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Opinión

​José E. Rodríguez Rojas

Los países de América Latina han desarrollado, desde hace varias décadas, una relación con los Estados Unidos que oscila entre alianzas comerciales y políticas de diverso orden, como en el caso de Chile, Colombia, Perú, República Dominicana y México, o un régimen de tolerancia mutua como en el caso de los países de la llamada alianza bolivariana. Incluso Cuba ha iniciado un proceso de acercamiento hacia el coloso del norte, a fin de incrementar el turismo estadounidense hacia la isla y aumentar el flujo de dólares, que el régimen de Raúl Castro necesita desesperadamente ante la caída de la ayuda venezolana.

En el contexto descrito, Colombia ha sido el país que ha llevado a cabo una alianza más franca y estrecha, que se acaba de ratificar en fecha reciente con la reunión entre Trump y Santos, en la cual el polémico presidente de los Estados Unidos le ratifico al colombiano su disposición a continuar el apoyo estadounidense a la lucha contra las drogas y al proceso de paz. La exitosa lucha del gobierno neogranadino contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas ( FARC) no hubiera sido posible sin el apoyo estadunidense, implementado a través del Plan Colombia.

El Plan Colombia se inició en el año 1999 e implicó el apoyo militar y financiero de Estados Unidos a través de asesores, equipos y tecnología y sobre todo de información proveniente de satélites y de labores de espionaje, con el propósito de terminar el conflicto armado y crear una estrategia antidroga. Gracias a este apoyo y a la fuerte determinación de líderes, como el ex presidente Uribe, los colombianos lograron arrinconar a las FARC, la cual no tuvo otra opción que sentarse a la mesa de negociación y acceder a un proceso de paz, que todavía es objeto de polémica entre nuestros apreciados vecinos.

Mientras Colombia, con el apoyo estadunidense enfrentaba militarmente a las FARC, Chávez impulsaba una alianza con la narco guerrilla intentando financiarla en un primer momento, con el propósito de debilitar al gobierno de Uribe y hacer posible un gobierno de las FARC en los territorios “liberados” del vecino país, con el reconocimiento de los países de la llamada alianza bolivariana de naciones. De este modo los militares venezolanos se vieron involucrados con la narco guerrilla y sus negocios, dándoles un apoyo explicito del lado venezolano, por órdenes del presidente.

Una vez elegido Santos, y siendo evidente la derrota de la guerrilla, el astuto presidente colombiano convence al obsesionado Chávez, que lo más conveniente para su prestigio y liderazgo internacional era sentar a las FARC a la mesa de negociación y aupar el proceso de paz, por lo cual podría incluso ser merecedor del Premio Nobel de la Paz. Ante tal perspectiva, Chávez accede a impulsar las negociaciones, dejando colgados a sus aliados. Sin embargo, el daño estaba hecho, pues la relación de los militares venezolanos con la narco guerrilla ya era un hecho, lo que posibilitó que ésta utilizara el territorio venezolano como área de descanso y recuperación para sus maltratadas tropas, y como vía de transito para la droga dirigida a Estados Unidos y Europa, custodiada por los militares venezolanos.

La participación de militares venezolanos en el tráfico de droga ha llevado al gobierno estadounidense a acusar y sancionar a varios altos mandos militares. Estas acusaciones y sanciones se han extendido a miembros del alto gobierno como el Vicepresidente de la República. La detención y posterior juicio de dos sobrinos de la primera dama revelan hasta que punto la narco guerrilla ha sido exitosa en su tarea de penetración de las instancias militares y gubernamentales venezolanas.

En consecuencia, mientras Santos estrechaba la mano de Trump ratificando la alianza de Colombia y Estados Unidos, el presidente Maduro insultaba al mandatario estadounidense solicitándole que sacara sus cochinas manos de Venezuela, en respuesta a las sanciones que el Departamento del Tesoro había impuesto a los miembros del TSJ, por usurpar las funciones de la Asamblea Nacional.

En un artículo reciente que trata de analizar las realidades del poder en Venezuela Moisés Naím señala que el presidente Maduro es un títere de tres mafias que son las que realmente deciden en el país. Una de esas mafias es la de los narcotraficantes. Señala Naim “Que ellos constituyen el otro gran poder que hace que Maduro no importe mucho. Venezuela es hoy una de las principales rutas de la droga a los Estados Unidos y Europa. Esto significa que hay miles de millones de dólares en juego y que en el país opera una vasta red de personas y organizaciones que controlan ese comercio ilícito y la enorme cantidad de dinero que genera. Según las autoridades estadounidenses, una de esas personas es el Vicepresidente Tareck El Aissami, así como un buen número de militares y de familiares y socios de la oligarquía chavista”.

La gran mayoría de los países de América Latina mantienen una relación con los Estados Unidos que implica alianzas de diverso orden. En esas alianzas la lucha contra las organizaciones delictivas que giran alrededor del tráfico de drogas es una de las vertientes de mayor peso. Nuestros vecinos, como Colombia, han estrechado vínculos con los Estados Unidos a fin de reafirmar sus compromisos en esta dirección, conduciendo al país a una mayor estabilidad y menor nivel de violencia. En este contexto el gobierno de Venezuela luce entrampado con el narcotráfico, manteniendo un estéril enfrentamiento con los Estados Unidos, que lo ha conducido a un progresivo aislamiento de sus vecinos latinoamericanos.

Profesor UCV

josenri2@gmail.com

 4 min


Carlos Balladares

¿Por qué tendemos a ser indiferentes ante los pequeños o grandes problemas de la humanidad (de cada persona cercana o no)? Es la pregunta que me hago ante la grave crisis que padece mi país, en especial desde que se inició este nuevo ciclo de protestas pacíficas en contra de la “ruptura del orden constitucional” (Fiscal de la República dixit) que generó el Tribunal Supremo de Justicia en alianza con Maduro y todo el Estado-partido PSUV. Me abruma que ante tanto mal (inseguridad, destrucción de la economía y las libertades en especial la electoral, hambre de la mayor parte de la población, represión desmedida generando: muertos, heridos y presos) muchos sigan como si nada, y ante la necesaria participación política te digan: “si no trabajo no como”. No entienden que este régimen ha hecho que el trabajo no te baste para comer ni siquiera teniendo varios empleos, ¿y dónde quedan las palabras de Jesús: “no solo de pan vive el hombre”? La ciudad en cuestión de pocas cuadras puede mostrar dos mundos diametralmente opuestos: en un lado bombas lacrimógenas y perdigones contra manifestantes y en la otra gente caminando como si nada ¡¿Es que no les importa que en el país se termine de imponer por medio de una falsa constituyente un “sistema totalitario, militarista, policial, violento y represor, que ha originado los males que hoy padece nuestro país” (Comunicado de la Presidencia de la Conferencia Episcopal de Venezuela: “No reformar la Constitución sino cumplirla”, 05-05-2017)?! Es una pregunta que nuestra conciencia no puede demorar en responder.

Es posible que al evaluar nuestra participación política algunos sean dominados más por el temor que por el miedo. Son muchos los que dependen del Estado para comer, y otro tanto con fundamento teme por su vida y la de los suyos. Se dice fácil, lo sé, pero cada quien deberá luchar con sus angustias y reconocer el hecho que los males que nos ofrece una “ideología del mal” (Juan Pablo II dixit) en su consolidación son mucho peores que los que hoy padecemos. Porque la meta final de dichas doctrinas son la esclavitud de cada gobernado. Toda organización privada, todo ámbito íntimo desaparece ante la avasalladora presencia del Estado que al final se reduce al gran líder iluminado. La verdad se relativiza ante el poder. Nuestra indiferencia no nos salvará. Son palabras duras pero la historia – en especial la del siglo XX – está llena de ejemplos aleccionadores. No dejemos de escuchar sus advertencias y actuar para prevenir el mal.

Otro argumento muy repetido para no “poner el hombro” es pensar: “¿qué puedo aportar yo? Es imposible cambiar la historia con mi pequeñez, desde mi soledad y mi falta de poder. Uno más en una marcha, un voto más, una opinión más en medio de tantos. Si me quedo en casa nadie notará mi ausencia.” Si todos pensaran así los grandes cambios nunca se habrían logrado. ¡La verdad es que sí podemos hacer y mucho! La dignidad de la persona humana, su originalidad hace que cada aporte valga, incluso en los movimientos de masas. Pero me atrevería a decir una sinvergüenzura: en algunas momentos de la historia a veces nos toca solo “hacer bulto”, ser repetidores de una consigna, correr la voz, animar a los demás. Pero si algo te impide no estar allí, se puede hacer muchas cosas para apoyar la meta y hoy las redes sociales lo facilitan mucho más. Todos podemos y debemos aportar algo por pequeño que sea para el triunfo del Bien.

Y finalmente no podemos olvidar que de algún modo cada uno se percibe como el centro del universo, en realidad es uno muy pequeño: el que gira alrededor de nuestro día a día; pero para nosotros tiene una gran importancia. Si nos valoramos tanto ¿cómo podemos desvalorizar nuestro papel en la historia de nuestra familia, nuestros amigos e instituciones donde desarrollamos el trabajo y el estudio, nuestra ciudad y país? ¿cómo no pensaremos en el lugar que ocuparemos en la historia? ¿cómo nos recordarán? Cuando pienso en el futuro y me veo – con el favor de Dios – contándole a mis seres queridos (en especial los que hoy son niños o todavía no han nacido) estos tiempos terribles que vivimos, yo no quiero tener que decirles que fui indiferente o peor aún: que estuve del lado de los opresores. Que digan de nosotros lo que relata San Mateo en torno a las palabras de San Pedro: “aunque todos te abandonen Señor, yo nunca lo haré”; que es lo mismo que decir que ante el mal nosotros preferimos decir: ¡No!

@profeballa

 3 min


Carlos Raúl Hernández

La Fiscal Ortega matiza la situación política. Con serenidad, sin estruendo ni destemplanzas, devuelve a la Fiscalía funciones que le corresponden en un país civilizado. Su sex-appeal político basa en que lleva las palabras hasta el borde, con sutil toque de pudor, y no se extralimita como es la regla por aquí. Asume sus funciones como sus colegas en Perú, Salvador o Argentina, por no decir Brasil donde los poderes, luego de decapitar a la Presidenta, están a punto de detonar el más grande escándalo de corrupción en la historia latinoamericana. El proceso Odebrecht, la primera gran multinacional socialista del continente será medalla de oro de corrupción continental y se coloca en competitividad con las grandes pestilencias del mundo. Casi todos los países de la región serán afectados cuando estalle el escándalo.

El caso lo construye pacientemente el Ministerio Público de Brasil en una pesquisa que ya lleva dos años. A la Fiscal de Venezuela la tienen sitiada, los organismos regulares le niegan información sobre brutalidades contra la ciudadanía durante la movilización por elecciones generales 2017, pero ella la recibe por los caminos verdes. Así pudo desbaratar los falsos números de heridos y detenidos en las movilizaciones, y la endeble coartada en el caso del estudiante asesinado por impacto de una lacrimógena en el pecho. Algunos de su bando comienzan a infamarla, pero dentro y fuera del país su imagen crece y se convierte en efigie de equilibrio y sensatez, virtudes tan escasas en el sistema político como los diamantes. La opinión que emitió sobre el proceso constituyente fue meramente política, pero sabemos que desde el punto de vista jurídico la propuesta es un ornitorrinco.

Sin mañana
“Ud. que se hace el copete y yo que se lo rebajo” dice Florentino. Le baja el copete al gobierno al increparlo con lo que piensa la mayoría de los bolivarianos, a los que pretenden tocarles su Constitución, su vellocino de oro. Ella tiene a favor ser una figura histórica del chavismo, pertenecer al inner circle de Chávez, gozar de amplio respeto en la FF.AA, y quién sabe si se exagera al pensar que uno de los fines principales de la tal constituyente es desaparecerla de la cartografía. El balance de los estrategas del gobierno los conduce a una peligrosa jactancia por sus victorias fácticas frente a los gestos de sacarlos desde 2014 con movilizaciones de calle, derivadas en guarimbas. Les ardía la ponzoña por el ascenso sostenido de las fuerzas opositoras, que alcanzó una mayoría demoledora el 5D. Hablan de “sacarse el clavo” con la constituyente. Según Mario Puzzo “odiar al enemigo quita frialdad para derrotarlo”.

La rabia les nubla el pensamiento estratégico y les hace ver las cosas con visión de pollito, grano a grano, hormiga por hormiga. Ciertamente se han lucido hasta ahora al abatir tan grande amenaza estratégica que pondría en jaque hasta la Quinta Flota de EEUU civiles en las calles y muchachos en escaramuza con la GN, y por eso asombra que haya tantas bajas como en combates de guerras regulares. Pero deberían saber que pese a tales victorias sobre no-amenazas, navegan el Andrea Doria y ganan altercados menudos mientras la estructura de la nave colapsó. Crece la ingobernabilidad porque no saben, ni les interesa qué hacer con el hambre generalizada, y aunque logren gloriosas victorias militares contra estudiantes y amas de casa armados del 350, el río de rabia truena, salvo en un pequeñísimo sector de privilegiados. No hay mañana.

Pedro Navaja, matón de esquina…
Los complicados meandros de esa caricatura llamada constituyente, peligrosa porque se hace real como los pulp fiction japoneses de Tarantino, llevarán la oposición a abstenerse. Y no por falta de ductilidades que apunten a los movimientos reales de la política y desdeñen las ideas fijas, sino porque está concebida para que solo participen los camaradas. Pero alguien debería estar atento porque pueden presentarse catalizadores, fenómenos que induzcan interesantes sorpresas, en virtud de la falla geológica que resquebraja los fundamentos del gobierno. Es posible que el desengaño chavista se haga sentir y le dé algunas sorpresas desagradables al gobierno. Los esfuerzos por hacer cada vez más excluyentes las condiciones de la “constituyente” la harán posiblemente el episodio más grotesco de la política venezolana y sus costos serán incalculables. En el lenguaje político había una pintoresca categoría: los submarinos.

En procesos de votación, militantes de una tendencia se hacían elegir delegados en las listas de la opuesta. En el triunfo de Chávez en 1998 el submarinismo se hizo épico. Los partidos del status, AD, PV, Copei, con las operaciones electorales acarreaban sus electores a las mesas, solo para que terminaran votando por “el comandante”. En este caso el REP es desconocido, lo decide el gobierno, pero pueden llevarse sorpresas. Una de las leyes de la termodinámica dice que no hay espacios vacíos en el universo y que el lugar de un cuerpo ausente lo ocupa otro. Hay que estar atentos ante la posibilidad de que nazca una nueva tendencia crítica en el chavismo, porque otros de sus grupos disidentes lucen integristas, mormones, hablan un lenguaje que los divorcia de su base natural y eso pudiera condenarlos a la grupusculización. La constituyente privada parece una lápida.

@CarlosRaulHer

 4 min


María Gabriela Sifontes

NO HAY PAPEL PARA LOS MEDIOS IMPRESOS

Como si se tratara de una ruleta rusa, los medios impresos en el país han tenido que sortear la falta de papel. Cerrar sus puertas o cambiar su “esquema de publicación” (diario a semanario) han sido algunas de las medidas a las que han sido obligados estos últimos años y en la cual TalCual no ha estado exento.

De acuerdo a los registros realizados por Espacio Público, desde septiembre de 2013 diez diarios y una revista han dejado de imprimirse por falta de papel. Pero el problema no termina allí y actualmente 12 periódicos y una revista continúan con problemas para circular colocando de esta manera a 18 diarios en riesgo inminente de cierre.

En el país la venta y distribución de papel periódico está en manos de la empresa estatal Complejo Editorial Alfredo Maneiro (CEAM), un monopolio que de manera discrecional decide cuánto y a quién se le entrega la materia prima.

LIBERTAD DE PRENSA, AGRESIONES Y ATAQUES
La seguridad y el respeto al libre trabajo de los periodistas ha sido violentado en los últimos años en el país. Un informe publicado en 2017 y elaborado por Reporteros sin Fronteras, señala que el país cayó 21 puestos en el Índice de Libertad de Prensa ubicándose de esta manera en el puesto 137 de 180 países.

Por su parte, el presidente Nicolás Maduro ha reiterado en varias ocasiones que en el país se lleva a cabo una “guerra mediática”, una acción que ha reforzado el tenso clima con el que laboran los comunicadores, en particular desde la crisis política y económica que comenzó en 2016.

En este contexto, el Gobierno mantiene un fuerte control de la información y con frecuencia expulsa del territorio a periodistas extranjeros. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) denunció que el pasado 20 de marzo se detuvo y luego se expulsó del país a periodistas de la cadena BBC Mundo, quienes transmitían desde la cárcel militar de Ramo Verde, estado Miranda, las condiciones de reclusión del dirigente de Primero Justicia (PJ), Leopoldo López.

DEMANDAS A MEDIOS
Tener una línea editorial diferente se ha vuelto un arma de doble filo para cualquier medio en Venezuela. Redactar lo que acontece en el país, es casi una boleta segura de sanciones o demandas. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha condenado en múltiples ocasiones las demandas judiciales interpuestas contra varios medios.

TalCual, El Nacional y La Patilla han sido algunos de los blancos de las demandas interpuestas por funcionarios del Gobierno. Esta acción permitió que el 21 de marzo se iniciara un proceso en el que se le prohibía la salida del país a 22 directivos de los mencionados medios.

COMPRAS A MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Se sigue casi siempre el mismo patrón; compran un medio de comunicación en el país y nunca o casi nunca se sabe quiénes son los nuevos propietarios. Una investigación del Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) señala que la compra es crítica para comprender cómo opera la censura en Venezuela.

La adquisición de medios registrada en los últimos cinco años determinó una forma de censura y autocensura en el ejercicio del periodismo, según la investigación.

El diario Notitarde, vendido en el mes de enero de 2015, es una muestra fiel de ello, luego de que censurara una nota informativa, redactada por la periodista Ketherine Ledo, sobre el hostigamiento y la detención del que fue víctima el equipo reporteril del medio regional.

RADIOS CERRADAS
La Comisión Nacional de Telecomunicación (Conatel) pareciera jugar el papel de verdugo cuando de retirar concesiones se trata. El presidente del Colegio Nacional de Periodistas (CNP) Tinedo Guía recientemente alertó sobre una escalada de la censura mediante el cierre de varias emisoras de radio del país.

“El gobierno utiliza a Conatel, para cerrar las radios, con el subterfugio de que son clandestinas”, expresó Guía.

Pero la primera oleada de cierre de medios de comunicación inició durante el gobierno del entonces presidente Hugo Chávez, y en la cual 35 emisoras se despidieron del espectro radiofónico.

En la actualidad y bajo el mandato de Nicolás Maduro, la historia no ha sido diferente y en lo que va de año se ha reportado el cierre de más de 7 emisoras, así lo dio a conocer el presidnete del CNP.

TELEVISORAS CERRADAS:
El 27 de mayo de 2007 representó el inicio de la censura en Venezuela. Radio Caracas Televisión (RCTV) fue sacada del aire, luego de que el gobierno del entonces presidente, Hugo Chávez, le negara la renovación de sus concesiones.

Pero el canal no se daría por vencido y comenzaría una nueva etapa adoptando el nombre de RCTV Internacional y migrando a una señal abierta, sin embargo, el Gobierno nuevamente prepararía una estocada y lo sacaría definitivamente de la parrilla el 24 de enero de 2010.

Pero las sanciones no quedaron allí y en la actualidad los canales TV Azteca, El Tiempo y CNN Español, todos estos transmitidos por los servicios de cable que operan en el país, fueron sacados de la parrilla, al considerar que sus contenidos “difaman y distorsionan la verdad”, además de presuntamente atentar contra la paz y la estabilidad democrática del país.

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Lester L. López O.

Comentario de semana

Si algo ha sido desconcertante en estos últimos 50 días de manifestaciones para la mayoría de los venezolanos, es la errática y deshonrosa actuación de los principales voceros de la cúpula militar incluyendo al principal, el ministro de la defensa. Errática por el uso desproporcionado de la fuerza para reprimir a los manifestantes y por la arbitraria decisión de aplicar la justicia militar para actos ostensiblemente de naturaleza civil que no tienen que ver nada con la traición a la patria, ni con supuestas intervenciones extranjeras y de otras índoles, las cuales ya han sido bastantes documentadas por los medios de comunicación social y las redes sociales, también por las diferentes organizaciones defensoras de los derechos humanos que, sin duda alguna, tendrán sus consecuencias legales para los infractores.

La deshonrosa actuación tiene más que ver por el incumplimiento de los deberes militares tipificados en la Ley Orgánica de los Deberes Militares, la cual se fundamenta en la ética, el profesionalismo, la disciplina y especialmente en el honor militar que debe caracterizar a los hombres de uniforme. Sin embargo, estos deberes pareciera que se les ha olvidado, cuando manifiestan públicamente su incondicionalidad a su comandante en jefe y declarando que la fuerza armada nacional es socialista, anti imperialista y profundamente chavista, por lo que no solo ellos violan la Constitución y las leyes, sino que han obligado a sus subalternos a hacerlo. También esto se ha documentado suficientemente.

Hay que recordarle, a estos oficiales, el contenido del juramento que hicieron al recibir el sable de oficiales al momento de su graduación como tales. Para eso conviene recordar el ceremonial correspondiente a la promesa de fidelidad a la bandera:

Una vez recibido el sable de oficial, el Presidente de la República recibía la bandera y a continuación se refería a los graduandos en los siguientes términos:

“¿Prometéis a Dios y a la República, en presencia de la bandera, defender la patria y sus instituciones hasta perder la vida y no abandonar jamás a vuestros superiores?

A lo que se respondía, sacando el sable de la vaina hasta su mitad:

“Sí, lo prometo”.

Luego el Presidente afirma:

“Si así lo hiciereis, mereceréis el bien de la patria, si no, seréis castigados por la ley”

(Acá se encaja totalmente el sable en su vaina, y un corneta interpreta las notas del toque de oración). Al finalizar esta interpretación, el Presidente pronuncia estas palabras:

“Ese toque de oración que acabáis de escuchar os recordará diariamente la promesa que acabáis de prestar”.

De esta manera, muy sencilla, pero evidentemente cargada de contenido, compromiso y genuino patriotismo culmina el juramento.

Conviene también, recordar la primera parte del artículo 328 constitucional:

Artículo 328.

La Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación y asegurar la integridad del espacio geográfico, mediante la defensa militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y la participación activa en el desarrollo nacional, de acuerdo con esta Constitución y con la ley. En el cumplimiento de sus funciones, está al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna.

Como se puede observar, tanto en el juramento de fidelidad a la bandera, como en el artículo referido, no se menciona ni Estado, ni chavismo, ni revolución y ni siquiera al Libertador, tan sólo a la Nación que por concepto se refiere a todos los ciudadanos que conviven en un territorio con comunes razones histórica, culturales e idiosincráticas al que llaman Patria y se identifican bajo una sola Bandera.

Pareciera, entonces, que desde hace mucho tiempo estos oficiales dejaron de escuchar en las mañanas el toque de oración que les recuerda diariamente la promesa que hicieron al momento de jurar fidelidad a la bandera, y tampoco tienen claro lo que es Estado, Nación y Patria.

Están a tiempo de rectificar para que no “…seáis castigado por la ley”.

De los deberes de los militares:

Artículo 22.

…no puede ser militar el cobarde, ni el que carezca de dignidad, pundonor, ni el de relajada conducta, pues mal puede ser guardián de la libertad, honra y defensa de su patria, quien tema al sacrificio y ultraje sus armas con infames vicios.

Gral. Bgda. (Av.) retirado

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La Ley Orgánica del Poder Público Municipal (LOPPM) vigente, a partir del año 2010 introduce a la Comuna como una nueva entidad local, en tal sentido, el artículo 19 identifica como entidades locales a:

1. La comuna.

2. Los distritos metropolitanos.

3. Las áreas metropolitanas.

4. Las parroquias y demarcaciones dentro del territorio del Municipio, tales como la urbanización, el barrio, la aldea y el caserío.

Para la creación de esas entidades locales la LOPPM estableció que es necesario una ley estadal, pero al mismo tiempo, estableció que la Comuna tendría su propia ley, a través de la cual se regularía su conformación y desarrollo.

La Sala Constitucional en su sentencia No.355 de fecha 16 de mayo de 2017, ignorando su dudosa legalidad, intenta reconocer a la Comuna como un actor legítimo del modelo institucional del Estado Venezolano.

La Sentencia 355 de 16 de mayo de 2017 reconoce a la comuna como una “entidad especialísima, que no se asemeja a ninguna otra entidad de carácter local” y por ello justifica que no puede estar regida de la misma forma que el resto de las entidades locales, razón por la cual, se crea una ley orgánica que desarrolle sus presupuestos básicos y regule sustancialmente todo lo concerniente a ellas.

La Sala Constitucional pretende validar el trato especial que legislador ha hecho de la comuna, afirmando que ello no implica una sustracción del carácter local de la entidad, y mucho menos una violación a la autonomía municipal.

Los supuestos y condiciones para crear entidades locales, según lo preve el artículo 173 de la Constitución, serán las previstas en la Ley, que en el caso que se analiza, claramente es la LOPPM y además, esa norma agrega que la creación de esas entidades locales debe responder a la iniciativa vecinal o comunitaria, con el objeto de promover la desconcentración de la administración del Municipio, la participación ciudadana y la mejor prestación de los servicios públicos.

Esa norma constitucional que en principio pareciera regular sólo a las Parroquias como entidades locales, permite a la Sala Constitucional justificar el reconocimiento de las Comunas como actores legales de la institucionalidad política.

Obviamente la Sala Constitucional no se pronuncia sobre la naturaleza y misión de las Comunas, es decir, como actor en la propuesta de un nuevo modelo político, económico y social que fue rechazado en un referendo en el 2007, pero que se retomó en el denominado Plan de la Patria 2013-2019. Es precisamente en el análisis de la misión de las Comunas en el diseño de Estado en donde se identifica el engaño y la estafa que representa esa entidad local, que por esencia no responde a los principios de un Estado Federal descentralizado en los términos que indica la Constitución vigente.

La Sentencia reconoce que la iniciativa para la creación de las parroquias y las otras entidades locales corresponde a la organización de la comunidad mediante agrupaciones sociales electas democráticamente y debidamente registradas ante los órganos competentes, lo cual no está aludiendo únicamente a las instancias del Poder Popular, pues los requisitos exigidos por la Ley se refieren específicamente a la elección y registro de las mismas sin diferenciar la obligatoriedad de ser un Consejo Comunal, una Comuna o una Ciudad Comunal, que son las instancias de participación del Poder Popular.

Esa afirmación de la Sala Constitucional ignora la realidad, desconoce lo que sucede en la práctica a través de Fundacomunal y en la dinámica práctica entre la relación gobierno y ciudadanos, que hoy se ha pretendido canalizar de manera excluyente sólo a través de quienes se organicen en instancias del Poder Popular y que estén reconocidos por Fundacomunal, lo que supone en términos generales, organizaciones comprometidas al desarrollo del proyecto político, económico y social denominado Plan de la Patria 2013-2019.

La Sala Constitucional, también vincula el artículo 173 previamente señalado con el artículo 128 de la Constitución, que establece expresamente la responsabilidad del Estado en el desarrollo de la política de ordenación del territorio con la premisa del desarrollo sustentable e incluyendo la participación ciudadana en ese proceso de ordenación del territorio.

Según la Sala Constitucional, a través de la Comuna se plantea una nueva concepción de la capacidad de aprovechamiento de los territorio, espacio, población y desarrollo económico-social, los cuales constituyen la base de la política de Estado que ha de desarrollar la ordenación territorial. Con ese argumento la Sala Constitucional sostiene que su creación no implica la desobediencia de los mandatos contenidos en la Constitución sobre el Municipio, negando su carácter inconstitucional como entidad local.

Es muy claro que la Sala Constitucional intenta construir una narrativa que encuentre en la voluntad del constituyente la justificación de privilegiar la participación ciudadana y validar el modelo de elección que fue diseñado para el modelo comunal como un mecanismo reconocido y aceptado para garantizar una participación ciudadana efectiva.

La Sentencia recurre a los artículos 30 y 33 de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal que desarrollan la Parroquia como entidad local, para buscar allí la prueba o evidencia de la importancia que por mandato constitucional tiene la participación de la comunidad organizada. Los Magistrados omiten señalar que esos artículos hacen referencia a la parroquia, no a la comuna, en consecuencia, ¿por qué no fortalecer las parroquias, lejos de crear una nueva entidad local?.

La Sala Constitucional además de justificar la creación de la Comuna a los fines de promover una política de ordenación del territorio a través de una nueva entidad local, recuerda, como lo hace a lo largo de la Sentencia 355, que el legislador nacional, tiene potestad de modificar o alterar los niveles de autonomía municipal, pues la misma está condicionada a la Constitución y a las leyes de la República.

Sostiene la Sentencia que en Venezuela no existen Confederaciones y que los entes políticos territoriales, tal como su nombre lo indica, forman parte de un todo, que es el Estado venezolano, cuyas competencias se encuentran desarrolladas en la Constitución Nacional y, por lo tanto, es ésta quienes ha de establecer tanto sus atribuciones como sus límites, de allí que las leyes nacionales jueguen un papel fundamental para garantizar el desarrollo de los preceptos normativos del Texto Fundamental, por ello, la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, como se puede advertir a lo largo del análisis realizado sobre el particular se sancionó con total apego a las normas constitucionales.

En conclusión, la Sala Constitucional, pretende reconocer que la “Comuna se erige como una entidad local que busca consolidar el desarrollo social del Estado, a través de una nueva utilización del espacio, del territorio y de sus recursos, logrando el desarrollo social y económico integral de todo el territorio nacional; de esta forma, la Ley de Reforma Parcial de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, establece el carácter especialísimo de esta entidad local, la cual tal como señala el artículo 19 numeral 1 se regirán por la ley de su creación”.

Con esa Sentencia 355 se desconoce el reconocimiento del Municipio como unidad política primaria y como única forma de organización del territorio nacional, tal y como lo señala expresamente la Constitución Nacional.

Los ilegales Magistrados de la Sala Constitucional pretenden reconocer a la Comuna como entidad local y de esa manera, engañan a los venezolanos, pues lo que realmente están haciendo es facilitando el desmontaje del modelo de Estado Federal Descentralizado. Lo grave es que lo hacen cuando a todas luces es evidente el fracaso del modelo comunal.

La legitimidad sin duda alguna aparece como un tema básico en el debate electoral, pues como bien lo expresa Sobella Mejías, ex rectora del CNE, hay principios que no admiten discusión, como el principio de igualdad y no discriminación, en tal sentido, afirmó que “no hay venezolanos ni de primera ni de segunda (…) los Clap, las UBCH, consejo comunales no poseen legitimidad de origen” y hay que agregar a esa lista a las denominadas Comunas[1].

Como lo señaló Mejías, el único parámetro para un proceso electoral válido, es el Registro Electoral Permanente, por lo tanto si asumimos ese parámetro en los procesos de supuesta conformación de las Comunas, atendiendo a la legalidad existente, claramente muchas de ellas no podrán justificar su propia existencia.

http://estado-ley-democracia.blogspot.com/2017/05/sala-constitucional-reconoce-las.html

3/05/2017

 6 min


La guerra civil desencadenada por Maduro-Padrino y su Plan Zamora son la expresión enteramente de una voluntad política cobarde, insidiosa, inmoral y criminal que poco le importa el destino de la mayoría de los venezolanos. Cobarde cuando agrupa al cuerpo armado, a los colectivos armados y a la Milicia como efectivos para contener mediante la fuerza el derecho legítimo a la protesta de los demócratas consagrado en la Constitución. Criminal cuando empleando las armas de la República para la defensa son los responsables por la muerte de 52 mártires de la democracia, resbalándole el dolor, la angustia y el luto de madres e hijos huérfanos de la sociedad venezolana. Son unos verdaderos monstruos.

Monstruos capaces de acciones degeneradas como el genocidio que amenaza hoy a la geografía nacional, orillando el orden social vigente, irrespetando al cuerpo de leyes al igual que el gentilicio y el modo de vida del venezolano. Monstruos descompuestos por el empleo del poder político irracional e ideologizado del chavismo a juro, reforzado por el poder económico que más allá de la riqueza petrolera, se ancla en la condición de Venezuela como Narco-Estado el cual protagoniza en la nueva sede de la cocaína del mundo una guerra civil con graves consecuencias en el momento de la globalización.

Una guerra civil degenerada con interconexiones internacionales y el empleo de la guerra virtual, al inventar mediante la construcción de realidades falsas, hechos atribuidos a la oposición democrática. Guerra degenerada por laboratorios electrónicos que intenta amedrentar y desviar la firme convicción democrática del 83% de los venezolanos. Venezolanos que están dispuestos a contener la monstruosidad de Maduro-Padrino, hiato contrahecho ya registrado como criminales, a quienes les espera la sentencia internacional por cuanto ya han sido sentenciados como criminales por la mayoría de los demócratas venezolanos

Hiato contrahecho que haciendo uso de la erosión del principio del monopolio de la violencia cuenta con una masa inservible de hombres armados que cobardemente obedecen no a un comandante, sino a medidas laudatorias y canonías de un régimen que, de espaldas a la defensa y a la responsabilidad social, han creado una guerra civil. Por esa razón contienen, violan y terminan por asesinar a venezolanos. Son fuerzas del sicariato de Maduro-Padrino a quienes se les olvidó su partida de nacimiento y son capaces de accionar una guerra civil, conocida como la guerra civil del siglo XXI de Venezuela.

La guerra civil degenerada de Maduro-Padrino obliga a una repuesta de la protesta democrática. Respuesta que tiene ser inteligente empleando la sorpresa, la capacidad para adelantarse, privilegiando la dispersión y desmotivando a los mercenarios de uniforme, que como consecuencia de las variaciones de sus significaciones imaginarias sociales sirven de operadores a dos monstruos. Dos monstruos enloquecidos por el poder, inhábiles y torpes para reconocer el desprecio y la indignación que generan sus criminales ataques, y el juicio histórico que desde ya tanto en Venezuela como en el mundo los ha sentenciado por cobardes ineptos.

La guerra civil que nos toca vivir, que ha decretado Maduro-Padrino como hiato depravado y siniestro será derrotada. Derrotada desde el mismo momento que los demócratas internalicemos que esa guerra como nueva guerra persigue imponer el comunismo vía socialismo del siglo XXI, y todos los demócratas, su liderazgo político emergente y operadores políticos regionales tenemos que coincidir en unificar voluntades, genio, recursos y talento para retornar a nuestra Nación venezolana como una sociedad de encuentro que rechaza la autocracia militarista y que con acciones democráticas como la protesta incremental y la rebelión ganará la guerra civil.

La autocracia militarista formada por militares que olvidaron el juramento como cadetes al recibir las dagas, y mucho más el juramento al recibir el sable como Oficiales comprometidos con la defensa. Militares cobardes y asesinos, vergüenza del cuerpo societal venezolano que han llegado a subordinarse a la mafia de la droga, que tiene como asiento este régimen oscuro, tiránico y retrógrado. Régimen retrógrado, distante del legado civilista de héroes de la patria que ahora han puesto a prueba la voluntad de la protesta incremental donde jóvenes, mujeres hombres y hasta niños convertidos en mártires… tienen la firme convicción de coincidir para derrotar a esta falaz y criminal guerra civil.

Es original,

@JMachillandaP

Director de CEPPRO

Caracas, 23 de mayo de 2017

 3 min