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Opinión

Jesús Elorza G.

Luego de los abrazos y felicitaciones por la llegada del año nuevo, los atletas, entrenadores y dirigentes deportivos, comenzaron a intercambiar opiniones sobre las aspiraciones o deseos para el 2022. Todos, expresaron en sus opiniones, la necesidad que tiene el deporte de superar las insuficiencias que prevalecieron durante el año que finaliza y que, a pesar de haber sido denunciadas reiteradamente en las últimas dos décadas, todavía no han sido resueltas. Por ello, estaban de acuerdo en mantener una actitud crítica y no complaciente frente a las autoridades gubernamentales del sector deportivo.

Recordaron en sus diálogos que, al comienzo del año, concretamente el 6 de enero, se celebra la tradicional “Misa del Deporte” en la iglesia de La Pastora en Caracas y en todos los estados del país. Lo que significaba una inmejorable oportunidad para dar a conocer los problemas que atraviesa el deporte y exigir la solución de los mismos. Dicho planteamiento, contó con la aprobación unánime y de inmediato procedieron a elaborar lo que pudiera llamarse “un censo de problemas” por cada sector de los que hacen vida en la actividad deportiva.

También, fueron enfáticos en señalar que la acción que iban a realizar, en ningún momento podía entorpecer el desarrollo de la eucaristía, por el contrario, la "Oración de los Fieles" pasaría a ser una tribuna para la expresión solidaria del deporte venezolano. Seguidamente, un vocero designado por cada sector, tomó la palabra para expresar su problemática y sus aspiraciones reivindicativas:

ATLETAS: Urge acabar con la discriminación política ideológica que rige en los programas de asistencia social para solo favorecer a los identificados con el régimen. Atender de manera urgente la problemática de la alimentación, transporte, becas, uniformes, viáticos y la asistencia a los eventos internacionales. Reestablecer la realización bi-anual de los Juegos Deportivos Nacionales. Implementar con la urgencia del caso las residencias para los atletas y los Centros de Preparación.

ENTRENADORES: El respeto al derecho de sindicalización de los trabajadores y a la normativa laboral debe manifestarse mediante la discusión y aprobación de los contratos colectivos. Rechazamos “La tercerización” de nuestra labor ya que la misma representa ser tratados como esclavos sin derechos sociales. Exigimos de las autoridades del IND y el Ministerio del Deporte el respeto al derecho constitucional que establece “A igual trabajo igual salario” no puede continuar la discriminación laboral del entrenador criollo frente al extranjero. Ponerle punto final a la política de distribuir las Bolsas y Cajas Clap solamente en Caracas dejando por fuera a los trabajadores del resto del país. Rechazar la instalación de las Mesas Técnicas para atender los reclamos laborales, por haberse transformado las mismas en puro bla, bla, bla. Solicitamos la inmediata homologación y la indexación salarial de los salarios, pensiones y jubilaciones. NO a la bonificación de los salarios. Prácticamente debemos manifestar que estamos "condenados a muerte" ante la falta de atención médica y suministro de medicamentos, en consecuencia, exigimos la aprobación de un Seguro HCM que permita atender las emergencias del caso.

DIRIGENTES: Solicitamos que las elecciones se realicen respetando la autonomía de las federaciones sin la intervención y amenazas del Ministerio del Deporte y del Comité Olímpico Venezolano. Reclamar de la Asamblea Nacional la inmediata reforma de la Ley Orgánica del Deporte para impulsar la descentralización del sector y los programas deportivos. Igualmente, el establecimiento de responsabilidades en los casos de corrupción que han sido denunciados en reiteradas oportunidades. Restablecer el cronograma bianual de los Juegos Deportivos Nacionales. Establecer una coordinación entre las federaciones deportivas, el Comité Olímpico y el IND para el manejo del Fondo Nacional del Deporte en base a los Planes Operativos Anuales. Acabar con la militarización de los Juegos Universitarios. El urgente rescate de las instalaciones deportivas del país. Denunciar la política sistemática, de las autoridades deportivas de no asistir a los eventos deportivos (forfait) previamente programados y presupuestados.

EMPLEADOS: acabar con el nepotismo que impera en el IND. Aumento de las escalas de sueldos y salarios en relación directa con la hiperinflación que hoy afecta al país. Una efectiva Asistencia Social que permita superar los problemas de atención a la salud.

OBREROS: un aumento salarial indexado a la inflación y la incorporación de las bonificaciones al salario integral.

JUBILADOS Y PENSIONADOS: respeto a sus derechos laborales con la implementación inmediata de la Homologación de sueldos y salarios. Aumento de la cobertura del seguro HCM. Mejora significativa en las bonificaciones por concepto de transporte, alimentación, medicinas y becas para los hijos. Inmediata incorporación de los entrenadores que siguen fuera del sistema de pensiones del IVSS. La muerte de trabajadores ha dejado al descubierto que el Seguro Funerario no alcanza ni siquiera para comprar un paquete de velas.

También, los integrantes del sector deportivo, acordaron de manera unánime, rendirle “Un homenaje Póstumo” a los hombres y mujeres que fallecieron durante los años 2020-2021 por causa de la pandemia que afectó y sigue afectando al país o por otras causas, pero que, en general no contaron con la asistencia institucional a su debido tiempo para enfrentar y superar las enfermedades que padecieron. En la mayoría de los casos, para poder atender las emergencias presentadas o los entierros de los afectados, hubo que recurrir a la solidaridad social de los integrantes del sector deportivo.

Con una emotividad desbordante, los atletas, entrenadores y dirigentes comenzaron a pronunciar, algunos nombres de los compañeros que en vida estuvieron a su lado compartiendo y luchando contra las dificultades generadas por la crisis deportiva:

Rafael Romero, César Pérez, Yolanda Obispo, César Lugo, Iván Reyes, Amílcar Medina, Lourdes Vargas, Omar Arráiz, Antonio Montilla, Emilio Guerra, Sebastián Hernández, Alirio Riera, Gilberto Sirit, Héctor Alvarado, Esperanza Montilla, Luis Alberto Guerra “Guerrita”, William López, José Blanco, Francisco Taquiva, Eutimio Contreras, Oscar Ortega, Rafael “Fucho” Barrios, Pedro Azuaje Torres, Carlos Faneyth, Jacinto Rodriguez, Israelito Sarmiento, Nelson Urdaneta Ricardo Jiménez, Jorge “Tarzan” Herrera, Dubilicio Figueroa, Consuelo Márquez, Freddy “Cochocho” Rengifo, Andrés Parodi, Juancito Medina, José Rafael “El Hueso” Arrioja, Edgar Alfonzo Carrasquel Rodríguez, José Jacinto “Chinto” Hidalgo, Tito Narsise, Benilde Ascanio, Ángel Sánchez Meneses, Eliecer Pulgar, Oscar Rondón, Luis Gabino Rosales, Nercy Rojas, Freddy Gutiérrez, Jesús García, Jorge Eliecer Solano, Alberto Martínez, Juan Martínez, Rafael Gamarra, Nicolás Ojeda, Naudy Jesús Graterol, César Arnoldo Pérez, Jesús Chacón…el anuncio de cada nombre era acompañado por un coro de aplausos y de voces que decían “Presente y siempre consecuente”

Al finalizar, la ceremonia religiosa atletas, entrenadores y dirigentes reafirmaron su compromiso de mantener la lucha unificada por “Un Deporte Mejor en una Sociedad Mejor”

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Eddie A. Ramírez S.

Mañana, cinco de enero, se cumplen tres años de la juramentación de Juan Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional. El 10 de enero venció el período presidencial de Nicolás Maduro, por lo que al día siguiente, el presidente de la Asamblea anunció que asumiría la presidencia en cumplimiento del artículo 233 de la Constitución. El 23 de enero 2019, Guaidó se juramentó como presidente interino de Venezuela en un Cabildo Abierto. Allí prometió poner fin a la usurpación de Maduro, realizar un gobierno de transición y efectuar unas elecciones libres.

No ha logrado lo prometido y su gestión es objeto de críticas. Para evaluar el gobierno de transición hay que tomar en cuenta los intereses políticos de algunos, las frustraciones y pasiones de muchos, traiciones, errores y restricciones por no tener poder real y por ataduras impuestas por parte de nuestros diputados. Opinadores, casi siempre relacionados con alguna tolda política, realizan críticas sesgadas. Este artículo es de un opinador más, independiente, y cuyo interés es que salgamos lo antes posible de Maduro.

El inicio: Hubo renuencia por parte de algunos dirigentes de la oposición a que Guaidó asumiera la presidencia interina. Las razones van desde temor a las represalias del régimen, hasta los celos políticos. Guaidó se les adelantó al juramentarse y colocarlos ante un hecho cumplido. El otro obstáculo fue la traición de Luis Parra, José Brito y otros diputados que fueron comprados por el régimen.

Logros relevantes: El presidente interino fue reconocido por un importante número de países democráticos, designó embajadores, y Gustavo Tarre fue reconocido por la OEA como el representante de Venezuela. Un logro relevante fue que el gobierno de Estados Unidos emitiera un decreto para proteger activos de Venezuela sujetos a demandas judiciales por deudas contraídas por Chávez-Maduro. Así mismo, que el gobierno interino pudiese asumir el manejo del complejo refinador de Citgo. En Colombia, el gobierno permitió asumir el control de la empresa de fertilizantes Mónomeros Colombo Venezolanos y el Reino Unido bloqueó el oro depositado por Venezuela. Además, la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá establecieron sanciones a funcionarios del régimen incursos en violaciones a los derechos humanos. Los Estados Unidos mantienen algunas sanciones económicas. Guaidó fue aplaudido por legisladores republicanos y demócratas en el Congreso de los Estados Unidos, ha sido atendido en varios países por altos dignatarios y circula en Venezuela sin que el régimen se atreva a detenerlo. Ha hecho esfuerzos para lograr la unidad y no descalifica a otros dirigentes.

Críticas y errores: Un mes después de asumir el gobierno interino, Guaidó promovió una operación para el ingreso de ayuda humanitaria por la frontera de Cúcuta. En esa oportunidad, asistieron los presidentes de Colombia, Chile y Paraguay para expresar su solidaridad. Guaidó hizo un llamado a la Fuerza Armada para que permitiera el ingreso de la ayuda e instó a los militares a que pasaran a Colombia para evidenciar su apoyo. El régimen impidió por la fuerza el ingreso de la ayuda y solo un grupo de oficiales y guardias nacionales se pusieron a las órdenes del presidente Guaidó. Criticar esta acción porque no tuvo éxito no pareciera lógico. Había que intentar ese ingreso y el rechazo del régimen tuvo repercusión nacional e internacional. El error fue el llamado a los militares para que cruzaran la frontera. Eso es desconocimiento de cómo opera la Fuerza Armada. Debió solicitar asesoramiento del Frente Institucional Militar, integrado por distinguidos oficiales retirados.

Operación Libertad: El 30 de abril 2019 se realizó en las inmediaciones de La Carlota, en Caracas, la llamada Operación Libertad. Guaidó llamó a la Fuerza Armada a pronunciarse en defensa de la Constitución. El llamado solo fue atendido por un grupo reducido de oficiales y de funcionarios policiales. Supuestamente contaba con el apoyo del ministro de la defensa, Padrino López, y de presidente del TSJ, Maikel Moreno. Fue un fracaso. Faltó olfato político e información confiable.

Fracaso en poner fin a la usurpación: La crítica más frecuente es que se apartó de su promesa y del mandato de la Consulta de poner fin a la usurpación. Categóricamente afirmamos que es injusta. Ante un régimen represivo que limita las protestas populares, que controla la Fuerza Armada y los Poderes del Estado, y una comunidad internacional que nos apoya pero que no está dispuesta a ir más allá de sanciones personales y de muy pocas económicas, no puede culparse a Guaidó por haber incumplido.

Su principal error ha sido no informar sobre los gastos efectuados con el poco presupuesto a su disposición. Tiene que aclarar la denuncia de Ricardo Sucre y Capriles sobre el personal en la nómina del gobierno interino. Se justifica que tanto Guaidó, como los diputados devenguen un sueldo, así como el pago para mantener cierta infraestructura tanto humana, como física. Quedaron muchas dudas sobre la malversación del dinero aportado por particulares para el mantenimiento de los militares que pasaron a Cúcuta. El caso de Monómeros fue mal manejado y no ha sido aclarado; todo indica una injerencia inaceptable de algunos dirigentes políticos. Sobre las negociaciones en México había que intentarlas tomando en cuenta la presión internacional y para no descartar esa opción aún sabiendo la poca probabilidad de éxito. El 21N debió llamar a votar o a no hacerlo, porque un dirigente no debe hacerse el desentendido.

La gestión del presidente Guaido ha sido positiva, con algunos errores, contradicciones, indecisiones y poco carácter para enfrentar problemas. La Comisión Delegada de la Asamblea Nacional cometería una torpeza si decide quitarle los poderes contemplados en la Constitución, seguir interfiriendo en la gestión de gobierno y no aprobar el presupuesto de gastos. Guaidó es quien tiene mayor aceptación en Venezuela y en el exterior.

Como (había) en botica:

Muy buenas las declaraciones de Antonio Ledezma reconociendo el interinato. Tarjeta roja para la apreciada y valiente María Corina y para Borges.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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Jesús Elorza G.

Todo era abrazos, besos, brindis a la media noche del último día del 202, para darle la bienvenida al nuevo año. Recuerdos y lágrimas brotaban en aquellos que recordaban a sus seres queridos que hoy no los acompañaban. Otros por medio de las redes sociales establecían contactos con sus familiares que habían emigrado y hoy forman parte de la diáspora de más de 6 millones de venezolanos que han tenido que marcharse forzosamente del país. Padres, que en cada una de las doce campanadas sentían estremecer sus cuerpos por la soledad del hogar al no tener la presencia de sus hijos. Sin embargo, en todas las personas se hacía presente la esperanza de un mundo mejor. La esperanza, de ver salir al país de la profunda crisis que hoy vivimos. En el pensamiento de todos nosotros permanecen, con toda su fuerza, los problemas políticos, sociales y económicos que en el año que se va nos han transformado negativamente nuestro acontecer cotidiano. Problemas estos, que no solo se circunscriben al 2021, sino que se acumularon y profundizaron en los últimos 23 años y que hoy constituyen una pesada carga para el año nuevo.

El año que se va, al igual que las dos últimas décadas, por responsabilidad del régimen, estuvo lleno de más y peor inflación y alcanzamos a ser el país de la más alta de nuestra historia y del mundo; tuvimos que soportar con inmenso dolor y lamento más hambre de nuestro pueblo, la pobreza creció dramáticamente y se ubicó, por encima del 95% de la población, siendo la extrema el 65% ( personas que no tienen que comer y cuando lo hacen es una vez al día), la inseguridad personal y de bienes creció abismalmente y la delincuencia, uniformada o no, se hizo dueña a toda hora de las calles. Los hospitales públicos, fundamentalmente dedicados a atender la salud de los menos pudientes, están destartalados sin los más elementales equipos médicos y sin medicinas, no están en condiciones de atender las urgencias de la población condenando de a muerte a los pacientes que requieran de atención. Los centros de educación sufriendo su mayor calamidad y deterioro con alteraciones inadecuadas de los programas de estudios y profesores y maestros pésimamente remunerados con salarios de hambre. Las universidades públicas al borde de cerrar sus puertas porque el régimen les niega el presupuesto adecuado parar atender su responsabilidad académica y de investigación. Destrozaron a PDVSA que producía 3.500.000 de barriles de petróleo diariamente en 1998 y ahora está por debajo de 600.000. Acabaron con las fértiles tierras (las invadieron o expropiaron) que contribuían mediante la cría y agricultura a satisfacer la demanda interna.

La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida, presentada por la UCAB, revela, de una desgarradora manera, que en el último año 500 mil niños y jóvenes quedaron fuera del sistema escolar, el empleo se redujo en 1,3 millones de puestos de trabajo y la pobreza extrema creció más de 8%. También aumentó la dependencia de la población de bonos y remesas. El desempleo abierto y el desalentado (es decir, el asociado a que no vale la pena trabajar por la escasa remuneración) alcanzan al 20% de la población, a lo que habría que añadirle 11% de subempleo visible (personas que trabajan menos de 15 horas). En Venezuela no hay donde trabajar y, además, el empleo vulnerable afecta a 57% de los ocupados”. Casi seis millones de venezolanos se han ido del país, la gran parte, en edades activas. También se está reduciendo el número de nacimientos, porque las potenciales madres también se han ido del país. Más allá de la migración, somos menos debido al aumento de los riesgos de muerte. Nuestros niveles de mortalidad infantil se asemejan a los que teníamos 30 años atrás (25,7 por mil) y, además, la esperanza de vida ha caído en 6,4 años. Los pronósticos previos a la crisis daban una esperanza de vida de más de 83 años para el 2050. Ahora se calcula en 76,6. Esto quiere decir que las generaciones que están naciendo en este periodo de crisis, van a vivir casi 3 años menos que las generaciones pre crisis; esto es muy grave.

Las respuestas del régimen, a esta crisis estructural han sido las mismas que dan los regímenes autoritarios y autocráticos: congelación de los contratos colectivos, creación de sindicatos paralelos, violación de la autonomía en el caso de las universidades, salarios de hambre, bonificación salarial, eliminación de los seguros HCM, la dolarización de la economía, salarios y pensiones en bolívares devaluados y la criminalización de las protestas.

Estos viejos problemas marcan al nuevo año. Sin embargo, al momento de comernos las “Doce uvas” o pensar en nuestros deseos para el nuevo año al escuchar las “Doce campanadas, se hizo presente una esperanza común para todos “Por encima de las dificultades, la unión de los venezolanos hará posible recorrer el camino de Democracia y Libertad hacia la superación de este régimen totalitario”.

2022: la lucha continúa

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Jesús Elorza

El deporte en Venezuela no escapa de la difícil situación que vive el país, donde un régimen mafioso se ha involucrado en todas las aéreas del país incluyendo al movimiento olímpico.

Desde su nombramiento como presidente del Instituto Nacional de Deportes en el año 2002, Eduardo Álvarez empleó todos los recursos presupuestarios y legales para atropellar, amenazar, chantajear y doblegar a las Federaciones Deportivas con el propósito de que las mismas modificaran el Articulo 26 de los Estatutos del Comité Olímpico Venezolano para permitir que un funcionario de gobierno pudiera postularse a la Presidencia de ese organismo. Hecho este que violaba flagrantemente la autonomía de la entidad olímpica y la separación de funciones entre el sector federado y el sector oficialista vigente desde 1949.

El Gobierno Nacional logró su propósito y Eduardo Álvarez fue electo Presidente del COV en enero de 2004. Concentrándose de manera irracional y peligrosa todo el poder deportivo en una sola persona: Vice-ministro del deporte, posteriormente elevado a ministro en el 2006, Presidente del IND y secretario ejecutivo del Comité organizador de la Copa América en Futbol. En los años subsiguientes, centró todo su poder institucional desde la presidencia del Comité Olímpico Venezolano COV, en impulsar hasta su aprobación la Ley Orgánica de Deporte, Actividad Física y Educación Física que fue promulgada el 23 de agosto de 2011 y publicada en la Gaceta Oficial Nª 39.741 que somete al sector deportivo a un régimen autocrático, centralista, antidemocrático y totalitario al establecer los siguientes Principios Rectores:

– El dogma, según el cual el Estado Revolucionario debe controlar todos los aspectos de la vida ciudadana. Eliminando de hecho, los derechos a la libre asociación, la autonomía de las organizaciones, la libertad de empresa y la propiedad privada.

– La modificación estructural de la Organización Deportiva Nacional, al establecer como Unidad Básica del Sistema, a los ilegales e inconstitucionales Comités de Deporte y Recreación de los Consejos Comunales y Las Comunas Lo que va a permitir el control de los clubes, ligas asociaciones y Federaciones.

Ese es el verdadero inicio del problema que progresivamente en los últimos 16 años se fue agravando progresivamente por el control autoritario y, monárquico por decirlo de alguna manera, de Eduardo Álvarez y la junta directiva del COV.

En todo ese tiempo se hicieron rutinarios las acciones de presión sobre los dirigentes federativos con amenazas o compras de conciencia para mantener el silencio cómplice frente a los desmanes de las autoridades olímpicas.

El deterioro alcanzó limites inimaginables: El tesorero del COV amenazó caerle a tiros a los federativos que se opusieran a la continuación de Eduardo en la presidencia. Eduardo impuso la presencia de su hijo como director general de la Federación Venezolana de Deportes Acuáticos con la manifiesta intención de que en el futuro fuese su sucesor (monárquico) en la presidencia del COV. Establecieron un cerco de guardianes con grupos paramilitares para controlar el acceso a las instalaciones del COV. Se abrogaron el derecho de establecer ilegalmente que federaciones tenían derecho a voz y voto en la Asamblea del COV. Para Eduardo Álvarez solo son legales las federaciones que vayan a votar por él.

En este largo camino de irregularidades, atropellos y violaciones al ordenamiento jurídico, también salieron a flote aspiraciones de funcionarios de gobierno, que estando en cargos ministeriales, apelaron al método empleado por Eduardo, para tratar de llegar a ser presidentes del COV.

Así pudimos observar que todo ministro del deporte que ha pasado por ese cargo en los últimos 14 años aspira ser presidente del COV siguiendo el ejemplo intervencionista y violador de la autonomía federativa de Eduardo Álvarez.

En estos hechos se concentran las causas que dieron curso a los atropellos y violaciones al ordenamiento jurídico que se presentó en la Asamblea del COV el pasado 7 de diciembre, en donde dos bandos del régimen se disputaban el control. Esto no es más que la guerra interna de sectores del mismo Gobierno para tener el control del COV.

Cuando ahora el sector de Eduardo Álvarez recurre a las organizaciones olímpicas internacionales escudándose en la no injerencia del Estado, alegando el carácter supranacional del COV siendo él mismo parte del régimen.

En su contradictorio accionar, Eduardo alega que el COV no está sujeto a las leyes nacionales. Para su sorpresa, la Sala Electoral del TSJ declara no ha lugar la excepción de Falta de Jurisdicción opuesta por la representación judicial del Comité Olímpico Venezolano de conformidad con el artículo 346 ordinal 1 del Código Procedimiento Civil, en consecuencia, se declara competente la Sala Electoral para conocer y decidir el recurso contencioso electoral conjuntamente con amparo cautelar, y subsidiariamente medida cautelar de suspensión de efectos y en consecuencia decide:

“….. Se declara procedente la solicitud de amparo cautelar, y se ordena de forma inmediata suspensión de efectos de la Asamblea General Extraordinaria realizada el 07 de diciembre 2021”.

El revuelo que produjo la sentencia provocó una estampida en los consortes olímpicos y sus abogados que, tratando de calmarlos, se olvidaron de la supranacionalidad del organismo y decían de manera incongruente, que el presente asunto “debe ser conocido por la Sala Constitucional, pues debe advertirse que planteado, excede el ámbito de la materia para la cual es competente la Sala Electoral” y vamos a solicitar que sea designada una Sala Accidental para el conocimiento y pronunciamiento sobre Cuestiones Previas”.

Con el agua al cuello, de manera sorpresiva, fue suspendido el trabajo de la Comisión Electoral ad hoc, con el argumento, por demás ilegal, que “las partes habían llegado a un acuerdo”. Las Federaciones Deportivas, quedaron en una situación de total desconcierto porque nunca fueron informadas de tales reuniones o “acuerdos de las partes”. Al indagar, quienes fueron las partes, se les informó extraoficialmente que fueron Eduardo Álvarez y Pedro Infante. Además, agregaban a la información, que en próximas reuniones de “las partes” se buscarían integrar una sola plancha para las elecciones del COV.

Todos en el sector deportivo, atletas, entrenadores y dirigentes se preguntan cómo dos personas sin cualidad alguna pueden arbitrariamente dejar sin efecto un mandato de la Sala Electoral del TSJ esto representa una descarada e ilegal intromisión. Basta recordar, que las decisiones de las Salas del TSJ solo pueden ser desestimadas o anuladas por la Sala Constitucional y en este caso ese paso no se cumplió.

Además, resalta el hecho evidente que en la reunión de “las partes” no estuvo representado en el sector federativo quienes son los que con su voto van a elegir las autoridades del COV. Falta que, cuando las federaciones deportivas le reclamen a “las partes” estas le respondan “Cayeron por inocentes” …el poder somos nosotros los representantes del régimen, ustedes limítense a votar por lo que nosotros decidamos:

Toca, desde hace mucho tiempo, que las Federaciones Deportivas hagan valer su autonomía y reestablezcan que las autoridades deportivas de las organizaciones del sector privado no sean representantes de las entidades gubernamentales. En otras palabras, no permitir que funcionarios públicos de libre nombramiento y remoción pasen a ser autoridades federativas u olímpicas.

https://www.noticierodigital.com/2021/12/caimos-por-inocentes/

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Fernando Mires

Tranquilos, no los voy a agredir. Por el contrario, los voy a tomar en serio. Solo quiero entender por qué hay personas que no quieren vacunarse en contra del covid 19 o, lo que es lo mismo, por qué no aceptan esgrimir la única arma que por el momento tenemos para defendernos del malvado bicho. Por cierto, yo sé que los antivacunas son muchos. Sé también que no solo tienen una, sino varias razones. Y esas razones merecen, como todas las razones, ser escuchadas.

También haré una diferencia, y es la siguiente: separaré en dos grupos a los que no quieren vacunarse, de los que hacen de su posición antivacunas un lema para iniciar protestas colectivas, a veces multitudinarias, en contra de diversos gobiernos. Porque, nos guste o no —y evidentemente no nos gusta— los antivacuna constituyen un movimiento social y político de dimensiones internacionales.

Comencemos por lo elemental: quien no quiere vacunarse no quiere vacunarse. Ese «no querer» expresa un deseo negativo, así como querer vacunarse expresa un deseo positivo.

Lo uno o lo otro, afirma una decisión personal, la que al serlo, es una decisión del yo. De mi yo. «Mi yo me pertenece y a nadie más debe importar», sería el punto de partida del antivacunas. Conocemos, naturalmente, la posición contraria: «Tu yo no te pertenece solo a ti, tú no vives en una isla abandonada, tú eres miembro de una familia, de una sociedad, de una nación, de un mundo al que pertenecemos todos. Luego, lo que te pasa a ti, nos atañe a todos».

¿Cuál de las dos posiciones tiene razón? De acuerdo a la primera, el cuerpo es propiedad personal, una realidad inapelable. De acuerdo a la segunda, el cuerpo es un elemento de un todo, de un cuerpo colectivo, y esa es otra realidad inapelable. Contraponiendo ambas realidades podría darse una discusión muy parecida a la que ha tenido lugar sobre el tema del aborto, a la que aquí no recurriremos para no lastimar sensibilidades.

Usaremos otro ejemplo: el de un auto. «Me compro un auto y el auto es mío porque lo he pagado con mi dinero, y punto». «Correcto», afirmará el argumento contrario, «es tuyo, pero tú no puedes hacer con tu auto lo que te da la gana. El auto es tuyo, pero a la vez pertenece a un sistema del tráfico sometido, como todo sistema, a reglamentos y leyes». «Afirmación falsa», podría responder con cierta razón el antivacunas, «el auto está sometido a un sistema, pero yo no conozco ningún sistema que reglamente la vacunación. Solo órdenes arbitrarias y muchas veces contradictorias entre sí». Evidentemente, en este tema el antivacunas parece tener, desde un punto de vista formal, la razón.

No existe una legislación universal y muy pocas nacionales sobre el tema de la vacuna. La vacuna, luego, no puede ser legalmente obligatoria.

Solo podría serlo si un gobierno decide suspender la Constitución en nombre de la Constitución, dando origen a un estado de excepción. Pero hasta ahora los gobiernos que han declarado a sus países en estado de excepción como consecuencia de la pandemia, son una minoría muy minoritaria.

Contrasta ese hecho con el de que la mayorías de los gobiernos europeos, así como los EE. UU., actúan ocasionalmente sobre las bases de un estado de excepción, sin haberlo declarado. Un estado de excepción tácito, pero no explícito, podríamos decir. El problema grave es que no existen los estados de excepción tácitos. O se declara de un modo explícito o no es.

Un estado de excepción explícito no permitiría las manifestaciones antivacunas. Si las permite es porque de hecho un gobierno reconoce que no hay estado de excepción. Los gobiernos democráticos actúan, en consecuencia, de acuerdo a una doctrina liberal basada en una gran confianza al individuo y, por lo mismo, frente al tema de las vacunas, optan por no ser autoritarios. El riesgo es que el rechazo al autoritarismo suele ser confundido como ausencia de autoridad y está última puede producir lo que esos mismos gobiernos quisieran evitar: inseguridad..

«Si el gobierno no me obliga a vacunarme, significa que ese gobierno no está seguro de los efectos positivos de la vacuna», debería ser el razonamiento de un antivacunas.

Luego, siguiendo el hilo de su propia argumentación, podría afirmar: «vacunarse es un riesgo». Y como todo riesgo produce miedo. Pues bien, parece que aquí hemos tocado el fondo de la cosa. Muchos de quienes no se vacunan tienen miedo a vacunarse.

Tener un miedo es un tener. Hay quienes no lo tienen y no están protegidos frente a ningún peligro. Otros tienen demasiado y deciden no correr riesgos. El miedo puede convertirse en pavor o en terror, eso lo sabemos todos cuando dejamos que el miedo se apodere de nosotros. Porque antes que nada, el miedo no es siempre (casi nunca lo es) miedo al objeto del miedo. El objeto del miedo actúa más bien como representante del deseo del miedo. Y el deseo de no vacunarse (sí: es un deseo) como todo deseo, es anterior al objeto del deseo (Lacan). Con buenos argumentos, un buen médico podría quizás quitar al paciente el miedo a la vacuna, pero el miedo no desaparece. Simplemente va a parar a otra parte. Sepa el diablo adónde.

El miedo es constitutivo al ser, diría un filósofo, y el principal miedo del ser es dejar de ser, lo que desde un punto de vista biológico se llama, morir. La vacuna, siguiendo el hilo, fue inventada para no enfermarse y luego para no morir.

Queramos o no, la vacuna aparece vinculada, aunque sea de modo negativo, a la noción de la muerte y la muerte produce, evidentemente, miedo: el más normal de todos los miedos habidos y por haber.

Pero aún más: vacunarse significaría recurrir a la ayuda de un agente externo para no morir, lo que obliga a reconocer que nuestro cuerpo es inerme, aceptar que por sí solo no está dotado para afrontar los peligros que lo acosan, que estamos desprotegidos frente a los virus y que, por lo mismo, necesitamos de protección ajena.

A modo de anécdota: el electricista que cada cierto tiempo viene a casa, hombre inteligente y afable, apareció sin mascarillas para cambiar algunos enchufes. «¿Usted está vacunado?» –le pregunté, retrocediendo un metro–. La respuesta fue: «No. Yo confío en mi propio sistema de inmunidad». La frase la traduje después hacia mí. Quería decir: «Necesito confiar en mi sistema de inmunidad porque si dejo de confiar en él pierdo confianza en mí, en mi propio ser, en mi propio cuerpo, en mi propio yo». Pensé entonces que en ese momento el electricista habló en nombre de miles de no vacunados. En su breve frase estaba diciendo: «No queremos reconocer que no somos inmunes, no queremos saber nada de nuestra debilidad, no queremos que nadie nos intervenga aunque sea para salvarnos de la muerte». Y bien, de ahí a negar el peligro del covid-19 hay un solo paso. El no vacunado, convertido en negacionista, niega el peligro para no sentir el miedo que siente. Detrás de su deseo de no vacunarse, hay una razón y una lógica. Sin concordar, lo podemos entender perfectamente.

No sé si el electricista pertenece al movimiento antivacunas o acepta con temple estoica la soledad de su negación. Pero puedo imaginar que muchos lo hacen por tres razones, las tres respetables. Primero: la soledad es dura. Segundo: para adquirir seguridad, que es lo que más nos falta, necesitamos siempre el reconocimiento del «otro». Tercero: el yo no es un yo sin un nosotros. Ese nosotros integra al yo y lo convierte en miembro de una comunidad frente a otra comunidad: la de la sociedad o la de la nación.

Con la integración del yo en el nosotros estoy «con los míos». Después aparecerá la ideología del movimiento. O como diría Lenin, la ideología no nace del movimiento sino que viene de «afuera».

Del partido en la versión leninista, de los intelectuales orgánicos en la versión gramsciana. Gracias a esa ideología introducida en su interior, el movimiento se constituye en una entidad política y pasa a ser un movimiento social, uno más entre tantos otros: el movimiento de los antivacunas.

Como ocurre en la mayoría de los movimientos, los antivacunas también generan su propio orgullo (al estilo del «orgullo gay», para poner un ejemplo). En Alemania se autodenominan los Querdenker, algo así como «pensadores transversales» en oposición a los «pensadores verticales» que seríamos nosotros, los vacunados. En su inferioridad numérica, ellos necesitan de algún modo mantener un sentimiento de superioridad. En eso (solo en eso) no se diferencian ni un ápice de los militantes de sectas, partidos y movimientos como el ecologista y el feminista.

Probablemente los antivacunas piensan en que los vacunados somos seres alienados que se dejan manipular por la prensa y por la clase política dominante. Sus dirigentes, entre los que se cuentan incluso algunos médicos, imaginan que luchan en contra de todo un «sistema», en contra de «los de arriba». Como en todo movimiento que nace, en el de los antivacunas hay un fondo anarquista y liberal al mismo tiempo. Anarquista, porque se erige en contra de un orden establecido y sus representantes. Liberal porque creen luchar por más libertades en contra de los que ellos llaman «dictadura de los virólogos».

Como es sabido, los antivacunas han encontrado fuertes aliados en los movimientos nacional-populistas europeos y trumpistas en los EE UU. La única diferencia, como reveló estadísticamente un programa televisivo alemán, es que estos últimos, en su mayoría, sí se vacunan.

No podemos, finalmente, dejar de mencionar el hecho de que los movimientos antivacunas tienden a desarrollarse con mayor intensidad en los países más democráticos. A primera vista, un absurdo, porque claman por libertades en contra de gobiernos liberales. A segunda vista, sin embargo, podemos entender que precisamente, lo que buscan en sus laberintos del miedo, es a un poder protector, una autoridad que asuma la responsabilidad sobre sus almas, protegiéndolos de los miedos que los acosan. ¿Un signo más de esa «crisis de autoridad» que detectara tempranamente Hannah Arendt en las sociedades pretotalitarias? Parece que así es: son, en fin, expresiones de seres que no encontrando sobre ellos el poder de la autoridad, terminan por exigir la autoridad del poder.

¿Cómo enfrentarlos? No es fácil. Solo podemos advertir, por el momento, cómo no hay que hacerlo. Usar la represión sería por cierto lo peor que se podría hacer. Significaría simplemente confirmarlos en lo que ellos quisieran ser, luchadores por la libertad y la democracia.

Por otro lado, imaginar que con mensajes esclarecidos será posible redimirlos es pecar de suma ingenuidad. Hay, no obstante, una tercera alternativa: convivir con ellos y correr con los riesgos de los peligros infecciosos que portan. Eso supone aceptar definitivamente que estamos lejos de pertenecer a una sociedad perfecta y que en una democracia también hay un sitio para los que no quieren o no pueden o no saben ser demócratas. Y solo cuando es posible, intentar enfrentar con argumentos a los argumentos de ellos, sabiendo que casi nunca los vamos a convencer. Al fin y al cabo, si ellos quieren rebelarse en contra de los demás, tendrán sus razones. Y esas razones no tienen nada que ver con la pandemia. Absolutamente nada. Ese es el problema.

Twitter: @FernandoMiresOl

Fernando Mires es (Prof. Dr.), fundador de la revista POLIS, Escritor, Político, con incursiones en literatura, filosofía y fútbol.

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Américo Martín

En los progresos de una escuela pública, la Experimental Venezuela, observaba desde mi colegio –privado como tengo dicho– el éxito de las Repúblicas Escolares creadas por los gobiernos de Medina y Betancourt. La Experimental estaba ubicada a unas cuatro cuadras; cinco, a partir de mi casa. Se elegía presidente con el voto directo de los estudiantes. Los aspirantes debían ser de quinto y sexto grado. Vivían la democracia, aprendían el lenguaje institucional, practicaban la política como ejercicio ciudadano.

Mi hermano Luis Antonio estudió en esa escuela, yo hice una brevísima incursión en ella sin llegar a matricularme y mi primo Balboa recorrió todos los grados. En algunos aspectos la Experimental era superior a mi colegio, aparte de que era gratuita, mientras mis padres debían pagar Bs. 20 o 30 mensuales para costear mis estudios.

Supe desde temprano que allí estudiaron también Teodoro Petkoff y sus hermanos Luben y Milko. Notable era la amplia composición social de estas interesantes escuelas.

Con Balboa estudiaba Bastardo, un muchacho limpiabotas que se pichaba con mi primo y eventualmente conmigo dejando escuchar el ruido de sus útiles en el bulto de cuero, que era de uso generalizado por los estudiantes varones de aquellos años. El bulto se llevaba como los actuales morrales, aunque por ser de cuero era un batir de lápices, cuadernos, creyones y reglas.

Si mal no recuerdo, en esa escuela estudiaba Mariela Silva Estrada, hermana menor de Leonardo y de Alfredo Silva Estrada, quienes vivían en El Conde, muy cerca de nosotros. Mariela era encantadora, pelo rubio, buen cuerpo y un atractivo desparpajo. En lugar de usar el maletín, propio de las muchachas de la época, iba a clases portando un bulto de varón. El suyo también bailaba y no era menos ruidoso que el de sus compañeros. A mí me parecía un espectáculo verla correr, sueltos sus cabellos rubios de valkiria. Su hermano Leonardo tampoco pasaba desapercibido. Alto, opulento, de voz recia se graduará de abogado y militará por unos años en el Partido Comunista. Alfredo era más silencioso y tranquilo. Se decía que a esa temprana edad ya era poeta, pero tal vez esa opinión fuera una proyección del futuro al pasado.

Ya en mi segundo matrimonio, Mónica y yo inscribimos a nuestro hijo Iván en esa escuela. Estando en quinto grado no sé quién le metería en la cabeza postularse a la presidencia. Su rival, una muchacha de sexto, lo derrotó, pero Iván se tomó muy en serio su responsabilidad, y yo también. Mi gran amigo Freddy Peña le pintó unas pancartas con el lema: «Iván a la presidencia», no muy distintas a las que adornaron mi campaña a la Presidencia de la República en 1978. Iván nunca me comentó cómo había recibido la derrota. Mi estupendo hijo era poco expresivo de sus emociones. Fallamos otra vez, Freddy. Mejor no sigamos insistiendo.

Los grandes educadores eran Rafael Vegas, integrante destacado de la Generación del 28, y uno de los aventureros antigomecistas de la valiosa tripulación del Falke, Espíritu Santos Mendoza, Gustavo H. Machado, Luis Beltrán Prieto, Rafael Pizani, Humberto García Arocha.

Por cierto, García Arocha fue ministro de Educación de Betancourt. Era un apasionado amigo de la educación y contribuyó a su masificación, pero también metió en líos a Rómulo con su orientación a ratos inflexible. Fue el inspirador del Decreto 321, basado en la tesis del Estado docente, doctrina oficial de AD. Nombrado ministro de Educación —dado que Prieto se había integrado a la Junta Revolucionaria de Gobierno—, le tocó a García Arocha ser el ponente. El decreto fue dictado en mayo de 1946. Consagraba el régimen de calificaciones, promociones y exámenes en primaria, secundaria y normal.

Los educadores católicos emprenden una dura resistencia contra el 321, respondida enfáticamente por el magisterio de izquierda. El asunto va a la calle. Desde la azotea de mi casa de El Conde observo la manifestación de los conservadores en defensa de la libertad de enseñanza, que creen vulnerada por el nuevo instrumento normativo. Desfilan ruidosamente en camiones, carros, a pie. Escucho las emotivas consignas sin entender la esencia del reclamo. Me ocurre lo mismo con la contramanifestación de los amigos del decreto. Las partes en conflicto desfilaron por la hoy llamada avenida Leonardo Ruiz Pineda, al otro lado del Guaire, y a la vista de mi atalaya en El Conde.

¡3-2-1, trescientos veintiuno! ¡1-2-3, ciento veintitrés!

Es una fractura social de contenido ideológico. Primera vez que veía una. Betancourt rehúye la confrontación. Se siente colocado en un terreno frágil. Busca unir a la nación o, cuando menos, silenciar en lo posible las condenas religiosas y conservadoras. El 321 no ayuda a esa política. Renuncia García Arocha, se deja sin efecto el decreto, cantan victoria los conservadores y Betancourt evita un indeseado enfrentamiento. Por puro instinto condeno el repliegue del gobierno. Pero alguien me da una lección política que no olvidaré

—Así es la política —me dice—, no siempre en línea recta. A veces se avanza más por los flancos. Lo peor es pelear en el terreno puesto por el adversario; lo mejor, llevarlo al nuestro. Retroceder no siempre es retroceder.

—No es fácil la política —pienso.

Twitter: @AmericoMartin

Américo Martín es abogado y escritor.

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Carlos Raúl Hernández

1. Para ser feliz, según Aristóteles, no hay que ser demasiado feo, tener salud, y algo de dinero.
2. Dice García-Bacca que cualquiera sabe “lo que es” el vino, una bebida alcohólica, pero salvo los químicos nadie sabe “qué es el vino” (Acido 2.3-dihidroxbutanodioico HOOC-CHOH-CHOH-COOH).
3. Las pasiones, entre ellas el amor y la ira, transforman al sujeto. La ira desordenada convierte a David Banner el Hulk. Para Aristóteles, el más humano de los filósofos griegos, la ira es una virtud cuando es necesaria, en circunstancias, personas y momentos justificados.

4. El Romanticismo sacraliza el espléndido fracaso. Roldán asesinado en Roncesvalles. Pero el que lo mató, recibe el desprecio eterno.

5.. Los colectivistas han demostrado sobradamente su capacidad destructiva. Pero Lenin era además un genial estratega e inventó el modelo de partido basado en el “centralismo democrático” (“las decisiones se toman por mayoría y se ejecutan por unanimidad”) en el que el debate minimizaba la propensión al error.

6. Hay palabras mágicas, por bellas y sugerentes. Una es transformación, pues en su fonía parece percibirse un cuerpo acurrucado que se despereza y estira.

7. Existen equilibrios catastróficos porque niegan la función del equilibrio y estimulan la entropía, la descomposición.

8. El equilibrio social debe ser contradictorio, pluralista, más no antagónico. El pluralismo estimula el cambio; el antagonismo, la disolución.

9. Quien carece de instrumentos de poder, juega a profundizar una crisis y no busca soluciones pactadas, se dirige al caos.

10. La antipolítica consiste en hacer política mientras se habla mal de ella.

11. El sentido común se resume en uso de razón, manejar situaciones en busca de equilibrios que no dañen a otros, procedimiento que no tiene nada de común.

12. La política es el arte de lograr objetivos de poder con óptima relación costo-beneficio, sin pérdidas humanas. Ello requiere destrezas. La antipolítica es improvisación sin conocimiento y causa daños colectivos.
13. En medio de las crisis los dirigentes no pueden actuar irracional o impulsivamente contra o a favor de algo, sucumbir al histerismo colectivo.
14. Cuando Chávez llevó los restos de Cipriano Castro al Panteón Nacional, R.J. Velásquez me comentó: “Fíjate que no hay muertos políticos. Ni siquiera los que están enterrados”.
15. En la política los opuestos son adversarios. Cuando el adversario se convierte en enemigo, es guerra.
16. Un grupúsculo político que habla con la pretensión de lucir fuerte, es como el niño que se pinta bigotes y así parecer un hombre.
17. La triste política que nos trajo hasta aquí, tiene como religión la ruptura, el quiebre, y los monaguillos la asumen en sus microscópicos espacios.
18. La épica canta actos heroicos fracasados, porque para ella solo cuenta el heroísmo. No importa el éxito, sino la belleza del gesto.
19. “Dio todo por su sueño”, dicen los poetas románticos. Pero los hombres prácticos no tienen sueños sino objetivos, y nunca deben darlo todo, sino obtener resultados positivos.
20. En la misma tónica del espléndido fracaso, Antonio y Cleopatra tenían que morir así. Nadie se imagina a Antonio, pasado de peso, sin afeitar, metiéndole mano a Cleopatra mientras ella prepara bisteks de camello y trata de parar los gritos del niño.

21. La más grave de las tragedias políticas ocurre cuando las ilusiones exageradas ceden el paso al pesimismo exagerado.
22. Quienes cuestionan los gobiernos por su mala gestión, tienen éxito si convencen a la mayoría de que representa un mejor futuro. Si no lo logran, también se hundirán.

23. El secreto está en construir burbujas de acero, “habitaciones de pánico” en la mente. Contra ellas, nada puede.

24. La máxima concentración y desagrado conocidos ocurre cuando la maestra dice: ”niños, la tarea para mañana es…”.
25. “Cementerio de besos aún hay fuego en tus tumbas, escribe Neruda". Mi amigo maracucho, Confucio Morillo dice “donde hubo fuego a veces no queda ni el saludo”.

26. Populista es populista aunque use peluquín con la raya a la derecha o a la izquierda. Cossi fan tutti.
27. Francisco me veía desde su ventana salir todas las madrugadas a trotar. Un día me gritó: “Hermano, no creas que soy un flojo. Tengo encendido el televisor con el programa de ejercicios. Pero como no estoy en forma, cuando hay un movimiento muy fuerte, miro para otro lado”.
28. Quien ama es amante, no amanta. Quien diverge es divergente, no divergenta. Quien agoniza es agonizante, no agonizanta. Quien cree es creyente, no creyenta. Quien preside es presidente.
29. Calculan que 10% de los humanos tiene genes de Genghis Khan. Sin embargo, un monje taoísta que consultaba le había recomendado no tener relaciones sexuales para prolongar la vida.
30. El drama de Henrik Ibsen, Un enemigo del pueblo, demuestra que cualquier comunidad o persona, por tranquilas que parezcan, son capaces de convertirse en cazadoras de hombres.
31. Los “enemigos del pueblo”, sujetos de scraches, suelen ser quienes se resisten al fanatismo, a conservadores y snobs, a prejuicios y vaciedades radicales.
32. Cada vez que alguien “pone un granito de arena” mueren tres ositos plateados en el Ártico.

(Gran parte de estas notas fueron comentarios a artículos de @Mibelis. Eso les confiere su nombre)
@CarlosRaulHer

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