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Opinión

Fernando Mires

“Fue el encuentro entre un resoluto Joe Biden y un indeciso Olaf Scholz”. Así tituló el periódico Frankfurter Runschau (08.02.2022) al intercambio de opiniones entre ambos dignatarios. Los periódicos alemanes más adictos al gobierno resaltaron en cambio la unidad a toda prueba que existe entre los EE UU y Alemania. Más incisivo aún que el Rundschau fue la descripción del periódico TAZ (Tageszeitung) al publicar un comentario bajo el título: “Forzada unidad entre Alemania y los EE UU”. ¿Significa que Biden tuvo que presionar a Scholz para que hiciera concesiones a favor de la actitud a tomar frente a una eventual invasión de Rusia a Ucrania? Cito a TAZ: “el nuevo gobierno alemán ha esperado demasiado para que muchos observadores en los EE. UU. usen Nord Stream 2 como moneda de cambio contra Rusia y el presidente Vladimir Putin. Ahora fue el propio presidente de los Estados Unidos quien pronunció una palabra de poder sobre el polémico oleoducto (…..) “Si Rusia inicia una invasión, es decir, cruza la frontera de Ucrania nuevamente con tanques o tropas, entonces no habrá más Nord Stream 2. Nos ocuparemos de eso”, dijo Biden.

Esas, las que pronunció Biden, fueron palabras que debería haber pronunciado Scholz, pues si no hay más Nord Stream 2. el país más afectado sería Alemania y no los EE UU. Que las hubiera dicho Biden habría mostrado la presión que ejerció Biden sobre su atribulado interlocutor. Scholz tendría la excusa de haber sido obligado a hacer concesiones a su colega en aras de la unidad de la Alianza Atlántica. Pero ¿una excusa ante quién? En esta pregunta yace el tema clave del problema.

Para buscar una respuesta hay que tener en cuenta que Scholz es el canciller de una coalición. Y bien, precisamente esa coalición no tiene una opinión positiva con relación a un compromiso más intenso de Alemania ante una eventual agresión de Rusia a Ucrania. A diferencias del ex Canciller Helmuth Kohl quien dictó los 10 puntos de la reunificación sin consultar a ningún partido político, incluyendo al suyo, o a diferencias de Merkel, quien cuando interactuaba con Obama, Trump o Putin emitía la opinión suya y de su gobierno -la SPD no podía más que acatar–, Scholz solo emite la opinión predominante de la coalición de la que su partido forma parte.

Quizás nunca vamos a saber lo que piensa Scholz. La política internacional de Alemania durante Scholz es la política de la coalición, y esa política a su vez, un resultado de la correlación de fuerzas a nivel nacional.

Por supuesto, en todos los países existe una relación entre política interna y externa. Al mismo Macron lo vemos haciendo política internacional con Rusia y a la vez tratando de perfilarse como líder de Europa frente a sus electores. El problema es que en la actual Alemania esa relación es demasiado estrecha. Y lo es hasta el punto de que podríamos afirmar que la política alemana hacia afuera es una prolongación de la política hacia dentro. Una política interna no solo sometida a las líneas de tres partidos, sino, sobre todo, a los vaivenes de la opinión pública, medida esta por semanales encuestas.

El pueblo alemán es soberano, y justamente porque quiere vivir en paz, no quiere, además de la pandemia, una guerra. Así de simple. Olaf Scholz acata la voluntad general en un sentido casi roussoniano. Ese no era el caso de Merkel. La canciller, cuando lo consideraba necesario, aún al precio de perder popularidad, no vacilaba en contradecir la voluntad general. Recordemos que cuando estalló la crisis migratoria, en lugar de cercar al país con alambradas como hicieron otros gobiernos, abrió las puertas de Alemania bajo la consigna, “lo lograremos”. Gracias a esa inolvidable acción, Merkel fue aclamada por el mundo entero. No así en Alemania donde fue criticada por la mayoría de los partidos, sobre todo por el suyo, la CDU. Eso es precisamente lo que no puede, o no quiere, o no sabe hacer Scholz. El nuevo canciller -dicho metafóricamente– es un prisionero político de la coalición que encabeza.

Cuando socialistas, liberales y verdes formaron la “coalición semáforo”, casi todo el mundo la saludó con optimismo y alegría. No era para menos. Las tres principales tendencias de la posmodernidad política -liberalismo económico, izquierdismo democrático y ecologismo social- se hacían cargo del gobierno del país más poderoso de Europa. Los socialcristianos pasaban a la oposición y con ello el centro político sería ocupado por cuatro partidos centristas. Qué mejor. Afuera del espectro hegemónico, los partidos extremos, la Linke y AfD. Solo había un obstáculo. Esa coalición era para gobernar en tiempos normales y pacíficos. Pero para tiempos anormales y no muy pacíficos –son los que estamos viviendo– no lo es tanto.

Gobernar en tiempos normales supone lograr acuerdos destinados a administrar la economía y la vida social de un país. En tiempos anormales, en cambio, sobre todos en aquellos en los cuales se cierne el peligro de amenaza externa, las decisiones deben ser rápidas y en directa consonancia con las instituciones supranacionales (la UE, la NATO, entre otras). Esto es justamente lo que no se está dando hoy en Alemania. Las instituciones nacionales (parlamento, partidos, organizaciones civiles, iglesias) tienen más peso en las decisiones externas que las instituciones internacionales.

Alemania está enfrentanda a la más grande crisis internacional vivida por Europa desde la caída del muro, utilizando criterios nacionales. Scholz queda así situado en la situación más incómoda para un gobernante: entre una Europa que está dispuesta a enfrentar unida, y si se diera el caso, militarmente, a las pretensiones imperiales de Putin, y una coalición de gobierno que ya decidió no prestar ayuda militar a Ucrania. Así se explica por qué Scholz hace en estos momentos lo que mejor sabe hacer: callar. Callar hasta tal punto que una decisión tan radical como la de amenazar a Putin con la posibilidad del cierre del Nord Stream 2, debió ser dicha por el gobierno de los EE UU., y en los EE UU. Insólito.

Scholz es el representante de una coalición predominantemente pacifista. En tiempos de paz, estupendo. En tiempos de guerra (o pre-guerra), un desastre. Por cierto, el pacifismo de los liberales no es el de los verdes, pero ambos partidos, situados en aceras ideológicas opuestas, han manifestado su oposición a embarcarse en defensa de Ucrania. La ayuda alemana deberá ser -ese es el consenso partidario- financiera, sanitaria, no militar y, sobre todo, simbólica, como enviar cascos a Ucrania o resaltar el hecho de que se envíen, a guisa de relevo, algunos soldados a Lituania donde no hay posibilidades inmediatas de lucha. Medidas que serían cómicas si las amenazas rusas a Ucrania no fueran trágicas.

El hecho es que la no participación de Alemania está abriendo una fisura peligrosa. “La Europa Unida no está tan unida como dice estarlo”, debe haber anotado Putin en su libreta. Pero al parecer Scholz no se da, o no quiere darse cuenta, de la magnitud del problema que ocasiona no ayudar militarmente a Ucrania. Nadie le ha dicho todavía que deponer las armas frente a un enemigo monolítico acelera las posibilidades de una guerra. Scholz y su coalición no han aprendido nada de la historia de Europa. Ahí reside la miseria del pacifismo alemán.

De los liberales Scholz no puede esperar apoyo a una política pro-NATO. Los liberales alemanes son liberales más económicos que políticos. En gran medida, FDP es el partido de los empresarios y banqueros. Desde la perspectiva de FDP, toda guerra es anti-económica. Y tiene cierta razón. El problema es que el conflicto con Rusia no es solo económico.

De la socialdemocracia tampoco hay que esperar una política favorable a la OTAN. Especulando con la posibilidad de una política socialdemócrata con respecto a Ucrania, Scholz viajó a Madrid a entrevistarse con Pedro Sánchez. Parece que no le fue muy bien. Regresó sin dar un solo comentario. España, sin hacer caso al “pacifista” Podemos, se ha alineado con la NATO.

La socialdemocracia alemana, ya está claro, no es la de los tiempos de Willy Brandt, cuando todavía podía presentarse como el partido de los trabajadores organizados. En materia internacional no está alineada con ninguna tendencia mundial. Al interior del partido coexisten diversas fracciones, desde una izquierda nostálgica, hasta una burocracia más administrativa que política, formada por gestores y burócratas. A ese último grupo pertenece Olaf Scholz. Putin ha logrado, además, cooptar a políticos socialdemócratas, a los que podríamos calificar lisa y llanamente como “putinistas”. Representante de ese grupo es nada menos que el ex canciller Gerhard Schroeder (Textual:“Putin es un demócrata mirado hasta con lupa”) miembro del directorio del consorcio ruso Gazprom. Al escándalo Schroeder habría que agregar entre varios, el caso de la presidenta del parlamento de Mecklenburgo-Pommerania, Manuela Schwessig, quien no se cansa de hacer propaganda a los pipelines de Putin.

Si de liberales y socialdemócratas no puede Scholz esperar una línea europeísta, mucho menos puede extraerla del Partido Verde. Como es sabido, los Verdes alemanes no solo representan a grupos ecológicos. Son también el partido de las identidades post-modernas, entre ellas, las feministas y, sobre todo, las pacifistas. Estas últimas pesan fuerte. La razón es que el pacifismo de los verdes dista de ser pragmático como el de los liberales. Por el contrario, es un pacifismo ideológico, ritualizado, con taras anti-norteamericanas y profundamente anti-político. Para colmo, la cartera del exterior está ocupada por la ex dirigente Annalena Baerbock, quien no posee experiencia en materias internacionales y por lo mismo se encuentra bajo influencia de los viejos mentores de su partido, entre ellos el dogmático Jürgen Trittin. Así se explica por qué Baerbock viaja a través de Europa repitiendo la misma frase de los pacifistas de ayer: “Hay que dar una oportunidad a la diplomacia”. Solo el actual líder del partido, Robert Habeck, deja deslizar de vez en cuando opiniones antagónicas a Putin, pero estas no pasan de eso: simples opiniones personales. Robert Habeck, hay que decirlo, no es Joschka Fischer, el único líder que ha logrado quebrar el rígido pacifismo de los Verdes.

En mayo de 1999, en el congreso del Partido Verde, Joschka Fischer pidió apoyo para declarar la guerra en contra del genocida de Serbia, Slobodan Milosovic. Sus palabras son consideradas como el mejor discurso político pronunciado en Alemania. Pleno de ideas, pero también de emociones, aún después de haber sido agredido físicamente, Joschka “dió vuelta a la asamblea”. Aún se recuerdan sus palabras. Cito un párrafo: “Y cuando dicen: ¡Dale una oportunidad a la diplomacia! Se hizo todo lo posible para llegar a un acuerdo a través de medios diplomáticos [...] Milosevic en su brutalidad, Milosevic en su radicalismo, Milosevic en su determinación de llevar a cabo la guerra étnica sin tener en cuenta a la población civil, para llevar esta guerra étnica a un fin... [ ...] Les digo: Esta política es criminal en dos sentidos: tomar como objetivo de guerra a todo un pueblo, expulsarlo mediante el terror, mediante la opresión, mediante la violación, mediante el asesinato y al mismo tiempo desestabilizando los estados vecinos - yo llamo a esto, una política criminal…”

Hoy, desde su retiro, Fischer ha vuelto a dirigirse a los verdes en un texto en contra de Putin tan emotivo como su discurso sobre Milosevic. Pero esta vez pasó casi desapercibido. El derrotado pacifismo de ayer se ha vengado en contra suya.

Visto así, Olaf Scholz no tiene más alternativa que navegar entre dos aguas, las de los partidos de su coalición y las de las instituciones europeas y transatlánticas. Ni de los primeros ni de las segundas puede prescindir. Sin embargo, Alemania necesita de Europa más que Europa de Alemania. Puede que en algún momento Scholz se vea obligado a decidir. Deberá hacerlo a favor de Europa y de Occidente. Repetir monótonamente "tenemos todas las opciones sobre la mesa" sin nombrar a ninguna, no lo podrá seguir haciendo durante mucho tiempo.

Hasta ahora Scholz se ha comportado como un simple gobernante local. Pero el momento histórico requiere de un estadista continental. Hay, en efecto, un margen en el que le está permitido prescindir de sus ligazones partidarias. Si no usa ese margen terminará por ayudar objetivamente a Putin, sumando otro desprestigio más a la mancillada historia de su país. Y para eso no fue elegido.

Navegar entre dos aguas -como experimentado político Scholz debería saberlo- solo se puede hacer durante un breve tiempo. A la larga, conduce al naufragio.

10 de febrero 2022

Polis

https://polisfmires.blogspot.com/2022/02/fernando-mires-en-ucrania-alema...

 9 min


Raúl Aular

-Independientemente de las injusticias cometidas por el conquistador europeo de origen ibérico en contra de los pueblos originarios, y convencido que lo pasado ya pasó y nada podemos hacer para cambiarlo, salvo no sea perdonar para que sanen las heridas y queden atrás los malos recuerdos, vaya este escrito para reconocer la obra titánica desplegada por La Madre Patria en América Latina; pues, no otra cosa puede concluirse de la tarea que desarrolló en el inmenso y vasto territorio comprendido entre el Sur de los Estados Unidos y la Argentina.

-Ahora bien, como es sabido, cuando los conquistadores desembarcaron por estas tierras tropicales, también lo hicieron una serie de agentes patógenos para quienes y por evolución biológica, el conquistador contaba con un sistema inmunológico que lo protegía de los efectos nocivos de las bacterias, virus y ricketsias, que lo acompañaron en tan larga travesía.

-Obviamente, nuestros indígenas carecían de un mecanismo inmunológico que los defendiera de tales microrganismos; en consecuencia, cuando ambos pueblos; es decir, el español y el indígena entraron en contacto, los cuerpos vírgenes de nuestros aborígenes fueron invadidos por esos agentes productores de patologías que, para esa época, eran fatales, y así comenzó el calvario latinoamericano. Y en mi modesta opinión, esto pudiese ser la razón biológica que explicaría la desaparición de miles y miles de Aztecas mejicanos, Incas peruanos, Mayas guatemaltecos, Mapuches chilenos, Araucanos argentinos, Timotocuicas colombianos, Guaraníes paraguayos, Caribes venezolanos….

-Pero, mientras esto acontecía, Dios, en su inconmensurable e infinita sabiduría, y a través del proceso de la evolución biológica, comenzó a diseñar un nuevo americano nacido del mestizaje entre españoles y aborígenes, que se caracterizaría porque vendría armado con un sistema inmunológico que lo defendería de todas esas patologías que hicieron desaparecer a sus antepasados.

-Y así ocurrió, para el beneficio genético y supervivencia poblacional de nuestros pueblos originarios.

-En este sentido, es oportuno y obligante comentar que al igual como sucedió hace cientos y cientos de años con nuestros aborígenes y las patologías que acompañaron a los españoles durante la colonización, hoy en día está ocurriendo lo mismo con esta pandemia por coronavirus; es decir: la evolución biológica, a través de mutaciones selectivas, “vacunará e inmunizará colectivamente” a toda la población mundial en contra de esta terrible pandemia que azota y amenaza la continuidad de la especie humana; por ello, y como nos enseña la dialéctica hegeliana, esta calamidad también pasará por cuanto todo cambia, todo se transforma y salvo el concepto de Dios, nada es eterno….

-Así es pues que, tengamos la esperanza de que así ocurrirá, la fe que sucederá y la valentía para hacer que suceda.

-Villa de Cura, martes 08 de febrero del 2022-

 2 min


Eddie A. Ramírez S.

¿Qué está pasando en el mundo? Hay peligro de que el autócrata Putin decida invadir Ucrania, el hambre acosa a muchos países, las migraciones ocasionan distorsiones, el calentamiento global es una amenaza, las democracias retroceden ante el avance de gobiernos dictatoriales o autocráticos y la Covid 19 ha causado la muerte de millones de personas. Extrañamente, ante esta situación tan grave, muchos ciudadanos no se preocupan por estos problemas y tienen como prioridad manifestar para oponerse a una vacuna específica.

La amenaza rusa: Rusia ha hecho guerras contra varios países. Ahora amenaza con invadir a Ucrania y quiere tener más influencia en Venezuela y en Nicaragua. Nunca se ha enfrentado a Estados Unidos, salvo en la llamada Guerra Fría. Cuando se derrumbó la URSS, muchos rusos lo aceptaron. Otros no, Putin es uno de ellos. Por eso es peligroso.

Refugiados y hambre: La falta de oportunidades de trabajo y el hambre siguen siendo flagelos que obligan a millones de personas a buscar refugio en otros lares. Actualmente ACNUR estima que hay más de 84 millones de personas refugiadas y desplazadas de sus lugares tradicionales de residencia. La Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en su Informe reporta que hay 418 millones de personas en Asia con desnutrición crónica, 282 millones en África y 60 millones en América Latina y el Caribe.

En Venezuela la cifra de ciudadanos que han tenido que buscar refugio en otros países es de unos seis millones; la desnutrición promedio de los años 2017 a 2019, de venezolanos fue de 9,1 millones (31,4%). De no cambiar las condiciones, la proyección para 2027 a 2029 es de 19,7 millones (59,7%) ¿ Qué estamos haciendo para remediar esta situación? Por lo pronto, los dirigentes de la oposición pelean entre ellos y los malandros que usurpan el poder se apropian del tesoro público, que ya no es tan tesoro, y violan los derechos humanos.

Asustados por la CPI: Maduro está asustado por la investigación de la Corte Penal Internacional. Por eso, ordenó cambiar la sentencia, de seis años y ocho meses a una nueva de 30 años, al teniente Ascacio Tarascio Mejía y al sargento Estiben Zárate Soto por las torturas y asesinato del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo. Ellos cumplieron órdenes superiores que no han debido acatar. Son culpables, pero debe enjuiciarse a Maduro y al mayor general Iván Hernández Dala, Director de la Dgcim. La nueva sentencia es pantalla. Sucederá lo mismo que con los asesinos de Maritza Ron, que al poco tiempo los pusieron en libertad por “buena conducta y méritos académicos”.

Calentamiento global: Este es otro punto que debería preocuparnos. Independientemente de que la causa principal sea o no los hidrocarburos, existe una tendencia irreversible a que sean sustituidos por otras fuentes de energía. Tardará más o menos, pero en la vida de los países el tiempo no es el mismo que en los humanos. Así es que tenemos que prepararnos para el cambio. Ello obliga a trabajar para crear la visión del país que queremos.

Democracia en retroceso: Con respecto a la democracia, se percibe un retroceso peligroso. Aún es pronto para saber el rumbo que tomará Perú, Chile, Colombia y Brasil. Argentina y México están en la cuerda floja. Nicaragua y Venezuela son dictaduras totalitarias. El gobierno sandinista acaba de cerrar catorce universidades privadas. Maduro ahoga a las que universidades autónomas y, según la ONG Espacio Público, en enero hubo 57 violaciones a la libertad de expresión.

En Estados Unidos la democracia ha sufrido un golpe severo. En este caso no por la izquierda, sino por un megalómano como Trump y grupos de extrema derecha, aunque también hay enclaves izquierdistas que están activos en intentos de cambiar los principios y valores de esa democracia. El problema racial, la insistencia de Trump de que perdió porque le hicieron trampa, y que cualquiera pueda armarse hasta los dientes, ponen en peligro a esa democracia.

El coronavirus: Este tristemente célebre virus, causante de la enfermedad Covid 19, tiene en su haber 5.442.340 muertes. Sin embargo, muchos no aceptan las estadísticas contundentes sobre el beneficio de las vacunas. Los no vacunados tienen mayor probabilidad de morir o de tener que ser entubados. Extraña que en muchos países es obligatorio para asistir a las escuelas que los niños presenten certificados de vacunas, pero ahora miles de adultos protestan por la obligación de presentar certificado contra la Covid 19.

Los antivacuna: La gran mayoría acepta que a sus hijos les exijan varias vacunas para ser admitidos en la escuela. Sin embargo, se oponen a la obligatoriedad de la vacuna contra la Covid 19, alegando que atenta contra la libertad de decidir sobre sus cuerpos, que es antidemocrático y que es un medio de control por parte del gobierno. Esto podría quizá ser tolerado si no afectara a terceros. Pero quienes no se vacunan tienen más probabilidad de contagiar a otros, copan la capacidad de los hospitales y obligan al cierre de escuelas, centros deportivos, espectáculos públicos y restringe la actividad comercial, viajes y reuniones familiares.

Por eso es inaceptable oponerse a esta vacuna y a las restricciones para los no vacunados. Si alguien no se vacuna contra el tétano o contra la rabia esa es su decisión de arriesgarse a morir, ya que no perjudica a otros. ¿A qué se debe esa campaña perversa que induce, por ejemplo, a cientos de camioneros de Estados Unidos y de Canadá a protestar trancando calles y tocando corneta? Indudablemente hay parte de política y parte por hacer caso a informaciones sin base científica. Un articulista venezolano ha llegado a calificar a Trudeau de “tirano sanitario”. No hay duda de que la extrema derecha es tan peligrosa como la extrema izquierda. Ambas mienten y buscan controlar a la población.

Como (había) en botica:

Como siempre, las elecciones en Costa Rica fueron pacíficas y transparentes. Preocupa la presencia de 25 candidatos y una abstención de un 42 por ciento. Habrá segunda vuelta, Figueres con amplia ventaja.

La prohibición de vuelos entre Venezuela y Colombia perjudica a los ciudadanos y obliga a usar más combustible por tener que hacer el viaje vía Panamá.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 4 min


Américo Martín

De cómo se produjo la singular entrevista entre Carnevali y Pompeyo, los dos líderes en ese momento más perseguidos del país, dio un pormenorizado testimonio Homero Arellano. La iniciativa había partido de Alberto y su enlace fue Simón Alberto Consalvi. Esa reunión dio lugar a otra, esta vez con la presencia de URD en la persona de Domínguez Chacín. La idea unitaria había avanzado tanto que Carnevali y Domínguez Chacín no tuvieron el menor reparo en encomendar al jefe de los comunistas la redacción del primer manifiesto de la unidad.

Antiguo militante de AD posteriormente incorporado al PCV hasta su separación de ese partido, Homero Arellano tenía estrecha relación con la dirección clandestina de los comunistas. Incluso el mítico Pompeyo estuvo enconchado en su casa. Yo lo conocí en 1957.

Estábamos presos en la cárcel de El Obispo y hablando con él descubrí importantes campos nuevos de reflexión. Me dio pormenores de la unidad, desconocidos por mí. Rememoro los cambios que asomaban en la situación política de Venezuela. ¡Cuántos ángulos y matices nuevos a partir del fraude de 1952! La dictadura destruía las estructuras de los partidos de la resistencia, pero el espíritu de la unidad descendía sobre ellos. Eran sombras ocupando espacios destruidos. Lo que perdían físicamente comenzaban a ganarlo espiritualmente. A última hora el intento, lamentablemente, se frustró.

-Nos encontrábamos reunidos –escribe Pompeyo- Guillermo García Ponce, Eloy Torres y yo dándole los últimos toques al documento, cuando oímos por la radio la noticia de la detención de Carnevali

Un esfuerzo de esa magnitud solo volverá a materializarse años después, con la creación de la Junta Patriótica. La diferencia es que esta vez la iniciativa partirá del PCV.

Esta fue la segunda y definitiva prisión del estupendo estratega. Dos años antes había caído en manos de la Seguridad Nacional. En esa ocasión la respuesta de AD fue fulgurante. El 26 de julio de 1951 una limpia operación organizada por el aparato especial del partido lo rescata en forma espectacular del Puesto de Salas de Caracas, donde sus carceleros lo habían trasladado para atenderle algunas afecciones de salud. La operación de comando la dirige en forma airosa el sindicalista Salom Meza Espinoza, estrecho amigo de mi familia, más tarde capturado y sometido a una tortura que soportó sin doblegarse.

Con esta fuga, Carnevali logra un elevado prestigio en AD y en las organizaciones de la resistencia. La acción ha afectado hasta cierto punto la moral del aparato represivo y simultáneamente levanta la de su propio partido, angustiado como estaba por la muerte de Leonardo y la enfurecida persecución política.

Pero Carnevali no puede poner en práctica su viraje. Apresado de nuevo cuando no ha cumplido los 40 años, es remitido a la penitenciaría de San Juan de los Morros.

En 1953 muere en prisión, víctima de un cáncer avanzado. A su deceso siguió el bárbaro crimen cometido contra el poeta y secretario general sustituto, Antonio Pinto Salinas, hombre de gran sensibilidad humana y de procedencia religiosa. Había estudiado Teología en Roma. Me interesa resaltarlo para indicar cómo se había alejado AD del marxismo y del comunismo. Un hombre de la inclinación nada marxista de Pinto Salinas ejercía ahora la secretaría general del partido de Betancourt. El policlasismo del que se ufanaba AD no solo era una realidad social sino también ideológica.

De Nueva York a Montreal

En 1951 viajé al exterior por primera vez en mi vida. Era un descanso turístico sin implicaciones políticas que no venían al caso porque yo no era un político ni me pasaba por la sesera serlo. Mi hermana la “Nena” estudiaba en Montreal. La veríamos allá, iría con nosotros a Nueva York y de allí regresaría a Canadá. La expedición la conducía María y su tripulación la integrábamos Luis Antonio, la “Nena”, José, Lupita y yo. Por compromisos de trabajo, Lucho se quedaría esa vez en Venezuela.

¿Qué era en ese momento la política para mí?

Nada, absolutamente nada. Lucho esperaba verme graduado de arquitecto y logró inculcarme esa, mi primera aspiración. Me había comprado libros sobre estilos arquitectónicos, pero pese a mi entusiasmo nunca los leí completos y por desgracia mi padre lo supo.

En Nueva York sucedió algo inesperado. Un exiliado venezolano nos frecuentó. Estábamos en el hotel Robert Fulton, no lejos de Riverside. Un día me llama aparte y me entrega un libro de la resistencia. En la portada, el retrato de Ruíz Pineda. No recuerdo si sería Venezuela bajo el signo del terror ni si me dijo bajando la voz o fui yo quien lo imaginé después:

-Es el Libro Negro contra la dictadura.

Pero sea esa u otra obra editada por fuentes amigas de los exiliados de AD, la traeré escondida debajo de la correa y el pantalón. Y ahora me pregunto: ¿por qué se dirigió a mí y no a mis hermanos mayores?

Ese inesperado contacto me reconectó de nuevo con la política pero solo momentáneamente. Cumplí el encargo de traer el libro a Venezuela con la emoción de un adolescente creyéndose en trance de correr un peligro histórico. Y quizá hasta fuera cierto.

Twitter: @AmericoMartin

Américo Martín es abogado y escritor.

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Alejandro J. Sucre

"La viveza del venezolano es un suicidio colectivo". Así se titula el ensayo de dos investigadoras de la Universidad del Zulia (LUZ) y ofrecen explicaciones de nuestro grave problema cultural. Vanessa Casanova, investigadora del Laboratorio de Antropología Social y Cultural de la Facultad Experimental de Ciencias (FEC), dice que para entender el problema de la viveza se debe, ante todo, intentar definirlo: “Es la disposición a hacer trampa, picardía, a burlar normas, a desobedecer reglas de convivencia, pautas morales y jurídicas, siempre en beneficio propio y en detrimento del otro. El vivo busca tomar ventaja de algo en el momento o lugar que no le corresponde”.

En meses pasados oí a un amigo comentar que los ciudadanos de muchos países subdesarrollados no se dan cuenta que, si los ciudadanos se hacen trampas entre sí, ellos mismos envenenarían el pozo donde beben su agua. Y yo pensé: Venezuela. Nuestra agua no es tan potable. Cadivi fue asaltado como rapiñas por $300 mil millones. Los empresarios son secuestrados o chantajeados en cada esquina; los alimentos son adulterados al igual que las medicinas que no cumplen con los altos estándares requeridos; las carreteras e infraestructura no están bien mantenidas y la corrupción impide el desarrollo de nuevos negocios y empleos si no se ordeña la vaca antes de nacer. Si vemos la ciudad de Cúa (estado Miranda), como muchas otras en Venezuela, donde el tren no terminó de desarrollarse, o la autopista no se ejecutó, como la de Caracas Oriente, las fallas de luz e internet, si vemos a sus niños en la calle sin hacer nada, plazas abarrotadas de gente sin trabajo, apenas sobreviviendo, nos damos cuenta de los daños que ocasionan la viveza y la corrupción. Vemos que en la zona Caracas-Cumaná y el resto del país, si se hubiesen ejecutado las obras previstas y presupuestadas pudo haber sido un emporio de desarrollo agrícola y turístico. Si prosperaran esas zonas, el pueblo estaría bien alimentado, el Estado tuviera más fuentes de ingresos y los funcionarios públicos serían mejor pagados. Venezuela en el siglo XX, estaba llena de viveza, pero no tanto como la del siglo XXI, ya que prosperó una cultura musical, artes, edificaciones e infraestructura y una clase media creativa y pujante. El problema de la viveza es mucho más profundo que burlar normas y leyes, ya que hasta los que nos gobiernan y hacen las leyes también recurren a realizarlas para el beneficio propio y para oprimir derechos de los ciudadanos. E incluso la oposición a los que nos gobiernan incumple con los parámetros básicos de las reglas democráticas de hacer elecciones internas entre sus miembros.

Uslar Pietri decía, Venezuela sería conocida como un país de vivos. El que busca "colearse", el que "trampea" para conseguir su propósito, el que pone su fe en la “maraña”. Un tema que se calla, pero está arraigado en nuestra práctica cotidiana.

Desde la advertencia de Úslar hasta hoy, la viveza se ha transformado en un acto de supervivencia, a juzgar por la apreciación de esta investigadora: “Hay que ser vivo porque las instituciones –públicas o privadas– no funcionan bien. Hay que ser vivo porque una ley implícita se ha impuesto por encima de las normas de civilidad vigentes: la ley del más vivo”, refiere.
Para Casanova, es un problema fundamentalmente ético, de civilidad, de no reconocimiento del otro. “Actuar con viveza no nos hace mejores, sino que nos aísla, porque implica la negación del nosotros. Pienso de manera individualista, o pienso únicamente en mis allegados, pero me olvido de que formo parte de una sociedad”. “La viveza del venezolano ha terminado por convertirse en un suicidio colectivo”. La viveza nos desarticula.
Treinta millones de venezolanos andamos ahogados debido a las vivezas propias de cada uno de nosotros, por la de nuestros políticos (tanto de la oposición como del oficialismo) y ahora debemos sumar la “viveza” de los líderes rusos, chinos, y estadounidenses que meten sus garras para pescar en el río revuelto de una Venezuela que se volvió en una sociedad tribal y deshilachada. Lo bueno del estudio de los profesores de LUZ es que va directo a comenzar con plantear soluciones y no se queda en la queja. El estudio de la LUZ hace un diagnostico acertado y no culpa a los demás sino a nosotros mismos los ciudadanos de haber contaminado el agua de donde bebemos todos que es Venezuela. El ensayo nos indica que la solución no está en culpar a los demás sino en corregir nuestras propias conductas. Con una toma de conciencia sobre el veneno que portan nuestras propias vivezas, reduciremos el maltrato que nos hacemos entre nosotros mismos. Informando y con creatividad buscar soluciones entre todos los ciudadanos que signifiquen ganar nosotros– ganar ellos y ganar Venezuela florecerá la confianza, la cohesión social y la inversión. Felicito a los profesores de la Universidad de Zulia por articular el tema de la “Viveza” tan claramente en beneficio de una reflexión colectiva para comenzar a regenerar el tejido social.

Twitter: @alejandrojsucre

 3 min


David Bittan Obadia

Hace 30 años, Ucrania se separa de lo que era la URSS, aquel tratado, de Belazezha, consiguió poner fin a la Gerra Fría; un enfrentamiento sin sentido, que mantuvo separado al bloque comunista de oriente, con el capitalismo de occidente, fue la resaca de la Segunda Guerra Mundial.

Mijaíl Gorbachov, entendió que el colapso del país más grande del mundo debía de tener un fin, y optó por dejar atrás, la falta de libertades, el consiguió el florecimiento de una oposición política y marcó años de prosperidad, en fin, logró convertir una economía socialista en un capitalismo de Estado.
Hoy, el pasado ha vuelto y Putin tira de esa cuerda, en la mitad de una crisis económica y social . El amo y señor de la Rusia “ Moderna”, opta por culpar de su gran tragedia a la disolución de la Unión Soviética. En el caribe culpamos al “imperio” de todo, inclusive de nuestra propia corrupción, el mudo se sostiene sobre pretextos.
La “Gran Rusia”, la que persiste en la mente de Putin, es desconocida para una parte importante de la población Rusa, sin embargo, un manipuleo de las redes sociales y de la media, logran agitar sentimientos que ya se pensaban superados, entonces, se inyecta el nacionalismo, aquel que ha llevado al mundo a las tragedias más gigantescas. Señor Zuckerberg ¿por qué no le apaga las redes a Putin como lo hizo con Trump?
Ucrania ha sido un muro de contención para Rusia gracias a ese espacio, tanto Napoleón como los nazis no pudieron lograr sus objetivos.
Putin no está nada contento con las alianzas de Ucrania con occidente y se siente amenazado.
La foto de hoy, es que hay más de 100.000 tropas desplegadas en la frontera de Ucrania y un apoyo incondicional ya manifiesto de parte de China y Bielorrusia a Rusia, pronto llegarán las solidaridades de algunos países árabes quizás los menos ricos, pero definitivamente los que albergan mayor cantidad de terroristas.
En el otro lado de la historia están los europeos que si bien tienen compromisos con la OTAN. También temen por el corte del suministro de gas, por Ucrania pasa el 70% del gas que llega a Europa, el país con menos riesgos en ese sentido es España.
Estados Unidos lamentablemente muy pronto tendrá una capacidad limitada para asistir en conflictos bélicos a sus amigos y no es un secreto que la primera potencia del mundo esté perdiendo hegemonía, en principio por las malas decisiones políticas y por su visión limitada del mundo de hoy.
Putin no es un “ Niño Jesus”, y tampoco la tiene fácil en un eventual conflicto, sin embargo si de mi dependiera arreglar el mundo, siendo yo presidente de Estados Unidos, me sentaría con Putin para repartir el pastel. Prefiero negociar con el, que tiene la varita de “puyar locos” y puede detener al de Corea de Norte a chinos y a los tres chiflados del Medio Oriente.
Un mundo bipolar, donde Rusia controle su zona y los norteamericanos la suya es la mejor opción. Los gringos ya deberían de mirar mas a su América Latina descuidada, en la que también han perdido espacios, allí están las reservas de todo lo que se necesita para sobrevivir.
Ya EEUU, no puede contra el mundo, a pesar de todo, yo sigo ligando a un EEUU, fuerte, para mi es la mejor alternativa.

davidbittanobadia@gmail.com

Twiter: @davidbittan

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Carlos Raúl Hernández

Hollywood ha sido siempre cañón subversivo contra el entramado del poder: corrupción judicial, turbideces de las grandes corporaciones, del poder político, la Iglesia, la mafia, los líderes, racismo, iniquidad, miseria, daños al ambiente, narcotráfico, corrupción policial. Al tiempo es de los principales aceleradores de pautas modernas de conducta y modernización social. En los años 30 el cine fue un milagro que contribuyó a recuperar la economía mundial. Por la cantidad de ingresos y empleo que produce, es una de las cuatro mayores industrias del planeta junto a la automotriz, las altas tecnologías y la energía. Como cualquier poder social autónomo, fue blanco del odio de conservadores de todos lados. Desde la izquierda, los filósofos de la Escuela de Frankfurt confundieron el medio con el mensaje y crearon contra él un rencor que aun respira, pese a su anacronismo. Theodor Adorno, Max Horkheimer y Herbert Marcuse elaboraron la seudoteoría contra la radio, el cine y la TV, uno de los más graves errores intelectuales del siglo XX, que todavía repiten los pericos también contra internet y el metaverso.

Su confusión viene de que Joseph Goebbels descubrió la potencia política del invento, convirtió al cine en punta de lanza, a Leni Reinfestal en cineasta oficial de los nazis, y la izquierda filosófica alemana no supo distinguir la maravilla creativa, del uso que le daba Adolf Hitler. Las grandes obras de Reinfestal, Olimpia y El triunfo de la voluntad, además de cúspides del llamado séptimo arte, son esenciales para entender el nacionalsocialismo. Sociólogos norteamericanos se embarcaron en los más ridículos disparates y simplezas ideológicas para hacer ver que las producciones cinematográficas envenenaban a seres humanos que suponían vacíos de moralidad y juicio, a los que una película manipulaba fácilmente. Luego vino la derecha, y el tristemente conocido senador Joseph McCarthy descubrió entre 1947 y 1954 que paradójicamente, por el contrario, Hollywood era un nido del comunismo que minaba la sociedad.

Desató la persecución a productores, guionistas, actores y técnicos. El senador y su Comité Contra Actividades Antinorteamericanas citan a declarar a 41 figuras de la industria. Pero la mitad rechazó asistir y denunciaron la violación de derechos constitucionales y crearon el Comité de la Primera Enmienda, encabezado por Humphrey Bogart, Lauren Bacall, Gregory Peck, Katherine Hepburn, Kirk Douglas, Henry Fonda, Vincent Price, Gene Kelly y David O´Selznik. Algunos prodigiosos creadores extranjeros, Bertold Brecht, Fritz Lang, Charles Chaplin, tuvieron que irse del país; y John Huston, norteamericano, renunció a su nacionalidad y se hizo irlandés. Exactamente como la Inquisición y la política identitaria actual, el Comité invertía la carga de la prueba. El acusado debía demostrar su inocencia y para ello denunciar a comunistas o simpatizantes encubiertos y hubo reptiles que incriminaron a sus compañeros. Arthur Miller los representa en Las brujas de Salem.

Jack Warner, fundador de Warner bros y Louis Meyer, de la Metro Goldwyn Meyer delataron a sus trabajadores, y en menor medida Humphrey Bogart también se quebró. Orson Wells dijo de aquellos que “entre sus piscinas y la dignidad humana, se quedaron con sus piscinas”. Pero recordemos que hubo leones inquebrantables, Kirk Douglas, Dalton Trumbo, y Stanley Kubrick, entre otros, que resplandecen después de tantos años en la cinta Trumbo (Jay Roach: 2015) El director de la película cuenta el drama de guionistas como Trumbo obligados a trabajar en la clandestinidad, con nombres falsos, como recuerda Woody Allen en El testaferro. Al final la decencia y el valor se impusieron. Trumbo hizo con seudónimo el guion de Espartaco, (1960) dirigida por Kubrick, tal vez el director más sólido de la historia del cine, protagonizada por el legendario, inquebrantable y ya entonces intocable Kirk Douglas. Los tres se la juegan a fondo, incluso amenazan al estudio, para que el nombre de Trumbo apareciera en los créditos, y crean una gran crisis. Douglas amenaza con abandonar el rodaje.

El estreno de la película es una bofetada a los cazadores de las brujas y síntoma de la decadencia del sombrío McCarthy. Hoy vemos el retorno del oscurantismo al cine y a la cultura en general, la persecución implacable de personas por actos de su vida privada, la cancelación. Comienza con Me too y su linchamiento histérico de pecadores, una de cuyas primeras víctimas es nada menos que un titán de la actuación, Kevin Spacey, (revisar nota hoy en vertigomundial.com) quien dejó películas sin estrenar hasta el momento. Luego Johnny Deep, Woody Allen, J.K Rowling porque cuestionó a fundamentalistas ridículos que niegan la realidad del sexo, y hablan de “personas que menstrúan” y no de “mujeres”. El cómico Azíz Anzari, acusado por una mujer a la que hizo sexo oral, según ella “sin su consentimiento” (el debería patentar la fórmula de cómo logró algo tan difícil), Plácido Domingo, Blake Bailey, autor de una biografía de Philip Roth con mil páginas, hasta ahora vetada de circulación. Igual Shia LaBeuf, Armie Hammer, Liam Neeson, Janet Jackson, Brendan Fraser, Winona Ryder, Megan Fox, Hilaria Baldwin y etc. La inquisición de la derecha volvió desde la izquierda.

@CarlosRaulHer

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