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Opinión

Flávia Marreiro

Los expresidente Luiz Inácio da Silva y Fernando Henrique Cardoso mostraron este viernes una sintonía política que no tiene precedentes desde el final de la dictadura, en 1985. Una foto subida a las redes sociales los mostró uno al lado del otro, con mascarillas, chocando los puños, después de años de rencores, enfrentamientos y diálogos apenas puntuales. Los ha unido un enemigo común: el presidente ultraderechista Jair Bolsonaro.

Desde que volvió al juego político, el expresidente Lula da Silva se mostró abierto a dialogar con todos ―incluso con quienes apoyaron el impeachment de Dilma Rousseff― y señaló su disposición a llevar al Partido de los Trabajadores (PT) más hacia el centro, si fuera necesario. Lula ha realizado una exitosa gira por Brasilia y ya ha anunciado que la próxima semana la agenda será con los movimientos sociales. Fernando Henrique Cardoso, el expresidente más importante de la redemocratización junto al propio Lula, también decidió hacer un gesto. Tras la campaña de 2018 en la que evitó apoyar al petista Fernando Haddad contra Jair Bolsonaro, el socialdemócrata dijo en una entrevista televisiva que apoyaría a Lula en una posible segunda vuelta electoral contra Bolsonaro el próximo año. Era la señal para romper las últimas resistencias.

El resultado se vio este viernes, cuando las redes sociales de Lula publicaron una foto simbólica. Ambos políticos se reunieron en un almuerzo “con mucha democracia en el menú” por invitación de Nelson Jobim. El anfitrión posee un currículum inmejorable para acabar con las distancias: fue el ministro de Defensa de Lula y ministro de Justicia de Cardoso. Jobim es un conocedor de los enredos políticos y de los asuntos jurídicos en los más altos tribunales del país. “Los expresidentes tuvieron una larga conversación sobre Brasil, la democracia y la negligencia del Gobierno de Bolsonaro en el enfrentamiento de la pandemia”, dice el texto del mensaje.

El mensaje corrió como la pólvora. “Nuestras diferencias son mucho menores que nuestro deber histórico de derrotar a Bolsonaro”, escribió el diputado Marcelo Freixo del izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL). “Es el momento de dialogar y construir consensos, porque lo que está en juego es la democracia y la vida de los brasileños. Felicitaciones a Lula y a Cardoso por el gesto de grandeza y responsabilidad con el país”, siguió. La interpretación de Freixo es la más evidente: la aproximación entre los dos puede remediar los problemas de todos los intentos para formar un “frente amplio” contra Bolsonaro: los dos grandes líderes no estaban en ninguno de ellos.

Una comisión de investigación sobre la pandemia apunta múltiples negligencias del Gobierno Bolsonaro

Tras el encuentro, Cardoso tuvo que lidiar con su propio partido, el fracturado PSDB (de origen socialdemócrata, pero con largas franjas conservadoras) y el malestar de los aspirantes a la candidatura presidencial del próximo año: el gobernador de São Paulo, João Doria, y el de Río Grande do Sul, Eduardo Leite. El jefe de Río Grande do Sul fue explícito: “Hablar con todo el mundo es la premisa de quienes quieren acabar con el ‘nosotros contra ellos”. Pero no acepto que Brasil vaya hacia atrás. Confío en que Fernando Henrique Cardoso tampoco lo hará”. Acto seguido, el expresidente tuvo que acudir a las redes para dar explicaciones: “El PSDB debe lanzar su propio candidato y yo lo apoyaré”. Pero si su partido, que tuvo el peor desempeño en la campaña presidencial en 2018 con Geraldo Alckmin, no avanza a la segunda vuelta, entonces Cardoso presionará 13 (el número que representa a los petistas) en las urnas electrónicas, advirtió.

El malestar, sin embargo, ya estaba en el aire. La molestia pública de los socialdemócratas se hizo evidente cuando Lula recuperó sus derechos políticos en marzo y abril, cuando el Supremo Tribunal anuló las condenas que tenía en la Operación Lava Jato. Lula empieza ahora a mostrar fuerza en las encuestas. Con el expresidente de vuelta en la carrera por la presidencia y con Bolsonaro aun mostrando una notable resistencia entre sus bases, se ha reducido el espacio para nuevos nombres de “centro”.

En las encuestas rumbo a las elecciones de 2022 no surge ningún nombre de ese “centro” o “ni-ni” (ni Lula ni Bolsonaro). Como demostró la investigación de Atlas para EL PAÍS, el gobernador Doria no despega ni siquiera en el Estado que gobierna, a pesar de su exitoso papel en la campaña de vacunación contra la covid-19. Andrei Roman, director del Atlas, sin embargo, ve en Leite un potencial como “efecto sorpresa”, dado que no es conocido en el país y no tiene rechazo.

Otro nombre de la izquierda, Ciro Gomes, del Partido Demócrata Laborista (PDT), que sigue en abierta fricción con Lula y el PT, tampoco despega. Gomes busca su oportunidad presentándose como el “Joe Biden brasileño”, a pesar de estar en las antípodas del presidente estadounidense en cuanto a temperamento. La apuesta por Luciano Huck, presentador de televisión, es cada vez más lejana ya que está a punto de ocupar el horario de mayor visibilidad en la poderosa TV Globo los domingos ―acabando definitivamente la idea de la candidatura.

Es en este contexto que la elección presidencial, hasta ahora, se configura como una batalla de rechazos. ¿Gana el antipetismo, como en 2018, o el antibolsonarismo? En este enfrentamiento, la foto de este viernes de Lula y Cardoso es una baza del petista. Cardoso traza una nueva línea y dinamita la falsa teoría de los “dos demonios” que abrazó en 2018. Con la democracia en el menú, Cardoso se queda con Lula.

21 de mayo 2021

El País

https://elpais.com/internacional/2021-05-22/lula-y-cardoso-ensayan-en-un-encuentro-inedito-una-alianza-contra-bolsonaro.html

 4 min


Fátima Elidrissi

Los nuevos modelos de vivienda tratan de dar respuesta al problema habitacional, pero también a la crisis climática y el interés de muchas personas de volver a vivir en comunidad.

En 2030 el 60% de la población mundial, unos 5.000 millones de personas, vivirá en ciudades cuya rápida urbanización provocará un aumento del número de habitantes en barrios vulnerables y con servicios e infraestructuras sobrecargadas, así como la contaminación. Entre el 40 y el 75% de las viviendas que alojarán a estas personas de cara a 2050 aún no están construidas, de manera que el sector de la vivienda se enfrenta a un reto medioambiental, social y económico enorme: lograr que los hogares del futuro inmediato sean seguros, sostenibles y asequibles en todo el mundo.

Esta fue una de las principales conclusiones del diálogo sobre los nuevos modelos de vivienda celebrado este jueves en las primeras Jornadas REGEN, un evento que pretende dar a conocer y fomentar la cultura regenerativa y las nuevas formas de vivienda y covivienda ecológica a través de charlas, talleres, casos reales, recorridos prácticos y una exposición en TRIPLE, el primer coworking ecológico de España, organizador de esta propuesta junto a Distrito Natural, promotora especializada en cohousing ecológico.

Empezando por la terminología, la actual crisis climática, la soledad evidenciada por la pandemia del coronavirus o la dificultad para acceder a una solución habitacional adecuada han impulsado el surgimiento de nuevos modelos de vivienda que, desde diferentes perspectivas, e involucrando tanto a ciudadanos organizados como al tejido empresarial, tratan de dar respuesta a estos problemas. Apuestan, además, por edificios autosuficientes y sostenibles que tengan un impacto positivo tanto en el planeta como en sus vecindades utilizando materiales reciclados, produciendo su propia energía, reutilizando sus residuos o generando comunidad.

Es el caso del cohousing, una iniciativa que parte de un grupo de personas que se constituye en una cooperativa y decide emprender un proyecto de vivienda acorde con sus valores y principios: desde la búsqueda de suelo y financiación al diseño arquitectónico y la construcción del edificio. O el coliving o covivienda, donde la iniciativa parte de un promotor externo, que busca el suelo y la financiación, define la arquitectura y, finalmente, entra la comunidad, normalmente de inquilinos que viven en alquiler.

Frente a la tendencia dominante en el mercado inmobiliario español a la venta, el build to rent aboga por construir viviendas dedicadas únicamente al alquiler con la idea de ofrecer viviendas sostenibles, resistentes y de calidad a precios asequibles. Otra fórmula es el derecho de uso, una opción entre la compra y el alquiler que otorga el goce y disfrute de la vivienda a sus vecinos por un tiempo indefinido, esto es, mientras vivan o hasta que ellos quieran abandonar la vivienda.

Iker Marcaide es el fundador de una compañía que apuesta por varios de estos modelos, Zubi Labs. «Básicamente lo que hacemos es crear empresas para un mundo mejor», afirmó en la charla mientras explicaba su apuesta por proyectos sostenibles e inversiones de impacto. «Empezamos con el colegio Imagine Montessori en Valencia. Aspirábamos a vivir una vida distinta, más verde y menos gris, que los niños volvieran a crecer jugando en las calles y nos preguntamos cómo recuperar esas pequeñas cosas que hacen la vida especial», dijo sobre un proyecto que siguió creciente con el barrio de La Pinada, cocreado por sus vecinos, o La Pinada Lab, un centro de innovación para la sostenibilidad. Además de Trebe, que utilizando el modelo build to rent está construyendo más de 3.000 viviendas para 20.000 personas.

«El mejor edificio es el que no se construye. A partir de ahí todo lo que se haga tenemos que intentar no solo que el impacto sea negativo, sino recuperar el daño que hemos hecho», continuó diciendo Andrés Perales, CEO y fundador de Designable. «Nosotros proponemos una nueva forma de construir edificios bajo demanda en una plataforma de crowdbuilding: agrupamos a personas que quieren vivir en la ciudad pero no se conocen y los conectamos con propietarios de suelo y arquitectos locales para crear edificios a demanda», aseguró sobre su compañía, que también opera en Valencia. «Todo esto se materializa en una web como Idealista o Photocasa donde te encuentras diferentes espacios disponibles, luego seleccionas las distintas opciones que los arquitectos han diseñado y, por último, le aplicas el estilo de interiorismo y acabados que quieras», explicó.

«Las ventajas son evidentes. El edificio no tiene margen de promotor porque son los vecinos quienes lo autopromueven. Se eliminan los riesgos tanto en la posible venta, por construir y que las casas se queden vacías, como en la compra, que el edificio no se termine. Los vecinos pueden personalizar su casa. Y aumenta la inversión en aspectos de sostenibilidad, eficiencia energética y materiales reciclados para que tengan un impacto positivo», explicó sobre su modelo, escalable y replicable para poder aplicarlo en cualquier ciudad del mundo.

Iñaki Alonso, CEO de Distrito Natural y moderador de la charla, resumió la filosofía de su proyecto diciendo: «queremos promover proyectos donde los edificios de vivienda sean multifuncionales, que haya coworkings, espacios comunes, se gestione la comida o la energía; y con una perspectiva social, para cooperativas ya constituidas tipo cohousing, pero también para otros modelos a través de inversores o comunidades de bienes que quieran trabajar fundamentalmente en otra manera de vivir basada en la construcción de lo común». Todo esto, matizo después, sin olvidar la rentabilidad, pero entendiendo la búsqueda de beneficios desde la economía social. «Entre Triple, Satt y otras 130 empresas trabajamos en Sannas por crear un cuarto sector. Parece que o eres primer sector y tu único objetivo es el máximo beneficio o eres tercer sector donde no hay ánimo de lucro, y en medio está el sector público. Nosotros queremos construir otro sector que defienda el beneficio reducido».

Además de Entrepatios, una cooperativa de vivienda en derecho de uso que ya ha estrenado su primer edificio en el madrileño barrio de Usera, Distrito Natural cuenta con varias promociones abiertas en la capital y sus alrededores que podrán conocerse en las Jornadas REGEN. Entre ellas se encuentra la promoción Pirita, también en Usera, que alberga 11 viviendas personalizables en un edificio de consumo de energía casi nula gracias a su diseño bioclimático y a la construcción con materiales ecológicos y saludables para las personas.

El edificio Talco, según cuentan, la primera promoción de covivienda ecológica a la venta en Madrid, está situada en el casco histórico de Villaverde Alto e incluye 18 viviendas completas y más de 300 m2 de espacios comunes activos, como una terraza con huerto en la azotea, un espacio para coworking, taller de bicis y lavandería. En la misma zona, Plaza es un edificio de covivienda proyectado en la Plaza Mayor de Villaverde con 14 viviendas y diversos espacios comunes que ha sido diseñado siguiendo el estándar Passivhaus, que asegura el mínimo consumo de energía para calefacción y refrigeración de la casa, y su estructura en madera CLT.

Para rematar, en zonas rurales están desarrollando ViBio (Viviendas para la Biodiversidad), un proyecto de 60 viviendas ecológicas y colaborativas situado en Higuera de las Dueñas (Ávila), que contará con espacios para disfrute compartido como un centro social, coworking, biblioteca, restaurante, un centro wellness y un aula de naturaleza; y Ladera, una promoción de covivienda ecológica situada en Zarzalejo, municipio de la Sierra Oeste de Madrid, que ha sido diseñado para minimizar el impacto ambiental, reducir el consumo energético y mejorar la calidad de vida.

Más allá de los proyectos concretos Helena Beunza, representante de España en la comisión de Vivienda de Naciones Unidas – UNECE, defendió que el objetivo, tanto desde nuestro país como a nivel global, debe ser garantizar el acceso a viviendas seguras y asequibles, partiendo de la necesaria protección ambiental, la efectividad económica, la inclusión social y la participación y la adecuación cultural. Para lograrlo defendió la colaboración entre el sector público y privado no solo en la construcción de vivienda nueva, sino en la necesaria intervención y regeneración de la ciudad que ya consolidada.

Por su parte, Alicia Regodón, Housing Sustainability Expert en ONU Habitat y Urban Campus, recordó que 1.800 millones de personas carecen de una vivienda adecuada, por lo que es necesario adaptase a las necesidades de cada país y establecer medios para que puedan llegar a una política sostenible. «El parque de viviendas se va a duplicar en 2060. Necesitamos tener en cuenta las necesidades de todos y no dejar a nadie atrás», concluyó.

20 de mayo de 2021

The objetive

https://theobjective.com/further/las-viviendas-del-futuro-sostenibles-asequibles-y-colaborativas-ya-estan-aqui

 6 min


Jack Ewing y Lauren Hirsch

El capital de inversión tiene un lugar en la mesa, al igual que Oprah y Jay-Z. Gigantes del sector de alimentos como Nestlé andan a la rebatiña porque todos quieren participar. Este frenesí tendrá implicaciones para el clima. Incluso hay murmullos de efectos geopolíticos.

Oatly, empresa productora de un sustituto de leche elaborado con avena que puede servirse con cereal o que sirve para hacer la espuma del café capuchino, es el inusual foco de todo ese entusiasmo. Esta semana, Oatly, una empresa sueca, ofrecerá a la venta acciones al público en una oferta que podría ubicar su valuación en 10.000 millones de dólares. La experiencia de esta empresa es una muestra de cómo han cambiado las preferencias de los consumidores, un fenómeno que está transformando el sector de alimentos.

Ya no basta con que la comida sepa bien y sea saludable. Cada vez más personas quieren estar seguras de que la kétchup, las galletas o la pasta con queso que compran no contribuyan al deshielo del casquete de hielo polar. La producción de alimentos es uno de los principales impulsores del cambio climático, en especial aquella relacionada con los animales (las vacas eructan metano, un potente gas de efecto invernadero).

Algunos sustitutos para la leche elaborados a partir de soya, anacardo, almendra, avellana, cáñamo, arroz y avena han proliferado en respuesta a la creciente demanda.

“Tenemos una visión osada de un sistema alimentario más beneficioso para las personas y para el planeta”, declaró Oatly en el folleto informativo de la oferta. Se espera que las acciones de la empresa comiencen a cotizar en Nueva York el 20 de mayo.

Para justificar su creciente valuación, Oatly debe convencer a los inversionistas de que puede dominar un mercado en el que ya hay gran competencia y al que los grandes conglomerados del sector de alimentos apenas comienzan a canalizar sus formidables recursos. Nestlé, la mayor productora de alimentos envasados del mundo, lanzó su propia alternativa para la leche este mes, elaborada con guisantes.

Oatly cultiva una imagen novedosa con diseños y un logotipo — Oatly!— en sus envases que parece dibujado a mano. En su publicidad dice ser “como la leche pero hecha para humanos”. Sin embargo, la compañía ya tiene más de 25 años y cuenta con el respaldo de inversionistas importantes.

La accionista mayoritaria es una alianza integrada por una empresa propiedad del gobierno chino y la firma belga Verlinvest, encargada de invertir parte del patrimonio de las familias que controlan el imperio de la cerveza Anheuser-Busch InBev. Blackstone, la gigantesca firma de inversión de capital, es titular de poco menos del ocho por ciento de Oatly.

Durante esta temporada, Oatly está vendiendo helados en el Yankee Stadium, el Wrigley Field y el Globe Life Field.Credit...Oatly

El interés de inversionistas serios confirma que la comida vegana ya forma parte de la cultura dominante, pero eso podría dificultar que Oatly mantenga su imagen de rebeldía frente a las élites. La empresa sufrió una reacción negativa de algunos seguidores después de que Blackstone lideró una inversión de 200 millones de dólares en Oatly el año pasado. Stephen Schwarzman, director ejecutivo de Blackstone, era un firme partidario del expresidente Donald Trump, quien sostiene que el cambio climático es un engaño.

20 de mayo 2021

NY Times

https://www.nytimes.com/es/2021/05/20/espanol/leche-vegetal.html?campaig...

 2 min


Ángel Bermúdez

Alejandro Andrade vivía en una mansión valorada en más de US$8 millones, coleccionaba caballos de competencia, relojes de marca y autos de lujo.

En noviembre de 2018, Andrade fue condenado en Estados Unidos a 10 años de prisión por lavado de dinero y se convirtió en la figura más emblemática de las numerosas denuncias de malos manejos de fondos públicos que durante años han surgido en la Venezuela chavista.

Este teniente retirado fue guardaespaldas y secretario privado del fallecido mandatario Hugo Chávez, quien lo nombró como Tesorero Nacional de Venezuela entre 2007 y 2010.

En ese lapso, Andrade se enriqueció dando acceso a ciertos empresarios privilegiados a miles de millones de dólares que él manejaba gracias al sistema de control de cambios instaurado en ese país.

Durante el juicio reconoció haber cobrado sobornos por US$1.000 millones y se comprometió a entregar a las autoridades estadounidenses un monto equivalente.

Así fue como le fueron decomisadas cinco propiedades, diez vehículos de lujo, 17 caballos de competencia, 35 relojes de marca, así como el dinero depositado en nueve cuentas bancarias en EE.UU. y Suiza.

Nunca antes se había recuperado en un juicio criminal en Florida tanto dinero procedente de la corrupción en un país extranjero.

"Es el caso más grande en la historia de Florida bajo la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero", dice a BBC Mundo el abogado Michael Díaz, director principal del bufete Diaz Reus & Targ, quien representó a dos personas implicadas en el juicio de Andrade.

Pero este no es el único proceso de corrupción en Venezuela que se investiga en Estados Unidos, donde hasta febrero de 2021 había 38 casos que involucraban a 164 personas y numerosas empresas, de acuerdo con la ONG Transparencia Venezuela, una filial de Transparencia Internacional.

El pasado 21 de abril, un tribunal de Florida condenó a Edoardo Orsoni, un exrepresentante legal de la estatal PDVSA, por haber aceptado sobornos de empresarios a cambio de la concesión de contratos con la petrolera venezolana.

Orsoni se comprometió a devolver US$4,5 millones, incluyendo la entrega de dos propiedades en un condominio de lujo en el cotizado barrio de Brickell, en Miami.

Entre los montos recuperados en los juicios de Andrade y Orsoni hay una diferencia enorme, pero en ambos casos se trata de cantidades importantes para una Venezuela que está inmersa en una profunda crisis económica.

De cualquier modo, no será fácil que esos fondos regresen a su país de origen.

Pero, ¿de cuánto dinero estamos hablando?

El destino desconocido de US$300.000 millones

Venezuela vivió una bonanza petrolera durante la primera década de este siglo que, con algún altibajo, se extendió hasta 2014. Se estima que en ese periodo obtuvo ingresos por US$1 billón, es decir, un millón de millones de dólares.

De esos fondos, de acuerdo con denuncias hechas en 2016 por Jorge Giordani, quien fue miembro del gabinete de manera casi ininterrumpida durante 14 años (primero con Chávez y luego con Nicolás Maduro), se habían perdido unos US$300.000 millones, cuyo uso no aparecía bien respaldado en las cuentas públicas.

Considerado como el "cerebro" económico del chavismo como ministro de Planificación, Giordani salió del cargo en 2014, cuando se distanció de Maduro.

Transparencia Venezuela ha ubicado alrededor del mundo 236 casos relacionados con corrupción en Venezuela, de los cuales sólo se conoce la cantidad de dineros públicos comprometida en 114 casos: US$52.000 millones.

Pero ¿cuánto de este dinero se ha recuperado en Estados Unidos? No hay una respuesta exacta hasta ahora.

"El Departamento de Justicia sabe cuánto ha decomisado en cada caso. El gobierno tiene esas cifras, pero no están disponibles para el público de una forma sistemática y organizada, por lo que para saber esta información hay que ir juntando datos sueltos en notas de prensa y resoluciones judiciales", dice a BBC Mundo Nate Sibley, investigador de la Iniciativa contra la Cleptocracia del Instituto Hudson.

El Departamento de Justicia de EE.UU. declinó participar en este reportaje, mientras que el Departamento del Tesoro no respondió a las consultas de BBC Mundo sobre este tema.

Cifras manejadas por la Iniciativa para la Recuperación de Activos de Venezuela (Inrav), una ONG formada por ciudadanos venezolano-estadounidenses, valoran en unos US$1.500 millones el monto de los bienes decomisados hasta ahora en el contexto de estos juicios por corrupción en Estados Unidos.

Aunque no hay una cifra oficial acerca de cuánto de ese dinero se encuentra disponible de forma inmediata, varias fuentes conocedoras del tema coincidieron al decir a BBC Mundo que hay unos US$500 millones.

El resto corresponde a bienes decomisados que no han sido vendidos aún o están relacionados con procesos judiciales aún inconclusos.

Para poner estas cifras en contexto, cabe destacar que el monto total decomisado equivale a casi una cuarta parte de las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela (unos US$6.269 millones), mientras que el dinero que toda la comunidad internacional ha dedicado durante los últimos cuatro años a atender la crisis migratoria de Venezuela suma unos US$580 millones.

Aunque el de Andrade es el mayor caso resuelto de recuperación de bienes robados por la corrupción en Venezuela, no es el proceso más grande que se conozca.

En Andorra están siendo juzgados varios exfuncionarios de PDVSA acusados de cobrar US$2.300 millones en sobornos.

La gran diferencia es que en Estados Unidos ya hay varios juicios concluidos y que muchas de las personas que han sido investigadas en ese país han colaborado activamente con la justicia, optando por declararse culpables y por facilitar las investigaciones.

En la práctica, eso ha derivado en una mayor recuperación de bienes y, también, en unas condenas atenuadas o, incluso, inexistentes.

El abogado Michael Díaz afirma que las dos personas a las que representó en el caso Andrade (un familiar y un exsocio del extesorero chavista) nunca fueron imputadas ni sufrieron alguna sanción como la revocatoria de la visa estadounidense. Eso sí, colaboraron con las investigaciones y entregaron bienes equivalentes a unos US$300 millones.

En el caso de Orsoni, otro cliente de Díaz, pese a su admisión de culpa le sentenciaron a cumplir solamente tres años en libertad condicional.

Esta pena atenuada fue solicitada por la propia Fiscalía, que señaló en un documento que el acusado había provisto una "asistencia sustancial que favoreció la investigación del gobierno y el enjuiciamiento de otras personas que han cometido delitos contra Estados Unidos".

¿De quién es el dinero?

Pero ¿qué pasa con esos recursos una vez que son decomisados al terminar los juicios?

"Legalmente la propiedad de los bienes decomisados se transfiere a Estados Unidos", responde Nate Sibley, del Instituto Hudson, un centro de estudios con sede en Washington.

Una vez concluidos estos procesos penales este dinero es depositado en un fondo del gobierno estadounidense en el que se acumulan los recursos procedentes de todos estos juicios por corrupción en distintos países del mundo.

Esos recursos pueden ser usados para cubrir los gastos asociados con la investigación y con el decomiso y gestión de los bienes recuperados, así como para retribuir a las agencias del gobierno que participaron en el caso y para responder a las reclamaciones de los acreedores o de las víctimas.

"No suele ser un proceso particularmente transparente, es algo que ocurre tras bastidores entre las agencias gubernamentales", apunta Sibley.

Díaz explica que el Departamento de Justicia decide cuáles de sus agencias compartirán esos fondos.

Señala que en el caso de Andrade la instrucción que recibieron sus clientes por parte del Departamento de Justicia fue entregar la mitad de los recursos al Departamento de Seguridad Nacional y la otra parte, al Cuerpo de Alguaciles de Estados Unidos.

"Todo eso se hizo con la aprobación del Departamento del Tesoro e incluso del Ejecutivo, del presidente de Estados Unidos", asegura.

Sibley afirma que aunque no haya mucha transparencia y pese a que efectivamente en el corto plazo el gobierno estadounidense puede usar esos recursos para financiar otras operaciones anticorrupción, el objetivo final es devolverlos a sus países de origen.

"Ellos no toman simplemente el dinero y se olvidan. Saben que ese dinero fue robado", afirma.

Pero, entonces, ¿es posible que Venezuela recupere ese dinero? Es complicado…

Fondos a Venezuela

"El retorno de activos recuperados de la corrupción se hace constantemente cuando es de Estado a Estado", dice a BBC Mundo María Alejandra Márquez, presidenta de la Inrav(Iniciativa para la Recuperación de Activos de Venezuela).

Advierte, sin embargo, que en el caso de Venezuela la situación es más difícil que en otros lugares.

Explica que una forma en la que los países recuperan ese dinero es peleando caso por caso en los tribunales, donde deben argumentar que el dinero debe regresar al país que fue victimizado, pero que esto suele ser un proceso lento y complicado.

"Es una tarea titánica. La verdad es que Venezuela no tiene ni la situación ni la capacidad institucional para llevar eso a cabo en este momento", señala.

Los países de donde fueron sustraídos los fondos también pueden acceder a esos recursos cuando sus autoridades judiciales cooperan activamente en la investigación, por lo que al concluir el proceso pueden compartir los recursos recuperados con el país de destino.

Una última fórmula se basa en acuerdos entre Estados.

Márquez señala que en las circunstancias actuales no luce viable la aplicación de estos mecanismos en el caso de Venezuela, pues el gobierno de Nicolás Maduro no es reconocido por más de 50 países (incluyendo Estados Unidos) y "no cuenta con tres poderes separados y funcionales".

"El drama de Venezuela es que es un Estado que es a la vez víctima y victimario, porque sus instituciones son las que causan el daño que termina afectando a la gente y al propio país", explica.

Nate Sibley coincide. "No hay posibilidad de que ese dinero sea entregado a Maduro. Obviamente, Estados Unidos no va a devolver el dinero a países en los que va a volver a ser robado y ese es el caso de Venezuela en este momento", opina.

El gobierno de Maduro, por su parte, afirma que Washington quiere asfixiarle económicamente para forzar un cambio de gobierno en Venezuela.

El mandatario y otros portavoces de su gabinete han acusado a Estados Unidos de "apropiarse ilegalmente" de los recursos congelados en ese país, incluyendo cuentas bancarias y la refinería Citgo.

En cuanto a la posibilidad de que el dinero recuperado en los juicios por corrupción sea entregado al gobierno interino encabezado por el opositor Juan Guaidó, reconocido por Washington, Sibley también encuentra limitaciones.

"El principio que guía la política de EE.UU. es que se debe devolver el dinero de una manera que beneficie al pueblo venezolano. En este momento, Guaidó es considerado como presidente legítimo en Washington pero él no controla las palancas del poder que le permitirían distribuir ese dinero directamente en Venezuela de una forma que pueda favorecer a la gente como, por ejemplo, con la distribución de ayuda humanitaria", asegura.

Lo intentos de Guaidó

Pese a ello, el gobierno de Guaidó ha intentado por varias vías acceder a esos fondos.

Carlos Vecchio, a quien Washington considera como embajador en Estados Unidos del gobierno interino, dice a BBC Mundo que desde 2019 han intentado recuperar el uso de esos recursos en favor de Venezuela.

"Cuando me tocó asumir esta responsabilidad, lo primero que hicimos fue activar todas estas líneas con el gobierno de EE.UU. Hablamos con ellos sobre la necesidad de crear un fondo que se alimente de los bienes que ellos han recuperado de la corrupción", afirma Vecchio.

Según la prensa estadounidense, las negociaciones con el gobierno del entonces presidente Donald Trump para compartir ese dinero no dieron resultado, lo que obligó a los representantes del gobierno de Guaidó a acudir a los tribunales, donde no corrieron con mejor suerte.

En un juicio realizado en 2020, un tribunal de Florida rechazó los intentos de los abogados contratados por el gobierno interino para obtener una restitución de fondos por un caso de corrupción en PDVSA.

De acuerdo con la Fiscalía, la petrolera venezolana no solamente no puede ser considerada como víctima -por ser una institución completamente controlada por un estado soberano-, sino que además fue "cómplice" en los esquemas de soborno y de lavado de dinero que estaban siendo juzgados.

Michael Nadler, quien fue fiscal asistente en el distrito sur de Florida y participó en varios de estos procesos, incluyendo el de Andrade, explicó a BBC Mundo que Venezuela también tenía dificultades para demostrar que había sufrido pérdidas pues en muchos casos los contratos por los que se habían pagado sobornos habían sido cumplidos cabalmente.

Vecchio afirma que en 2019 le plantearon al Departamento de Justicia la necesidad de cambiar la definición de víctima que estaban aplicando, argumentando que el pueblo venezolano necesitaba ser resarcido.

Al mismo tiempo, intentaron convencer al gobierno de Trump de crear un fondo para repartir los recursos recuperados en estos juicios por corrupción.

Ambos esfuerzos resultaron infructuosos.

La ventana de la Ley Verdad

Pero mientras las negociaciones con el Ejecutivo no terminaban de avanzar, en el Congreso se trabajaba en la "Venezuela Emergency Relief, Democracy Assistance, and Development Act of 2019", mejor conocida como Ley Verdad, una norma aprobada en diciembre de 2019 con apoyo bipartidista que contempla la posibilidad de crear un fondo para recoger los recursos recuperados de la corrupción para devolverlos a un futuro nuevo gobierno en Venezuela.

Pero esa norma dejaba la creación del fondo en manos de la Casa Blanca, que no lo concretó.

Entonces, según afirma Vecchio, estuvo trabajando con varios senadores de ambos partidos, incluyendo a Bob Menéndez, Marco Rubio, Tim Kaine y Ted Cruz, para crear por ley este fondo con recursos recuperados de la corrupción en Venezuela.

"Creo que hay una oportunidad de que estos recursos puedan utilizarse, siendo manejados por el gobierno de EE.UU. bajo una mínima coordinación con nosotros (el gobierno de Guaidó). Estaría controlado y supervisado por ellos y se podría usar para la ayuda humanitaria, para la compra de vacunas", señala Vecchio.

Esta iniciativa avanzó el 29 de abril, cuando los senadores Marco Rubio y Ted Cruz introdujeron en el Congreso un proyecto de la Ley de Preservación de la Responsabilidad por los Activos Nacionales (PANA, por sus siglas en inglés) que contempla la creación del fondo con el dinero recuperado en los juicios de corrupción vinculados con Venezuela.

Según la propuesta legislativa, esos recursos serían manejados por el Departamento de Estado para "el desarrollo de la democracia y de la sociedad civil" en Venezuela.

María Alejandra Márquez, de Inrav, señala que disponer del fondo permitiría proteger esos recursos recuperados y agilizar el proceso de devolución pues cada vez que concluyera un juicio, el juez podría ordenar enviar directamente ese dinero al fondo.

Considera que las normas sobre el uso del fondo deberían contemplar cómo, cuándo y a quién se le va a entregar ese dinero.

"La situación de Venezuela es tan irregular que si no se toman decisiones creativas para proteger este dinero, es indudable que no va a volver a Venezuela. Se va a perder en el tiempo en la burocracia estadounidense a la espera de que Venezuela algún día arregle su situación y venga a reclamarlo", concluye.

(@angelbermudez)

20 de mayo 2021

BBC News Mundo

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-57081595

 11 min


Acceso a la Justicia

Por primera vez en más de una década, la Asamblea Nacional (AN), y no el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), designó a los miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE). Sin embargo, el proceso que terminó con el nombramiento de Pedro Calzadilla, Enrique Márquez, Alexis Corredor, Tania D’Amelio y Roberto Picón revela que los legisladores desatendieron los aspectos medulares previstos en la legislación venezolana, una situación que aumenta las dudas sobre la legitimidad de las designaciones y puede hacer difícil la posibilidad de recuperar la confianza en la institución del voto como mecanismo para superar la grave crisis política e institucional de Venezuela.

Acceso a la Justicia le hizo seguimiento al proceso adelantado por la AN oficialista electa en los cuestionados comicios del 6 de diciembre de 2020 y detectó seis vicios de fondo, que se señalan a continuación.

1. La dudosa legitimidad de la AN

La actual AN fue producto de un proceso electoral viciado, que comenzó cuando la Sala Constitucional del TSJ designó un CNE ilegítimo que organizó unas elecciones parlamentarias a la medida de los intereses del Gobierno de Nicolás Maduro. Las votaciones celebradas el pasado 6 de diciembre de 2020 negaron y violaron el principio democrático y el principio de pluralismo político, por lo tanto, la ciudadanía mal puede sentirse representada por este Parlamento prácticamente unicolor.

Se trata de un Poder Legislativo que carece de pluralidad, autenticidad y legitimidad, básicamente porque nació de un fraude sustentado en un sistema electoral que buscó asegurar la victoria absoluta de los candidatos del oficialismo e impidió la representación de la mayoría de los partidos de la oposición, luego de que fueran intervenidas sus juntas directivas por parte del máximo juzgado, y sustituidas arbitrariamente por dirigentes simpatizantes del oficialismo.

Las dudas sobre la transparencia del proceso comicial hicieron que decenas de gobiernos e instituciones no reconocieran sus resultados. Al respecto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunció en su informe anual 2020 que:

«Las elecciones parlamentarias en 2020 fueron desarrolladas sin observación, garantías de competitividad o pluralidad, con lo que se profundiza aún más la crisis institucional, permitiendo la concentración casi absoluta del poder público en manos del Poder Ejecutivo y aumentando el margen para arbitrariedades».

2. Un comité evaluador alejado del mandato constitucional

Otro aspecto que mancha al CNE actual está relacionado con la designación del Comité de Postulaciones Electorales (CPE), instancia que seleccionó a los aspirantes a rectores. ¿La razón? Su constitución descansó en la cuestionable constitucionalidad del artículo 19 de la Ley Orgánica del Poder Electoral (LOPE), norma que estipula que el comité debe estar integrado por veintiún miembros, de los cuales once son diputados. Esta previsión es absolutamente contraria a lo que dispone el artículo 295 constitucional, el cual señala que el órgano evaluador «estará integrado por representantes de los distintos sectores de la sociedad» y no por diputados, aunque sea parcialmente.

No debería extrañar entonces que el proceso de renovación del CNE se haya dado sin dilación alguna, ya que seis de los once diputados del comité fueron de las filas del oficialismo. Como si lo anterior fuera poco, varios de los diez representantes de la sociedad civil aparecieron vinculados al partido gobernante; por ejemplo, dos de ellos integraron la fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente (ANC), tal como fue denunciado por Acceso a la Justicia.

Visto lo anterior, se puede concluir que si el proceso de selección del CPE no se ajustó al mandato constitucional se puede poner en tela de juicio la validez e idoneidad de la designación de los funcionarios principales y suplentes electos como rectores.

3. Una selección opaca

La selección de los representantes de la sociedad civil que integraron el Comité de Postulaciones Electorales estuvo cubierta por un manto de opacidad, pues la Comisión Preliminar en ningún momento dio a conocer la metodología para elegir a los candidatos, ni mucho menos los criterios y el baremo utilizado.

Casi sobra decirlo, pero esta manera de proceder, sin ninguna transparencia, no ofrece una garantía de seguridad jurídica. Indudablemente la falta de conocimiento acerca de cómo se eligieron los representantes de la sociedad civil dificulta establecer los controles adecuados para asegurar una integración plural e independiente de esta instancia de la AN.

4. Cambio de reglas con el juego ya iniciado

Las modificaciones que sufrió el cronograma, en particular la extensión por diez días adicionales del plazo para las postulaciones, representó otra irregularidad. No hay que olvidar que el artículo 24 de la LOPE establece un lapso de catorce días continuos, sin ninguna posibilidad de ser modificado para presentar nombres de posibles árbitros.

Pese a que el Comité había cumplido con la fase de postulación y selección de los aspirantes a rectores del CNE, la instancia evaluadora decidió abrir otra convocatoria, bajo la excusa de que la cuarentena decretada por el Gobierno para combatir la pandemia de COVID-19 impidió que muchos aspirantes pudieran hacer el trámite correspondiente.

La fijación de los lapsos en la LOPE trata de limitar la discrecionalidad del Comité de Postulaciones Electorales, al tiempo que favorecer un clima de confianza en el proceso y verificar que este se lleve a cabo según parámetros acordes al Estado de derecho y bajo criterios democráticos.

5. Postulado por uno y elegido por otro

El artículo 296 constitucional establece que el CNE estará integrado «por cinco personas no vinculadas a organizaciones con fines políticos»; tres de los cuales serán «postulados por la sociedad civil, uno por las facultades de ciencias jurídicas y políticas de las universidades nacionales, y uno por el Poder Ciudadano». No obstante, al momento de realizar las designaciones, la AN oficialista realizó unos cambios que ponen en entredicho la credibilidad del proceso. Así lo denunció la asociación civil Súmate.

La agrupación expuso el caso del exdiputado y ahora vicepresidente del CNE, Enrique Márquez, quien había sido postulado por el sector de las universidades, pero fue seleccionado por la AN como uno de los representantes de la sociedad civil. Idéntica situación sucedió con el exministro de Educación Superior y actual presidente del árbitro electoral, Pedro Calzadilla, quien fue postulado por la sociedad civil, pero fue nombrado como representante del Poder Ciudadano.

La dimensión de esta irregularidad se extiende también a los rectores suplentes Leonel Parica, Saúl Bernal, Conrado Pérez y León Arismendi, quienes fueron postulados por la sociedad civil, el Poder Ciudadano, y las universidades, respectivamente, pero fueron seleccionados por la AN en representación del Poder Ciudadano, en el caso de Parica, y por la sociedad civil el resto de los nombres.

La sustitución sin ninguna justificación de los sectores en los que fueron postulados los miembros seleccionados para integrar el nuevo CNE es un secuestro de los espacios de participación directa de cada uno de los sectores postulantes, lo que irrespeta el derecho a la participación en los asuntos públicos (artículo 62 constitucional) y, además, contradice lo dispuesto en el artículo 296 de la Carta Magna.

Cabe aclarar que la designación de las autoridades del CNE no es una potestad discrecional del Parlamento, sino una actividad reglada por una ley y que está sujeta a una serie de parámetros, los cuales deben cumplirse cabalmente.

6. Rectores con vínculos partidistas

La «despartidización» es uno de los principios que debe regir a los órganos del Poder Electoral, de acuerdo con el artículo 294 de la Constitución. Sin embargo, en la selección hecha por la actual AN esto no se cumplió. Súmate denunció que 60% de los miembros del nuevo árbitro electoral (tres rectores principales y seis suplentes) está o estuvo vinculado con el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), en consecuencia, se «incumple con el requisito de elegibilidad establecido en los artículos 296 de la Constitución y 9, numeral 4, de la LOPE que exigen sean personas no vinculadas a organizaciones con fines políticos».

Súmate apuntó además que tres rectores principales (Tania D´Amelio, Pedro Calzadilla y Alexis Corredor) y seis suplentes (Carlos Quintero, Francisco Garcés, Leonel Parica, Rafael Chacón Guzmán, Gustavo Vizcaíno y Saúl Bernal):

«fueron objetados por nuestra organización ciudadana en el lapso legal abierto por el CPE, luego de publicadas la primera Lista de 75 elegibles preliminar del 11 de marzo y la segunda Lista de 38 elegibles preliminar del 10 de abril; por su clara y evidente vinculación con el PSUV, demostrado en la mayoría de ellos en su inscripción como militantes y en su desempeño en los cargos y funciones públicas».

Calzadilla, quien ahora preside el CNE, fue ministro de Educación Superior y de Cultura, mientras Corredor fue miembro de la cuestionada Asamblea Nacional Constituyente. Por su parte, D’Amelio antes de llegar al CNE en 2007 fue diputada a la AN por el chavismo; además, tanto ella como el suplente Carlos Quintero formaron parte del CNE designado írritamente por la Sala Constitucional, mediante sentencia n° 70 del 12 de junio de 2020, y ambos han sido sancionados por el gobierno de Estados Unidos.

Las anomalías en el caso de D’Amelio no se limitan a su pasado partidista; es la única que repite como rectora, algo que parece ir a contracorriente de lo establecido en el artículo 8 de la LOPE que permite la reelección hasta un máximo de dos períodos. La funcionaria ya había sido ratificada por el TSJ en una primera oportunidad en 2016, antes de recibir una segunda bendición a mediados del año pasado. Este sería su tercer período en el organismo.

Pero no solo el chavismo parece tener a sus rectores. El vicepresidente del organismo, Enrique Márquez, fue dirigente del partido Un Nuevo Tiempo (UNT) y gracias a esa formación fue electo diputado durante la legislatura 2015-2020.

Finalmente, debe decirse que en el nuevo CNE aparecen rectores principales y suplentes, que fueron candidatos postulados por organizaciones no gubernamentales, como es el caso de la rectora suplente Griselda Colina y el rector principal Roberto Picón. Su presencia puede darle un nuevo aire al CNE, pero dependerá hasta qué punto prevalezcan los criterios técnicos sobre los políticos.

Y a ti venezolano, ¿cómo te afecta?

Las irregularidades descritas reducen la legitimidad del nuevo CNE, lo que puede afectar su credibilidad y confianza entre los venezolanos. Sin embargo, dependerá de cómo actúe de cara a la administración de futuros procesos electorales, y ello será indispensable para poder valorar realmente su legitimidad en el ejercicio de sus funciones, así como su transparencia. En todo caso, esta nueva etapa del CNE tiene la difícil tarea de establecer un marco que garantice la reconciliación nacional por medio de elecciones justas, equitativas y libres, y para ello tiene claramente que demostrar su carácter autónomo e independiente ante los intereses políticos del Gobierno de Maduro que tiene la costumbre de que sean satisfechos sin ningún inconveniente.

19 de mayo 2021

https://accesoalajusticia.org/nuevo-cne-designado-por-an-oficialista-vie...

 8 min


Margarita Rodríguez

Hace 25 años, la microbióloga caraqueña María Gloria Domínguez Bello comenzó a hacer estudios con comunidades indígenas.

La experiencia ha sido muy reveladora. Y no sólo en términos científicos.

Al hablar sobre sus incursiones en la selva sudamericana es evidente su entusiasmo y su agradecimiento con las poblaciones que le han permitido a ella y a sus colegas entrar para conocer cómo viven.

"Tenemos mucho que aprender de ellos", dice con admiración.

En un artículo que escribió para la revista Cell en 2016 Domínguez ofreció algunos detalles de una visita que hicieron, hace varios años, a un poblado.

El primer día se concentraron en la presentación formal del equipo de investigadores ante los líderes y la comunidad, quienes habían aprobado su llegada con anticipación, y en comunicarles su objetivo.

"Ellos están familiarizados con los gusanos intestinales, algunos de los cuales son visibles. Les explicamos que hay una vida diminuta más pequeña que los gusanos: microbios en español y portugués, en el intestino, la boca, la piel, la vagina, unos pocos dañinos, pero en su mayoría buenos y que todavía no entendemos su función".

"Les hacemos saber que los pueblos tradicionales como ellos parecen tener un conjunto de microbios más diverso que el nuestro y que queremos entender por qué".

El fascinante recorrido en busca de esa explicación se lo contó a BBC Mundo.

A la caza de microbios

El dilema entre estudiar medicina o biología no duró mucho: para estudiar la primera carrera en la Universidad Central de Venezuela había que esperar un año, mientras que la segunda, la podía comenzar de inmediato en la Universidad Simón Bolívar.

Domínguez no quiso esperar y con el tiempo quedó cautivada con el microbioma o microbiota, que son los microorganismos que viven en el cuerpo humano.

Hizo una maestría en nutrición y un doctorado en microbiología en la Universidad de Aberdeen, en Escocia.

Trabajó en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas desde 1990 hasta el 2002, año en que partió hacia la Universidad de Puerto Rico para enseñar.

En 2012, decidió irse a Estados Unidos, donde vive. Ejerce como profesora de bioquímica y microbiología de la Universidad Rutgers.

Allí, lidera el laboratorio que lleva su nombre y que se enfoca en la evolución conjunta de la microbiota y el huésped, y el impacto en esa dinámica de las prácticas del estilo de vida occidental.

"La búsqueda de microbios me ha llevado a viajes a través de los intestinos de roedores, rumiantes, pájaros y humanos, a través de sabanas y selvas en América del Sur y, más recientemente, en África", contó en el artículo de Cell, que tituló: A Microbial Anthropologist in the Jungle (Una antropóloga microbiana en la selva).

Y es que, según le explica a BBC Mundo, su enfoque como microbióloga de poblaciones humanas ha sido muy antropológico.

"Mucho más que estudiar enfermedades, las preguntas que me hago son: ¿por qué tenemos esto? ¿de dónde vino esto? ¿cuándo adquirimos esta simbiosis?"

Uno de sus proyectos de investigación está enfocado en el microbioma de pueblos aislados. Estudia microbiotas que no han sido afectadas por factores como los antibióticos, las cesáreas o el exceso de limpieza.

"La idea para nosotros siempre ha sido: lo que aprendemos de ellos se lo contamos porque tienen muchísimo que enseñarnos", dice la experta.

En ese país ha estudiado diferentes comunidades indígenas como los piaroas, los guahibos, los yekwanas, los waraos y los yanomamis.

"Los primeros estudios fueron nutricionales y los hicimos en colaboración con antropólogos", cuenta.

"Estudiábamos poblaciones de diferentes etnias cerca de Puerto Ayacucho, la capital del estado Amazonas, en Venezuela".

El interés inicial era comprender su dieta, pero pronto surgió otro: "¿Cómo es posible que estas personas tengan tantos parásitos y sean asintomáticos?"

Así, cuenta, comenzó a cuestionarse: "¿No será qué evolucionamos para tener parásitos y cuando se salen de control nos enfermamos?"

Y es que muchos de los individuos que estudió en esas comunidades, "casi la totalidad, tenía protozoarios diversos".

"Encontramos que su estado nutricional, por lo menos en las poblaciones tradicionales indígenas, era excelente".

"La naturaleza les provee la dieta en abundancia, cultivan en sus jardines y van al río".

La situación cambia dramáticamente para muchos indígenas que se trasladan a los centros urbanos: "A medida que se mueven a las ciudades, ves el otro extremo: obesidad y malnutrición".

También "quería entender cómo son las microbiotas asociadas a la pérdida de la dieta tradicional y a la transición a dietas mucho menos saludables, altas en grasas y en carbohidratos, sin fibra".

Mayor diversidad

Sus estudios con algunas poblaciones indígenas reflejan una notable diversidad de microbiota entre sus miembros.

"Después de ir repetidas veces, ya nos conocían, se creó una confianza mutua", cuenta las investigadora.

En las comunidades más remotas, cuenta, han podido obtener, de sus integrantes, muestras de diferentes partes del cuerpo (piel, nariz y boca), tomadas con hisopos.

"En las heces de los yanomamis muy aislados hay casi el doble de la diversidad bacteriana que la que tenemos nosotros".

En 2015, Domínguez publicó, con otros 22 investigadores, el artículo The microbiome of uncontacted Amerindians (El microbioma de los amerindios aislados), en el que presentó los resultados de un estudio con una pequeña comunidad yanomami venezolana "sin contacto previo documentado con personas occidentales".

"En 2008, una aldea no cartografiada fue avistada por un helicóptero del ejército y una misión médica (enviada por las autoridades) aterrizó allí en 2009", indica el documento.

Conscientes de su aislamiento, solo uno de los autores, el doctor Óscar Noya, estuvo en el lugar.

Se trata de una comunidad de cazadores y recolectores, sin agricultura ni domesticación de ganado, que aceptó participar en la investigación.

"El comercio se evidenció por la presencia de machetes, latas o ropa que comúnmente se intercambian por flechas con otros yanomamis".

"La edad de las 34 personas (que participaron) oscilaba entre los 4 y los 50 años, según lo estimado por trabajadores de salud yanomamis del equipo médico".

Tras analizar su "microbioma bacteriano fecal, oral y cutáneo", Domínguez y su equipo encontraron que "albergan un microbioma con la mayor diversidad de bacterias y funciones genéticas jamás reportada en un grupo humano".

Pese a su aislamiento y "sin exposición conocida a antibióticos, albergan bacterias que portan genes funcionales de resistencia a los antibióticos, incluidas las que confieren resistencia a los antibióticos sintéticos".

Aunque los autores reconocían que el tamaño de la muestra era pequeño, destacaban que los resultados sugerían que "la occidentalización afecta significativamente la diversidad del microbioma humano".

Prácticas antimicrobianas

En nuestra entrevista, la microbióloga evocó los resultados de ese estudio.

La boca posee un gran número de bacterias, muchas de las cuales no son dañinas e incluso son beneficiosas. Sin embargo, otras pueden causar infecciones.

"Es fascinante", dice. "Ves el gradiente de urbanización clarísimo": a medida que la gente adopta el estilo de vida industrializado y vive en ciudades, adopta "muchísimas prácticas" que son antimicrobianas.

Y no sólo se trata de hábitos de higiene, sino del consumo de antibióticos, del uso de sustancias antibacterianas y de conservantes.

"Las latas no se pudren porque están llenas de inhibidores de microbios".

"En esta cultura de dietas procesadas y conservadas, hay mucho antimicrobiano que también nos estamos comiendo".

"Todas esas prácticas modernas parecieran estar causando una pérdida de la diversidad (de la microbiota) y con eso se pierden funciones".

"Paralelamente hay asociado un aumento en enfermedades inmunes y metabólicas con los estilos de vida modernos, urbanos, y pensamos que las dos cosas están unidas causalmente".

"Estamos perdiendo funciones importantes que la microbiota tiene y si ese impacto sucede muy temprano en la vida, lleva al mal desarrollo, a la mala educación del sistema inmune y del sistema metabólico".

Advierte que determinar la causalidad en humanos es muy complicado y hacer ensayos clínicos con personas es muy costoso. Por eso, el primer paso ha sido experimentar con ratones.

La limpieza

La experta señala que en las comunidades remotas, que son pueblos muy pequeños, no hay agricultura ni sistemas de producción con animales y eso tiene un efecto directo.

"Las aldeas de la selva tienen sus propias plagas, pero a menos que se introduzcan por contacto con extraños, carecen de nuestros patógenos infecciosos comunes, las bacterias relacionadas con la agricultura (E. coli virulenta, Salmonella) o los virus zoonóticos (influenza, VIH)", había escrito la experta en el artículo de 2016.

Y eso lo recordó durante nuestra conversación: "Te das cuenta de que un montón de nuestros patógenos gastrointestinales, la mayoría, vienen de nuestros sistemas de producción de carnes y aves".

Convivir con comunidades indígenas también le ha permitido conocer los hábitos de limpieza de algunas de ellas.

"Se bañan muchísimas veces al día en el río, los niños se la pasan metidos en el río".

"No usan jabón, pero es que para estar limpio te das cuenta de que realmente no necesitas usar jabones".

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"Típicamente, cuando nosotros llegamos, en los primeros días usamos yodo: una gota por litro de agua".

"Para el día cuatro, no sabemos dónde lo dejamos. En lugar de ir al río, que queda lejos, terminamos consumiendo el agua que tienen ellos almacenada".

"Todos los niños de la comunidad juegan con esa agua, meten las manos ahí, algunas veces las manos tienen heces, pero nadie tiene patógenos que transmitir, en parte porque no hay los E. colis de la vacas, la salmonela, no hay patógenos de origen zoonótico y al final terminamos todos bebiendo de esa agua".

"Si vamos a estar tres semanas, no vamos a ir al río a buscar agua cada rato y nadie se enferma".

"Esa ha sido una gran enseñanza", dice.

Sus hábitos alimenticios

En algunas comunidades, cuenta Domínguez, "dan un mes de permiso postnatal a ambos padres y después la madre se viste con su bebé y se va a trabajar. Primero, lo lleva en el pecho y después atrás".

"Esa mujeres hacen un tremendo ejercicio con un peso encima y tienen posturas correctas. Se acuclillan, una posición muy sana".

Las familias "no se sientan a comer tres veces al día, como nosotros. Típicamente se reúnen en la noche y comen juntos para conversar".

"Durante el día hay una picadera permanente. Comen un cazabe, después un cambur (banana), después otra fruta. Tienen unas piñas para morirse de buenas", dice con una sonrisa.

"Si estás comiendo fruta y cazabe todo el día pasas el día sin hambre".

"Luego, en la noche, está la sopa de pescado con tubérculo o si hay cacería, carne roja, pero lo que comen de carne roja es como una albóndiga, literalmente, cada semana. Esa es la porción y con suerte dos veces a la semana".

"Van a cazar y cuando regresan pican la presa y lo que toca por persona, porque la comparten con la comunidad, es una albóndiga".

"Es una dieta supersana. No es una dieta vegetariana, pero realmente es excepcional comer carne roja. Pescado comen todos los días en la sopa".

"La olla está hirviendo permanentemente, le echan agua, sacan el pescado, se lo comen, meten otro pescado y así siguen".

"Es muy interesante ver cómo no tienes que estar usando jabones y detergentes".

Un experimento

"Nosotros hicimos un experimento y nos estudiamos nosotros mismos, los siete visitantes. Dejamos de usar champú, jabón, pasta de dientes, pero no renunciamos al cepillo de dientes".

"Nos dijimos: ¿cuánto estamos dispuestos a renunciar, sobre todo a las sustancias, a los químicos?"

Un par de científicos, cuenta, hasta dejaron de usar las botas y andaban descalzos. "Después se sacaron las niguas (organismos diminutos)".

"No llegué a comer gusanos", cuenta, pero dos de sus colegas sí lo hicieron.

"Queríamos estudiar lo siguiente: si te incorporas en su dieta enteramente y dejas de usar champú, detergentes, jabones y cremas ¿cuánto cambia tu microbiota?"

"Nosotros no nos acercamos a la microbiota de los pobladores, pero había dos niños, de cuatro y seis años, que eran hijos de dos médicos, que sí aumentaron su diversidad y se acercaron".

"Eso fue un estudio muy pequeño, un estudio piloto, pero abrió la posibilidad de preguntarse: ¿hasta cuándo dura el desarrollo de la microbiota humana?"

Y es que se cree que en los primeros años de vida se ensambla la composición del microbioma intestinal que persistirá durante la edad adulta, cuando ese ecosistema alcanza un estado de equilibrio.

Un estudio en el que Domínguez fue coautora analizó las microbiotas de un grupo de individuos y halló que después de los tres años de edad ya no se podía distinguir a los niños de los adultos.

Pura fibra

La diversidad de microbiota óptima en cada órgano es diferente. Por ejemplo, la del intestino es distinta a la de la piel o a la de la vagina.

"La diversidad óptima es aquella en la que el órgano funciona mejor".

"Nosotros pensamos que ellos llevan una dieta y un estilo de vida con mucho menos perturbaciones antimicrobianas que nosotros y además tienen unas dietas que alimentan más a sus bacterias".

"Comen más de 100 gramos de fibra al día y nosotros (en la sociedad industrializada) consideramos que 30 gramos al día es una dieta alta en fibra. Cuando vas allá y ves el cazabe, eso es pura fibra. Comen un montón de frutas, tienen una ingesta de fibra tremenda".

"La fibra es alimento para las bacterias, no para uno", lo cual genera una condición antiinflamatoria.

Y es que los ácidos grasos volátiles, sobre todo el butirato, que producen las bacterias presentes en nuestra microbiota intestinal, son antiinflamatorios.

"Necesitas toda una diversidad para poder hacer las diferentes funciones en el tracto digestivo".

"Si pierdes esa diversidad por el repetido uso de antibióticos, probablemente estás afectando las funciones de ese ecosistema en el intestino, estás alterando las señales entre las bacterias y tus células intestinales, entre las bacterias y tus células inmunes. Perturbas el ecosistema".

"Pensamos que está habiendo una degradación de la diversidad microbiana que es importante para la salud humana y que al perder esa diversidad en la microbiota estamos perdiendo funciones también".

"Nosotros tenemos mucho que aprender de la gente que mantiene estilos de vida tradicionales, tenemos que entender por qué esos estilos son saludables".

El marcador de migraciones

Domínguez también ha estudiado el Helicobacter pylori, que es un tipo de bacteria presente en el estómago.

Aunque inicialmente se le consideró un patógeno gástrico humano, causante de úlceras pépticas y cáncer gástrico, "más tarde también quedó claro que es una flora normal, que juega un papel en la regulación de la secreción de ácido, hormonas y en la inmunidad moduladora", escribió la experta en uno de sus artículos científicos.

¿Y cómo llegó a América? La bióloga cuenta que una investigación apuntaba a que el Helicobacter había llegado a América a través de los españoles, pues en los estudios que se hicieron en algunas ciudades latinoamericanas se detectaron cepas europeas.

"El Helicobacter ha evolucionado con la humanidad desde siempre, a tal punto de que por el Helicobacter que tiene una persona, al secuenciarlo, puedes saber si esa persona es europea, asiática o indígena sudamericana, por ejemplo".

"Es un marcador de las migraciones humanas", dice.

Por eso, junto al equipo de investigadores, se planteó que "si los ancestros de nuestros indígenas son asiáticos, mongoles, ellos deberían tener el Helicobácter asiático y esa fue otra razón para meternos en la selva".

"Y, en efecto, la prevalencia en la selva del Helicobácter en adultos es sobre el 90% y las cepas que cargan son asiáticas".

Los permisos

Con el tiempo, cuenta Domínguez, "nos fuimos moviendo a comunidades más y más remotas y hemos terminado junto a equipos asociados con programas de salud".

Sus estudios siempre cuentan con los permisos de las comunidades y las autoridades de los países donde se hacen y siguen estrictas regulaciones éticas.

"Me encantan las salidas de campo", dice, aunque reconoce que realizar las investigaciones tiene sus complejidades.

"Te imaginarás la cantidad de permisos que hay que sacar para poder traer las muestras a Estados Unidos y secuenciarlas. Hay muchas limitaciones con ellas, pero tenemos la autorización para estudiarlas".

Quiere continuar con un proyecto con comunidades en la frontera entre Venezuela y Brasil, en el estado Bolívar.

"Hemos establecido contacto con estas comunidades, estamos estudiando gradientes de urbanización muy estrechos".

"Esta vez no es desde la comunidad que vive en la selva en churuatas, en chozas, al pueblo, sino comunidades que están en la selva, en las que nadie tiene economía de mercado ni dinero, en las que todos viven de la naturaleza, la pesca, la caza, de sus jardines, de su siembra".

Algunas han tenido exposición a medicinas, por ejemplo, las que tienen pista de aterrizaje cuentan con una medicatura.

De vuelta con resultados

Domínguez evoca que tanto ella como sus colegas establecieron relaciones con varias de las comunidades visitadas.

"Después de ir repetidas veces, ya nos conocían, se creó una confianza mutua".

Y con cada estudio, regresaron a presentar resultados.

"La idea para nosotros siempre ha sido: lo que aprendemos de ellos se los contamos porque tienen muchísimo que enseñarnos".

"Les decimos: 'Ustedes pueden optimizar la salud, nosotros hemos cometido muchos errores, son ustedes los que tienen que entender por qué la dieta y la actividad física que tienen es la apropiada'".

"Al final nos damos cuenta de todo lo que hemos irrespetado a la naturaleza y las consecuencias que podemos pagar", reflexiona.

"Los indígenas son tremendos líderes. Conversan sobre su futuro y el de sus hijos y lo que, en general, preferirían es contar con la tecnología y quedarse en sus comunidades porque sienten que son los guardianes de la selva. Y lo son".

"Pero también quieren tener las ventajas que ofrece la medicina y las comunicaciones".

Sin perturbar su cultura, "hay que encontrar una vía sostenible de conseguirlo", indica la microbióloga.

Y es que, como reflexionó en otro artículo científico: "Los mismos pueblos cuyos microbiomas pueden contener pistas cruciales para los avances médicos del mañana siguen pagando el enorme precio de enfermedades infecciosas mortales históricas, ahora curadas o prevenibles con la medicina occidental y las vacunas".

18 mayo 2021

BBC News Mundo

https://www.bbc.com/mundo/noticias-57021236

 14 min


Analítica.com

Editorial

No tenemos la menor duda, a estas alturas, que Colombia está siendo utilizada como laboratorio de pruebas para una izquierda latinoamericana empecinada en acceder al poder por la vía de la violencia, tras sus fracasos en Cuba, donde comienza a agonizar, y en Venezuela, donde por haberse institucionalizado con la torpeza como bandera, la violencia es su arma pero no su conveniencia. La que espera confiada la resurrección ética de Lula Da Silva y la definición de mando de Cristina Kirchner. La que tropezó en Ecuador y empieza a temer un nuevo fracaso ciudadano en Perú.

Colombia ha sido por décadas una gran democracia trabajadora y progresista, la gran defensora del emprendimiento privado y la confiabilidad de sus trabajadores, sentada sobre volcanes de violencia, unos humeando y gruñendo en los campos, ya con lava en Venezuela, y la que está quieta pero no dormida en el resto del país. Un Yellowstone suramericano.

El problema en Colombia es que esa violencia de repente dejó de ser lejana, guerrillera y narcotraficante, y surge como lava social, como hartazgo ciudadano. Y de cómo termine, depende en mucho el futuro social latinoamericano. Si es que un gobierno amenazado y nervioso no termina de comprender que la paz no viene con las armas en la mano, sino con ajustes socioeconómicos tan sonoros como las explosiones.

https://www.analitica.com/el-editorial/las-bardas-del-vecino-ardiendo/

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