Pasar al contenido principal

Opinión

Observatorio Venezolano de Violencia (Aragua)

INFORME ANUAL OVV ARAGUA 2019

La violencia en el estado Aragua, al igual que la violencia en el país, durante el año 2019 ha sufrido cambios importantes en su comportamiento, producto del impacto de la mayor crisis social y económica de la historia del país, que ha acelerado estrepitosamente, entre otras cosas, la destrucción del aparato productivo en la región, la caída del poder adquisitivo de la población, así como la inédita emigración de venezolanos hacia otros países. Esta caótica situación país, ha mantenido una tendencia sistemática hacia un progresivo empeoramiento de las condiciones de vida de los venezolanos, que ha generado como respuesta otras formas alternativas de sobrevivencia en la población de menos recursos y también de los patrones de los diferentes tipos de violencia en el estado Aragua.

A continuación se presenta lo que el OVV redactó “A manera de conclusión”, recomendando la lectura del informe completo que se incluye como archivo anexo.

Durante el año 2019, el estado Aragua pasó de ocupar el primer lugar, mantenido durante el año 2017 y 2018, al tercer lugar entre los estados más violentos del país. Superado por los estados Miranda y Bolívar. Sin embargo, en este periodo el estado ha mantenido un comportamiento violento, sobre todo a expensas del incremento desmesurado de la violencia y la letalidad policial durante los primeros ocho meses del año.

  1. La FAES es el organismo policial que aportó el 48% de las víctimas de resistencia a la autoridad en el estado.
  2. El Tren de Aragua sigue siendo la organización criminal que controla la actividad delictiva en el estado. Su centro de comando, continúa controlando al estado desde el Penal de Tocorón.
  3. Se evidencia durante este periodo la proliferación de las zonas de paz, especialmente en las parroquias que colindan con los pies de monte de la cordillera norte del estado, así como en las que limitan con las riberas aragüeñas del Lago de Valencia.
  4. Se observa un desplazamiento, o más bien una expansión de la criminalidad desde los grandes centros urbanos hacia las zonas sub-urbanas o semi-rurales que conforman los corredores geográficos, que facilitan el contrabando de carne y el tráfico de drogas desde los llanos hacia el área metropolitana de Caracas.
  5. La situación humanitaria compleja que vive el país, ha influido en la modificación de los patrones de violencia y en el desmembramiento del aparato productivo del estado Aragua.
  6. La piratería de alta mar, se consolida como una nueva amenaza para la seguridad de las costas aragüeñas.

 2 min


Roberto Casanova

1. Que los opositores nos mantengamos divididos es una situación ideal para la dictadura. Que, a pesar de compartir el objetivo último, acabar con el régimen chavista, nos hallamos fraccionado entre quienes esperan por una intervención extranjera, quienes apuestan a una salida electoral y quienes pretenden presionar al régimen hasta su quiebre, es algo que la dictadura promueve sin descanso. (Dentro de las fracciones opositoras no incluyo al grupo que mantiene un supuesto diálogo con el régimen pues al sumarse a esa iniciativa embaucadora dejaron de ser opositores para convertirse en colaboracionistas). Mientras eso ocurre la mayoría de los ciudadanos solo piensa en cómo sobrevivir, cómo acomodarse, cómo emigrar.

2. Sin unidad opositora no habrá democracia. Por eso no debemos renunciar a la creación de puentes entre nosotros. Al respecto, un artículo reciente de Carlos Blanco, titulado «Si es la fuerza, ¿cómo?», me parece una buena oportunidad para plantear algunas ideas[1]. En ese texto, breve pero sustancioso, Carlos sintetiza su opinión sobre la manera de acabar con la dictadura. Critica, para empezar, a quienes proponen participar en elecciones bajo dictadura. Hacerlo sería, en su opinión, simple entrega o negociación acomodaticia. La opción realista y válida sería el uso de la fuerza. Por fuerza entiende una «combinación de medidas de carácter cívico –incluidas formas no violentas–, con desobediencia militar, con presión internacional política, diplomática y militar.» Con tal definición toma distancia, aunque no lo diga, de quienes se limitan a proponer o a esperar una intervención armada extranjera. El desafío es, según Carlos, construir la fuerza necesaria para desalojar a la dictadura del poder, algo distinto a fuerza electoral. Esa fuerza –no electoral, repito–, ejercida con inteligencia estratégica, podría quebrar al régimen. Para esto se requeriría de un liderazgo capaz de alinear a todos los factores relevantes, sin subordinarse a ninguno de ellos, especialmente a Estados Unidos.

3. Paso ahora a realizar un ejercicio de acercamiento entre posiciones. Asumo la premisa de que el objetivo central de quienes las promueven es el mismo –la salida del dictador– y que la discrepancia entre ellas se ha referido y sigue refiriéndose a las estrategias sobre cómo lograrlo. Podrá objetarse, con razón, que no toda la dirigencia opositora busca realmente la caída de Maduro y que unidad no debe ser equivalente a unanimidad. Asimismo podrá argumentarse correctamente que los demócratas venezolanos nos enfrentamos a una compleja y corrupta red política y económica de carácter internacional y no a una simple dictadura. Son precisiones que resultan muy relevantes pero que no invalidan, creo, lo que plantearé.

4. Coincido con la tesis del uso de la fuerza, tal como la presenta Carlos. Fuerza no es sinónimo de violencia ni de amenaza de su uso, aunque no las excluye. Pero, me pregunto, ¿no es esto lo que ha llamado Guaidó creación de capacidades? Y si no lo fuese ¿hay acaso una brecha insalvable entre ambos planteamientos?

5. No estoy de acuerdo, por otra parte, con descalificar a toda participación electoral como algo que se acuerde «al lado de un fruit punch en una deliciosa playa de Barbados», como afirma irónicamente Carlos. Participar de cualquier modo podría ser, efectivamente, simple cohabitación. Pero participar en elecciones, con el objetivo real de acabar con la dictadura es otra cosa.

6. Pienso, pues, que estar de acuerdo con el uso de la fuerza y, al mismo tiempo, considerar la participación en elecciones no es contradictorio. En efecto, el uso de la fuerza no electoral puede encontrar en una coyuntura electoral una circunstancia propicia. Puede ser, para decirlo brevemente, una legítima emboscada democrática. Se que no lo hemos logrado antes. Se, también, que el poder electoral es ilegítimo. Se, además, que la dictadura intentará, de nuevo, robarse las elecciones si anticipase una derrota. Pero precisamente porque hemos aprendido y porque sabemos cómo actuaría la dictadura es que tendría sentido plantearse esta nueva batalla.

7. La dictadura también sabe todo esto y, sin embargo, se prepara para unas elecciones parlamentarias. No cabe duda alguna, insisto, que, de ser necesario, cometerá un nuevo fraude. Pero tal vez no tenga que hacerlo. Unas elecciones, tal como están las cosas ahora en el mundo opositor, ahondarían nuestras divergencias, interna y externamente. La dictadura, contando con nuestra desmovilización, nuestra desunión y nuestra emigración, podría hacer algunas concesiones para ganar algo de legitimidad. Tal vez ni siquiera necesite hacer trampa para obtener la victoria. Intentaría conseguir así lo que tanto requiere: una Asamblea Nacional chavista que le sirva para destrancar la situación en la que las sanciones internacionales la han colocado.

8. Un evento electoral en dictadura no se enfrenta con una campaña tradicional. Es preciso concentrar toda la fuerza opositora –electoral y no electoral– en ese encuentro ante el adversario. No es cuestión de exigir condiciones para participar pues ello supone depender de lo que la dictadura decida o no hacer. Nuestra creatividad política nos debe servir para pasar a la ofensiva y acometer iniciativas propias. ¿No podríamos, por ejemplo, partidos y ciudadanos, en cumplimiento de la obligación de restablecer la Constitución, organizar en el extranjero los futuros eventos electorales? La experiencia del 16J del 2017, la existencia de embajadores democráticos y el apoyo de numerosos gobiernos le darían factibilidad a una jugada como esa.

9. La meta no debe ser, en todo caso, que Maduro acepte un resultado desfavorable para él sino que los militares lo hagan. En este punto surge, naturalmente, la referencia a la reciente experiencia de Bolivia. Cualquier comparación, sin embargo, debe considerar las diferencias entre las fuerzas armadas venezolanas y las de ese país. La dictadura venezolana es, entre otras cosas, una dictadura militar. Es de esperar, por tanto, que las fuerzas armadas actúen como corporación y eviten un enfrentamiento entre ellos. ¿Por qué los militares aceptarían entonces quitar su apoyo a Maduro? Porque un cálculo utilitario les haría ver que es su mejor opción. En ese caso, incluso la dictadura cubana tendría que negociar la salida del dictador.

10. En Venezuela existen hoy tres ámbitos de negociaciones decisivas y todas ellas se refieren a la esfera militar. Es lamentable que así sea pero hay que ser realista en esta materia. Los militares negocian con la élite izquierdista en el poder, negocian con los factores opositores, interna y externamente, y negocian entre ellos mismos. Hasta ahora ha sido la élite madurista la que lo ha hecho mejor. Un artículo de Pedro Benítez, llamado «Esto pasa en Venezuela: Maduro desconfía de los militares y los militares desconfían de Guaidó», arroja importantes pistas sobre el asunto[2]. De cualquier modo, toda futura elección pondrá en alerta al mundo militar. Éste deberá sacar de nuevo sus cuentas antes de decidir apoyar, otra vez, un fraude electoral que tendría que ser enorme si la participación opositora es masiva. Que la oposición, con el apoyo internacional, ejerza la máxima presión posible en esas circunstancias tiene pleno sentido. Hablo pues de una conjunción de fuerza electoral y fuerza no electoral en una coyuntura propicia.

11. No me resigno, en definitiva, a que el encono y la desconfianza que han surgido entre los opositores nos impidan acordar y ejecutar una estrategia conjunta. Sería terrible que, como consecuencia de ello, no acumulásemos la fuerza necesaria para fracturar al régimen y que, siendo innegable mayoría, divididos y desmovilizados, tampoco pudiésemos ganar futuras elecciones.

12. Es mucho lo que los ciudadanos comunes podemos hacer en estos tiempos de desaliento y confusión. Primero, ser parte de la fuerza no electoral a la que me he referido pero también, eventualmente, de una fuerza electoral. Segundo, ser, dentro del ámbito de influencia de cada quien, factores de integración y concordia. Tercero, aprender a administrar nuestras expectativas para evitar frustraciones. Cuarto, exigir a nuestros líderes que acuerden una estrategia única. Quinto, aceptar que la información que manejamos es limitada (sobre todo la relativa a la esfera militar) y no juzgar, por tanto, de manera tan categórica como a veces hacemos, las acciones de nuestros líderes.

Que todo esto ocurra es uno de mis deseos para esta Navidad. Es también, seguramente, el deseo de muchos compatriotas.

[1] https://www.noticierodigital.com/2019/12/si-es-la-fuerza-como/

[2]http://www.digaloahidigital.com/articulo/esto-pasa-en-venezuela-maduro-d...

@roca023

http://www.ideasdebabel.com/a-proposito-de-un-articulo-de-carlos-blanco-reunificacion-opositora

 6 min


​José E. Rodríguez Rojas

La dolarización se ha profundizado a tal punto que el monto de dólares en circulación triplica al de bolívares. ¿De dónde salen tantos dólares? Existen varias fuentes, pero las principales están asociadas a actividades ilícitas que se han fortalecido con la dolarización, entre las cuales sobresale el narcotráfico y el lavado de dinero asociado al mismo. La economía paralela ilícita representa 15 mil millones de dólares monto que triplica el de las remesas, que constituye el segundo ingreso legal después del petróleo y que muchos señalan como la causa principal de la dolarización.

La dolarización se ha profundizado a tal nivel que en octubre de este año 55% de las transacciones se hicieron en dólares, según estimaciones de la empresa consultora Ecoanalítica. En consecuencia el bolívar ha perdido su función como medio de pago al igual que de atesoramiento, pues los venezolanos desde hace varios años ahorran en dólares en el exterior. La divisa norteamericana domina en la economía venezolana a tal punto que el monto en dólares que circulan en la misma es mayor que el monto en bolívares. Según estimaciones de la misma empresa Ecoanalítica hay cerca de 2.700 millones de dólares circulando en la economía venezolana, lo que triplica la cantidad de bolívares en circulación.

En un programa reciente de CNN Dinero el conductor del programa, Xavier Serbiá, planteaba que el dominio del dólar se ha dado en circunstancias en las que el gobierno venezolano ha estado sometido a sanciones que han limitado las exportaciones de petróleo y se ha impuesto un control de cambio en el marco del cual ha penalizado la tenencia de dólares. En estas circunstancias Serbiá se preguntó: ¿de donde están saliendo tantos dólares? A fin de responder tal interrogante invitó al economista Pedro Palma Director de la empresa consultora Ecoanalítica.

Palma señaló, en respuesta a la interrogante planteada, que existen diversas fuentes. Por un lado desde hace varios años venezolanos de diversa extracción social han estado ahorrando en dólares. En eso coincide con Luis Vicente León el cual ha señalado que desde hace 15 años muchas persona sacaron al exterior, por medios lícitos, más de 100 mil millones de dólares, en una época en la cual los profesionales recibían remuneraciones suficientes para generar ahorros en divisas y muchos los están trayendo para mantener su nivel de vida.

Además de los ahorros en el exterior existen otras fuentes, una de las más importante son las remesas que algunas fuentes han estimado cercanas a los 4 mil millones de dólares, lo que las ha convertido en el segundo ingreso legal de divisas después del petróleo. Otra fuente importante son las exportaciones ilegales de oro. Sin embargo la fuente más importante, según Palma, es el narcotráfico que genera una enorme masa de dólares que necesita ser lavado, y con tal propósito se inyecta en le economía y constituye una masa de recursos que está conduciendo a la dinamización de esta. Ello se refleja en la progresiva dolarización donde la divisa norteamericana se está popularizando cada vez más. No solo las empresas sino los taxistas están cobrando en dólares, al igual que las mujeres de servicio.

En esta perspectiva el narcotráfico y el lavado de dinero es lo que está dinamizando parte de la economía y subyace como causa fundamental de las florecientes actividades que vemos en Caracas y otras ciudades, en las cuales observamos bodegones y negocios de exquisiteces que proliferan a pesar de la contracción de a economía y la caída del consumo. Existe una economía ilícita que se ha fortalecido paralelamente a la dolarización y subyace detrás de esta. Según un trabajo conjunto de Ecoanalítica y Transparencia Venezuela, la economía paralela ilícita es de 15 mil millones de dólares, lo cual triplica el monto estimado de las remesas que muchos han señalado como la causa principal de la dolarización.

Ante esta situación Xavier Serbiá preguntó a Palma si la dolarización está constituyendo una herramienta que esta oxigenando al régimen, el cual parece verla con buenos ojos, según declaraciones recientes de Maduro. Palma respondió que ciertamente el gobierno luce complacido con la dolarización, pues está consciente que la dolarización ha aliviado la situación de la gente. El abastecimiento ha mejorado. Las colas en los supermercados han desaparecido. Ante esta situación el gobierno se hace de la vista gorda y ve la dolarización como una válvula de escape que ha contribuido a aliviar el desastre interno.

Profesor UCV

Nota: las declaraciones de Pedro Palma fueron hechas en un programa reciente de CNN Dinero en español. Las de Luis Vicente León de Datanalisis fueron realizadas en un foro en la UCAB denominado “Perspectivas 2020” que se llevó a cabo en noviembre de este año. En dicho foro se mencionaron también las cifras provenientes del trabajo conjunto entre Transparencia Venezuela y Ecoanalítica.

 3 min


Jesús Elorza G.

Luego de los abrazos y felicitaciones por la llegada del año nuevo, los atletas, entrenadores y dirigentes deportivos que se encontraban en los pasillos del Instituto Nacional de Deporte, comenzaron a intercambiar opiniones sobre las aspiraciones o deseos para el 2020.​ Todos los allí presentes, expresaron en sus opiniones, la necesidad que tiene el deporte de superar las insuficiencias de todo tipo que prevalecieron durante el año que finaliza y que a pesar de haber sido denunciadas en diferentes oportunidades todavía no han sido resueltas. Por ello, estaban de acuerdo en mantener una actitud crítica y no complaciente frente a las autoridades gubernamentales del sector deportivo.​

​Recordaron en sus diálogos, que al comienzo del año, concretamente el 6 de enero, se celebra la tradicional “Misa del Deporte” en la iglesia de La Pastora en Caracas y esa era una inmejorable oportunidad para dar a conocer los problemas que atraviesa el deporte y exigir la solución de los mismos. La aceptación del planteamiento fue unánime y de inmediato procedieron a elaborar lo que pudiera llamarse “un censo de problemas” por cada sector de los que hacen vida en la actividad deportiva.​

También, acordaron que la acción que iban a realizar, en ningún momento podía entorpecer el desarrollo de la eucaristía, por el contrario, la "Oración de los Fieles" pasaría a ser una expresión solidaria de denuncias y reclamos del deporte venezolano.​

Al cabo de un rato, representantes por cada uno de los sectores tomaron la palabra para expresar su problemática y sus aspiraciones reivindicativas:​

​ATLETAS: acabar con la discriminación política ideológica que rige en los programas de asistencia social para solo favorecer a los identificados con el régimen. Atender de manera urgente la problemática de la alimentación, transporte, becas, uniformes, viáticos y la asistencia a los eventos internacionales. Reestablecer la realización de los Juegos Deportivos Nacionales. Implementar con la urgencia del caso las residencias para los atletas y los Centros de Preparación.​

ENTRENADORES: respeto al derecho de sindicalización de los trabajadores y a la normativa laboral mediante la discusión y aprobación de los contratos colectivos. Rechazamos “La tercerización” de nuestra labor ya que la misma representa ser tratados como esclavos sin derechos sociales. Exigimos de las autoridades del IND y el Ministerio del Deporte el respeto al derecho constitucional que establece “A igual trabajo igual salario” no puede continuar la discriminación laboral del entrenador criollo frente al extranjero. Ponerle punto final a la política de distribuir las Bolsas y Cajas Clap solamente en Caracas dejando por fuera a los trabajadores del resto del país. Rechazar la instalación de las Mesas Técnicas para atender los reclamos laborales, por haberse transformado las mismas en puro bla,bla,bla. Solicitamos la inmediata homologación y la indexación salarial de los salarios, pensiones y jubilaciones. Por estar prácticamente "condenados a muerte" ante la falta de atención médica y suministro de medicamentos, exigimos la aprobación de un Seguro HCM que permita atender las emergencias del caso.​

DIRIGENTES: que las elecciones se realicen respetando la autonomía de las federaciones sin la intervención y amenazas del Ministerio del Deporte y del Comité Olímpico Venezolano. Exigir la renuncia a los funcionarios de gobierno que hoy ocupan cargos en el sector deportivo federado. Reclamar de la Asamblea Nacional la inmediata reforma de la Ley Orgánica del Deporte para impulsar la descentralización del sector y los programas deportivos. Igualmente, el establecimiento de responsabilidades en los casos de corrupción que han sido denunciados en reiteradas oportunidades. Restablecer el cronograma bianual de los Juegos Deportivos Nacionales. Establecer una coordinación entre las federaciones deportivas, el Comité Olímpico y el IND para el manejo del Fondo Nacional del Deporte en base a los Planes Operativos Anuales. Acabar con la militarización de los Juegos Universitarios. El urgente rescate de las instalaciones deportivas del país. Denunciar la política sistemática, de las autoridades deportivas de no asistir a los eventos deportivos (forfait) previamente programados y presupuestados.​

EMPLEADOS: acabar con el nepotismo que impera en el IND. Aumento de las escalas de sueldos y salarios en relación directa con la hiperinflación que hoy afecta al país. Una efectiva Asistencia Social que permita superar los problemas de atención a la salud. ​

OBREROS: un aumento salarial indexado a la inflación y la incorporación de las bonificaciones al salario integral.​

JUBILADOS Y PENSIONADOS: respeto a sus derechos laborales con la implementación inmediata de la Homologación de sueldos y salarios. Aumento de la cobertura del seguro HCM. Mejora significativa en las bonificaciones por concepto de transporte, alimentación, medicinas y becas para los hijos. Inmediata incorporación de los entrenadores que siguen fuera del sistema de pensiones del IVSS. La muerte de trabajadores ha dejado al descubierto que el Seguro Funerario no alcanza ni siquiera para comprar un paquete de velas.​

​Al finalizar el censo de problemas, sin proponérselos, todos al unísono unieron sus voces para exclamar “Te lo pedimos Señor” y sellaron su compromiso solidario e asistir a la Misa del Deporte y mantener la lucha unificada por "UN DEPORTE MEJOR EN UNA SOCIEDAD MEJOR"​

 3 min


Maxim Ross

En un artículo anterior defendí la idea `de “Crear un lugar común de encuentro, reflexión y acción de la sociedad civil organizada de Venezuela. Un lugar de encuentro presencial o virtual para coordinar o articular posiciones sobre sus problemas comunes y sus necesidades generales” . Ahora toca argumentar en dos direcciones. La primera, y quizás la más urgente, crear mecanismos de defensa frente al poder político actual y, la segunda, en un plano más estratégico sobre los beneficios de articular un acuerdo y un programa de acción para atender sus problemas comunes y sus necesidades generales.

Mecanismos de defensa frente al poder político actual.

No hay que ir muy lejos para identificar los daños que le ha causado la “revolución bolivariana” a la sociedad civil venezolana, comenzando por su efecto destructivo en todos los frentes, cuya mejor expresión es el masivo éxodo de nuestra población, la ruina de una economía que se había construido con grandes esfuerzos y sacrificios, la generalización de la pobreza y la corrupción como sus aportes mas relevantes. Frente a ellos la sociedad civil organizada tiene que desarrollar un plan de defensa, una barrera de contención que no puede esperar mucho más, antes de ser definitivamente arrasada, como ha sucedido en otros países.

Sobre problemas comunes y necesidades generales,

En la concepción de la necesidad de una Plataforma Civil o Cívica de cualquier sociedad está muy clara la diferencia entre los intereses legítimos[1] de cada una de sus organizaciones, como hemos indicado anteriormente, y sus problemas comunes y necesidades generales. Por ejemplo, más allá de la coyuntura actual un problema común a toda la sociedad es la marginalización de una parte importante de ella. Otro puede ser la ausencia de servicios públicos apropiados, incluyendo la seguridad social, de manera que ellos deberían unirla y articularla en una dirección convenida.

Mas allá de ellos podemos identificar como una necesidad general el hecho de restaurar plenamente en Venezuela el ordenamiento institucional y democrático que permita una real y transparente expresión de la voluntad popular, sin que este sea solo tema de los particos políticos. Una segunda es inmiscuirse totalmente en la creación de un marco de prosperidad para todos, con particular énfasis en el tema de la pobreza para darle a la democracia un amplio piso de sustento. Hay otras, pero estas podrían dar pie para el inicio y un encuentro.

[1] Los de los empresarios, de los trabajadores, los docentes, los profesionales, los artistas, etc., etc.

 2 min


Carlos Sebastián

El neoliberalismo ha sido la ideología económica dominante durante casi 40 años. Aunque empieza a encontrarse seriamente cuestionada, tanto desde la Academia (por Stiglitz y Mazzucato, entre otros) como desde la prensa especializada (Martin Wolf, en Financial Times), es el cuerpo doctrinal que ha conformado la realidad regulatoria e institucional en el mundo. La descomunal elevación de la desigualdad, con sus dramáticas consecuencias económicas, sociales y políticas, es en gran medida el resultado de ese dominio ideológico. Las características de la innovación tecnológica y el fenómeno de la globalización, que se han apuntado como las causas del deterioro de la distribución, no habrían producido los resultados actuales en otro contexto institucional. Por otra parte, en contra de lo que proclamaba, el marco que ha alumbrado no ha dinamizado la innovación sino que ha mermado notablemente su impulso. De hecho ha sido un freno para la inversión productiva y para la innovación. Más que desarrollar una amplia clase de innovadores y emprendedores ha fomentado una de rentistas: individuos que amparados en el andamiaje institucional se han ido apropiando de una elevada proporción de las rentas, sin haber aportado valor, o con una aportación infinitamente inferior a la retribución que han recibido.

La elevación de la desigualdad y el deterioro del dinamismo productivo han sido en buena medida causados por los cambios experimentados en las reglas y prácticas que configuran la realidad institucional. Estos cambios están íntimamente ligados, si no directamente impulsados y legitimados, por un conjunto de sofismas encubiertos en la doctrina neoliberal.

Sofisma 1. El mercado no es solo una institución que coordina las decisiones y acciones de los agentes económicos (lo que, por cierto y sin discusión, le confiere una gran importancia), sino que proporciona una valoración correcta e indiscutible de los bienes, servicios y activos.

Sofisma 1.1. La valoración que el mercado de capitales hace de las empresas es la correcta. Corolario: las acciones que elevan la cotización de una empresa “crean valor” y la maximización de ese valor de mercado debe ser el criterio que guie las decisiones de los directivos. Pero son muchos los factores por los que se puede dudar de la valoración de las empresas realizada por el mercado de capitales y la verdad de las cosas es que la maximización de ese valor de mercado ha conducido al cortoplacismo, a priorizar la cotización y el beneficio inmediato por acción frente a la inversión productiva y la innovación, y a la explotación de los otros actores del esfuerzo colectivo que conduce a la generación de rentas (los llamados stakeholders, distintos de los accionistas, los shareholders). Este último punto se ha empezado a introducir en la literatura financiera, incluso por un banco de inversiones como JP Morgan (¿otro oxímoron?), pero, de nuevo, con el enfoque incorrecto: insistiendo en la autorregulación de las propias empresas en lugar de en la definición de restricciones (regulaciones) a las que se tendrían que someter las decisiones para que se tengan en cuenta los intereses de clientes, empleados, proveedores, comunidad científica, medio ambiente y otros stakeholders.

La perdida de competencia en los mercados de bienes y servicios, ha sido posible por una relajación de la regulación

Sofisma 1.2. Las retribuciones de los ejecutivos determinadas por el mercado son correctas. Este es un sofisma que escuchamos frecuentemente cuando se comenta la estratosférica elevación de las remuneraciones de los ejecutivos (en algunos casos hasta 350 veces la mediana de las retribuciones de su empresa). Pero la pregunta es ¿a qué mercado se refieren? Más que un mercado parece ser un club. En el sentido de que las retribuciones de altos ejecutivos en el mundo anglosajón son acordadas por un conjunto reducido de personas con similares intereses (un club), formado por ejecutivos de fondos de riesgo y de capital, que tienen una posición importante en el accionariado de las empresas, y por ejecutivos de las empresas. Que los esquemas retributivos, en consonancia con el principio de la maximización del valor de los accionistas, estén ligado a las cotizaciones es una perversión adicional: cualquier cosa que hagan los ejecutivos para elevar la cotización a corto plazo (endeudarse para comprar acciones propias, por ejemplo) aumenta, supuestamente, el “valor de la empresa”, y eleva la retribución de los ejecutivos.

Sofisma 2. Los mercados tienen capacidad para autorregularse por lo que la regulación y supervisión externa carecen de sentido. Este sofisma ha conducido, por un lado, a la hipertrofia del sistema financiero y, por otro, al debilitamiento, sino dejación, de las políticas de competencia. La primera ha permitido una descomunal extracción de rentas por el sector financiero, con una hiperactividad que no ha contribuido realmente a la producción de bienes y servicios, en donde se generan las rentas, ni tampoco, apenas, a la reducción del riesgo financiero, pero ha capturado una proporción muy elevada de la renta generada. Por su parte, la notable pérdida de competencia en los mercados de bienes y servicios ha sido posible por una relajación de la regulación y de la supervisión y también por cambios normativos que facilitaron la toma de control de empresas por terceros (que, en contra de la jerga financiera al uso, no crea valor) y que se dispararon a mediados de los noventa. Ello redujo la competencia en los sectores, destruyó tejido productivo y contribuyó a consolidar una dimensión de poder político complementario al poder de mercado. Curiosamente, en cambio, ha habido una excesiva regulación de la propiedad intelectual, que lejos de favorecer la innovación ha permitido la extracción de rentas por parte de unos pocos, consolidando estructuras de mercado fuertemente monopolistas y desalentando la innovación de terceros. Por último, la desregulación del mercado laboral, y el debilitamiento de las organizaciones que defienden los derechos de los empleados, en un momento en el que por la revolución digital era necesario redefinirlos, ha elevado la explotación y ahondado los déficits de información de los buscadores de empleo.

Cuanto más desigual sea la distribución, mayor es la probabilidad de que las rentas más altas crezcan

Sofisma 3. Los impuestos sobre las rentas y ganancias de capital y los que gravan a los “creadores” de riqueza desalientan la inversión productiva. No hay ninguna evidencia de que las reducciones de impuestos a los ricos haya contribuido a intensificar la inversión productiva. Sí, en cambio, que ha empeorado la distribución y sí, también, que han incentivado estrategias cortoplacistas. El tratamiento fiscal de los esquemas de retribución de los ejecutivos y de las plusvalías generadas tras las tomas de empresas, estarían entre los cambios tributarios que han tenido esas consecuencias,

Sofisma 4. No hay razón para preocuparse de la distribución de la renta; solamente, en su caso, de la pobreza extrema. Una mala distribución es muy relevante, más allá de los casos de pobreza extrema que albergue. La distribución de la renta está ligada a diferencias en salud y esperanza de vida. Y cuanto más desigual sea la distribución, mayor es la probabilidad de que las rentas más altas crezcan a una tasa superior que las bajas y más probable será que los que se encuentran en los tramos superiores condicionen a su favor los cambios en las reglas.

Parecen obvias las consecuencias sobre la desigualdad de los cambios impulsados por estos sofismas. También sus efectos sobre el estancamiento en la inversión productiva y en la productividad.

25 de diciembre

El País

https://elpais.com/elpais/2019/12/24/opinion/1577182836_585932.html

 5 min


Lo bueno: En este año que finaliza ocurrieron muchas cosas buenas que no deben olvidarse y que dan pie para que en el 2020 quizá pueda concretarse que Maduro y su pandilla agarren las de Villadiego. El reconocimiento de Guaidó como presidente encargado por parte de 58 países es algo inédito, quizá con el solo antecedente de un Papa en Roma y otro en Aviñón, en la Edad Media. Ese hecho y su destacada posición en las encuestas amerita que toda la oposición lo apoye. Entendamos que no tiene poderes mágicos, pero es la mejor opción para que cese la usurpación.

Las sanciones a personeros del régimen incursos en violaciones a los derechos humanos y en corrupción, impuestas por el Grupo de Lima, los Estados Unidos, Suiza y la Unión Europea , así como algunas sanciones económicas, fue otro logro de este año. La aceptación de embajadores designados por la Asamblea Nacional fue otro éxito. La autorización de Estados Unidos de tomar posesión de Citgo y su sistema de refinación fue un triunfo, así como las designaciones de la directiva ad hoc de Pdvsa en el exterior; también, con algunos bemoles, los nombramientos en la Corporación Venezolana de Petróleo y en Monómeros Colombo Venezolanos. El Informe de Bachelet, Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU fue demoledor para la dictadura. Criticarlo por algunas omisiones no es procedente.

La iniciativa del presidente(e) Guaidó de forzar la entrada por Cúcuta de la ayuda humanitaria no ha sido bien evaluada. Esa acción tenía dos desenlaces: 1- Si lograba entrar era porque los militares desconocían a Maduro y 2- Caso contrario el régimen quedaba expuesto por impedir lo requerido por la población. La ayuda fue interceptada y varios cientos de uniformados pasaron a Colombia, lo cual evidenció el descontento en las filas castrenses, Maduro quedó como un verdugo de su pueblo y Guaidó demostró iniciativas diferentes a la electoral. El caso de La Carlota el 30 de abril no está claro si fue una trampa o que los militares comprometidos no respondieron. En todo caso extraña que sea criticado por algunos opositores que predican el uso de la fuerza. Es mejor fracasar en una acción que permanecer pasivos. Los alzamientos ocurridos en el Destacamento de la Guardia Nacional en Cotiza y el reciente en el Fuerte Escamoto indican que Padrino López solo tiene un control precario sobre la Fuerza Armada.

Los millones de venezolanos de la diáspora realizan cualquier tipo de trabajo con dignidad y tesón. Nuestros profesionales tienen éxito. Los músicos se han organizado. Fundaciones como Código Venezuela realizan una gran labor. En la mayoría de los casos los venezolanos han sido bien recibidos. El rechazo ha sido la excepción y, a veces, por culpa nuestra.

Lo repudiable: Del lado de la oposición lo más repudiable es que no se haya unido, sea por ineptitud o por intereses personales o de grupo. En segundo lugar está el soborno del régimen a un grupo de diputados teóricamente nuestros. Los partidos deben ser más cuidadosos al postular candidatos. También es repudiable el caso de corrupción de parte del dinero destinado a apoyar a militares que pasaron a Colombia. Guaidó y su equipo debieron separar a los señalados inmediatamente que hubo indicios.

El otro caso repudiable es el de Claudio Fermín, Timoteo Zambrano, Felipe Mujica, Rafael Marín y Henry Falcón, quienes se prestaron a integrar una Mesa de Negociación espuria para seguirle el juego al régimen.

Del lado de la narcodictadura numerosos hechos deben ser repudiados. Según el Observatorio Venezolano de la Violencia, en el 2019 se produjeron 16.506 muertes violentas, es decir 60,3 por cada cien mil habitantes; de este monto, 6.530 homicidios fueron cometidos por el hampa común, 5.282 fue la aterradora cifra de homicidios por supuesta resistencia a la autoridad y 4.632 sin aclarar el origen; en 175 municipios hubo más muertos por la policía que por delincuentes. De acuerdo a Provea, entre enero y septiembre hubo 554 víctimas de torturas por cuerpos de seguridad, de ellas 124 militares y 22 civiles acusados de acciones en contra del régimen, y 408 a presos comunes. Por su parte el Foro Penal Venezolano informó que hay 388 secuestrados políticos, de ellos 120 militares y 18 mujeres. El capitán Rafael Acosta Arévalo fue torturado hasta causarle la muerte. El concejal Rada fue asesinado aparentemente por motivos políticos. Veintisiete diputados tuvieron que exiliarse y dos están secuestrados.

La destrucción del ecosistema en el Arco MInero, la corrupción y los asesinatos de ciudadanos de la etnia pemón y de mineros merecen el repudio de todos. La hiperinflación alcanzó la cifra de 10.000 por ciento. Hay escasez de medicinas y las interrupciones del servicio eléctrico y de agua por la corrupción en la adquisición de equipos y por falta de mantenimiento afectó a millones de ciudadanos. El promedio de la producción de petróleo enero-noviembre fue de 760.400 barriles por día (b/d), en comparación con los 1.354.000 b/d producidos en el 2018 y 2.830.000 b/d en el 2001. Las refinerías están en el suelo, hay escasez de combustibles e importamos gasolina y diesel. La irresponsabilidad de Chávez-Maduro de expropiar empresas pone en peligro los activos de Venezuela en el exterior.

Como había en botica:

Aunque la oposición cometió errores, la narcodictadura se sostiene fundamentalmente por el apoyo de la Fuerza Armada y del TSJ. Trabajemos para que el 2020 sea el de la libertad.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 4 min