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Opinión

Alberto Barrera Tyszka

“Diez goticas debajo de la lengua cada cuatro horas, ¡y el milagro se hace!”. Eso dijo el presidente de Venezuela el 21 de enero, asegurando que la fórmula era capaz de “neutralizar” al coronavirus al 100 por ciento y anunciando que, muy pronto, sería enviada a la Organización Mundial de la Salud para su certificación. Si el panorama de la pandemia, en Venezuela y en el mundo, no fuera tan trágico, quizás esta anécdota podría ser chistosa. Pero casi tres millones de muertos en el planeta conspiran contra el humor.

Hace dos semanas, el gobierno venezolano y la oposición llegaron a un acuerdo para —a través del Covax, un programa internacional creado para asegurar el acceso equitativo a las inoculaciones— comprar y distribuir vacunas contra la COVID-19 en Venezuela. El pacto parecía ser el final de un proceso que comenzó en junio de 2020 y el comienzo de una negociación política mayor, que abría nuevamente una posibilidad hacia una salida dialogada de la profunda crisis que vive el país. Todo esto, sin embargo, se deshizo en dos segundos. A última hora, una jugada oficial vuelve a demostrar que el chavismo no tiene ningún interés en negociar, que está dispuesto a usar la enfermedad y hasta la muerte para obtener un beneficio.

El rechazo oficial al uso de la vacuna AstraZeneca ha interrumpido el proceso impidiendo la llegada de vacunas, justo cuando —según reconoce el propio gobierno— el país se encuentra en la peor etapa de toda la pandemia. Aunque, en general, siempre ha habido escasa y poco confiable información sobre el virus —las cifras oficiales señalan un total de 160.497 casos positivos y 1602 defunciones—, en estos momentos hay indicios de una saturación de urgencias hospitalarias en Caracas, la situación está fuera de control. El gremio médico continúa reportando bajas, en marzo se contabilizó un aumento de 48 defunciones de trabajadores sanitarios. En las redes sociales se repiten cada vez con más frecuencia mensajes con peticiones de auxilio clínico o notificaciones de muertes.

¿Por qué precisamente ahora, en la peor circunstancia, el chavismo rechaza vacunas? Porque su lógica es otra, porque su prioridad no son las víctimas, porque sus acciones no están destinadas a atender la emergencia sino —más bien— a aprovecharla en función de sus objetivos, de su plan de acumulación y permanencia en el poder.

Tras culpar a la oposición, el gobierno ha hecho una nueva propuesta: usar otras vacunas, alguna de las fórmulas cubanas —Abdala o Soberana 02— y la rusa Sputnik V. Las primeras, sin embargo, se encuentran aún en fase de experimentación, y, en el mejor de los casos, será posible usarla dentro de varios meses. La segunda forma parte de otra vieja promesa del gobernante: el 15 de noviembre de 2020, Maduro anunció la compra de diez millones de vacunas a Rusia, señaló que se aplicarían en el primer trimestre de este año y también dijo que Venezuela las fabricaría en su territorio. Hasta ahora, sin embargo, no hay ninguna información clara al respecto. Solo Maduro y su esposa han aparecido en televisión recibiendo sus dosis de vacunas.

Mientras la realidad parece comenzar a desbordarse, el discurso oficial mantiene su tono incoherente, por momentos incluso delirante. La periodista Florantonia Singer ha hecho un breve registro de las “invenciones” de Maduro durante la pandemia: según él, la COVID ha sido desde “un arma de guerra” hasta un “virus colombiano” y sus posibles curas pueden ir desde la “homeopatía” hasta una “molécula” creada en Venezuela, pasando, claro está, por las fabulosas “goticas milagrosas”. Es tan absurdo que casi parece un homenaje —involuntario y permanente— a Cantinflas. Si mañana Nicolás Maduro asegurara, con un estetoscopio al hombro, que tiene una nueva vacuna hecha a base de semillas de guayaba fermentadas en orines de leopardo marino, nadie en el planeta se sorprendería. No en balde, por promover información falsa o engañosa, Facebook acaba de bloquear su cuenta.

Pero este caos discursivo solo es una apariencia. Disfraza un orden distinto, más profundo y más cruel. Como afirma la politóloga Paola Bautista, el chavismo no ha realizado una aproximación al problema de la COVID en “clave humanitaria sino en clave del poder”. Ahora está tratando de sacar provecho de la tragedia. Más allá de situación de los ciudadanos, sin un plan de vacunación claro y con un sistema de salud debilitado desde antes de la pandemia, Maduro solo quiere ganar terreno, liberarse de la presión internacional, anular a la sociedad civil organizada e independiente, avanzar en su proyecto totalitario.

El chavismo deja en un extraño limbo la posibilidad de que lleguen vacunas a Venezuela pero, mientras tanto, sigue actuando con puntual eficacia en su modelo de control: basta recordar que casi 3000 personas fueron ejecutadas por policías o por militares durante 2020. Esta semana, por publicar una crónica en una red social, fueron detenidos los escritores Milagros Mata Gil y Juan Manuel Muñoz.

La represión, la censura y la pobreza son las “gotas” reales que el doctor Maduro le aplica a los venezolanos.

4 de abril 2021

NY Times

https://www.nytimes.com/es/2021/04/04/espanol/opinion/vacunas-venezuela-...

 3 min


Gabriel Zaid

De miles de libros se sabe (o se supone) que existieron, pero nada más. En unas cuantas décadas, puede no quedar ni un ejemplar, en ninguna parte. San Focio (820-893) reseñó 280 “libros que he leído”, de muchos de los cuales no hay otra noticia. Sucede más aún con las revistas, ya no se diga los periódicos.

La polilla, la acidez del papel o del ambiente, la humedad, las goteras, las inundaciones, los tsunamis, los terremotos, los volcanes, los incendios, el robo, la guerra, el fanatismo, la ignorancia o la simple incuria pueden acabar con todo.

De manera accidental o intencionada se han perdido tesoros: la biblioteca babilónica de Asurbanipal, las de Alejandría y Constantinopla. Lo sepultado por el Vesubio, saqueado por los bárbaros, quemado por los nazis, bombardeado en Irak, sumergido en las presas del río Nilo.

Casi todas las bibliotecas de la Nueva España fueron destruidas o abandonadas para romper con el pasado, en la Independencia, la Reforma, la Revolución. Pero el incendio de la Cineteca Nacional no fue ideológico, fue pura irresponsabilidad.

Frente a todo lo que ha sucedido y puede suceder, hay que resguardar bien los libros físicamente. Además, reproducirlos de manera impresa y digital. Y catalogarlos, para orientar a los interesados y, en el peor de los casos, para que se sepa que existieron.

Hay libros que merecen el olvido, pero ¿quién lo va a decidir?

El costo no es tan alto, en comparación con el rescate, guarda y exposición de monumentos, obras de arte y objetos, en sitios arqueológicos, museos, mapotecas, fonotecas, fototecas, cinetecas.

La imprenta llegó a México en 1539. Desde entonces hasta 1900 se publicaron unos 20,000 libros (estimación de José Luis Martínez). Digitalizarlos todos y ponerlos en la web a disposición de investigadores y lectores ayudaría también a preservarlos, porque los originales que aún quedan deberían ser piezas de museo. Esta versión mexicana del Proyecto Gutenberg puede llamarse Proyecto Juan Pablos, en homenaje al “primer impresor que a esta tierra vino”.

Joaquín García Icazbalceta (1825-1894), trabajando solo y con sus propios recursos, compiló la Bibliografía mexicana del siglo XVI. Catálogo razonado de los libros impresos en México de 1539 a 1600, “obra en su línea de las más perfectas y excelentes que posee nación alguna” (Marcelino Menéndez Pelayo). En 1886, publicó la primera parte (introductoria). Pero el catálogo mismo quedó inédito.

Aprovechándolo y ampliándolo, Enrique R. Wagner compiló una Nueva bibliografía mexicana del siglo XVI. La publicó en 1946 Jesús Guisa y Azevedo en su desaparecida Editorial Polis.

Agustín Millares Carló armó el proyecto original de García Icazbalceta y lo publicó completo en el Fondo de Cultura Económica (1954). Lo reeditó en 1981, con revisiones y adiciones. Merece reeditarse nuevamente, o al menos reimprimirse.

La biblioteca pública fue un invento social tan importante o más que las innovaciones tecnológicas para ampliar el acceso a libros ya editados. Cuando José Vasconcelos fue secretario de Educación Pública, lamentó que no hubiese más de sesenta en el país y soñó con tenerlas hasta en poblados de 15,000 habitantes. Ha pasado un siglo y todavía no se logra.

La situación es peor en el caso de las revistas, suplementos literarios y periódicos que desaparecen totalmente. José Luis Martínez hizo un gran servicio a la cultura mexicana pepenando ejemplares de docenas de revistas y suplementos literarios mexicanos del siglo XX, integrándolos en volúmenes de cada una y publicando facsímiles como libros en el Fondo de Cultura Económica.

Huberto Batis rescató El Renacimiento, la revista de Ignacio Manuel Altamirano, decisiva para el renacimiento de las letras mexicanas en el siglo XIX. Andrea Martínez Baracs puso en marcha la Biblioteca Digital Mexicana, digitalizando códices y documentos que están en los acervos de muchas instituciones.

Fernando García Ramírez ha propuesto una idea que aumenta el valor de todas esas compilaciones y facilita su aprovechamiento: crear en la web un Superíndice de Revistas que integre el índice de todas y cada una. Además, lo propone como un proyecto interactivo de lectores de revistas, a la manera del Proyecto Gutenberg (“Un mundo de revistas”, Letras Libres, diciembre de 2020).

Que los libros, además del índice general, tengan índices de nombres propios (y algunos hasta de temas) es una admirable tradición británica, lamentablemente ignorada en México, España, Francia y otros países. Se comprende, porque los índices cuestan y retrasan la fecha de publicación. Pero son utilísimos y mejoran el aprovechamiento del libro. Deberían ser obligatorios en los libros universitarios.

Hay buenos libros sobre el arte de hacer índices, incluso uno bonitamente titulado Indexing, The art of. Su autor, G. Norman Knight, organizó también una Society of Indexers y su publicación The Indexer, que continúan activas (www.theindexer.org).

Un índice colectivo de los libros publicados en México hasta 1900 (general y de nombres) sería útil. Para el siglo XX, sería mejor segmentarlo (por ejemplo: libros literarios, libros de historia, libros de texto) y excluir los traducidos. ~

4 de abril

Letras Libres

https://www.letraslibres.com/mexico/revista/la-destruccion-libros

 3 min


Editorial Nobbot

Las etiquetas inteligentes, con información obtenida de sensores y accesible a través de aplicaciones específicas, ofrecen nuevas posibilidades a los agricultores para mejorar la eficiencia de sus explotaciones, así como la conservación y trazabilidad de sus productos.

La tecnología avanza y es un error pensar que las etiquetas son solo esa especie de pergaminos que asoman por los bordes de cada nueva prenda que compramos. El Internet de las Cosas (IoT), la sensorización del entorno y, ahora, la conectividad 5G llenan de nuevos contendidos al sustantivo “etiqueta” y añaden el adjetivo “inteligente”.

El smart labelling ofrece eficiencia y fiabilidad a la industria alimentaria donde elementos como la procedencia o el continuo control sanitario son esenciales.

La etiqueta inteligente contiene datos de interés que se pueden visualizar en cuadros de mando o notificaciones en tiempo real, para usos como el control de calidad o la identificación de agentes contaminantes. Información que ayuda a las explotaciones agrarias a adelantarse a acontecimientos como variaciones en el volumen de la producción o plagas.

Etiquetas inteligente y cadena de frío

Pero una vez que se ha asegurado la producción del cultivo, toca comercializar el producto. Y ahí vuelven a jugar un papel clave las etiquetas inteligentes por las posibilidades que ofrecen para controlar factores como el correcto envasado, la calidad, el mantenimiento de la cadena de frío o la presencia de alérgenos.

En este sentido, Orange ha desarrollado una oferta que vincula las etiquetas inteligentes a una solución IoT para la gestión de la cadena de frío. Este sistema permite a mayoristas, importadores/exportadores, operadores logísticos, distribuidores, etc. acceder a información en tiempo real sobre el itinerario (geolocalización) y el mantenimiento de la cadena de frío (temperatura) de sus productos durante todo el proceso logístico.

Por último, una vez que el producto llega al mercado, los responsables de garantizar su calidad y seguridad pueden consultar su trazabilidad con tan solo escanear la etiqueta. Las etiquetas inteligentes también garantizan al cliente final información adecuada sobre origen, caducidad o cualquier otra variable que sirva para garantizar la confianza en su compra.

26 de marzo 2021

Nobbot

https://www.nobbot.com/futuro/etiquetas-inteligentes-para-la-agricultura...

 1 min


Marcos Martínez

NFT

Los non-fungible tokens se han popularizado en 2021 con la venta millonaria de una creciente cantidad de objetos ‘tokenizados’. Con la venta de cuadros virtuales únicos de artistas famosos, derechos sobre partes del cuerpo de deportistas o la compra de extensiones virtuales de terreno en videojuegos, los tókenes criptográficos que representan algo único son tendencia. Pero, ¿qué son estos tókenes y cómo se opera con ellos?

Los siete objetos más caros que han sido tokenizados mediante non-fungible tokens (NFT) fueron vendidos entre el 19 de febrero y 22 de marzo de 2021. Este artículo se redacta el día 31 de marzo, por lo que se habla de un mercado que acaba de nacer.

¿QUÉ SON LOS NON-FUNGIBLE TOKENS?

Los non-fungible tokens, tókenes no fungibles o NFT son un tipo de token criptográfico con equivalencia única. ¿Qué significa esto? A diferencia de otro tipo de tókenes como pueda ser el Universal Carbon (UPCO2), que representa la retirada de una tonelada de CO₂ atmosférica cualquiera, un token NFT representa un objeto inequívoco, ya sea físico o virtual.

Los tókenes digitales son el equivalente digital y criptográfico de un sistema físico verificable como pueda ser el registro de la propiedad o el contrato de compraventa de una vivienda. Ambos sistemas representan la tenencia de un objeto, aunque en el caso de los tókenes la verificabilidad se realiza mediante mecanismos como puede ser la cadena de bloques sobre Ethereum, la plataforma descentralizada basada en tecnología blockchain.

¿QUÉ CARACTERÍSTICAS HA DE TENER UN NFT?

Para que un token sea considerado token no fungible ha de cumplir cuatro condiciones:

Son únicos, representando la totalidad de un bien o una fracción específica del mismo. Esto los hace no intercambiables o no fungibles: dos personas no pueden tener dos NFT representando el mismo bien.

Son indivisibles, no pudiendo subdividirse en fracciones de token más pequeñas. Dicho esto, no tienen por qué representar la totalidad de un objeto: un token NFT puede representar el 0,01% de algo sin problema.

Son transferibles, lo que implica que pueden comprarse y venderse, esta vez sí en fracciones sobre el total (dos hermanos pueden heredar un token indivisible, disponiendo del 50% cada uno).

Son capaces de probar su escasez a través de métodos criptográficos mediante los cuales se puede verificar que no existe otro bien igual y que lo adquirido es único.

De no cumplirse alguna de estas condiciones, se estaría hablando de tókenes fungibles.

¿QUÉ TIPO DE OBJETOS PUEDEN TOKENIZARSE MEDIANTE NFT?

El mundo del arte ha abrazado con fuerza la tokenización de sus activos tanto físicos como digitales. Aunque es en el mundo virtual donde los NFT han tenido más interés, precisamente porque un activo físico ya era fácilmente verificable tiempo atrás (por ejemplo, la autenticidad de un cuadro), mientras que de los objetos digitales se podían, en principio, emitir copias ilimitadas.

Con la ayuda de la criptografía ya es posible vender un objeto virtual de forma que quede constancia de la singularidad del bien en cuestión. En octubre de 2020 el artista Mike Winkelmann, conocido como Beeple, se hizo mundialmente famoso con la venta de obras digitales tokenizadas. En febrero de 2021 vendió un cuadro collage por 69 millones de dólares estadounidenses.

Pocos días antes, dos seguidores del videojuego Axie Infinity adquirían los NFT que cubrían nueve parcelas del juego particularmente raras por sus recursos. La misma mecánica puede aplicarse a todo tipo de inventario en juegos. Por ejemplo, armas para RPG, galaxias en juegos de simulación planetaria o personajes en videojuegos del estilo de ‘Animal Crossing’.

El ámbito deportivo no está exento de la tokenización. En marzo de 2021 la tenista Oleksandra Oliynykova ofrecía la compra de tókenes sobre los derechos de por vida de parte de su brazo derecho. Es decir, no solo pueden tokenizar partes del cuerpo o seres vivos, sino que también pueden emitirse tókenes como representación de derechos específicos sobre bienes u objetos.

En España, en las últimas semanas ha sido noticia el creador de contenido Willyrex, uno de los más seguidos en nuestro país, que ha anunciado que lanzará su primera colección de NFT en colaboración con el artista Zigor. ¿El precio? Entre 1 € y 2000 € por unidad.

¿QUÉ PAPEL JUGARÁN LOS NFT EN EL MUNDO DEL ARTE?

Los non-fungible tokens son una herramienta contractual con muy poco recorrido. Al trabajar sobre una tecnología nueva, es difícil entender hasta dónde pueden llegar. Sin embargo, sí se tienen algunas ventajas muy claras. Por ejemplo, la trazabilidad en las compras y su transparencia son mecanismos de alto valor en el intercambio de bienes, y estándares como el ERC-721, que trabaja sobre Ethereum, parece que dinamizarán mucho la adquisición de propiedad intelectual debido a la garantía de autenticidad.

También han surgido los primeros problemas que han puesto en alerta a inversores y a reguladores: el primer robo de arte digital valorado en miles de dólares o el planteamiento de un escenario en el que alguien se beneficiara de una obra de arte cuya propiedad intelectual no le pertenece

El mundo del arte ha sido uno de los mercados donde primero se ha aplicado, aunque no parece que vaya a ser el último. Algunos usos futuros podrían ser la gestión de identidades en aeropuertos, la compra-venta de terrenos y la firma de contratos sobre explotación de derechos, entre otros, pero también habrá que identificar los riesgos y problemas que puedan surgir relacionados con la legislación de cada país.

31 de marzo 2021

Nobbot

https://www.nobbot.com/pantallas/que-son-los-non-fungible-tokens-nft/

 4 min


El Nacional

Lo que quedó demostrado el Miércoles Santo, con la procesión en carro de la imagen del Nazareno de San Pablo, y con otras tantas estatuas en el interior del país, es que los venezolanos están claros de que la única cosa con la que pueden sostenerse es la fe.

Con razón los de la cúpula rojita le tienen tanto miedo a la Iglesia. El clero es escuchado por la feligresía que sabe que en sus sacerdotes puede encontrar consuelo. Pero también porque son valientes servidores de Dios y del pueblo que están dispuestos a decir la verdad.

El cardenal Baltazar Porras ha dicho lo que todos los ciudadanos temían, hay un mercado negro de vacunas, pero no solamente son algunos que con viveza criolla pretenden hacer dinero a costa de la necesidad de la gente sin el menor escrúpulo. También el régimen es responsable de que esto pase, sobre todo si se toma en cuenta que en su lista de prioridades para aplicar la inmunización no están precisamente los que más las necesitan.

Lo gritan las enfermeras, que han dicho claramente que las engañaron. No han vacunado a muchas y son demasiados los fallecidos entre el personal de salud. Los médicos cubanos sí fueron beneficiados con las decisiones rojitas, como si fueran ellos los únicos que batallan en los hospitales contra el virus mortal. Para los venezolanos nada.

Esta discriminación palpable, más la denuncia del cardenal, asusta más a los ciudadanos que no encuentran otra manera de protegerse sino con un escudo de fe. Imágenes del Nazareno pasaron frente a hospitales y edificios y la gente lo que más pedía es que los protegiera contra el covid-19, porque más nadie lo hace.

También se entiende que al régimen no le gusten las redes sociales, sobre todo porque por ellas circulan las fotos tan dantescas como la de los cadáveres en la morgue de Bello Monte, en Caracas. Esa imagen es la prueba palpable de que los que están aferrados al poder mienten todos los días y de que poco les importa que los venezolanos mueran por cientos.

Por eso, ojalá que esta Semana Santa haya servido para que la gente reflexione y entienda que la mejor manera de salvarse del covid es la prevención que pueda aplicar cada uno desde su hogar. Esperar ser vacunados o asistidos por el régimen es más que esperar un milagro.

 1 min


Laureano Márquez

Este escrito se publicó hace algún tiempo, pero así como la Semana Santa vuelve cada año, quiero renovar lo que dije en aquella oportunidad en relación con las últimas palabras de Jesús en la cruz, como manera de meditar en los dolores que padecemos y la resurrección que anhelamos para Venezuela.

«Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen»… no lo saben, no alcanzan a imaginar las dimensiones y alcance de su daño y eso es ignorancia; que nunca el odio nos guíe, ni la venganza.

«Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso»… el paraíso del ciudadano es la libertad, la justicia y la democracia. Sé, Padre, que veremos ese paraíso, construido con cada acción de esperanza que brota de nuestros corazones y con la bondadosa inteligencia de nuestra juventud.

«Mujer, ahí tienes a tu hijo»… transitando las calles de Venezuela, recibiendo azotes, crucificado cada día por los centuriones de las lacrimógenas. Siéntete orgullosa, madre, de este tu hijo, porque de las ideas que tú sembraste en él, del amor en que le formaste, de la libertad con que se alimentó en tu vientre, habrá de nacer la nueva Venezuela.

«Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»… Señor: a veces me invade la angustia de que esta pesadilla no tiene final, de que el malvado se sale con la suya, pero recibimos de ti maravillosos dones, entiendo que no nos has abandonado nunca. El trabajo tuyo ya lo hiciste —y maravillosamente bien—: ayúdame a ser tu aliado para amasarme a mí mismo como un hombre nuevo, creador también, a tu imagen, de la patria que sueño.

«Tengo sed»… y tanta, Padre. Tengo sed de democracia y libertad. Tengo sed de inteligencia, trabajo y honestidad como valores. Tengo sed de vida, de seguridad, de justicia social. Tengo sed de esperanza y de futuro.

«Todo está consumado»…la maldad en nuestra tierra se consumó más allá de los límites que podíamos imaginar, nos han pretendido destruir moralmente, pero sé que las reservas de bondad e inteligencia son nuestra verdadera riqueza. Hemos descendido a los infiernos, pero estoy convencido de que resucitaremos.

«Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu»… cada día en Venezuela, Padre, es una apuesta a la vida. Encomiendo en tus manos mi espíritu, para que sea de libertad y justicia, para que aprenda bien esta dura lección y pueda transitar por llanos bondadosos, sumergirme en cálidas playas de transparencia, contemplar altas cumbres de abundancia y cruzar generosos ríos de justicia y libertad, para llegar -por fin- a la tierra prometida.

@laureanomar

 2 min


Américo Martín

Admitamos que la situación internacional, por lo que concierne a Venezuela, Colombia y otros países que de alguna manera no guardan relaciones saludables con el gobierno de Maduro, se ha complicado de una manera tan peligrosa que no parece vislumbrarse alguna salida limpia, clara, democrática y convivencial entre los factores actualmente en pugna.

Tengo más de una década advirtiendo que la concentración de motivos críticos entre dos países hermanos, separados por una frágil y mil veces amenazada línea fronteriza, podría dar lugar a una o varias chispas capaces de encender praderas.

Ha corrido el tiempo y, lejos de apreciarse acercamientos y diálogos, el ambiente se ha llenado de pólvora e intemperancia. Pero, más grave aún, es la forma cómo está incidiendo el músculo financiero del narcotráfico y el alocado accionar de guerrillas colombianas, paramilitares y otros activos factores anarquizantes que, en su conjunto, pueden obrar como detonantes.

Ha sido impresionante la involución de un éxito tan notorio como el de la paz negociada entre el gobierno colombiano y las FARC.

Pensamos que sería un acuerdo sustentable al observar la desmovilización y el desarme de las fuerzas, alguna vez conducidas por Marulanda y el Secretariado de las FARC, que llegaron a adquirir la reputación de invencibles, evidentemente falsa como lo preanunció la Operación Jaque. Fue el primero de los grandes golpes desencadenados por el presidente Uribe y Juan Manuel Santos, su ministro de Defensa. Las FARC se revelaron como esa gramínea llamada bambú, muy dura por fuera y hueca por dentro.

En mi libro La violencia en Colombia (Libros El Nacional. 2010), prologado por el exsecretario general de la OEA y expresidente de Colombia, César Gaviria, expliqué porqué Jaque fue el principio del fin de la lucha armada, concebida como guerra de movimientos y captura de territorios liberados, paso previo a la repetición de victorias similares a la de Fidel y Ortega. Me basé, además, en las declaraciones del nuevo jefe de las FARC, Guillermo León Sáenz, alias Alfonso Cano, sucesor del mítico Manuel Marulanda, quien emitió la orden de regresar a la formación guerrillera. Para mí, la evidencia más clara de que, después de Jaque, la guerra a lo Fidel y a lo Ortega se alejaba para siempre del horizonte de las FARC. Porque la guerra de guerrillas solo sirve para molestar y huir; con unidades militares de esa naturaleza jamás se tomará el poder.

"El Che Guevara le atribuía a la guerra de guerrillas tres garantías de eficacia: movilidad constante, sospecha constante y no fijarse al terreno ni a la población, pero esperaba que, con el tiempo, crecieran las unidades, sus operaciones se aproximaran a las regulares de los ejércitos y, entre maniobras y batallas grandes, se decidiera el triunfo final."

La renuencia de Marulanda a negociar con los presidentes colombianos se debía a que disponía de 20.000 hombres. Con ese dispositivo, esa estrategia y la reputación de invicto en los combates con el ejército, era perfectamente lógico que su gran objetivo militar fuese la toma del poder, conforme a los ejemplos de Cuba y Nicaragua. Al volver a la formación guerrillera se renunció a retener territorios liberados e integrarse orgánicamente a la población, porque ya no podrían sostener la esperanza de derrotar al ejército.

Para mí, Alfonso Cano estaba renunciando a continuar la guerra y se acercaban las negociaciones de paz, incluyendo el desarme y la desmovilización de las FARC.

Uribe y Santos aceptaron las negociaciones y se logró ponerle fin a la guerra, declarada por las FARC en 1962.

Pronto, un sector desprendido de las FARC se alió con el ELN y retomó la lucha armada, quizás aprovechando las ventajas financieras del narcotráfico y el intenso activismo de los paramilitares.

"Lo grotesco, y a la vez peligroso, de semejante retrogradación ha sido la utilización a fondo, como escenario, de muchos poblados de Venezuela. Ya no hay propiamente utopía ideológica ni causa revolucionaria en juego, sino la desnuda toma del poder, la riqueza y las alianzas cada vez más audaces."

Menudean también acusaciones alusivas a Cuba y Venezuela, lo que ha hecho sonar alarmas con motivo de los enfrentamientos del Ejército venezolano con una de las varias disidencias de las FARC y la exacerbación de las muy tensas relaciones entre los mandatarios de los palacios de Nariño y de Miraflores. Esa creciente tensión se desenvuelve en el marco de los muchos países que reconocen el interinato de Guaidó y desconocen la legalidad de la presidencia de Maduro. En medio de la atmósfera de pólvora y violencia latente, las operaciones de las FARC y de los uniformados venezolanos no han dado lugar a la esperanza de un retorno a la paz y a negociaciones constructivas.

¿Qué sentido tiene, entonces, el lenguaje hostil de autoridades oficialistas y la absurda reticencia a liberar presos políticos, respetar los medios y las ONG?

Hasta los presidentes más célebres en las históricas represiones del pasado liberaron presos políticos. Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez dictaron amplias amnistías. Por no mencionar a cultores de la Constitución o dictadores a lo Guzmán Blanco, todos los cuales exhibieron momentos de flexibilidad liberal y tolerancia política.

¿En razón de qué Miraflores no entiende hoy las causas humanas, políticas y hasta el perdón y la clemencia para asegurarse, por lo menos, algún buen recuerdo de su tránsito por el poder?

Américo Martín es abogado y escritor.

Twitter: @AmericoMartin

 4 min