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Opinión

El comentario de la semana

Nosotros los venezolanos vamos a estar presentes este 23 de enero, participando activamente, porque tenemos claro, en primer lugar, que se trata de un deber, y los ciudadanos cumplimos los deberes con la misma fuerza con la que reclamamos el respeto a nuestros derechos. Así se construye una República y a esa costumbre debemos apelar todos si realmente queremos reconstruir moral, cívica, cultural, económica y socialmente a Venezuela. La tragedia que estamos sufriendo no se soluciona con mesías o caudillos. Para salir de esta situación es indispensable que los ciudadanos tomemos conciencia del momento, del daño causado y del enorme potencial que tenemos para superar la crisis, si todos remamos en la misma dirección.

Si algo bueno pudiera dejarnos esta crisis, es que con ella podrán irse los viejos vicios y también los nuevos, los ladrones de ayer y los de hoy, los mentirosos y los egos que permitieron la llegada de esta revolución del mal y los que ahora con esas mismas prácticas tratan agónicamente de mantenerlos, de mantenerse o de sobresalir con el “pescueceo”. El final de esta crisis está cerca y con ella debe morir la politiquería, -de ayer y de hoy y venga de donde venga-, para dar paso el ejercicio de la política decente, transparente, clara y de cara al ciudadano. Y el ciudadano, en esta nueva hora, no puede quedarse, como ayer, pintado en la pared viendo como cobran y se dan el vuelto. Es imprescindible que la ciudadanía, la Sociedad Civil toda, participe activamente y ello significa entender que también tenemos una alta cuota de responsabilidad en la reconstrucción nacional y que debemos estar vigilantes, exigir, supervisar, controlar y velar por un desempeño dentro del “deber ser”.

Valoramos que la Asamblea Nacional, su nueva directiva, decidiera reconstituirse y retomara el contacto con el país, con los ciudadanos, no solo para respetar lo establecido en los artículos 66 y 197 de la Constitución Nacional, referentes al derecho que tenemos los electores a que nuestros representantes rindan cuentas públicas, transparentes y periódicas sobre su gestión … o que los diputados están obligados a sostener una vinculación permanente con los electores, mantenernos informados y escuchar las sugerencias que se les pueda hacer … sino además, porque están dando respuestas al clamor nacional y están tratando de recuperar la legitimidad de desempeño que se ha perdido desde el 2016. Por eso Aragua en Red apoya la realización de los “Cabildos” como mecanismo de información para el ciudadano y como herramienta para unificar y masificar el mensaje.

Nuestro camino de lucha ciudadana no termina este 23 de enero, si es que hemos entendido bien de lo que se trata, es decir, 1.- Sacar a un gobierno incapaz, delincuente y usurpador. 2.- Superar un sistema económico y social empobrecedor e indigno. 3.- Echar las bases para establecer constitucionalmente un gobierno de transición con un plan de emergencia nacional previamente acordado y dado a conocer al país, garantizando así su gobernabilidad. 3.- Preparar una elección nacional, transparente, legal, legítima, constitucional y finalmente, 4.- Manteniendo esa unidad de propósitos y ocuparnos sin exclusiones a reconstruir a Venezuela.

Entendida la hoja de ruta anunciada, “asumida la actitud vigilante y la participación activa” de la cual hemos hablado, es necesario ahora imponernos dar respuestas: ¿Cómo hacemos todo eso? Primero: Vamos a sacar a este gobierno porque los ciudadanos decidimos hacerlo, actuamos sin cálculos y no vamos a retroceder hasta lograrlo. Segundo: Porque sabemos que existen distintos planes de reconstrucción nacional de mediano y largo plazo y ahora debemos exigir que sea uno solo, previamente discutido y acordado nacionalmente, al que vamos a apoyar todos los venezolanos. Tercero: Entendemos que es necesario pasar por un gobierno de transición, pero debemos exigir las bases legales y constitucionales que lo hagan posible, (haciendo más fácil el reconocimiento internacional). Necesitamos una Ley de Transición y un acuerdo político que le de sustento a dicha transición, -ambas cosas debemos exigirlas-. Cuarto: El país quiere y requiere una elección presidencial, pero es necesario exigir que los responsables de llevar adelante los cambios y mecanismos que la hagan posible, se ocupen sin más dilaciones de hacerlo. Necesitamos cambios en el CNE, nombrar a los rectores que corresponden y cuyo tiempo está vencido. Ocuparse de corregir los vicios legales que enturbian el proceso electoral y eso es URGENTE y tiene meses de retraso. Quinto: Necesitamos consolidar la UNIDAD NACIONAL en el propósito de reconstruir a Venezuela, para ello se requiere la participación de todos los que de buena voluntad sientan la necesidad de actuar y ese llamado debe ser sin exclusiones. Para lograrlo es imprescindible la Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional. Todo esto es posible, pero los ciudadanos debemos exigirlo a los responsables de llevarlo a cabo, tenemos que contar con las herramientas para lograr el cambio, basta ya de tanto hablar y de no hacer nada. Sexto: Esa Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional también debe amparar a los miembros de la Fuerza Armada Nacional. Al margen de que pueda gustarnos o no, debemos tener claro que todos los cambios que requiere nuestro país a corto y mediano plazo son posibles con el concurso de la actual Fuerza Armada nacional que ha comenzado a entender que su servicio al país pasa por el acatamiento de lo establecido en la Constitución Nacional. Más pronto que tarde debe convertirse en la Fuerza Armada de Venezuela y de todos los venezolanos. Séptimo: Debemos agradecer el contundente apoyo internacional que estamos recibiendo en nuestra lucha democrática, pero a la vez, estamos obligados a ponérsela más fácil a la comunidad internacional y para eso es necesario dar respuestas y soluciones constitucionales y legales a los problemas nacionales y mostrar una cara UNIDA, -no de la oposición-, sino del país democrático y eso incluye a la sociedad civil partidista y no partidista, pero especialmente a los partidos políticos.

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Luis Ugalde

El desierto reverdece y donde todo era aridez y tristeza brota la primavera. Es un hecho indudable que desde el 5 de enero el país vuelve a sonreír en medio de su enorme y creciente tragedia. Hay salida, hay fuerza de cambio, hay esperanza creativa y empieza a despuntar la imprescindible unión superior entre diversos. Casi inesperadamente las miradas del país y del mundo democrático se centran en la legítima Asamblea Nacional con su Presidente Juan Guaidó y su Directiva unitariamente elegida. Guaidó simboliza el futuro democrático sin odios, con la mano abierta al abrazo e invitando a su apoyo y responsabilidad decisiva a quienes lo pueden y deben dar: el pueblo movilizado y repolitizado y la Fuerza Armada democrática. Tres palabras claves: Usurpador, Transición y Elecciones Libres. Guaidó ha expresado con mucha claridad que para sacar al usurpador hay que poner a valer el sentimiento democrático de la inmensa mayoría de los venezolanos y ha invitado por activa y pasiva a la Fuerza Armada a cumplir su deber constitucional. La Asamblea propone una Ley de Amnistía para los civiles y militares que den su paso decidido para salir de este régimen colapsado y sin esperanza que ha entronizado la miseria. Los gobiernos democráticos del mundo han manifestado su apoyo a la AN en la tarea de reponer la constitución y restablecer la democracia.

Seguramente no se podrá realizar antes de fines de 2019 la elección presidencial libre y democrática (que fue negada en 2018) sin presos políticos, sin candidatos ni partidos inhabilitados, sin ANC dictatorial y supraconstitucional, con nuevo CNE y con todo el proceso electoral transparente. Pero la transición ya la siente cada uno de los venezolanos en su interior y en un mes su esperanza ha pasado de la noche al día. Ahora hay que cuidar que no se apague, sino que se convierta en fuerza eficaz para el cambio. La política sin emoción no se mueve, pero ésta sin racionalidad se estrella. Los dirigentes deben sobresalir por su capacidad de mover emociones y orientarlas con serenidad, como Guaidó lo va haciendo: escuchar al pueblo y dirigirlo con esperanza creativa, sin caer en ilusiones frustrantes. La política transforma lo posible para convertir en realidad lo necesario.

23 de enero con tiempos distintos. El proceso electoral necesita nueve meses para hacer realidad una elección de Presidente en forma limpia y libre. En cambio es criminal cada día que se demora la creciente hiperinflación y el cierre a la ayuda humanitaria. Abrir puertos y aeropuertos para que entre la solidaridad internacional y unir los corazones de millones de venezolanos para activar un inmenso voluntariado sin barreras, que nos moviliza y une. Sería criminal que el usurpador impusiera más meses sus políticas económico sociales que hunden la producción nacional, cierran las empresas y matan de hambre y exilio a millones de venezolanos. Venezuela no puede salir de esta inmensa tragedia sin cambiar cuanto antes de régimen y desarrollar la producción económica y mejorar el poder adquisitivo salarial, sin una muy fuerte ayuda internacional, con refinanciamiento de la deuda e inversión. Es imposible que todo esto ocurra con este usurpador empeñado en sustituir la realidad trágica con mentiras e ilusiones de prosperidad al tiempo que sus políticas refuerzan las ruinas. La tragedia nacional hay que frenarla ya, aunque el nuevo gobierno democráticamente elegido no pueda llegar antes de un año. Por eso es imprescindible que avance la transición que ya ha comenzado. Impresiona ver y sentir que en una semana millones de venezolanos han pasado de una aparente parálisis desesperada a una movilización de esperanzas. Las Asambleas y Cabildos Abiertos están brotando como hongos con una ciudadanía movilizada, reflexiva y exigente.

El 23 de enero es la fecha emblemática de la unión de todos los demócratas civiles y de la Fuerza Armada para salir del dictador. El primer gran cambio será encontrarnos ese día multitudinariamente en más de un centenar de plazas y calles dentro y fuera del país. Vernos y sentirnos movilizados y que el mundo nos vea así. Que la Fuerza Armada se identifique sumándose y se redima diciéndole al usurpador y a los cubanos que se tienen que ir para que Venezuela viva. Este 23 de enero no será el final, sino la prueba de que la transición acumula fuerzas aceleradamente. Como dice el bíblico salmo 126 “Los que siembran con lágrimas cosechan con cantos de alegría” y ven que el desierto reverdece.

Después de estas primeras lluvias se abre la etapa de nuevas siembras y cosechas que exigen esmerada preparación de la tierra y sin precipitaciones. Se multiplicarán los cabildos, se repolitizará la sociedad civil con nueva conciencia ciudadana y renacerán los valores morales: todos unidos para salir del túnel de la muerte, todos unidos en defensa de la vida.

No confundir la esperanza creativa activada con la ilusión mesianista de un juramento solitario. Venezuela guiada por su AN y su Presidente Guaidó (que ha demostrado valor y serenidad) entra en una nueva etapa, asumiendo con responsabilidad y creatividad lo público arrebatándolo a quienes lo han convertido en botín criminal. El cambio y la transición están en marcha, porque en marcha está - no una juramentación sin soporte social ni fuerza-, sino el pueblo soberano que camina hacia la reconciliación para restablecer la gran unión nacional capaz de producir libertad y vida entre todos y para todos.

Caracas, 21 de enero de 2019

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Siempre hemos criticado a quienes arremeten en contra de determinadas actitudes de los diferentes grupos de oposición, todos los cuales son necesarios. Sin embargo, en esta coyuntura, en la cual se requiere más que nunca la unidad, consideramos necesario alertar sobre algunos hechos que podrían frustrar el desenlace que todos deseamos. Debemos dejar de lado las prédicas absolutistas. No es conveniente exigir coincidencia del cien por ciento en lo que se propone. Muchos compatriotas pecan de intransigencia. En su gran mayoría son ciudadanos que actúan de buena fe y que luchan por la democracia, pero por alguna razón no perciben que se requiere cierta dosis de flexibilidad, sin pisotear los principios.

En una situación política compleja es recomendable que los absolutistas bajen el volumen. Nuestro problema no es matemático, por lo que siempre habrá diferentes opiniones sobre determinado tema y ello es positivo. Lo grave es no querer ceder ni un milímetro a la hora de tomar decisiones en contra del totalitarismo. Tampoco es un problema jurídico y aunque lo fuese, cada abogado, sea constitucionalista o no, tiene su propia interpretación de la Carta Magna y, desde luego, abundan los aficionados al derecho. Como el problema es político, no suman los absolutistas que arman la de San Quintín, cada vez que la Asamblea Nacional y su presidente Guaidó deciden determinada acción.

El objetivo común de los demócratas es sacar a Maduro lo antes posible. Hay dos vías. Por la fuerza de las armas, como salió la dictadura de Pérez Jiménez, y la constitucional. Cualquiera de ellas es válida para desalojar un régimen que usurpa el poder y viola los derechos humanos. Como los civiles no tenemos armas, teóricamente pareciera que no queda otra que apegarse a la vía constitucional. Sin embargo, frente a una dictadura la Constitución es letra muerta, por lo que hay que seguir acorralando a Maduro para obligarlo a ceder en una negociación que abra las puertas a una elección con un CNE diferente, entre otros requisitos.

Juan Guaidó no se ha juramentado como presidente porque debe estar consciente de que apresurarse sería un saludo a la bandera, como fue la declaratoria de abandono del cargo. Está haciendo lo políticamente viable: calentar gradualmente la calle y apoyarse en los países democráticos del mundo. Se espera que ello pueda producir una fractura en la Fuerza Armada y en la gente que hasta ahora apoya a Maduro, lo cual debe conducir a una salida política.

Mientras Maduro pide cacao a la Unión Europea y a Trump, Juan Guaidó declaró que busca tender puentes con la Fuerza Armada y con el chavismo disidente. Está en lo correcto. Si no queremos botar la pelota tenemos que confiar y apoyar irrestrictamente a Guaidó y a la Asamblea Nacional. Ojalá prive la sensatez. Probablemente este 23 de enero no se repita lo de 1958, pero será un paso firme para la salida del régimen.

Por otra parte, es inevitable comentar sobre las declaraciones de Eduardo Fernández, de Claudio Fermín y de Felipe Mujica. La trayectoria de Eduardo amerita que se respete su opinión, aunque no la compartamos. Promovió la votación de mayo, la cual fue rechazada por los países democráticos, y constituye uno de nuestros principales activos. Además, pareciera contradecirse cuando en su reciente artículo dice que “Más tarde o más temprano habrá que consultar al soberano en unas elecciones transparentes, bien organizadas y respetadas por todos los que participen en ella” ¿Es decir que acepta que la de mayo no cumplió con estos requisitos?

Claudio Fermín fue jefe de campaña de Falcón en la elección espuria, por lo que ahora declara que “Maduro es el presidente, no usurpa el cargo porque ganó los comicios. Claudio obvia que en esa elección fueron vetados los principales partidos y que solo un grupo minúsculo la acepta como válida.

Felipe Mujica declaró que el MAS no ha decidido si participa en la concentración del 23 de enero “porque primero queremos saber de qué se trata. Si vemos que esa movilización corre riesgo de convertirse en un evento de violencia que termine favoreciendo al gobierno lo diremos, nosotros no queremos ser responsables de actos que se cometan como en el pasado... No le damos mayor valor o menor a lo del tema de usurpador, Maduro es una realidad, el chavismo es una realidad”. Lamentable que niegue el derecho a la protesta y no achaque la violencia al régimen, como ha sido evidente. De acuerdo con que diga que Maduro es una realidad, pero eso no quita que sea un usurpador, lo cual Mujica elude.

No es de extrañar la conducta de algunos que, por decir lo menos, desde hace tiempo tratan con guantes de terciopelo al régimen Quienes son firmes opositores deben cerrar filas con Guaidó y recordar el espíritu de unidad que privó el 23 de enero de 1958.

Como (había) en botica:

La intervención de los militares en la caída del dictador Pérez Jiménez se produjo gradualmente. Se logró después del fracaso del alzamiento de los tenientes coroneles Martín Parada y Hugo Trejo, el 1 de enero, y de la posterior expulsión del general Rómulo Fernández. Por último, ante las protestas de los civiles, el capitán de navío Vicente Azopardo alzó la flota y el coronel Quevedo y otros oficiales le quitaron el respaldo. Al final, dos de los más afectos al dictador, los coroneles Romero Villate y Roberto Casanova, también se le voltearon.

¡Todos a protestar el 23 de enero en contra del usurpador y en apoyo a Guaidó!

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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Edgar Benarroch

El 23 de enero de 1958 fue depuesto el dictador Marcos Pérez Jiménez gracias a la conjunción de la Fuerza Armada y la población civil que decidieron no tolerar más la violatoria conducta del régimen a los derechos humanos y desconocimiento muy particular y bestial a los políticos con persecución, encarcelamiento y asesinato a quienes disentían del gobierno y luchaban por el cambio. Esos dos factores, Fuerza Armada y pueblo civil fueron definitivos en la salida del régimen opresor que, a pesar de ser militar, solo una élite de ellos, bien escogida por el mandamás, fueron quienes avalaron el oprobio y la fuerza bruta.

Después de salir del régimen dictatorial el país se insufló de esperanza en la naciente democracia que duro cuarenta años, siendo estas cuatro décadas el periodo de mayor prosperidad de la Republica en todos los sentidos y con vigencia de los principios de los pueblos civilizados.

Luego de esos cuarenta años, en 1998, gana las elecciones el Teniente Coronel Hugo Chávez y se instala un gobierno que desde sus primeros días dio muestras de totalitarismo y desconocimiento a las normas y principios que en el pasado nos proporcionaron progreso y paz. Cada día se hacía más pesado el gobierno y la administración de nuestros recursos fue atendida como una hacienda particular en la que el dueño dispone como le da su real gana sobre su posesión.

Nuestros ingresos se manejaron con total ausencia de criterio gerencial con solo el deseo antojadizo del gobernante. Todos los índices económicos y financieros señalaron el mal desempeño de la gestión con graves consecuencias para el país. Empezó la "chequera bolivariana" a funcionar adentro con dádivas y migajas para ganar voluntad interna y afuera con la idea de ganar adhesiones internacionales al funesto proyecto de socialismo del siglo XXI.

Chávez establece "amistad" con Fidel Castro y éste lo obnubila totalmente con su inmensa capacidad de conquista. Lo maneja a su antojo y por sus intereses y empieza la penetración del gobierno cubano en nuestro país, el primer paso fue "barrio adentro" concebido como un instrumento político muy lejos de la necesidad de atender la salud. Este programa fue muy importante en la reelección de Chávez que para la época no estaba bien su aceptación. Barrio adentro era y es manejado estrictamente por "médicos " cubanos que vinieron al país enviados por Fidel para cumplir una misión de captación a las dos "revoluciones", la de ellos y la nuestra. La invasión cubana se profundizó y en este tiempo manejan todo lo concerniente a la identificación ciudadana (cédula y pasaporte), los registros y notarías, los equipos de inteligencia, contra inteligencia y reprensión y gente autorizadas y bien informadas nos indican que en la Fuerza Armada también tienen voz de mando.

Chávez llegó al cinismo y desparpajo de calificar a Cuba como "el mar de la felicidad" cuando todos sabemos las paupérrimas y miserables condiciones que padece el pueblo de la isla. Parece un territorio de postguerra, todo está arruinado, sus casas destartaladas y con mobiliario, quien lo tiene, decadente sin que nadie pueda arreglar o reponer y dependiendo de la ignominiosa libreta de racionamiento que provee el gobierno, para poder subsistir.

Chávez llega a sus días finales por una penosa enfermedad que se lo lleva, viene al país en sus últimas horas y por instrucciones de Fidel proclama a Nicolás Maduro como su sucesor para evitar serios enfrentamientos en su partido y transmitirle al país su voluntad que la estimaba influyente.

Electo el Sr. Maduro Presidente de la Republica en elecciones cuestionadas y controvertidas, se inicia una época que más catastrófica no puede ser. Todos los índices de nuestra economía y finanzas se terminan de desplomar, políticas erráticas y desaciertos que producen la inflación más alta del planeta que ha empobrecido a la totalidad de la nación y un abusivo y grosero control de precios que solo ha traído escasez de alimentos, de medicinas y de todo.

La inadecuada e incomprensible política exterior, dirigida por inexpertos e improvisados, aunada a la realidad nacional nos tiene en un aislamiento como ningún pueblo latinoamericano ha tenido, sumándose ahora su ilegitimidad para el ejercicio de este nuevo periodo.

Todos los organismos internacionales y los pueblos libres del mundo se han pronunciado cuestionando severamente la presencia del Sr. Maduro en la jefatura del Estado y en contra de la usurpación. Peor, aunque posible, es difícil: economía destrozada, pobreza galopante, inseguridad de personas y bienes, hampa desatada, inmoralidad en el manejo del dinero de todos, PDVSA al borde de quiebra, el complejo siderúrgico de Guayana en el suelo y como si fuera poco acusado de narco régimen y propulsor de montoneras armadas de dentro y fuera del país, además de aliado con gobiernos fundamentalistas causantes de horrendos crímenes en el mundo.

La reacción frente a este infierno se concretará este miércoles 23 de enero con el pueblo en la calle pidiendo cese a la usurpación, libertad y progreso. Aspiramos, como ocurrió en 1958 que nuestra Fuerza Armada, bajo los efectos de un rayo de luz divina que los ilumine, se coloque al lado del pueblo que lucha, como también es deber de ellos por la vigencia plena de nuestra Constitución mancillada y pisoteada.

Ayer dieron la cara para reponer el Estado de Derecho, la libertad y la Justicia Social, ahora le sumamos a esas causales las fundadas investigaciones a que es sometido el gobierno por los horrendos delitos de narco tráfico, de mantenimiento y colaboración con grupos irregulares armados dentro y fuera del país, de alianza con gobiernos terroristas y de permitir y aupar invasión de nuestra soberanía por regímenes extraños.

Las razones son abundantes y nos obligan inaplazablemente a todos. Ayer los hombres de armas se colocaron al lado del pueblo, ahora hay más razones y más graves para que el mismo encuentro se produzca. Dios y la Patria os agradecerán.

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Jesús Elorza G.

La comunidad deportiva del baloncesto venezolano se sorprendió con la publicación del “Comunicado del Presidente de la Federación Venezolana de Baloncesto” en el cual hacía mención de las graves irregularidades que existen dentro de la federación:

En el texto, Bruno D`Addezio hace referencia a la rueda de prensa que estaba pautada para el día 15 de enero. Esta convocatoria fue hecha desde la cuenta Twitter de la Federación (FVB), pero el Presidente dice que no fue planificada por él y ni siquiera se le consultó la realización de la misma. Además, niega haber convocado a una "Asamblea Ordinaria" de la gestión del 2018 y tampoco fue informado los puntos a tratar en dicha reunión.

A su vez, menciona que, en el mes de agosto, fue registrada una empresa en USA bajo la dirección de dos integrantes de la junta directiva (Daniel Domínguez y Francisco Delgado, quienes además le pidieron que avalara esta operación y que le comunicara a la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) la decisión de enviar los fondos a esta nueva compañía.

A pesar de su respuesta negativa a esta solicitud, tres integrantes de la junta directiva (Daniel Domínguez, Francisco Delgado y Armando Becker) suscribieron una carta a FIBA solicitando el envío de los fondos a la cuenta de esta empresa. Incluso, en esta misiva fue colocado el nombre de Bruno D` Addezio para hacer creer que avalaba esta petición. “Actuaron sin mi consentimiento”.

Señala que “El señor Francisco Delgado constantemente ostenta y suscribe comunicaciones en representación de la federación con el cargo de Secretario General, “¡¡¡cargo que no existe en el organigrama de la FVB, siendo su verdadero cargo el de Director Técnico!!!”

Increíble pero cierto, en el comunicado se deja constancia que al Presidente de la Federación no lo dejaron entrar a las instalaciones físicas del ente. "Cambiaron la cerradura de la puerta de entrada de la sede de la Federación."

Se desprende del comunicado hecho público por el Presidente de la FVB, que miembros de la directiva de la federación vienen realizando actos muchos de los cuales pudieran calificarse de faltas estatutarias o administrativas, tales como la convocatoria a una rueda de prensa o a la realización de una asamblea general, a espaldas del presidente, es decir, usurpando sus funciones; pero, otros hechos cometidos, según lo señala el comunicado, pueden ser catalogados de dolosos y estaríamos entonces ante un concierto de personas para delinquir a través de la FVB.

Tal es el caso cuando estos directivos constituyeron una empresa mercantil en el exterior y luego piden al Presidente de la federación que los avale ante la FIBA, a lo cual se niega por estar en desconocimiento de lo que han hecho a sus espaldas.

No contentos con lo anterior, le presenta el señor Delgado un documento donde designa a un Gerente de Mercadeo de la FVB usurpando funciones que le corresponden al presidente y no solo eso, sino que le pide lo acredite como tal ante la FIBA, a lo que D`Addezio se niega igualmente.

Procede entonces el directivo Delgado a elaborar un documento donde se le designa Secretario General de la FVB y en base a ello solicita de la FIBA que transfiera los fondos de la federación a la señalada empresa mercantil. Enterado de ello el presidente de la federación, se niega rotundamente por cuanto no tenía conocimiento alguno de lo actuado y además, ¡¡¡SE HABRÍA FALSIFICADO SU FIRMA!!! en el nombramiento fraudulentamente efectuado y en la posterior notificación a la FIBA para que le transfiriera aportes económicos.

Esta allí, plenamente configurado, un acto delictivo agravado que debe ser denunciado a la brevedad posible por el presidente de la FVB ante el Ministerio Público para que este proceda a la acusación de los implicados ante los órganos judiciales correspondientes.

Es una obligación para el presidente de la federación hacerlo porque está en juego su valor moral como persona y como federativo; además, porque de no hacerlo, daría pie para que en el futuro pudieran acusarlo de colaboracionista en los hechos de corrupción mencionados.

En términos del baloncesto, pudiera decirse que Bruno con la publicación de ese comunicado le dio “Un Tapón” a aquellos que mediante acciones ilegales pretenden adueñarse de la dirección y bienes del equipo federativo. Ahora, con el control del balón debería iniciar un contraataque que obligue a los contrarios, incluyendo al refuerzo de la NBA, a replegarse y asumir un sistema defensivo en los tribunales penales del país.

Sin lugar a dudas, el arbitraje nacional e internacional expulsará a los infractores en este juego de poder por faltas acumuladas: estatutarias, administrativas, actividad delictiva múltiple, dolo y asociación para delinquir.

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Impermeables al desaliento

“En Alemania Oriental la palabra intelectual tenía un acento despectivo tanto en el Partido como en el Ministerio de Seguridad, muchos trataban de defenderse de esas acusaciones de pensamiento elitista destacando que aceptaban el papel dirigente de la clase trabajadora…” (Marcus Wolf, jefe de los servicios secretos)

En la huelga de maestros contra el primer Gobierno del Dr. Caldera (año 1969), destacaba en el Comité de Conflicto” un joven maestro apostado frente a Escuelas y Liceos, exigiendo que sus colegas fuesen tratados de acuerdo al rol que desempeñaban, se refería al sueldo y programas de formación que permitieran a los maestros ascender en el escala de desempeño profesional, de acuerdo a sus méritos, a lo que se agregaban los Institutos de Previsión Social, estos objetivos resumían las razones de la huelga, que el joven docente refería en sus discursos. Esa actitud de mística gremial impulsó a Aristóbulo Isturiz, así se llamaba, como figura descollante de los nuevos dirigentes de la Federación Venezolana de Maestros, Con similar entusiasmo replicaba exigencias que constituían cuestión de honor para la Dirección gremial: “nuestra cualidad de maestros demanda no ser considerados empleados públicos, exigimos ser tratados acorde con la función que cumplimos”

La huelga triunfó. El Gobierno no los calificó de saboteadores ni les concedió el aumento con base en el sueldo de los empleaos públicos con menor remuneración. El joven dirigente gremial habría descalificado a sus dirigentes si ello se hubiera aceptado.

Posteriormente, Aristóbulo, ejerció una de las Vicepresidencias de la Asamblea Constituyente en 1999, y para sorpresa de muchos, coincidió con el doctor Allam Brewer Carias, profesor universitario de la UCV, en la defensa del Artículo 104 “La educación estará a cargo de personas de reconocida moralidad y de comprobada idoneidad académica. ... El ingreso, promoción y permanencia en el sistema educativo, serán establecidos por ley y responderá a criterios de evaluación de méritos, sin injerencia partidista o de otra naturaleza no académica.”

Desde allí en adelante Aristóbulo emprendió la reconversión ideológica, que le condujo a concebir a los docentes como empleados públicos, que acaten el dogma oficialista, prestos a desempeñar la función de comisarios políticos y custodios pasivos del Autoritarismo ideológico. “Sin maestros revolucionarios, leales al Gobierno, no hay Revolución “. Inspirado por la Revolución Cultural China, gravitaban en su cerebro las medidas ejemplarizantes del Gobierno de Mao Zedong, que formó un cuerpo especial, los Guardias Rojos, para supervisar la pureza ideológica de maestros, artísticas, científicos y poetas, que no pudieron pasar el cedazo ideológico y demostrar “su origen proletario” y a quienes utilizaban pedagogías occidentales (burguesas) y dispensaran trato liberal a sus alumnos,.

Las escenas fotográficas del castigo recibido por estos impíos del dogma maoísta, sometidos a juicios populares, obligados a desfilar con carteles humillantes colgados de sus cuellos, por negarse a renunciar a su soberanía intelectual y no aceptar que en sus obras y salones se colocara “todo lo que he podido crear y realizar esta inspirado en el pensamiento de nuestro Gran Timonel Mao Zedong”, tornaban exultante el rostro de Aristóbulo, quizás ello explique una de las frases señeras de su Ministerio “Hacia la Revolución Cultural”.

Esa bárbara acción utilizada por los regímenes autoritarios para la sobrevivencia ideológica, exige amurallar las escuelas contra el pensamiento libre y decretar que todos los maestros y profesores son proletarios que integran una masa indiferenciada. De esta manera se eliminan las diferencias, grados, escalas y son obligados a construir al hombre nuevo que debe ser silencioso, sin derechos y sin autonomía, como sus maestros y profesores.

Se piensa que en la Nomenclatura gobernante existe alguna inspiración del viejo Carlos Marx, hombre de formación intelectual amazónica, quien postulaba la necesidad de compensar a las personas “ De acuerdo con su talento”, para que una vez que sus capacidades hubieren contribuido a enriquecer a la Sociedad, la remuneración se establecería bajo la premisa “Cada quien según su necesidad” (CM, Programa de Gotha, 1875).

Puede discreparse de las concepciones del famosos hombre de Tréveris, pero jamás se le ocurrió el disparate de concebir a la revolución como un proceso abyecto para empobrecer a la Sociedad.

Pero estos “antimarxistas” hacen todo lo contrario, destruyen la economía y los factores productivos, asedian, hostilizan a quienes producen valores y conocimientos y distribuyen, lo poco que no logran destruir, de acuerdo a la remuneración que recibe “el hombre nuevo”, casi menesteroso, que exhiben, orgullosos como su mayor logro, porque el objetivo del socialismo autoritario del Siglo XXI es igualar a todos con el rasero de la indigencia. La redención es un asunto futuro.

En su empeño ominoso para castigar el mérito y penalizar el talento, intentan despojar a los profesores de todo lo que tengan de amor propio y dignidad, arrebatándoles el derecho al bienestar individual, el derecho a ser personas con convicciones propias. Por ello cada vez son más represivos para obligar a las personas, víctimas de esa vesania a contemplar a quienes pretenden destruirles su condición humana. Antes de exponerse al juicio del talento y del conocimiento prefieren anularlo, descalificarlo y humillar a quienes lo generan.

Esa es la encomienda que le ha ordenado a Aristóbulo un régimen que no puede sobrevivir sin renunciar a la tiranía, y requiere que no exista vida intelectual, que no haya espacio para la ciencia, la reflexión y la razón y sobre todo anular la figura del profesor. Para cumplirla debe actuar como un centinela panóptico, someter la educación a vigilancia, y hacer de los profesores y maestros una multitud de pensamiento cautivo. Porque la Nomenclatura representa al pasado, prefieren el poder sin luces.

Aristóbulo no tiene dudas para cumplir esa orden, sólo tiene temor de visitar su conciencia porque allí encontraría al joven dirigente gremial del año 69, quien avergonzado le espetará: ¿Qué has hecho? Cambiaste tus principios por Poder y privilegios, para evitar el bochorno que sufren los demás profesores cuando van al supermercado y la cajera comprensiva y discreta les anuncia ¡Saldo Insuficiente!

Profesor UCV

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Para el día después, que será el primer día de un nuevo período democrático para Venezuela, se debe tener un plan de acción para recuperar los sectores productivos del país. Uno de ellos es la agricultura, donde hay que considerar muchos aspectos, y en esta oportunidad trataremos de poner cifras a la cantidad de insumos que se requieren para un primer ciclo de los cultivos que ocupan mayores áreas de terreno, y por su magnitud, la necesidad de que exista una organización seria y responsable para que esos insumos lleguen en cantidad y calidad adecuadas, y de manera oportuna, a las unidades de producción.

Con los objetivos señalados, aquí presentaremos un ejemplo con cinco cultivos seleccionados, el cual puede servir de guía a los encargados de planificar los programas agrícolas, necesarios para la recuperación de la agricultura venezolana post socialismo del siglo XXI. No se incluye requerimientos de maquinarias y equipos, ni de transporte de insumos hacia las fincas, o de productos cosechados desde las fincas. Solo se considera semillas, fertilizantes y plaguicidas.

-Arroz: en anterior artículo se estimó que se requiere sembrar 250.000 hectáreas con este cereal, anualmente, para que se pueda disponer de suficiente grano para lograr un consumo modesto por parte de la población.

.Semillas: dependiendo del sistema de siembra se requieren diferentes cantidades de semillas. Consideremos que se requiere un promedio de 80 kg de semillas/ha. Para 250.000 ha se requieren 20 millones de kg de semillas, es decir 20.000 toneladas.

.Fertilizantes: en promedio podemos señalar que se deben aplicar 350 kg de fórmulas NPK al momento de la siembra. Para las áreas del estado Guárico es preferible una fórmula rica en P y en K, como por ejemplo 10-20-20, y para los Llanos Occidentales una fórmula rica en K, como por ejemplo 13-13-21 o 12-12-17. Si estimamos que 70% del arroz se siembra en los Llanos Occidentales. Eso correspondería a 175.000 ha, que requieren 61.250 toneladas de la fórmula recomendada rica en potasio. En Guárico se estiman 75.000 ha, que requieren 26.250 toneladas de fórmula tipo 10-20-20. Para toda el área se requieren 150 kg de urea/ha más 100 kg de Sulfato de Amonio/ha, para unos totales en arroz de 37.500 toneladas de urea y 25.000 toneladas de sulfato de amonio.

.Plaguicidas: son cantidades muy variables según la situación de cada finca, pero para estimaciones utilizaremos los siguientes promedios por hectárea: seis unidades de herbicidas, tres unidades de insecticidas y una unidad de fungicidas, además de algunos productos biológicos que pudieran utilizarse. Esas cifras dan un total de 1.500.000 unidades de herbicidas, 750.000 unidades de insecticidas y 250.000 unidades de fungicidas.

-Sorgo granífero: se estimó una superficie de 200.000 hectáreas, que deben ubicarse en la región centro-oriente, principalmente en Guárico.

.Semillas: promediando 12 kg de semillas/ha, se requieren 2.400.000 kg o 2.400 toneladas.

.Fertilizantes: considerando las zonas sorgueras de Guárico, es conveniente una fórmula rica en P, como por ejemplo 12-24-12. A razón de 300 kg/ha, se necesitan 60.000 toneladas de fórmula. Para suplemento de nitrógeno se requieren 150 kg de urea/ha, para un total de 30.000 toneladas.

.Plaguicidas: estimemos 4 unidades de herbicidas y 3 unidades de insecticidas. Eso resulta en un total de 800.000 unidades de herbicidas y 600.000 unidades de insecticidas.

-Maíz amarillo: se ha estimado que se requiere sembrar 745.000 hectáreas distribuidas en todo el país.

.Semillas: a razón de un saco de semillas/ha, se requieren 745.000 sacos. Cada saco tiene un peso variable entre 20 y 25 kg, dependiendo del tamaño de la semilla y del cultivar, pero contiene semilla suficiente para la siembra de una hectárea. Estimemos los sacos en 22 kg cada uno, son 16.390 toneladas.

.Fertilizantes: consideremos aplicar 350 kg de fórmula en promedio por cada hectárea. Asumamos que la mitad requiere una fórmula rica en P como 12-24-12 y la otra mitad requiere un balance entre P y K, como por ejemplo 10-20-20. Entonces se necesitan 130.375 toneladas de cada tipo de fórmula. Para suplemento nitrogenado se deben aplicar 200 kg de urea/ha, para un total de 149.000 toneladas.

.Plaguicidas: estimemos 4 unidades de herbicidas para un total de 2.980.000 unidades, y 3 unidades de insecticidas para 2.235.000 unidades.

-Maíz blanco: según estimaciones previas se deben sembrar 400.000 hectáreas distribuidas en todo el país.

.Semillas: se necesitan 400.000 sacos o 8.800 toneladas.

.Fertilizantes: a razón de 350 kg de formula/ha se necesitan 140.000 toneladas de fórmula NPK, 70.000 tipo 12-24-12 y 70.000 toneladas tipo 10-20-20. Además, como suplemento nitrogenado aplicar 200 kg de urea/ha, para un requerimiento de 80.000 toneladas.

.Plaguicidas: considerando 4 unidades de herbicidas se requieren 1.600.000 unidades, y 3 unidades de insecticidas representan 1.200.000 unidades.

-Soya: las estimaciones para cubrir la demanda nacional de este grano es la siembra de 800.000 hectáreas. Sin embargo, debido a lo “novedoso” del cultivo, estimemos que el primer año se logre, con un gran esfuerzo, la siembra de 200.000 hectáreas. Para esa superficie se necesitan los siguientes insumos:

.Semillas: en promedio se necesitan 50 kg de semillas/ha, para un total de 10.000 toneladas de semillas.

.Fertilizantes: se requiere inoculantes para esa cantidad de semillas, y la cantidad de unidades dependerá del tipo de producto. Como fertilización química, se estima que en promedio se requiere aplicar unos 350 kg de fórmula (10-20-20)/ha, para un total de 70.000 toneladas.

.Plaguicidas: en promedio se pueden utilizar 6 unidades de herbicidas y 3 unidades de insecticidas. Eso resulta en un total de 1.200.000 unidades de herbicidas y 600.000 unidades de insecticidas.

Resumiendo, los insumos (en tm) para estos cinco cultivos, que ocupan en conjunto 1.795.000 hectáreas, se requieren:

Semillas

Fertilizantes

Herbicidas

Insecticidas

Fungicidas

NPK

Nitrog.

Arroz

20.000

87.500

62.500

1.500.000

750.000

250.000

Sorgo granífero

2.400

60.0000

30.000

800.000

600.000

Maíz amarillo

16.390

260.750

149.000

2.980.000

2.235.000

Maíz blanco

8.800

140.000

80.000

1.600.000

1.200.000

Soya

10.000

70.000

1.200.00

600.000

Total

57.590

618.250

321.500

8.080.000

5.385.500

250.000

Como se puede observar, la siembra de estos cinco cultivos contempla la movilización de grandes cantidades de insumos, la mayoría de los cuales tiene que negociarse en el exterior, importarse, distribuirse por todo el territorio nacional; si se considera que el ciclo de secano comienza a mediados de abril, se requiere una extraordinaria organización para comenzar a tener esos recursos a tiempo. Las siembras extemporáneas no deben realizarse porque pueden conducir a inmensos fracasos de la actividad.

De nuevo, estas son cifras aproximadas que deben ajustarse para cada región y cultivo, pero pueden ser muy orientadoras de la magnitud de la situación.

Enero de 2019.

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