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Opinión

Entre 1998 y 2016 la población de Venezuela aumentó en 34 por ciento. Previsiblemente, esa es una enorme carga para los servicios públicos y la infraestructura de un país. El dato rara vez se menciona en los análisis independientes, mientras que en discurso oficial ha sido proscrito. No existe. Es una incógnita sin solución. Arnoldo José Gabaldón, coordinador del Grupo Orinoco de Energía y Ambiente, ex ministro del Ambiente y ex presidente de la Copre, advierte que la omisión no obedece a un fallo de la memoria, sino a la acción deliberada de ocultar la desinversión en sectores claves que redundan en la calidad de vida de los venezolanos.

Un ejemplo es el caso del agua. “Aquí prácticamente la capacidad de almacenamiento para garantizar el suministro del agua potable se congeló al año 1998”. Gabaldón tienen las cifras a la mano. “Hasta 1958 había en Venezuela una capacidad de 180 hectómetros cúbicos de almacenamiento. Esa capacidad se aumentó, entre 1958 y 1998, a 7.300 hectómetros cúbicos, pero en el período que va de 1998 a 2016, la capacidad apenas se aumentó en 130 hectómetros cúbicos. Es un largo período, ¿no?”. El dato revela tanto una desinversión, como un desvío de los recursos hacia otras cosas, que no han incidido favorablemente en los servicios de acueductos.

Desde una de las paredes de su lugar de trabajo observa su padre, Arnoldo Gabaldón, el hombre que erradicó la malaria en Venezuela. La cabeza inclinada y la mirada retadora, como diciendo. ¿Qué carajo fue lo que pasó aquí?

¿Qué ha pasado con el mapa institucional de Venezuela?

El país está sufriendo lo que yo he denominado el colapso sistémico del gobierno y por ende de todos los servicios que el gobierno presta. Parece rimbombante el término sistémico, pero lo llamo así porque la gente no advierte que las organizaciones que deben estar articuladas se ven afectadas cuando parte de ellas empiezan a fallar y a presentar desajustes. Dentro de ese enfoque, por ejemplo, tenemos una crisis del agua; tenemos una crisis de la electricidad, en el servicio de salud, en el servicio de la educación, empezando por las universidades, y de la economía, que está absolutamente desorganizada. Entonces, yo hablo del colapso sistémico provocado por políticas a las cuales se les pueden adosar otros vicios como la corrupción o la ineficiencia, son políticas las que conducen a ese colapso. Lo que está pasando en el país es una cosa sumamente grave. No se trata de mejorar el servicio eléctrico o de que se tenga que hacerle mantenimiento a las turbinas de las plantas termoeléctricas, etc., sino que tenemos un colapso sistémico.

¿Usted cree que el país está deshilachado?

Absolutamente, Guzmán Blanco decía, de pronto, cuando era presidente, tengo que salir al exterior porque se me ha desorganizado el país. Él se refería a las montoneras y alzamientos que aparecían por aquí y por allá, pero la matriz de funcionamiento de aquella Venezuela pobrísima, eso estaba más o menos funcionando. Ahora, ese aparato colapsó.

¿Estamos ante los primeros síntomas o en medio de la oscurana?

No, yo creo que el colapso está en plena fase destructiva.

No deja de ser curioso que una de las banderas de la organización popular sea las Mesas Técnicas de Agua, por ejemplo. El gobierno asegura que el 96 por ciento de los venezolanos tiene acceso al agua potable. ¿En qué quedamos?

Esa es una meta que el gobierno alardea de haber alcanzado, entre otras cosas, porque está entre las metas del milenio del año 2000 que estableció Naciones Unidas. Se divulga esa información ampliamente, pero por otra parte se hace una encuesta, me refiero a la encuesta Encovi, en la que participan varias universidades (la UCV, la UCAB y la USB) y aparece que solamente el 81 por ciento de la población tiene acceso al agua potable. Hay una diferencia importante entre 81 y 96, 15 puntos. Pero de ese 81 por ciento, apenas el 60 por ciento asegura que tiene acceso a un servicio de agua continua. El otro no. Entonces, aquí hay una millonada de personas que no tiene servicio de acueductos o que lo tiene discontinuo y eso puede ser cada 15 días. De acuerdo a los parámetros internacionales, eso no es un servicio aceptable de agua potable. A mí me tocó confrontar con Alejandro Hitcher, quien dijo que las cifras de HidroVen son absolutamente confiables. Yo le respondí con una anécdota.

¿Una anécdota?

Le dije, mire, hay un honorable ex presidente del INOS, que aún está vivo, que me dijo que cuando estaba preparando el primer informe anual de su gestión, llegó un funcionario y le preguntó, mire presidente, ¿cuánta gente vamos a decir que se incorporó este año al servicio de acueducto?, y él le respondió, esa cifra me la tiene que dar usted a mí, no al revés, porque yo no conté cuántas conexiones domiciliarias se hicieron. Lo dije para poner de relieve lo poco fiable que son las estadísticas del gobierno. El Ministerio del Ambiente dice en su memoria que el porcentaje de aguas tratadas de cloacas es tanto por ciento, tal como lo declaró el viceministro en su oportunidad. ¿Es que una declaración a la prensa puede ser una estadística oficial? No, eso tiene que ser parte de un sistema de captación de estadística. Y algo similar ocurre en el Ministerio de Sanidad. Yo recuerdo perfectamente que una de las obsesiones de mi padre, quien fue ministro de Sanidad durante cinco años, era el boletín de estadística. ¡Carajo! Que se atrasara eso tres meses para yo verlo dando… porque ese era el instrumento para saber por dónde va la cosa y ahí tengo yo que actuar.

¿Usted cree que esto es un fraude entonces?

En parte hay un fraude. Yo he reflexionado mucho sobre eso. Esto no es un fenómeno tropical, esto es un fenómeno de los regímenes comunistas, que distorsionan especialmente estadísticas. Recuerdo que en un viaje a Cuba a mí me llevaron al Museo de la Revolución donde estaban los grandes logros en materia educativa y de salud. Mi hermana, que era bastante incisiva, me dijo aquí no ha habido ningún milagro. Cuba tenía unos buenos índices de salud anterior a la revolución. Ellos, como eran los soviéticos, se especializaban en inflar las cosas. Y por eso pusieron en el INE a un señor que era de absoluta confianza del régimen.

¿Se está refiriendo a Elías Eljuri?

Sí, señor. Lo que ha pasado en el Banco Central. Eso es un crimen, porque esa estructura que se montó en 1942 tenía unos cuerpos técnicos muy ajustados a las metodologías que establecen las Naciones Unidas para llevar las cuentas. Metieron allí a cubanos y a unos venezolanos y han ido maquillando cifras. Eso no le permite a uno tener una radiografía precisa de lo que está ocurriendo. Eso es un crimen de lesa humanidad, caramba, lo que se hace con las estadísticas de un país cuando se trastocan las cifras.

¿No hay información confiable en ninguna institución?

Aquí se cometió, desde el punto de vista institucional, otro crimen. En 1999 se eliminó del organigrama del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, la Dirección de Malariología y Saneamiento Ambiental. Esa dirección venía funcionando desde hacía 30 años. Se ocupaba de viviendas, acueductos y cloacas rurales. Eso, junto con el control de vectores, que dependían de esa dirección, fueron difuminadas del Ministerio de Sanidad. Conozco al doctor Oscar Noya, que era un funcionario de ese ministerio y quien además era simpatizante del régimen en esos años. Recientemente, en la Academia de Ciencias, donde hubo un foro sobre zika, dengue y malaria, el doctor Noya mostró una carta que le dirigió al ex presidente Chávez y al entonces ministro de Sanidad, en la que decía, subrayado en amarillo, de haber tomado esa decisión se va a arrepentir el gobierno. ¿Por qué tenemos la incidencia más grave de malaria en América Latina después de haber presentado ante la Organización Mundial de la Salud, en forma certificada, la extensión más grande de malaria erradicada? Que nosotros no tengamos cómo diagnosticar la incidencia de la epidemia de zika, pero indirectamente, los médicos refieran casos de fiebres muy altas, lo que denota es que aquí algo muy grave pasó.

Mientras en Colombia las autoridades estiman que este año se podrían registrar 600.000 casos de Zika. Aquí se dan a conocer 4.000 casos. Esa discrepancia motivó una queja por la forma en que Venezuela maneja sus estadísticas.

Ecológicamente esa situación no es explicable. De países tropicales, vecinos, ¿cómo eso está ocurriendo? Eso es lo que yo llamo el colapso sistémico prolongado. Y por eso, entonces, salir de la situación en la que estamos es algo muy complejo, que va a requerir mucho esfuerzo, muchas neuronas.

Si es provocado, me imagino que debe haber un fin. Un objetivo detrás de todo esto.

Yo no soy de los que emito como hipótesis esa cosa truculenta de que el gobierno quería deteriorar a los venezolanos. No, a mí me parece que eso no cabe en la mente humana. Pero lo que sí cabe es que tú desarrollaste unas políticas, un modelo, que te produjo esas consecuencias. Por eso digo que es provocado, por esas políticas y a esas políticas hay que adosarles un porcentaje de corrupción muy alto. Aquí ha habido siempre corrupción. No cabe duda. Pero los volúmenes de la corrupción que hemos visto en los últimos años son una cosa escandalosa. Y por supuesto, otro problema también, muy importante, es el profesionalismo de la función pública. Cuando yo fui presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado, una de las cinco áreas fundamentales era la profesionalización de la función pública. Tú no puedes tener al general Mota Domínguez al frente de las empresas de electricidad. Este es un hombre de la Guardia Nacional diciéndole al país lo que tiene que hacer con su sistema eléctrico, porque eso es una cosa ilógica, allí habían pasado profesionales que eran del sector. En el agua potable otro tanto. Una señora, porque tuvo éxito en Cantv, la pone al frente de HidroVen. Personas que no calzan las condiciones para esos cargos, porque el término meritocrático se estigmatizó. Era una cosa dañina hablar de meritocracia, de PDVSA.

Uno advierte que este modelo que se implementó y que ha arrojado estos resultados, no es objeto de una reflexión, de un mea culpa, de una necesidad de ajustar algo. ¿Cómo vamos a hacer con eso que llaman el Arco Minero? Ahí están las riberas del Orinoco. ¿Vamos a caerles encima?

Yo creo que eso es uno de los crímenes más importantes que se le imputarán a este régimen. Lo que se está haciendo es exponer el territorio prístino más amplio del país, la reserva de los recursos hídricos más importantes, la reserva de la capacidad de generación hidroeléctrica y la reserva de biodiversidad más importantes, en circunstancias donde el Estado no tiene capacidad de control. Dicen que vamos a traer empresas transnacionales que vienen a hacer un desarrollo sustentable de la minería. Mire, la minería en cualquier parte del mundo es una actividad sumamente destructiva. Y tú tienes que tener un Estado muy competente para mantener a raya, fijándole protocolos de acción… ¿en un país donde no hay estado de derecho, donde no hay capacidad para mantener la seguridad pública? ¿Qué va a pasar allá? Que esos intereses, más la minería de garimpeiros, van a acabar con eso. ¿Qué está ocurriendo con las cabeceras del río Caroní? Si ese es uno de los ríos en el mundo de mayor potencial hidroeléctrico. Esto que inventó Chávez de estigmatizar el desarrollo de Guri, ¿Cómo se iba a poner al país a depender de los proyectos hidroeléctricos de un solo río? Pero si eso es una bendición de la naturaleza. Estamos en esta crisis eléctrica porque descuidamos los desarrollos hidroeléctricos. La represa de Tocoma tiene dos años paralizada y no se ve cuándo se va a concluir.

¿Por una decisión política o porque no hay recursos?

No, porque contrataron las turbinas de Tocoma a una empresa argentina que no tenía antecedentes para obras de esa envergadura. Por negocios entre Chávez y Cristina Kirchner. Ahí tenemos ahora que la empresa está desaparecida. Esas turbinas son como trajes a la medida, no son cosas que se compran en el mercado. Bueno, ahí tuviéramos 2 mil megavatios más en estos momentos de crisis para generar electricidad. Le hicimos ver al país era preferible no depender de la generación hidroeléctrica, sino de las fuentes termoeléctricas, porque tenemos las reservas de combustibles fósiles más grandes del mundo. Pero contratamos unas plantas de generación distribuida que no teníamos capacidad para mantenerlas. Y en eso se gastaron entre 50 y 60 mil millones de dólares. Esa es una de las catástrofes de esta administración.

¿Ha pasado por Puerto Píritu? ¿Cómo es que esa montaña de coque está ahí?

Eso forma parte del proyecto de la faja del Orinoco, cuya meta era llevar la producción a seis millones de barriles diarios. Pero dentro de las cosas que no se estimaron suficientemente eran los impactos ambientales de eso. Menos mal que no hubo capacidad para llegar a los fulanos seis millones, porque si no esa montaña fuera del alto del Himalaya. Ahí se pusieron unas correas transportadoras para embarcar el coque. Me dicen a mí que allí hay un gansterismo que echa a perder esas correas para poder transportar el coque en camiones, pero no tiene capacidad suficiente y eso se va acumulando. Desde el punto de vista ambiental, eso es una cosa terrible lo que está pasando allí.

¿Qué opinión tiene del ecosocialismo, digamos, como concepto? Y como parte de la épica discursiva del venezolano ahora tenemos la misión de salvar a la especie humana.

Uno de los cinco ejes del llamado Plan de la Patria es la salvación del planeta y de la especie humana. En diciembre fuimos a París a la conferencia de la ONU sobre el cambio climático y Venezuela, junto con otros 12 países, no presentó una carta de compromiso sobre lo que haríamos para contribuir a disminuir el problema del cambio climático. 12 países de los 180 que participaron en la conferencia. Bueno, ecosocialismo es un concepto acuñado por unos intelectuales alemanes que han pensado que el marxismo podría reivindicarse buscando una caparazón verde. Le han puesto ecosocialismo. Pero eso no existe sino en el papel de esos autores alemanes.

¿No sería más ambicioso salvarnos a nosotros mismos en vez de salvar a la humanidad?

Así es. Son cosas risibles, pero con lágrimas en los ojos, porque la tragedia que estamos viviendo es muy grande. Aquí tiene que venir cambio de régimen y reforma de instituciones, porque una de las cosas que ha tenido este período es destrucción institucional. Hay que crear instituciones. Hay que buscar a los venezolanos que sepan hacer las cosas, a protegerlos y a evitarles el clientelismo.

¿No le preocupa que se diga que usted lo que está pidiendo es un golpe de Estado?

No, yo creo que la Constitución tiene la virtud de abrir una serie de cauces para salir del régimen y yo creo que eso es conveniente, que nos vayamos por los cauces constitucionales, porque de los golpes de Estado no quedan sino heridas que después se suturan al término de muchos años. Es preferible que el país llegue por la convicción de que esto se desplomó, de que esto implosionó, de que esto colapsó. Que estamos ante un colapso sistémico provocado y que entonces la gente esté dispuesta a cambiar, no por consenso, porque eso es casi imposible de alcanzar, pero sí por necesidad.

Prodavinci

20 de marzo, 2016

http://prodavinci.com/2016/03/20/actualidad/arnoldo-jose-gabaldon-aqui-h... sistemico-y-prolongado-por-hugo-prieto/

 12 min


El Padrino, me refiero al general-ministro de la Defensa, sabe algo que el resto de los mortales ignoramos. Por ello se unió al coro rojo que vocifera que Venezuela es una potencia o que al menos va encaminada a ser una potencia al seguir el Plan de la Patria diseñado por el difunto. Tiene que saber algo inédito, porque si la producción de petróleo, hierro, aluminio, oro y diamantes ha caído como demostramos en el artículo del martes pasado ¿cómo puede declarar que estamos a punto de ser un país potencia? El turismo está descartado, ya que con la inseguridad aquí solo vienen quienes quieren hacer algún negocio sucio. ¿Quizá el secreto bien guardado esté en nuestra producción agrícola?

Lamentablemente no es así. La política del régimen en el sector agrícola resultó otra patraña. En 17 años han desfilado 13 ministros, de los cuales solo Riera y Montilla merecen respeto. Empezaron pregonando que con los rubros bandera llovería café en el campo, habría arroz hasta para tirar para arriba y que solo importaríamos trigo y productos que no podemos cultivar. Después promovieron las cooperativas agrícolas, descartadas al rato por considerarlas empresas capitalistas disfrazadas. Posteriormente propusieron los saraos, saraitos, fundos Zamoranos, conucos mejorados, Gran Misión Agro Venezuela, gallineros verticales y, últimamente, agricultura en porrones y cría de cachamas en tanques de agua caseros.

Los resultados, según cifras de la Memoria y Cuenta de ese ministerio, evidencian el fracaso. Con respecto al 2014, el año pasado la producción de arroz descendió en un 27,8%, la de maíz en 18,9%, sorgo 49,6%, girasol 58%, palma aceitera 18,4%, soya 8,9%, caña de azúcar 17,3%, mango 13,7%, melón 13,3%, naranja 14,85%, patilla 21%, piña 11,8% y plátanos 1,7%. Solo hubo aumento en algunos rubros de menor impacto.

En cuanto al subsector animal, las cabezas de bovinos se redujeron en un 6,5%, la de porcinos en 3,8% y la producción de huevos descendió 2,9%. En el subsector pesquero, la captura de atún se redujo en un 20%, y la de mero en 45%. El cultivo de cachamas disminuyó en un 73,2%.

Llama la atención que el presupuesto original del Ministerio finalizó aumentado en un 332%, lo cual evidencia la mala planificación. Los proyectos de producción de caña de azúcar en ocho centrales tuvieron una ejecución de apenas un 35%. Otro ejemplo lamentable es la empresa Ruso-Venezolana, que con un presupuesto de 152 millones de bolívares tenía como meta para el 2015 producir y comercializar cuatro millones de toneladas de frutas, 512 toneladas de café y millón y medio tallos de corte, pero no produjo ni comercializó frutas, ni café y solo un 8% de la meta de flores.

Entre las perlas de la Memoria y Cuenta, un mamotreto de 1.327 páginas elaborado para dificultar la evaluación, podemos leer que mediante la Fundación Frente Bolivariano de Luchadores Sociales se logró la formación política de 86.476 luchadores bolivarianos; y que para dictar unos Talleres, con una inversión de 155,9 millones de bolívares, ¨se activó la logística para la recepción de hermanos cubanos facilitadores¨.

Debemos reconocer que en el pasado tampoco las políticas agrícolas fueron acertadas y cuando lo fueron se descontinuaron al poco tiempo, sin embargo gradualmente aumentaba la producción y productividad aunque con algunos baches. Hoy el sector sufre los efectos de políticas fracasadas. La inseguridad jurídica y personal ha obligado a muchos agricultores y ganaderos a abandonar el campo. Quienes persisten deben además enfrentar problemas de desabastecimiento de insumos y de control de precios.

El centurión mayor y otros rojos deberían analizar las Memorias y Cuentas de los numerosos ministerios. Seguro que su fanatismo les impedirá rectificar, pero al menos podrían dejar de mencionar la pendejada de ¨país potencia¨. Por culpa de los rojos somos el hazmerreir del mundo, un país que lo tiene casi todo pero que una caterva tiene sumido en la miseria. Nunca seremos una potencia, pero en cuanto nos desembaracemos de estos fanáticos resentidos e ignorantes lograremos emprender el camino del desarrollo.

Como (había) en botica

Es importante y urgente que la Asamblea Nacional se aboque a investigar la explotación de oro y diamantes en Bolívar. En el caso de los diamantes, Venezuela se retiró del Proceso Kimberly antes de que la suspendieran. Ahora quiere atraer empresas de Angola y de China, pero para ello requiere que la vuelvan a certificar. Cabe investigar si cumplimos con los requisitos de controlar el contrabando, de respetar los derechos humanos de los mineros y de garantizar las concesiones aprobadas a inversionistas, como el caso de la Cooperativa La Salvación en Guaniamo. Los culpables de la corrupción en Pdvsa no pueden ser solo los analistas que admitieron el delito en tribunal de Estados Unidos. También debe haber peces gordos detrás de los tres guardias nacionales detenidos por la droga decomisada en República Dominicana. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 3 min


Semana Santa es semana de sufrimiento, de traición, de injusto juicio, de pasión, de muerte y también de resurrección.

En estos días, nuestro pueblo, sin duda, sufre como nunca el desprecio por la vida, la inseguridad, la escasez de lo más elemental para subsistir, pero hay también la esperanza de la resurrección al final del doloroso camino de la cruz.

La tragedia de Tumeremo, retrato espeluznante de una realidad que todos quisiéramos ocultar, nos coloca ante el cuadro viviente de una sociedad que ha perdido todos los valores y vive la ilusión momentánea del hallazgo del oro que se mezcla con las miserias, la explotación, el hambre, la violencia y la muerte en un territorio sin ley y sin autoridad legítima, en la cual se impone el poder de la fuerza bruta y de la crueldad, ante la mirada indiferente del Estado quien, como Poncio Pilato, sencillamente, se lava las manos.

Los muertos de Tumeremo han salido a la palestra pública por el reclamo de unas víctimas desesperadas que vencieron el miedo sembrado por el terror de las mafias y, como siempre, las autoridades se limitan a declaraciones formales, denuncias de paramilitarismo y ofrecimiento de sanciones que no se cumplirán, porque aquí ninguna sanción se cumple, salvo que se trate de un adversario político.

El relato sobre lo que ocurre en las minas, retrato de una Venezuela salvaje, en estado anómico terminal, debería, por fin, golpear nuestra conciencia y hacernos reflexionar sobre la situación de grave frustración, angustia y desesperanza que afrontamos como sociedad.

El espejismo de una riqueza fácil, el desprecio absoluto por los valores y la dignidad del ser humano, la carencia de instituciones que garanticen un mínimum de orden, solo pueden traer como consecuencia el cuadro dantesco de Tumeremo, producto del caos social.

Demasiado buenos somos como sociedad para ajustarnos a la precariedad de las condiciones de vida que soportamos ante la ausencia del Estado y al margen de la ley. Hemos llegado al imperio de los pranes y a la constatación de evidencias irrefutables del acabóse social.

La culpa no es del pueblo, desasistido, en estado de abandono y librado a su suerte, en manos de la violencia y viviendo al borde de la muerte.

Venezuela no es el país con una Constitución que proclama un Estado de Derecho y de Justicia. No tenemos derecho, ni tenemos justicia. Esto está claro en Tumeremo. Allí se lucha por subsistir y la locura del oro pretende ocultar la miseria espiritual en que nos encontramos sumidos.

El presunto autor de la masacre tiene antecedentes que ilustran su carrera: imputado por varios delitos graves, en definitiva, fue condenado por un delito menos grave que tiene garantizado un régimen de impunidad por el cual el proceso se suspende con el compromiso de algunas aportaciones para una escuela, la donación de unas computadoras y un régimen de presentación que no excede de algunas semanas.

Dentro de algunos días solo quedará un recuerdo borroso y confuso de Tumeremo. El Gobierno se encargará de procurar su olvido, alimentará las versiones del paramilitarismo, la determinante influencia de fuerzas imperiales desestabilizadoras y procurará acallar a las víctimas con algunos ofrecimientos que tienden a neutralizar sus justos reclamos de justicia.

Una vez más, el pueblo sufriente de la tragedia de Tumeremo cargará con su cruz de sufrimiento y de dolor, será víctima de nuevos engaños y traiciones, pero también reafirmará su fe en un futuro que no puede tardar más, en el cual encontrará el aliento de la resurrección a una vida acorde con su dignidad.

aas@arteagasanchez.com

22 de marzo 2016. El Nacional

 2 min


En discurso inaugural de la reconquistada Asamblea Nacional, su Presidente Henry Ramos Allup anunció que en 6 meses, es decir en julio, se daría salida democrática del autoritario régimen; después consideró extenso el plazo y mientras se ventilaba renuncia del paisano Nicolás Maduro (NM), expuso recortar períodos de poderes insólitamente incluido el soberano legislativo. Siguiendo la plática planteó abandono del cargo por inacción del Jefe de Estado, que el parlamento podía aprobar por mayoría simple.

Asumiendo propuestas de partidos la Mesa de la Unidad Democrática agregó a la renuncia de NM de la Presidencia; Enmienda Constitucional para reducir el mandato e iniciar el Referendo Revocatorio.

No olvida elecciones regionales y llama a poner énfasis en conquista de todas las gobernaciones. Tampoco la Constituyente originaria la cual se activaría ante bloqueos a los que pueda recurrir el régimen.

MUDez se observa en la espera que dijo aguardar el secretario general de la OEA, Luis Almagro, para invocar la Carta Democrática Interamericana contra el régimen; y en nacionalidad de NM, constitucionalmente requerida como única para elección y ejercicio de la Presidencia de la República (Artículo 227 y 41). Probado está que NM es colombiano y no ha podido probar la venezolana.

Para la Constitución de Colombia (artículo 96) son nacionales por nacimiento aquellos cuyo padre o madre hayan sido colombianos o que, siendo hijos de extranjeros, alguno de sus padres estuviere domiciliado en la República en momento del nacimiento; y los hijos de padre o madre colombianos que hubieren nacido en tierra extranjera y luego se domiciliaren en territorio colombiano o registraren en una oficina consular de la República.

Demostrado está que la madre de NM, Teresa de Jesús Moros, era colombiana y su homónimo padre estuvo domiciliado allá donde terminó el bachillerado y contrajo matrimonio.

Más que aclarar su nacimiento, el mismo NM y súbditos han enredado la situación.

Frente a rumores de que es oriundo de Cúcuta, NM informó que nació en parroquia “Los Chaguaramos”, sector Valle Abajo y que lo bautizaron en la Iglesia San Pedro con un año de edad. Antes que dijera eso, el canciller Elías Jaua declaró a TV Española que nació en Parroquia El Valle, ahora San Pedro.

Arreciadas las presiones, en entrevista de Vladimir a la 1 de Globovisión, tocó el tema, sin precisarlo.

Después de rodeos declaró que se trata de una campaña dirigida y financiada desde Miami y también la atribuyó a la oligarquía de Colombia, para decir:

“Maduro es perro colombiano, ¡sucio, vete de aquí!

Ya había difundido en burla: “Nací en Kenia, en Los Chaguaramos; no importa donde haya nacido, soy perro colombiano”.

Su expresión “tengo sangre tachirense en mis venas", llevó al gobernador Vielma Mora, a declarar que nació en El Palotal de San Antonio.

Que ostenta cédula venezolana, es cierto, pero él y sus hermanas tienen número consecutivos, es decir, las obtuvieron el mismo día. En definitiva, NM posee doble nacionalidad.

Tibisay Lucena, presidenta del Consejo Electoral mostró en tv acta forjada de nacimiento de la Parroquia La Candelaria en la que se asienta que NM nació en policlínica de Caracas.

Vigencia recobra caricatura publicada en periódico copeyano El Gráfico, en ocasión del golpe 24 de noviembre 1948 contra Rómulo Gallego.

“El Gobierno está como mango bajito”, titulaba la ilustración del árbol del cual pendía un mango con iniciales de Acción Democrática y la leyenda: “Como mango maduro”.

Al MARGEN. En espera de muerte estamos 34 de 100 venezolanos hipertensos, condenados entre otros males al infarto al miocardio, a eventos cerebrovasculares. Todo por falta de medicina.Jordanalberto18@yahoo.com

Con voz propia

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La situación del sistema eléctrico del país es gravísima y su denuncia no es un problema de radicalismo, ni de los que aún apoyan a este gobierno; es un problema que sufrimos todos los venezolanos.

Maduro ha demostrado que el problema creciente de la escasez eléctrica, lo agarró sin saber qué hacer, hace años, desde el 2009 los técnicos y conocedores del problema vienen alertando sobre esta situación, pero en ese momento ni Chávez, ni ahora Maduro, se han ocupado del problema y han dejado que la corrupción corra libremente mientras todo el sistema eléctrico nacional colapsa.

Chávez y Maduro conocían de la gravedad, así lo demuestran los informes de Corpoelec que le entregaron en diciembre del año 2008, -que están en nuestras manos- y reflejan la verdad de la crisis eléctrica. Durante estos años se puede apreciar que la capacidad de generación eléctrica creció 19% para el año 2009 y de ahí para acá, el crecimiento ha sido del 23%, mientras que la demanda nacional aumentó 54%. El Gobierno Nacional no ha invertido en el área. Las 7 plantas que se construirían entre 2007 – 2009, no están terminadas. Las consecuencias del Niño” pudieron estimarse.

En ese mismo informe de Corpoelec se aseguraba que “el consumo nacional de enero 2010 era de 17.250 Mega Watts y la generación nacional de enero 2010, en 15.650 Mega Watts, con un déficit de 1.600 Mw”. También contempló el informe que nuestro país demandaba anualmente por crecimiento poblacional y del resto de los sectores, 800 Mw Esto implicaría que el déficit en enero de 2011 fue de 2.400 Mw, en 2012 de 3.200 Mw, lo que demuestra que para el año 2016 el déficit será de 9.600 Mw.

Dada la incapacidad con la que han manejado el problema, ni con racionamiento, ni con generación existente mejorada, ni con plantas nuevas, -que no han construido-, se podrá mejorar. Y menos, -recordemos-, trayendo funcionarios cubanos, recibidos como héroes nacionales, como fue el caso de Ramiro Valdez a quien no se le conoce habilidades para salvar o potenciar un sistema eléctrico, pero si posee amplia experiencia en el tema de la represión al haber sido por más de 20 años Director del G2 cubano.

La irresponsabilidad del gobierno ha sido de tal magnitud, que para el 2010 la cesta de exportación en enero fue de 70 dólares por barril y los ingresos que ellos proyectaron en ese momento fue de apenas 50 mil millones de dólares, lo que implica que desde ese momento si hubo dinero y no invirtieron en las mejoras al sistema y por el contrario se robaron los reales.

En el 2010 Hugo Chávez, ante la posibilidad de un colapso eléctrico, anunció la creación del Fondo Eléctrico Nacional con una inversión inicial de 1000 millones de Dólares. 59 proyectos de generación y distribución de electricidad. 50 iniciativas para operación y mantenimiento y agregó Chávez, la adquisición e instalación de plantas eléctricas. Hoy, 2016, ¿dónde está todo eso?

Hoy el país le reconoce a Maduro su pobre gestión y de nada ha servido que tanto Chávez, como él, intentaron construir –y lo anunciaron a los cuatro vientos-, solo 5 de las 30 plantas ofrecidas: Ezequiel Zamora, Termozulia, Algimiro Gabaldon, Cabrutica y Josefa Camejo, a las que se les destinaron y se le hicieron anticipos de más 10 mil millones de dólares”. Hoy, esas plantas funcionan a medias o sencillamente no funcionan.

Y si fuese poco lo afirmado, debemos recordar el ofrecimiento de otras obras de envergadura eléctrica que tampoco funcionan o están a media máquina por falta de mantenimiento e inversión, como por ejemplo: Planta Centro (2013).(2000 Mw), Tocoma (2014).(2200 Mw), Termo-centro (2015).(2000 Mw).

Este problema, junto a la escasez de alimentos y medicinas, la inseguridad personal y jurídica, el empobrecimiento del país, la pésima calidad en la educación, más los atropellos y la corrupción de los funcionarios, familiares y amigos de este gobierno, son hoy las razones para salir por la vía constitucional, de Maduro y su combo, antes de que éstos terminen con lo que queda de Venezuela.

Coordinador General de Aragua en Red

 3 min


Los actos de corrupción durante los últimos 17 años de gobierno, tienen un muy amplio espectro. Prácticamente, en cualquier sector de la vida política o económica del país en el que se haya utilizado dinero del erario público, desde el área deportiva, con la organización de eventos internacionales y la asignación de divisas, por ejemplo; pasando por el negocio redondo de las importaciones, como las de alimentos, medicinas y repuestos; hasta las irregulares manipulaciones monetarias y de las reservas de la nación, del mismísimo Banco Central de Venezuela que, por cierto, está en condición de morosidad con sus proveedores extranjeros.

Es tarea muy difícil para el gobierno, explicar al pueblo como habiendo recibido la mayor cantidad de dinero de nuestra historia, proveniente del negocio petrolero, no solo no se ven los resultados que eran de esperarse, sino que el país está más endeudado que nunca y padeciendo una profunda crisis económica.

La suma del PIB, de todos los años en que ha gobernado el chavismo; es decir, del valor de los bienes y servicios producidos por el país en cada año, sobrepasa con creces los 3 billones de dólares; un 3 seguido de 12 ceros, para ser más gráficos. Esta cifra es mayor que la recibida por la nación desde su creación definitiva, en 1830, hasta final del siglo XX. Entonces es válido preguntarse ¿A dónde fue a parar todo esa inmensidad de dólares? ¿Dónde están las inversiones productivas que hizo el gobierno en estos 17 años, que se correspondan con todo el dinero recibido? ¿Dónde y cómo se “sembró el petróleo”?

A pesar de la enorme riqueza que nos ha aportado el petróleo, el país está endeudado hasta los tuétanos, como resultado del pésimo manejo de la economía nacional en el que no faltan las comisiones, “asesoramientos”, sobreprecios y otros componentes del mundo de la corrupción. La deuda consolidada del sector público sobrepasó los 250.000 millones de dólares para finales del 2014. El manejo del dinero del Estado ha sido tan malo y está tan pervertido, que hasta PDVSA, la otrora gran compañía mundial, también está endeudada, con casi 50.000 millones de dólares. Nada más que por el Fondo Chino, ya en el primer semestre de 2015 debíamos unos 52.000 millones de dólares. Buena parte de este dinero se sospecha que ha ido a engrosar la lista de manejos ilícitos del erario nacional. La situación no parece mejorar, la Ley de Endeudamiento Anual aprobada para el ejercicio económico de 2016, asciende a 195.213 millones de bolívares.

El índice de miseria del país se ha estado colocando entre los más altos de América Latina; la economía de Venezuela se ha transformado en una máquina de moler pobres y producir miseria. De acuerdo al salario mínimo establecido, en relación con la pérdida de valor adquisitivo del bolívar (directamente relacionado con el % de inflación), se estima que la pobreza en nuestro país aumentó en un 32%, al iniciarse el año 2015. Peor aun, en el presente año no ha mejorado la situación económica; todo lo contrario, ha empeorado. De acuerdo a la reconocida institución financiera Suiza, “Credit Suisse”, en 2016 la escasez de divisas y una inflación estimada por encima del 300%, producirán una continua caída del poder adquisitivo de los salarios del venezolano y, como consecuencia, una incertidumbre política y económica en el país.

Las denuncias sobre hechos de corrupción ocurren casi continuamente, tanto en Venezuela como en el exterior. Hay casos de partidas destinadas a la construcción de obras que nunca llegan a realizarse, pero el dinero asignado desaparece y las autoridades del caso no dan cuenta de que sucedió. También ocurre que tarden mucho más tiempo de lo previsto, en ocasiones hasta tres veces y más; así, los costos se pueden incrementar en un 400 o 500%; más tiempo significa mayores oportunidades para la corrupción. Por lo general, al menos con la Asamblea Nacional anterior, los casos de este tipo más destacados no se llegaron a investigar. Por otra parte, la politización de la Fuerza Armada y su alta participación en cargos de dirección política y económica, han contribuido, desafortunadamente, a que la alta corrupción también allá tocado al mundo militar. En el extranjero, funcionarios o exfuncionarios del gobierno venezolano, hasta un exgobernador de estado, han sido acusados de manejo ilícito de dinero, algunos se han declarado culpables, otros han decidido negociar con las autoridades para obtener ventajas o rebajas de las penas.

Desvergonzadamente, ha habido quienes han hecho negocios fraudulentos aprovechando las necesidades del pueblo, específicamente, en el caso de los alimentos. Desde el fenómeno del “bachaqueo”, que económicamente no es más que especulación pura y dura, que encarece la vida de muchos de los venezolanos, hasta los establecimientos de productos regulados y bajo control gubernamental, como Mercal, PdvalL o los Abastos Bicentenarios, en los que desde hace mucho tiempo ha habido escándalos de corrupción. Recientemente, el propio Nicolás Maduro anunció la reestructuración absoluta de la Misión Alimentación, la eliminación de la cadena de los Abastos Bicentenario, la creación de una megacorporación que agrupe a Bicentenario, Mercal, Pdval y la Corporación Venezolana de Alimentos, por el insoportable alto grado de corrupción en la dirección de esos sistemas de distribución y establecimientos, incluyendo el fraude y el acaparamiento, que involucraba toda una gran red en la que participaban altos cargos administrativos. Como se diría popularmente, pusieron a “zamuro cuidando carne”.

Hubo quienes se enriquecieron con la importación de alimentos, incluso con fechas de caducidad vencidas; traficando con el hambre del pueblo. El colmo en este caso fue el conocido como PUDREVAL, en el que se perdieron y desecharon miles de toneladas de alimentos, todo un pecado de lesa humanidad. Por cierto, la Asamblea Nacional de ese entonces se negó a investigar esta monstruosidad de delito; acaso por ser políticamente inconveniente.

¿Hasta cuanto alcanza lo que se le ha robado al Estado venezolano, que sería lo mismo que decir al pueblo venezolano, durante estos 17 años de incompetencia, de despilfarro, de “regalos” a otros países y de corrupción? En la respuesta a esta pregunta habría que incluir variables muy difíciles de calcular. Sin embargo, se han hecho algunos estimados con los datos disponibles y las denuncias sustentadas; que alcanzan los cientos de miles de millones de dólares. Muchos de los cuales los han sacado fuera del país; por ejemplo, y están depositados en bancos extranjeros, en Estados Unidos, España y paraísos fiscales como Andorra y Suiza, entre otros destinos; también han ido a formar parte inversiones millonarias y blanqueo de capitales. Se ha estimado que la fuga de capitales en Venezuela ronda los 500 mil millones de dólares; pero nunca se sabrá con exactitud a cuanto alcanza. Esta estimación, solo por tener una relación que nos permita hacer una comparación valorativa, tomando como base la cotización del dólar Sicad unificado, cuya tasa es de 12 bolívares por dólar, corresponde a cuatro (4) veces el presupuesto total aprobado para el año 2016 (1 billón 548.574 millones de bolívares). Si la estimación la hacemos de acuerdo al valor de cambio DICOM (Sistema de Divisas Complementario a Tasa Flotante) a un valor estimado de 240 bolívares por dólar, sería 77 veces el presupuesto de 2016, aunque parezca increíble.

Esta debacle económica ha ocurrido como consecuencia del empecinamiento del gobierno en seguir aplicando una tesis político-económica que ha demostrado ser inadecuada e improcedente, que en 17 años se ha revelado, sin lugar a dudas, como un estruendoso fracaso. Mucho del despojo multimillonario a la nación se ha hecho bajo el amparo de posiciones en el alto gobierno, o con relaciones en las altas esferas del poder político.

Han estafado, defraudado o simplemente robado, la riqueza a la patria que tanto dicen querer; al pueblo que aseguran amar. Se han hecho millonarios empresarios improvisados, compañías de maletín, importadores de toda clase de mercancías, dirigentes del partido y funcionarios de gobierno, familiares y cómplices, y toda clase de aves de rapiña que pudo hundir sus uñas en el tesoro nacional. Que contradicción, para enriquecerse, han desfalcado a Venezuela aquellos que repetían a voz en cuello lo que les dictaba su bienamado comandante: “ser rico es malo”.

Profesión: Ciudadano

28 de marzo de 2016

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Jesús Elorza G.

Los presentes en el acto de condecoración a la atleta Yulimar Rojas, medallista de Oro, en el recién finalizado Mundial de Atletismo bajo techo, seguían con atención las palabras de Nicolás Maduro, quien como siempre, al igual que el Difunto Eterno, no desperdicia ninguna oportunidad para hacer referencias al patriotismo y a la guerra que el imperio tiene contra la “revolución socialista del siglo XXI”.

En medio de su épica perorata, para sorpresa de todos, hizo un brusco viraje, dejando de lado el bla, bla patriotero, para referirse a sus inquietudes como joven deportista en el barrio donde había pasado su niñez y juventud. Explicó, que antes de comenzar el acto, conversaba con su vicepresidente Aristóbulo, sobre la afición existente en las barriadas para la práctica deportiva. En particular, él era uno de ellos que diariamente jugaba pelotica de goma, chapita, futbolito, baloncesto y béisbol.

Pero, la presencia de Yulimar y su logro mundialista, producto de la revolución, me motiva a decirles a todos ustedes, los presentes en este acto, a Venezuela y el mundo entero “que yo también, era un entusiasta de la práctica del atletismo.

Participé en carreras de 100 metros, salto triple, salto largo y ¡¡¡En salto alto logré superar los 2 metros!!!!

Esta última frase produjo el asombro de los entrenadores presentes en el acto. Incrédulos, se miraban a las caras y se preguntaban en voz baja ¿Cuándo fue eso?, ¿En qué competencias paso eso?, ¿Por qué no aparece en el libro de récords de la Federación?...

Los comentarios, fueron en aumento. Especialistas, en Biomecánica y Kinesiología que habían sido invitados al acto, comentaban, que lo afirmado dejaba una estela de dudas. Su biotipo, grandote y culón, hacía imposible que saltara esa altura. En salto largo si es posible que alcanzara los dos metros, pero en alto es imposible.

El entrenador nacional de la especialidad, se atrevió a preguntarle ¿Cuál fue la técnica de salto que utilizó?

- En esa época, practicábamos de manera silvestre y mi estilo de salto era “Tijera”.

La respuesta, dejó atónito al entrenador.

Tratando, de evitar que el asombro se transformara en jodedera. El Ministro del Deporte intervino, para cubrirle las espaldas a su camarada Presidente, señalando que la técnica ortodoxa de la Tijera, fue sustituida por la del “Barrel Roll” gracias a la solidaridad internacionalista y proletaria del camarada Valeri Brumel de la Unión Soviética, quien clandestinamente ingreso al país para ayudar al camarada Nicolás a mejorar su técnica y así fue que pudo superar la marca de los 2 metros.

- Silencio en la sala.

El Presidente del IND, para no quedarse atrás, en la protección de su jefe, agregó que, algunos entrenadores, quisieron cambiarle el estilo y llevarlo al “Fosbury Flop” pero que va. En un gesto de gallardía revolucionaria rechazó emplear esa técnica, por ser un invento de un gringo imperialista llamado Dick Fosbury.

- Continúa el asombro y el silencio en la sala.

El Potro Álvarez, tratando de ganar puntos para su regreso al Ministerio, propone que le cambien el nombre al Estadio “Brígido Iriarte” y le pongan el de Nicolás. Sus marcas, siguió explicando, son insuperables: En 100 metros hizo mejor tiempo que Horacio Estévez, en salto largo superó los 8.90 metros Bob Beamon y en salto triple hizo añicos la histórica marca de Arnoldo Devonish…..qué más quieren.

-Silencio en la sala.

Aristóbulo, le hace señas a su pupilo Eduardo para que intervenga y no pierda la oportunidad de rendirle culto a la personalidad de Nicolás.

Luego, de consultar a Mujiquita, interviene el Presidente del Comité Olímpico, para proponer que el histórico y hasta ahora desconocido multiatleta Nicolás, sea elevado al Salón de la Fama del Deporte Venezolano y a su vez, sea el abanderado de Venezuela en los Juegos Olímpicos de Río 2016.

-Silencio en la sala.

Con el ego a millón, Nicolás dio por terminado el acto, no sin antes auto condecorarse con la Orden Libertador por sus performances atléticos.

Algunos de los presentes, rompieron el silencio, al comentar que Maduro con la coba de ese brinco de dos metros….Saltó al vacío.

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