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Opinión

La prehistoria se está convirtiendo en un lugar cada vez más complicado. Cuando comenzaron los estudios sobre la evolución humana se pensaba que a lo largo de millones de años se había producido una transformación lineal desde los primeros homínidos hasta nosotros. Luego, las cosas empezaron a hacerse más complejas cuando los científicos descubrieron que hasta cinco especies humanas habían convivido a la vez en la Tierra, pero que todas se extinguieron menos una: el Homo sapiens, nosotros. Y ahora ha empezado el verdadero lío porque la posibilidad de secuenciar material genético fósil ha demostrado que los cruces fueron tan frecuentes que algunos investigadores empiezan a creer que, en el caso de tres representantes del género Homo —sapiens, neandertales y denisovanos— empieza a ser difícil hablar de diferentes especies. Una de las formas de distinguir a una especie de otra es que pueden cruzarse, aunque no tener descendientes fértiles. Pero no es el caso: esos descendientes somos nosotros y seguimos aquí (por lo menos por ahora).

La semana pasada, investigadores del instituto Max Planck de Leipzig anunciaron que habían descubierto un híbrido humano de primera generación, es decir, una joven de 13 años de madre neandertal y padre denisovano. Hasta ahora sabíamos que se habían producido cruces porque tenemos material genético de otras especies, pero no se había identificado a ningún humano híbrido de primera generación. De todas las especies humanas desaparecidas, los denisovanos son de los que tenemos menos datos: solo se han descubierto fragmentos muy pequeños de cinco individuos, todos en la misma cueva de Siberia. No tenemos la más leve idea de su aspecto.

El científico Svante Pääbo, del Max Planck, recibió este año el Premio Princesa de Asturias precisamente por haber sido el responsable del primer equipo que pudo extraer ADN de una especie humana extinta. En su libro El hombre de Neandertal. En busca de genomas perdidos (Alianza) cuenta que el descubrimiento era tan extraordinario que al principio pensó que podía haber un error en los resultados. Sabía que las posibilidades que este avance abría acabarían necesariamente planteando una pregunta: ¿Qué nos convierte en humanos? Pääbo escribe en su muy entretenido ensayo: “De una u otra manera, casi todos los investigadores del Max Planck estudian qué significa ser humano, pero todos ellos se acercan a esta pregunta difusa desde una perspectiva basada en los hechos, experimental”.

Las derivaciones filosóficas son enormes. Una forma de leer la historia de la humanidad es como una lección de humildad, porque la ciencia ha ido descubriendo a lo largo de los siglos que el presunto papel central en el universo de nuestro planeta y de nuestra especie en la Tierra eran solo reconfortantes ficciones. Vivimos en un planeta más y, lo que es más importante, somos una especie humana más entre muchas otras. La diferencia es que hemos logrado sobrevivir por motivos sobre los que no tenemos mucha idea. Pero la lección más importante que nos proporciona la genética prehistórica es que nosotros somos los otros humanos. Nosotros somos el otro, mucho más de lo que nunca llegamos a imaginar.

El País

https://elpais.com/elpais/2018/08/25/opinion/1535215066_575377.html

 2 min


La prehistoria se está convirtiendo en un lugar cada vez más complicado. Cuando comenzaron los estudios sobre la evolución humana se pensaba que a lo largo de millones de años se había producido una transformación lineal desde los primeros homínidos hasta nosotros. Luego, las cosas empezaron a hacerse más complejas cuando los científicos descubrieron que hasta cinco especies humanas habían convivido a la vez en la Tierra, pero que todas se extinguieron menos una: el Homo sapiens, nosotros. Y ahora ha empezado el verdadero lío porque la posibilidad de secuenciar material genético fósil ha demostrado que los cruces fueron tan frecuentes que algunos investigadores empiezan a creer que, en el caso de tres representantes del género Homo —sapiens, neandertales y denisovanos— empieza a ser difícil hablar de diferentes especies. Una de las formas de distinguir a una especie de otra es que pueden cruzarse, aunque no tener descendientes fértiles. Pero no es el caso: esos descendientes somos nosotros y seguimos aquí (por lo menos por ahora).

La semana pasada, investigadores del instituto Max Planck de Leipzig anunciaron que habían descubierto un híbrido humano de primera generación, es decir, una joven de 13 años de madre neandertal y padre denisovano. Hasta ahora sabíamos que se habían producido cruces porque tenemos material genético de otras especies, pero no se había identificado a ningún humano híbrido de primera generación. De todas las especies humanas desaparecidas, los denisovanos son de los que tenemos menos datos: solo se han descubierto fragmentos muy pequeños de cinco individuos, todos en la misma cueva de Siberia. No tenemos la más leve idea de su aspecto.

El científico Svante Pääbo, del Max Planck, recibió este año el Premio Princesa de Asturias precisamente por haber sido el responsable del primer equipo que pudo extraer ADN de una especie humana extinta. En su libro El hombre de Neandertal. En busca de genomas perdidos (Alianza) cuenta que el descubrimiento era tan extraordinario que al principio pensó que podía haber un error en los resultados. Sabía que las posibilidades que este avance abría acabarían necesariamente planteando una pregunta: ¿Qué nos convierte en humanos? Pääbo escribe en su muy entretenido ensayo: “De una u otra manera, casi todos los investigadores del Max Planck estudian qué significa ser humano, pero todos ellos se acercan a esta pregunta difusa desde una perspectiva basada en los hechos, experimental”.

Las derivaciones filosóficas son enormes. Una forma de leer la historia de la humanidad es como una lección de humildad, porque la ciencia ha ido descubriendo a lo largo de los siglos que el presunto papel central en el universo de nuestro planeta y de nuestra especie en la Tierra eran solo reconfortantes ficciones. Vivimos en un planeta más y, lo que es más importante, somos una especie humana más entre muchas otras. La diferencia es que hemos logrado sobrevivir por motivos sobre los que no tenemos mucha idea. Pero la lección más importante que nos proporciona la genética prehistórica es que nosotros somos los otros humanos. Nosotros somos el otro, mucho más de lo que nunca llegamos a imaginar.

El País

https://elpais.com/elpais/2018/08/25/opinion/1535215066_575377.html

 2 min


Las medidas tomadas recientemente por Nicolás Maduro no son económicas como aparentan, sino netamente políticas, y en ese sentido pueden resultar sumamente eficaces para sus fines perversos. En primer lugar Maduro está oficializando una devaluación descomunal pero sin corregir la causa del problema, es decir, reconoce el valor del dólar que antes negaba y permite aumentar precios que él mismo llama “internacionales”. Es una indexación de la economía pero en ningún caso es una rectificación ni mucho menos una solución. La gasolina, el transporte público, la comida, los servicios, costarán ahora muchísimo más que antes, pero por decreto y con controles de precios. No hay liberalización económica, ni siquiera reconocimiento de una tasa libre de divisas extranjeras como se especuló cuando derogaron la ley de ilícitos cambiarios. Es un volver a empezar pero exactamente con el mismo esquema de controles y distorsiones que seguirá devaluando la moneda generando inflación y escasez a niveles supremos. Entonces, ¿Por qué lo hace?

La razón es política, Maduro empobreció premeditadamente a toda la población y se asegura seguir haciéndolo afianzando su modelo. No es que fracasó, al contrario, tuvo éxito, ya que consiguió el fin que buscaba. Ahora avanza con lo que sin duda es la ganancia de esta fase, la masificación del carnet de la patria como mecanismo de control social. Lo que comenzó siendo una opción para pagar la gasolina con subsidio, terminó siendo una imposición para poder cobrar el sueldo aunque se trabaje en una empresa privada. Ante la carestía y el aumento oficial de todos los bienes y servicios, Maduro se convierte en el patrono universal del país, ofreciendo salarios y bonos a trabajadores públicos, privados y por cuenta propia, o sea, a toda la población. Es el fin de la empresa privada como concepto y el colapso definitivo de la economía formal capitalista. Claro que la crisis es tan grande que los empresarios no van a oponer resistencia ante lo que en la práctica es similar a consentir que un tercero le compre joyas y ropa a su esposa. Si el Estado es quien paga la nómina, entonces es el verdadero patrono, así de simple.

Se trata pues de un mecanismo de dependencia absoluta, donde la gente sobrevivirá de las migajas que se repartan bajo ese esquema de subsidios directos ya universal. “Que se vaya quien se quiera ir y quien se quede que se inscriba en mi plataforma para mandarle su platica y pueda vivir”, es la proclama de un régimen que ha fusionado el Big Brother con el Big Data en un comunismos 2.0 que apenas comienza. La estrategia es la de promover éxodo masivo y generar control social a lo interno, y en ese sentido las medidas recientemente anunciada son un éxito, ya que comienzan a traducirse en nuevos migrantes y nuevos carnetizados con una rapidez abismal. Si además los que se van mandan remesas para ayudar a la estabilidad del reino, cuánto mejor.

Desde el punto de vista económico nadie duda que pronto habrá más escasez, que la hiperinflación continuará, que el empleo formal se reducirá a su mínima expresión, pero todo eso desde el punto de vista político del régimen, que es el único que tiene, es un éxito porque le permite consolidar el sistema de subsidios directos para esclavizar definitivamente a la población, estatizando ya de facto la economía. Nadie vivirá de su sueldo ni de su propio esfuerzo, al final todos esperarán el bono de regreso a clases, el bono hallaquero, el bono para pagar la gasolina, el Clap, y así. Esto, aunado a la persecución más criminal que no discrima ya a nadie, es el plan de Maduro. Solo una rebelión popular podrá evitarlo, antes que la necesidad le abra la puerta a la costumbre.

Secretario General de La Causa R

Agosto 24 2018

https://www.lapatilla.com/2018/08/24/el-plan-detras-del-plan-de-maduro-p...

 3 min


Pedro García Montero

Con suma alegría y grato asombro pude ver y escuchar las declaraciones del camarada Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación e Información, quien indicó el día 22 de agosto que “los ciudadanos que trabajan ocho horas diarias, laboran 800 horas al mes”.

Inmediatamente de haber finalizado la cadena de nuestro ilustre psiquiatra y erudito, surgieron los “mal sanos” comentarios de una caterva de escuálidos y apátridas ignorantes, los mismos artífices de la guerra económica y los hacedores de mentiras que tratan de desprestigiar nuestra ejemplar y única revolución. Todos dudan de su erudición, de su brillantez reflejada en su esplendorosa calva y su hermosa y sincera sonrisa; todos olvidan su pasantía por el CNE donde se especializó en la ciencia Matemática Electoral y donde aprendió que 2+2 no son 4, sino 40, donde al igual que Jesucristo aprendió a multiplicar los votos, tal como ocurrió con los panes.

A propósito el gobierno está evaluando la posibilidad de cambiar el nombre de Jesucristo por JesuCRIPTO, por aquello de la criptomoneda y así darle el toque religioso para que todos podamos aceptar dicha moneda en el nombre de Dios.

Los cuestionadores de oficio no han entendido que en revolución todo, pero absolutamente todo debe cambiar, por eso la revolución llegó para quedarse y cambiar al país. Primero cambiamos el caballo del escudo, luego la hora, los nombres de los estados (por ejemplo el estado Margarita), Venezuela y Portugal están en el mismo continente (NIMAMO, 22-05-2013), la moneda (ya van 3 “coños” monetarios), y los cambios que faltan.

No hemos entendido que a partir de las declaraciones del insigne Ministro de Comunicaciones, los venezolanos tendremos otro calendario, otras condiciones de vida, de trabajo: TENEMOS QUE SER ORIGINALES Y NO DEL MONTÓN.

No hay ningún error de cálculo cuando se informa que una persona que trabaja 5 días a la semana, al final trabaja 800 horas mensuales. Para los que nadan en el mar de la ignorancia y arrastrados por el tsunami de la intolerancia, es bueno que sepan que esta cifra fue estimada con una máquina de Smarmatic, que tiene un software especial para cálculos tan complicados como este y que el camarada Jorge Rodriguez maneja muy bien, a pesar de su formación en la ciencia médica y no en las ciencias físicas o matemáticas.

Beremiz Samir, “El Hombre que Calculaba”, debe estar con ganas de recibir un curso tipo Acude con Jorge para absorber todos los conocimientos de la nueva matemática del siglo XXI. Creo que Julio César de Mello y Souza, más conocido por su seudónimo Malba Tahan, el más célebre profesor de Matemática del Brasil, debe resucitar y ver el video de nuestro Ministro y lo más seguro es que haga una nueva edición de su libro El hombre que calculaba.

Nuestro Pitágoras del siglo XXI, con su oportuna y sabia información y su agradable sonrisa Pepsodent (cedula contra el piso) trasmitida en cadena por el canal 8, el nuevo Canal de Panamá y el canal de Suez, estableció unos nuevos hitos para su amada Venezuela y su amado pueblo, tal como sinceramente suele expresarse y dirigirse a nosotros, los amados:

  • (8 horas/día x 5dia/semana)= 40h/semana; eso era en la cuarta república.
  • El día tiene 40 horas de trabajo
  • (40 x FTR= 800 h/mes), donde FTR es el Factor de Tiempo Revolucionario, que significa un bono socialista de horas que debieron ser trabajadas y que tiene un valor de 20 h/mes.
  • Cada mes tendrá una duración en términos de horas laborables de 100 días, en otras palabras, tendrá 20 semanas. Ver fórmula matemática:(1 mes laborable= 800 h/mes= 20 semanas=100 días)
  • Se agregan 80 horas al mes con jornadas laborales de 24 horas diarias, sin días libres de fin de semana.
  • Desde ahora 1 día (1.440 min) de trabajo en la cuarta república, ahora equivale a 1,67 días (2.404,8 min), en revolución
  • 100días/mes x 12meses/año=1200 día/año; en consecuencia cada año revolucionario en Venezuela tendrá como duración 1.200 días o sea 3,3 veces más días que el año de la oprobiosa cuarta república.

Ante estos innovadores anuncios el gobierno va tener que afrontar algunos problemitas que van a afectar la rutina y los hábitos de los venezolanos.

Al haber más días se tendrán que ajustar las fiestas nacionales, ¿Cuándo será la semana santa y cuando los carnavales? ¿Cuándo se celebrará la navidad? A propósito al haber más días, aumenta el numeró de horas, en consecuencia ¿Cómo sabrá la gente en que momento faltarán 5 pa’ las doce el 31 de diciembre? Si se va trabajar las 24 horas del día sin parar para hacer las 800 h/mes, ¿a qué hora la gente va a comer, bañarse y cuándo podrá irse a su casa? ¿Habrá quien resista trabajar 800h/mes? Al haber más días y más horas ¿a qué hora se entra y sale del colegio y a qué hora es el recreo? ¿A qué hora amanece y anochece?, ¿Dónde conseguir los relojes que van a marcar los 2404, 8 minutos que tienen los nuevos días? Suponemos que al haber más día al año las vacaciones serán más largas. Por último y muy preocupante ¿Cuantas horas durarán las cadenas de NIMAMO? y ¿Cuándo se realizarán los esperados desfiles militares?

Estas y muchas dudas estoy seguro que ya el gobierno tiene las respuestas.

CHÁVEZ VUELA!!! LA LUCHA SIGUE (ME REFIERO A LA HARINA LA LUCHA, PUES LA “LUCHA LIBRE” YA NO LA PASAN)

 4 min


​José E. Rodríguez Rojas

El incremento del salario mínimo decretado por el gobierno ha creado la ilusión, en los sectores favorecidos por el mismo, que su situación mejorará en proporción al aumento. En realidad, la capacidad de compra de éste sé evaporará antes de que llegue a las manos de los beneficiarios.

En las colas que suelo hacer para retirar efectivo o comprar el pan, coincido con habitantes de las barriadas cercanas. En conversación con algunos de ellos he notado que lucen entusiasmados por las recientes medidas presidenciales, en particular las referentes al salario. Esto es lo que los economistas llaman “ilusión monetaria”, un fenómeno propio de los países con inflación aguda. El término se usa para referirse a la ilusión que despierta en muchas personas las abultadas cifras nominales de los aumentos de salario. Ello ha sucedido con el reciente aumento del salario mínimo, decretado por el gobierno, que lo ha elevado de 5 millones de bolívares fuertes a 180 millones. La elevada magnitud de la cifra ha llevado a muchos de los sectores favorecidos por la medida, a confiar en que su situación económica mejorará en proporción a la magnitud del aumento nominal señalado. Este espejismo es aupado por el gobierno y sus sindicatos afines, quienes insisten en que se puede compensar los efectos de la inflación con aumentos de salario obtenidos por decreto o fruto de una negociación colectiva.

La ilusión creada por el aumento de salario mencionado sorprende, pues es un hecho de conocimiento general que en los últimos años los aumentos de salario mínimo no han logrado incrementar la capacidad de compra de los beneficiarios, por el contrario al incentivar la inflación tienden a deprimirla. Cuando deducimos el efecto de la inflación del salario nominal obtenemos el salario real, el cual mide la evolución de la capacidad de compra del salario. El economista Humberto García Larralde ha estudiado el impacto de los aumentos de salario mínimo en el salario real durante el gobierno de Nicolás Maduro. Los resultados de su trabajo señalan que a pesar de los múltiples aumentos de salario mínimo decretados por Maduro, el salario real descendió en un 55,8 %. El salario mínimo real, a mediados del año 2017, representó menos de la mitad del salario mínimo real en el último año del gobierno de Chávez (García Larralde, H. Hiperinflación. Dígalo Ahí. 11 de septiembre del 2017).

El deterioro de la capacidad de compra del salario mínimo se ha prolongado hasta los momentos actuales. En el cuadro 1 podemos observar la tendencia citada, tomando como referencia la canasta básica del CENDAS, un organismo relacionado con la Federación Venezolana de Maestros. De acuerdo con las cifras del cuadro 1 el salario mínimo en el mes de julio del 2018 no llega a representar ni el 1% de la canasta básica. La hiperinflación destruyó la capacidad de compra del salario en su totalidad. Si proyectamos el valor de la canasta básica al 1 de Septiembre encontramos que la situación no cambia sustantivamente pues la capacidad de compra del nuevo salario mínimo sigue siendo abiertamente insuficiente pues solo cubre el 7% de la canasta. El trabajador debe lograr otros ingresos con los cuales sufragar el 93% de su gasto de vida. La capacidad de compra del nuevo salario mínimo se ha evaporado antes de llegar a las manos de sus beneficiarios.

Cuadro 1. Evolución del salario mínimo como proporción (%) de la canasta básica (CB) en julio y setiembre 2018.

Julio (Bs Fuertes)

1 de Septiembre (Bs. Soberanos)

Canasta básica (CB)

1.157.252.851

25.460

Salario mínimo (S)

5.000.000

1.800

S/CB en %

0,43

7,07

Fuente: Finanzas Digital. 2018; cálculos propios. Nota: la CB de julio proviene del CENDAS, para la estimación de la CB de septiembre asumimos que los precios se duplican cada 25 días (dato tomado de: The Economist.2018), lo cual da una inflación de 120% mensual.

El director del CENDAS Oscar Meza en una entrevista con Cesar Miguel Rondón difundida por la prensa, estima que en los próximos dos meses la canasta básica ascenderá hasta lograr un valor de 20.000 bolívares soberanos, lo cual confirma la estimación del cuadro 1. El nuevo salario mínimo no alcanzará a representar ni un 10% de esta cifra. Según Meza “el poder adquisitivo se esfumó”. En otras palabras en los próximos meses la hiperinflación pulverizará la capacidad de compra del nuevo salario mínimo. En claro mensaje a los gremios y sindicatos que insisten en tratar de resolver el problema mediante negociaciones y contratos colectivos señaló: “Aquí no hay salario ni contrato colectivo que le pueda hacer frente a la hiperinflación, pero ni el sueldo recién aumentado ni las pensiones pueden sostener esta situación que estamos viviendo” (Noticiero Digital. 2018)

Referencias:

Finanzas Digital.2018. Cendas: canasta básica familiar de julio 2018 fue de Bs. 1.157.252.851. Aumentó 503.038.177 bolívares. Finanzas digital. Agosto 21, 2018.

Noticiero Digital. 2018.Cendas-FMV: el poder adquisitivo se esfumó. Inclusive con el aumento de salario. Noticiero Digital. Com. 23 de agosto del 2018.

The Economist. 2018.The perils of Nicolás Maduro. The Economist, august 11th, 2018.

Profesor UCV

josenri2@gmail.com

 3 min


Carlos Martínez Shaw

La globalización es un concepto que nace a finales del siglo XX y que, sobre todo, trata de expresar el beneficio universal que conlleva la libre circulación de recursos, bienes y capitales a escala mundial. Ahora bien, aunque se publiciten las facilidades para la comunicación y la información (a través de Internet en particular), las ventajas del dinamismo planetario de los flujos financieros o las oportunidades para consumir productos de todo el mundo, esta formulación, como contrapartida, no explicita que ello quiere decir, ante todo, la divulgación de modelos ideologizados concebidos como propaganda de los países más poderosos, la ampliación de los mercados para los países productores, la movilidad de los capitales superando las trabas del proteccionismo y de los intereses nacionales de los países menos favorecidos y la deslocalización de empresas para obtener una mano de obra más barata y con menos tradición en la defensa de los derechos laborales. Y, finalmente, esconde la imposición de las mercancías de los países productores, la imposición de las normas contractuales de las empresas multinacionales a los países receptores y la imposición de la inmovilidad a los trabajadores de los países desfavorecidos mediante la implantación de toda clase de medidas contra los inmigrantes que tratan de cruzar la frontera que separa a los países pobres de los países ricos, de tal modo que la “globalización humana” es la que conoce las mayores restricciones, a veces mediante la creación de un limes de civiles armados con licencia para matar, la edificación de “muros de la vergüenza” o el levantamiento de vallas erizadas de cuchillos.

Sea ello como sea, este hecho introdujo la necesidad de establecer la génesis de un proceso que, según sus promotores, se había iniciado tiempo atrás y ahora conocía su punto máximo de perfección. Los historiadores nos apresuramos a indagar sobre esos orígenes, creando así una disciplina, o tal vez sólo un nuevo modo de aproximación, que pronto encontró el nombre de historia global. Un método que se ha mostrado satisfactoriamente operativo, tanto para analizar el presente como el pasado, pero que hay que someter a crítica porque entraña algunos riesgos, como bien ha señalado Sebastian Conrad: dar un sentido teleológico a la actual globalización, ocultar la existencia de proyectos interesados y espurios bajo la apariencia de un desarrollo natural, subrayar los beneficios y silenciar los costos (migraciones forzosas, esclavitud, guerras, imperialismo económico y político, fomento de la desigualdad, apropiación de los recursos por los más fuertes, explotación de los más desfavorecidos, inducción de los desastres económicos, financieros, ecológicos, climáticos), enmascarar la acción de fuerzas impersonales y antidemocráticas.

En una definición inicial, un tanto primitiva, la función de la historial global era la de escribir un relato que abarcase todos los hechos del pasado, insuflando nueva vida a la bien fundamentada historia total de la Escuela de los Annales y al concepto marxista de la totalidad social y, en el campo de la cronología, escribir un relato que empezase por el Big Bang y llegase hasta hoy, en una ampliación del concepto braudeliano de la longue durée, una resurrección que ha sido defendida recientemente con convicción por historiadores como David Armitage. Una segunda opción, la que ha tenido más éxito, hasta el punto de ser hoy la más común y la más cultivada, es la que toma en consideración el mundo como un territorio perfectamente interconectado, por lo que se privilegian, además de las migraciones humanas, las transferencias, los intercambios, las apropiaciones de los bienes materiales y culturales que se entrecruzan a través del planeta. Finalmente, esta interconexión puede dar un paso más y hallarnos con el punto de vista que completa los demás, a través de la noción de integración, es decir de la existencia de unos lazos profundos y duraderos entre los diversos continentes (o también, las diversas civilizaciones) sobre los que han descansado las grandes transformaciones universales. En cualquier caso, los relatos escritos desde la historia global, siguiendo a Serge Gruzinski, permiten proseguir “el progresivo desmantelamiento de los herméticos universos, físicos y mentales durante tanto tiempo arraigados en la tierra, la nación, la raza, la religión o la familia”. Lo que no es poco.

Estos enfoques permiten aplicar el concepto de fenómenos globales a numerosos hechos históricos, como la perduración de la ruta de la seda o de la ruta del oro transahariano, la expansión de Gengis Kan (Chingis Jan) desde el Extremo Oriente al corazón de la Europa oriental, la difusión del budismo desde India a Extremo Oriente, las experiencias de los grandes viajeros medievales (de Ibn Battuta a Marco Polo), la aventura de los argonautas del Pacífico Occidental… Sin embargo, estos fenómenos transfronterizos, abarcando inmensos territorios, propiciando intercambios comerciales o culturales a gran escala no presuponen todavía la existencia de una primera mundialización. Todos ellos se desarrollan en la vieja Eurasia y tocan algunas regiones de África, pero falta todavía el eslabón que permitirá la plena globalización: el descubrimiento de América, la conexión de ese nuevo mundo transatlántico con los mundos asiáticos tras la travesía del océano Pacífico y, finalmente, la unión de las navegaciones europeas hacia el este y hacia el oeste mediante la primera vuelta al mundo.

A partir de ahí se desarrolla el concepto de primera globalización o primera mundialización (o para algunos autores, como Bernd Hausberger, globalización temprana), que tiene su acta de nacimiento en un instante concreto. Se trata del momento en que se establece un sistema de intercambios de toda índole (humanos, biológicos, económicos, culturales) entre todos los continentes. Las fechas clave de esta coyuntura histórica (conocida genéricamente como la de la culminación de la “era de los descubrimientos”) se extienden, según nuestra opinión, a lo largo de 30 años (aunque una fórmula tan precisa pueda encontrar reticencias entre algunos): el descubrimiento de América por Cristóbal Colón(1492), la llegada a India de Vasco de Gama (1498), el descubrimiento del mar del Sur u océano Pacífico por Vasco Núñez de Balboa (1513) y la vuelta al mundo iniciada por una flota mandada por Fernando de Magallanes y completada por Juan Sebastián Elcano (1522). El cierre de ese primer anillo en torno al globo (de ahí, la palabra globalización) tiene además un significado especial, pues fue protagonizado por las dos entidades políticas que a partir de 1492-1512 (tras la ocupación de Granada y la ocupación de Navarra) compartían en exclusiva la península Ibérica. De ahí que muchos historiadores acepten (con renuencias o sin ellas) considerar ese periodo como el de la “globalización ibérica”.

La consecuencia más inmediata de estas exploraciones fue la inauguración de una red de intercambios intercontinentales, que fueron humanos (transferencia de personas entre los distintos continentes), biológicos (negativos por la acción de los gérmenes patógenos, positivos por los remedios terapéuticos), agropecuarios (cultivos y ganados trasplantados de unas tierras a otras, bienes naturales de consumo transferidos a través del comercio marítimo), culturales (ampliación del conocimiento de mundos y civilizaciones que se ignoraban entre sí) y económicos, que incluyeron la creación de redes comerciales entre los diversos continentes y la integración de estos en un sistema económico mundial por encima de la existencia de otros subsistemas (en los mares europeos, en el Atlántico, en el Índico o en el Pacífico) y gracias a la existencia de un agente esencial para garantizar esas redes y esos intercambios, la plata americana, convertida, según hemos defendido en muchas ocasiones, en el verdadero “catalizador” de la primera globalización. En definitiva, este proceso, que implicó a todos los mundos, generó, paradójicamente, la aparición de un solo mundo y, por ende, la posibilidad de concebir por primera vez una historia global y, más aún, una auténtica historia universal.

LECTURAS

Historia Global. Una nueva visión para el mundo actual. Sebastian Conrad. Barcelona, Crítica, 2017

¿Para qué sirve la historia? Serge Gruzinski. Madrid. Alianza Editorial, 201

Historia mínima de la globalización temprana. Bernd Hausberger. México. El Colegio de México, 2018

Las guerras civiles. Una historia en ideas. David Armitage. Madrid. Alianza Editorial, 2018

Global Perspectives on Global History. Theories and Approaches in a Connected World. Dominic Sachsenmaier. Cambridge University Press

Globalization and Global History. Barry K. Gills & William R. Thompson (eds.). Londres, Routledge, 2006

El País

24 de agosto de 2018

https://elpais.com/cultura/2018/08/20/babelia/1534778460_235248.html

 6 min


nm representa a estos 20 años de retraso político imposición militarista y extrema ignorancia como gobernante, mostrando el desprecio del gobernante por la seguridad y por la libertad , valores excelsos de la democracia, es por ello, el más grave y desgraciado momento de la política venezolana. Ha sido su improvisación y el desconocimiento convertido en órdenes cuasi militares, el modo, forma y manera para crear una sociedad atormentada, que sin rumbo llega a sentir pavor y desprecio por la política. Una parte de esa sociedad la es la diáspora, la otra muy importante reside en Venezuela y fue capaz del 20M con su Resistencia Civil, capaza de estremecer y arrincona al comunismo del siglo XXI en una Venezuela que a su vez deviene del partidismo obsoleto y corrupto que representó la democracia inacabada.

nm y sus acólitos comunistas hambreados de poder, no entienden ahora la realidad y emergencia del país estando dispuesto emplear la fuerza bruta y la ignorancia extrema , promovida por mil instrumentos de propaganda y de comunicación masiva e intencionada para tratar de crear una noción de gobierno socialista en el 2018. Gobierno que no es tal y lo que sí es un régimen inmoral y atentatorio contra todo, tanto que se burlaron del 20M, montaron en un acto militar de manera sospechosa unos drones, impusieron el Paquetazo del 17A y todavía no saben- por ignaros y también por comunistas-que el 82 % de los venezolanos detesta y está en cuenta de la carencia de la libertad y seguridad propia de la democracia.

Este régimen de nm es resguardado y protegido por unos comisarios políticos devenidos del golpismo militarista, capitaneados por el partidismo y las organizaciones paralelas de modelo cubano donde se orilla la ciudadanía, se impone el colectivismo, el clientelismo y el control social para terminar en el colectivismo irracional. Hoy al cuerpo social lo ahoga la anti política, la Calamidad Político Social y una creciente desigualdad, que estremece los ánimos hasta el desaliento y la frustración extrema. Es decir, el venezolano que esta frente a una regresión política de 20 años o más mediante la Resistencia Civil orienta su participación política para reponer la libertad y seguridad propia de la democracia.

La locura de estos 20 años de anti política, mesianismo y corrupción distante y contrario a lo que fue la democracia inacabada, muestra la regresión a lo interno de las cúpulas militares, el protagonismo del militarismo hasta el extremo del empleo masivo del miliciano lo cual recuerda al 4F y 27N golpes de Estado —Golpes de Estado que solo sirvieron para destruir, avasallar y arrinconar a una sociedad—que ahora esta estremecida por la clarinada del Castrocomunismo revivido en el hemisferio occidental. Revivido ahora por el militarismo golpista y el ladronismo organizado en Venezuela como un “momentum” que lo ejemplifica el indescifrable Paquetazo del 17A, posible punto de ignición para que los ciudadanos accionen la Resistencia Civil y consigan con ello la libertad y la seguridad.

La Libertad y la seguridad que han sido sepultadas por esta barbarie militarizada serán el estímulo para que la mayoría de venezolanos que actuamos el 20M demostremos que hay una ciudadanía dispuesta a trazar mediante la resistencia civil un camino para la búsqueda de la instalación de la seguridad y de la libertad. Falso de toda falsedad, además de —enorme cinismo y cobardía extrema—, resulta el planteamiento de algún operador político que pensando como Dios, se atreve afirmar que solo por “la elección o hecho electoral” se podría producir un cambio político. El 20M la sociedad venezolana, la sociedad civil demostró que se puede producir el cambio político en Venezuela por la vía de la Resistencia Civil. Lo menos que tienen que hacer quienes han afirmado —que son obligatoria unas elecciones para producir la transición política—, es leerse a David Hume... y si pueden a Voltaire y a Rousseau.

La sociedad civil esa que cree en la Resistencia Civil, la del 20M, esa que no se traga lo de los drones, esa que hoy esta empobrecida pero con dignidad expresa ¡Fuera Maduro!.¡Fuera Maduro!, es el anclaje y a la vez la gran palanca de acción social para reenrutar la República o los repúblicos. Repúblicos que mediante la Resistencia civil sean capaces de realizar un cambio político: la transición política en paz. Eso sí, con coraje político que no es violencia y que lo representa el 82% de venezolanos que reclama “Libertad y Seguridad”. En el Ambiente Político Real de Venezuela no hay ni habrá atajos para quienes han destruido el país, no pueden ni podrán reclamar un gobierno por cuanto fracasaron y como tal, violaron el Contrato Original, que lo repondrá la Resistencia Civil.

La sociedad civil que hoy ha sido robada, ultrajada y empobrecida, esa que representa el 82 % de los demócratas ha decidido que Venezuela es recuperable… y es recuperable mediante la Resistencia Civil, que tiene que ser entendida como un método de lucha política colectiva que se basa en la necesidad que tiene todo gobierno de la obediencia de la mayoría de sus ciudadanos. Hoy… la mayoría de los venezolanos, el 82% desobedece a este régimen, vergüenza de la historia política de Venezuela y en consecuencia, con resistencia civil se logrará el cambio político para restaurar la Libertad y la Seguridad en una Venezuela entendida como un Estado-Nación decente.

Es original

@JMachillandaP

Caracas, 23 de agosto de 2018

 4 min