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Opinión

Con voz propia

"Somos libres, escribimos en un país libre, y no nos proponemos engañar al público”, firme convicción de Simón Bolívar expresada en lo que pudiera considerarse Editorial del Correo del Orinoco (CdO), que él fundó en Angostura (Ciudad Bolívar), capital provisional de la República y Cuartel General del Ejército Libertador. Con diligencia cumplió en Trinidad (*) Fernando Peñalver la orden dada en septiembre del año anterior: "Mándeme usted de un modo u otro una imprenta que es tan útil como los pertrechos". En octubre la adquirió por 2 mil 200 pesos y la envió en la goleta "María”. Ya el 27 de junio 1818 salía en circulación el primer número. En su evocación se celebra el Día Nacional del Periodista.

Creado como vocero de la Independentista, para contrarrestar a la Gaceta de Caracas, órgano defensor de los realistas. Aparecía los sábados y circuló hasta 23 de marzo 1822 en 128 ediciones numeradas y 5 extraordinarias: 19/09/1819: en 1821: Triunfo patriota en Boyacá el 31/05/: Ocupación de Caracas por José Francisco Bermúdez, 12/07: Entrada de Bolívar Presidente a Caracas; Triunfo en Batalla de Carabobo, 25/07; y Rendición de Cumaná, 30/10. En la primera Extra se insertó boletín en inglés y la del 25/07 fue trilingue: español, inglés y francés.

Bolívar fue impulsador de Libertad de Prensa, tal se evidencia en la edición del 7 de agosto 1819:

“En un Decreto especial del Libertador, se declara el derecho imprescriptible de comunicar todos nuestros pensamientos por todos los medios posibles. El artículo respectivo se halla concebido de la manera siguiente: El derecho de expresar sus pensamientos, y opiniones de palabra, por escrito, ó de cualquier otro modo, es el primero y más estimable bien del hombre en sociedad. La misma Ley jamás podrá prohibirlo; pero tendrá poder de señalar justos límites, haciendo responsables de sus impresos, palabras y escritos, a personas que abusaren de esta libertad, y dictando contra este abuso penas proporcionales". Quedaría consagrado en la Constitución sancionada ese año.

En carta a José Antonio Páez del 04/08/ 1826, concibió a la prensa "como artillería de pensamiento, educador de masas, portavoz de creación de un nuevo orden económico y de la información internacional, vigilante contra todo exceso y omisión culpable, catecismo moral y de virtudes cívicas, tribunal espontáneo y órgano de los pensamientos ajenos".

También demanda eficiencia en Administración Pública: “Que se diga todo al pueblo y que se declame fuertemente contra nuestros abusos y nuestra inepcia, para que no se diga que el gobierno ampara el sistema que nos arruina”.

Sigue con una recomendación: “Que se declame todo en la Gaceta del Gobierno contra nuestros abusos; y se presenten cuadros que hieran la imaginación de los ciudadanos”.

A 2 siglos de su aparición el CdO cuyo nombre usurpa el actual régimen, alecciona a quienes abusan de los Medios. Editores que resisten deben invocar la presentación: “no nos hacemos responsables de las noticias oficiales; pero anunciándolas como tales, queda a juicio del Lector discurrir la mayor o menor fe que merezcan”.

La edición en las “inmensas soledades del Orinoco es ya un hecho señalado en la historia del talento humano, y más cuando en esos se pelea contra el monopolio y contra el despotismo por la libertad del Comercio universal y los derechos del Mundo”.

Al MARGEN. La neo dictadura mantiene a venezolanos en su país por cárcel, complementado con el encierro en la cuadra donde residen y encalabozados en sus propios hogares. Todo por la inseguridad. jordanalberto18@yahoo.com.

(*) La Isla historia nuestra prensa. Aquí nació el Correo de la Trinidad Española (13/08/1789-14/01/1790), primer periódico de Venezuela, porque hasta 1797 dicha Isla le pertenecía. De allá vino la imprenta que trajo Francisco de Miranda en Expedición del 30/08/1806 en la cual se editó la Gaceta de Caracas, cuyo primer apareció el 24 de octubre 1808.

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I.

El Campeonato Mundial de Fútbol es esta vez Rusia, país convertido en el ombligo de la Aldea Balón. Es la “globalonización” del planeta, estadio infinito que alberga, durante treinta días, a más de mil millones de personas reunidas en sus respectivos hogares. El santuario de la religión con más adeptos en estos tiempos secularizados, prueba de que Dios es redondo, como escribió Juan Villoro. La sublimación ritual, según se ha dicho, de una “guerra por otros medios”. Pero sobre todo, la gran fiesta de los terrícolas, la que más los convoca, pues conforme lo señaló hace algún tiempo el español Manuel Vicent “ … no hay ningún hecho histórico, espiritual, científico, político ni social que reciba, ni de lejos, un clamor colectivo tan intenso como el que produce un gol”.

II.

El Mundial es, entonces, la Aldea Balón concentrada en Rusia, país anfitrión gracias a un proceso llevado a cabo por la FIFA, marcado por importantes arreglos comerciales no exentos de anomalías, con las grandes multinacionales llevando la voz cantante, y que también ha transcurrido conforme a intereses políticos que hacían recordar las pugnas que ocurrían en tiempos de la guerra fría. A propósito de lo anterior y con cuestionamientos del mismo tenor, en días previos a la inauguración del evento, la FIFA reconfirmo a Qatar como sede del año 2022, un país sin tradición futbolística, circunstancia que compensa con su riqueza petrolera, lo cual genera suspicacias y deja la impresión de que la organización que gobierna al futbol no cambia y a veces hasta pareciera que Blatter aún continua al mando.

III.

El Mundial es la Aldea Balón resumida en 34 selecciones nacionales, envueltas en la bandera patria, aunque sean la expresión de distintas culturas y razas y en algunos casos incluso estén integradas por personas que no nacieron en el país que representan. Equipos, así pues, en los que es difícil identificar un estilo propio de juego, prueba de que, como lo venimos sabiendo desde hace rato, la forma en la que actúan ya no es tanto cuestión de idiosincrasia, como consecuencia de las ideas que tiene el Director Técnico respectivo.

IV.

El Mundial es la Aldea Balón como vitrina de rápidos y profundos cambios tecnológicos, propios de esta época, puestos en evidencia en estadios ultra modernos que tratan de que el espectador se sienta como frente a su televisor y en sistemas de vigilancia que recuerdan al Gran Hermano dibujado por Orwell; en medios de comunicación que, a su vez, buscan que los televidentes se sientan en su casa como si estuvieran en el estadio; en la puesta en práctica de un arbitraje digital, cuyo eje es el famoso VAR, asomo de la posibilidad de que sean robots quienes próximamente pongan orden en el terreno de juego; en camisetas que esconden dispositivos que monitorean en tiempo real la condición física del atleta; en estrategias de juego que se manejan a partir de Big Data; en sistemas de alimentación que no dejan ningún ingrediente al azar; en recursos médicos que realizan milagros en la cura de las lesiones y, como éstos, en otros aspectos que denotan la presencia de una red de empresas y laboratorios, encargados de generar dispositivos orientados a mejorar el rendimiento de los futbolistas, por vías santas y no tanto. En este sentido se sabe, por ejemplo, que, al igual que el Comité Olímpico Internacional, la FIFA ha reforzado los controles anti dopaje ante el temor de que pudieran presentarse violaciones al “fair play” mediante la alteración, en los futbolistas, de su información genética y el uso de células normales o modificadas genéticamente, algo que ya ha sido expresamente prohibido por las autoridades deportivas. Así las cosas, desde los estudiosos del tema ya hay quienes predicen, no sin buenos argumentos, la posibilidad de un deporte “post humano”.

V.

El Mundial es la Aldea Balón disfrutando de una efímera interrupción en la que los terrícolas se permiten creer que la vida no es sino un balón deslizándose sobre la alfombra verde y que todo lo demás sale sobrando. Un pequeño paréntesis que al finalizar les dejara un enorme vació junto a la certeza de que la vida no discurre en la cancha, sino fuera de ella. Así, el lunes después del domingo en el que se celebre la final del Campeonato, ni la pantalla del televisor ni las redes sociales les hablarán más del Mundial de Rusia. En su lugar les estarán informando de lo que estuvo haciendo la realidad mientras se distraían discutiendo un “orsai” y o tratando de entender que pasaba con los equipos favoritos.

El Nacional, miércoles 20 de junio de 2018

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La Declaración Universal de los Derechos Humanos fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en París, el 10 de diciembre de 1948. Desde esa f echa, quedan establecidos los derechos fundamentales destinados a proteger a todos los habitantes del mundo y Venezuela es firmante de esta declaración, por lo cual la misma forma parte del cuerpo de leyes de obligatorio cumplimiento por el país, lo que obliga a los gobiernos a acatar sus disposiciones.

En su artículo 19 se expresa: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.” Para no dejar dudas, el artículo 30 concluye: “Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración”. Más aún, la Carta Democrática, que fue aprobada unánimemente por la Organización de Estados Americanos (OEA), en sesión especial del 11 de septiembre de 2001, a manera de actualización e interpretación de su Carta Fundacional, como manifestación del desarrollo progresivo del derecho internacional, reafirmando la resolución de las Naciones Unidas al considerar que la libertad de expresión es un componente fundamental del sistema democrático. En definitiva, la libertad de expresión forma parte irrenunciable de los derechos humanos de todas las personas; está respaldada y protegida por acuerdos internacionales del más alto rango y reconocida por la gran mayoría de las naciones del mundo.

Como es evidente, la libertad de expresión está muy ligada a la libertad de información y ésta a la libertad de prensa. Bajo ningún concepto, la libertad de expresión puede ser limitada por la censura previa; sin embargo, la ley si puede exigir responsabilidad por las opiniones que se emitan. En este sentido, se trata de garantizar también el derecho de los demás, como individuos o como sociedad. Por lo tanto, la legislación de muchos países suele prohibir las expresiones que inciten al odio, la violencia, la comisión de delitos o la discriminación racial

La constitución, que establece el marco legal fundamental por el que se rige la administración y gobierno de los países, en el caso se los sistemas democráticos siempre garantiza la libertad de expresión; preservando el derecho a difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, por escrito o cualquier otro medio de reproducción. Sin embargo, existen países en los que se considera a la libertad de expresión como una amenaza para el Estado, o mejor sería decir, para el gobierno; esto suele suceder en regímenes totalitarios o francamente dictatoriales.

Los gobiernos totalitarios, cuando entran en una fase de franca dictadura, una de las primeras estrategias políticas que se preocupan en aplicar es la limitación de la libertad de expresión, llegando incluso a eliminarla. Esto se suele implementar de manera gradual, aunque no necesariamente lenta, marcado por el progresivo dominio de los medios de comunicación, en cualquiera de sus formas, ya sea individual o colectiva, pública o privada, oral o escrita.

Por supuesto, quedan aquí incluidas las asambleas, marchas y manifestaciones, así como el uso de la radio, la televisión o las redes sociales. Las dictaduras, para lograr su cometido no es extraño que recurran al cambio de leyes y reglamentos, la persecución, el acoso, el encarcelamiento y, en casos extremos, la tortura y el asesinato.

También se procura el dominio de los medios de comunicación por la compra directa o por intermediarios, o la imposición de la autocensura por la amenaza y las medidas de presión, pudiéndose llegar incluso a la extorsión. El uso de un basamento jurídico amañado y supuestamente legal, creado al efecto, puede conducir al cierre o la expropiación.

Los cuerpos armados, ya sean militares, policías políticas o bandas de civiles armados al servicio de la dictadura, son los encargados más convenientes para ejecutar las órdenes para la represión y ataques contra la libertad de expresión. Aunado esto a la implementación de “salas situacionales” con equipos de inteligencia para crear verdades alternativas ̶ tergiversando la realidad ̶ y manipular la opinión pública (las llamadas “fake news” o también “post verdad”).

En las salas o mesas situacionales expertos en la materia recaban datos e información sobre el adversario político, o el pueblo en general. De una manera sistematizada y con conocimientos del comportamiento y comunicación social, construyen una falsa realidad paralela, favorable al régimen gobernante y con un propósito ligado al control del poder, lo cual constituye una manera perversa de atacar a la libertad de expresión “desde adentro”, desde la manipulación de la información. Para lograr estos fines, se llega, incluso, a permitir la injerencia de instituciones de inteligencia extranjera, como es el caso del G2 cubano en Venezuela.

En el presente tiempo histórico, la agresión más importante, ejecutada con extrema crueldad, contra la libertad de expresión en Venezuela, tiene como principal responsable al Teniente Coronel Hugo Chávez Frías; quien se dio a conocer en la vida pública como ideólogo y conductor de un sangriento golpe de Estado militar. Nicolás Maduro, el heredero político designado por Chávez, continuó esa actividad represiva sin ningún tipo de miramientos. Los más destacados líderes del principal partido de gobierno (PSUV) han apoyado con entusiasmo digno de mejor causa esta perversa estrategia política. La historia los juzgará con todo el rigor que se merecen los tiranos de los pueblos.

Edmundo F. Felipe
Profesor UCV
felipeedmundo@gmail.com

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- Usted formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande: fragmento de una carta enviada por Simón Bolívar a su maestro Simón Rodríguez.

- Esperé que se apagara un poco el ruido que me ha rodeado todos estos días antes de hablarle de todo corazón. He recibido un honor demasiado grande, que no he buscado ni pedido. Pero cuando supe la noticia, pensé primero en mi madre y después en usted. Sin usted, sin la mano afectuosa que le tendió al niño pobre que yo era, sin su enseñanza y ejemplo no hubiera sucedido nada de todo esto: nota enviada por Albert Camus, premio Nobel de Literatura, a su maestro Germán.

- Si no hubiera sido por tus enseñanzas yo no sería lo que soy: corresponde a José Antonio Páez dirigiéndose a su maestro cuando al final de una batalla se le informó que entre los prisioneros de guerra se encontraba “Manuelote”: el otrora caporal del “Hato la Calzada” que le aplicó la Pedagogía de la Temeridad.

Pues bien, estas tres realidades existenciales constituyen la demostración más palmaria de lo que son capaces de hacer los maestros.

En consecuencia, es inexplicable que en la Constitución Nacional no aparezca ni una palabra, ni una frase, ni una oración, ni una huella, ni un esbozo de la función más importante que debe cumplir a quien el pueblo designe como Presidente; es decir, la de actuar todo el tiempo y en todas partes, como El Primer Maestro de la Republica. Por lo tanto, se debería anexar a las atribuciones presidenciales, lo siguiente:

-Guiar al pueblo con mano sabia, generosa y firme, hasta que sea capaz de diseñar su propia escala de valores y su particular manera de filosofar.

-Convencer a los pobres que lo primero que deben hacer para superar su condición de pobreza, es deslastrarse de la mentalidad de pobre que se dejaron sembrar en el cerebro.

-Despertar en el pueblo un mayor interés por más y mejor educación.

-Gerenciar la nación con eficiencia y pulcritud administrativa.

-Erradicar la generalizada creencia de que los venezolanos solo somos capaces de extraer y vender petróleo crudo.

-Utilizar un lenguaje impecable.

-Administrar la Republica con los considerados intelectual y moralmente, los mejores.

-Comprender que el deporte favorito de los venezolanos es hablar mal de sus gobernantes.

-Aceptar que no tiene el monopolio de la verdad.

-Luchar constantemente contra sí mismo para que el ejercicio del poder no lo engolosine.

- Reflexionar acerca de la enseñanza dejada por el filósofo Chino Confucio: “En un país bien gobernado debe inspirar vergüenza la pobreza. En un país mal gobernado debe inspirar vergüenza la riqueza”…

- Y entre otras atribuciones, ser ejemplo y modelo permanente para los maestros de aula.

Si esto llegase a ocurrir, luego estaremos ante la presencia de un autentico proceso revolucionario que por penetrar hasta las raíces más profundas del pueblo, lo hará capaz de destruir con sus propios recursos intelectuales las superestructuras mentales que lo tienen enganchado al subdesarrollo paralizante y denigrante.

Entonces, los maestros habrán demostrado que Venezuela es lo que ellos decidieron que fuese.

Villa de Cura, Sábado 16 de Junio del 2018

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Personalmente he considerado que el baloncesto es uno de los deportes más apasionantes y exigentes, tanto físicamente como mentalmente. Recuerdo que siendo niño y adolescente practiqué diversos deportes, por supuesto, como buen venezolano, comencé con el béisbol. Sin embaPersonalmente he considerado que el baloncesto es uno de los deportes más apasionantes y exigentes, tanto físicamente como mentalmente. rgo, cuando me inicié en el baloncesto allá en Coche, Caracas, con nuestra divisa “Los Cedros”, la dedicación a este nuevo hallazgo fue casi exclusiva, con excepción de algunas “caimaneras” de béisbol y la participación en algunos campeonatos de softbol y tenis de mesa, estando ya en mis treinta años de edad.

Con la fiebre del baloncesto corriendo por mis venas, además de practicar diariamente y participar en cuanto campeonato podíamos, dedicaba tiempo a informarme de este deporte a nivel mundial, por supuesto con la NBA (National Basket Ball Association) como principal objetivo. Leía noticias, veía competencias en la TV, y poco a poco fui admirando jugadores destacados. Recuerdo las referencias de Bill Russell, la espectacularidad de Wilt Chamberlain, el famoso gancho de Abdul Jabbar, la gracia y efectividad de Jerry West, la magia de “Magic” Johnson y otros, hasta que llegó Michael Jordan y copó la escena. Era imposible dejar de ver cualquier partido en el cual participara este jugador y me imaginé, que después de Jordan, difícilmente surgiría otra superestrella en este deporte.

Al retirarse Jordan de las canchas fui perdiendo el interés, compartía el tiempo con otros deportes, surgieron Johan Santana y Miguel Cabrera atrayendo mis simpatías hacia el béisbol nuevamente. No obstante mi poca dedicación al baloncesto, pude ver surgir nuevas figuras como Kobie Bryant, Kevin Durant. Le Bron James y otros admirables jugadores, pero sin calzar los zapatos de Jordan. Sin embargo, apareció otro jugador, Stephen Curry, a quien al principio evalué tan solo como un individuo con gran puntería para marcar cestas de tres puntos. Estaba equivocado, Curry tiene muchas cualidades como jugador de baloncesto y estando aún joven, quizás falta bastante por ver de esta nueva superestrella.

Físicamente, Jordan y Curry han tenido en común no ser de los más altos de sus equipos, jugar con gran entusiasmo y tener un “dribling” endemoniado, pero a la vez, tienen grandes diferencias. Jordan es de contextura más fuerte, muy ágil, que a pesar de su tamaño, en la cancha sus brazos y manos se veían por encima de todos los jugadores gigantescos cuando se trataba de realizar una clavada o tomar un rebote, o incluso cuando disparaba un jump shot (lanzamiento que llamábamos americano en mis tiempos), tenía muy buena puntería, era muy elástico en sus movimientos, con gran habilidad para “robar” balones y realizar pases acrobáticos o fantasiosos. Como conductor del equipo, poseía una gran visión para distribuir juego y administrar el tiempo para lograr el triunfo y, a pesar de su espectacular ofensiva, llegó a ser el mejor jugador defensivo de una temporada de la NBA.

Ahora le he dedicado tiempo a admirar a Curry, quien juega con mucha menos fuerza que Jordan pero con mayor sutileza, debido quizás a que su físico no le permite ir más allá. Tiene un “dribling” muy bueno, realiza pases de fantasía engañando a sus oponentes, juega desde afuera, penetra, pero lo que más me ha impresionado es que juega con un “Balón Embrujado”. De otra manera no se explica que repetidas veces, cayéndose porque lo empuja un contrario, marcado a presión por jugadores que parecen unos gigantes a su lado, recibiendo un balón en una posición incómoda y en otras situaciones difíciles, lanza el balón al aire, algunas veces sin ver hacia donde pero conociendo la dirección hacia donde debe ir, el balón rebota en el tablero, brinca en el aro y se eleva, o simplemente no toca aro si no solamente la malla cuando pasa a través de ella. Siempre encesta, son manifestaciones increíbles que solo son posibles porque el balón está embrujado. Volviendo a mi apreciación inicial, Curry es el más eficiente anotador de cestas de tres puntos, desde donde lance el balón, marcado o sin marca, frente al aro o a los lados, saltando o con los pies bien puestos sobre la cancha, encesta. Hemos visto que alguna vez un jugador encestó el balón más allá de la media cancha, lo cual en la mayoría de los casos es casualidad. Pero con Curry esto no es fortuito, ya que lo repite cada vez que tiene oportunidad.

Incursionando un poco en la vida privada de Stephen Curry nos encontramos con que es hijo de un deportista que pasó varios años como jugador de la NBA, lo que influyó en que Stephen se dedicara al baloncesto desde muy temprana edad. Además, hemos conocido que es una persona muy filantrópica y muy religiosa, es un cristiano que agradece a Dios sus éxitos y lo demuestra en sus intervenciones y lo predica en sus zapatos donde se aprecia la inscripción 4:13, que corresponde al capítulo 4, versículo 13, de la Carta de Pablo a Los Filipenses, el cual dice: “Todo lo puedo en Aquel que me fortalece”. Por lo tanto, parece ser que el balón al llegar a las manos de Curry no está embrujado, sino más bien se convierte en un “Balón Santificado”.

En estos momentos, para mí, Michael Jordan sigue siendo el mejor y más espectacular jugador de baloncesto de todos los tiempos, pero Curry aún es suficientemente joven para seguir mejorando e imponiendo marcas. Así mismo, no se sabe hasta donde podrán llegar Kevin Durant y Le Bron James, otras dos superestrellas de este deporte.

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Isaías A. Márquez Díaz

Para muchos el poder actual que controla la economía y la política del mundo es el financiero, asunto que traemos a colación en virtud de la “contingencia” por unos US$ 20 millones que ya ha presvisto Exxon Mobil de los EEUU a fin de colaborar con Guyana en las costas judiciales que podrían generarse a causa de la judialización de la controversia por el territorio Esequibo, que Venezuela, muy justificadamente, reclama, el cual Guyana ha llevado a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ya que está en juego un área petrolífera, la seguna más importante del mundo, en volumen, la cuenca Guyana-Surinam, con reserva de unos 12.800 millones de barriles de crudo, estimación según el Servicio Geológico de los EEUU (USGS, por sus siglas en inglés) y extensión de unos 459.450 km cuadrados -10 veces más grande que la Faja bituminosa del Orinoco-, en aguas venezolanas, enclavada entre las zonas marítimas frente al Delta del Orinoco y el límite con las áreas marinas y submarinas de la Guayana Francesa.

Lo más grave de esta problrmática estriba en que desde 2012 Guyana ha permitido, ilícitamente, su parcelamiento en los bloques: Roraima (Anadarko, EUA); Pomeroon (CGX de Canadá) y Stabroek (Shell, Holanda y Exxon Mobil, EEUU). De esta forma el gobierno guyanés hace caso omiso al Acuerdo de Ginebra, suscrito el 17/2/1966.

Enfatizamos que el laudo de 1899 es nulo e írrito, porque desde su inicio está viciado mediante componenda entre los árbitros del laudo, tal y como, plenamente, ha quedado comprobado.

Desde la creación de la Gran Capitanía General de Venezuela, en 1777, el territorio del Esequibo nos pertenece, cuyo ejercicio de soberanía puede verificarse mediante documentos históricos, muy claros y específicos, como por ejemplo: la Ley Fundamental de los Pueblos de Colombia, 1821.

IDEFV

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Marino J. González R.

Las inmensas transformaciones tecnológicas que están ocurriendo en el mundo han configurado en las últimas décadas una nueva forma de vinculación entre países y entre áreas en los países. La forma en la cual se dan esas relaciones está basada fundamentalmente en la aproximación a la creación de conocimientos. Las sociedades con patrones de organización basados en la generación y utilización de conocimientos se encuentran en rutas de desarrollo más sostenibles y exigentes. Este fenómeno es la demostración de que la creación de riqueza no es sino la expresión de lo que las sociedades producen. Más aún, es expresión de la diversidad de lo que producen.

La creación de riqueza está en la génesis del pensamiento económico. Es por ello que la célebre publicación de Adam Smith sobre las causas de la riqueza en 1776 se convirtió en la base para la conformación de la economía moderna. El problema de Adam Smith era encontrar una explicación al hecho de que algunos países eran más ricos que otros. Y de allí que fuera necesario examinar las causas para encontrar modalidades de acción, vale decir, políticas, que promovieran entonces la riqueza. La explicación de Adam Smith es impresionantemente sencilla: la riqueza de los países depende de lo que producen, pero más aún, de la diversidad de lo que producen. Mientras más diversidad, existen mayores posibilidades de estimular la sinergia que impulse hacia nuevos niveles de riqueza. Y para que exista diversidad en la producción se debe impulsar el aumento de la “cantidad de ciencia”, esto es, la capacidad para crear nuevos conocimientos. Hay que recordar que estos postulados fueron expresados hace casi doscientos cincuenta años, en un mundo muy diferente al que tenemos hoy.

El problema señalado por Adam Smith implicaba medir esa diversidad de producción. Las estadísticas de la época no estaban suficientemente ordenadas para llevar el registro detallado de lo que se producía. Tampoco el mundo era tan cercano como lo es ahora. No es sino hasta hace poco más de una década que se empezó a sistematizar la información que permitiera medir la diversidad destacada por Adam Smith. De allí surgió el Atlas de Complejidad Económica de la Universidad de Harvard y el Observatorio de Complejidad Económica del MIT. Ambas iniciativas permiten estimar la complejidad como expresión de la diversidad. A más complejidad, los países alcanzan mayores niveles de riquezas. En otra medida, la complejidad se convierte en un predictor del crecimiento, que a su vez lleva a nuevos niveles de riqueza.

En la última medición del Atlas de Complejidad Económica (para el año 2016), los diez países con mayores niveles de complejidad son, en orden decreciente, Japón, Suiza, Corea del Sur, Alemania, Singapur, Austria, República Checa, Suecia, Finlandia y Estados Unidos. La diferencia de estos países con respecto a otras regiones del mundo es notable.

Podría decirse que esta brecha de complejidad es la expresión de un rezago en la institucionalidad de los países para asumir los retos que implica construir sociedades del conocimiento. Tal parece que la complejidad está generando una exclusión que aumenta todos los días, en la medida que el ritmo de creación y utilización de conocimientos no hace sino crecer.

Enfrentar esta brecha con políticas efectivas es quizás el desafío más significativo en el mundo de esta primera parte del siglo XXI.

marinojgonzalez@gmail.com

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