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Opinión

Formo parte de esa oposición que critica a la MUD, clama por una unidad distinta y mejor estructurada en cuanto a representación, pero que sin embargo ha acatado, no solo con disciplina no obligada sino con total consciencia, las decisiones asumidas por una dirección partidista supuestamente plural que pareciera estar acostumbrándose a equivocarse y poder continuar haciéndolo sin rendir cuentas.

Quizás las diferencias estriban en que nos planteamos la unidad mucho más allá de los momentos electorales y nos atrevemos a pensar que en verdad en posible un país distinto, en el que quepamos todos, regido por principios, conducido con absoluta transparencia y para el cual hay que construir una propuesta consensuada.

Confieso que todavía trato de entender el argumento de un reconocido político quién en un artículo reciente, descalificaba una determinada posición electoral por haber sido asumida “usando argumentos puramente éticos y precariamente políticos”. No pretendo emitir juicio de valor sobre el opinante, pero destaco que asumir posiciones puramente políticas precariamente soportadas en lo ético es lo que nos ha conducido a lo que tanto hemos criticado y que pareciésemos destinados a seguir enfrentando.

Decir que los que decidimos por convencimiento acompañar las candidaturas de oposición lo hicimos más por criterios políticos que éticos, es de alguna manera aceptar que la ética privó mucho más en los que decidieron no votar el 15 O, lo que los haría merecedores, a nuestro juicio, de reconocimiento y no de crítica, obligándonos a reconsiderar posiciones propias.

Votar o no votar es una decisión política y a la vez un dilema que enfrentamos los ciudadanos en cada oportunidad electoral, máxime cuando el ordenamiento legal venezolano, diríamos que equivocadamente, concede como derecho ciudadano el abstenerse de concurrir a los llamados comiciales, cuando responder a ellos debería ser un deber que contemplase como opción vinculante el votar por ninguna de las opciones en consulta.

No existiendo actualmente esa posibilidad, cuando el peso de lo que son nuestros principios se inclina en contra de apoyar algo en lo que no creemos, por muy político que sea el disfraz, la alternativa de abstenernos es tan democrática como la que hemos practicado repetidamente hasta ahora, máxime si lo que se plantea como alternativa es mera repetición.

Darle contenido ético a la política, declarar lo que en realidad pensamos, comprometernos a mantener comportamientos distintos a los que decimos adversar y reclamar el cumplimiento de ofertas electorales es una posición que estamos dispuestos a continuar sosteniendo y si para ello hay que dejar de votar en alguna ocasión, como ya lo han hecho antes otros ciudadanos, esa será a partir de ahora otra opción democrática a considerar.

Que alguien sea candidato, sin pararse en cómo llegar a serlo y querer ser votado por solo decir que es contrario al régimen, cuando sus actuaciones previas, abiertas o encubiertas, no lo avalan, es tener una opinión muy pobre de la gente. Hay que ponerle contenido a la política y practicarla todo el tiempo; pretender hacerlo solo en tiempos electorales seguirá conduciéndonos a nuevas derrotas que continuaremos pagando todos menos los que se dicen dirigentes.

Estamos a tiempo, es necesario que prive la racionalidad sobre los intereses pequeños, en el país existen personas dispuestas a poner sus capacidades a favor de causas comunes, la transición como proceso requiere del concurso de TODOS y tenemos que aceptar que sin la participación de distintas formas de pensar el país, el que queremos será imposible de concretar.

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Mucho se ha comentado en relación a los problemas de Pequiven para la producción de fertilizantes de apoyo a la agricultura venezolana. Estos problemas son de diversa índole, tales como falta de gas natural, pobre suministro de roca fosfórica, energía eléctrica insuficiente para activar a total capacidad los mecanismos de las plantas, accidentes laborales, deterioro de las plantas por falta de mantenimiento, paralización de las mismas por algún repuesto que no llega a tiempo, mala gerencia por desconocimiento de la actividad; y así, múltiples problemas que obstaculizan la producción de fertilizantes nitrogenados y fosfatados y el procesamiento de los potásicos que se deben importar para producir fertilizantes complejos.

Además de los contratiempos para la producción de fertilizantes en las plantas de Pequiven ubicadas en el país, también hay restricciones en la distribución de los abonos importados porque éstos han disminuido de una manera alarmante. La combinación de estos dos aspectos, la producción nacional afectada por variadas razones y la escasa importación por falta de divisas y de previsión en el mercado internacional, ha resultado en el insuficiente suministro de este importante insumo a los agricultores venezolanos. Por supuesto, es una situación que afecta negativamente los rendimientos de los cultivos, y por lo tanto, la producción nacional de alimentos y de otros bienes provenientes de los campos.

Se puede señalar que todas las plantas de Pequiven están accidentadas por una u otra razón, pero quizás las del Complejo Petroquímico de Morón sean las más representativas porque allí, además de la producción de amoníaco para la fabricación de fertilizantes nitrogenados como la urea, se debe procesar la roca fosfórica para producir ácido fosfórico y el fertilizante fosfato diamónico especial, conocido popularmente como DAPITO por poseer menor contenido de P2O5 que el DAP (DiAmonium Phosphate).

Pero los inconvenientes de Pequiven en relación a los fertilizantes no terminan allí, ya que según noticias que se han filtrado recientemente, en el Complejo Ana María Campos, ubicado en El Tablazo, Puertos de Altagracia del estado Zulia, todas las plantas están paralizadas. Por ejemplo, la planta de amoníaco tiene una cesación de actividades desde el mes de abril debido a fallas en una pieza clave que no han podido reemplazar, por lo que no se está produciendo urea perlada; continuando con los fertilizantes, se señala que las plantas de olefinas y poliolefinas no están trabajando porque no hay suministro de propano y etano que son materias primas para la producción de dos de las olefinas más importantes: propileno y etileno.

La polimerización de esas olefinas permite producir poliolefinas, que son fibras de polipropileno y polietileno que tienen múltiples usos en telas para vestidos, materiales para tapizado de muebles, interiores de vehículos, y otros tantos entre los cuales se encuentra la fabricación de sacos que sirven para envasar fertilizantes. Esta falta de producción de polietileno y polipropileno causa que las empresas fabricantes de sacos para fertilizantes no puedan operar por falta de materia prima, dificultándose la comercialización de los abonos y su distribución hacia los centros de producción agrícola.

Recuerdo que hace algo más de un par de años, ante la falta de sacos, en Pequiven ofrecían la venta del sulfato de amonio a granel. Éste es un fertilizante difícil de manejar, en parte, porque físicamente es un polvo, y si se adquiere sin la protección y la facilidad de manipulación del saco, su transporte, almacenamiento y distribución en las fincas requerirán de equipos e infraestructuras especiales o acondicionadas para este manejo. Para un pequeño o mediano productor quizás sea imposible disponer de esas facilidades, y quienes puedan hacerlo tendrán gastos adicionales en el proceso productivo por esta causa, y posiblemente una pérdida de producto, por problemas de humedad y otros contaminantes que pueden causar que las pérdidas superen los límites de tolerancia.

La falta de sacos también implica que las importaciones se tengan que realizar con productos envasados, ya que no se puede importar fertilizante a granel para ser ensacado al costado del barco, lo que le daría al producto un valor agregado al utilizar mano de obra, materiales y equipos nacionales. En fin, Pequiven debe revisar sus actividades, su organización, su gerencia, para tratar de aprovechar el potencial que tiene el país en recursos, tanto naturales como de infraestructura, para la producción de fertilizantes. No se puede justificar que los diferentes complejos petroquímicos del país se encuentren parcialmente paralizados u operando con una eficiencia bajísima, o sus plantas totalmente paralizadas como se dice que se encuentra el Complejo Ana María Campos de los Puertos de Altagracia.

Además, recordemos quien fue Ana María Campos, de quien escribí en una oportunidad lo siguiente:

Hay innumerables ejemplos de valerosas mujeres, verdaderas heroínas venezolanas que de alguna manera participaron en las luchas para independizarnos de las legiones españolas, unas más conocidas que otras, pero todas dispuestas a arriesgarlo todo por la causa patriótica. Una de esas mujeres fue la zuliana Ana María Campos.

En las postrimerías de la lucha armada por nuestra emancipación, por allá por el año 1823, cuando se fraguaba la Batalla Naval del Lago de Maracaibo como sello a la reafirmación de la independencia de Venezuela, era mariscal de campo en las líneas españolas Francisco Tomás Morales, jefe de la campaña de occidente y último en ocupar el cargo de Capitán General de Venezuela. En ese entonces insurge Ana María Campos, una joven natural de Los Puertos de Altagracia que andaba en sus veinte años y quien en sus reuniones clandestinas en Maracaibo, haciendo referencia a Morales, decía: “si usted no capitula, monda”; queriendo significar para la época que si no capitulaba tendría que enfrentarse a las consecuencias. Esto llegó a oídos de Morales quien le solicitó a la joven que se retractara y, ante la negativa de ella, fue azotada públicamente causándole daño tan profundo que a los pocos años murió, pero no sin antes ver la victoria patriota y la rendición de Morales, su verdugo.

El complejo petroquímico de El Tablazo fue bautizado con el nombre de esta valerosa mujer, Ana María Campos, con el fin de darle la fuerza necesaria para que se convirtiera en un baluarte de nuestra soberanía económica, y no para que terminase como otro elefante blanco símbolo de la administración venezolana del siglo XXI.

Recordemos que: SIN FERTILIZANTES es imposible producir la cantidad de alimentos que necesitamos para satisfacer los requerimientos de la población.

En Amazon está a la venta el libro del autor: “Fertilidad de suelos y su manejo en la agricultura venezolana”. Tiene información muy útil para mejorar la práctica de fertilización de los cultivos, con miras a una mayor productividad y a un mejor trato a los suelos y al ambiente en general.

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Prensa digital

Macroeconómicas estimadas

Inflación

  1. Inflación durante los 12 meses terminados en septiembre de 2017 = 1.081%
  2. Inflación estimada para el año entero 2017 = 1.438%
  3. Inflación estimada para el año entero 2018 = 4.700%

Dólar en el mercado paralelo

  1. $ en el mercado paralelo estimado para 12/31/2017 = 57.000
  2. $ en el mercado paralelo estimado para 12/31/2018 = 624.000 !Sí!!! Seis cientos veinticuatro mil bolívares!

Caída del PIB

  1. Caída del PIB en el 2016 = 15%
  2. Caída estimada del PIB en 2017 = 14%
  3. Caída proyectada del PIB en 2018 = 24%

Se espera que Venezuela entre en hiperinflación en 4° trimestre de 2017

Por tal motivo remito un breve resumen de los puntos más importantes;

  1. Venezuela ha estado en los 10 primeros lugares de inflación más alta del mundo, durante los últimos 15 años, liderando los últimos 3 años (y seguramente liderará el 2018)
  2. La inflación estimada para el 2017 cercana a los 1.133% con una contracción económica de -12%
  3. Inflación estimada para 2018 puede variar de 2.100% a 3.000%, con una contracción económica de -5%.
  4. El país nunca había tenido 4 años consecutivos de recesión económica (2014, 2015, 2016 y 2017), con muchas posibilidades que el 2018 sea el quinto año consecutivo de contracción económica.
  5. En los últimos 20 años el país recibió la menor cantidad de inversión extranjera de todos los países latinoamericanos. Esta inversión extranjera dirigida mayoritariamente al sector petrolero.
  6. Continuará la pulverización del salario y del poder adquisitivo de los trabajadores por los altos niveles de inflación.
  7. 82% del país no tiene acceso a la cesta básica alimentaria.
  8. El dólar paralelo mantendrá su tendencia alcista, principalmente por la inyección de bolívares del BCV. Es inevitable. El techo no existe en este mercado. Las variaciones en el mercado paralelo ocurren por manipulaciones de un grupo y seguirán ocurriendo.
  9. Disminución de la producción petrolera se agravará en el 2018, lo que provocará menos ingresos de divisas por petróleo. No se espera un alza importante en el precio del petróleo para el próximo año.
  10. Se espera que el país pueda cumplir con los compromisos de pago de deuda externa hasta el 2018, sacrificando al mercado nacional. Después del 2018 estará muy complicado el pago de deuda externa, por tal motivo Venezuela tiene el riesgo país más alto de Latinoamérica.
  11. Los próximos 24 meses representan un periodo para sobrevivir. Siempre que en Diciembre 2018 se logre cambio político y la aplicación de medidas económicas correctivas.

Consideraciones políticas

Venezuela sigue siendo un país atractivo para realizar inversiones extranjeras de envergadura; sin embargo, deben darse las 3 siguientes condiciones principales.

  1. Cambio político del Gobierno Nacional.
  2. Aplicación de medidas económicas correctivas serias (desmontaje: control cambiario, control de precio. Autonomía BCV)
  3. Fortaleza del nuevo equipo gobierno para mantener estas medidas económicas por un periodo de 5 años. (acuerdo político nacional)

Recomendaciones para las empresas:

  1. Tomar medidas de protección económica. (mantener el precio de venta a equivalencia dólar)
  2. Con los niveles de inflación actuales y estimados para 2018, todavía con aplicación de medidas correctivas a principios del 2019 la inflación podría ser controlada en un tiempo aproximado de 4 años.
  3. Importancia en el flujo de caja. Rotación de inventarios.
  4. Mantener la capacidad de producción y de manufactura operativas.
  5. Investigar oportunidades de negocios de las nuevas necesidades de la población.
  6. Ofrecer productos accesibles para el mayor segmento del mercado que están viendo afectado sus niveles de ingresos por la inflación.
  7. Los análisis de retornos de las inversiones deben ser calculadas en moneda extranjera al tipo del cambio paralelo.
  8. Tomar previsiones de la solidez financiera de algunos bancos para el 2018.
  9. Participación en los “pocos” mercados de alta renta en el sector construcción (alternativa contra la inflación, adicional a $)
  10. Estudiar “atreverse” a posibilidades de exportación para generación de divisas.

Al finalizar el foro, el Eco. José Manuel Puente, destacó la alta posibilidad de poder revertir toda esta complicada situación económica y conseguir soluciones a todos los problemas mencionados que afectan a los venezolanos. Muchos países latinoamericanos pasaron por situaciones similares y peores en años anteriores, pero con liderazgo correcto y políticas públicas serias, pudieron convertirse en economías de crecimiento beneficiando a sus habitantes (Perú, Bolivia, Colombia); también se destacó que Venezuela cuenta con el 25% del petróleo del mundo y que todavía hay interés en realizar importantes inversiones en este sector, siendo este rubro el principal apoyo para la recuperación económica. El expositor también expresó la oportunidad que se presenta para las empresas que logren mantenerse a pesar de la crisis que atraviesa el país y estén para el inicio de la recuperación económica, por eso mencionó en reiteradas ocasiones la necesidad de realizar planes de “sobrevivencia” en las empresas para los próximos 2 años, en vista de las proyecciones económicas, manteniéndonos siempre informados del entorno político y económico para realizar ajustes.

Noticias Venezuela. Extra

23 de octubre de 2017

https://noticiasvenezuela.info/2017/10/iesa-celebro-el-foro-para-analizar-l-colapso-economico-de-venezuela/

Las conclusiones sorprenden, porque consideran que Venezuela sigue siendo un país atractivo para las inversiones si se libera la economía y hay un cambio radical en la conducción del gobierno, acompañada de seguridades jurídicas y políticas para el inversionista, sea extranjero o venezolano.

http://revistazeta.net/2017/10/27/dice-foro-del-iesa/

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​José E. Rodríguez Rojas

Los gremios agrícolas, actuando como buscadores de renta, presionan por aumentos de precios agrícolas por encima de la inflación lo cual se traduce en un encarecimiento de los alimentos que, como grupo, constituyen el ítem más importante del gasto de los consumidores pobres, que son la mayoría en un país como Venezuela. Este encarecimiento deteriora el bienestar de los consumidores al limitar su acceso a la canasta alimentaria.

La economía agrícola ha abordado el análisis de las organizaciones gremiales agrícolas como buscadores de renta (rent seekers), desarrollando un área denominada “Economía política de la protección agrícola” que se ha nutrido de diversas fuentes pero siempre considerando la economía como una de las corrientes principales de las cuales ha abrevado. En esta perspectiva, los grupos de interés como los gremios agrícolas, invierten en campañas electorales de políticos que persiguen ser elegidos como miembros del congreso o incluso como presidentes, esperando que en retorno los políticos al ser elegidos ayuden a que el cabildeo de estos grupos, en procura de subsidios o aumentos de precios sea exitoso. En esta labor, las asociaciones agrícolas se posicionan en los ministerios de agricultura y a partir de allí presionan por la aprobación de políticas favorables a sus intereses. Los gremios agrícolas europeos, por ejemplo, han logrado este posicionamiento a nivel regional, nacional y a nivel de los organismos comunitarios en Bruselas. Gracias al cabildeo político y a su posicionamiento institucional han conseguido la aprobación de la Política Agrícola Comunitaria (PAC) que ha encarnado una política de protección a la agricultura y de subsidio a las exportaciones agrícolas.

Los subsidios y aumentos de precios que obtienen los gremios agrícolas al final son costeados por los consumidores, por medio de impuestos que financian al gobierno y sus políticas o al comprar alimentos. En consecuencia, los economistas califican a estos subsidios o aumentos de precios como transferencias de renta o ingreso de los consumidores a los productores. Las organizaciones gremiales agrícolas, al perseguir la aprobación de estas transferencias son vistas, como ya se ha dicho, como buscadores de renta (rent seekers). En esta perspectiva, las políticas agrícolas son el resultado del proceso de búsquedas de rentas de los gremios. La actividad de búsqueda de rentas de estas organizaciones no tiene un impacto negativo en el bienestar de los consumidores europeos pues el peso de los alimentos en el gasto de una familia es muy bajo. En contraste, en los países en donde la mayoría de los consumidores son pobres como Venezuela, la búsqueda de rentas impacta negativamente el bienestar de los consumidores y limita el acceso de estos a la canasta alimentaria pues el peso de los alimentos es el ítem más importante del gasto familiar.

Los gremios agrícolas venezolanos se organizaron electoralmente como partido y participaron en la campaña electoral de 1999 apoyando al ex presidente Chávez. Al llegar el chavismo al poder, los gremios adquirieron gran influencia, logrando introducir su concepción de la seguridad alimentaria en la Constitución de 1999. También fueron exitosos como buscadores de renta; el maíz el rubro alrededor del cual se nuclearon los buscadores de renta, logró aumentos de precios por encima de la inflación durante casi una década, a pesar de que ello contribuyó a aumentar las presiones inflacionarias, deteriorando el bienestar de los consumidores.

El profesor de la UCV Arnaldo Badillo en su libro “Política de precios agrícolas en Venezuela. Teoría y Vivencias” pronosticó que la luna de miel entre el régimen chavista y los gremios agrícolas en algún momento finiquitaría, pues era una alianza contra natura, dado los intereses contradictorios de la base electoral del chavismo (los consumidores pobres) y los gremios agrícolas como buscadores de renta. Esta cohabitación fue factible gracias a que los ingresos extraordinarios del petróleo hicieron posible una política alimentaria orientada a subsidiar a los consumidores de bajos ingresos a través del programa Mercal, el cual era abastecido fundamentalmente con importaciones realizadas con dólares preferenciales, lo que suponía un subsidio cambiario. Este programa que implicaba un sesgo con el propósito de beneficiar a los consumidores urbanos de bajos recursos, permitía proteger a estos del impacto de las políticas de precios agrícolas que buscaban satisfacer las expectativas de los buscadores de renta.

Sin embargo, al final la predicción del profesor Badillo se hizo realidad, en la medida que los precios petroleros colapsaron y los ingresos extraordinarios se desvanecieron, los programas alimentarios y sociales redujeron su cobertura, y fue imposible proteger a los consumidores de los efectos de los elevados precios que los gremios agrícolas demandaban. La política de control de precios se radicalizó reduciendo los márgenes de beneficio de los productores agrícolas, lo que aunado a la escasez de semillas y otros insumos terminó por generar una debacle en la producción de cereales y en la agricultura en general.

Nota: este escrito es una síntesis parcial de un artículo de mayor alcance del autor que aspira ser publicado en una revista especializada en el área. La versión completa del mismo está disponible en el repositorio institucional saber UCV: www.saber.ucv. El título del artículo es: “Políticas agrícolas, buscadores de renta y seguridad alimentaria en Venezuela en el periodo 1973-2012”.

Profesor UCV

josenri2@gmail.com

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La mujer se asomó a la ventana. Tenía puesta una bata sencilla, sin mangas. Aunque no se le veían, podían adivinarse unas chancletas de plástico medio desencajadas debajo de sus pies. Su cabello se desordenaba apenas hasta el cuello. Su rostro estaba cruzado por una mueca que, con dificultad, contenía un alarido. Lo aguantó durante pocos segundos. La mujer se asomó a la ventana y lanzó un grito: ¡que se vayan todos a la mierda! Y sin que le faltara el aire prosiguió: ¡que se vayan todos al mismísimo carajo! ¡Son unos farsantes, unos sinvergüenzas, unos grandes coño e madres! Sus palabras se colaron entre las casas y las veredas, retumbaron en los escalones, siguieron sonando más allá, a lo lejos. Luego hubo un silencio tenso, irritado. Una rabia muda.

El desespero ya no necesitan nombres. Hay muchos destinos para la indignación en este tiempo, en este mapa ¿Cómo puede sentirse cualquier venezolano cuando ve cómo Maduro nombra a sus candidatos derrotados como “protectores” de los Estados donde fueron, democráticamente, rechazados? ¿Qué siente el ciudadano común cuando escucha a Henry Ramos Allup tratando de disfrazar sus maniobras, mintiendo, pretendiendo salirse por la tangente con juegos de palabras? Cualquiera siente exasperación. Siente dolor, humillación. Siente impotencia. La política se ha convertido en una ficción muy violenta.

¿Qué puede representar Tibisay Lucena para la mayoría de los habitantes de este país? La misma figura que obstaculizó e impidió cualquier evento electoral el año pasado es ahora quien, con idéntica serenidad y armonía, facilita y organiza de manera express unos comicios para el próximo mes de diciembre. En su actitud no solo hay engaño, la voluntad de intervenir a favor del poder los procesos electorales, sino también hay cinismo. El cinismo del fariseo que, cuando comete un delito, actúa como si estuviera ejecutando una virtud. El CNE no representa ni protege a la ciudadanía. El CNE ni siquiera ya se representa a sí mismo. Ha perdido cualquier majestad institucional. Es absurdo que, después de todo lo ocurrido, la oposición se plantee –tan siquiera- participar o no en una nueva elección. El fraude ya ha quedado expuesto, de manera evidente. El fraude ya es un modo de producción. Es la única suma que tiene el gobierno, la manera de contarnos y de someternos.

Hasta ahora, el principal elemento de la ANC ha sido, en la práctica, proponer la eliminación de la democracia protagónica y participativa de nuestra Constitución. El nuevo modelo del oficialismo es otro. Más opaco, más chantajista, más extorsionador. La acción contra Guanipa en Zulia es zarpazo salvaje en contra del poder del pueblo. En el fondo, el oficialismo, por iniciativa propia, se está encargando de decirle al mundo que este gobierno no es democrático porque –precisamente- suprime o pervierte los mecanismos democráticos para poder cambiarlo. Y, mientras esto sucede, mienten. Todo el tiempo. Siguen hundiéndose, y hundiendo al país, en un engaño sin límites, en una estafa suicida. Elvis Amoroso, hace pocos días, aseguró que si no existiera Dólar Today “los venezolanos comeríamos lomito todos los días”.

Esta semana leí dos artículos extraordinarios sobre este mismo tema. Un magnífico y puntual recuento del historial de mentiras oficialistas escrito por Sebastiana Barráez y un agudo texto donde José Rafael Herrera nos recuerda que, en la política, “decir la verdad es una cuestión absolutamente necesaria”. Es inevitable. La versión oficialista de la vida, además, se empeña en producir fantasías enloquecidas. Nunca antes un gobierno estuvo tan separado de las necesidades reales de la gente. La oposición está obligada a deslindarse. La oposición tiene el desafío de la transparencia. ¿Cuánto niños mueren por desnutrición este domingo en Venezuela?

Una mujer se asoma a la ventana y lanza un grito.

Fotografía de Helena Carpio

Prodavinci.| 29 de octubre, 2017

http://prodavinci.com/blogs/un-grito-por-alberto-barrera-tyszka/?platfor...

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Américo Martín

Los debates, al igual que los contratos, deberían someterse al principio de la buena fe. “Deberían”, es lo que he dicho, porque los de nuestro tiempo parecen guiados por la mala. Pero dejemos eso y encaremos las contradicciones que desvían de cauce los que se han encendido en nuestros días, particularmente los relacionados con el destino marcado del gobierno de Maduro, el vapuleado de la MUD y el de quienes desesperan por abrirse paso a codazos para imponer una nueva dirección opositora sobre los escombros de la unidad.

Lo primero que se espera de los flamantes líderes es su oferta política, alrededor de la cual agruparse con la esperanza de convertirla en fuerza real susceptible de resolver las muchas tareas que le den carne, nervios y sangre a la creatura, si no quieren reproducir el Frankenstein de Mary Shelley. Tendrían quizá su oportunidad, dado que la abulia parece haber invadido a la MUD. Sus líderes no defienden lo que hacen, no obstante haber sido la única forma de unidad que palpita sobre la arena, la única que hace cosas importantes o no, pero las hace, y por eso es la que conduce procesos electorales y gestiones internacionales, incluyendo complicados consensos y exitosas primarias. Su desempeño transcurre bajo el sañudo ataque oficialista, que ha presenciado la metamorfosis de la oposición en mayoría nacional, tras una sucesión de llamativos logros de la MUD.

Insólito es el ataque persistente e implacable proveniente de la propia acera opositora, precisamente en el momento de mayor precariedad del gobierno. A ratos invocan el derecho a la crítica, que nadie podría regatearles, porque la situación es complejísima y la MUD no es precisamente un dechado de virtudes. El problema es el curso enigmático de esas legítimas críticas. En la práctica, ambas ofensivas han confluido, se inter ayudan en el curso de la feroz misión de destruir el objetivo común, que por cierto ha contribuido a su desgracia por desarmonía interior.

En las supuestamente novedosas propuestas que pueden pescarse resaltan, una, referida al objetivo y otra, a los métodos. Se casaron con la “abstención” usando argumentos puramente éticos y precariamente políticos. Nunca entendieron que el voto, burlado o no, activaría a la oposición, y pondría al gobierno contra su consciencia, precisamente cuando la solidaridad mundial con la democracia venezolana crece como la espuma. Abstención siempre fue quedarse en casa, retirarse del juego con la inflada dignidad de duques ofendidos, rumbo al sofá doméstico. ¡Y sin el consuelo de denunciar fraude! pues tal aparece cuando te roban el voto, no cuando lo regalas.

Y en cuanto a los métodos, la hiperbólica calle-calle. Probado está que la calle no se sostiene indefinidamente como tampoco el paro-paro. Desde Espartaco, se desgastan con el uso. Si se busca melodía y no aburrida monotonía, el piano ha de tocarse con los diez dedos.

No espero pomposos programas sino políticas realistas, no espero berrinches exaltados sino hechos emanados de cabezas frías, para saber a qué atenerme con el nuevo paquete…. de San Nicolás.

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Lester L. López O.

Apreciación de la situación política # 125

Los hechos y la realidad socio política de nuestro país demuestran, cada día más, que para salir del régimen y su nefastas consecuencias se deberá llegar a una negociación que implique garantías de cumplimiento y satisfaga condiciones mínimas para ambas partes.

A la oposición democrática (o alguno de sus factores políticos) luego de “la salida” del 2014 y los cuatro meses de la “primavera criolla” de este 2017, debió de haberle quedado claro que con balas no salía el gobierno por el simple hecho de que las balas las tiene el propio gobierno y dificilmente se iban a voltear contra el, por lo menos en las condiciones actuales. Si las aspiraciones de este sector opositor era un pronunciamiento militar desconociendo al régimen y así forzar su salida, no tomaron en cuenta que los militares no van a dar un salto al vacio, como en el 2002, cuando una vez renunciado el ahora difunto eterno, la oposición de entonces – casi todos en ejercicio todavía- los dejaron colgados de la brocha al no asumir responsabilidades y funciones de gobierno, el resto es historia.

El otro sector opositor, el de la vía electoral y con votos, luego de muy pocas “deliberaciones” decidió, obnubilados y engolosinado por las encuestas de opinión pocas favorables al gobierno, aceptar el nuevo “reto” de ganar la mayoría de las gobernaciones a pesar de los obstáculos y el fraude continuado que venía fraguando con antelación la agencia electoral del régimen. Los resultados, poco favorables a la oposición democrática como ya se sabe, tambien demostraron que a pesar del voluntarismo, la organización, los llamados a votar, las movilizaciones y operaciones galopes, no siempre pueden vencer a la organización fraudulenta que se ideó para estas elecciones y las próximas por venir. Pero además, y por si acaso, a los que lograron ganar, inmediatamente le quitaron las policias y otras atribuciones estadales, le crearon un protector regional y para que asuman sus funciones tienen que reconocer a la fraudulenta ANC. Al final, los “espacios políticos “ ganados son difíciles de identificar en términos prácticos y tampoco significan un avance importante para resolver las penurias de los venezolanos, todas originadas por el gobierno central, el verdadero problema.

Se hace evidente entonces, como se mencionó al inicio, que la vía que queda es sentarse, sin complejos y bien preparados, en una mesa de negociación con presencia y garantes internacionales cuyo objetivo no puede ser otro que fijar unas condiciones aceptables para que el régimen entregue el poder, ya sea por medio de unas elecciones presidenciales adelantadas para elegir un gobierno de transición por un periodo de tiempo perentorio acordado entre las partes – no mayor de dos años- cuya función principal sería crear un mínimo de credibilidad y compromiso para recibir ayuda financiera internacional y comenzar a ordenar la economía nacional, elegir un nuevo CNE y crear las condiciones electorales necesarias para efectuar unas elecciones presidenciales donde cada partido político, o coalición de ellos, pueda presentar sus propios candidatos, donde la persona que preside el gobierno de transición no puede aspirar a reelegirse y la liberación de los presos políticos, especialmente aquellos que aun no tienen ninguna sentencia firme, no hayan sido procesados por sus tribunales naturales o se les haya violado el debido proceso.

La, por ahora, golpeada unidad democrática, debe entender que de estas negociaciones hay suficientes antecedentes en la historia política contemporánea que se han conducido con éxito con los líderes adecuados, también que aunque el pasado evento electoral favoreció al gobierno, ha estado muy lejos de fortalecerlo como para que se niegue a sentarse en una mesa de negociaciones, antes por el contrario, ha quedado con mayor evidencia en la comunidad internacional su carácter dictatorial, fraudulento y falta de escrúpulos para cometer cualquier felonía que le interese, peor aún, y esto será definitorio, el nivel de rechazo a la pésima gestión gubernamental que tenía antes del 15-O se mantiene inalterable y para fin de año, al igual que la inflación, habrá aumentado aún más.

La diringencia opositora, también debe entender que la única unidad posible debe ser en torno a este proceso de negociación para cambiar de gobierno exclusivamente y lograr una transición democrática. La unidad para convivir, o cohabitar, con este régimen no puede ser una opción si quieren recuperar el favor de los venezolanos.

@lesterllopezo

28/10/17

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