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Carlos Raúl Hernández

Neoliberalismo ancestral

Carlos Raúl Hernández

Las constituciones no nacieron por capricho de sabios, aunque ellos las hacen, sino para preservar a la gente del Leviatán hobbesiano, el poder temible del Estado. Los espartanos tenían un sistema político con dos reyes que se vigilaban el uno al otro. En Roma el Senado frenaba al emperador, y a Julio César, aunque siempre lo acató, lo asesinaron “por tirano”, simplemente porque les asustaba la fuerza de su personalidad.

Como el Senado era una oligarquía de sabios y poderosos, crearon los tribunos de la plebe, y otras instancias para que nadie se moviera de sus posiciones ni amenazara a otros. Emperadores dementes que lo hicieron, perdieron la vida. En 1015, época de Robin Wood, los señores de Inglaterra obligaron al rey Juan a acatar lo que llamaron la Carta Magna, frontera entre el monarca y los derechos ciudadanos, y un siglo después, decapitaron a Carlos I por incumplirla.

Montesquieu consagra que la única manera de vivir sin miedo es que los poderes se controlen entre sí, e impidan la tiranía. Jesuitas y dominicos de la escuela de Salamanca, establecen incluso el “derecho de magnicidio” para el rey que se pase de la raya. Las constituciones norteamericana y francesa llegan a la máxima sofisticación de la paranoia.

Por eso el Terror jacobino 1792-94 la deroga junto con la Declaración de derechos del hombre 1789, con lo que surge el primer régimen bolchevique. Las viejas sociedades aprendieron que la constitución era sagrada, hasta que aparecen los revolucionarios, Lenin, Mussolini, y Hitler con su teórico preferido, Karl Schmitt, quien “demostró” que el poder constituyente estaba en la voluntad que “el pueblo” delegaba en el führer. Perfecto complemento de la teoría leninista.

Jaula abierta, pájaro ido
Es la doctrina que basa la sentencia escrita por unos bribones para derrocar a Carlos Andrés Pérez y luego para autorizar la “constituyente”. Latinoamérica comenzaba a entender qué era la constitución cuando emerge el socialismo XXI, cuyos caudillos decidieron que “encarnaban al pueblo…contra la oligarquía”. Se libraban del freno constitucional, para hacer lo que les daba la gana.

Jellineck, uno de los grandes pensadores democráticos, había escrito “la constitución es la jaula que encierra al poder”. Por eso civiles y militares, dejan de estar obligados a obedecer a quien se sale de sus atribuciones (“el gobierno solo puede hacer lo que las leyes le mandan”) a diferencia de los ciudadanos que “pueden hacer todo lo que las leyes no le prohíban”) Es lo que se llama “la legitimidad de ejercicio”.

Si un Presidente, por ejemplo, ignora el precepto de no reelegirse, es un golpe de Estado y pierde la legitimidad (aunque la oposición venezolana emburdeló hasta ese concepto). Si convoca un referéndum inconstitucional para pedir autorización, es un golpe de Estado. Y si pierde el referéndum e igualmente se lanza, es un golpe de Estado. Y si manda a su compañerita de partido del poder electoral a detener un escrutinio, es un golpe de Estado.

Por desventura, la emergencia de lo que llaman los expertos autoritarismo plebiscitario en los 90 y la aberración del socialismo XXI, han hecho que los ciudadanos desconozcan qué es la Constitución, y muchos parecen no tener idea. Cuando Morales “manda” a suspender los escrutinios, inicia la comisión de un delito, y la fuerza pública estaba obligada a detenerlo en flagrancia.

¡Dispare primero, por favor!
¿Esperará la policía que maten a una familia para que intervenir? En el período democrático el respeto a la constitución era intuitivo en la sociedad, no así hoy cuando parte de la ciudadanía ilustrada apoya un golpista que se niega a salir del poder. Es insólito oír que “lo destituyeron porque era indio”, de quien tenía trece años gobernando, varios de ellos ilegal. Para la ley no existen indios, negros ni blancos sino ciudadanos.

La izquierda asumió la concepción schmittiana-nacionalsocialista desde el siglo pasado. Por eso apoya caudillos vitalicios e introduce sesgos corporativos en los parlamentos. Morales no entragedió al país con políticas económicas socialistas, expropiaciones, controles, acoso a empresarios y mantuvo con “el imperialismo” una relación bastante tranquila. Lo que emociona a algunos ilustrados es el “hombre fuerte”, el Fidel al que añoran pulirle la hebilla.

Si fuera “un indiecito rechazado”, como dicen sus defensores piadosos, sería también, para usar la carcomida jerga ñangarosa, un “indiecito neoliberal” que la pasaba bomba. Venezuela, Argentina y Bolivia, demuestran la ineptitud de los opositores apoyados por este gobierno norteamericano en la región. Honduras, Paraguay y otros, se salvaron porque respondieron en su momento. Nicaragua dejó a Ortega reelegirse ilegalmente.
Trump, también supuesto “hombre fuerte” resultó el sustento vociferante de estos descalabros. Y una amenaza para la democracia en su propio país. La división maniquea de la sociedad, sus agallas supra reeleccionistas y el colado desconocimiento de los resultados electorales, amenazan. No hay por qué suponer que el nuevo Presidente boliviano sea un déspota como Evo. Pero si no es duro sus fans se desengañan y lo dejan de venerar.

@CarlosRaulHer

Un mundo de amor

Carlos Raúl Hernández

“Neruda miraba absorto Machu Picchu. Le pregunté, para la historia: - ¿Qué ves poeta? –El sitio ideal para comerse un asado, respondió”. E. Rodríguez Monegal

San Anselmo llamó “insensatos” a quienes no comprendían ni sus propias palabras. Por ejemplo, parece serlo quien crea que entre los genes hispánicos, negros e indígenas, hay unos más originarios que otros, como entre Guaicaipuro y Francisco Fajardo. O quien menosprecie la monumental trascendencia de la sociedad mestiza por la violencia inicial de la conquista. O quienes llaman genocidio al contagio de males inmunológicamente desconocidos.
También los que nos definen como “lo peor de España, indios flojos y negros esclavos”. Quienes maldijeran que los musulmanes salieran de Arabia y desparramaran su cultura por el Mediterráneo hasta España para tratocar la historia; que Alejandro helenizara al mundo, o que Roma ocupara desde Britania, hasta el Asia menor y el norte de África, porque cambió “costumbres ancestrales” y romanizó al mundo. O quien reniegue porque 20% de la raza humana tiene genes de Gengis Khan.
La búsqueda de nuevos mundos comenzó hace 80 mil años cuando el homo sapiens abandonó África para ocupar el planeta. El insensato llama “invasión” … “crimen histórico”, a la América hispánica, preso del mito del “buen salvaje”, de los dulces pueblos rousseaunianos, turbados por extranjeros. El colonialismo ha sido consustancial a la marcha de la humanidad hasta la llegada de los estados nación, la comunidad internacional y la ONU.
El mar de la felicidad
Tan inseparable de la historia que no hay un palmo de territorio en el globo que no haya sido colonizado una o varias veces, o que no haya pasado de colonizado a colonizador, también varias veces. Oí a una guía más ideológica que turística en Ollantaytambo, camino a Machu Picchu, que “las tribus colonizadas por los incas eran muy felices. Vivían en un mundo de amor”. Su cara era como las rocas de la ciudad sagrada hacia la que corría el autobús.
Ese Edén ideológico era falso por la condición humana y por la dinámica de la civilización. Algunos insensatos-pero-no-tanto, creen “nos hubiera ido mejor”, si en vez de los españoles, hubieran sido los portugueses, los franceses o los ingleses. Pero Brasil, Argelia, Jamaica, Angola, Haití, Guyana, no permiten juicios rotundos. En Cusco, “ombligo del mundo”, los incas dominaban desde Antofagasta en Chile hasta Colombia, pasando por Ecuador, Bolivia, Perú.
A diferencia del imperio mexica, que era abiertamente antropófago y por eso los sacrificios masivos, en el Tahuantinsuyo, los prisioneros no estaban en el almuerzo diario. Esa moderación dietética se debía a que grandes extensiones agrícolas y ganaderas necesitaban mano de obra. Para aplacar los levantamientos de los pueblos esclavos, practicaban mitimaes.
Era esto: ocupaban una población chilena, secuestraban a todos los hombres y los trasladaban a Colombia, a miles de kms., para que no pudieran comunicarse con nadie ni, por lo tanto, rebelarse. Y de reversa se traían los varones de Colombia a Chile. Una coincidencia histórica es que los jefes mexica e inca, el tlatoani Moctezuma y el inca Atahualpa, creyeron que Hernán Cortés y Francisco Pizarro eran los dioses Quetzalcóatl y Viracocha.
Ser esclavo es malo
Y ambos caciques caen prisioneros. Cortés y Pizarro andaban con apenas 300 y 168 hombres respectivamente, para dominar dos imperios de 15 y 12 millones de habitantes resquebrajados por el odio de los oprimidos. Cortés tejió la alianza para la guerra de liberación. Pizarro en su viaje definitivo a Perú, en 1532, encuentra la guerra civil en plena ebullición Es la alianza de chancas, lurigayos, chachapoyas, karanjas, caraballos tarmas, huancas, yauyos y otros pueblos la que derroca el imperio.
Los crímenes de los europeos contra los indígenas, solo se comparan con los que los indígenas cometieron contra otros indígenas. Los españoles sentenciaron a Atahualpa a morir ahorcado, por el espantoso asesinato de su propio hermano Huáscar, a quien odiaba porque fue el escogido de su padre, e hizo condenarlo al más espantoso suplicio imaginable. Madre, hermanas, mujer favorita, concubinas, hijos, amigos, familiares y servidores de Huáscar, los ejecutaron lentamente, uno a uno en su presencia.
A las preñadas les tasajeaban el vientre en ese mundo de amor. Luego lo liquidaron, según algunos, desollado, según otros, ahorcado. Lo arrojaron al río para que, al no tener tumba en la tierra, no pudiera alcanzar la paz en el otro mundo. Marx no gustaba de estas ancenstralidades, era un modernizador y celebró el colonialismo, que Inglaterra ocupara la India y EEUU a México. Lo creyó progresos civilizacionales.

El ñangarismo tercermundista actual rinde culto al guayuco, la utopía arcaica, pero con tecnología. Carlos Alberto Montaner vio diputados “étnicos” en Perú, ataviados de Hollywood, pero con smart phone y tablet además de arco y flechas. (Vuelvo al principio. En Pablo Neruda: el viajero inmóvil, Rodríguez Monegal destaca que, años después del incidente del asado, Neruda publica su magno Canto general, que comienza con Machu Picchu, uno de sus poemas más poderosos)

@CarlosRaulHer

…y Dios creó esa mujer

Carlos Raúl Hernández

“Un caballero sólo defiende causas perdidas”. Borges

Treinta etnias esclavizadas, aplastadas, se aliaron contra el régimen político más canalla de la humanidad: el imperio azteca o mexica, cuya religión pautaba lo que hoy llamamos genocidio, y los historiadores discuten si fueron 100.000 o 250.000 sacrificados. En horrendos días de 1486, asesinan 20 mil al dios del sol y la guerra, Huitzilopochtli.
Los aztecas ejercían su sangriento dominio sobre 15 millones de rehenes. La capital, Tenochtitlan, una isla del lago Texcoco, cuyo centro urbano estaba en lo que hoy es el Zócalo de Ciudad de México. Los pueblos esclavos debían tributar cosechas, animales y sobre todo humanos, porque el dios bebía sangre a diario, y los aztecas tenían la delicadeza de no importunar en lo posible a su propia gente.
Había opciones. Arrancar el corazón a la víctima todavía latiendo, o desollarla viva, o lanzarla desde lo alto de la pirámide, y a los hombres, enfrentarlos con cuatro guerreros al mismo tiempo. Terminada la faena, se los comían. Esa ciudad maravillosa y sanguinaria, con 200 mil hbs., esclavizaba los vecinos. Igual en el sur del continente los incas, el Tahuasinsuyo, sometían desde Cusco regiones hoy de Chile, Uruguay, Paraguay, Ecuador, Colombia, países que no existían, como tampoco México.
Las comunidades vivían en terror porque los mexicas secuestraban metódicamente y algún dios prefería niños. La que pasó a la historia como Malinche, dicho hoy en clímax feminista, pertenecía al último nivel en la escala social. Era popoluca, de un pueblo marginal encadenado por los mexicas. Al ser mujer, no podía hablar ante los varones ni levantar la vista, lo que no variaba mucho con los europeos.

La guerra de liberación nacional
En su futuro, el puñal de ónix le partiría las costillas, como a sus dos hermanas, a cuyo padre asesinaron por defenderlas. Su madre la vendió a tratantes aborígenes que la entregaron como sirvienta y esclava sexual a un cacique maya de Tabasco desde los once años. Más tarde su amo, derrotado por Hernán Cortés, para hacer las paces con él se la regaló en un grupo de veinte muchachas.
Pero no se rindió a su suerte como era lo normal. Sus extraordinarias personalidad, inteligencia y sensibilidad política, la sacaron del abismo para que fuera una de las figuras más poderosas del siglo XVI. Hablaba la lengua azteca náhuatl, maya, aprendió castellano rápidamente y se hizo traductora del capitán en las negociaciones para las alianzas indígenas, desplazando a Jerónimo Aguilar. Fue compañera inseparable de Cortés y al final su mujer. La llamaban la lengua.
Uno de los primeros mestizos es su hijo Martín Cortés. Los historiadores aclaran que Hernán no fue ningún Leónidas que enfrentó al imperio más poderoso con 300 españoles. En 1519 se acordaron cerca de treinta etnias, miles de indígenas, para derrotar a los mexicas en la primera guerra de liberación nacional del continente, comandados por Cortés y gracias a la habilidad de Malinche en las negociaciones, quien traducía como le daba la gana y ocultaba los arrebatos del capitán.
Llamada de cuna Un-ocelote, la cristianizaron Marina, pero los indígenas solo podían pronunciar Malina. Malin-tzin, (doña Marina) la jerarquizó el tlatoani (cacique) de los tlascaltecas, arrobado por su carácter y atractivo. De allí derivó al fonema Malinche. Otro tlatoani la increpó porque se atrevía a dirigirse a él, y ella contesta, sin bajar la mirada “te lo voy a decir otra vez. Aquí quien habla soy yo. Y si no es conmigo, no tendrás con quien hacerlo”.
Lengua suelta
Sin su tacto y habilidad, el violento Cortés hubiera fracasado. Él diseñó la estrategia militar, pero la lengua la hizo posible porque más que traducir, elaboraba política, conciliaba, los caciques a veces querían hablar solo con ella, y a Cortés lo llamaban el señor Malinche. Él, y ella en su corta vida, crearon México, al unificar los pueblos indígenas y construir la entidad político administrativa que avanzó al resto del territorio, más tarde poderoso Virreinato y que hoy lleva ese nombre.
En la etapa de la independencia se entronizó la leyenda negra anti hispánica, los criollos renegaron y cubrieron de oprobio la memoria del fundador, y naturalmente a la heroína. Por alienaciones ideológicas, no se sabe cómo pudieron escamotear que el nacimiento de México es obra de españoles e indígenas, así como la independencia lo fue de criollos y pardos.
A mediados del siglo XIX, al comenzar las hostilidades entre México y EEUU, el mundo compadecía la suerte de este ridículo experimento democrático anglosajón, al que casi el mundo entero, salvo Alexis de Tocqueville, le auguraba corta vida. En la guerra, los gringos les arrebataron la mitad del territorio, y los criollos crearon una perversión ideológica para desahogar el resentimiento y la amargura. El patrioterismo mexicano cuando México no existía.
Malinche ya no fue la creadora de la nación y estratega liberadora de los oprimidos, sino su antítesis. Y para incomodidad de quienes no entienden o entienden retorcida la historia, Latinoamérica, que Vasconcelos llama “la raza cósmica”, existe porque las indígenas se cruzaron con los españoles, como Cortés y Malinche. Y porque los africanos se incorporarán a la fusión racial iniciada por Colón el 12 de octubre de 1492.

@CarlosRaulHer

Dios con muletas

Carlos Raúl Hernández

A mi amigo Víctor Cadet quien sugirió el tema

Hace 20 años la oveja “Dolly” estremeció al mundo y se decía que ya andaban en las calles y comían fish and chips varias personas clonadas. La comunidad científica en pánico cerró la entrada al abismo descubierto, y la investigación perseguida se desplazó a Oriente. Dos décadas después, 15 de noviembre de 2018, supimos que el médico investigador Hi Jiankui inmunizó genéticamente contra el VIH dos gemelas recién nacidas, sin aval del instituto donde trabajaba, ni del gobierno. Hoy cumple arresto domiciliario.


Por eso ya antes de la performance del Covid-19, su “capitalismo iliberal” y autoritarismo tecnológico, a China se le asocia con el laboratorio de Lex Luthor. El arte y la literatura temen irracionalmente que la ciencia traicionará a sus creadores para esclavizarlos, y el cine vive una recurrente rebelión de máquinas, cyborgs, mentes “subidas a la nube”, Schwarzenegger o Keanu Reeves, y computadoras que sabotean misiones espaciales de Kubrick en 2001 Odisea del espacio.


Ese terror lo llamé en un libro “síndrome Frankenstein” (Vértigo comunicacional, caos global:2003). Las dizque dramáticas relaciones hombre-techno matizan la teoría y desatan desde los cincuenta la críptica discusión sobre transhumanismo (h+) término acuñado según algunos por el teólogo Theilhard de Chardin. Otros dicen que Julian Huxley, biólogo hermano de Aldous, creador del “transhumanismo evolutivo” o reformista.

Trashumar llama Dante pasar al cielo, lo que dice sentir con Beatriz. ¿Será que la confluencia hipertecnológica: inteligencia artificial, robótica, nanotecnología, ingeniería genética, neurociencia, cirugía regenerativa, trasplantes, prótesis-órtesis, biotecnología informática, células madre, conduce al superhombre nietzscheano, - ¿el cyborg? -, que comenzaría en el automercado genético, donde los padres escogerían las hormas de sus hijos por venir?


Solo existe la Matrix
También por bio-hackeo los dotarían de condiciones físicas, súper inteligencia, inmunidades, destrezas, propensión al arte, saberes, deportes o técnica (One aprendiendo en el tatami con Morpheus)… pero ¿cuáles serían las secuelas? Por ahora se problematiza el milagro porque las minifrankenstein del Dr. Hi Jiankui tendrán que estar bajo vigilancia médica de por vida, ya que son aleatorios los efectos que podría tener en ellas su ultra sistema inmunológico. ¿Qué de autoagresiones, como el lupus?

En los 60 y 70 con la avalancha revolucionaria, antidemocrática, antiliberal, totalitaria, antihumanista, el anarquismo existencial, varias generaciones de sicópatas brillantes, inconformes con la sociedad, sus cuerpos y vidas, se declaran en rebelión hasta contra la naturaleza humana, y cuestionan por “burgueses” tabús totémicos, incesto, pedofilia, bestialismo. El transhumanismo cultural de Foucault, Beauvoir, Derrida, Barthes, Sartre, Firestone, Deleuze, Millet, Butler, Singer. “Prohibido prohibir”.

Foucault dice que la llamada realidad son constructos sin dignidad, creaciones- voluntarias de la mente “dominante”, para someter, “vigilar y castigar”. En Las palabras y las cosas, que el hombre es también una ficción renacentista, “una creación del siglo XVI… que duró dos siglos”. Luego el kapitalismo lo enajenó, esclavizó y lo convirtió en esa piltrafa con esperanza de vida de 84 años que llegó a la luna, va a Marte, parió a Picasso, Kafka, Mahler y redujo la pobreza al nivel más bajo en 40.000 años.

Locura radical, mundo infantil para adultos para subvertir la cultura, el homo sapiens, la biología y hasta la muerte. Choque entre la ciencia concebida para mejorar la sociedad vs. la que quiere el hombre nuevo poshumano, cuyo gap con los hombres actuales será tan grande como el que hay entre nosotros y los primates. Peter Singer desde la izquierda propone además de eugenesia masiva, biohackear embriones para erradicar genéticamente la violencia.


Pata de palo
Otros “subvierten” desde la derecha. Afirman que quienes estén en el mundo en 2045, podrá vivir cientos, miles de años y posiblemente alcanzarán la inmortalidad. Que la crioconservación, contra toda evidencia, permitirá poner a funcionar un organismo complejo luego de congelarlo. Y creen en la posibilidad de escanear un cerebro y subirlo a la computadora o a la nube, otra forma de inmortalidad. Por lo visto, se superarán las enfermedades, pero no la del pensamiento: la utopía.

El transhumanismo (h+) tiene mucho de secta cienciológica o de new age, que a partir de avances reales en el conocimiento empegosta a la fuerza una especie de metafísica positivista, una ideología holística. Yuval Harari, por ejemplo, afirma “Kurzweil y De Gray son incluso más optimistas: sostienen que quienquiera que en el 2050 posea un cuerpo y una cuenta bancaria sanos tendrá una elevada posibilidad de alcanzar la inmortalidad al engañar a la muerte una década tras otra…”.

“…Cada diez años, aproximadamente, entraremos en la clínica y recibiremos un tratamiento de renovación que no solo curará enfermedades, sino que también regenerará tejidos deteriorados y rejuvenecerá manos, ojos y cerebro... en realidad, serán amortales, en lugar de inmortales… su vida no tendrá fecha de caducidad”. Por eso, con humor capaz de pulverizar el mármol más invulnerable, Freud escribió: “el hombre es Dios con prótesis”. (continuará)

@CarlosRaulHer

Juana la loca

Carlos Raúl Hernández

Las utopías son invulnerables a la realidad. Desde Platón, llevan dos mil años de trizas y se levantan, se sacuden el polvo y reintentan. Marcuse en El final de la Utopía, desarrolla una idea de Marx: que el kapitalismo “realizará” la utopía, porque su producción de riqueza es tal que, al expropiarla y repartirla, la escasez será un mal recuerdo burgués. Inspirado por el Manifiesto comunista, un panfleto zafio pero fulgurante, el mundo asumió la barbarie.

Se desmarcaron los socialdemócratas, aunque muchos siguieron llamándose socialistas democráticos. Pero pese a que el Presidente Rómulo Betancourt detuvo la guerrilla de los años 60, diez años después de la caída del Muro de Berlín, nuestro gran aporte al mundo fue, como Juana la Loca, exhumar y entronizar el cadáver que, esta vez sí sería amable. Un gran marxista disidente, Lucio Coletti, escribió que “un socialismo de rostro humano era como un rinoceronte de rostro humano”.

Los fans dicen que “todo ha sido un error, porque el verdadero socialismo hasta ahora no ha existido, sino un capitalismo de Estado”. La teoría y la práctica de dos siglos demuestran que socialismo es solo capitalismo de Estado, “control de los medios de producción”, con autoritarismo político variable si los ejecutores son dictadores del proletariado o socialdemócratas. Doquiera se acosó a los “explotadores”, los productores de riqueza, se recaló en la depauperación absoluta o, en el mejor de los casos, relativa.

Algunos acuden al burladero de un “socialismo sueco”, paradójicamente país situado en el top los veinte con economías de menor intervención estatal, junto a Canadá, Hong Kong, Nueva Zelanda, Holanda, Chile, Suiza, Irlanda, Reino Unido, Singapur, Australia y otros. Para más señales, Suecia decidió desde el siglo XX la aterradora herejía de no tener ley del trabajo ni salario mínimo, y se norman por contratos colectivos y diálogo tripartito. Y ¿casualidad? es sexto en el Índice de Progreso Social del mundo.

¡Unidos jamás serán vencidos!
Toman las decisiones sociales y laborales, entre socialdemócratas, el movimiento obrero, liberales, conservadores y la organización empresarial. Son parte del Estado de bienestar europeo, pero principalmente de la economía social de mercado alemana. Asumir que tener empresas poderosas es objetivo de todos los suecos, burgueses y proletarios, permitió el milagro de Electrolux, Ikea, Saab, Ericcson, Volvo (vendida a China, por decisión colectiva).


Desmedraron (desmadraron) la lucha de clases, las políticas económicas y sociales son de consenso y el Estado no las impone. En los 70 llegaron a ser la segunda economía mundial, cometieron errores “de época”, universalizaron la seguridad social gratuita al cien por ciento de la población: educación, empleo, transporte, salud, desde la cuna hasta la tumba. Esta utopía comenzó a naufragar en los 70 con la crisis petrolera mundial y el alza de los precios de la energía.

Nació una rama torcida llamada “cultura del bienestar”: desestímulo al trabajo, la producción y la superación de los individuos, que vivían del Estado. Pese a tener una de las poblaciones más saludables del mundo, Suecia presentaba los niveles más asombrosos de permisos por enfermedad, y desempleo. Para mantener el Estado de bienestar, siguieron el tobogán europeo: incrementar impuestos, lo que reduce la inversión y el empleo, y el modelo declinó.

Pero los grupos de poder mantuvieron la mirada en las tendencias mundiales y en el arranque de la globalización en los 90. Para modernizar el Estado de bienestar modelo del mundo, lejos de enquistarse, se involucraron en las herejías “neoliberales” de la globalización. Lo que llama Mauricio Rojas Reinventar el Estado de bienestar (Edit. Gota a gota: 2010) Crear fondos privados de pensiones y jubilaciones (también lo hizo Chile), flexibilizar la estabilidad laboral para que el trabajador valore su plaza.

Uno ve lo que quiere
Como altos impuestos desestimulan la inversión, con el consecuente freno del producto interno y de la oferta de empleos, ante el reto de la inmigración y la vagancia juvenil, el “socialismo sueco” estremece a los paladines antineoliberales del planeta: privatiza la dispensa de servicios esenciales, nada menos que salud, educación, energía, aguas blancas, a empresas privadas que garantizan mayores eficacia y eficiencia, naturalmente financiados por la seguridad social. La tercerización.

Esta mala palabra, tercerización o subcontratación, hizo eficiente el gasto social. Un médico sueco atendía 3.5 pacientes diarios mientras que en el resto de Europa era más del doble. Las reformas modernizadoras cambiaron radicalmente y pese a los problemas que sobreviven, el sistema se recuperó. Por eso se callan, la izquierda que desconfía de las reformas al mercado laboral, eufemísticamente flexiestabilidad, y mucho más de la privatización de los servicios, y la derecha que cuestiona al Estado.

Esta maravilla de la ingeniería social fragmentaria se debe a la pareja de economistas Gunnar y Alva Myrdal, ambos Premio Nobel (por separado) y militantes socialdemócratas, que la concibieron en los lejanos años 30. Ojalá quienes gobiernan y gobernarán en Venezuela leyeran El reto de la sociedad opulenta, un libro muy despreciado por reformista cuando yo era estudiante. Y alguien se ocupe de enterrar el olisco cadáver socialista de Felipe, ya no el Hermoso, sino el exterminador.

@CarlosRaulHer

Wichafe, el perro de la capa roja

Carlos Raúl Hernández

Es grande la profusión de batiburrillos posmodernos contra la sociedad normal, democrática y representativa, esa que agoniza contra las utopías alucinadas de izquierda y derecha, y que las ha enterrado a todas. Su prédica “antikapitalista” y “antineoliberal”, niega la cultura, que modera los conflictos naturales y establece la cohesión social, y define la libertad, como “sometimiento”. Y más insólito, niega la naturaleza, al caracterizar la pertenencia a un sexo o la cadena alimentaria, como creaciones “burguesas”.

Todo para socavar el consenso y crear conflictos, ya que ciudadanos de buena fe no se enteran de las cargas de profundidad escondidas tras ideas simpáticas y al parecer, naif. Al australiano Peter Singer muchos lo consideran el ensayista actual más influyente y santo misionero de buenas causas. Las ideas de su libro Liberación animal (1975) y varios otros, tuvieron un enorme influjo en el movimiento hippie, el animalismo y el veganismo.


Aunque no es vegano, del hinduísmo tomó que es obligación moral no inferir padecimiento a quien sea susceptible de sentirlo, independiente de la especie, y aboga para que el procesamiento de alimentos sea lo menos doloroso posible para los animales. Pero así como la preocupación por el bienestar de éstos se extiende con justicia, el animalismo radical dio paradójico origen a un gap revolucionario, contraproducente a sus fines, y además, trágico-ridículo: el ecoterrorismo.

Hace casi exactamente un año, 17/09/19 (lo recuerdo por la larga sesión de risa ese día) en Francia un grupo irregular, incendió 2500 metros de un gallinero, y las liberaron dejando graffitis contra los “campos de exterminio”. El FBI sigue al Frente de Liberación Animal que agrupa dos millones de personas en el mundo. Pero quien le dio repercusión global al movimiento, fue el famoso Unabomber.

Lo maté para liberarlo
Ted Kazcynsky, capturado en 1995, se dedicaba a dejar mancos y tuertos con cartas-explosivo a empleados de la industria de alimentos, e incluso trató de estallar un avión en vuelo. En 2005 el FBI declaró que el Frente de Liberación Animal (ALF) y el Frente de Liberación de la Tierra (ELF) sumaban más de seiscientos atentados terroristas en EEUU y mil en Gran Bretaña. Cualesquiera sean sus intenciones, solapadas por la violencia, son ideas ingenuas y dañinas que desconocen leyes de la biogenética.


Alimentarse de otros animales no es capricho y gracias a la ingesta de proteínas rojas, los homínidos antes vegetarianos desarrollaron el cerebro y nació el homo sapiens. Más aún: la vida es primordialmente un proceso dinámico llamado cadena alimentaria, en la que todos sobreviven porque se comen unos a otros. PETA, ALF, ELF y varios grupos ecoterroristas, realizaron “rescates” en provincias de Francia, España e Italia, liberaciones de animales de cría, festejados por los lobos.

En los casos más estúpidos, mataron al ganado después del rescate, porque no tenían como mantenerlo. En sus disertaciones sobre la vida y la muerte, el sensible Singer plantea en Etica práctica (1979) que todos los padres debieran tener 28 días para eliminar a sus hijos recién nacidos con discapacidades, síndrome de Down o hemofilia. Ante él, es preferible ser una gallina y no un bebé. La teoría de género va lejos. En 1991 declaró que “no había nada inmoral en la sexualidad con cadáveres”.

"Dado que un bebé recién nacido ni un pez son personas, no es tan grave matar uno de ellos como si fuera una persona”. Singer volvió a estremecer el mundo al explicar que “sexo con animales no siempre implica crueldad ¿a quién no ha interrumpido el perro que frota vigorosamente su sexo contra la pierna de un visitante? El anfitrión en general lo desalienta, pero en la intimidad tal vez no y quizá pueden darse actividades mutuamente satisfactorias”.

Conviene estudiar lo que uno cree
Cómo se compadece esta actitud tolerante con actos violentos contra una criatura indefensa, como suele habitualmente ser el bestialismo (Singer dice en el caso de las gallinas, que mueren a consecuencia, el patrón ético aplicable es el mismo de quien come en Kentucky Chicken) Naturalmente no aplica el consentimiento, si es sí, que se utiliza para tantas barbaridades, cómicas si no fueran tan trágicas y que si la sociedad no reacciona con fuerza, quien sabe qué nuevas aberraciones pueden traer.

Hace unos días había un extraño video desde Arica, Chile en las redes. El cadáver de un perrito cachorro yacía arrebujado en una capa roja, como un superhéroe, con una flor amarilla en la oreja, imagen desconcertante y surrealista. Una joven del pueblo declara, bañada en llanto. El cachorrito, llamado Wichafe, había muerto desgarrado por una violación, y aquella indumentaria quería honrar al que murió en circunstancias de indignidad extrema y dolorosa.

Desde estudiante, esos textos de la revolución “pos estructuralista” me parecían, desaforados, monstruosos, criptonazis, pero nunca pensé que pudieran tener audiencia. Los delirios sicóticos y asombrosos de Foucault, Benatar, Singer, Barthes, Firestone, Millet, Derrida, Deleuze, Guatarí, Butler, Firestone y varios más. Adornada por el fuego divino de la locura y la depravación, la posmodernidad, la ideología de género, tiene adeptos poderosos.

@CarlosRaúlHer

El hombre de la cara de mármol

Carlos Raúl Hernández

Los muertos que tu mataste, no gozan de buena salud

Una gran sorpresa encontrarme de frente al hombre con cara de mármol. Sus facciones eran normales, perfectamente humanas, como cualquiera, aunque, naturalmente no se movían y tenía unas vetas que parecían cicatrices. Pensé “este señor es ideal para dar malas noticias, decir verdades rudas, pero también para ocultar sus actos, urdir enormes distorsiones y desvaríos. Y sobre todo para escurrir sus errores”.

Pertenece a un grupo de individuos con rostros minerales y destacada vida pública, para desgracia de la gente, apasionados de un oficio del que no tienen idea, la política, aunque, por sus investiduras, les han creído lo que dicen. Uno de los más grandes tratadistas de política del siglo XX, el Premio Nobel Joseph Schumpeter, dijo que la sociedad estaba en problemas “cuando opiniones de intelectuales, deportistas, artistas, figuras religiosas o de farándula, marcaban o dirigían la política”.

Según él, quien no es político de oficio “tiene al respecto juicios como los de un niño de 10 años”. Si observamos la trayectoria del hombre de cara de mármol y la de sus colegas, son de los criterios más extraviados que conozco, en un país donde el extravío es ley en los últimos 30 años, vagamos como almas en pena en la oscuridad y seguimos a quien grite más duro o haga el discurso más demagógico y alocado.

Según Schumpeter un físico nuclear o un poeta que opinen de biología o de política, se arriesgan a decir babosadas, tal como un político que diserte de física o de neurociencia. El país se perdió precisamente porque ignaros, aficionados a la política adquirieron estos treinta años una influencia fatal para el destino común. En tiempos idos el hombre con cara de mármol, vinculado desde fuera, claro, a la izquierda radical, cuestionaba con sarcasmos a quienes buscábamos regresar al camino democrático.

Historia sin fin (de errores)
Él, naturalmente sin haber tocado nunca un arma, ¡en horabuena!, estimulaba a mantener la insurrección, frente a “traidores que querían integrarse al sistema”. Apoyaba con pasión las sociedades justas que “se construían” en Cuba y Nicaragua. Más adelante pasaba de reunión en reunión para derrocar a Carlos Andrés Pérez, al infernal neoliberalismo, apoyó los golpes de Estado y luego a Caldera y el chiripero.


El siguió a Chávez, nuevo mesías, providencial, luminoso, que metería en cintura a los capitalistas y la oligarquía, según lo planteaba la teología de la liberación, y distribuiría la riqueza entre los pobres. El resultado fue el mismo de todas las revoluciones socialistas que en el mundo han sido. Al sacrificar las instituciones “para hacer el bien a las mayorías”, haces el mal a las mayorías y te quedas también sin instituciones.

Los únicos cambios sociales deseables son los que estimulan los equilibrios y la cohesión, nunca el odio y el conflicto. Cuando el caudillo arrancó su campaña triunfadora en el barrio 23 de enero de Caracas en 1998, con una misa popular, allí brilló cara de mármol. Se desmarcó de la revolución cuando lo hizo la mayoría de la gente y se prueba que cuando dirigentes y dirigidos tienen el mismo nivel de razonamiento, las sociedades corren la suerte que decía Schumpeter.

Luego cara de mármol impulsó la cadena de locuritas que llevaron a la abstención en 2005, que selló nuestro destino con una marca oscura. La oposición desapareció en esa fecha, pero en 2006 retoma el camino electoral hasta el gran triunfo de 2015, y en ese trayecto, por fortuna, los cara de mármol pierden espacio ante los partidos.


Hacerse el loco y culpar a otros
El país celebraba en las calles la Asamblea Nacional, y los previsibles triunfos en las consecutivas elecciones, pero el demonio de su naturaleza los desvió del camino y procedieron a liquidar lo conseguido. Para asombro del público, en vez de correr para el home, jefes sandios y los cara de mármol ¡corrieron para segunda! “¿Para qué gobernaciones: queremos el poder?” y se fueron detrás del arca perdida, “el revocatorio” que se requería un dedo de frente para saber no existiría.

La estulticia acabó todo, en vez de ejercer la potencia que la sociedad les otorgaba y que el gobierno reconoció, como plasma la fotografía de Diosdado Cabello y Cilia Flores en su bancada, y el discurso de Maduro ante la cámara. Los desvaríos: RR, “calle-calle”, “trancones”, “hora cero”, “maduro vete ya”, la ofensa a los militares (“el cartel de los soles”), la abstención, el Frente Amplio, “si o si”, 30A, 16 de julio, “Gedeón”. Destruyeron la AN, desastroso balance de gestión.

Esos insólitos episodios asesinaron a la oposición y mostraron al mundo que era difícil conseguir un grupo dirigente menos apto. Suena razonable decir que el sepelio sean las parlamentarias de diciembre. A la luz de los fracasos interminables, tal vez es un paso necesario enterrar los muertos políticos ese día. Lo que hemos pagado en décadas de ineptitud parece demostrar que ese “liderazgo” terminó, y que cualquier país merecería otro.

Pero si es posible que el 6D vayan los camiones por las calles para recoger los cuerpos, ojalá los cara de granito se retiren a hacer cualquier cosa menos dañina que la que han hecho hasta ahora. Que Dios los ilumine para que entiendan cuánto menoscabo le hicieron a este pobre país en treinta años.

@CarlosRaulHer

El pensamiento anacrónico

Carlos Raúl Hernández

“China no exporta revoluciones, ni pobres, ni problemas ¿No es suficiente?”. Xi Jinping

Entre 1945 y 1989, los 44 años de la Guerra fría, dos superpotencias nucleares con ideas del mundo excluyentes, ejecutaban sus planes hegemónicos y de aniquilación a largo plazo, sin chocar de frente. La jefatura política de ambas evitó el holocausto. Una aspiraba al socialismo sin propiedad privada ni libertades burguesas, regido por partidos comunistas o afines. La otra, extender los valores de democracia, libertad y economía relativamente de mercado.


Las dos no cabían en el mismo planeta, con el único acuerdo de no acabar con la humanidad. El avance soviético y la defensiva occidental se basaban en estrategia de mahjóng, guerras locales para ganar o defender territorios periféricos, e inmovilizar al adversario. Carlos Rangel, el principal pensador de América latina, murió en 1983 convencido de que el comunismo ganaría.

Los soviéticos tenían Europa oriental, casi toda África. China era comunista y Asia en llamas. Cuba y el sandinismo enguerrillaban Centroamérica y en el resto de la región avanzaban varios movimientos antimperialistas y socialistas, igual la euro-izquierda. Cuando publiqué mi primera obra, Rangel me comentó en TV, “tu libro está lleno de energía y me gustó, pero creo que la democracia tiende a desaparecer”.

No tuvo tiempo de ver la evaporación del bloque socialista (pero… ¿tendría razón a largo plazo?). Hay dificultades para una guerra fría entre Estados Unidos y China en 2020. El choque no es entre dos modelos de civilización sino entre “capitalistas”. Una China furiosamente “neoliberal” en ascenso con jefes que se declaran líderes de la globalización y el libre mercado en Davos 2017.

50 millones de amigos
Cuando cayeron las Torres Gemelas, China padecía 600 millones de pobres que ahora son clase media. A cambio en 2020 disfrutan 50 millones de millonarios. Y EEEUU, rezagada, ocupada de la guerra y no de la economía, hoy en manos autoritarias y anacrónicas, pierde la carrera por la globalización y la liberalización nacida en Breton Woods en 1944, más tarde impulsada `por los gigantes Reagan y Clinton.


Tiene suficiente para recuperarse, si abandona el pensamiento anacrónico y vuelve a competir. Cuenta con las cinco mayores empresas tecnológicas globales, el todopoderoso GAFAM, (Google, Amazon, Facebook, Aplee, Microsoft). Y entre las diez primeras, una surcoreana (Samsung) y cuatro chinas (Huawei, Wechat, Tencent, Taobao) (ninguna europea). Cuenta con los poderes sobrenaturales del dólar y el SWIFT.

Ante el reto chino, a diferencia de Reagan y Clinton con Japón, blande el pasado y quiere llevarse los guantes y la pelota, pero China tiene guantes y pelotas. En tanto, Latinoamérica sigue con políticos, profesores e intelectuales quijotescos, contra su gigante Caraculiambro: “la globalización neoliberal”, exporta revoluciones, miseria y problemas. Amarrada por anacronismos ideológicos, también Europa (no así Merkel ni Macrón) sufre repuntes autoritarios de izquierda y de derecha.

Por si fuera poco, avanza el fascismo cotidiano que llaman corrección política. Además, Trump declaró también guerra de aranceles a la Unión Europea. Incapaz de imitar a Den Xiaoping, parece destinada a ser la Disney de los chinos. La tasa de natalidad nula envejece su población y los cada vez menos jóvenes deben mantener una masa de jubilados que viven más y más. Incapacitadas para invertir por la presión impositiva, las clases medias mueren desempleadas o empleadas (nunca empresarias).

El Pireo no es un torero
Muy cerca observa África miserable, secuela del socialismo africano, con los ojos desorbitados por las maravillas al otro lado del Mediterráneo, la abundancia del vecino con ingreso per cápita treinta veces mayor. Cada veinte años duplica su población y por eso irán ineluctablemente a Europa sin empleos, una perspectiva distópica. China penetra África, Latinoamérica, Asia. Y tiene un acuerdo, llamado “16 más 1”, con países de la UE, (Italia, Francia, Portugal, España, Grecia, los Balcanes et.al).

Compró símbolos: Pirelli a Italia, Volvo a Suecia, Metropolitana de Taxis de Londres, Mercedes Benz y hasta la joya de Merkel, la Kuka alemana, la más importante fábrica de robots del mundo. En Portugal TAP, los dos bancos y las dos compañías eléctricas estatales. Toma los puertos: Sines cerca de Lisboa, Barcelona, Algeciras y el Pireo, en Grecia. Mare Nostrum, llamarán lo chinos al Mediterráneo.

De los 10 mayores bancos del mundo, cinco son chinos, cinco gringos y ninguno europeo. En 2000 el aporte de Europa al producto mundial fue de 25%, hoy es 16% y para 2030, en apenas diez años, será de 5% si sigue así. Castrada para brindar ascenso a sus jóvenes, incuba “euroescepticismo”, anti democracia, populismos, autoritarios y revolucionarios.

En veinte años el liderazgo chino corrió desde atrás y tiene hoy a EEUU pariendo erizos, Europa descolgada y Latinoamérica en el olvido. El plan Made in China 2025 es simplemente alucinante, el siglo XXII. Uno de sus componentes es La ruta de la seda, tres conexiones directas con Europa, una por el Ártico, otra por mar y la más importante que atraviesa Asia, con billones en inversión. Autopistas, urbanismos, aeropuertos, trenes subterráneos de hasta mil Kms/h, informática quántica.

@CarlosRaulHer

Las mañas de Clinton

Carlos Raúl Hernández

En 20-años-no-es-nada, China dejó de ser una monstruosa concentración de hambrunas. Al comenzar el siglo se hablaba de su rápido crecimiento, pero tenía nula significación en el esquema global de poder. Hoy es la segunda (o primera) economía mundial, de acuerdo con el renglón que examinemos. Sacó, a la fecha 600 millones de personas de la miseria (no existe socialismo que no sea una fábrica de miserables). Latinoamérica parecía ir en ruta desde las reformas de los años 80.

Pero varias décadas de cómica lucha contra el “neoliberalismo”, culminadas en el socialismo del siglo XXI, le amarraron las piernas y hoy Alberto Fernández, como en un delirio borgiano, una pesadilla circular, impone los mismos controles económicos con los que Perón hace setenta años acabó con la segunda potencia mundial de la postguerra, Argentina, desde entonces un pobre país subdesarrollado más. Nuestros intelectuales y “hombres fuertes”, fantoches “antineoliberales”, expropiaban, farfullaban.

Crearon necias multilaterales “contra el imperialismo”, castigaban la propiedad, la oligarquía y los empresarios. Gorgoreaban de “revoluciones pacíficas pero armadas”, “cambios de era”, y llenaban sacos de cucarachas. En tanto China se convertía en el más grande atractor de capitales transnacionales, tal como lo ideó Deng Xiaoping a finales de los años setenta. En 1979 la herencia maoísta y de la “banda de los cuatro” en el PCCh, lo atacó salvajemente por “neoliberal”.

Deng se jugó de nuevo su vida, como hizo varias veces en enfrentamientos con Mao. En una dramática reunión del Comité Central en la que acariciaban descabezarlo, se presentó con videos sobre decenas de miles de muertos en las hambrunas del norte. El efecto fue desgarrador. Varios dirigentes estallaron en lágrimas y aprobaron su plan de privatización agrícola. Para el izquierdismo, tan primitivo como la derecha, “China es comunista”, un acertijo que no logran resolver.

John Sharrasqueadou
¿Cómo es que en “un país comunista” existe una economía de mercado con flujo abierto de capitales y cerca de un millón de empresas extranjeras en su territorio? Según el Informe de inversiones en el mundo 2019, China- Hong Kong es el primer receptor global de capitales, seguido cerca por EEUU. Comenzaron a dominar el mercado mundial de productos ligeros y pasaron a las altas tecnologías. Es difícil cuestionar que el mejor presidente de Estados Unidos en el siglo XX fue Clinton.

Entre muchas cosas porque encomendó a su vicepresidente Al Gore, acelerar al máximo la revolución tecnológica. Pero en adelante el país se concentró en las guerras, mientras los chinos desarmaban sus estructuras socialistas, se hacían economía global y se apoderaban de los mercados. La izquierda y la derecha enmudecieron cuando Xi Jinping en Davos hace tres años afirmó que “China era líder de la globalización” y pidió eliminar “todo proteccionismo y abrir los mercados”.

Trump decidió enfrentar el reto al estilo Jalisco-Chávez, por la vía brutal y no con la creatividad y el trabajo de su adversario, y emprende una cruzada de tercermundismo y chauvinismo económico y político que pone a pasar aceite la economía mundial. La paradoja es que para quienes valoran la economía de mercado, “el capitalismo”, y la globalización, su adalid es Xi Jinping y no Trump. China y no EEUU, que tiene grandes ventajas para recuperar su liderazgo, como lo hizo Clinton sobre Japón.

Su moneda es un poder abrumador, no se diga sobre inexistentes yuan o rublo. Por un tiempo el euro lució retador pero la parálisis europea, la incapacidad para enfrentar tasas impositivas que asfixian nuevas inversiones, dificultan el ahorro de los ciudadanos y condenan a altísimas cuotas de desempleo, mataron esa ilusión. Analistas afirman que la mitad del producto de EEUU se produce simplemente porque el dólar es su moneda.

La mano amarilla
Cada vez que un turista paga en un restaurant de San Petersburgo con una tarjeta extendida por su banco en Barranquilla, o hace una trasferencia a Piura, es gracias al sistema SWIFT, que adscribe 204 naciones y cerca de doce mil bancos, y trabaja de lunes a lunes, 24 horas al día, 365 días al año y traduce todo a dólares. Con eso a su favor (China no podría vender ni un teléfono sin SWIFT) y para la paz mundial de las misses, EEUU tendría que descomprimirse con su ex aliado y socio.


Con histerismo, el gobierno desbarrancó una de las hazañas de Nixon: separar China de Rusia e impedir lo que se produce hoy, un bloque entre la segunda (o primera) potencia económica, con la primera potencia militar. Importantes geopolitólogos temen que esta guerra comercial se convierte en guerra fría y no se sabe si se calienta, conforme a los ánimos de Trump. Animaladas han hecho también en Venezuela, aliada de EEUU, que liquidó el fidelismo en los 60.

Al país lo ahogan y el salvavidas se lo arrojan China y Rusia (Irán, Turquía) ¡Ojalá el chavismo, el nacionalismo y el tercermundismo salgan del cuerpo de la Casa Blanca, que la guerra fría no comience en Venezuela y que resuelvan las diferencias con China y Rusia con las habilidades de Clinton! (PD. Venezuela crecía al mismo ritmo que China, pero los chiriperos sucesivos dinamitaron y bloquearon el camino ¡Salud a los héroes de la antiglobalización!)

@CarlosRaulHer

La gran esperanza parda

Carlos Raúl Hernández

Un parroquialismo extravagante circuló que la reelección de Trump dependería de los venezolanos en Florida, y no de problemas de repercusión global, como el bombástico manejo de la pandemia o la incierta y peligrosa deriva de la relación de Estados Unidos y China. Sharon Stone, con familiares enfermos, lo acusa entre lágrimas de “asesino”, dardo al corazón del electorado blanco. García Márquez describe el mundo de los exiliados, lleno de ilusiones, decepciones y auto alivios.

Pero quien estudió la capacidad de distorsión de las endogamias, es Nassim Taleb, en las salas de prensa de los hoteles donde se alojan los periodistas que cubren conflictos. Llama “síndrome del corresponsal extranjero” lo que ocurre cuando comparten información que “viene de buena fuente” y treinta o cuarenta periódicos podrían publicar la misma noticia que inventó un confidente. “Para j… a un tonto -dice Taleb- dale información”.

Las encuestas oscilan, pero en todo caso el planeta Tierra respiraría más tranquilo con Kamala Harris al frente del ala Este de la Casa Blanca, con Biden de la mano, esencialmente porque para que le vaya bien a ese planeta, es necesario que a EEUU le vaya bien. El coronavirus potenció una recesión mundial que venía en marcha desde hace más de dos años y sobre la que alertaban las publicaciones globales. Efecto necesario del plan del aprendiz de brujo contra China.


¿Cómo alguien en ese cargo no calcula que provocar recesión en un gigantesco dragón devorador de insumos y materias primas, hará caer las ventas de sus proveedores, es decir, cinco continentes? No hay manera de entender semejantes actos desde una posición de tanta responsabilidad, que obliga a evaluar las magnitudes geopolíticas y económicas de su posible respuesta. Aparte de crearle problemas económicos a China, al resto del mundo y a EEUU, el delivery trae contorno de provocaciones.

Humillar una princesa
Dos años atrás arrestaron a directora de Huawei en Canadá, solo para humillarla, “por violar las sanciones a Irán”, como si se tratara de una ley internacional y no la decisión de un país. Hace poco EEUU resolvió obstaculizar el desarrollo del 5G, proyecto también de Huawei, y presiona a sus aliados para que actúen en el mismo sentido, lo que implica un retraso para la humanidad entera, como si alguien hubiera impedido el desarrollo del motor a explosión o internet.

Al mismo tiempo, se estimula a India a crear problemas fronterizos en el Himalaya, China denuncia que EEUU promovió la oleada de conflictos en Hong Kong y responde con un estatuto para anular la autonomía de esta provincia, que perdió en vez de ganar. Pero la economía norteamericana está penetrada por capitales chinos. En bonos de la Reserva Federal, tienen en su control un millón de millones de dólares y hay quienes piensan que por intermediarios podría ser 50% más.


En su frenesí chavista y si el electorado continúa dándole la espalda, podría “expropiar” esos bonos, cosa que tal vez explique su empeño en llamar al Covid-19 “virus chino”, como argumento para actuar. Pero la acción más peligrosa de esta ruleta rusa ha sido la visita del Secretario de Salud norteamericano a Taipei. La comunidad internacional sabe que Taiwan para China es un punto de no retorno, en el que no admiten cuestionamiento y por el que podrían ir a la guerra.

La empresa Lockheed Martin, vendió 60 aviones F-16 a Taiwan, a lo que Xi Jimpin respondió inmediatamente. El jefe del Departamento de Estado, Mike Pompeo declaró hace poco, y no al descuido sino en una conferencia, que la concepción de Nixon de la coexistencia con China bajo la doctrina de “un solo país” ya no existía. Biden dijo en tenor contrario que está dispuesto a rebobinar sanciones y aranceles, y devolver las relaciones al período anterior a Trump.

Las gladiadoras no plañen
Fracaso aplastante en política exterior, todos los problemas empeoraron y no logra resolver ninguno. Los errores cometidos fortalecieron al gobierno más repudiado en la historia de Venezuela. Los artífices en WDC han saboteado sistemáticamente una solución de manera asombrosa. Supongo con la idea de que convenía mantener el conflicto en el año electoral. Lo hecho se pueden resumir en el intento, mil veces fracasado en todas partes, de derrocar al gobierno por medio de un bloqueo económico.

Impedir drásticamente una salida negociada y pacífica de la situación, aliándose con grupos de una amplia carrera de fracasos e intereses turbios. Kamala Harris sería mucho más que Vicepresidenta. En el contexto actual, después de las manifestaciones de violencia callejera en Seattle, Portland, Minessota, represión y guerra cultural, su aparición parece providencial y la decisión política de escogerla, brillante.

Padre caribeño, madre india, eminentes profesionales todos, protestante, divorciada de un ex alcalde negro de los Angeles, hace binomio perfecto con un blanco católico. Primera mujer que llega a la Fiscalía de California (además mulata) y senadora junior del Estado. Sin extremismos conocidos en su brillante carrera, ni en su pensamiento podría, ser, con Biden, la esperanza de que la razón política regrese a la Casa Blanca y al mundo. Una self made woman que se construyó sin lamentos.

@CarlosRaulHer