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Opinión

En el último cabildo llevado a cabo el 19 de abril de 2019, el Presidente (E) de la República invitó a una nueva marcha para el 1° de mayo que, según dijo: será la más grande en nuestra historia de marchas. Hasta la fecha no se ha mencionado cual será la ruta y cómo será la movilización de la población hacia la capital de la República. Lo que no podemos dejar de lado es que esta fecha le concede al régimen once días más de supervivencia, en un País cuyas circunstancias hacen prever más días de incertidumbre, con una inflación que nos está devorando, pone en riesgo a niños y adultos, victimados por la desnutrición, el hambre, la enfermedad y la desesperanza.

La fecha en si resulta irrelevante, ante el cúmulo de fallas y peligros que se ciernen sobre la convocatoria a un pueblo cuyo morral está tan vacío de bienes como lleno de desconfianza; no podría ser de otra manera, pues son muchas las actitudes criminales de algunos políticos que diciendo ser opositores, constituyen el pilote fundamental en el cual se afinca el régimen genocida.

La gente en múltiples ocasiones ha salido a las calles en la búsqueda de su libertad y en defensa de sus derechos básicos; en esta ocasión no será diferente, pues estoy segura que marchará pensando en la Venezuela que quieren para sus hijos y nietos; no marchará animada por otros intereses, ni en apoyo a ambiciones personales. El sudor derramado ese día será ofrendado en el altar de la libertad.

Pregunto: ¿Con mega marchas, marchas y más marchas hemos logrado mover a Maduro tan siquiera un milímetro de su posición de poder?

Sabia la frase de Albert Einstein: “Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes”.

Pero en nuestro caso la «marchadera» no es locura inocente, es complicidad descarada y colaboracionismo ramplón de una falsa oposición que atrincherada en la MUD (ahora mutada en el Frente Amplio Venezuela Libre) pretende llevarnos a nuevos diálogos, para acordar con el régimen un cogobierno donde la gran derrotada será una ciudadanía atolondrada que marchó hacia la plaza de las ilusiones, sin percatarse de que en ella la esperaba la guillotina que le cercenaría la cabeza.

En Venezuela no hay Estado de Derecho, no hay gobierno democrático, no hay respeto a la separación de poderes, no se respeta el pluralismo político, no se respetan los derechos humanos, no hay transparencia ni probidad en el manejo de los recursos públicos, pero en cambio –en una suerte de burlona compensación- tenemos dos presidentes de la República; dos TSJ; dos asambleas nacionales, una constituyente; dos fiscales generales; dos procuradores y varios embajadores dobles; todos bajo sospecha de ilegitimidad. ¡Un País de comiquitas, pues!

Estamos a tres días del 1° de mayo. ¿Será la marcha del 1M la última a la que someterán a una población hambrienta, cansada y cada día más desilusionada, o esta falsa oposición de la MUD, ahora Frente Amplio, seguirá con el absurdo cuento de que necesitamos demostrarle al mundo que no queremos que Maduro continúe en el poder?

¿Seguirá la gente dejándose engañar?

Recordemos lo dicho por Abraham Lincoln: “Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”.

Amanecerá y veremos.

turmero_2009@hotmail.com
@DulceMTostaR
http://www.dulcemariatosta.com

 2 min


Ysrrael Camero

La victoria del Partido Socialista Obrero Español, y de Pedro Sánchez, en las elecciones generales del 28 de abril, ha sido clara, duplicando en número de escaños a su más cercano competidor, y ganando en todas las comunidades autónomas, excepto Cataluña, el País Vasco y Navarra.

Las características de esta victoria le otorgan al PSOE, además, el control del Senado, lo que podría facilitar reformas institucionales para desbloquear el conflicto territorial y para darle el aprobado a los presupuestos.

Este es el cierre exitoso de una jugada estratégica de Pedro Sánchez para volver a convertir al PSOE en el centro del poder en España, y catapultarse él a la jefatura de gobierno.

¿Cómo llegamos aquí?

Hasta hace menos de un año muchos desahuciaban al PSOE como opción política. Desangrado desde la izquierda por Podemos y teniendo su peor resultado histórico en 2016 parecía que lo que les quedaba a los socialistas era una larga agonía mientras los populares disfrutarían de una dilatada estadía en La Moncloa.

Paradójicamente, contó Sánchez con la ayuda de sus adversarios, quienes optaron por huir a todo galope del centro político. La selección de Pablo Casado como cabeza del PP en julio de 2008 inició un desplazamiento de esta organización hacia la derecha que ha sido castigado por los españoles en las urnas este 28 de abril.

Pero tras la moción de censura contra Mariano Rajoy todo empezó a moverse en una dirección distinta. Pedro Sánchez alejó al PSOE del PP, colocándolo nuevamente en el centro de la izquierda española, deteniendo la hemorragia de votos que se iban hacia Podemos.

Con una base política muy endeble, y con una coalición repleta de contradicciones, Pedro Sánchez entró a gobernar en La Moncloa. Ya en el gobierno presentó un gabinete lleno de figuras nuevas que mostraba una imagen renovada, femenina, progresista, y técnicamente sólida. Promovió una agenda de reformas con profundo contenido social, que implicaba mayor protección a sectores vulnerables que habían sido afectados por la crisis de 2008 y por la política de recortes desarrollada por el gobierno del PP.

Sabía que cualquier iniciativa de cambio presupuestario naufragaría en el Senado dominado por el PP, pero presentó la agenda completa para marcar la diferencia con el gobierno precedente, y construir un horizonte hacia el cual dirigir la campaña.

La irrupción de Vox en el escenario político, en el período que va entre el mitin de Vistalegre en octubre de 2018 y las elecciones andaluzas, aceleró el desplazamiento del PP y de Ciudadanos hacia la derecha. Es una paradoja que la más pequeña de las tres organizaciones terminó fijando la agenda y la narrativa del posicionamiento político de todo el bloque de la derecha. La famosa, e infame, foto de Santiago Abascal, Casado y Albert Rivera en la manifestación de la Plaza Colón de febrero quedó como una mancha indeleble. Vox había arrastrado al PP y a Ciudadanos a su terreno, y de allí ya no podrían salir.

Este cúmulo de errores dejó el centro vacío para que el PSOE pudiera tomarlo a lo largo y ancho. Pedro Sánchez ocupó el centro del espectro político sin abandonar la izquierda, impulsando un nuevo desplazamiento, el de Podemos. La tolda morada fue absorbida por el abrazo del oso del PSOE, quien lo metió en su política, sistémica, moderada y moderadora.

Los debates terminaron de aclarar el campo de juego de las elecciones generales. Los líderes del PP y de Ciudadanos enfocaron todas sus baterías en atacar sin piedad a Pedro Sánchez, pretendiendo anular a Pablo Iglesias. Sánchez sobrevivió y Pablo Iglesias terminó de volcarse en el centro, mostrando un perfil moderado y constitucional.

Victorias y derrotas

En las elecciones generales del 28 de abril de 2019 los españoles premiaron a quienes supieron posicionarse en el centro del espectro político, y castigaron a aquellas fuerzas y líderes que lo abandonaron. Fue un voto contra el extremismo y el maximalismo.

Acá se cierra un ciclo para Pedro Sánchez quien, luego de este triunfo, es el líder indiscutible del PSOE y de la centroizquierda española. Con esto deja atrás las disputas internas que podían quedar alrededor de su liderazgo.

En menos de un mes España se enfrentará a una nueva fecha electoral. El 26 de mayo se realizarán elecciones europeas, autonómicas y municipales, y Pedro Sánchez necesita consolidar la coalición que lo ha llevado a este triunfo sin meterle el ruido de un desvío hacia la derecha. Podría perder lo que ha avanzado.

El Partido Popular es el gran derrotado. Tras perder la mitad de sus diputados y el control del Senado la figura de Pablo Casado queda deslucida, y con ella la política de José María Aznar. Seguramente Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría han de tener algo preparado para Casado y su equipo. El gran riesgo del PP es dejar de ser la referencia alternativa al PSOE.

Ciudadanos se encuentra frente a su gran oportunidad. Como ha ocurrido en ocasiones previas, sus resultados se encuentran por debajo de sus expectativas. Chapotear con Vox y el PP en el espacio de la derecha conservadora, en vez de continuar en el centro, fue un error. Pero este resultado puede convertir a Cs en “la oposición” a Sánchez y al PSOE, sólo si Rivera, Inés Arrimadas y demás dirigentes deciden dar la pelea por el centro político donde antes se movían con soltura.

Con estupor y sorpresa la España progresista, así como la Europa más moderna, han mirado la irrupción parlamentaria del otro gran triunfador de la jornada: el partido de ultraderecha Vox. Haciendo un uso inteligente de las redes sociales, así como de miedos y prejuicios generalizados, construyó un marco que arrastró al resto de la derecha. Obtuvo apenas 24 diputados, siendo castigado por la ley electoral, pero su política de confrontación y polarización, típicamente populista, dará mucho que hablar en el Congreso.

El balance de Podemos es más difícil de establecer. Efectivamente, una pérdida importante de diputados, quedando reducido a 43 escaños, pero lo más seguro es que deba incorporar a alguno de sus dirigentes a labores de gobierno, lo que puede ser una oportunidad en más de un sentido. Como derrotado tiene una gran diferencia con Casado, el liderazgo de Pablo Iglesias, luego de las purgas internas previamente realizadas, no se encuentra en disputa, por lo que es posible que tenga manos libres para el desarrollo de los pactos posteriores.

Acá hemos de reflexionar sobre los pactos que han de venir para poder formar gobierno. A pesar de su victoria el PSOE no tiene mayoría absoluta, por lo que está obligado a pactar para gobernar.

A pesar de que muchos han acariciado la idea de una coalición entre el PSOE y Ciudadanos esta opción podría ser negativa para ambas organizaciones. Efectivamente, Ciudadanos estaría desperdiciando la oportunidad de convertirse en la referencia alternativa al PSOE, trabajando en un perfil de centroderecha liberal que termine de desplazar al PP. Es un mal negocio para Cs.

Pero también es una apuesta arriesgada para Pedro Sánchez y el PSOE. En menos de un mes España se enfrentará a una nueva fecha electoral. El 26 de mayo se realizarán elecciones europeas, autonómicas y municipales, y Pedro Sánchez necesita consolidar la coalición que lo ha llevado a este triunfo sin meterle el ruido de un desvío hacia la derecha. Podría perder lo que ha avanzado.

Es allí donde se abre paso la coalición con Podemos y ERC. Podemos ha terminado siendo un aliado leal a Pedro Sánchez en medio de las convulsiones de los últimos meses. Y es normal que Pablo Iglesias considere incorporar fichas en el gobierno. El caso de ERC es particularmente interesante, por lo que podría facilitar para desescalar el conflicto catalán. Dentro de la coalición independentista ERC ha venido marcando distancia respecto al catalanismo conservador, lo que puede incluso derivar en un cambio en las prioridades de la agenda. Un pacto que incorpore a una ERC más moderada en una coalición de izquierda, quizás podría ser lo necesario para encauzar el tema catalán hacia un cierre pacífico y negociado, sobre todo tomando en cuenta que el PSOE ahora tiene mayoría en el Senado.

Y ahora Europa…

Lo que nos lleva al último elemento del análisis: las elecciones europeas. Podemos estar a las puertas de una nueva escalada de Pedro Sánchez. La socialdemocracia no se encuentra en su mejor momento en Europa. El Partido Socialista francés ha descendido a 6% en su popularidad. El SPD alemán, que llegó a ser el movimiento socialdemócrata más fuerte del mundo y núcleo de la socialdemocracia europea, está pasando por malos momentos. El laborismo británico está atrapado dentro del difícil divorcio del Brexit. En este escenario el PSOE puede convertirse en el Partido Socialista más importante de Europa.

Esto tiene otras implicaciones, que se relacionan con Pedro Sánchez. La salida de Angela Merkel del poder en Alemania, los problemas a los que está sometido Emmanuel Macrón en Francia, el Brexit, estén dejando un vacío en el liderazgo europeo frente a los retos que plantean Vladimir Putin, Donald Trump y Xi Jing Ping. España puede estar jugando un papel relevante a mediano plazo, y Pedro Sánchez podría ser una clave emergente.

29 de abril de 2019

Al navio

https://alnavio.com/noticia/18478/actualidad/los-espanoles-optan-por-el-...

 7 min


Jesús Elorza G.

Muy preocupado estaba Nicolás, por la cercanía del Día del Trabajador y hasta la fecha no encontraba como seguir “Raspando la olla” para poder ofrecer en esa fecha un aumento salarial. La guerra económica del imperio, no me permite aumentar los sueldos y salarios, a menos que, reduzca el gasto público y deje de estar comprando aviones a los rusos o a los chinos. Pero, ni de vaina voy a tomar esa decisión; esas comisiones son muy jugosas para tirarlas al pajón.

¿Qué hago? ….. ¿Dónde está mi pajarito para que me ayude? Ese ingrato, tiene tiempo sin aparecerse a pesar de que le compre alpiste importado.

-Reúnete, con el Negro Aristóbulo y Piñate, tu Ministro del Trabajo, a ver qué solución encuentra, le sugirió Cilia.

Gracias mi amor, tú siempre atenta, así lo haré. Acto seguido, convocó a los funcionarios a una reunión de urgencia en el palacio.

Después de largas horas de conversación, en las cuales revisaron todos los escenarios posibles, llegaron a la conclusión de buscar una propuesta revolucionaria que trascendiera al simple y repetitivo acto de anunciar aumentos salariales.

¿Y qué tengo que hacer? preguntó Nicolás.

¡¡¡¡No sabemos!!!...dijo el negro Aris apoyado por el ministro. Pero si revisamos las tesis del camarada Carlos Marx, seguro encontraremos una salida.

¿Y quién es ese señor?

Coño Nicolás, el que escribió El Capital, expresó algo molesto Aristóbulo.

Bueno léelo tú, porque yo, ahora que recuerdo y a pesar de que me lo regalaron los camaradas cubanos, no he ido más allá de leer el título, ese libro me pareció muy fastidioso….muchas letras.

Tímidamente, el ministro del trabajo, reconoció que él había ido un poco más allá ¡¡¡Leyó el índice!!!!....y más nada.

Estamos grave, dijeron todos al unísono…..vamos a tomarnos un whisky para ver si aclaramos las ideas…..vale.

-En el tercer trago, Aristóbulo gritó ¡¡¡¡Ya está!!!....anunciemos este Primero de Mayo “La Jornada Laboral Revolucionaria”.

¿Eso qué significa?

Recuerden que la jornada de ocho horas hace referencia a la reivindicación del movimiento obrero por la reducción de la jornada laboral y el establecimiento de las ocho horas de trabajo diarias o 40 horas a la semana, también conocido como el movimiento por la jornada reducida, que tuvo su origen en las penosas condiciones de trabajo de la Revolución Industrial en Gran Bretaña a mediados del siglo XVIII. Tampoco debemos olvidar que desde 1810, Robert Owen difundió la idea de que la calidad del trabajo de un obrero tiene una relación directamente proporcional con la calidad de vida del mismo, por lo que para cualificar la producción de cada obrero, es indispensable brindar mejoras en las áreas de salarios, vivienda, higiene y educación; prohibir del trabajo infantil y determinar una cantidad máxima de horas de trabajo, de diez horas y media[2] para comenzar. Para 1817 formuló el objetivo de la jornada de ocho horas y acuñó el lema de ocho horas de trabajo, ocho horas para vivir, ocho horas de descanso.

Ok, dijo Nicolás, pero después de ese caletre que nos has tirado, dime qué tiene eso que ver con tu propuesta de jornada revolucionaria.

Están ciegos, lo tienen frente a sus narices. Las medidas que hemos tomado de decretar como “No laborables” los días miércoles, jueves y viernes de cada semana significan una reducción de las 40 horas semanales a 16. Es decir, que le estamos dando al trabajador 24 horas semanales para mejorar su calidad de vida y el descanso. Con eso camaradas, estamos superando al pana Marx y al clásico Adam Smith.

Genial, gritó Piñate….brindemos….otro whisky.

Y eso no es todo, interrumpió Nicolás. Si sumamos, a la jornada revolucionaria, el cronograma de racionamiento eléctrico, la vaina se pone mejor.

Explícate por favor, señaló Aristóbulo.

Coño negro, te pegaron los palos. Si al lunes y martes le quitamos las 4 horas diarias por corte de luz….¡¡¡¡La jornada laboral queda reducida a 8 horas semanales!!! O sea, que los trabajadores tendrán 32 horas a la semana para vivir y descansar…..qué más queréis Negrito…..trabajan ocho y cobran cuarenta….entonces, no tenemos necesidad de anunciar aumentos de sueldo y salarios

Seguro, la oposición va a decir, que todo esto es porque tú fuiste un reposero en el Metro de Caracas, ripostó el Ministro del Trabajo.

No le pares bola a esa vaina Piñate, dejamos atrás a los creadores del Socialismo Científico y al mayor exponente de la economía clásica y seré recordado como el gobernante que logró reducir revolucionariamente la histórica jornada laboral de las ocho horas. No podrán los capitalistas seguir robando a los trabajadores a través de la plusvalía. Este último concepto, no sé lo que significa, pero, suena bonito y me lo copie.

Brindemos.

El Negro y el ministro, abandonaron el palacio confundidos en un solo abrazo y trastabillando. Con la lengua enredada, producto de los palos, se decían uno al otro, que debían considerar seriamente el proponer a Nicolás para el Premio Nobel de Economía ….. salud concañero.

1 de mayo de 2019

Política y Deporte

http://jesuselorza.blogspot.com/2019/05/jornada-laboral-revolucionaria-j...

 4 min


Los dictadores tienen una clara tendencia a ser magalómanos. Por ello se sienten poderosos y fuera del alcance de la justicia. Muy pocos lograron por diversas circunstancias finalizar su mandato de muerte natural. Los más perdieron la vida por mano de tiranicidas o de la justicia formal. Otros se percataron de que no tenían apoyo y prefirieron el camino del exilio para disfrutar de dinero mal habido. Algunos murieron en prisión y poquísimos cometieron suicidio. Es decir que la gran mayoría de ellos pagaron por sus delitos.

En su cama murieron los dictadores Juan Vicente Gómez, Joseph Stalin, Francisco Franco y Fidel Castro. Los cuatro lograron mantenerse en el poder durante unas tres décadas. El factor común fue la persecución de sus oponentes, la lealtad del ejército y rodearse de una camarilla sumisa. Además, cada caso tiene sus características. Simplificando al máximo: Gómez fue aceptado por muchos debido al cansancio por los frecuentes alzamientos de caudillos regionales. Franco permaneció por temor a una nueva guerra civil que costó un millón de muertos. Stalin y Castro fueron representantes idealizados de un nuevo orden supuestamente más justo y contaron con apoyo o la alcahuetería de otros países y de la propaganda y simpatía de la extrema izquierda mundial. Las dictaduras de Gómez y de Franco propiciaron el crecimiento económico. Las de Stalin y Castro ocasionaron hambrunas y miseria.

Merecidamente fueron ajusticiados de diferentes formas, entre otros, Anastasio “Tacho”Somoza, Rafael Leonidas “Chapita” Trujillo, Mussolini, Ceausescu, Gadaffi y Hussein, todos ellos tiranos sanguinarios. Otros, menos bárbaros, pero que igualmente violaron derechos humanos, fueron Villarroel en Bolivia, asesinado por manifestantes y colgado de un farol, y Castillo Armas, de Guatemala, muerto por uno de sus escoltas.

Otros dictadores prefirieron huir con las alforjas llenas. Tal fue el caso de Pérez Jiménez, quien aceptó el consejo de su ministro Llovera Páez : “compadre vámonos, porque pescuezo no retoña”. En su huida olvidó dos maletas con papeles que evidenciaban su corrupción, por lo que fue posible solicitar y obtener que Estados Unidos lo deportara. Pagó cinco años de cárcel. Anastasio Somoza Debayle “Tachito”, huyó de Nicaragua acosado por el Frente Sandinista y fue asesinado en Paraguay por una célula de ese movimiento.

El dictador chileno Augusto Pinochet aceptó una salida negociada, pero años después fue enjuiciado. Al respecto, el fiscal Hugo Gutiérrez declaró que “nuestro país tiene la justicia que permite la transición política”. No fue sentenciado. Falleció bajo arresto domiciliario. El argentino Jorge Videla fue enjuiciado después que dejó el poder y falleció en la cárcel.

El 23 de abril se cumplieron 74 años del suicidio de Hitler, el mayor genocida de la historia, a la par de Stalin. Otro que se suicidó fue el atolondrado general y dictador boliviano Germán Bush, quien se sintió incapaz de controlar los eventos políticos. También el brasileño dictador populista Getulio Vargas, quien no soportó la presión.

¿Qué futuro le espera al usurpador dictador Maduro? Puede descartar morir en la cama ocupando Miraflores. Las otras opciones dependen de él. Debería estar consciente de que no podrá resistir por mucho tiempo la presión por el desastre económico y tampoco tiene los recursos para capear el desconocimiento de los gobiernos democráticos, ni las sanciones económicas, las cuales seguramente aumentarán. Además, no puede ignorar que aunque puede ser poco probable que el Alto Mando militar le dé la espalda o que haya una rebelión generalizada de la Fuerza Armada, si es factible que en cualquier momento se subleve una guarnición y eso sea el detonante. También que continúe la deserción entre los suyos.

Que lo saquen por la fuerza es su peor escenario. Si renuncia y logra salir del país mediante una negociación corre el riesgo, más temprano que tarde, de ser extraditado. Su mejor carta es refugiarse en un país que le garantice que nunca será entregado, aunque lo solicite la Corte Penal Internacional. Quizá solo Rusia o China puedan otorgarle ese resguardo. Mientras más pronto tome esa decisión, será mejor para el país y para él.

Como (había) en botica:

Todos a marchar mañana 1 de mayo.

Hoy se cumplen 71 años de la creación de la OEA. Ya no está el representante del usurpador, pero sí el distinguido constitucionalista Gustavo Tarre, designado por el presidente (e) Guaidó y por la Asamblea Nacional.

El secuestro del diputado Gilber Caro es otro atropello de los rojos.

Hitler, como todo dictador se creyó invencible.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 3 min


Robert Skidelsky

Casi todas las historias del tipo “vienen los robots” siguen un patrón similar. “Shop Direct pone en riesgo 2.000 empleos en el Reino Unido”, grita un titular típico. Luego, citando informes respaldados por institutos y centros de estudio de prestigio, el artículo en cuestión suele alarmar a los lectores con extravagantes estimaciones de “trabajos en riesgo”, es decir, porcentajes de trabajadores cuyos sustentos se ven amenazados por la automatización de alta tecnología. Para citar otro ejemplo representativo: “Un nuevo informe sugiere que la unión entre [la inteligencia artificial] y la robótica reemplazaría tantos trabajos que la era del empleo de masas podría llegar a su fin.”

Algunas veces estas sombrías perspectivas se suavizan con la distinción entre “trabajos” y “tareas”. Se plantea que solo se reemplazarán las partes rutinarias de los trabajos. En estas evaluaciones más optimistas del “futuro del trabajo”, los seres humanos complementarán a las máquinas sin competir con ellas.

Este alegre escenario se basa en parte en lo que ha ocurrido en el pasado: con el tiempo, la mecanización ha creado más trabajos con salarios más altos que los que ha destruido. También se basa en evaluaciones más sobrias sobre lo que hoy hacen los robots (aunque hay desacuerdo sobre lo que acabarán siendo capaces de hacer). Es más: algunos optimistas creen que la automatización elevará el nivel promedio de la inteligencia humana. Y una población más rica y madura necesitará crecientes cantidades de cuidadores, enfermeros, limpiadores, entrenadores y terapeutas.

Pero hay una advertencia importante para todo esto: si se dejan a merced de las fuerzas del mercado, los dueños de las compañías tecnológicas y los altamente formados “trabajadores del conocimiento” serán quienes disfruten las ventajas de la automatización, dejando al resto de la población en el desempleo o la servidumbre física e intelectual. (La necesidad de abogados especializados, consultores, contables, psiquiatras y expertos en relaciones humanas será mayor que nunca.)

Así, nos advierte la narrativa predominante, es necesario calibrar cuidadosamente el proceso de automatización para evitar despidos masivos y/o que se amplíen las desigualdades del ingreso. Por lo general el análisis concluye con la resonante afirmación de que nos esperan más trabajos “creativos” y fascinantes productos nuevos como los coches sin conductor. Siempre que aprendamos a medida que trabajemos, a todos nos espera una utopía de trabajo satisfactorio y prosperidad.

De no ser así, las extasiadas profecías se oscurecen: las profesiones o los países que no abracen la automatización con el suficiente entusiasmo se enfrentan a la extinción económica y cultural. En pocas palabras, si bien la automatización es una amenaza para el trabajo, esta se puede y debe superar dentro del actual marco del trabajo asalariado.

En esta narrativa hay pocos ecos de la visión anterior de que las máquinas ofrecen la emancipación del trabajo, abriendo un panorama de ocio activo, en un tema que se remonta a los antiguos griegos. Aristóteles entrevió un futuro en que “esclavos mecánicos” hicieran el trabajo de los esclavos verdaderos, dejando tiempo para que los ciudadanos emprendieran metas más altas. John Stuart Mill, Karl Marx y John Maynard Keynes acariciaron a sus lectores con el pensamiento de que el capitalismo, al generar los ingresos y la riqueza necesarios para abolir la pobreza, se aboliría a sí mismo, liberando a la humanidad, como lo expresara Keynes, para vivir “sabia y cómodamente, en buenas condiciones”.

De modo similar, Oscar Wilde señaló en su ensayo “El alma del hombre bajo el socialismo” que, con las máquinas encargadas de hacer todo “el trabajo desagradable, miserable y aburrido”, los seres humanos disfrutarán de un “deleitoso tiempo de ocio para idear cosas maravillosas y placenteras para su disfrute propio y de todos los demás”. Y Bertrand Russell detalló los beneficios de ampliar el ocio desde la aristocracia a toda la población.

Ninguna de estas musas del Nirvana despreciaba el trabajo. Por el contrario, todos ellos eran trabajólicos. Lo que objetaban era el “trabajar por un salario”. Pero “trabajar para vivir” se ha llegado a ver en la actualidad como el destino moral de la humanidad, mientras que el ocio se vincula implícitamente al hacer nada. La ética del trabajo protestante todavía nos tiene en sus garras (y no solo en Occidente).

La actitud de los economistas siempre ha sido ambivalente. Por una parte, ven el trabajo asalariado como un coste para el consumo. Las máquinas reducen el coste del trabajo. A medida que las personas se vuelven más productivas y, por ende, más prósperas, trabajarán menos. Más precisamente, tendrán la opción de trabajar menos por el mismo ingreso o de hacerlo tanto como antes por un mayor ingreso. El patrón histórico es que se acaba “equilibrando” tiempo y dinero, de modo que las horas trabajadas han bajado a medida que se eleva el ingreso.

Pero el concepto de la creciente abundancia, articulado por Keynes y otros, ha sido reemplazado por el compromiso de los economistas con la escasez inherente. Plantean que los deseos de las personas son insaciables, por lo que nunca tendrán suficiente. La oferta siempre estará por detrás de la demanda, obligando a mejorar continuamente la eficiencia y la tecnología. Esto valdrá incluso si hay suficiente producción para alimentar, vestir y dar vivienda a toda la humanidad. En el dilema entre la profusión de sus deseos y la escasez de sus medios, los humanos no tienen más opción que continuar “trabajando por un salario” en cualquier empleo que ofrezca el mercado. Nunca llegará el día de la abundancia, cuando puedan escoger entre trabajo y ocio. Están obligados a “competir con las máquinas” por toda la eternidad.

Hay una salida a esta trampa, pero solo si hacemos dos distinciones cruciales: entre necesidades y deseos, y entre medios y fines.

La distinción entre necesidades y deseos era central para los pensadores de antaño. Pero en la economía contemporánea, las preferencias se toman como un “hecho”, por lo que no están sujetas a mayores escrutinios sobre su valor o fuente. Los pensadores del pasado distinguían entre las “necesidades del cuerpo” y las “necesidades de la imaginación”, recalcando el carácter irreductible de las primeras y la maleabilidad de las segundas. Si se nos induce a desear cualquier cosa que los publicistas pongan delante de nuestros ojos (y ahora en línea), nunca tendremos suficiente.

Los viejos pensadores también distinguían entre medios y fines. Los productos de las máquinas son lo que el economista Alfred Marshall llamaba “los requisitos materiales del bienestar”. El bienestar humano es el fin. Inventamos máquinas para lograrlo. Pero para controlar estos inventos, necesitamos fines más atractivos que el mero desear más y más productos y servicios. Sin una definición inteligente de bienestar, simplemente crearemos más y más monstruos que se alimenten de nuestra humanidad.

16 de abril de 2019

Traducido del inglés por David Meléndez Tormen

Project Syndicate

https://www.project-syndicate.org/commentary/managing-automation-intelli...

 5 min


Román J. Duque Corredor:

I

La farsa electoral del 20 de mayo de 2018 y su pretensión de continuar en la presidencia como factor de la usurpación del Poder Ejecutivo por Nicolás Maduro.

Al iniciarse el 10 de enero de 2019, día en el que debía juramentarse un nuevo Presidente electo, Nicolás Maduro, quien mediante el falso proceso electoral del 20 de mayo de 2018, ocupaba de hecho la presidencia, pretendió continuar usurpando el cargo de Presidente de la República. Proceso electoral este, que propuso el gobierno en República Dominicana se celebrara en el segundo semestre de 2018, y que la oposición democrática se negó a aceptar: y que fue fijado por una Asamblea Constituyente, cuya convocatoria los venezolanos habíamos rechazado en el referendo del 16 de julio de 2017. Proceso electoral, además que fue deslegitimado por la abstención de la mayoría de los venezolanos, que en el mencionado referendo igualmente se habían pronunciado a favor de la renovación de los poderes públicos, de acuerdo a lo establecido en la Constitución y por la realización de elecciones libres y transparentes, así como por la conformación de un Gobierno de unidad nacional para restituir el orden constitucional. Fue, entonces, este simulado proceso electoral, en donde los electores no pudimos ejercer libremente el voto, el hecho determinante de la presente usurpación del Poder Ejecutivo por Nicolás Maduro, contra la cual se manifestó el pueblo venezolano, como ya señaló.

II

La condición de régimen de facto del régimen de Nicolás Maduro y el cese de la usurpación

En concreto, la usurpación del Poder Ejecutivo impidió e impide el ejercicio pleno de la soberanía popular, que ha manifestado que no quiere que Nicolás Maduro continúe usurpando el gobierno, y, por ende, obstaculiza la constitución de un gobierno de unidad nacional y la realización de elecciones libres para restituir el orden constitucional. Esta manifestación de la soberanía popular fue expresada mediante el referendo del 16 de julio de 2017, que fue recogida en el Estatuto que rige la Transición a la Democracia para Restablecer la vigencia de la Constitución, que aprobó la Asamblea Nacional el 5 de enero de 2019, con base a los artículos 333 y 350, y, por tanto, con jerarquía constitucional. El desconocimiento de Nicolás Maduro de la soberanía popular de no continuar en el Poder Ejecutivo; determina la condición de régimen de facto de su gobierno, así como de cualesquiera funcionarios o personeros de dicho régimen (artículo 8º, del Estatuto, en concordancia con el artículo 138, de la Constitución). Por tanto, la terminación de la usurpación consiste en la liberación de tal régimen dictatorial, que ocurre con el cese de los poderes de facto que ejerce Nicolás Maduro y demás personeros del régimen de facto (artículos 7º.1; 9º). Así, se desprende de dicho Estatuto, que la transición democrática consiste en tres fases progresivas: de cese de la usurpación, la instalación de un Gobierno provisional y la realización de lecciones libre (artículo 3º).

III

El proceso de transición, los plazos y competencias de la Asamblea Nacional.

Por otro lado, del mismo Estatuto, se desprende también, que en cada una de las fases del proceso de transición, la Asamblea Nacional ejercerá competencias, también progresivamente, hasta lograr la transición democrática y restablecer el orden constitucional, que es propiamente la manifestación de voluntad expresada por el pueblo venezolano, que como titular del Poder Público, deslegitimó el simulado proceso electoral del 20 de mayo de 2017 y la elección de Nicolás Maduro, a quien consideró un usurpador. Por otra parte, es verdad, que la tercera fase, de las elecciones libres, supone que se hayan cumplido las anteriores de cesación de la usurpación y de conformación del Gobierno provisional de unidad nacional, razón por la cual, el Estatuto, en comento, no señala fecha alguna para su realización´, sino plazos, uno de treinta (30) días, y otro, residual, de hasta doce (12), meses. Es decir, jurídicamente, no se trata de términos, que se refieren a un momento determinado; ni tampoco de plazos preclusivos, sino inclusivos; y, además, que cada una las fases se componen de actividades establecidas de antemano, que constituyen un trámite previo que debe cumplirse para que se pueda iniciar la fase posterior. En otras palabras, para que exista el “dies a quo”, o el inicio del plazo para la realización de las elecciones libres, en treinta (30) días o de hasta doce (12) meses, depende de que haya cesado la usurpación y se hubiere conformado un Gobierno de unidad nacional; para lo cual se requiere que en se hayan cumplido las actividades o el trámite de estas fases, por parte de la Asamblea Nacional, como se advirtió precedentemente.

Es decir, que el cese de la autoridad usurpada por Nicolás Maduro y la conformación de un Gobierno de unidad nacional constituyen los elementos concurrentes que configuran la liberación del régimen calificado jurídicamente de facto y autocrático (artículos 2º y 25, del Estatuto). En otras palabras, que dies a quo para el inicio de los plazos para la realización de elecciones libres, una vez cesada la usurpación de Nicolás Maduro y demás personeros del régimen de facto, es la fecha de la conformación del Gobierno provisorio de unidad nacional (artículos 25 y 26, ibidem). Por otro lado, mientras ocurre el cese de la usurpación y, se designe el Presidente provisional, la Asamblea Nacional, como se expreso, continúa ejerciendo sus funciones, y, particularmente, las atinentes a sus competencias para cumplir el trámite necesario para que se pueda cumplir con el cese de la usurpación y la conformación de un Gobierno de unidad nacional y la realización de elecciones libres. Es decir, que en cada una de dichas fases, la Asamblea Nacional ejercerá competencias, también progresivamente, hasta lograr la transición democrática y restablecer el orden constitucional, que es propiamente la manifestación de voluntad expresada por el pueblo venezolano, que como titular del Poder Público, deslegitimó el simulado proceso electoral del 20 de mayo de 2017 y la elección de Nicolás Maduro, a quien consideró un usurpador, como ya he asentado.

III

La no cesación de las atribuciones constitucionales de la Asamblea Nacional

Asimismo, durante el proceso de transición, es decir, en el trascurso de sus fases, la Asamblea Nacional continúa ejerciendo las atribuciones que le corresponden según el artículo 333, de la Constitución, las normas constitucionales referentes sus competencias previstas en el artículo 187, de la misma Constitución, las leyes de la República y el Estatuto de Transición. Ello según el artículo 16, numeral 7, del citado acuerdo normativo estatutario. En este mismo orden de ideas, dentro cada fase y durante el proceso de transición democrática, la Asamblea Nacional puede adoptar todas las decisiones, acuerdos y leyes necesarias para la implementación del Estatuto, a los fines de permitir el restablecimiento efectivo de la Constitución y el cese de la usurpación, como se establece en el artículo 33, estatutario. En virtud de lo dispuesto en el Estatuto, conforme se dice en su Exposición de Motivos, en su tercer capítulo se “especifica la actuación de la Asamblea nacional y su presidente mientras permanezca la usurpación”, una de las cuales son los “lineamientos que guiarán la transición política y económica” (Página 3), tal como se consagra en el artículo 18, del Estatuto, en comento. Así como en lo atinente a la reinstitucionalización de los órganos del Poder Ciudadano, del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral (Capítulo IV). Con fundamento en esa competencias, la Asamblea Nacional puede determinar la oportunidad de efectuar total o parcialmente los trámites necesarios con el objeto de recuperar la legitimidad de los Poderes Públicos, como, por ejemplo, designar o ratificar los titulares de los Poderes Públicos: Poder Ciudadano, Rectores del Consejo Nacional Electoral y Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia. Y para ello, el Estatuto, en comento, le permite modificar los lapsos y requisitos legales (artículo 20). Por ello, la Asamblea Nacional puede ejercer para la legitimación del Consejo Nacional Electoral sus competencias contempladas en el artículo 295 de la Constitución y en la Ley Orgánica del Poder Electoral para designar o ratificar de los Rectores del Consejo Nacional Electoral: lo cual constituye materia prioritaria, para que con la mayor celeridad la renovación de este Consejo favorezca la realización de elecciones libres y competitivas, una vez cesada la usurpación y conformado el Gobierno de provisional de unidad nacional, para permitir la consolidación de la democracia (artículo 23, del Estatuto).

IV

La conformación del Gobierno provisional y del plazo para las elecciones presidenciales y la procedencia del establecimiento de una hoja de ruta por la Asamblea Nacional.

Por otra parte, el artículo 25, del Estatuto citado, establece que una vez cesada la usurpación de la Presidencia por parte de Nicolás Maduro y demás personeros del régimen, el Presidente de la Asamblea Nacional, ejercerá durante treinta (30) días continuos como Presidente encargado a los efectos de conducir el proceso que lleve a la conformación de un Gobierno provisional de unidad nacional y a la adopción de medidas que sean necesarias para la realización de elecciones presidenciales libres y competitivas. Igualmente, según el artículo 26, del Estatuto en comento, en caso de imposibilidad técnica para convocar y realizar elecciones libres y competitivas dentro de los treinta (30) días continuos establecidos en el artículo 233, constitucional, la Asamblea Nacional podrá ratificar al Presidente encargado como Presidente provisional, con la finalidad que éste conforme un Gobierno de unidad nacional. Para ello, la Asamblea Nacional puede adoptar las medidas que rescaten las condiciones de integridad electoral, la libre postulación y el fortalecimiento de las organizaciones con fines políticos, que permitan la realización de una elección presidencial correspondiente al término del periodo presidencial Una de esas medidas, según el artículo 32, estatutario, es la del fortalecimiento de las organizaciones con fines políticos, de conformidad con el artículo 67, de la Constitución. Por supuesto que dentro de las medidas que permitan la realización de las elecciones con integridad, están las referentes a la regulación de la organización de procesos electorales, como las relativas a las garantías del derecho del sufragio y la participación política, como la ampliación, actualización y depuración del registro electoral, distribución de los centros de inscripción y votación, y auditorias del sistema electoral.

De modo que para cumplir con el trámite de cesación de la usurpación y de la renovación del Poder Ciudadano, por cuanto debe postular un candidato para Rector; y la renovación del Consejo Nacional Electoral, mediante la ratificación o designación de sus Rectores; al igual que para adoptar las medidas de integridad electoral; la Asamblea Nacional, de conformidad con los artículos 20, 21, 30 y 31, estatutarios, que definen su competencia en materia de los lineamientos para la transición política, antes señalados; puede crear, conforme su Reglamento Interior y de Debates (artículo 42), una Comisión especial para la preparación de la fase de realización de las elecciones libres, para que con base a las consultas que realice y las asesorías que solicite a expertos electorales, prepare una hoja de ruta para la realización de las elecciones libres, que además de la renovación del Consejo Nacional Electoral, de actualización, ampliación y depuración del registro electoral permanente, las auditorias necesarias del proceso electoral, así como también, prever un plazo inclusivo estimado para la realización de la elección presidencial, sin adelantar fecha alguna. Todo ello de haberse cumplido las fases de cesación de la usurpación y la conformación de un Gobierno de unidad nacional. Durante ese trámite previo, la Asamblea Nacional puede realizar reformas a la Ley Orgánica de Procesos Electorales, de modo que no puedan modificarse en forma alguna en el lapso comprendido entre el día de la elección y los seis (6) meses inmediatamente anteriores a la misma, según el principio contenido en el artículo 298, constitucional.

Por todo lo expuesto, resulta conforme con la normativa estatutaria, y, con el proceso de transición mismo, el balance presentado por el Presidente de la Comisión Especial para el Seguimiento de los Procesos Electorales, de la Asamblea Nacional, sobre de los que se ha adelantado para el cumplimiento de la tercera etapa del proceso de transición y para que el Presidente encargado, o el Presidente provisional, en su caso, pueda convocar unas elecciones libres, de acuerdo con los artículos 25 y 26, estatutarios, de haberse conformado el Gobierno provisional de unidad nacional. En ese orden de ideas, la propuesta estratégica o de cronograma electoral, a que se refirió el diputado Presidente de dicha Comisión, Stalin Gonzalez, para crear las condiciones de un proceso electoral limpio, justo, trasparente, creíble y con observación internacional para lograr elecciones libres como parte de ese proceso de transición, así como acortar los lapsos electorales, y proponer un plazo inclusivo de tres (3) a seis (6), estimado para su realización, esta dentro del marco jurídico y político del referido proceso de transición. Ello se adecúa al precepto normativo estatutario, contenido en el artículo 26, de que “a todo evento, las elecciones presidenciales deberán realizarse en el menor tiempo posible, tan pronto como las condiciones técnicas lo permitan dentro de un plazo máximo de doce (12) meses”, en concordancia con el artículo 22, del mismo Estatuto.

V

Vigencia del período de la Asamblea Nacional, periodo transitorio de los Poderes relegitimados, culminación del mandato del Presidente encargado y del Gobierno provisorio, juramentación y período presidencial del nuevo Presidente electo en elecciones libres y competitivas.

Según el artículo 13, del Estatuto que he venido comentando, la presente Asamblea Nacional, electa el 6 de diciembre de 2015, ejercerá sus funciones hasta el 4 de enero de 2021, cuando se instale la nueva Legislatura, a cuyo efecto se celebrarán elecciones parlamentarias durante el último trimestre del año 2020, según lo establecido en las normas constitucionales y en las leyes electorales. Mientras que los Poderes Públicos legitimados por la Asamblea Nacional, de conformidad con dicho Estatuto, ejercerán sus funciones hasta el primer semestre del año 2021; y de acuerdo con el artículo 24, estatutario, a la Asamblea Nacional electa en el último trimestre del año 2010, como se ha señalado, le corresponde designar o ratificar los titulares de los órganos del Poder Ciudadano, Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia y Rectores del Consejo Nacional Electoral, los cuales ejercerán los períodos constitucionales completos. Y, el Presidente encargado que ha venido ejerciendo la Presidencia durante la usurpación, continuará como tal, durante treinta (30) días continuos, a los efectos de conducir el proceso que conlleve a la conformación de un Gobierno provisorio de unidad nacional y a la adopción de medidas que sean necesarias para la realización de elecciones presidenciales libres y competitivas. Y, en el supuesto que por imposibilidad técnica las elecciones no puedan ser convocadas o realizarse, durante este último plazo, la Asamblea Nacional podrá ratificar al Presidente encargado como Presidente provisorio, quien conformará dicho Gobierno, cuyo mandato culminará con la juramentación ante la Asamblea Nacional del nuevo Presidente electo en estas elecciones, con lo que culminará el período presidencial 2019-2025. Esto último, según los artículos 25 y 26, del Estatuto, en comento.

Coordinador Nacional

Caracas, 27 de abril de 2019

 11 min


Alianza Social de Trabajadores de Aragua (ASTA)

INTRODUCCION

Venezuela se encuentra a las puertas de un proceso de transición, el pueblo ha dado nuevamente y de manera renovada claras demostraciones de espíritu de lucha por un cambio, hoy bajo la dirección de la Asamblea Nacional y el presidente (E) Juan Guaido se ha trazado la ruta, para lograr, en primer lugar, el cese la usurpación que permita abrir la posibilidad real de un cambio político en el país. En este contexto actualmente se desarrolla un debate acerca de los cambios que requiere la nación los cuales deben ser implementados de manera inmediata por un eventual gobierno de transición que enfrente las dificultades heredadas de la catástrofe que ha significado el actual régimen en el poder, este periodo de transición debe llevar hacia a un proceso electoral transparente, para retomar el hilo constitucional roto por el gobierno del usurpador Nicolás Maduro; en tal sentido los trabajadores no pueden pasar inadvertidos ante este proceso político y se hace necesario fijar posición acerca del futuro de nuestro país, en el entendido que solo con la participación de la sociedad en su conjunto se podrá garantizar la gobernabilidad y el éxito de un proyecto que permita el rescate de la nación, con visión de futuro, que garantice el progreso, bienestar y justicia social para los venezolanos.

Los trabajadores se hacen eco y convierten en bandera la necesidad de alcanzar un gobierno de unidad nacional, donde todos los sectores se vean representados, no solo de nombre, si no con la fortaleza de un proyecto de nación donde la voz de los trabajadores se haga sentir, por lo que se recibe con beneplácito la propuesta de Plan País, que sirve como elemento base para el debate y los trabajadores nos incorporamos a la discusión con un conjunto de consideraciones y propuestas que van en sentido de dar un aporte para la construcción de una propuesta que ayude a la recuperación del país y establezca líneas claras para el desarrollo de la nación.

EL TRABAJO COMO BASE FUNDAMENTAL PARA EL DESARROLLO

  1. El trabajo debe ser considerado el eje fundamental para el desarrollo de la nación, por lo tanto debe ser reivindicado y promovido como valor esencial para la sociedad, por ello se debe promover la creación trabajos decentes (concepto señalado por la OIT en función de los Objetivos del Desarrollo Sostenible) y estables, así como realizar campañas para generar un cambio en la actitud de la población, incentivando el valor y la importancia del trabajo como palanca para el desarrollo individual y colectivo, promover la educación para el trabajo y la formación dentro de este sector.
  2. El gobierno de Unidad nacional debe reinstalar la comisión y el dialogo tripartito para la discusión sobre los aspectos salariales, restitución de los derechos laborales conculcados y de políticas que generen una reactivación del aparato productivo del país.
  3. El nuevo Gobierno de Unidad Nacional, deberá contemplar un plan especial de protección y promoción de la producción nacional, que permita generar fuentes de empleo debidamente remuneradas, transferencia técnica y científica y formación acorde para la trasformación.
  4. Incorporar los representantes laborales de los trabajadores organizados como actores directos en la planificación y toma de decisiones, para que asuman su rol de vanguardia en la recuperación productiva del aparato industrial y de servicios, revisión de las políticas de cogestión.
  5. Se requiere un plan inmediato para recuperar el poder adquisitivo del Salario Real, en vías a cumplir con lo establecido en el Artículo 91 de la constitución que establece que el salario mínimo debe garantizar la adquisición de la canasta básica alimentaria.
  6. Lograr un trabajo estable y digno parte de la necesidad de la formación del capital humano, para ello se requiere la recuperación del INCE, devolviéndolo a los trabajadores en su carácter tripartito, así como las demás escuelas de capacitación que fueron desmanteladas en el pasado.
  7. Recuperar los fondos de pensión, que fueron saqueados por funcionarios corruptos, para que cumplan el espíritu y la razón de para los cuales fueron creados, de igual manera rescatar el rol de los trabajadores, su participación y vigilancia dentro de los mismos.
  8. Respeto hacia los pensionados y jubilados reconociendo el trabajo que desarrollaron por el país, en tal sentido exigimos respeto a los logros alcanzados y promover un debate que permita avanzar en políticas de atención integral de este sector especialmente para la atención médica, alimentación, recreación, servicio funerario y otros derechos que han sido vulnerados.

UN MARCO LEGAL PARA EL DESARROLLO DE POLITICAS HACIA LOS TRABAJADORES

  1. La llegada de capital financiero internacional , y el desarrollo de políticas económicas que incentiven producción no debe conllevar a iniciativas que se flexibilicen aún más las relaciones laborales en prejuicio del trabajador, por ello el gobierno de unidad nacional deberá garantizar el cumplimiento de un conjunto de aspectos legales existentes hoy día
  2. La estabilidad laboral Art. 89 de la Ley Orgánica del Trabajo (LOT), en el marco de la reorganización del estado, quien es hoy el principal empleador; en este proceso se hace conveniente establecer en conjunto con los trabajadores los mecanismos para llevar a cabo los procesos de reestructuración del estado para evitar atropellos.

Por otra parte se debe exigir a los empleadores privados garantizar la estabilidad laboral y creación de trabajos decentes y estables cumpliendo con los parámetros establecidos por la OIT.

  1. Defender los avances que en materia de la tercerización alcanzaron los trabajadores Art. 85 de la LOT.
  2. El cumplimiento de La jornada laboral Art 167 de la LOT.
  3. Respeto a las contrataciones colectivas Art 431 de la LOT y a la libertad sindical Art 353 de la LOT.
  4. La protección de la maternidad Art 331 de la LOT.
  5. La incorporación de los trabajadores discapacitados Art. 291 de la LOT.
  6. Las prestaciones sociales Art 142 de la LOT.
  7. El cumplimiento de la ley de Alimentación para los trabajadores y su revisión para incorporar a los jubilados y pensionados a este beneficio.
  8. Respeto y aplicación del FAOV, exigimos el cumplimiento de la Ley de Política Habitacional en el marco del dialogo tripartito.Los elementos antes señalados plantea la necesidad de debatir el marco jurídico que ampara las relaciones laborales, donde partimos del carácter progresivo de las leyes, la discusión y adecuación de otras, y la eliminación de aquellas que han permitido el atropello a los sectores laborales y sus derecho, el gobierno de unidad nacional debe cerrar el capítulo de las persecuciones y acoso a la dirigencia sindical y de los trabajadores, exigimos el respeto al derecho a la huelga y la no criminalización de la protesta; se requiere promover la organización de este sector y su incorporación al debate sobre las políticas de estado.

Los trabajadores exigimos imprimir un cambio radical a lo impuesto desde hace veinte años a los conceptos y principios de la seguridad social, convertido por el régimen en un conjunto de medidas incoherentes, dadivosas, conformada por ejecuciones populistas de limosnas dispendiosas, clientelares y corruptas.

Para ello, debe plantearse devolverle al Sistema marco de Seguridad Social su carácter científico y principista donde juegue un papel decisivo la triada trabajador-empresario-gobierno. Exigimos la puesta en vigencia la ley con los tres subsistemas que lo conforman, la cual fue paralizada y sometida a un vacatio-legis por el régimen que se negó a culminar el proceso de discusión y su ejecútese.

En este contexto señalamos la desviación de recursos provenientes de la cancelación del seguro de paro forzoso, derogado por la reforma chavista del año 2002, se requiere igualmente reformular su aplicabilidad dirigida hacia los ciudadanos que viven situación de desempleo temporal.

En este periodo de reformas y discusión para sentar una nueva base jurídica del estado venezolano y la aplicación de medidas económicas que de una u otra forma afecten a los trabajadores deben ser discutidas con los sectores representativos de los mismos, se debe cerrar el capítulo de la imposición y aplicación de medidas inconsultas que caracterizaron el régimen que gobernó este país por más de 20 años.

POLITICAS SOCIALES PARA AFRONTAR LA CRISIS Y PROMOVER EL DESARROLLO

  1. Los trabajadores planteamos la necesidad que se desarrollen políticas hacia los sectores sociales más desfavorecidos que fueron víctimas de la estela de desolación que dejo este régimen, por ello se plantea la necesidad de una reingeniería de los programas sociales, para convertirlos en planes sostenibles, incluyentes, participativos y democráticos. Execrar el clientelismo, el populismo, la manipulación y la exclusión, que sirven sólo para incrementan la pobreza, la implementación de programas sociales debe ser desarrollado fundamentalmente por el personal que labora en el país.
  2. Declarar la salud pública en emergencia; lograr un servicio de calidad, implica buena atención, dotación de medicamentos, de equipos e insumos médicos y óptimos condiciones laborales; se debe llegar al nivel donde, “tu estado de salud, no dependa de tu estado de cuenta”; descongestionar, zonificar e integrar todos los servicios de salud; es fundamental iniciar el proceso de recuperación del Seguro Social, bajo los principios para los cuales fue creados, en el marco del dialogo tripartito.
  3. Recuperar el sistema educativo venezolano, mejorar las condiciones laborales de los educadores, reivindicando el rol del docente y su importancia para el país, de igual manera desarrollar un programa de formación que contemple la construcción de ciudadanía, para reforzar la ética como eje transversal en el accionar político del nuevo gobierno, respeto a la Autonomía Universitaria y dotar de un presupuesto adecuado para el funcionamiento de las instituciones educativas, para garantizar la calidad educativa.

POLITICAS DE ESTADO A FAVOR DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO.

  1. El desarrollo de políticas publicas incide en los trabajadores y el pueblo en general por ello como sector social, tenemos el derecho de opinar sobre un conjunto de elementos que incidirán en la implementación y desarrollo del Plan País afectando a a la población, por lo tanto consideramos que este plan debe abordar un conjunto de elementos políticos que favorezcan el proceso de transición y sienten las bases para la recuperación de la democracia y conseguir un estado de bienestar para la sociedad.
  2. En el marco de un nuevo pacto social y teniendo como base la Constitución Nacional, debe contemplarse: un programa dirigido al desarrollo sostenible de la nación, a reindustrializar el País, a diversificar la economía para, gradualmente, ir suprimiendo el rentismo petrolero y la economía extractivista.
  3. Se plantea la necesidad de una reforma tributaria integral orientada a reactivar el aparato productivo nacional y a proteger y abaratar el consumo, la aplicación de una política tributaria debe partir por tener un carácter progresivo, reducir el IVA a los productos nacionales y básicos, así como eliminarlo para medicinas y nutrientes destinados a salvar vidas, esta medida ayudará a reducir la inflación.
  4. Sobre PDVSA, la CVG y demás empresas del Estado, las mismas deben ser intervenidas y reestructuradas, para sanearlas, rescatarlas y reformular sus políticas para asegurar su viabilidad productiva y financiera, en este proceso se debe incorporar a los trabajadores.

En este acápite el gobierno de Unidad nacional, debe fijar los mecanismos legales y financieros para reconocer los derechos de todos los trabajadores que fueron despedidos o vulnerados como parte de la persecución política y de los atropellos durante el régimen gobernante, el pago de sus deudas y demás pasivos laborales.

  1. Lograr la autonomía del Banco Central de Venezuela, que deje de financiar las empresas del Estado; que se impida la creación de dinero electrónico o virtual que no esté soportado por el trabajo y la producción.
  2. Profundizar la descentralización y desconcentración de poderes del Estado. Incluir en ello, la administración de las instituciones que manejan los servicios públicos, para recuperar la calidad de los servicios, agua, electricidad, aseo urbano, transporte y vialidad, es fundamental mejorar la prestación de servicios para las comunidades.
  3. Se requiere la reinstitucionalización de los diversos organismos que conforman el estado Venezolano, renovación del CNE, EL TSJ y demás poderes públicos para liberarlos del control político partidista que ha hegemonizado este periodo pervirtiendo su funcionamiento.
  4. Reestructuración de las FANB, haciendo cumplir lo establecido en la Constitución de la Republica que establece los principios y normas que rigen este cuerpo, así como su conformación.
  5. Realizar campañas orientadas a revalorizar de forma integral el sentido de la vida, a sembrar nuevos valores asociados a la convivencia social y la solidaridad, al fomento del trabajo y el estudio, a la honradez y la honestidad. Corresponde al Estado velar por una seguridad ciudadana integral, proteger a quienes denuncian conductas delictuales y criminales de los organismos de seguridad del Estado, como las OLP; requerimos de ciudadanos formados en la defensa de los derechos humanos, exigimos la eliminación de los escuadrones de la muerte en los que se ha convertido organismos del estado como el FAES.
  6. Enaltecer la promoción de la participación y organización de las comunidades, institucionalizar los cabildos y asambleas populares, para lograr la retroalimentación permanente entre el pueblo y el estado, además de garantizar la plena autonomía de las organizaciones sociales, como parte de un proceso ascendente de democratización de la sociedad.
  7. Revisión y auditoria de la deuda externa para la reestructuración de los pagos y discusión sobre nuevas condiciones y plazos para los pagos correspondientes, solicitar condonación de deuda para algunos casos; de igual manera se debe desarrollar un plan para la recuperación de los dineros y demás activos que fueron robados durante este periodo para reinvertirlos en programas, bienes y servicios que favorezcan la recuperación del país.

Este conjunto de elementos que presentamos para el debate, son parte de las propuestas que el sector de los trabajadores ha ido elaborando en el entendido que este proceso comienza con el gobierno de unidad nacional que debe dirigir la transición, pero consideramos abre un interesante debate acerca de la necesidad de lograr cambios de mediano y largo plazo que sustenten un nuevo pacto republicano, que cierre las puertas a las intenciones de imponer nuevos gobiernos autoritarios, por ello se requiere discutir por ejemplo la reforma constitucional que disminuya el presidencialismo y vaya hacia un régimen parlamentario y por otra parte abre la oportunidad de un proceso de relegitimación y reorganización de todos los sectores de la vida nacional para afrontar la construcción de un paísadaptado a las exigencias de los nuevos tiempos, se requiere nuevas formas de hacer política y ciudadanos más activos y atentos al comportamiento de los liderazgos y funcionarios públicos, por esto los trabajadores respaldaremos y acompañaremos las acciones que vayan en pro de la recuperación de la patria pero estaremos atentos ante cualquier intencióno acción que vaya en prejuicio de nuestro pueblo.

CONSIDERACIONES FINALES

  1. La emergencia social y económica de una Venezuela arruinada y en colapso indetenible de sus servicios básicos, requiere de una urgente ejecución de políticas que frenen el descalabro nacional.
  2. “Los fines de la transición democrática son el pleno restablecimiento del orden constitucional, el rescate de la soberanía popular a través de elecciones libres y la reversión de la emergencia humanitaria compleja, con el propósito de rescatar el sistema de libertades, garantías constitucionales y los derechos humanos”.
  3. El Articulo 27 del Estatuto que señala: “La Asamblea Nacional, previa consulta con la sociedad civil y con las organizaciones con fines políticos, aprobará mediante acuerdo parlamentario las reglas de gobernabilidad y las directrices del programa mínimo que, dentro de los principios de la economía social de mercado, ejecutará el Gobierno provisional. A tal efecto se tendrán en consideración los lineamientos para la transición política y los lineamientos para la transición económica derivados de lo establecidos en los artículos 17 y 18 del presente Estatuto. El mencionado programa mínimo respetará los principios del régimen socioeconómico y de la función del Estado en la economía que están establecidos en el artículo 299 de la Constitución”.
  4. Artículo 28 del Estatuto que señala: “El Gobierno provisional de unidad nacional tramitará la cooperación financiera internacional de organismos multilaterales y países del mundo libre a los fines de iniciar el proceso de transición económica y de proseguir la reversión de la emergencia humanitaria. También solicitará la presencia permanente de organismos internacionales especializados en la garantía y defensa de los derechos humanos a los fines de acompañar el proceso de transición democrática e informar a la comunidad internacional de la situación de dichos derechos en Venezuela”.

Por lo tanto los miembros de la Plataforma de conflicto de Aragua y demás sectores sociales que hacen vida en el estado quieren dejar su voz, en el marco del estatuto que rige la transición, con la certeza de que Venezuela resurgirá con el esfuerzo de todos, de esta catástrofe económica, política y social a donde nos han llevado años de autoritarismo, intolerancia, corrupción y expoliación de nuestros recursos naturales y económicos por una minoría que en mala hora tomaron el poder en Venezuela; queremos dejar en claro que acompañamos las medidas que favorezcan a los trabajadores y sectores sociales más desfavorecidos y que encaminen al país por la senda de la recuperación del crecimiento económico y el desarrollo social y no daremos un cheque en blanco, aspiramos nuestra voz sea escuchada y propiciar los espacios de diálogo y entendimiento que requiere la nación, tal como lo señala el estatuto antes mencionado, en un proceso de reunificación, reencuentro y reconciliación que contribuya en la recuperación de nuestro país.

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