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Opinión

Joseba Elola

El desembarco de las redes 5G viene acompañado de promesas de velocidades de descarga inusitadas, de entornos de máquinas que se comunican entre sí, de coches autónomos que, por fin, podrán circular, de intervenciones quirúrgicas a distancia. Las compañías tecnológicas anuncian el advenimiento de la enésima next big thing, el enésimo gran acontecimiento que lo cambiará todo (y gracias al cual, de paso, nos colocarán nuevos productos). Con su llegada, prometen, se abrirán por fin las puertas a nuevos mundos de realidad aumentada y virtual. Pero hay que tener presente la cara B del 5G: en un planeta hiperconectado, las posibilidades de que seamos hackeados, espiados y controlados por empresas y Gobiernos se multiplicarán.

Gloria, gloria, gloria al 5G, maná de la nueva era a punto de nacer. El entusiasmo por el advenimiento de las nuevas autopistas de la comunicación por las que circularán nuestros datos vuelve a retozarse en epítetos superlativos. Si atendemos a los cánticos de tecnológicas, operadoras y demás agentes del mercado, el 5G es the next big thing, el nuevo gran acontecimiento, el enésimo game changer, la clave que lo cambiará todo; conceptos periódicamente agitados para colocarnos nuevos productos.

El 5G desembarca envuelto en campañas de marketing y comunicación que anuncian un mundo hiperconectado de cirujanos que operarán, desde la distancia y en tiempo real, mediante un robot, a pacientes de otro continente; de granjas inteligentes en las que se siembre, riegue y coseche con eficiencia gracias al procesamiento de datos del suelo y el clima, y de coches autónomos compartiendo información al milisegundo que nos avisarán de que hay una placa de hielo tras la curva. No faltan voces que alertan de que nos encontramos ante un nuevo hype, un fenómeno hinchado que además esconde derivadas inquietantes.

"Predecir es muy difícil, sobre todo el futuro", espeta con sorna el experto Xavier Alamán. "Pero yo creo que de aquí a 10 años desaparecerán los teléfonos móviles"

Por lo pronto, el culebrón que rodea a este nuevo imán tecnológico no ha empezado mal: mandatarios con pinta de ogros enfrascados en una guerra comercial tras la que late la lucha por la supremacía mundial; promesas de velocidad, aromas de latencia y, por si faltaban ingredientes, perspectivas francamente favorables para todo el que quiera ser hacker en la nueva era. Bienvenidos a un mundo hiperconectado y ultravulnerable.

Nuestros móviles descargarán más rápido. Nos bajaremos películas en un segundo. El tiempo que transcurrirá entre que enviamos un mensaje y este llega —la latencia— será de un milisegundo —ahora oscila entre los 40 milisegundos y una décima de segundo—, por debajo del tiempo de respuesta de un ser humano. El 5G, quinta generación de telefonía móvil, permitirá desarrollar sistemas que harán que nuestro coche frene si el de delante lo hace. Y serán miles, pronto un millón, el número de dispositivos —móviles, aparatos, sensores— que puedan conectarse por metro cuadrado sin que ello afecte a la cobertura. Todo esto en el futuro: las redes comerciales desplegadas hoy en países como España son un 5G que aún se apoya en las redes 4G. La quinta generación de móvil, a pleno rendimiento, llegará, como pronto, a partir de 2021.

La información viajará por bandas de alta frecuencia, habrá antenas por doquier —farolas, mobiliario urbano— y por las nuevas autopistas de la información circularán ingentes cantidades de datos. Eso permitirá ver a gente jugando a videojuegos como Fortnite, League of Legends o Call of Duty, que hoy día solo ofrecen buen resultado con la conexión de casa, en el móvil; fábricas inteligentes con todas las máquinas de la producción conectadas y compartiendo información, y algún día no muy lejano, drones sustituyendo a los riders (mensajeros) en los repartos a domicilio.

Atender mejor y más rápidamente a los heridos en un accidente o cualquier otra emergencia también será más eficaz gracias al 5G. Pongamos por caso un accidente en el puerto de Valencia. Los servicios de emergencia podrán enviar un dron que emita imágenes en tiempo real que permitan calibrar la situación. Si es un atentado o si es un accidente. Los semáforos conectados se pondrán en verde para dar paso a las ambulancias. La furgoneta policial, al llegar al lugar de los hechos, podrá desplegar su propia red 5G si la zona ha perdido cobertura (el llamado network slicing, asignando comunicaciones de calidad en un lugar específico en cuestión de segundos). “El tiempo de reacción es un elemento crítico para salvar vidas”, enfatiza Jaime Ruiz Alonso, ingeniero de telecomunicaciones e investigador de Nokia Bell Labs.

Ruiz Alonso sabe de lo que habla. Hace dos años vivió en carne propia un incendio en la sierra de Gata, en Extremadura. Estaba en la localidad de Villamiel. Desde allí vio cómo se quemaban robles y pinares ante el empuje despiadado del fuego. Comprobó lo que es atender una emergencia con las comunicaciones caídas, sin drones que permitan obtener información sin exponer vidas de bomberos. Desde su equipo de innovación en Nokia, este palentino de 49 años se puso a trabajar en protocolos de telefonía para recuperar comunicaciones en casos de emergencia. Desarrolló un modelo con el 4G, pero explica que todo será más fácil con la siguiente generación de móvil. “Cuando esté desplegado el 5G, habrá protocolos para saber dónde están los usuarios y comprobar si se hallan atrapados en medio del bosque entre las llamas”, cuenta.

La combinación de 5G e inteligencia artificial, se supone, es la puerta de entrada al largamente cacareado Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés). Caminaremos por la calle de una ciudad inteligente con unas gafas o unos auriculares que nos dirán el nombre de esa persona con la que nos acabamos de encontrar y del cual preferimos acordarnos. La oportuna y valiosa información aparecerá sobreimpresionada sobre la realidad gracias a las gafas o nos será susurrada al oído. “Pasaremos a vivir en la realidad mixta” —también llamada realidad aumentada—, vaticina Xavier Alamán, catedrático de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad Autónoma de Madrid. Estaremos esperando al bus con nuestras gafas, pero podremos ver por dónde va y si se está aproximando a nuestra calle. “Predecir es muy difícil, sobre todo el futuro”, espeta con sorna Alamán, parafraseando esa cita atribuida al físico Niels Bohr, “pero yo creo que de aquí a 10 años desaparecerán los móviles”.

Alamán, cordobés de 57 años, demuestra ser un entusiasta de las Microsoft HoloLens, unas gafas-visera parecidas a las de esquí que nos permiten interactuar con proyecciones de gráficos en 3D. Aportarán información a, por ejemplo, un mecánico, que podrá ver gráficos del interior del motor flotando en el aire mientras repara un automóvil. En un futuro no muy lejano, las gafas nos permitirán desplegar sobre la realidad (el vagón del tren) una pantalla de cine virtual en la que veremos la película (a escala muy superior a la de las actuales tabletas) mientras en un lateral leeremos los whatsapps o equivalentes. “Si todos dan el salto a ese tipo de dispositivo, el mundo cambiará más de lo que lo ha hecho con el teléfono móvil”, augura Alamán. La gente vivirá en un entorno que mezcla la realidad con lo virtual. La fiebre que se despertó hace tres años en el parque del Retiro con la caza de figuras virtuales de Pokémon GO es un simple aperitivo de lo que viene. Las velocidades y latencias del 5G (y el 6G, sobre el que ya se trabaja) son clave para este tipo de desarrollos.

Tras las gafas llegarán las lentillas. Y los tiempos de ir por la calle con la cabeza gacha mirando la pantalla del móvil serán historia.

"Preocuparse de la vulnerabilidad de nuestras redes no tiene sentido porque ya son vulnerables. La NSA tiene una manera de monitorizarlas", asegura el analista Evgeny Morozov

La prestigiosa revista tecnológica Wired se aventuraba a anticipar de manera enfática, en el número del pasado marzo, el mundo que viene. Lo bautizaba como mirrorworld, el mundo espejo. Una plataforma tecnológica que replicará cada cosa del mundo real para ofrecernos su derivada virtual. Con los dispositivos de realidad aumentada, el cirujano verá una réplica en 3D de nuestro hígado mientras lo opera y contemplaremos con las gafas cómo era en los años treinta del pasado siglo, cuando fue bombardeado, el monumento que tenemos delante de nuestras narices.

El futuro que se abre en el mundo de los wearables, las tecnologías ponibles, gafas, relojes, auriculares, es algo por lo que apuestan muchas marcas, entre ellas Samsung. El gigante tecnológico coreano presentó su estrategia 5G el pasado mes de junio en un viaje de prensa a Corea —al que invitó a El País Semanal, junto a un selecto grupo de medios nacionales e internacionales—. Seúl, de hecho, es una de esas ciudades en las que se está cocinando el futuro de las telecomunicaciones. Y Corea es uno de los cuatro países que lideran la carrera del 5G, por detrás de Estados Unidos y China y junto a Japón, según un estudio de la consultora Analysys Mason.

La capital coreana es una ciudad de rascacielos y atascos por la que la gente transita en coches con los cristales tintados. De día, sus habitantes huyen del bochorno y la mala calidad del aire refugiándose en centros comerciales climatizados en los que dan lustre a la tarjeta de crédito. En su libro Problemas en el paraíso, el filósofo esloveno Slavoj Zizek la describía como epítome de un capitalismo tecnológico llevado al absurdo: trabajar hasta la extenuación para consumir como si no hubiera un mañana.

El despliegue del 5G está allí muy avanzado y se nota: el móvil va rápido. Se registran velocidades de hasta 820 megabits por segundo, el triple que con una conexión estándar en Madrid, con caídas a 400 en algunas zonas, según las pruebas realizadas por varios periodistas europeos. En esta ciudad avanzada, la sexta más poderosa del mundo según la revista Forbes, recibía DJ Koh, presidente y consejero delegado de Samsung Electronics, a la prensa europea en un hotel de lujo. Allí aseguró que los dispositivos inteligentes serán pronto más importantes que los propios teléfonos.

“Las infraestructuras 5G serán el motor y la fuerza de la cuarta revolución industrial”, sostiene Koh, ejecutivo de 57 años que procede de una familia pobre y que hizo un largo camino hacia la cima formándose, durante unos años, en el Reino Unido. La combinación de 5G e inteligencia artificial, asegura, lo va a cambiar todo. “El Internet de las cosas es lo que conectará a individuos, casas, fábricas, oficinas, ciudades y naciones. Y el automóvil conectará todos estos elementos”. En su opinión, en los próximos tres o cuatro años veremos cambios de mayor impacto que en la última década.

Los cuarteles generales de Samsung están en Sewon, a 80 kilómetros de Seúl. A ese espacio de torres de vértigo y largas avenidas vacías —excepto a la hora (más bien la media hora) de la comida— se llega por una autopista con las mismas señalizaciones verdes de las highways norteamericanas. Aquí la gente, como no podía ser de otro modo, también se entrega a las visionarias doctrinas de Stajánov, artífice intelectual de las jornadas sin límites. Los empleados (30.000 en la base central, 320.000 en todo el mundo) tienen en Sewon todo lo que uno necesita para echar el día y no pasar por casa más que para dormir: las inevitables mesas de pimpón, el club de yudo, salas para desarrollar los más variados hobbies, la piscina para ir a hacer unos largos…

En uno de sus edificios cuentan con una réplica de la casa del Internet de las cosas, un hogar que se gobierna con el móvil. El aire acondicionado se acciona desde el coche, antes de llegar a casa, con una orden de voz. La puerta se abre cuando detecta nuestro teléfono. Al llegar a la nevera, tenemos en ella una pantalla desde la que pinchamos música, consultamos el pronóstico del tiempo o vemos las fotos del día (esto ya es una realidad). En el salón, en un televisor de 98 pulgadas, se proyectarán imágenes de quién llama a la puerta o de las cámaras de seguridad exteriores, además de las de canales y plataformas, claro.

Samsung afirma haber vendido un millón de teléfonos 5G en Corea en los primeros 87 días tras su lanzamiento. Ya ha desplegado redes de 5G en seis ciudades. En dos o tres años, aseguran, habrán cubierto todo el país.

España, por su parte, no está a esos niveles en el desarrollo del 5G, pero no va tan mal. Cuenta con un despliegue de fibra óptica [infraestructura sobre la que se extienden las redes 5G] superior al del Reino Unido, Francia y Alemania juntos, según explica en su blanca oficina el secretario de Estado de Agenda Digital, Francisco Polo. A escala europea, es uno de los tres Estados miembros de la UE que más ensayos de funcionamiento han llevado a cabo, según los informes del Observatorio 5G europeo. “Mi esperanza es que el 5G nos dé una nueva oportunidad”, declara Polo. “Si el despliegue de infraestructuras determinara el avance tecnológico de los países, España ya sería una potencia mundial”.

La quinta generación de telefonía móvil tendrá un impacto económico de 12 billones de dólares para 2035, según la consultora IHS Markit. Muchos actores del sector hablan de una nueva fase de reindustrialización, de una revolución industrial.

El desarrollo de esta nueva tecnología a escala planetaria sufrió un serio varapalo el pasado 16 mes de mayo cuando el presidente Trump firmaba una orden ejecutiva prohibiendo la venta de bienes y servicios a la compañía china Huawei, primer proveedor mundial de redes 5G.

Estamos en el momento del despliegue de infraestructuras, de firma de contratos, y en Estados Unidos preocupa que las vías por las que circularán ingentes cantidades de datos, y de las que dependerán infraestructuras críticas, estén en manos del enemigo. Tras el veto latía la acusación, sin pruebas, de que la tecnología china contiene “puertas traseras”, agujeros propicios para el espionaje. “Nunca han proporcionado evidencias ni hechos, ni ha habido un proceso judicial”, asegura en los cuarteles generales de la firma china en Madrid Tony Jin Yong, consejero delegado de Huawei. “Vetar a una empresa privada que tiene relaciones comerciales con compañías norteamericanas es realmente estúpido. Y muy cortoplacista”.

Huawei tiene presencia en 170 países y ha suscrito ya 50 contratos con operadores de todo el planeta, según los datos que facilita la compañía. Fueron los primeros, enfatizan, en poner a disposición de sus clientes una red 5G completa de extremo a extremo —solo tiene un puñado de rivales como proveedores de redes: Nokia (Finlandia), Ericsson (Suecia), Samsung (Corea), DoCoMo (Japón) y ZTE (China)—. Se están desplegando por el mundo ofreciendo precios muy competitivos. Y todo ello contribuye a que Jin Yong estime que Huawei está siendo usado en la guerra comercial entre EE UU y China. “Si no puedo competir contigo y superarte, te veto”, dice Yong, molesto. “Es una lógica ridícula. Y están utilizando su poder como nación contra Huawei, una compañía privada”.

La marca acusó una caída del 30% en las ventas de móviles en España en la primera semana tras la crisis desencadenada por Trump.

El analista e investigador bielorruso Evgeny Morozov, autor de la reciente e incisiva colección de ensayos Capitalismo Big Tech, va más allá en su análisis de la crisis: “Cualquier país razonable puede apreciar que EE UU está dispuesto a utilizar herramientas de extorsión para ganar alguna ventaja en las negociaciones comerciales”, dice en conversación telefónica desde el sur de Italia. Morozov no descarta la existencia de puertas traseras en equipamientos de Huawei, pero añade: “La probabilidad de que los dispositivos y accesorios que llegan de EE UU tengan agujeros y puertas traseras es aún más alta. Los estadounidenses han estado escuchando nuestros teléfonos durante años y este es un escándalo que Europa aún tiene que abordar. Técnicamente hablando, preocuparse de la vulnerabilidad de nuestras redes no tiene sentido porque ya son vulnerables: está claro que la NSA [agencia de inteligencia estadounidense] tiene una manera de monitorizarlas”.

El futuro, en cualquier caso, se presenta más vulnerable. Aunque los expertos aseguran que las redes 5G son a priori más seguras que sus predecesoras, la mera multiplicación de millones de antenas y el crecimiento exponencial de los dispositivos conectados en el IoT ofrecerán nuevas y suculentas oportunidades para el hackeo. “Cuanta más tecnología utilizamos, más vulnerables somos”, afirma el experto en seguridad informática David Barroso; “cuanto mayor es la exposición, peor”.

Barroso, fundador de CounterCraft, empresa de contrainteligencia digital que elabora un producto dirigido a Gobiernos y grandes compañías para poner trampas a los atacantes, asegura que el peligro vendrá por las brechas de seguridad de dispositivos que la industria pondrá en venta sin las medidas de seguridad necesarias. Algo que, dice, ya ocurre: cada nuevo dispositivo conectado (coches, frigoríficos, webcams instaladas en casa, asistentes personales) tiene una tarjeta SIM; a veces los fabricantes instalan contraseñas fáciles para que los administradores accedan a ellos sin complicaciones: estamos expuestos.

Si alguien consigue acceder a los mandos de un coche autónomo, hacer que parezca un accidente será más fácil. No hablemos de los mandos de un avión.

El coordinador europeo de lucha antiterrorista Gilles de Kerchove emitió el pasado mes de junio un informe en el que alertaba del riesgo de emergencia de nuevas formas de terrorismo mucho más letales a raíz del despliegue de las redes 5G y de los avances en inteligencia artificial. Las computadoras cuánticas podrán descifrar datos encriptados; los aparatos interconectados podrán ser manipulados a distancia y volverse contra nosotros, y la biología sintética permitirá recrear virus fuera de los laboratorios, según señala en su informe. Europa quiere una política de ciberseguridad común.

La polémica sobre todas las vulnerabilidades de las redes despierta además el debate de si poner infraestructuras críticas en manos privadas, sea cual sea su procedencia, es una buena idea.

Las prevenciones ante el desarrollo del 5G no se frenan ahí. Hay voces que se alzan contra algo que, dicen, ahondará la brecha digital, que conectará todavía más a los ya conectados. Peter Bloom, fundador de Rhizomatica, asociación civil que despliega redes alternativas para abastecer a lugares remotos o aislados, sostiene en una colección de ensayos que el problema del 5G es que no está centrado en los humanos, sino en las máquinas. Son ellas las que se comunican entre sí, no nosotros. “Cuando la gente ya no es el foco intrínseco del sistema de comunicación”, escribe, “entonces algo fundamental ha cambiado en la naturaleza de la Red”.

Cuanta más tecnología usamos, más problemas resolvemos, sí, y también más creamos. La hiperconectividad viene cargada de facilidad de acceso, rapidez, agilidad en las comunicaciones, nuevas comodidades. Pero cuantos más dispositivos haya y más información compartamos por el éter, más vulnerables seremos y más posibilidades habrá de que nos vigilen, de que nos espíen y, por tanto, de ser manipulados. 

El País

https://elpais.com/elpais/2019/08/30/eps/1567160455_999269.html?por=mosaico

 15 min


El colapso del madurismo militarista, se abraza a la guerra rodeándose de la guerrilla desertora del proceso de paz y comandada por Iván Márquez pretendiendo hacer política mediante la fuerza y el empleo de la amenaza armada en el costado nor-sur occidental. Pretende equivocadamente el madurismo militarista tapar la miseria exponencial del venezolano, la depauperización social con su enorme pobreza de sociedad ahuecada y la calamidad político social que hoy ahoga al venezolano. El colapso del régimen se maximiza y profundiza como consecuencia de la creciente angustia de muchos venezolanos, más la presión internacional que aboga por el restablecimiento de la ecuación democrática, a la cual se oponen un militarismo regresivo, cobarde e inmoral, que cree igualmente como Nicolás Maduro que la guerra… puede desplazar a la política.

La irracionalidad en unos supuestos ejercicios militares en el costado nor-sur occidental con el fin de generar distracción, diversión y posible ocupación del territorio nacional por parte de la segunda guerrilla de Marquetalia, muestra la gravedad del régimen al abandonar la política y crear un peligro inminente empleando las bocas de fuego. El régimen chavista militarizado anclado en ideas retrogradas desconoce la Constitución, orilla la Geopolítica y muestra su ignorancia total sobre el empleo y/o uso de la Estrategia en América Latina. La decisión del régimen acompañado por un acobardado e irresponsable cuerpo armado coloca a Venezuela como República, en un grave desfiladero y peligroso empleo de hombres de armas, en un supuesto ejercicio de acción militar.

El régimen está desesperado y de manera irresponsable con una maniobra de distracción intenta desviar la atención con el empleo del cuerpo armado que sirve a un interés político ideológico y proporciona a los medios de comunicación el planteamiento de una grave la preocupación de muchos Estados, por un pretendido ejercicio militar. Acción realizada por efectivos armados que pudieran efectuar “fuego real” en una tarea de adiestramiento, de mandos y fuerzas que ejemplificarían manejo de materiales de guerra para una confrontación. Pero los irresponsables de esa acción se olvidaron de dos elementos fundamentales en la guerra: la inteligencia estratégica y la logística. Elementos críticos determinantes y medulares para intentar… una guerra.

La guerra como una actividad con fines políticos requiere de la inteligencia estratégica y de combate, más logística y el cuerpo armado que ha venido funcionando como Partido Político en Armas, carece de ambas, razón por la cual la finta hasta ahora ejecutada ha servido para distraer a la opinión pública y para incrementar los medios de comunicación que dibujan ya el fracaso del régimen. Régimen que esta boqueando frente a una sociedad que no le reconoce y graves problemas que tienen que ser resuelto por la vía política a los cuales le han dado la espalda un grupo de fanáticos e irresponsables, que todavía se imaginan que pueden seguir vendiendo como sistema político al castromadurismo, desgracia y vergüenza para la historia política, económica y social con su impacto en América Latina.

La guerra es un acto tan peligroso y serio que requiere de genio, racionalidad y coraje elementos todos ausentes en este grupo de improvisados irresponsables causantes de la regresión política, económica y moral en la República en pleno siglo XXI. La desgracia de la guerra de este grupo de improvisados se le ha convertido en morisqueta y esto se verifica cuando la respuesta de los gobiernos de Colombia y América latina no es otra cosa más que la ausencia critica y desprecio de la opinión de la mayoría de venezolanos que se burlan de las fintas seudo-militares.

El régimen en su desespero, atribulado ha podido verificar que su supuesta movilización no ha provocado a nadie, lo que sí ha hecho es ratificarle al mundo y a los venezolanos que el territorio venezolano es ya asiento de la segunda Marquetalia, razones suficientemente delicadas para que se enjuicie a este régimen por parte de la comunidad internacional y para que el TIAR como pacto del Hemisferio Occidental pueda activar la Legítima Defensa Colectiva entendida como una función protectora por parte de todos los Estados del continente americano frente a la conducta demencial e irresponsable de Nicolás Maduro y Padrino López.

La Legítima Defensa Colectiva como acción de los miembros del TIAR ofrecen una función reparadora a la ciudadanía venezolana y una función protectora al 87% de los venezolanos que rechaza al régimen autocrático, militarista, primitivo, que irresponsablemente en una supuesta finta armada crea la más desesperante situación de toda una sociedad. El régimen ya habrá comprobado que no fue capaz de usar la táctica y como consecuencia no tendrá ningún logro ni objetivo e igualmente verificara que no posee la logística para lograr la provisión de los medios físicos para las fuerzas organizadas que pudieran ejercer un poder militar.

Fracasaron quienes creían que podrían emplear la guerra para hacer política. Igualmente ha verificado el Hemisferio Occidental quienes son capaces de crear violencia y riesgo por pretender mantenerse en el poder cuando son rechazados por una sociedad que anhela la democracia. La Treta del Ejercicio Militar igualmente deberá servir para que aquel sector de la oposición responsable por conducir democráticamente la República entiendan que están obligados e impuestos por la historia, por la sociedad y por el bien de la República a operar como una masa crítica y a orientar por la vía de la Transición Política un país que ya se encuentra en condición de desespero. Desespero que a lo mejor se fundamenta en un -régimen que cree con la guerra se puede hacer política- y unos operadores políticos responsables por la democracia que no han entendido lo que es la democracia.

La finta de la supuesta guerra del régimen extrema ,que afecta el Ambiente Político Real Violento a Venezuela y en especial a quienes sufren una sociedad ahuecada y una calamidad político social: la ciudadanía. El régimen ya no tiene ninguna posibilidad distinta que la de entregar el poder político que no le corresponde porque hace tiempo perdió la legitimidad de origen y despues de esta acción dolosa y primitiva, pudiera tener una situación política regional comprometida ya que le TIAR muestra como respuesta la posibilidad de una Legítima Defensa Colectiva con una función reparadora, es decir, la vuelta la democracia.

Es original,

Director de CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 13 de septiembre de 2019

 5 min


Daniel Eskibel

Victoria estratégica del presidente en funciones

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno en funciones, ha desarrollado a lo largo de este año 2019 una estrategia política que encamina a España hacia nuevas elecciones de las que su partido, el PSOE, podría salir favorecido.

En un artículo anterior escribí acerca de la negociación política fallida que culminó en el fracaso de la sesión de investidura de Pedro Sánchez. Antes de eso había escrito otros dos artículos sobre este agitado año político español: uno sobre los carteles electorales y otro sobre los indecisos.

Ahora, cuando una nueva convocatoria a elecciones se insinúa con más fuerza en el panorama político, parece más claro aún que España no está en una fase de negociación política sino básicamente de pre-campaña electoral.

Sobre estos temas me consultó la periodista Paola Bruni para un reportaje del diario El Confidencial. El reportaje incluye algunas de mis opiniones junto a las de la profesora de negociación Pilar Galeote, el experimentado negociador Fabián Márquez y la presidenta de la Asociación de Comunicación Política (ACOP) Verónica Fumanal.

Transcribo a continuación el diálogo previo que tuve por correo electrónico con la periodista. De esa manera puedes ampliar y contextualizar lo que aparece en el reportaje.

Factores que intervienen en una negociación política

Uno de los ejes de mi diálogo con El Confidencial tuvo que ver con la psicología de la negociación política. Veamos las preguntas y las respuestas:

¿Cómo se negocia una formación de Gobierno? ¿Existen estrategias trazadas de antemano que se diferencien de otro tipo de negociaciones (como las empresariales o laborales)?

Una negociación política tiene los atributos de cualquier otro tipo de negociación. Su núcleo básico es el mismo que el de una negociación empresarial, laboral o inclusive personal. Claro que a partir de allí tiene también especificidades que le dan una tonalidad levemente diferencial.

Una de esas especificidades es que los partidos políticos están, todos y todo el tiempo, en campaña permanente por persuadir a la opinión pública acerca de sus ideas, sus valores y sus acciones. La otra especificidad sería que en el caso de España formar un nuevo gobierno es una necesidad institucional fuerte pero con cierta dosis de debilidad política. Una debilidad marcada por el hecho de que siempre está la posibilidad del nuevo llamado a elecciones en caso de que no haya acuerdo.

¿Hay elementos comunes en este tipo de negociaciones? ¿Cuáles suelen ser los pasos básicos y determinantes?

Los pasos más determinantes son básicamente seis:

Tener la decisión de llegar a un acuerdo.

Negociar en privado, nunca en público.

Construir un vínculo de confianza mutua con la otra parte.

Conocer los intereses que subyacen a las posiciones políticas coyunturales.

Contar con negociadores hábiles y preparados.

Encerrarse a trabajar todo el tiempo que sea posible y con toda la energía, sabiendo que las soluciones no se “encuentran” sino que se producen.

¿Qué papel juegan los tiempos, la paciencia? ¿Y la emoción y el carisma de los líderes?

Cuando se va a negociar es indispensable una alta dosis de inteligencia emocional. Eso incluye paciencia, esfuerzo, tiempo, tranquilidad, estabilidad y emociones bajo control. Y saber captar las oportunidades para no dejarlas escapar.

Pero el carisma de los líderes poco y nada agrega a la mesa de negociaciones. Es más: lo mejor sería que los principales líderes no participaran en esa mesa y dejaran la tarea en manos de negociadores natos que actuaran con total profesionalismo. Los líderes tendrán la última palabra y tendrán su momento y tendrán que presentar públicamente el acuerdo y llevarlo luego a la práctica. Pero los acuerdos no se logran a golpe de carisma ni de autoridad.

¿Es mejor llevar una negociación en secreto o utilizar a la opinión pública como elemento de presión?

Si de verdad quieres negociar tienes que hacerlo en privado, con reserva, en espacios protegidos. Si optas por llamar a la opinión pública como elemento de presión, entonces estarás apelando a un elemento ajeno a la negociación misma y más bien propio de la estrategia política general. Lo cual es válido, pero es diferente.

De la negociación política al relato

El segundo eje de mi diálogo con la periodista de El Confidencial fue la actualidad política española a comienzos de septiembre de 2019:

¿Qué están haciendo bien el PSOE y Podemos y qué están haciendo mal para defender sus argumentos en esta negociación?

Ni el PSOE ni Podemos están negociando. Ambos están en campaña. Acá hay un contexto político que lo atraviesa todo y es la disputa por la supremacía dentro del campo de las izquierdas. El PSOE montó un gran dispositivo de comunicación política durante este verano. Y lo hizo en base a 3 ejes fundamentales:

Continuó con naturalidad como gobierno en funciones.

Se vinculó sistemáticamente con diversas organizaciones de la sociedad civil.

Elaboró y presentó una propuesta progresista de gobierno.

Estos ejes le permiten construir un relato simple y efectivo. Ese relato afirma que el PSOE hará un gobierno progresista, con arraigo en la sociedad civil, con un programa que incluye no solo las ideas propias sino también otras provenientes de sensibilidades sociales y políticas de izquierdas.

Este relato finamente construido acorrala a Podemos y lo ubica en una encrucijada. Porque Podemos perdería ante la opinión pública si impidiera un gobierno investido de ese relato. Y eso que perdería se lo ganaría el PSOE en la nueva convocatoria a elecciones. Claro que Podemos puede hacer lo contrario, entrar en la llamada “vía portuguesa” y permitir la formación de un gobierno exclusivamente socialista. Lo cual también beneficia al PSOE, por cierto.

Como vemos estamos muy lejos de aquel “sorpasso” que Podemos pretendía darle a los socialistas tiempo atrás. Muy lejos no en años sino en política. Porque este año 2019 ha marcado, en todas sus etapas, una gran superioridad estratégica del PSOE sobre Podemos.

Nada de lo que estamos viendo es negociación sino estrategia política. Aquí es donde ha estado la diferencia entre las izquierdas.

Iván Redondo y la operación Jaque Mate

Agrego ahora una reflexión final que no incluí en mis respuestas a El Confidencial. Una reflexión acerca del papel estratégico de la consultoría política en los partidos, los gobiernos y las campañas.

Pedro Sánchez ha logrado importantes objetivos políticos en los últimos años: triunfo en las primarias socialistas, moción de censura que terminó con el gobierno de Mariano Rajoy, conquista de la presidencia del Gobierno, mayoría de votos para el PSOE en las elecciones generales de abril de 2019, y luego mayoría de votos también en las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2019.

Todos estos triunfos tienen varios aspectos en común. Uno de ellos, seguramente de gran importancia, es que en todos ellos ha estado asesorado por el consultor político Iván Redondo.

Algunos informes periodísticos señalan a Redondo como el creador de la marca Pedro Sánchez. Otros informes lo sitúan como factor clave de la operación jaque mate contra Pablo Iglesias.

Más allá de toda duda es claro que la visión estratégica de Redondo está ayudando de gran manera a re-posicionar al PSOE.

Durante décadas otras fuerzas políticas intentaron desplazar a los socialistas de su posición hegemónica dentro de las izquierdas españolas. Nunca lo lograron, pero en años recientes surgió Podemos y los liderados por Pablo Iglesias estuvieron muy cerca de lograr ese objetivo histórico. Hasta que el PSOE comenzó esta nueva etapa marcada por el binomio Sánchez-Redondo. Uno en el primer plano de las decisiones políticas y el liderazgo, y el otro en el discreto segundo plano de la estrategia.

El nuevo enfoque estratégico de los socialistas españoles está recuperando buena parte del terreno que habían perdido frente a Podemos. Pero Podemos todavía no se entera porque en cierta medida aún cree que lo que está en curso es una negociación política.

De negociación política nada. Todo lo que está pasando tiene que ver con la estrategia política. De eso se trata.

Maquiavelo&Freud

https://maquiaveloyfreud.com/espana-negociacion-politica-campana-electoral/

 6 min


Maxim Ross

Toca ahora reseñar la experiencia y el aprendizaje que pude observar en el área económica de los Estados Unidos, comenzando por una diversidad geográfica y de tamaño que ya, de hecho, le da ventajas comparativas relevantes.

Es bueno saber que esa economía representa casi el 25% de todo el mundo y es casi igual a toda la Unión Europea, mientras que la China ocupa el 2º lugar con un 15% y Rusia con apenas un 2% del total. Esta última, representa un 10% de la de los Estados Unidos[1]. Esas diferencias no son gratis porque ya el hecho de ser grande y poderoso económicamente le da un valor añadido a la hora de aportar recursos y capacidad de consumo.

Un breve balance de sus fortalezas y debilidades[2], nos dice que ha estado creciendo en los últimos años a una tasa moderada y consistente, creadora de empleos netos y con una sorprendente tasa de desempleo cerca de la llamada “natural”. Un 4 a 5%. Su robustez, probablemente, deriva del aumento sostenido del ingreso medio del norteamericano, el cual se colocaba para 2017 en US$ 61.000 anuales por persona y también del salario en términos reales. Desde luego, una muy baja tasa de inflación origina esos resultados.

La base industrial se ha expandido en los últimos años y no hay que olvidar su logro fundamental: la auto suficiencia energética. La “confianza de los consumidores” es alta, un índice que da idea de baja incertidumbre en lo económico, a pesar de la volatilidad del Dow Jones, indicador que ha alcanzado niveles inesperados.

Sus mayores debilidades están en las muy conocidas y consistentes, la deuda federal y el déficit comercial, cifras que por su magnitud no dejan de preocupar a sus habitantes. La primera situada en el orden de 77% del PIB y el segundo bordeando los US$700 a 600 billones. Ambas colocadas en niveles de muy difícil manejo y reducción por las implicaciones sociales y externas que implican.

Grandes debilidades se registran en el plano social, con severas disparidades económicas y sociales, cuando el 1% de la población posee casi el 90% de la riqueza y con el polémico tema del “Obama Care” que pregunta cuantos estadounidenses tienen cubierta su salud. Un país donde todavía demasiados “indigentes” en las calles ocultan sus grandes fortalezas y virtudes.

[1] Banco Mundial 2017

[2] The Washington Post. The Trump vs. Obama economy — in 15 charts August 20, 2019.

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La agricultura, ese arte de cultivar la tierra, tiene un origen muy antiguo, ya que se señala el Período Neolítico (del griego neo-nuevo y litos-piedra) o Edad de la Piedra Nueva o Pulida, como inicio de esta actividad. El Neolítico es uno de los períodos de la Edad de Piedra que abarca desde el año 6.000 hasta el año 3.000 a.C., y en ese período ocurre lo que se ha denominado la Revolución Neolítica, la cual se refiere a la gran transformación que sufre la forma de vida de la humanidad, que va pasando de nómada a sedentaria, se pasa de una economía recolectora (recolección de frutos, caza y pesca) a una economía productora (agricultura vegetal y animal).

Desde el Descubrimiento de América, lo que hoy es Venezuela, se caracterizó por tener en la agricultura su mayor riqueza. Fue el cacao, que dio origen a los “Grandes Cacaos” de la época, el principal producto de exportación hacia el viejo continente. Progresivamente se fueron desarrollando otros rubros como el café, la ganadería, la caña de azúcar, que sirvieron para apoyar la economía de este territorio.

A comienzos del siglo XX, Venezuela era un país rural, con una fuerte tradición agrícola, con una elevada población campesina, que fue cambiando con la llegada de la Enfermedad o Síndrome Holandés una vez que comienza la explotación petrolera, y nos convertimos en el primer país exportador de petróleo del mundo. Los pueblos se fueron vaciando y las ciudades, especialmente las aledañas a los centros de producción petrolera, se fueron llenando de nuevos habitantes en la búsqueda de nuevas y mejores oportunidades de empleo.

Aún cuando Venezuela pasa a tener una economía rentista basada sobre su riqueza petrolera, la agricultura se mantuvo, se fue modernizando al ritmo de los avances científicos y tecnológicos, y los gobiernos, en cierta forma, se vieron obligados a darle una mano a la producción agrícola por lo que ello representa en cuanto a ocupación del territorio, fuente de empleos tradicionales, suministro de alimentos para la población y de otros bienes como fibras de origen vegetal y materiales para la construcción.

A pesar del petróleo, en Venezuela se hicieron desarrollos agrícolas muy importantes, se mejoró la producción animal bovina, porcina y avícola. Se fundaron centros de desarrollo como Turén, se construyeron grandes obras para riego como el Sistema del Río Guárico y Las Majaguas, y otros sistemas por derivación para regar fértiles tierras de los llanos venezolanos. Se fundaron escuelas de agronomía, veterinaria y zootecnia en importantes universidades y a nivel tecnológico, para el apoyo científico y técnico de la agricultura. Se realizaron estudios de suelos, que junto a las mediciones climatológicas vinieron a definir una serie de sistemas suelo-clima, útiles para la zonificación de los cultivos y poder manejarlos de la mejor manera. Así, se mantuvo una actividad de avanzada, muchos productores se fueron especializando en determinados cultivos y han sido el motor en la producción, que alguna vez fue suficiente, en arroz, azúcar, maíz, varias frutas, varias hortalizas y otros productos.

Sin embargo, en lo que va del presente siglo, nuestra agricultura ha tenido un tremendo fracaso a pesar de los grandes ingresos que ha tenido el país. Hoy la superficie que se siembra es muy baja en relación al pasado reciente, estimándose que ni siquiera se cubre un 20% del área total, y por lo tanto, la producción de alimentos es muy escasa. La agricultura venezolana está en una inimaginable crisis dirigida por el régimen que actualmente gobierna al país, y se puede señalar que, entre otros, se deben atacar los siguientes aspectos para tratar de recuperarla:

-Inseguridad personal y jurídica en el campo venezolano

-Los recursos suelo y agua que deben ser manejados de la mejor manera posible

-La infraestructura de apoyo a la agricultura que está en franco abandono, especialmente en lo referente a las obras de riego y la vialidad agrícola

-La maquinaria y equipos agrícolas huérfanos de mantenimiento por falta de los recursos correspondientes, y sin la posibilidad de reemplazo

-Los insumos básicos para la producción que están ausentes en todo el territorio nacional

-La crisis en la educación para la producción agrícola, con la destrucción de laboratorios, campos experimentales, migración de personal docente capacitado

-La ausencia de un servicio de extensión agrícola y asistencia técnica

-La ausencia de recursos para la investigación agrícola

En estas condiciones, en Venezuela es difícil que se pueda celebrar con alborozo el Día Mundial de la Agricultura. Sin embargo, nuestros verdaderos productores siguen en el campo reinventándose cada día para tratar de producir algo del alimento que requiere la hambrienta población. Para ellos, debemos dar el mayor reconocimiento y apoyo, para que persistan y puedan ser agentes importantes de cambio cuando las condiciones políticas y económicas del país lleguen a permitir un verdadero desarrollo del país, podamos alcanzar una verdadera seguridad alimentaria.

Septiembre de 2019

Recordemos que: SIN FERTILIZANTES es imposible producir la cantidad de alimentos que necesitamos para satisfacer los requerimientos de la población.

En Amazon está a la venta el libro del autor: “Fertilidad de suelos y su manejo en la agricultura venezolana”. Tiene información muy útil para mejorar la práctica de fertilización de los cultivos, con miras a una mayor productividad y a un mejor trato a los suelos y al ambiente en general.

pedroraulsolorzano@yahoo.com

www.pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com

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Edgar Benarroch

El estado de angustia, preocupación y tensión que diariamente vive el país, consecuencia de un régimen usurpador que se dedicó a empobrecernos y destrozar nuestra economía, nuestra sociedad y todo lo que significaba futuro promisorio para Venezuela, afecta negativamente nuestro organismo, no podemos adquirir los alimentos necesarios para darle a nuestro cuerpo el componente vitamínico necesario y cuando nuestra salud flaquea nos vemos en serios inconvenientes para comprar los medicamentos cuando los encontramos. Toda esta penosa situación en un marco de inseguridad personal y de bienes que nos lleva a jugarnos la vida a diario en nuestra casa, oficina o en la calle a toda hora y en cualquier momento.

La carencia de recursos económicos pone en peligro nuestra salud y ya son muchos los casos de niños, jóvenes y adultos fallecidos por desnutrición o falta de la medicina adecuada.

Pero este estado de deterioro de nuestro organismo y salud produce o puede producir trastornos espirituales, en nuestro ánimo y en nuestra psiquis, entre ellos amargura, mal carácter y puede llegar a la pérdida de la racionalidad. Si a este cuadro dantesco le sumamos que la gente presume que no hay salida rápida o simplemente que no hay salida porque la alternativa no luce UNIDA, coherente y carente de mensaje, podemos afirmar que estamos a las puertas de la desesperación que nos puede llevar hasta la resignación.

La desesperación es la pérdida total de la esperanza que nos produce cólera, despecho y enojo. También es soledad, aislamiento, miedo, frustración y dolor. El país aún no ha caído en la desesperación pero parece que estamos bastante cerca y de ello el régimen es responsable por su nefasta gestión pero también nosotros, la oposición, que no terminamos de presentarnos como garantía próxima de cambio y de un país vivible y mejor donde superemos las negaciones en que estamos y podamos vivir en paz y armonía con satisfacción al menos de nuestras necesidades materiales mínimas, sobre todo las de los más desposeídos y necesitados que alcanza la tormentosa cifra del 70% del país.

Si el pueblo pierde la esperanza es porque quienes debemos dársela no lo hemos hecho y dársela supone presentarnos unidos, coherentes, con un mensaje de recuperación nacional y como garantía de paz y desarrollo en libertad y justicia .

En nuestra conciencia y sobre nuestros hombros está la inmensa obligación de transmitirle al país esperanza cierta, optimismo en el futuro inmediato y confianza que vamos por buen camino a alcanzar el cambio propuesto por el bienestar de todos.

El tamaño de la esperanza y optimismo es directamente proporcional al estado de UNIDAD de la oposición, mientras más unidos estemos más alta será la esperanza y el optimismo de los venezolanos.

El país no entiende y se asombra cuando el liderazgo nacional de la oposición no es capaz de ponerse de acuerdo cuando se trata del más alto interés de todos y de la Patria. Debemos cuanto antes llevar un mensaje y una conducta clara de UNIDAD al país para que nos entienda como gente equipada con buenos valores ciudadanos bien puestos y sacarlo del asombro que lo atormenta.

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Juan Guaidó no buscó el cargo de presidente encargado, sino que tuvo que asumirlo por mandato de la Constitución. Con valentía enfrenta una cáfila de maleantes que solo cuentan con las bayonetas, el narcotráfico y la corrupción. Ha tenido que desafiar un enemigo poderoso. Por si fuera poco, en poco tiempo logró calar en el sentir de la mayoría debido a su sencillez y a no tener un pasado con manchas, y ahora también enfrenta fuego “amigo”.

Cuando un combatiente recibe fuego amigo es por error de quien dispara. En este caso, quienes disparan al presidente (e) Guaidó y lo perjudican no son chavistas-maduristas, sino opositores, algunos corruptos, varios calculadores políticos y los más ignorantes o desesperados por la situación.

Guaidó fue electo presidente de la Asamblea Nacional por el voto de sus diputados, los cuales pueden destituirlo o no reelegirlo cuando finalice su período. Por lo tanto, es un poco rehén de este cuerpo. Los partidos exigen cuotas de poder, algunas legítimas, otras no tanto. Ello seguramente lo obliga a avalar decisiones que, en general, han sido positivas. Por ejemplo, se puede estar o no de acuerdo con determinados nombramientos de embajadores, pero eso es asunto de percepción. Siempre habrá candidatos con más mérito, pero ello no descalifica a los designados.

Otras decisiones impuestas seguramente ponen en tres y dos a nuestro presidente (e). ¿Debe ceder a las presiones o pararse en sus treces, como dicen los españoles? Todo depende de la naturaleza del hecho.

Con la corrupción no puede ceder ni un milímetro. Uno de los aspectos de la misma es lo relacionado con el financiamiento de los partidos políticos. Lamentablemente, en Venezuela tradicionalmente los gobiernos penalizan a los donantes del sector privado que contribuyen al sostenimiento de los partidos políticos. Esta persecución indebida se ha vuelto crítica bajo la dictadura actual.

¿Qué han hecho la mayoría de los partidos para sobrevivir? Designar militantes en organismos y empresas públicas, para otorgar contratos sin licitación con el compromiso de obtener un porcentaje, y recibir donaciones por debajo de la mesa, algunas sujetas a tráfico de influencias, todo lo cual hay que desterrar.

Afortunadamente, nuestros dirigentes han logrado que algunas empresas de Venezuela en el exterior designen directivas relacionadas con el gobierno encargado. En Citgo, por ejemplo, fue designada una directiva idónea. En Monómeros Colombo Venezolanos fue así inicialmente, pero posteriormente intervinieron actores políticos con intereses non sancto. También en Pequiven hubo sustituciones indeseables.

El presidente (e) Guaidó debe estar alerta ante este tipo de situación, corregir desaguisados y no ceder a chantajes. Tiene que dar señales de una nueva forma de hacer política y enfrentar posibles reacciones en contra. Para ello cuenta con la aceptación de la mayoría de los venezolanos que no queremos más de lo mismo.

Otro frente con el cual le toca lidiar es el integrado por luchadores democráticos que le exigen a Guaidó cosas que no está en sus manos resolver. Deben entender que Maduro cuenta, por ahora, con el apoyo de los militares corruptos de nuestra Fuerza Armada y de los no menos corruptos de la mayoría de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia.

Además de que ningún país ha mostrado indicios de querer aplicar el TIAR y menos atender el 187-11 de la Constitución. Algunos actúan de buena fe, pero en otros privan intereses políticos. Ojalá se percaten que no son mayoría y que su actitud puede ocasionarles efectos contrarios a lo que buscan.

Un tercer frente es el de los opinadores y tuiteros que no pierden ocasión para descalificar al presidente (e) por no lograr poner fin a la usurpación. Algunos son seguidores consciente o inconscientes de dirigente que son minoritarios o que han perdido actualidad y luchan por mantenerse en los medios.

El cuarto frente está integrado por ciudadanos que, en ejercicio de su derecho a la libre expresión, arremeten contra el liderazgo opositor a veces con razón, pero la mayoría sin ella. Es entendible que por desesperación algunos critiquen a Guaidó por no hacer milagros, pero ojalá entiendan que, en estos momentos, él es nuestra única esperanza para salir de Maduro y su pandilla.

Para finalizar deseamos recalcar que:

1-Mientras dure la usurpación, Guaidó debe seguir en la presidencia de la Asamblea Nacional y como presidente (e) de la República.

2- En condiciones normales votaría por María Corina, aunque no comparto alguna de sus posiciones.

3- Si se convoca elecciones transparentes, el mejor candidato es quien encabece las encuestas, que en estos momentos es Guaidó por amplio margen.

4- Para mantener esa posición debe descartar a los oportunistas y apoyarse en los ciudadanos de a pie y en políticos que no tienen viejas mañas.

5- Debemos entender que a una nueva generación le corresponde gobernar. Ojalá sus integrantes no pequen de prepotencia.

Como (había) en botica:

Los allanamientos de viviendas de ciudadanos que tuvieron que exiliarse hace años, como Gustavo Tarre Briceño y Carlos Vecchio, solo se explica por venganza del régimen.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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