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Opinión

Prensa Aragua en Red

El conjunto de organizaciones no gubernamentales (ONG’s) que forman parte de Aragua en Red, atendiendo a los principios y valores democráticos contenidos en nuestros estatutos originarios, queremos dejar constancia de nuestra posición ante el llamado a la consulta popular solicitada por la Asamblea Nacional a los venezolanos prevista para el próximo 16 de julio del corriente año:

1. Reconocer y felicitar a la sociedad civil venezolana y especialmente a la sociedad aragüeña, por el inmenso esfuerzo y sacrificio que ha desplegado en los últimos 100 días en procura de lograr los cambios y soluciones para salir de la inmensa crisis que este régimen ha creado, y sostenido, con el único objetivo de mantenerse en el poder sin importarle las penurias a las que ha sometido al pueblo venezolano sin distingos de clase social, raza o religión.

2. Estamos convencidos de que este esfuerzo debe mantenerse y concretarse el próximo domingo 16 de julio, atendiendo la legal y legítima solicitud realizada al pueblo venezolano por la mayoría de los diputados de la Asamblea Nacional, tal como lo estipula el artículo 70 Constitucional.

3. Alineados con las tres preguntas, objeto de la consulta popular solicitada, Aragua en Red insta a la ciudadanía a afirmar:

a. Sí, a la defensa de la actual Constitución, al estado de derecho previsto y a la forma de gobierno Republicana que ella consagra, y rechazar el proyecto constituyentista fraudulento convocado ilegal e ilegítimamente por el jefe del gobierno actual;

b. Sí, a una Fuerza Armada Nacional al servicio de la nación, es decir, de los ciudadanos, y no politizadas y al servicio del Estado o del gobierno de turno, como lo establece, claramente, el artículo 328 Constitucional;

c. Si, al reconocimiento de la Asamblea Nacional como poder público nacional legal y legítimamente constituido y reconocido por el pueblo venezolano y por la comunidad internacional en general y, a sus actuaciones en procura de lograr un gobierno de Unidad nacional para iniciar las soluciones a la grave crisis moral, ética, social y económica que hoy padecemos los venezolanos.

En Aragua en Red estamos convencidos de que es la hora de la sociedad civil para definir su futuro, honrar a la Patria y liberarla de la opresión.

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Aníbal Romero

Todos cometemos errores y corregirlos es de sabios, como afirma el conocido refrán. Entiendo, por tanto, la importancia de la aparición del llamado “chavismo crítico”, en particular debido a la desafiante coyuntura que vive nuestra sociedad. No se me escapa que el régimen conserva todavía efectivo poder e ingentes recursos represivos, y que está dispuesto a utilizarlos con rudeza y eficacia para perdurar en el mando, sometiendo definitivamente a la nación a sus designios despóticos. Son por tanto bienvenidas las alianzas con todas las personas dispuestas a hacer su aporte en estos tiempos cruciales, a objeto de impedir que la tiranía se consolide aún más en Venezuela, procurando a la vez ponerle fin.

En este sentido, resulta hoy más que nunca imperativo salirle al paso a cualquier intento de olvidar, menoscabar o distorsionar de manera interesada las razones que explican por qué nuestro país ha desembocado en el abismo en que se encuentra. Esa tarea de esclarecimiento de lo ocurrido estos pasados años no debe hacerse en modo alguno con propósitos de cobrar venganza o perseguir a otros, sino para asegurarnos que la nefasta experiencia que ha vivido Venezuela bajo el proyecto político iniciado por Hugo Chávez nos lleve a alcanzar finalmente el necesario aprendizaje social, de manera de evitar su repetición en el futuro una vez que Venezuela haya tomado un camino diferente.

Era claro, palpable, inequívoco, que el proyecto político chavista, desde sus propios comienzos, contenía en abundancia las semillas del esquema de control dictatorial en que ha devenido y se ha concretado. Sobran las evidencias acumuladas a lo largo de dos décadas, o quizás más, desde el momento en que ocurrieron los golpes de Estado de 1992 y hasta el presente, que ponen de manifiesto sin que quede espacio para serias dudas la naturaleza despótica del chavismo como movimiento político y proyecto de dominación hegemónico.

Por lo tanto, a aquellas personas que militaron por años en el seno de la “revolución” y hoy empiezan a asumir un rumbo autocrítico, es indispensable llamarles la atención sobre este asunto clave. Bienvenidos sean su examen de conciencia y su rectificación, y congratulaciones por su valentía al enfrentar el odio irreversible de quienes hasta ayer fueron sus compañeros de ruta. Pero eso sí: recuerden que por años ustedes también violaron la Constitución que ahora intentan defender y abusaron arbitrariamente del poder que tuvieron en sus manos. Y lo hicieron por decisión propia y porque la naturaleza del régimen del que han formado parte es tiránica. La única escapatoria ante ese destino de opresión es romper con el régimen, sus fundamentos ideológicos y sus pulsiones dictatoriales, si es que se quiere vivir en un país de hombres y mujeres libres.

No descarto ni rechazo que un partido político de izquierda democrática pueda desempeñar un papel en una Venezuela distinta y mejor, pero ese partido no es, nunca ha sido y jamás podrá serlo el PSUV, cuya estructura organizativa, sustancia ideológica y objetivos políticos responden a concepciones marxistas que no se compaginan con la existencia en libertad.

Insisto entonces en que una cosa es admitir que todos podemos equivocarnos, que rectificar es positivo y que los venezolanos con la aspiración de hallar un nuevo ámbito de convivencia civilizada tendremos que buscar vías de reencuentro y reconciliación. Este, repito, es un punto válido. Pero otro distinto e inaceptable consiste en minimizar el hecho patente de que el chavismo, en su versión vigente, es un veneno moral y político que ha producido inmensos daños a nuestra sociedad, aplastándola bajo la opresión, empobreciéndola y arrinconándola de manera tal que no le ha quedado otra opción excepto la de rebelarse, la de zafarse a como dé lugar del régimen y abrir una renovada ruta hacia la libertad.

En el plano ético, el chavismo, su fundador y seguidores han ido mucho más allá de lo que, para citar un ejemplo emblemático, Kant consideraba el signo inconfundible de la violación de la ley moral, es decir, tratar a los seres humanos no como fines sino como medios. Lo afirmo pues el régimen y sus cabecillas, durante todos estos años, han tratado a los venezolanos que se atreven a disentir o adoptar posiciones distintas como meros objetos. Dicho en otros términos, los cabecillas y seguidores del régimen no nos tratan siquiera como medios sino como objetos de burla, de menosprecio, de desdén, mediante el insulto, la amenaza y la descalificación permanentes, a lo que se suma la implacable disposición de despojarnos de nuestra dignidad, de nuestras herramientas de vida, de nuestros anhelos y esperanzas, hasta empujar a centenares de miles a abandonar el país o forzarles a ello, como si tampoco el derecho de ser venezolanos fuese nuestro sino de quienes nos oprimen.

En lo que toca a lo político, el chavismo envenena cualquier opción de existir en democracia, pues se basa en un objetivo socialista que de manera necesaria, gradual o rápidamente, erosiona y destruye la economía de mercado capitalista sustituyéndola por fórmulas colectivistas y corporativistas, todo lo cual conduce de modo inexorable al control férreo de la sociedad por parte de un Estado todopoderoso, acentuándose dicho proceso en un contexto como el venezolano, debido al peso del petróleo.

El chavismo envenena la política republicana y democrática y asfixia la libertad en nombre de un demagógico igualitarismo, que no es más que el disfraz bajo el que se oculta una feroz vocación totalitaria. En este orden de ideas, repito, el despotismo es intrínseco al chavismo y por ello el régimen condujo las cosas adonde tenían que llegar.

El chavismo no desembocó en dictadura por error o casualidad; llegó a la dictadura de manera deliberada y necesaria. La asamblea constituyente que el régimen ahora prepara será, en caso de llevarse a cabo, la culminación de ese ya largo y doloroso camino dirigido a establecer un despotismo irreversible, en manos de los grupos militares y civiles que manejan las riendas del país bajo la tutela vigilante de la Cuba castrista. La “tiranía activa y doméstica”, como en otro marco y circunstancias lo expresó Bolívar, ha sido desde siempre la naturaleza y la dinámica de un movimiento y un proceso que en estos momentos, jugándose el todo por el todo, intenta establecerse sin cortapisas y limitaciones frente a una sociedad que finalmente despertó y le combate con inmenso coraje y sacrificio.

Se avecinan nuevas y heroicas jornadas de resistencia cívica de parte de nuestro pueblo y sus jóvenes. Estos pasados meses han sido extraordinarios, en cuanto han exhibido ante nosotros mismos y el mundo entero la voluntad de liberación que anima a las mayorías del país. Ignoro desde luego qué desenlace nos aguarda como resultado de la entrega, el arrojo y el sacrificio de tanta gente, en particular de nuestros jóvenes, pero abrigo serena confianza en un porvenir de libertad para Venezuela, ya que las cosas llegan donde tienen que llegar.

www.anibalromero.net

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Sergio Arancibia

En el año 1974 la dictadura militar que gobernaba Chile, encabezada por el general Augusto Pinochet, inventó un mecanismo llamado “opción de salida”, que consistía en sacar a los presos políticos que estaban en cárceles y campos de concentración a lo largo de todo el país, y enviarlos al exterior, en calidad de exiliados, impedidos de volver legalmente al país. No se nos dio la opción de negociar nada, pero si se nos dio la posibilidad de optar entre continuar presos por tiempo indefinido, sin juicio alguno, en cualquier cárcel o campo de concentración del país, o salir al exterior. Esa opción fue presentada originalmente a 100 presos político. Discutimos entre nosotros si aceptábamos esa opción o la rechazábamos. Hicimos también la consulta con las direcciones de los partidos, en la medida de lo posible, sobre si aceptábamos o no.

Todas las consultas y debates coincidían unánimemente en que era mejor salir. Primero, porque libres, aun en el exterior, podíamos ser más útiles en la lucha contra la dictadura que encerrados en cualquier punto del país. En segundo lugar, porque era mejor, desde un punto de vista personal, estar libres que estar encerrados, y eso tenía que ser respetado. No era posible para nadie levantar razones morales o políticas para decirle a un preso que rechazara condiciones de mejoría en sus condiciones personales para efectos de potenciar una determinada imagen negativa que se quisiera dar de la dictadura. La imagen de la dictadura no descansaba, por lo demás, en lo que hiciera a o dejara de hacer con ciertos presos políticos, sino que descansaba en las coordenadas básicas que definían su concepción de la democracia y del respeto a los derechos humanos. Así que todos tomamos la decisión de salir del país, lo cual no solo definió los cursos posteriores de nuestras vidas, sino que probablemente significó, para muchos, la diferencia entre la vida y la muerte.

No pudimos volver al país hasta 1988, dos años antes de que terminara la dictadura de Pinochet. Si pudimos volver - los cientos o miles de exiliados o expulsados - fue gracias a una negociación – o quizás se pueda decir, para ser más diplomáticos, debido a las gestiones de alto nivel realizadas por el Vaticano ante el gobierno de Pinochet - en el contexto de la eventual visita del Papa a Chile. Esa negociación, si se le puede llamar así, fue positiva para Chile y para cada uno de los beneficiados.

No hubiera sido bueno para nadie continuar preso por una década más, ni hubiera sido bueno que el Papa no utilizara su capacidad de presión o de negociación para permitirnos volver a nuestra patria.

Ténganse presentes las experiencias ajenas, en el ámbito latinoamericano, en los análisis que se hacen del presente venezolano.

TAL CUAL (edición impresa)

13 de Julio de 2017

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I.

El proceso constituyente traerá la paz, se nos dice. Remediará la escasez de alimentos y medicinas. Eliminará el dólar negro. Mejorará la educación en todos los niveles. Sellará la independencia venezolana en este siglo. Nos convertirá en potencia económica. Permitirá tener un Estado que será envidiado hasta por los propios nórdicos. Superará ese grave pecado nacional que es el rentismo petrolero. Mejorará el sistema penitenciario. Implantará la Ley de Precios Justos. Terminará con la inseguridad que marca nuestra vida de cada día. Revalorizará la moneda y unificará el sistema cambiario. Contribuirá de manera determinante a solucionar el asuntico ese del recalentamiento global. Constitucionalizará las Misiones y también los CLAP. Multiplicara el empleo juvenil. Y como las anteriores, una larga lista de cosas, apenas falta que se nos diga que clasificará a nuestra selección al mundial de futbol, en Quatar. En fin, será, si hemos de hacer caso a lo que nos predican los evangelistas del Gobierno, una iniciativa todo terreno, que nos traerá el cielo a la tierra a partir del próximo 30 de julio.

El anterior es el discurso construido desde la magia, con sombrerito y todo. En cambio, desde la política, lo que se nos informa es otra cosa muy distinta. En efecto, se señala que la ANC elegida tendrá plenos poderes, ejercidos por quien sabe por cuánto tiempo y terminara sus funciones redactando otra Carta Magna en la que se dibujará la nueva utopía nacional, esta vez trazada en torno esa figura confusa denominada el Poder Comunal, que le otorgará rango constitucional al autoritarismo, haciendo, entre otras cosas, que el Estado de Derecho se nos vuelva pura nostalgia.

II.

Se ha dicho hasta el cansancio, con argumentos de sobra, que la ANC no saca al país del hoyo en el que se encuentra metido. Mantengamos, pues, dice cualquiera, la vigencia del Librito Azul sancionado en 1999 y pongamos la mira en otro lado. Entendamos, entonces, que lo que requerimos es, más bien, aceptar la idea de que aniquilar al otro no funciona. Que lo que necesitamos es hacernos de un espacio para, con el apoyo de observadores internacionales, conversar y negociar la solución a nuestros desacomodos políticos, institucionales, económicos y sociales. Que precisamos, en fin, alcanzar ciertos consensos básicos sobre asuntos primordiales, como parte de un pacto nacional de convivencia que seguramente deberá implicar una fórmula que combine - veremos de qué manera -, un gobierno de transición con la celebración de elecciones.

No hay nada nuevo en lo escrito en el párrafo anterior, me dirá Usted. Que importa, le contesto. Tenemos que repetirlo y repetirlo hasta que se vuelva una irresistible convicción colectiva. Lo ocurrido últimamente da mucho miedo y es suficiente razón para decirlo una y otra vez. Estamos a las puertas de un escenario muy peligroso, de consecuencias muy graves para todos, sin distingos de posiciones políticas e ideológicas, y cuyo costo será muy alto en todos los órdenes, más alto cuanto más demoremos en emprender la tarea de edificar las bases para entendernos. El país vive una tragedia, baste con decir que en estos tres meses de protestas y represión, han muerto cerca de cien personas. Seguramente Bob Dylan nos preguntaría cuantas más faltaran para que entendamos que ya han sido demasiadas.

III.

Visto el cuadro anterior, luce más que razonable la suspensión de la elección de finales de mes. Así lo pide, además, la inmensa mayoría de los venezolanos, incluyendo importantes sectores del chavismo y no hablemos de la opinión pública internacional. Es que es difícil un diálogo si se coloca de por medio la ANC.

Esa importante decisión se encuentra en manos del Presidente Maduro. Dele un chance a la paz Presidente, le pediría John Lennon.

Harina de otro costal

Hace poco, el Consejo Nacional de Universidades designó al Vicerrector Académico de la Universidad Simón Bolívar, desconociendo el nombramiento que, para tal cargo, había realizado hace dos semanas y tras un proceso de consulta, el Consejo Directivo de dicha universidad. Algunos, seguramente mal pensados, claro, consideran que en este acto arbitrario tenemos una muestra de lo que en el futuro, si la ANC se aprueba, será considerada como una resolución tomada conforme lo establecido en la Constitución.

El Nacional, jueves 13 de julio 2017

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​José E. Rodríguez Rojas

PDVSA está realizando llamadas a sus principales inversores a fin de informarles sobre la situación de la empresa. Esto refleja un proceso de acercamiento a los mercados financieros internacionales con el propósito de preparar el terreno para una nueva emisión de bonos y un nuevo endeudamiento, buscando así obtener recursos para pagar los compromisos de deuda de la empresa que se vencen en el segundo semestre de este año. Esta operación es muy probable que fracase pues los mercados internacionales no están dispuestos a financiar a un Estado represor y violador de los derechos humanos. En consecuencia, la empresa petrolera se encuentra al borde una cesación de pagos.

En un programa reciente de CNN Dinero, el presentador del programa José Manuel Rodríguez, señaló que el portal Bloomberg (especializado en noticias de economía y finanzas) informó que el principal ejecutivo de PDVSA, relacionado con el área financiera, estaba contactando telefónicamente a los grandes fondos de inversión en Nueva York con el propósito de informarles sobre el estado de sus inversiones en la empresa. A fin de conocer el significado de estas gestiones, el presentador del programa entrevistó al economista Alejandro Grisanti director de la firma Ecoanalítica.

Al ser interrogado sobre el tema, Grisanti respondió que era una buena noticia que PDVSA estuviera dispuesta a compartir y divulgar información porque la empresa es una caja negra, no difunde información, no entrega información a los mercados y el hecho de que los inversionistas tengan la posibilidad de entrevistarse con el principal funcionario del área financiera es un hecho muy positivo. Sin embargo, no hay que llamarse a engaño pues lo que hay detrás de estas gestiones es que PDVSA está buscando financiamiento, PDVSA está haciendo estas llamadas porque está buscando acercarse a los mercados internacionales para obtener información sobre las condiciones del mercado y ver qué puede ofrecerle el mismo en términos de financiamiento. Allí los ejecutivos de PDVSA lo tienen muy difícil pues los bonos de la empresa se están cotizando con un descuento muy alto por lo cual sería letal si la petrolera sale a ofrecer una nueva emisión de bonos cuando los mercados hoy por hoy no quieren financiar a un Estado opresor.

El conductor del programa planteó a continuación que el gobierno venezolano tiene reservas históricamente bajas en el Banco Central, el petróleo se encuentra en niveles muy bajos que no sobrepasan los 42 dólares el barril. En este contexto ¿cómo logrará la empresa refinanciar sus compromisos de deuda que se vencen en el segundo semestre de este año y que nosotros estimamos en 4 mil millones de dólares?

Ante la interrogante planteada, Grisanti señaló que hoy por hoy hay muchas dudas en el mercado sobre si PDVSA y la República pueden afrontar esos pagos. El precio del petróleo está a la baja, la producción de la empresa está disminuyendo, en los últimos tres años ha caído en más de 700.000 barriles diarios. Por consiguiente, Venezuela está al borde de una cesación de pagos. Tenemos muchas dudas que estas gestiones de intercambio de información que está promoviendo PDVSA puedan traducirse en la obtención de un nuevo financiamiento para afrontar los pagos que debe hacer la empresa a finales de año.

El periodista señaló posteriormente que la oposición quiere bloquear la posibilidad de que el gobierno obtenga nuevo financiamiento, y preguntó al economista si esto se estaba logrando. Grisanti señaló en respuesta a esta interrogante que hasta el momento la oposición ha sido eficaz en impedir nuevo endeudamiento, es decir, la obtención de dinero fresco que se traduzca en más armas, más bombas lacrimógenas y en definitiva en más represión y más muertes. La oposición va a seguir insistiendo en su llamado a la comunidad financiera internacional para solicitar que no financie a un Estado represor que ha venido violando sistemáticamente los derechos humanos en los últimos tres años.

Profesor UCV

Josenri2@gmail.com

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Nicolás Maduro y su régimen transformado en guerra civil desde el 1 de abril, ha sido sacudido a partir del 5 de julio como consecuencia de su torpeza personal, inhabilidad política y carencia de liderazgo, a tal extremo que muestran a un Presidente arrinconado y presionado para que entregue el poder y huya. Arrinconado está el gobierno de Nicolás Maduro y eso lo demuestra la solicitud por parte de la Iglesia Católica para que detenga la Asamblea Constituyente, igualmente el recule político al otorgar casa por cárcel a un líder democrático prisionero injusto de la dictadura y, por último, la crítica mundial por el asalto a la Asamblea Nacional el 5 de julio de 2017. Nicolás Maduro está en el despeñadero político como el peor gobernante de Venezuela.

Nicolás Maduro no ha podido darse cuenta todavía, casi como por un acto de imbecilidad, de la fiereza de la oposición democrática que la constituyen hombres y mujeres jóvenes entre los 17 años hasta respetuosos y honorables mujeres y hombres de más de 70 años, que de manera férrea, decidida y valiente piden la reinstalación de la democracia liberal. Su torpeza es tal que baila salta -casi como un mono, un chimpancé- tratando de ocultar el hambre, la miseria, sin darse cuenta de toda la indignación de una sociedad que lucha por la decencia política y la libertad.

Nicolás Maduro y sus grupos de ignaros representantes de la violencia y de la irracionalidad, todavía siguen confundiendo la política con la táctica. Confusión que habla del atraso en la conceptualización del poder como probabilidad en la política, del desconocimiento del momento de interdependencia compleja y del desconocimiento de lo que se denomina el imaginario político del demócrata. Tampoco sabe de una sana economía, y esas graves falencias, constituyen el objeto de la mayor repulsa, rechazo y desprecio del 85% de los venezolanos… a él y a su gobierno.

Nicolás Maduro táctico en la política, expresión del cretinismo y del sin saber, continua atado a lo que se conoce de manera vulgar como el militarismo en la política. Militarismo que se reconoce en Venezuela por dos carteles responsables de la instrumentación de la economía paralela, conectada a las FARC de Colombia. Esos descalificados sujetos armados, ya son perseguidos por tribunales internacionales y constituyen el supuesto motor funcional de Nicolás Maduro y del socialismo a ajuro. He allí la más grande corrupción que conoce la historia, el mayor fracaso en las funciones asignadas y el derrumbe pleno de un supuesto proceso de cambio social, gerenciado por militares que lo que han sabido es armarse de fortunas y de bienes cuyo origen resulta inexplicable.

Nicolás Maduro y sus generales se estrellan, naufragan y son parte determinante de la fractura que se aprecia entre las diferentes facciones de esa amorfa organización (PSUV) que hoy se siente cercada y arrinconada, dispuesta a huir. La inhabilidad de Nicolás Maduro, el empleo de la táctica por confundir la política con lo militar y la corrupción exponencial de los hombres armados que lo acompañan, acercan al régimen de Nicolás Maduro al precipicio del fracaso, a la indignación y demanda de juicios por parte de los demócratas venezolanos.

Nicolás Maduro como táctico en la política ha logrado que el concierto mundial le reclame, reproche y demande una reorientación en el cumplimiento de la Constitución vigente. El imaginario geopolítico de este régimen no ha podido descifrar los reclamos del sistema político internacional, tampoco interpretar a la Iglesia Universal ha terminado por decirle a Maduro que la realización de la Asamblea Constituyente potenciará que la Venezuela democrática entre en rebeldía popular, pero además que al haberse otorgado casa por cárcel de un líder democrático lo que demuestra la fragilidad de la dictadura, que representa de manera notoria la resistencia civil y la Participación Política Contendiente prevista para el 16J.

Arrinconado Nicolás Maduro huye como consecuencia del desprecio que sienten los venezolanos por su persona y gestión, por su comprobada inhabilidad en el ejercicio político y por su demencia al pretender un cambio sobre la sociedad venezolana empleando la vía del militarismo. Su vulgar y despiadada conducta de bailador de salsa frente al hambre y las necesidades del venezolano común, lo dibuja como un payaso en la política. Un payaso que arrinconado con un régimen sentenciado por la ineptidud se ve obligado a huir frente al vigor y la férrea decisión del demócrata venezolano, que será expresado el 16J mediante la Participación Política Contendiente.

Es original,

@JMachillandaP

Director de CEPPRO

Caracas, 11/07/2017

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Con voz propia

Así como es pionera en materia constitucionalidad, al producir y promulgar la primera Ley Suprema del mundo hispano, lo es en la promoción y consagración de los derechos humanos.

En el movimiento insurreccional que los historiadores califican de precedente de la Emancipación, el de José Leonardo Chirinos, surgido en la Sierra de Coro el 10 de mayo de 1795, proclamaba la “ley de los franceses”.

Dos años después se relanzó con más proyección y profundidad ideológica la Rebelión de la Guaira que este 13 de Julio conmemora sus 220 años y que históricamente es reconocida con el nombre de sus principales líderes: Gual y España. El primero con el nombre de Manuel, era Capitán de las Milicias de Caracas, y el otro: José María, teniente de Justicia Mayor de Macuto. Se trata del antecedente inmediato a la proclamación de la Independencia el 19 de Abril de 1810.

En su conspiración, dicho movimiento proclamaba entre las máximas republicanas, “los derechos del hombre para la inteligencia y gobierno de todos”.

Sabido es que Francia promulgó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, adoptada por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) instaurada el 26 de Agosto de 1789.

El tercero de los 17 artículos de la histórica declaración asentaba: “El principio de toda soberanía reside esencialmente en la nación. Ningún individuo ni corporación puede ejercer autoridad que no emane expresamente de ella”.

La sexta de las 26 Constituciones que ha tenido Venezuela, fue redactada y aprobada en la que sería primera ANC de la República, celebrada en Valencia en 1858 con la denominación de Convención Nacional. Como todas nuestras Cartas Magnas, comenzando por la primogénita de 1811, pautan ese principio, muy bien definido en la vigente Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV).

Pero en su afán de perpetuarse en el Poder, el castro y castrense comunista régimen que mantiene en la Presidencia a Nicolás Maduro, se empeña en establecer fraude con una ANC. Tal disposición es implantada con tan cruel y criminal acción de una Guardia Nacional, con el silencio cómplice de los otros tres componentes de la Fuerza Armada: Ejército, Armada (Marina) y Aviación.

Desde hace más de cien días el pueblo está declarado en rebeldía con más de una muerte diaria, en su mayoría jóvenes y pasan de 3.550 los agredidos físicamente.

Narco régimen militarista, copiando al asalto al Parlamento que enjuiciaba al dictador José Tadeo Monagas, el 24 de enero de 1848, lo hizo precisamente el pasado reciente 5 de Julio, día conmemorativo de la Declaración de nuestra Independencia.

Como rescate de la menospreciada Ley Fundamente y en respeto a su contenido, la sociedad civil pautó para este domingo 16 de julio manifestación electoral contra esa fraudulenta ANC.

Todos los venezolanos aptos para el sufragio están en la obligación de ejercer el derecho Constitucional de la Consulta, para derogar rechazar la fraudulenta ANC.

Con esta histórica decisión estamos por la defensa de los principios fundamentales de nuestra CRBV, de los cuales resalta el artículo 5: “La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público.Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos”.

Es el gran reto planteado el ejercicio del constitucional derecho de consulta expresamente normado en el artículo 70 de la CRBV.

Al MARGEN: “Aquí no hay hambre, la gente está bien alimentada”, pregona el comandante Wilmer Castro Soteldo. Su lealtad al narco militarista régimen al cual sirve de ministro, le lleva esa falsedad. jordanalberto18@yahoo.com.

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