grandes embusteros de los últimos tiempos. Trump por intentar desconocer la elección donde fue derrotado y Putin por aseverar que no invadiría Ucrania.

En la política vernácula, acusar de embustero a Maduro o a uno de sus palafreneros es redundante; lo son por la naturaleza neototalitaria del régimen y bastantes páginas les hemos dedicado. Desafortunadamente, también hay embusteros en el ámbito opositor. Quizá no sea políticamente correcto mencionarlos, pero no puede ocultarse su existencia porque causan mucho daño a la democracia.

El embuste más generalizado es tildar de colaboracionista y de falsa oposición a quienes se quiere desprestigiar. Es una descalificación que ha influido en la pérdida de confianza de los ciudadanos a parte de su dirigencia. Los imitadores de Cicerón arremeten con sus “catilinarias” como si tuviesen un colaboracionómetro. Consideran colaboracionistas tanto a Ramos Allup, Capriles, Leopoldo y Rosales, como a los alacranes Bernabé Gutiérrez, Luis Parra, Timoteo, Claudio o Luis Eduardo (Burrito) Martínez.

Sin duda, Ramos, Capriles, Leopoldo y Rosales han cometido errores, a veces han sido inconsistentes en sus planteamientos y pretenden ser los únicos con derecho a tomar decisiones, marginando a otros dirigentes. Además, pareciera que no se percatan del grado de aceptación y de rechazo que indican las encuestas. Sin embargo, tildarlos de colaboracionistas es una calumnia. Unos más, otros menos, han luchado todos estos años contra el régimen de Chávez-Maduro.

Otro embuste que ha hecho mucho daño es descalificar a Juan Guaidó, nuestro presidente interino, por incumplir con el mandato de sacar a Maduro que le dio el pueblo en las dos Consultas realizadas. Cuando se da un mandato hay que proporcionar los medios para que se pueda cumplir. Ese mandato que le dimos es como si le hubiésemos encargado que nos comprara una casa y no le dimos el dinero o el poder para adquirirla.

Guaidó ha tenido titubeos y ha pecado por inacción. Desconocemos si por falta de carácter o porque quienes lo eligieron lo tienen atado. Sigue teniendo respaldo internacional, a pesar de algunos debilitamientos por el tiempo transcurrido y cambios de gobiernos en la región. Por ahora, es nuestra mejor carta. Algunos han llegado al colmo de mentir afirmando que las recientes agresiones de que fue objeto por fanáticos chavistas fueron promovidas por él para elevar su popularidad, sin duda deteriorada. Extraña que, hasta el día de escribir este artículo, no haya habido declaraciones de solidaridad de los partidos.

Un tercer embuste es afirmar rotundamente que nunca podremos ganar una elección. Hemos ganado, aunque no hemos cobrado por los atropellos del régimen, pero también por no prepararnos para cobrar. Seguir predicando que no debemos votar es una necedad. Aun con las trampas y ventajismo del régimen hay que acudir a las urnas. Es una de las vías para movilizar a la gente. Votar no es suficiente si no acudimos organizados para contar con los testigos, tener un buen candidato y estar dispuestos a reclamar el triunfo en las calles.

Es un embuste seguir sosteniendo la posibilidad de una intervención militar desde el exterior con venezolanos en el exilio. Los cientos de compatriotas militares retirados que están en el exterior no cuentan con los recursos necesarios para vencer a la Fuerza Armada. También es embuste considerar factible la intervención de una fuerza militar extranjera de acuerdo al tratado internacional de responsabilidad de proteger. Ningún gobierno ha estado dispuesto a inmiscuirse por las armas en nuestro país. La tarea a realizar por nuestros oficiales retirados es convencer a sus compañeros activos de que, por el bien del país e incluso por el de ellos mismos, es conveniente que le quiten el apoyo a Maduro. Del lado de los gobiernos amigos, lo procedente es solicitarles que intensifiquen las sanciones, sobre todo las personales, para presionar por la realización de elecciones libres.

Es un embuste predicar que son colaboracionistas los que apuestan a la negociación política con el régimen. Si no hay mayor presión interna y externa es muy poco probable llegar a un acuerdo favorable a la democracia, pero hay que intentarlo. También es un embuste afirmar que la economía se está recuperando.

Gustavo Duque, alcalde de Chacao, dijo un embuste al acusar a los jóvenes de pintar grafitis sobre el mural de Ravelo. Además, fue colaboracionista al entregar a los muchachos a la policía política del régimen.

Desde luego que algunos no dicen embustes, sino que actúan de buena fe. Esto es explicable en ciudadanos no formados en la política, en quienes no están informados o que tienen otro modo de pensar. A ellos les pido excusas. Lo que es difícil de entender es a los que están curtidos en la política y conscientemente marcan indebida distancia, atacando por igual al régimen y a otros dirigentes de la oposición. Ojalá no sea que polarizan por interés político.

Como (había) en botica:

Los jóvenes Argelia Robaina, Carlos Maneiro, Luis Martínez y Jholbert Godoy, pintores de unos grafitis en un muro de la avenida Libertador fueron imputados, sin presencia de su abogada Ana Leonor Acosta, por “instigación al odio, asociación para delinquir y obstaculización de la vía pública”. Después de varias horas detenidos fueron puestos en libertad con medida cautelar.

¡Voy por ti!, exclamó el siquiatra cuyo resentimiento no tiene límites, en contra de un conocido banquero por quien no pongo las manos en el fuego.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 4 min


Edgar Benarroch

UNÍOS

Después de tanto tiempo requiriendo y demandando UNIÓN de todos quienes deseamos cambio radical cuanto antes, que el pueblo entero le ha planteado mil veces a la dirigencia opositora y ver que todavía ella no se concreta y hay momentos en que pensamos que más bien se aleja, necesariamente tenemos que preguntarnos ¿Quienes son los insensatos?, la dirigencia o nosotros, ¿la insensatez está del lado de quienes tienden el deber de construir la unión o de quienes la solicitamos a gritos diariamente?

Al reflexionar sobre este capital y vital tema, concluimos que la insensatez está del otro lado, de la dirigencia que tiene el ineludible e inaplazable deber de construirla, apartando todos los intereses sectoriales o personales que son subalternos ante el gran y sagrado interés nacional.

Siempre la unión la han reclamado desde todos los sectores y corrientes del pensamiento, desde los más extremistas hasta los moderados. Carlos Marx solicitó, desde su alocado esquema de la lucha de clases, la unión del proletariado para dominar a la burguesía y los filósofos y pensadores defensores de la dignidad de la persona humana, también la han requerido para hacerla valer y preservarla de los tiranos y malvados. La unión nunca es mala, siempre es buena, lo que no puede o es difícil para uno o más, es posible y relativamente fácil para la UNIÓN de todos los involucrados.

Se acaba de reestructurar la Plataforma Unitaria Nacional y se designó a Omar Barboza su coordinador. Cuando le comuniqué a Omar mi satisfacción por su designación y expresé deseos de éxito en su seria gestión, le manifesté que consideraba prioritario el logro de la UNIÓN del país deseoso de cambio radical cuanto antes, como la mejor estrategia para salir de lo que angustiadamente tenemos y empezar la reconstrucción nacional. Entiendo que en eso se trabaja día y noche y Dios quiera cuanto antes tengamos la buena y esperanzadora noticia de la UNIÓN de todos, nos llenaría de emoción desbordante por un país muy distinto y mucho mejor.

Claro está, que con el cambio sólo no se logran resolver los dramáticos y profundos inconvenientes que conforman la crisis que sufrimos, es simplemente y no tan simple, el inicio necesario y de vital importancia capital. Vendrá luego un nuevo y por supuesto mejor gobierno con un programa que debemos elaborar donde estén las soluciones a la crisis que deben ser profundas pero creíbles y sobre todo realizables, sino para resolver a plenitud los problemas, que son muchos y hondos, al menos colocarnos en la vía para lograrlo.

La UNIÓN es el inicio de todo lo que queremos: Salir cuanto antes de lo que tenemos, ganar las próximas elecciones con un candidato que debe ser expresión de esa unión y cumplir una gestión de gobierno que nos devuelva la esperanza y optimismo de un país distinto y mejor.

La UNIÓN es la semilla que dará vida a la nueva Venezuela que todos aspiramos, donde respiremos aire puro, lejos de este contaminado de odios, rencores y fracasos, donde nuestras necesidades las podamos atender y solucionar y vivir con prosperidad, bienestar y felicidad.

13 de junio 2022

REITERAR Y REINCIDIR

Reiterar es volver a hacer una cosa o decir algo ya dicho, en especial para insistir sobre un asunto o dejar muy clara y firme una opinión. Reincidir es incurrir de nuevo, resaltar con fuerza el interés de o en algo para llamar la atención sobre su importancia.

Resalto estas dos palabras porque con el tema de la necesidad y urgencia de la UNIÓN de todos quienes queremos cambio ya, me comporto exactamente pertinaz y persistente y si se quiere obstinado y terco. Sé que he sido, sobre todo en los últimos tiempos, repetitivo y reiterativo planteando el tema de la UNIÓN del país nacional y especialmente de la oposición política y a lo mejor he sido fastidioso y pesado; asumo las consecuencias de esta conducta que no aspiro a abandonar hasta tanto ver que aquella se concrete.

De este régimen estoy seguro vamos a salir, pero queremos y reclamamos que sea cuanto antes y sin demora, el tiempo transcurre y en él vemos más maltrato, mayor destrucción y menos oportunidades de desenvolvernos en paz, bienestar y felicidad.

Para que la salida de este oprobioso y totalitario régimen sea cuanto antes, es indispensable la UNIÓN del país nacional y en particular de la oposición política que lo enfrenten con voluntad, disposición, valentía y coraje; sino, tendremos que resignarnos a esperar treinta largos meses que nos separan de las elecciones generales y esa espera es pedir demasiado y no creo el pueblo la resista porque está hastiado y sobresaturado de tanto daño y maltrato.

Asumo las consecuencias de mi terquedad y obsesión y espero y deseo no aburrirlos y cansarlos con tanta reiteración y reincidencia, lo hago porque me parece fundamental y vital la UNIÓN. Cuando ella se concrete, Dios quiera sea lo más cerca posible, aunque sea para salir de lo que tenemos e iniciar el camino de la reconstrucción nacional o refundación de la Republica como algunos lo piensan, renacerá la esperanza cierta y el optimismo verdadero en un país muy distinto y mucho mejor,donde podamos desenvolvernos con prosperidad, bienestar y felicidad, donde no exista hambre, donde haya seguridad, empleo, servicios públicos eficientes y podamos disfrutar de las bondades del país con tranquilidad y sosiego.

Así pues, continuaré con mi insistencia que se impone en mi mente y sentimiento de manera repetitiva que no puedo evitar con facilidad. Cuando vea y sienta la UNIÓN nacional me liberaré de mi obsesión al ver nacer nuevas y frescas esperanzas en un país como todos lo deseamos y queremos.

12 de junio 2022

A NO SE QUIEN ES

Con motivo de la nota pública que le envié a mi fraterno amigo Sotero González, Alcalde de Urdaneta de Aragua, por su lamentable y dolorosa renuncia a COPEI, alguien que no se quien es, porque no se identifica en su escrito, se refiere a mi y publicita lo siguiente: UNO, que se quedó mudo con tanto cinismo. DOS, que presido el IFEDEC-capitulo Aragua y por eso estoy con Eduardo Fernández y su partido Unión y Progreso y que soy uno de sus pilares fundamentales. TRES, que escribo a nombre de Union y Progreso y me fui de COPEI, y al final, este señor dice: “Benarroch nos traicionó en San Jacinto donde le entregó el partido al herrerismo , pero se aseguró su tercer lugar en la plancha del partido de Aragua al Congreso Nacional, negociando al equipo del difunto Casanova”.

Debo, en honor a la verdad y para salirle al paso a tanta barbaridad, falsedad y mentira, decir lo siguiente: si se quedó mudo, es bueno recobrar la voz porque con ella, además de la escritura, nos comunicamos y entendemos. Sí presido el IFEDEC de Aragua que nada tiene que ver con Unión y Progreso, son dos cosas totalmente distintas. Aprecio y admiro a Eduardo Fernández y veo en él una reserva probada del país, adecuada para atender con éxito este tiempo tan menguado de la Patria y tan penoso para todos nosotros. No me he ido de COPEI nunca y menos en esta hora tan difícil e incómoda para el país y el partido. Por último, nunca he traicionado a nadie y Dios me ampare de hacerlo. Lo ocurrido en San Jacinto cuando se reunió la convención regional de COPEI de Aragua, que por desgracia general fuimos derrotados conmigo como candidato a la Secretaria General regional, lo lamenté y aún lamento muchísimo, sin guardar rencores, y le avizore al partido un futuro inmediato incierto, lamentablemente no me equivoqué y los resultados lo lanzaron a la vista.

Tuve un revés electoral en mi partido que acepté con gallardía y con los pantalones bien puestos donde los llevan los hombres íntegros, como me considero. Jamas negocié nada ni con el herrerismo de entonces ni con nadie, fue el Comité Nacional del partido que por unanimidad me colocó en el segundo lugar de la plancha y no de tercero como dice el difamador, a la Cámara de Diputados del Congreso de la Republica por Aragua y por COPEI.

Jamas he utilizado el nombre de José Casanova, quien fue y es mi hermano de siempre, que no sea para recordarlo con inmensa solidaridad, cariño, vanagloriarlo y tenerlo presente en la lucha que hoy adelantamos.

Este señor, que no se quien es, solo de el se que no me conoce, es bueno que se entere de manera correcta y debida de la historia para hablar de ella con propiedad y no valerse de la barbaridad, falsedad y mentira para ofender a unos y aplaudir a otros.

Espero no hacer de este desagradable episodio algo interminable. Por mi, ésta es y será la única nota que le dedico a este desagradable asunto, porque no quería ni debía dejar sin responder a la alusión tan personal, como impropia, insidiosa e inmerecida que este señor, que no se quien es, hace de mi.

Agradezco excusas por esta perorata en primera persona, pero creo ustedes entenderán lo acontecido. Abrazo siempre solidario.

11 de junio 2022

DEBEMOS ATENDER Y ARREGLAR LOS ASUNTOS PENDIENTES CON EL PAÍS

En 1983, cuando el Santo Papa Juan Pablo II realizó su Visita Pastoral a Nicaragua, Managua, procuró encontrarse con Ernesto Cardenal para reprenderlo como efectivamente ocurrió. Cardenal murió en 2020 y fue sacerdote católico, teólogo, escritor, revolucionario y poeta que se fue apartando de las enseñanzas y mandatos del catolicismo y se transformó en desobediente a las normas establecidas por el Vaticano que se correspondían con sus votos sacerdotales y se hizo contestatario a manos militaris.

Para ese entonces estaba muy comprometido con el sandinismo y ocupaba el Ministerio de Cultura de su país, pese a que el Vaticano le había ordenado, junto a otros dos sacerdotes, que abandonara la responsabilidad pública que detentaba en el régimen del sandinismo encabezado por Daniel Ortega.

Esta decisión de ese régimen de incorporar sacerdotes católicos a su gestión, obedeció más a una estrategia de ganarse el sentimiento católico mayoritario del país que a confianza e identidad con la Iglesia representada por esos sacerdotes. Cardenal participó en un movimiento armando que intentó asaltar el Palacio Presidencial de Managua donde se encontraba el dictador Somoza que fue conocido como “la rebelión de abril”.

Cuando el Santo Papa lo tuvo de frente, Cardenal bajó la cabeza y se arrodilló solicitando su bendición, todo ello en presencia de las cámaras de televisión que cubrían la Visita Pastoral, el Papa le dijo:”Usted tiene que arreglar sus asuntos con la Iglesia”, sentenciándolo con su indice. Ya el Santo Pontífice les había dicho a quienes lo recibieron a su llegada, la plana mayor del sandinismo, y descendiendo la escalerilla del avión “Ustedes son bien jóvenes, tienen mucho que aprender”.Hoy, el pueblo venezolano le dice a su dirigencia, especialmente a la que desea cambio radical para salir de lo que tenemos, que debe atender y arreglar debidamente el deber que tiene contraído con la Republica, que consiste en un buen y acertado diagnóstico de la situación que vivimos, pese a que la conocemos por vivirla a diario, pero es necesario concienciarla: pobreza generalizada,hambre por doquier, inseguridad, desempleo, carencia de servicios públicos eficientes, el país cayendo a pedazos cada vez más grandes y la lista es larga.

Consiste también en UNIRNOS todos quienes queremos cambio y a diseñar una buena y eficiente estrategia que nos conduzca, cuanto antes, a superar lo que nos daña y elaborar un programa claro, profundo, sustantivo, entendible para todos y sobre todo realizable para superar la honda y dramática crisis integral que afrontamos o al menos colocarnos en vías de recuperación. Más adelante nos corresponderá, también en UNIÓN, seleccionar nuestro abanderado del cambio a la Presidencia de la Republica.

Estamos emplazados por el presente y futuro del país a levantarnos, superar las diferencias que nos separan y en UNIÓN solidaria atender el serio y sagrado compromiso que tenemos con la Patria que nos vio nacer. Actuemos hoy, sin más dilaciones, de tal manera que las generaciones que nos sucederán estén orgullosas de nuestro comportamiento y lucha de hoy que les dejó un país muy distinto y mucho mejor.

10 de junio 2022

 9 min


Benjamín Tripier

La oposición venezolana está en un proceso interno de reacomodo, de intentar entenderse entre sus integrantes y de entender los procesos sociales y económicos que están desarrollándose aquí, en la región, y en el mundo. Y para eso, se desconectó del exterior… están inmersos en sus cosas, en los equilibrios internos, y en las posibilidades reales de cada uno, de tomar una parte del poder que, una vez más, se están disputando sin tenerlo aún.

Lo están arrancando desde cada organización política, cada uno a su manera, y tratar de llegar a algo que les permita integrarse con el resto de las fuerzas opositoras. Lo cual no significa que lo estén arrancando desde abajo hacia arriba, bottom up; porque el fondo está mucho más abajo y se encuentra en cada pueblo o municipio de Venezuela, donde pueda haber habido una seccional de ese partido. Porque la realidad es que en ese fondo, cada militante ha ido perdiendo identidad partidista o ideológica, y andan buscando a quién seguir, porque saben que en Venezuela, si no están afiliados a algún centro de poder, tienen una efímera vida política.

Por eso los disturbios cuando VP llegó al Zulia; porque allí, con un gobernador de oposición, es de imaginarse que él cree que todo ese territorio es propio… y no lo es; porque al haber votado por él, como el candidato opositor, todos votaron por él, sin que necesariamente sean de UNT, que es su partido. Porque esa experiencia no se repetirá en las primarias, y cada dirigente de base votará por su propio candidato opositor; que habrá tantos como fuerzas decidan saltar al ruedo electoral.

Un tema interesante es que los que están en este proceso de primarias no son todos los que son. Porque están los “mesita” y los alacranes, que no fueron invitados a participar, y que posiblemente presenten sus propios candidatos –o su candidato único– al momento de la elección. Y en ese momento, como su discurso no es motivante, y como no tienen seguidores de base, entonces no obtendrán votos. Y los votos irán al candidato que salga elegido de ese proceso de primarias.

Pero también hay otros dirigentes opositores, que sin ser “gobierneros” como los mencionados, tampoco irán al proceso de primarias. O sea, que se quedarán fuera del padrón, pero ellos sí tendrán un discurso, no solo motivante, sino diferenciador.

Para hacer referencias cruzadas y que tomemos conciencia de que no estamos solos, y que lo que nos pasa también ocurre en otros países, vamos a tomar los casos de Argentina y Colombia.

Cristina, Petro y Maduro son un bando; y, Macri, Uribe y el resultante de nuestras primarias opositoras serían el otro bando, cada uno en la realidad de sus propios países. Pero en Colombia apareció Hernández, en Argentina apareció Milei, y en nuestro caso, sabemos que anda por ahí, pero no sabemos quién es, qué está haciendo ahora, y cuándo y cómo se manifestará, nuestro emergente desconocido.

Hay quienes dicen que podría ser María Corina o Pedro Pablo Fernández, o hasta el Conde del Guácharo. Lo cierto es que es muy posible que entre los verdaderos opositores que se queden por fuera de las primarias –y no sean los gobierneros– podría estar quien finalmente alcance el poder que vaya a sustituir al chavismo. Porque el chavismo sabe pelearse con la oposición, los opositores conocen a su adversario chavista; pero ninguno de los dos conoce al emergente que pueda aparecer y barrer con todo.

Un tema que hay que considerar es que en Venezuela no hay segunda vuelta, que el chavismo tiene un piso –bajo– de votos propios, y que la oposición debería tener más votos que el chavismo. Entonces, uno se pregunta, de dónde es que sacará sus votos el emergente, o mejor dicho, a quién se los quitará.

Todo lo anterior es una fantasía que solo podría ocurrir en un mundo paralelo donde el chavismo decida arriesgarse a perder el poder, cosa que sabemos que no ocurrirá; porque en eso les va la vida y la libertad. Pero siempre es bueno explorar escenarios, por si acaso.

Recomendación

Al gobierno

Que deberían trabajar en una nueva versión del Plan de la Patria que ya incorpore los movimientos que se están haciendo. No solo para adaptarlo a las nuevas realidades, sino para dar ciertas referencias estables sobre que este camino no será reversible y que la revolución como la conocíamos ya no puede regresar. Claro, eso si realmente es la voluntad política que así sea. Porque en realidad a quien deben convencer es al chavismo de calle, que se quedó sin referencias.

A la dirigencia de la oposición

Que considere la opción de un candidato de transición por consenso para esta etapa acelerada que, aparentemente, está proponiendo el gobierno de adelantar las elecciones. Porque el tema de las primarias requiere aún de una aceptación interna que difícilmente lograrán en forma acelerada. Porque la vulnerabilidad institucional de la oposición es tan grande, que acelerar esos pasos podría hacer que el chavismo logre dividirlos aún más y termine ganando las elecciones.

A los dirigentes empresarios

Que le den importancia al mercado de capitales e impulsen campañas para que todas las empresas afiliadas a los organismos gremiales empresariales tengan la posibilidad de conocer cuáles son las oportunidades que ese espacio representa.

Mail: btripier@ntn-consultores.com

Instagram: @benjamintripier

Twitter: @btripier

 4 min


Laureano Márquez

Querido Nano:

A todos nos llega la hora de volver la vista atrás y ver la senda que no se ha de volver a pisar. Tu despedida nos llena de nostalgia, son muchos años de poética amistad y decir amigo se me figura, que decir amigo es decir ternura.

Dicen que vivir es llenar la vida de recuerdos y de tu largo transitar de juglar tenemos tantos, y bien sabes tú que los recuerdos, desnudos de adornos, limpios de nostalgias, cuando solo queda la memoria pura, el olor sin rostro, el color sin nombre, sin encarnadura, son el esqueleto sobre el que construimos todo lo que somos, aquello que fuimos y lo que quisimos y no pudo ser.

Cuántos sueños compartidos contigo a lo largo de tantos años, con tus canciones animando nuestra esperanza de un mundo diferente. Una esperanza que permanece intacta, porque para la libertad aún sangro, lucho, pervivo.

Tu voz cantó anhelos que nos hicieron mejores personas. ¡Ay! Utopía, cabalgadura, que nos vuelve gigantes en miniatura.

Me refiero a aquellas pequeñas cosas que uno se cree que las mató el tiempo y la ausencia, pero su tren vendió boletos de ida y vuelta.

Esas historias personales que pasaron en tu compañía, que como un ladrón nos acechan detrás de la puerta y que, a veces, encontramos en un rincón, en un papel o en un cajón, haciéndonos llorar cuando nadie nos ve.

Celebramos tus andares con emoción, sabemos bien que de vez en cuando la vida afina con el pincel: se nos eriza la piel y faltan palabras para nombrar lo que ofrece a los que saben usarla. Nos pasa contigo.

Por estos rincones lejanos del mundo, se te aprecia, a ti que nunca te conformaste con un solo cielo, porque sabías que existía toda una América del otro lado del mar.

Aquí abajo, cada uno en su escondite hay hombres y mujeres que saben a qué asirse aprovechando el sol y también los eclipses apartando lo inútil y usando lo que sirve.

Con su fe veterana el Sur también existe. Aunque las más de las veces, la gente tierna viva con ganas de escapar, que esta tierra está enferma, y ya no esperamos mañana lo que no se nos dio ayer, que muchas veces no hay nada que hacer sino coger el arreo y seguir el camino del pueblo hebreo.

Porque sabemos que todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, tu despedida es también un poco la nuestra. Es hermoso partir sin decir adiós, serena la mirada, firme la voz. Se nos ha pasado todo tan pronto, que parece que fue ayer cuando nos esperaba un gato peludo, funámbulo y necio a la vuelta del colegio. Se nos ha ido la vida, esa que algunas veces toma con uno café, haciendo caminos, caminos sobre la mar.

Es tiempo de agradecerte a ti, que nunca perseguiste la gloria ni dejar en la memoria de los hombres tu canción y has conseguido ambas cosas.

Gracias Joan Manuel, disfruta de tu gira de despedida, que en la vida todo es ir a lo que el tiempo deshace. Con esta despedida nos dejas como Penélope, sentados en el andén, con los ojos llenitos de ayer, pero qué le vamos a hacer si tú naciste en el Mediterráneo.

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Carlos Raúl Hernández

Mareos en la segunda vuelta. Después de la primera ronda en Colombia (Gustavo Petro, 43%, Rodolfo Hernández, 28%) estamos ante una guerra de encuestas, varias con algo en común: final de fotografía para el ballotage. Como suele ocurrir, los revolucionarios plantean esto como una refundación de Colombia, un renacimiento histórico, y la salida de una terrible “opresión” y “esclavitud”. Cada vez que se presenta un cambio electoral importante, viene con él la alocución apocalíptica. “Nace una nueva era”, “no es una era de cambios sino un cambio de era” dijo el expresidente Correa, hoy con destino incierto; “crisis de un sistema de dominación” y demás gotas de rocío marxistas, porque para Marx todo lo acontecido antes del socialismo “era la prehistoria de la Humanidad”. El discurso sobre la desigualdad, la injusticia social, los “privilegios” y demás pamplinas propagandísticas ad hoc, que los salvadores exasperarán ¿Es eso lo que ocurrió en Colombia? Desde el año 2000 el país crece a una tasa importantísima, con la conversión del campesinado en clases medias, empleo formal, modernización acelerada del país y PIB disparado en el orden de 90%, una cifra extraordinaria.

Algo parecido ocurrió en varios países de la región, como Chile y Perú, a los que quieren sacarlos también de la “prehistoria de la humanidad”. Por el contrario, Colombia se anota veinte años de éxitos, desde ser un país simplemente atrasado y premoderno, en el que te arrancaban de la muñeca hasta un reloj de plástico en la Plaza de Bolívar de Bogotá. Envidiable crecimiento económico, mejora de los ingresos, bajo desempleo y baja inflación, con miles de nuevos kms. de vialidad, acueductos, cloacas, cableado eléctrico, teléfonos, internet, etc. Lejos del infierno económico que inventa la izquierda, Colombia más bien, desde las reformas de Álvaro Uribe (2002-2010) se mantuvo en crecimiento permanente, baja inflación (apenas 1.6% en 2020) y desempleo moderado. Expulsó las FARC a las fronteras y luego Juan Manuel Santos las incorporó al proceso democrático. La idea colectiva de que el país se dirigía a la paz gracias a la excelente gestión de sus presidentes, el último de ellos Santos, es envión definitivo para que Iván Duque gane las elecciones de 2018 con 53% de los votos, pero él se encarga rápido de acabar la sanación.

Lo que determina resultados electorales, no son los malestares (ni bienestares) sociales o económicos, sino su manejo político, destreza, jefatura y sentido táctico-estratégico para moderar peligros del sistema, cobrar sus éxitos, y asombra el genio de Duque para exacerbar los problemas y auto desestabilizarse. Él era la continuidad del sistema político, porque tanto el presidente que llega, como el anterior eran “hijos” de Uribe, aunque Santos se había desmarcado de los errores uribistas. La izquierda marca récord histórico con 43% de Gustavo Petro, dentro de la estabilidad pluralista y nadie hablaba de matarlo. Ya Presidente electo, Duque anuncia revisar los acuerdos de paz y la persecución de Iván Márquez y Jesús Santrich, lo que pone en ascuas de nuevo a guerrilleros y exguerrilleros pacificados. De un clima optimista, Duque hizo en cuatro años una olla de presión, enguerrilla de nuevo a la izquierda pacificada, y polariza a la sociedad entre uribismo y petrismo. “Mano dura” fue su promesa y mano dura recibe. (Me hace pensar qué hubiera pasado en Venezuela, si los amigos locales de Duque hubieran llegado al poder).

Se hace el suizo y deja que masacren a la FARC que entregó las armas, permite que los paramilitares asesinen sistemáticamente a los pacificados, conocidos como “dirigentes sociales”. 36 masacres con 151 muertes en 2019, y 76 con 292 muertes en 2020. El clima sanguinario y de pánico fortalece al ELN, rearma expacificados, y proliferan nuevas pandillas narcoterroristas. Durante 2021, 96 masacres cobran 338 víctimas. En los primeros meses de 2022 se reportan 44 masacres con 158 muertes. En total, cerca de 1400 muertes de “pacificados” durante la gestión de Duque, cuya base política se encoge hasta que no pudo siquiera aspirar a la reelección, y un espectro, desde demócratas hasta guerrilleros, se desplaza hacia Petro, eje de una gran alianza de izquierda y no sabemos qué traería a Colombia. Las variables positivas de la economía parpadearon momentáneamente en la pandemia. Ni Petro ni Hernández dan para confiar en el futuro de nuestro país gemelo.

Hay razones para creer que detrás del primero podría estar el rostro de Morales, Ortega, Correa. O peor, que tenga un Giordani guardado, porque su supuesto comeflorismo puede eructar desgracias, ahora con la moda global del “crecimiento cero”, que me recuerda a la niña pre bachiller aquella, Greta, y a David Benatar un filósofo naturalmente en la ola de la posmodernidad, entusiasta de que la humanidad desaparezca para que crezcan las plantas y los animales. Hernández parece haber nacido para ser alcalde, si seguimos a Calderón de la Barca, quien parece acuña el término “alcaldada” como sinónimo de una decisión o discurso imbécil y arbitrario. Hasta hace poco los grandes patanes malhablados en el poder habían sido Castro, Videla y Pinochet. Ahora después de la etapa galáctica, hay competencia a ver quién lo es más.

@carlosraulher

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​José E. Rodríguez Rojas

En una segunda vuelta a realizarse en junio, los votantes escogerán entre un ex guerrillero y un populista Tiktok. Desechar a los titulares de los cargos públicos y todo lo que ellos representan se lleva a cabo con rabia en Latino América.

Perú lo hizo en junio el año pasado. Chile lo hizo en diciembre y Brasil es probable que lo haga en octubre. El 29 de mayo el turno le tocó a Colombia cuando los votantes escogieron los dos candidatos presidenciales que representaban el cambio en forma más clara. Gustavo Petro un ex guerrillero obtuvo el 40% de los votos y Rodolfo Hernández, quien era poco conocido unos meses atrás, pero entusiasmó a sus seguidores con sus diatribas en Tiktok, quién obtuvo el 28%. La segunda vuelta es el 29 de junio.

Colombia ha sido durante mucho tiempo una anomalía en Latino América, un continente donde los votantes tienen debilidad por los caudillos. Con la excepción de un breve periodo donde gobernó un hombre fuerte, Álvaro Uribe, presidente del 2002 al 2010, sus políticos tienden a ser moderados. Por décadas el extremismo de izquierda ha sido impopular, en la medida que los colombianos lo han relacionado con la FARC un grupo guerrillero marxista. Los gobiernos han mantenido fuertes lazos con Estados Unidos. Los inversores han fluido masivamente hacia Colombia.

El crecimiento ha sido robusto en los años recientes. El ingreso per cápita se elevó de 4.000 dólares en el 2000 a 6.400 dólares antes de la pandemia. Sin embargo la desigualdad es extrema. Pocos colombianos pagan impuestos. El descontento impulso protestas violentas en los años 2019 y 2022.

En gran medida debido al Covid 19, una población adicional de 2,8 millones de colombianos (de un total de 51 millones) cayó debajo del límite de pobreza estimado en 38 dólares mensuales en el 2020. Desde entonces la economía colombiana ha rebotado mas rápidamente que otros países en Latino América, con el PIB creciendo en un 10% el último año.

Pero un acuerdo de Paz con la FARC, en el 2016, fue pobremente implementado por Iván Duque, el presidente saliente, y partes del país son todavía presas de la violencia.

Ni Hernández ni Petro lucen capaces de abordar estos complejos temas. Ambos, cuando fueron alcaldes, tuvieron un desempeño gris. Cuando Petro gobernó la capital, Bogotá, tenía una reputación de mantener una relación conflictiva con su equipo de trabajo. Fue suspendido breve tiempo, por parte de la municipalidad, por un mal manejo de la toma de control de un servicio privado de recolección de basura.

El récord de Hernández es peor. Como alcalde de Bucaramanga fue suspendido tres veces: por abofetear a un colega; por llamar a un funcionario corrupto sin tener evidencias y por violar la ley electoral al hacer campaña por el sucesor seleccionado. Se graduó y desempeñó como ingeniero. Prometió construir 20.000 casas para los pobres; ninguna se materializó.

Petro ha moderado su tono recientemente pero sus políticas se mantienen radicales. Él quiere incrementar los aranceles, renegociar los acuerdos comerciales, y garantizar trabajos públicos para todos los desempleados cuya magnitud representa un 14 % de la fuerza de trabajo. También quiere finalizar la exploración de nuevas áreas de gas y petróleo, a pesar de que estos rubros representan más de la mitad del valor de las exportaciones.

Hernández también ha realizado grandes promesas y sus propuestas son pobres en realismo. Las mismas incluyen términos tan exóticos como “maldito Fracking”. También desea estimular el proteccionismo. Habla frecuentemente de corrupción y dice que tendrá una conferencia diaria de prensa donde expondrá con nombres y apellidos a los políticos corruptos. Al mismo tiempo que esto ocurre, está previsto que será procesado por corrupción en julio. El niega los cargos.

Colombia ha dado un salto hacia lo desconocido. Cualquiera de los dos candidatos podría desestabilizar a un país que estaba en la ruta hacia, por decir lo menos, un moderado éxito. Los colombianos no necesitan ir muy lejos para observar el daño que los demagogos pueden hacer. Desde el 2019 la extrema derecha ha destrozado a Brasil. La extrema izquierda ha arruinado a Venezuela. Si es electo Petro posiblemente acepte con mayor agrado que Hernández el chequeo y balance propio de una democracia. Pero cualquiera que gane, las instituciones colombianas tendrán que ponerle freno.

Nota: este escrito está basado en una traducción libre del artículo: The Economist. 2022. Colombia: into the unknown. Jun, 4th.

Profesor UCV

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Jesús Elorza G.

Esta es la historia sobre como el “Kid Nicolás” llegó a ser Campeón Honorario de la Asociación Mundial de Boxeo. En su juventud, este joven púgil estaba más concentrado en la música roquera de heavy metal y al mundo hippie. Combinaba el Rock and Roll con su militancia en la Liga Socialista, organización que decidió enviarlo becado a Cuba, para que cursara estudios en la escuela de formación de cuadros políticos “Ñico López” del Partido Comunista. Allí, bajo la tutela del preparador Fidel, incursionó en el mundo de los golpes y los contragolpes.

A su regreso al país, se incorpora como uno de los sparring de Hugo el “Arañero de Sabaneta” a quien acompaña como uno de sus asistentes en la esquina roja en sus memorables combates. Tuvo su debut en la pelea contra “Frijolito”. En la pelea contra Arias, a quien veía como un traidor por haber abandonado al equipo MBR 200, Nicolás entre round y round auxiliaba al Eterno limpiándole el protector bucal y aireándolo con el paño. Al ser declarado ganador irreversible por los jueces del CNE, el Kid entendió la importancia de controlar a los oficiales encargados de llevar la puntuación en los combates.

En los sucesivos combates, de su comandante “El Arañero”, Nicolás seguía estando presente en la esquina roja asistiendo y aupando a su camarada. Su imagen quedó grabada en el público, al verlo en forma continua en las peleas del Referéndum Constituyente, la pelea contra el Paro Petrolero el Referéndum Revocatorio, los comicios legislativos y el papel del MVR, la pelea contar Manuel.

Sim embargo, nada es perfecto en la vida y al Kid le toco saborear el amargo sabor de la derrota al ver perder al “Arañero de Sabaneta” en el Referéndum sobre la Reforma Constitucional. Pero fiel a su comandante, se hizo eco inmediato de calificar ese hecho, al igual que su ídolo, como “una victoria de mierda”. Al poco tiempo, la sonrisa volvió a su rostro al ganar por decisión irreversible los combates de la enmienda constitucional para la reelección indefinida y la victoria sobre Henríquez.

El “Arañero” en todo ese tiempo, vio en su asistente de la esquina roja a un muchacho con bastante futuro y más aún al saber que era uno de los protegidos por el campeón de todos los pesos revolucionarios el camarada Fidel y por eso no perdió tiempo en incorporarlo a una carrera política al imponerlo como candidato a Diputado en la Asamblea Constituyente (1998). A partir de ese momento, la carrera pugilística del Kid Nicolás se hizo a pasos agigantados:

-En enero del 2005 es elegido presidente de la Asamblea Nacional.

-A petición del “Arañero de Sabaneta” es designado Canciller de la Republica.

-En octubre de 2012 fue nombrado Vicepresidente ejecutivo.

-El 8 de diciembre de 2012 el arañero lo presenta como su sucesor monárquico a la presidencia de la república.

-En el combate electoral del 2013 “gana” las elecciones presidenciales según el anuncio irreversible del CNE convertido prácticamente en los eternos asistentes o cuerpo de jueces al servicio de la esquina roja.

Durante toda su carrera, bien como asistente o como boxeador, el Kid Nicolás estuvo siempre al lado de las políticas y acciones anticonstitucionales, represivas, autocráticas, nepoticas y corruptas del “Arañero de Sabaneta” y en su propia gestión lo que hizo y continúa haciendo es profundizar las mismas.

La acción de la AMB, de otorgarle el reconocimiento al Kid Nicolás como “Campeón Mundial Honorario” representa sin lugar a dudas un hecho vergonzoso de complicidad servil con un régimen ilegitimo y usurpador que a diario viola y atropella los derechos humanos de los ciudadanos. La violación permanente de los derechos laborales, la represión sangrienta de las protestas sociales, la inseguridad, el incontrolable alto costo de la vida, la pobreza crítica de amplios sectores poblacionales, la persecución a los trabajadores de la salud, la falta de una política de asistencia social, el deterioro de los centros hospitalarios, los salarios de hambre, la violación de la autonomía universitaria y la militarización del régimen son los antivalores que rodean a esta persona homenajeada. En consecuencia, el cinturón otorgado viene a representar los 23 rounds o años de golpes o coñazos que el Kid ha dado a los venezolanos.

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