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Opinión

Yascha Mounk

Apenas estamos empezando a comprender todas las ramificaciones del nuevo coronavirus. Pero en los primeros meses de esta extraordinaria pandemia global, tres datos cruciales ya han quedado claros. La suma de estos datos no conduce a un llamado a la calma, como tantos políticos en el planeta se empeñan en sugerir; por el contrario, lleva al imperativo moral de evitar montones de muertes innecesarias mediante un cambio radical de nuestras conductas, que debe empezar ahora mismo.

El primer dato es que, al menos en las etapas iniciales, los casos de coronavirus parecen aumentar de forma exponencial. El 23 de enero, la provincia de Hubei, donde se encuentra la ciudad de Wuhan, tenía 444 casos confirmados de Covid-19. Una semana más tarde, el 30 de enero, tenía 4,903. Otra semana después, para el 6 de febrero, eran 22,112.

Esta historia se está repitiendo en otros países. Italia tenía 11 casos identificados del coronavirus el 22 de febrero, 888 para el 29 de febrero y 4,636 para el 7 de marzo.

Puesto que Estados Unidos ha sido extremadamente lento en la aplicación de pruebas de diagnóstico para el coronavirus, es probable que la cifra oficial de 547 casos represente apenas una fracción del número de casos real. Pero incluso si la damos por buena, lo que sugiere es que deberíamos esperar que haya diez veces más casos dentro de una semana, y hasta cien veces más dentro de dos semanas.

El segundo dato es que esta enfermedad es mucho más letal que la gripa, con la que insisten en compararla tanto los honestamente mal informados como los deliberadamente irresponsables. Según la Organización Mundial de la Salud, la tasa de mortalidad –usada comúnmente para medir cuántos pacientes confirmados mueren de una cierta enfermedad– se sitúa en este momento en 3.4 por ciento. Esta cifra podría ser una exageración, ya que es menos probable que los casos leves de la enfermedad sean detectados. Pero también podría ser una subestimación, ya que muchos de los pacientes que ya han recibido un diagnóstico del virus aún no se han recuperado (y podrían fallecer).

Cuando el coronavirus se propagó en Corea del Sur, muchos acudieron a las tasas de mortalidad en ese país, que resultaban bajas en comparación con las de China, para justificar un optimismo indebido. En países con sistemas de salud muy desarrollados, aseguraron, una porción mucho más pequeña de los pacientes moriría. Pero ahora, mientras que más de la mitad de las personas diagnosticadas en China ya están curadas, los pacientes sudcoreanos siguen atravesando la agonía de la enfermedad. De 7,314 casos confirmados, solo se han recuperado 118, por lo que la baja tasa de mortalidad indica, sobre todo, que es muy pronto para saber cuáles serán las cifras finales en ese país.

Mientras tanto, las noticias provenientes de Italia, otro país con un sistema de salud avanzando, han sido hasta ahora asombrosamente malas. En la próspera región de Lombardía, por ejemplo, se han registrado 7,375 casos confirmados del virus. 622 de estos pacientes se han recuperado, 366 han muerto, y la inmensa mayoría sigue enferma. Incluso en el supuesto muy improbable de que todos ellos se recuperen por completo, la tasa de mortalidad resultante sería de 5 por ciento: significativamente más alta, no más baja, que la de China.

Las primeras estimaciones aproximadas, que se hicieron antes de contar con los datos de Italia, sugerían que la tasa de mortalidad real terminaría siendo de alrededor de 1 por ciento. Temo que ahora tenemos buenas razones para dudar de ese pronóstico. Pero aun si al final resulta ser acertado, significaría que el coronavirus es diez veces más mortífero que la gripa, y que, si alcanza a la décima parte de la humanidad, mataría a la pasmosa cantidad de siete millones y medio de personas. (En estimaciones más pesimistas, el total de víctimas sería un orden de magnitud mayor.)

El tercer dato es que hasta ahora solo ha habido una medida, y solo una, efectiva contra el coronavirus: el distanciamiento social extremo.

Antes de que China cancelara todas las reuniones públicas, le pidiera a sus ciudadanos someterse a una cuarentena autoimpuesta y acordonara la región más afectada, el virus se estaba propagando de forma exponencial. Los 22,000 casos registrados al 6 de febrero podrían fácilmente haber sido 200,000 para mediados del mes. En lugar de eso, el número de nuevos casos rápidamente se estabilizó cuando el gobierno tomó medidas estridentes para aumentar el distanciamiento social; hoy, al menos según las estadísticas oficiales, cada día hay más pacientes que han sanado que nuevos pacientes infectados.

China no está sola en esto. Otros pocos países han tomado acciones enérgicas para incrementar el distanciamiento social antes de que la epidemia alcanzara proporciones devastadoras. En Singapur, por ejemplo, el gobierno rápidamente canceló los eventos públicos, instaló estaciones médicas para medir la temperatura corporal de los transeúntes, distribuyó desinfectante para manos y ofreció licencias por enfermedad adicionales para muchos trabajadores. Como resultado, el número de casos ha crecido a un ritmo más lento.

Una pregunta recurrente ha sido por qué no implementamos semejantes medidas de distanciamiento social para la gripa, que también se cobra un número significativo de víctimas cada año. Fuera de las tasas de mortalidad mucho más altas y del mucho mayor riesgo de saturación del sistema de salud que representa el coronavirus, la respuesta a esta pregunta implica algunas buenas noticias. Mientras que muchas cepas del virus de la gripa pueden ser fácilmente transmitidas antes de que un paciente muestre síntomas, esto parece suceder raramente con el coronavirus. En consecuencia, las medidas de distanciamiento social, junto con la estricta aplicación de cuarentenas para quienes ya están enfermos, pueden ser mucho más efectivas para frenar su dispersión.

Estos tres datos conducen a una conclusión sencilla. El coronavirus se va a propagar con una rapidez escalofriante, saturando los sistemas de salud y cobrándose las vidas de una enorme cantidad de personas, hasta que empecemos a adoptar formas serias de distanciamiento social.

Es por ello que cualquier persona en una posición de poder o de autoridad debería estar haciendo lo que esté en sus manos para salvar vidas en este momento. En vez de minimizar el peligro del coronavirus, los gobiernos deberían pedirle a la gente que se mantenga lejos de los lugares públicos, cancelar eventos multitudinarios y restringir la mayor parte de los viajes no esenciales. También deberían reconocer que es probable que los sistemas de salud de la mayor parte de las democracias occidentales estén rebasados en cuestión de semanas y, en vez de esperar a que esto ocurra, deberían invertir ya mismo en una rápida expansión de sus áreas de terapia intensiva.

Tristemente, los hechos de los últimos días sugieren que es improbable que muchos gobiernos hagan todo esto de manera correcta y veloz. Por lo tanto, la responsabilidad de incrementar el distanciamiento social recae en las personas que toman decisiones en todos los niveles de la sociedad.

¿Estás al frente de un equipo deportivo? Haz que los partidos se jueguen en estadios vacíos.

¿Estás organizando una conferencia? Aplázala hasta el otoño.

¿Eres director de una escuela? Haz que las clases se impartan a distancia, antes de que los estudiantes se enfermen y contagien a sus parientes más frágiles.

Finalmente, la responsabilidad mayor recae en cada uno de nosotros. Es difícil cambiar nuestra propia conducta cuando el gobierno y los líderes de otras instituciones importantes mandan la señal de que debemos comportarnos con normalidad. Pero ya que nuestros líderes e instituciones están fallando, debemos cambiar nuestra conducta de cualquier forma.

Esto implica seguir los consejos habituales de lavarse las manos con frecuencia y tratar de no tocarnos la cara. Pero va más allá. Si puedes, evita el transporte público. No asistas a grandes reuniones sociales. Quédate un rato en casa. Y si te sientes aunque sea un poco enfermo, no vayas al trabajo: hazlo por tu vecino y por los abuelos de todos.

Cuando la epidemia de influenza de 1918 infectó a una cuarta parte de la humanidad, matando a decenas de millones de personas, ciertas decisiones aparentemente menores significaban la diferencia entre la vida y la muerte.

Conforme la enfermedad cobró fuerza, los dirigentes de las principales ciudades estadounidenses se enfrentaron a la difícil decisión de permitir o no los eventos públicos. Thomas B. Smith, el alcalde de Filadelfia, dejó que se llevara a cabo un enorme desfile el 28 de septiembre. En los días y semanas posteriores, los cadáveres se fueron amontonando en las morgues de la ciudad. 12,000 personas habían muerto al terminar la temporada.

En contraste, en Saint Louis, un comisionado de salud llamado Max Starkloff decidió poner en pausa la ciudad. Ignorando las objeciones de importantes hombres de negocios, ordenó el cierre de las escuelas, los bares, los cines y los eventos deportivos. Gracias a sus acciones audaces e impopulares, Saint Louis registró la mitad de las muertes que Filadelfia.

En los días por venir, miles de personas en todo el mundo tendrán que elegir entre ser Thomas Smith, el alcalde que acabó siendo responsable de las muertes innecesarias de miles de residentes de su ciudad, o Max Starkloff, que salvó las vidas de otros tantos. En un primer momento, parecerá más sencillo seguir el ejemplo de Smith. Por unos días, cuando ninguno de tus pares toma los mismos pasos, parecerá profundamente raro ordenar que las clases se den en línea, o cancelar grandes eventos. La gente se enfadará. Serás ridiculizado y tachado de extremista o alarmista.

Pero dentro de unas semanas, algunas de esas personas, se den cuenta o no, tendrán razones para agradecerte por haberles salvado la vida.

Traducción del inglés de Emilio Rivaud

10 de marzo 2020

Letras Libres

https://www.letraslibres.com/mexico/ciencia-y-tecnologia/hora-guardar-di...

 7 min


SONETO 93

Si alguna vez tu pecho se detiene,

si algo deja de andar ardiendo por tus venas,

si tu voz en tu boca se va sin ser palabra,

si tus manos se olvidan de volar y se duermen,

Matilde, amor, deja tus labios entreabiertos

porque ese último beso debe durar conmigo,

debe quedar inmóvil para siempre en tu boca

para que así también me acompañe en mi muerte.

Me moriré besando tu loca boca fría,

abrazando el racimo perdido de tu cuerpo,

y buscando la luz de tus ojos cerrados.

Y así cuando la tierra reciba nuestro abrazo

iremos confundidos en una sola muerte

a vivir para siempre la eternidad de un beso.

Es un soneto más, tal vez no el mejor, tampoco el más conocido. Es uno entre tantos, entre cientos, quizás entre miles de los que musitaba el poeta chileno, sin darse cuenta a veces de las terribles, bellas cosas que decía.

Pero hube de volver a su lectura porque el soneto, como si fuera un policía, detuvo mi camino. Prueba concluyente de que la poesía se hizo para que ella nos encontrara. Digo: no uno es el que va a los versos sino los versos van a uno, mensajes al fin de un más allá que nos circunda, nos vigila y, en cierto modo, nos protege como solo la noche sabe hacerlo con los ladrones.

Razón de más para reiterar una tesis no confirmada: la de la relación estrecha que se da entre la letra cifrada de un poema y la vida que poco a poco se nos va, en nosotros, en los otros y en los demás.

La poesía es vida y la vida solo aparece allí cuando nos enfrentamos a su vacío, sobre todo al vacío más grande que uno puede imaginar, el de la no-vida, no el de la muerte, el de la no-vida, el de la presencia y la conciencia de que nos vemos en los ojos de lo que se nos va y por eso, entiéndeme, es por eso que amamos, no por que sí, no por un dictado de la naturaleza, no porque nos plazca, sino porque sabemos que lo que tenemos - en el caso nerudiano la presencia de la amada Matilde - no es eterno, es un instante y nada más.

El amor es un tiempo que perece y que, como si fuera la última madera del naufragio, queremos asir buscando lo imposible, lo que solo la poesía y nunca las religiones pueden intuir: el vano recurso de la eternidad.

El verdadero amor nace frente a la posibilidad de su ausencia.

Cuando algo deja de arder en las venas, cuando no hay más palabras en las bocas, cuando las manos dormidas ya no vuelan, eleva el poeta su protesta: la de un beso que quiere quedar para siempre anidado en esta vida. Un “parasiempre". La palabra más deseada por los mortales y -quizás por eso – la más imposible de ser cumplida.

El amor es la búsqueda de la eternidad que nos fue por Dios negada.

La poesía también. Un beso frío en la boca fría del ser amado, un abrazo al racimo perdido del cuerpo inerte, una luz en los ojos cerrados. Y entonces el poeta, como si fuera el último acto de su drama personal, decide enfrentar a la muerte toda, confundido en la eternidad con un beso. Una eternidad que nada ni nadie conocerá pero que, esperanza vaga, seguirá multiplicada entre los mortales.

Cada poema a la vida es un poema a la muerte. Al revés no: es imposible. Quizás esa es la razón última del enigma del amor y de su hija huérfana, la poesía.

Neruda, como pocos poetas - lo hubiera querido o no - fue un vidente en la oscuridad.

10 de marzo de 2020

Polis

https://polisfmires.blogspot.com/2020/03/fernando-mires-proposito-de-un-...(POLIS)

 3 min


Con voz propia

Con la complicidad de los alacranes de la mesita -Henry Falcón, AP: Timoteo Zambrano, Cambiemos; Claudio Fermín, Soluciones; Javier Bertucci, EPEC; ​ Felipe Mujica, MAS; & desertores Luis Parra, PJ; Franklin Duarte Copei; José Noriega VP; Negal Morales, AD- cuenta el apadrinado Maduro para seguir usurpando el Poder.

Para él es "inevitable que este 2020 haya elecciones a la Asamblea Nacional que está en su último año” y ordena a la sumisa mesita “que se sienten a dialogar y de no ceder la AN, será anulada”.

Rodilla en tierra –por lo arrastrado- Fermín obediente afirma que la prioridad es la elección parlamentaria, con el asentimiento, semblante abajo a quienes les queda moral, de los otros dóciles. Y el claudicante advierte: “¡nada de comicios presidenciales, ya se efectuaron en 2018 y no es necesario repetirlos”.

Cierto es pendientes están 2 elecciones: presidenciales, porque el usurpador fue escogido en un proceso electoral fraudulento, y las parlamentarias, puesto que en diciembre culmina su período constitucional la AN.

Estos comicios deben cumplir condiciones mínimas, para ser aceptables: estar dirigidos por un CNE confiable e imparcial, designado por la AN legítima; un Registro Electoral depurado, garantizar el voto en ambos procesos (presidencial y parlamentario), de los venezolanos obligados a vivir obligados a vivir fuera del país.

Indispensable la supervisión internacional del proceso por la OEA, Unión Europea, Grupo de Lima, y ONU. Además debe ser manual y los materiales electorales no pueden estar bajo el control del alto mando militar.

Cualquier acto de ventajismo o violencia electoral, debe ser castigado de modo severo e inmediato; sin candidatos inhabilitados, presos o desterrados.

Por mera casualidad o simple Causalidad ocurrió la noche del sábado 7 un incendio en galpones de CNE en filas de Mariche, Petare, estado Miranda. Allí se encuentran (o se encontraban) todos los equipos electorales del organismo.

Tal acción se la atribuye el "Frente Patriota Venezolano", que afirma haberse iniciado con el incendio a los almacenes de Cantv en Valencia.

"Actuamos en honor a los mártires y caídos como Oscar Pérez, Neomar Lander, capitán Acosta Arévalo y los que se encuentran en las mazmorras de la dictadura". ¿Será creíble la afirmación, o se trata de operación auspiciada por el régimen?

Tibisay Lucena aferrada a presidencia del CNE la calificó de sabotaje:

«Quienes intentan sabotear el sistema electoral van a tocar con la vocación inquebrantable del Poder Electoral y el pueblo de Venezuela”.

Para el periodista Eugenio Martínez especializado en la materia, en galpones incendiados se encontrarían todo el parque de máquinas de votación.

Incendios de archivos oficiales se dan en el castrista régimen.

El 17 de octubre 2004 ocurrió uno, dado porque rociadores contra incendio estaban dañados y sistemas de mantenimiento descuidados. Arrasó pisos donde estaban oficinas de los Ministerios del Interior y de Infraestructura y de la ONIDEX (actualmente SAIME), entre otras.

A los 8 años, el 6 de diciembre 2012, se registró otro en la Torre Oeste. Al año siguiente, el 12 de noviembre 2013, se produjo el de la misma Torre. Por ahora el usurpador se define feminista, manuelista y chavista: “Solo en socialismo seremos felices” y mandó ¡a parir a las mujeres, a tener 6 hijos!”

Estadísticas revelan que "solo países de África tienen fertilidad de 6 hijos y enfrentan hambrunas y desplazamientos", a lo cual nos lleva narco régimen.

De allí que se imponga la revolución fértil: reducir tener hijos. Pero robolución con mesita acude al tribunal subalterno para frenar a Guaidó.

Al MARGEN. Preocupante por lo escandaloso en el manejo de dólares que hace grupo beneficiario del comodato del terreno del Colegio de Periodistas, con ínfima utilidad. Pretenden prorrogar el inédito contrato. A la directiva nacional del gremio consignaron denuncia.Jordanalberto18@yahoo.com.

 2 min


En Capital e ideología, Thomas Piketty constata que, en la sociedad catalana, “el apoyo a la independencia proviene de manera espectacular de las categorías más favorecidas y, en concreto, de las rentas más altas”. Así que, para uno de los economistas más reputados de la izquierda actual, la revolución de las sonrisas es, en realidad, la revolución de los ricos (“una forma inaceptable de secesionismo de los ricos”, la llama también el gran jurista Luigi Ferrajoli en Manifiesto por la igualdad). Es lo que un servidor lleva años diciendo, razón por la cual ha sido arrojado al infierno de los réprobos, donde arde desde entonces. No se trata de que “la motivación fiscal”, como la llama Piketty, sea la única que explica el secesionismo catalán; se trata de que, sin esa motivación, es imposible explicarlo.

Basta no cerrar los ojos para verlo. De entrada, recordemos lo obvio: desde que el mundo es mundo son los ricos los que quieren separarse de los pobres, no los pobres de los ricos; ahora ocurre otro tanto: son los europeos del norte los que quieren separarse de los del sur, los italianos del norte de los italianos del sur, los alemanes del sur (los muniqueses, los ricos) de los del norte (los berlineses, los pobres). La brillante propaganda secesionista apacigua la mala conciencia de sus encantadas víctimas asegurando que los ricos catalanes somos, cómo no, una excepción a esa regla, y que no queremos separarnos de los pobres extremeños y andaluces, sino sólo del rico Madrid franquista; pero la verdad es que ni Madrid es franquista ni el secesionista más alienado por la propaganda cree en su fuero interno que Cataluña querría separarse ahora mismo de Extremadura si Extremadura fuera más rica que Cataluña. Por otra parte, todos los estudios que conozco —incluidos los del CEO, el CIS catalán— constatan que los votantes separatistas poseen, de media, un mayor poder adquisitivo que los no separatistas (y por tanto, es verdad, un mayor nivel educativo). Pero no hace falta molestarse en consultar ningún estudio para constatar lo evidente; basta con darse una vuelta por cualquier ciudad catalana. Tomemos por ejemplo la mía, la maravillosa y secesionista Girona: den un paseo por los opulentos barrios del centro y verán sus balcones engalanados de lazos amarillos y banderas secesionistas; hagan lo mismo por los humildes barrios de las afueras —Vila-roja, Germans Sàbat, no digamos Font de la Pólvora—, y no verán un solo lazo amarillo, ni una sola bandera secesionista (banderas españolas sí, y hasta banderazos). El fenómeno, claro, tiene otra explicación, y es la primera divisoria que parte la Cataluña actual, la llamada adscripción identitaria: la mayoría de los habitantes del extrarradio procede de la emigración del resto de España.

No todo lo explica la economía, ya digo; pero nada se explica sin ella: en Cataluña, los más desfavorecidos no son secesionistas. Ésta es la realidad, la desagradable realidad que odian los secesionistas y tratan a toda costa de ignorar; ésta es la realidad que la izquierda, gran parte de la izquierda catalana —empezando por Ada Colau— y buena parte de la española —empezando por Pablo Iglesias—, se niega a ver: que, además de profundamente antidemocrático (como demostró en otoño de 2017), el secesionismo es un movimiento esencialmente reaccionario. ¿Cómo es posible que un sector relevante de la izquierda sea su compañero de viaje, cuando no se sume a él? ¿Cómo es posible que esa izquierda se oponga con razón a los recortes de derechos, pero no se inmute cuando los secesionistas quieren arrebatar a millones de catalanes el derecho de ciudadanía, del que penden todos los demás derechos? ¿Qué sentido tiene la izquierda si, en vez de estar con los pobres, está con los ricos? Ada, Pablo, os lo pido de rodillas y sollozando: ¿podríais hacerme el favor de contestar a estas preguntas? ¿Podríais contestárselas a vuestros votantes? ¿Podríais leer a Piketty? O, simplemente, ¿podríais abrir los ojos?

Una cosa es segura: para un votante de izquierda es mucho más duro tener que aguantar la ceguera de la izquierda que la de la derecha. Y en ésas estamos.

8 de marzo 2020

El País

https://elpais.com/elpais/2020/03/02/eps/1583142934_874771.html

 3 min


Laureano Márquez
  • “España aprueba la extradición a Estados Unidos de Hugo Carvajal”. Je, je, je, hablan del popular “Pollo”, cuya fuga permitieron en noviembre del año pasado. Una nueva muestra del humor ibérico, muy ocurrentes, je, je.
  • “Venezolano fingió ser un repartidor de flores para secuestrar y robar a una familia en Perú”. Al respecto, como frente a muchos otros temas delictivos, Flores ha guardado hermético silencio o silencia.
  • “Nervis Villalobos: «Los pagos de Chávez a Morodo sólo se explican por hacer ‘lobby’ con Zapatero.”. Por lo visto en España muchos andan con los “Nervis” de punta, entre ellos Zapatero, que, con esto del “lobby”, se hace el “zorry”
  • “Lacalle a Guaidó: «El pueblo venezolano cuenta con nuestro afecto y apoyo». Se agradece el respaldo, aunque, por lo visto, desafortunadamente, el pueblo venezolano no siente ahora similar afecto por la calle.
  • “Aprehendidos dos gerentes de Pdvsa por suministrar información confidencial a EEUU”. Definitivamente este régimen tiene mucha inteligencia para aprehender, pero muy poca para aprender.
  • “ABC: La fundación afín a Podemos (CEPS) asesoró a Chávez sobre encarcelar periodistas” y hace tres días, el ahora vicepresidente español, Iglesias, afirmó: «Quiero decir hoy con toda claridad que nuestra democracia será mejor cuando los responsables políticos, policiales y mediáticos de ‘la cloaca’ estén donde tienen que estar: en la cárcel» … “cloaca”, “podredumbre”, amenaza de cárcel a los medios, me suena, me suena.
  • “¡A parir, pues, a parir! ¡Todas las mujeres a tener 6 hijos! ¡Todas! ¡Qué crezca la patria!”. El susodicho se hace el que no se ha enterado de que aquí llevamos 20 años pariendo, mujeres y hombres.
  • “Alberto Fernández anuncia una batería de iniciativas sobre economía, aborto y justicia. Fernández anuncia el envío al Congreso de una ley de aborto legal en Argentina”… Unos mandan a parir, otros a abortar, qué complejo este tiempo.
  • “Rafa Nadal gana el Abierto de Acapulco, el título 85 de su carrera.”… lo que viene a confirmar que, para Nadal, lo mejor es Acapulco.
  • “China desvela de qué está hecha la cara oculta de la Luna. El ‘Yutu-2’ obtiene las imágenes de radar más precisas del interior lunar hasta la fecha”…En materia de asuntos ocultos, a China no hay quien le gane.
  • “NetBlocks reportó un apagón simultáneo en 10 estados del país” …si la coordinación para el progreso fuese similar a la que tienen para el desastre, Venezuela sería el país más avanzado del planeta y sus alrededores.
  • “Asaltaron hospital de Clarines mientras comandante de la GNB estaba en Anzoátegui” …como mínimo él tendría que decir “yo no, no tuve nada que ver”, ¿no les parece?
  • “Julio Castro: Coronavirus llegará a Venezuela, pero será de los últimos países afectados” …tiene sentido, el país ya lleva tiempo en cuarentena.
  • “El socialismo es el reino de la ternura”, sentencia el “supremo camarada”. ¿Qué pensará de esta afirmación un preso político incomunicado en La Tumba? ¿Será que tuvo un nuevo traspié lingüístico y quiso decir “de la tortura”?

https://talcualdigital.com/noticias-comentadas-por-laureano-marquez/

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Analítica.com

Editorial

No será un día más en el calendario. El 10 de marzo será una fecha memorable en la que los gremios, los estudiantes, la sociedad civil y todos los que amamos la libertad saldrán a la calle no a seguir un líder sino a proclamar, a voz en cuello, como nuestros antepasados en el 19 de abril de 1810, y decir en clara e inteligible voz, no te queremos. Lo que deseamos los venezolanos es vivir en paz y progresar con el fruto de nuestro trabajo y no de la insolente prevaricación de un régimen que ha convertido en ricos a algunos pocos y empobrecido a la inmensa mayoría de la que un día fue proclamada como tierra de gracia.

Además, tenemos que estar conscientes que los ojos del mundo estarán posados sobre nosotros y van a constatar que si es verdad que el pueblo venezolano quiere vivir en democracia y en libertad. No es opción ni excusa quedarse en casa alegando lo que sea. Mañana solo nos queda estar en las calles y demostrarle a los países que nos apoyan, que los venezolanos no somos menos que los ucranianos, tunecinos o egipcios. Que en nuestras venas corre, tanto sangre emancipadora como democrática, y que seremos capaces de triunfar y de reconstruir un país que estos, cual Atilas modernos, dejaron yermo.

En este día nació José María Vargas, nuestro primer Presidente civil, que fue derrocado por las asonadas militares de siempre. A lo mejor este 10 de marzo de 2020 será recordado como la fecha memorable en la que se inició el fin de la dictadura y el comienzo de una nueva era democrática para nuestro país.

https://www.analitica.com/el-editorial/que-significa-el-10-de-marzo/

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En las dictaduras típicas hay crecimiento económico, respeto a la propiedad privada y se rodean de gente con talento aunque sin probidad. La represión está dirigida solo a opositores que realizan actos de sabotaje o acciones violentas y la población permanece silenciosa ante lo atropellos, muchas organizaciones de la sociedad civil apoyan al régimen de facto y se realizan muy pocas protestas populares. El hampa es reducida al mínimo, existe un severo control de armas y la corrupción está limitada a los altos jerarcas. La censura es estricta.

En la dictadura de Chávez-Maduro hay destrucción del aparato productivo privado y del estado, a veces ex profeso y otras por ineptitud, y está integrada por gente sin talento, ni probidad. La represión es contra la población en general que a diario protesta pacíficamente. Todas las organizaciones de la sociedad civil, entre ellas los diferentes gremios de producción, profesionales y de trabajadores en general, periodistas, las universidades, Academias, ONG de derechos humanos, del área ambiental y cultural, expresan públicamente su rechazo a la dictadura. El hampa crece día a día y la corrupción en las empresas y organismos del estado abarca todos los estratos. La censura es selectiva. A lo anterior hay que añadir el hecho inédito de que es rechazada y no reconocida por las principales democracias del mundo, algunas de las cuales aplican sanciones al régimen. Además, tiene estrecha relación con el narcotráfico, con la guerrilla colombiana y con grupos terroristas islámicos También financia grupos subversivos en otros países.

Ante tantos puntos en contra, a muchos extraña que esta dictadura haya podido subsistir. Básicamente esto se debe a la sumisión total de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia y del resto de los jueces civiles y militares. Los primeros validan todas las violaciones a la Constitución e inhabilitan a partidos políticos y a candidatos. Los jueces de diferentes instancias condenan a detenidos políticos sin causa alguna o demoran los juicios. El otro sostén de la dictadura es el Alto Mando Militar y algunos oficiales, principalmente de la Guardia Nacional, que se prestan a reprimir e incluso asesinar a manifestantes.

Es importante recalcar que a pesar de la represión, los ciudadanos siguen dispuestos a protestar. Ya no son las marchas multitudinarias de años pasados, sino protestas de grupos relativamente pequeños, todos los días y en todos lo pueblos y ciudades. En el 2019, según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social, hubo 16.739 protestas, 58 % de las mismas para exigir derechos económicos, sociales, culturales y ambientales y 42% en demanda de derechos civiles y políticos.

En cuanto a los presos políticos, el Foro Penal Venezolano informa que a la fecha son 388, de los cuales 270 son civiles y 118 militares. Cabe destacar las pésimas condiciones en que se encuentran, tanto por el reducido tamaño de muchas de las celdas, como de las restricciones para recibir atención médica, horas de sol y esparcimiento, así como las frecuentes limitaciones y prohibiciones de recibir visitas de familiares, abogados y amistades. Más grave aún, son las denuncias fundadas de casos de torturas en la Dirección de Contrainteligencia Militar, así como el elevado número de presos sin juicio. El último caso denunciado es de los seis tenientes coroneles, entre ellos Marín Chaparro y otros oficiales como el capitán Alarcón Camacho, detenidos hace dos años sin que los tribunales militares hayan iniciado el juicio.

Ante esta situación, los partidos políticos y el resto de la sociedad civil deben estar dispuestos a seguir presionando y ponerse de acuerdo sobre las acciones a tomar. Las sanciones internacionales no son para derrocar al usurpador, sino para obligarlo a realizar elecciones transparentes. Por ello debemos prepararnos. Deben ser elecciones presidenciales y parlamentarias, con supervisión internacional y un nuevo CNE. Es necesario desmontar mitos. Las máquinas pueden ser manipuladas, pero una auditoría antes y después elimina esa posibilidad. El Registro Electoral seguramente tiene innumerables votantes fantasmas, pero el voto puede ser controlado con los testigos de mesa. La trampa se genera cuando las máquinas quedan sin nuestros testigos, sea porque no los tenemos o porque los esbirros del régimen les impiden su trabajo. Cuando los hemos tenido siempre han coincidido lo que informa la máquina, con el conteo de las papeletas. Exijamos condiciones y procedamos con decisión a sabiendas de que, cuando ganemos, el régimen intentará arrebatar y será otra pelea que tendremos que dar.

Como (había) en botica:

Todos a la calle hoy 10 de marzo en apoyo a la democracia, al presidente (e) Guaidó y a nuestros diputados.

Protestamos la detención del intelectual Alfredo Coronil.

Sospechoso el incendio del galpón del CNE cuya custodia es responsabilidad de la dictadura. Felicitaciones a Mariela Poleo, nueva presidenta de la Fundación Simón Bolívar, de Citgo.

Gabriela Montero es admirable como excelsa pianista y por su calidad humana. Su apoyo al joven tenor Luis Magallanes es una prueba más de ello.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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