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Opinión

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, reconoce que el Estado es garante del derecho de los ciudadanos al acceso, disposición y saneamiento de agua para el consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible.

En tal sentido, el Estado deberá legislar en materia de los recursos hídricos a los fines de desarrollar las reglas del juego para el acceso, uso equitativo y sustentable en esta materia, estableciendo la participación de la Federación, de las entidades federativas, los municipios y los ciudadanos.

La Ley de Aguas Nacionales de México destaca el papel del Ejecutivo Federal en impulsar la participación ciudadana, y promover la descentralización de la gestión del recurso hídrico. En materia de participación, la Ley delega en la Comisión Nacional de Agua, ente desconcentrado de la Secretaria de Agua, en conjunto con los Estados, Municipios y Distrito Federal, la responsabilidad de promover la participación ciudadana de los mexicanos en materia hídrica.

El Estado de Oaxaca tiene su Ley de Agua Potable y Alcantarillado del Estado de Oaxaca, en la cual diseña un Sistema Estatal de Agua Potable y Alcantarillado, reconociendo que es el Municipio el responsable de ese servicio público en concurso con el Estado y que tal atribución la ejerce a través de un Organismo Operador Municipal o bien de un Organismo Operador Intermunicipal.

Esta Ley Estatal reconoce el derecho de los usuarios a participar la planeación, programación, administración, operación, supervisión y vigilancia de los sistemas hidráulicos, a tal fin la ley establece la creación de comités de agua y alcantarillado, que será regulada por medio de otra ley y sus respectivos reglamentos.

El 7 de julio de 2016, una nota de prensa que es publicada en la plataforma web del Gobierno del Estado de Oaxaca en México, informa sobre la instalación del Consejo Ciudadano de Agua, cuya creación está contenida en la Ley Estadal del Organismo Operador del denominado Servicio Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca del 31 de octubre de 2013.

En ese texto legal reconoce al Consejo Ciudadano del Agua como un órgano consultivo, integrante del llamado Organismo Operador, que en este caso, se circunscribe al Municipio de Oaxaca de Juárez. En ese Consejo la Ley estadal facilita la participación ciudadana a través de 4 vecinos que por su reconocimiento público y conocimiento en materia de agua potable sean designados a incorporarse a ese Consejo en calidad de Presidente y en calidad de consejeros ciudadanos.

Ese Consejo Ciudadano de Agua, cumplirá sus funciones, según la Ley, a través de comisiones de trabajo, entre las cuales se mencionan expresamente: agua potable, alcantarillado, saneamiento, cultura de agua, coordinación intergubernamental, y deja abierta la posibilidad de incluir otras mesas, según se consideren necesarias para cumplir con su misión.

La Ley estadal define de manera concreta las funciones de ese Consejo Ciudadano de Agua, a saber:

Proporcionar información en materia de agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas residuales;

Promover tareas de concertación y actividades de colaboración en materia de agua potable y alcantarillado entre la ciudadanía y el Gobierno.

La designación de los 4 ciudadanos que se mencionaron previamente, para cumplir la función de Presidente y Consejeros Ciudadanos, es realizada por el órgano supremo del Organismo Operador, que se llama Comité de Administración.

El diseño legal de ese Consejo Ciudadano de Agua, prevé la figura de un Secretario Ejecutivo, que será el Director del Organismo Operador Público Denominado Servicio de Agua Potable y Alcantarillado; y también la incorporación de 5 invitados permanentes, a saber: el Secretario General de Gobierno; el Secretario de Administración; el Secretario de Finanzas; el Secretario de Infraestructuras y Ordenamiento Territorial y el Director de la Comisión Estadal de Agua.

Retomando la nota de prensa a la que se refiere el primer párrafo de este escrito, allí el Director del Servicio de Agua Potable y Saneamiento de Oaxaca, expresamente señala que la activación de ese Consejo Ciudadano de Agua, pretende garantizar la coordinación permanente de todos los actores necesarios en el compromiso de mantener la eficiencia de la infraestructura hidráulica y sanitaria.

Este diseño legal e institucional de Oaxaca, México, nos permite reflexionar sobre la participación ciudadana en la problemática del agua, pero además, en la participación de un legislador estadal, en el caso Mexicano en regular el sistema de agua potable y alcantarillado, reconociéndose parte de una Estado Federal, que no le limita en el ejercicio de sus competencias.

Este modelo de Oaxaca es uno de los ejemplos que se pueden encontrar de un diseño institucional que permite que el ciudadano sea considerado actor con voz en el tema del agua potable y saneamiento.

En el caso venezolano, la Ley Orgánica de Prestación del Servicio de Agua Potable, reconoce al ciudadano, en la figura del suscriptor o usuario del servicio público, como actor que puede organizarse a través de una Asociación denominada Mesa Técnica de Agua, creada bajo las normas del Código Civil y a través de la cual puede participar efectivamente en el tema de agua potable y saneamiento.

Esa Ley reconoce al Poder Público Municipal como el actor institucional responsable de impulsar ese mecanismo de participación y de reglamentarlo, atendiendo a los lineamientos de la Superintendencia Nacional de Agua Potable y Saneamiento que no existe en el país.

La omisión del Gobierno de crear esa Superintendencia no puede anular el derecho a la participación de los ciudadanos en materia de agua y menos aún, desconocer la autonomía municipal, garantizada constitucional, para atender aquellos temas que son propios de la vida local, en particular el tema del agua potable.

Que oportuno sería que los Municipios reconocieran legalmente la legitimidad de los ciudadanos a través de un espacio institucional en el cual los ciudadanos y las autoridades locales, pudieran articular y coordinar el reclamo a información oportuna y veraz, sobre la temporalidad del racionamiento de agua potable que hoy imposibilita la efectiva prestación del servicio de manera continua, permanente y con calidad a los vecinos de muchísimas comunidades en todo el país.

3 de septiembre de 2016

 4 min


Jesús Elorza G.

En cadena nacional, el Ministro de la Defensa informo al país sobre los hechos acaecidos en la Urbanización ¨Villa Rosa¨ en Porlamar estado Nueva Esparta.

….Camaradas y camarados, la noche del viernes 2 de septiembre, un grupo de facinerosos, golpistas imperialistas pertenecientes a las Bandas Armadas de la MUD, agredieron salvajemente a nuestro amado presidente, en momento cuando estaba visitando la referida urbanización.

Dicha agresión fue rechazada por la multitudinaria presencia de milicianos simpatizantes quienes rodearon a Nicolás para protegerlo. Sin embargo, nuestro amado líder, rompió el anillo de protección que el pueblo le brindaba, para enfrentar personalmente la salvaje agresión a la cual fue sometido. Haciendo uso, de las destrezas aprendidas en sus cursos de guerrilla realizados en la hermana república de Fidel, entrompó a uno de sus agresores y logro despojarlo de un arma homicida.

Sometida a las experticias forenses por nuestro organismo de seguridad del G-2 cubano, se logró identificar una serie de componentes químicos impregnados en el arma en cuestión, cuyas características conforman un alto poder explosivo, superior al conocido militarmente como C4.

Profundizando en el análisis, se pudo determinar y comprobar la presencia de HP-M y un componente animal tipo C. Creemos que dicha mezcla logra por si solo una poderosa y letal bomba.

Inmediatamente, nuestros sabuesos policiales, dirigidos eficientemente por el camarada Ministro de Relaciones Interiores, salieron a la calle a indagar el origen de los productos señalados…..y cáiganse pa’ tras…..todos….oigan bien TTTOOODDDOOOSSS,…fueron producidos y comercializados por la Empresa Polar del oligarca y golpista El Pelucón Mendoza. El HP era nada más y nada menos que Harina Pan y el componente M era Mazeite que mezclados a altas temperaturas con el componente Cazón (C) producía una masa explosiva que pasaba desapercibida en cada esquina de la ciudad….su nombre en la jerga conspirativa es Empanada de Cazón.

Como consecuencia de ese Cacerolicidio, hemos decidido declarar el Estado de Sitio (Perdón, de emergencia) con la suspensión de las garantías constitucionales. Proceder de inmediato al bloqueo por aire, tierra (¿?) y mar de la isla. Autorizar a los organismos de seguridad a los allanamientos de todos los hogares en la búsqueda de los arsenales de ollas y cucharones. Prohibir el uso público y privado de ollas. Solo se permitirán las manifestaciones de apoyo a nuestro Líder promovidas por el PSUV.

Todas estas medidas, de carácter eminentemente democráticas, se mantendrán hasta un mes después de culminada la XVII Cumbre de los Países No alineados a celebrarse dentro de pocos día en la Isla de Margarita y donde estamos seguros que nuestro amado líder resultará electo presidente de dicho organismo.

Por último, a fin de garantizar una fluida y abierta comunicación con todos los medios, se mantendrá encarcelado al periodista Jatar hasta que me dé la gana y a su vez se nombra a Eleazar Díaz Rangel como ministro de relaciones con los medios acreditados para la cobertura de la cumbre.

Camaradas y camarados, reactivaremos la Ruta de las Empanadas Revolucionarias, impuesta por el Difunto Eterno para contrarrestar este cacerolicidio….Patria o Muerte.

 2 min


Cualquier similitud ¿pura coincidencia?

Las ideologías políticas fuertemente dogmáticas, tienden a comportarse como una secta de fanáticos religiosos. Dan por sentado que son las poseedoras de la verdad absoluta, y que han llegado, entre otras cosas, para salvar a la patria. Históricamente, se han apoyado en un partido único o preponderante; han necesitado frecuentemente de un liderazgo personalizado, preferentemente también único, de un hombre fuerte, inflexible, al que no se le contradicen sus ideas y que impone sus opiniones, y al cual no se le discute ni se le critica. Pero, esas mismas características que pueden producir partidos políticos extremadamente fuertes y cohesionados, aunque peligrosamente totalitarios, traen implícita su propia perdición.

Los ejemplos son abundantes. Podemos mencionar el caso del partido comunista y la dictadura de José Stalin, responsable directo e indirecto de alrededor de 3 millones de muertes, según estimaciones realistas. Durante su mandato cometió incontables fechorías y crímenes de lesa humanidad (es decir, contra la humanidad en su conjunto). Fue pieza fundamental en la consolidación de la Unión Soviética, que duró casi 70 años, como uno de los polos del poder mundial. La Unión Soviética tenía un sistema político de partido único y, a pesar de ser supuestamente una federación de naciones, éste dominaba políticamente y explotaba económicamente a diversas repúblicas que formaban dicha federación; así como a otros países comunistas que estaban bajo su influencia y “protección”

La historia de la muerte de Stalin muestra a lo que puede llegar el temor al “máximo líder” El miedo que se le tenía a Stalín era tal, que un día cuando en la mañana no salió de su cuarto, nadie se atrevió a molestarlo, hasta que, a las diez de la noche, cuando su mayordomo forzó la puerta y se arriesgó a entrar, lo encontró tendido en el suelo sin apenas poder hablar, con las mismas ropas del día anterior. Llamaron a los máximos líderes del partido y, pasadas 24 horas, a un médico. Le había dado un ataque cerebrovascular. Su agonía duró cinco días. Algunos estiman que si se hubiese atendido a tiempo hubiera sido posible que se recuperara.

Otro ejemplo lo constituye el caso de Mao Zedong, a quien llamaban “El Gran Timonel”, que dominó a China con mano férrea por más de tres décadas. Una de sus tantas decisiones políticas desacertadas, pero que tenían que cumplirse a rajatabla, fue a la que se llamó “El Gran Salto Adelante”, que produjo una hambruna generalizada del tal magnitud que se calcula que pudieron morir de hambre más de 30 millones de personas, aunque parezca mentira.

Una de las características del régimen de gobierno de Mao (y también el de Stalin) fue el del culto a la personalidad. Se le presentaba como ejemplo revolucionario, enemigo jurado de los terratenientes y empresarios y, claro está, del “imperio” norteamericano. La propaganda oficial lo mostraba como aliado y defensor de los campesinos y la clase trabajadora. A los niños y jóvenes se le inculcó el amor y veneración a Mao.

Este culto generalizado fue el que le permitió lanzar la Revolución Cultural, movimiento que duró una década; y que en el fondo no fue más que una lucha por el poder de una gran facción política contra otra, en la que estuvieron involucrados importantes casos de corrupción, que permitió un “golpe de timón” al fallecer Mao. Muerto el gran líder, se comenzó a hablar del “legado” de Mao. Muchos consideran que Mao fue un gran líder pero que cometió muchos errores. Hoy se le hacen importantes críticas y, en China, se le admira desde lejos, valga el término.

Se da la contradicción que, hoy en día, China es una nación con un enorme crecimiento económico, y que tiene un gobierno que pregona ser comunista; pero un sistema económico que representa lo peor del capitalismo actual, por sus políticas neoliberales, un auténtico “capitalino salvaje”.

Hay muchos otros casos que pudieran recordarse, pero para los fines que nos ocupan, con dos buenos ejemplos basta. Guardando las distancias históricas y las diferencias circunstanciales, en nuestro caso, entre el Partido Único Socialista de Venezuela (PSUV) y el máximo líder del llamado Socialismo del Siglo XXI, se pueden establecer no pocas claras semejanzas con los dos casos mencionados anteriormente. Aunque hay que reconocer que Hugo Chávez Frías, como nefasta figura histórica, no llegó a los niveles de los dos líderes comunistas en cuestión, probablemente no calzaba los puntos para ello ni las circunstancias se lo permitieron. En todo caso, sus partidarios siguen insistiendo en impulsar un odioso culto a su persona, y reiteradamente se empecinan en llamarle “El Eterno Comandante”, para lo cual tampoco calza los puntos.

Profesión: Ciudadano

05 de septiembre de 2016

 3 min


Nicolás Maduro, con una evaluación negativa de gestión que ronda el 80% y una vasta mayoría de la población, indicando que quiere cambio a través de marchas pacíficas por el Referéndum Revocatorio Presidencial, luce casi normal que sus asesores cubanos le hayan recomendado buscar un chivo expiatorio, para desviar la atención de su monumental rechazo, hasta de quienes todavía se sienten chavistas. Quizás esa sea la causa de la inusitada persecución a todo lo que les huela a dirigentes y militantes del novísimo partido Voluntad Popular.

No es la primera vez que este fenómeno de aislar y segregar a una determinada estructura partidista se presenta en el escenario venezolano. Ya en los tiempos de dictadura perejimenista, a pesar de la represión general, la mayor bestialidad policial se impuso contra el partido Acción Democrática. Igual sucedió en la etapa cuarta republicana, donde un Rómulo Betancourt, persiguió, aisló e ilegalizó al Partido Comunista. Ahora de nuevo regresamos a esta vieja práctica represiva, pero en modo socialismo del siglo XXI, impuesta por una cúpula empeñada en remover viejos escombros históricos de violación de derechos humanos y persecución política, más por odio y venganza que por razones de seguridad de Estado.

No milito en el partido liderado por Leopoldo López, pero el sólo hecho de que sea uno de los principales líderes opositores del país, encarcelado mediante imputaciones sin pruebas, es más que suficiente para pensar, que esta nueva razia represiva contra Daniel Ceballos, Lester Toledo, Delson Guárate, Lumay Barreto y Warner Jiménez, forma parte de un plan intimidatorio hacia otras organizaciones políticas opositoras. Mostrando con ello, por un lado, la cara de la reja y el candado y por la otra la del engañoso diálogo oficialista.

Cualquiera que revise las tesis fundacionales del partido naranja, observará como Voluntad Popular, asume la definición de ser un partido político fiel a la idea de democracia, entendida como una constante práctica de deliberación, generación de consenso y respeto a las minorías. Así mismo, señalan que enmarcan su trabajo en el Estado de Derecho y el respeto a los Derechos Humanos, como herramientas imprescindibles para alcanzar el progreso.

Es probable que, a los militantes de esta organización, no sólo se les cobre su accionar político social dentro del medio donde se desenvuelven; sino esta concepción y modo de asumirse ideológicamente, a contrapelo de la verborrea socialistoide, de quienes cada vez se parecen más a los verdaderos oligarcas y corruptos, de los cuales, ante sus esmirriados seguidores, dicen combatir.

Nadie pretende insinuar que las demás fuerzas políticas hayan sido mezquinas en torno a la solidaridad para con esta organización partidista; pero bien merecido se tienen que, en medio de la satisfacción del deber cumplido este 1ro de septiembre, volteemos el foco hacia esos hombres y mujeres, quienes, con fuerza y fe, a riesgo de su integridad física y espiritual, hoy son víctimas de toda la ira de un gobierno antidemocrático, represivo y violador de sus Derechos Humanos.

Arreciemos nuestra solidaridad con Voluntad Popular.

@douglazabala

 2 min


El presidente de facto demuestra cada día que es vulgar, cobarde, embustero y violador de la Constitución. Recibió su merecido por los demócratas de Villa Rosa, hoy conocida como Villa Libertad. No fue en una zona de ricos, sino en una urbanización popular en donde los rojos tenían antes mayoría de votos. En toda Caracas y en las ciudades del interior también resonaron las cacerolas en repudio al régimen y la Toma de Caracas resultó un mensaje contundente a los rojos y particularmente a las rectoras del CNE: el país exige referendo revocatorio y elecciones regionales este año.

El éxito de la convocatoria del 1 de setiembre evidenció, una vez más, que la sociedad venezolana es indoblegable. Esto deben intentar aceptarlo los rojos que de buena fe siguen creyendo en una doctrina política que ha fracasado en todas partes. Tienen el derecho a persistir en su prédica, pero siempre y cuando acaten los principios de la democracia y acepten que la mayoría del pueblo venezolano rechaza a Maduro y a su equipo. Ojalá dejen de lado su fanatismo y hagan propuestas sobre cómo contribuir a reducir la pobreza y corregir desigualdades sin destruir la propiedad privada, respetando la libre empresa y el derecho al disenso. Desde luego que deben marginar a sus corruptos y a quienes hayan violado los derechos humanos. Caso contrario la historia los juzgará severamente.

La otra lección del 1 de setiembre es que la MUD, con todo y sus contradicciones, sí tiene poder de convocatoria y quienes siguen llamando colaboracionistas a los dirigentes de oposición no son ecuánimes. Tienen derecho a la crítica, pero sin descalificar con epítetos que son injustos y le hacen el juego al régimen. Desde luego que la MUD y nuestros diputados no ha sido todo lo diligente que era deseable. Inmediatamente del aplastante triunfo del 6D han debido tener claro cuál sería la estrategia y enfrentar al régimen frontalmente. En cambio optaron por pactar un alto el fuego momentáneo para que Maduro asistiera a la instalación de la Asamblea Nacional, en vez de negociar un armisticio en el que el régimen se comprometiera a respetar las decisiones de los legisladores y a liberar a los presos políticos.

Quienes critican que el 1 de setiembre no desembocara en otro 11 de abril solo evidencian ignorancia. La oficialidad de hoy en día no es la misma del 2002. Es difícil esperar que tomen la iniciativa, a pesar de que hay justificación para que actúen, pero si debemos aspirar a que los componentes del ejército, marina y aviación presionen a la Guardia Nacional para que no siga reprimiendo. También hay que hacerles entender que su enemigo no es la oposición, sino los grupos paramilitares rojos y el hampa común, propiciada por el régimen, que todos los días asesina militares y policías.

La Toma de Caracas, a pesar de las trabas del régimen, fue la demostración de voluntad de un pueblo que exige respeto a sus derechos constitucionales. Para ello burló alcabalas, enfrentó agresiones y utilizó caminos verdes para llegar a la capital. Además, en todo el mundo hubo venezolanos comprometidos con el país que organizaron protestas frente a embajadas y consulados.

Ante el anuncio de la Toma, el régimen inventó golpes de estado encarcelando a dirigentes como Carlos Melo y Jon Goicochea. Cuando se evidenció el éxito de la misma y el fracaso de la convocatoria oficial, Maduro perdió los estribos insultando a Ramos Allup y ordenando detenciones. En Villa Libertad, la indignación popular le ocasionó gran pánico y disgusto y, por divulgar un video de los hechos, le inventaron un expediente a Braulio Jatar Alonso, director de Reporte Confidencial, a quien detuvieron arbitrariamente.

Cabe recordar palabras de nuestro himno: ¨Gloria al bravo pueblo .. Abajo cadenas.. el pobre en su choza libertad pidió …muera la opresión.. la fuerza es la unión ..y si el despotismo levanta la voz seguid el ejemplo que Carcas dio¨. Ejemplo que el 1 de setiembre dieron todos los demócratas en Venezuela y en el exterior.

Felicitamos a la MUD. Esta agrupación de partidos políticos y nuestros diputados deben percatarse que tienen el respaldo de la inmensa mayoría de los demócratas, quienes aspiramos sigan actuando contundentemente ¡Revocatorio y elecciones regionales este año!

Como en botica: El mayor general y ministro del Interior Néstor Reverol declaró que ¨no le temo a las amenazas de Estados Unidos ni de nadie¨. Como defendemos el principio de que todo ciudadano es inocente mientras no se demuestre lo contrario, no podemos avalar las acusaciones de narcotraficante, pero si no es culpable, como él proclama, debería tener el valor de presentarse ante la justicia norteamericana. Lamentamos el fallecimiento de la distinguida venezolana Mercedes Pulido de Briceño, aguerrida defensora de la democracia y de los derechos de la mujer. El colega ingeniero agrónomo Igor Arias acaba de publicar en Amazon la novela ¨ El Anillo¨. Le deseamos mucho éxito.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

ediearamirez@hotmail.com

 3 min


Mucho antes de ser presidente, Hugo Chávez también organizó concursos de belleza.

Cuando era soldado solía desarrollar actividades culturales entre las que se destacaban las elecciones de misses. Sobre una tarima, micrófono en mano, Chávez también fungía como animador, guiando el concurso, motivando al público, leyendo el veredicto final. Ya su vocación de showman latía debajo de su uniforme. Según sus propias palabras, en estos improvisados certámenes, siempre copiaba los procedimientos que había visto en la televisión. Esa fue su gran escuela.

Años después, en 1992, cuando intentó tomar el poder mediante un golpe de Estado, el espectáculo mediático le envió otra señal. Gracias a la televisión, su fracaso militar se convirtió en una victoria política. Cuando Chávez apareció en la TV, llamando a sus compañeros a rendirse, conquistó a la audiencia. Un minuto en la pantalla fue más eficaz y fulminante que los tanques, las ametralladoras y las balas.

Así se inició en la política. Su origen no está en las luchas sociales. Llegó a la presidencia sin haber ejercido nunca antes un cargo público, un puesto de representación, un trabajo que lo obligara a negociar con otros. Desde que ganó su primera elección (1998) hasta la última (2012), Chávez se fue haciendo un experto en convertir el espectáculo televisivo en una forma de gobierno.

Ahora Donald Trump le está proponiendo lo mismo a Estados Unidos.

Más allá de las diferencias ideológicas, Trump y Chávez comparten una misma vocación telegénica. Ambos construyen el liderazgo con las herramientas y los procedimientos del espectáculo mediático. Chávez aparecía todos los domingos en un show personal llamado “Aló, Presidente”, un programa donde podía cantar, comentar la realidad o nombrar y destituir ministros. No tenía límite de tiempo. El más largo duró 8 horas y 7 minutos.

Pero, además, Chávez podía decidir aparecer en los medios en cualquier momento. Para eso usaba las “cadenas” (emisiones que están obligadas a transmitir todas los medios radioeléctricos del país). Hasta el año 2012 había realizado 2377 cadenas, sumando 1641 horas en los medios. Como mínimo, Chávez tuvo diariamente 54 minutos de presencia protagónica en la televisión. Su verdadera utopía parecía ser la consolidación de un telegobierno.

De la misma manera, no se puede entender a Trump sin la televisión. No solo por el apoyo directo que le han dado algunos canales privados: una cobertura gratuita equivalente a 2 mil millones de dólares.

Se trata también de su propia identidad. Su verdadero crecimiento como personaje público se origina en The Apprentice, un show donde él era el animador, el juez y también el premio, y que acumuló 10 temporadas y millones de televidentes. Desde ahí comenzó a asociar su imagen a la idea de que los problemas financieros se pueden resolver muy fácilmente, con autoridad y en una hora de televisión. Así también es su campaña. Para él, la democracia es un concurso, un reality show.

Chávez y Trump son expertos en la provocación. Saben cómo producir continuamente una noticia. Manejan bien los falsos suspensos. Sus narrativas están más cerca de la ficción audiovisual que del debate político. Un ejemplo elocuente es la visita de Trump a Enrique Peña Nieto. Se mostró aplacado y diplomático en Ciudad de México y horas después, en Phoenix, no solo dijo que México pagaría cien por ciento del muro, sino que lanzó otro ataque feroz contra los inmigrantes. Su lógica no reside en el pensamiento sino en la emoción. Su coherencia solo es otra variable del show. Depende del auditorio. En el fondo, engaña en ambos lados de la frontera. Probablemente ni siquiera él mismo sabe lo que hará. No está gobernando. Solo está en campaña.

¿Realmente Trump puede levantar un muro en la frontera con México? ¿Es en realidad un proyecto probable, medianamente viable? No parece. Lo único que importa es el efecto emocional que esa promesa despierta en la audiencia. Su única consecuencia es mediática. Trump solo busca garantizar que el público siga —a favor y en contra— escuchando a Donald Trump.

Chávez también usaba la polémica como anzuelo. Era capaz de inventar o de magnificar un conflicto para mantener en vilo a su público. Conocía perfectamente el poder del lenguaje. En 2011 dijo: “Obama eres un fraude, un fraude total. Si yo pudiese ser candidato en Estados Unidos te barrería”. Son palabras que tienen la temperatura de un show televisivo. Donald Trump también conoce bien esos trucos. Y tampoco tiene ningún escrúpulo a la hora de usarlos. “El Estado Islámico honra al presidente Obama. Él es el fundador del Estado Islámico”, dijo. No hay ni una sola idea detrás de estas fórmulas. No hay pensamiento sino puro incendio mediático.

También su relato es muy parecido, de una fantasía halagadora. Ambos discursos denuncian un presente injustamente inmerecido. Ambos aluden a un pasado heroico. El primer spot televisivo de Trump ofrece el regreso a un supuesto pasado “seguro”. Trump promete como futuro la versión hollywoodense de la Segunda Guerra Mundial.

Chávez siempre propuso una vuelta a la épica de la guerra de independencia. Tanto que, incluso, le cambió el nombre al país y ahora somos la República Bolivariana de Venezuela. La premisa es la misma: existe un destino de gloria que nos ha sido arrebatado por una fuerza enemiga. Es un cuento esquemático pero muy eficaz: somos los mejores y debemos recuperar nuestros tesoros. También es un cuento peligroso: legitima la violencia.

Los discursos de Chávez y de Trump constantemente proponen la posibilidad de que la violencia sea la mejor solución para ciertos conflictos. Más allá de sus controversiales declaraciones sobre Hillary Clinton y la segunda enmienda, son muchos los ejemplos de Trump expresando incluso sus propias ganas de golpear a un adversario. Chávez hizo de la amenaza una rutina. Siempre recordaba que su revolución era “pacífica pero estaba armada”.

Un carisma como el de Chávez o Trump también es un síntoma. Reflejan lo que está en sus propias sociedades. Chávez surge en un país que había cultivado la certeza de ser un país rico pero que vivía en la pobreza. Un país con una larga tradición militarista, deseoso de soñar con un caudillo que llegara a distribuir equitativamente el botín petrolero.

De igual forma, el éxito de Trump también habla de su país. O al menos de un sector de su país que vive con incomodidad las consecuencias de la crisis económica y la globalización. Habla de un país que se ve a sí mismo como un país blanco, contaminado por la experiencia extranjera, sobre todo latinoamericana y árabe. De un país que se siente seducido por la intolerancia.

Tanto Trump como Chávez representan el espejismo de las soluciones mágicas. Son los nuevos caudillos mediáticos. Contagian la idea de que los problemas sociales tienen salidas fáciles y rápidas. Ambos representan la coronación de la frivolidad mediática, el triunfo de la televisión sobre la política. Se trata de una locura tentadora.

En Venezuela, las consecuencias de haber optado por un caudillo mediático son evidentes: los pronósticos de inflación para el 2016 superan el 700 por ciento. Casi 2 millones de habitantes han debido emigrar. La ONU ha confirmado que nos encontramos al borde de una crisis humanitaria. Ya sabemos que elegir a Chávez significó elegir la destrucción del país.

Donald Trump organizaba concursos de belleza y ahora quiere ser presidente.

Escritor y guionista de televisión

2 de septiembre de 2016

http://www.nytimes.com/es/2016/09/02/chavez-y-trump-la-politica-del-espe...

 6 min


La hermosa manifestación popular del 1° de septiembre nos llamó a especiales reflexiones sobre el presente y el futuro del País. Las filmaciones hechas desde las alturas mostraron ríos de gente moviéndose en paz y de acuerdo a un plan preestablecido. Eran personas venidas desde diferentes lugares, desde los más recónditos sitios de Venezuela, atentas a un llamado de la MUD, pero impulsadas por el hambre, la inseguridad, la carestía y por ese cúmulo de estrecheces y carencias generadas por un régimen insensible y provocador, sordo al clamor de un pueblo sufriente.

Desde el punto de vista formal, la MUD hizo la convocatoria y estableció los puntos de reunión y las avenidas y calles a recorrer, pero el dispositivo que impulsó a cada uno de los tomistas a separarse de sus sitios de confort era ajeno al mundo de la política partidista y de sus líderes grupales y, por el contrario, hubiese preferido que la única bandera echada al viento fuera la tricolor, la que nos regaló Miranda en los albores de la independencia nacional.

Pero una cosa piensa el burro y otra quien lo está enjalmando; Acción Democrática, Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo, parapetados tras los términos MUD, Unidad y Oposición, tienen sus miradas puestas en las próximas elecciones de gobernadores y en las presidenciales de 2018, por lo que la fecha del revocatorio, tan ardorosamente promovida por Capriles y su gente, es negociable, aun cuando se cuidan mucho de aparentar lo contrario. Capriles sabe que ser candidato de la oposición en 2018, equivale a ser Presidente de la República, pero para ello debe sortear el gran obstáculo que representa Leopoldo López que, según encuestas recientes, lo aventaja ampliamente en la preferencia popular. Por su lado, el régimen está dispuesto a sacrificar a un Maduro cada vez más errático y rechazado, a cambio de entregar el poder en 2019, previo acuerdo de inmunidad. ¿Qué recibiría la MUD a cambio y –más específicamente– Capriles y PJ? En primer término, el encarcelamiento y sometimiento a régimen penitenciario de Leopoldo, con lo cual estaría separado de la carrera presidencial, así como el desvalijamiento de Voluntad Popular mediante el encarcelamiento de sus líderes más prominentes, lo cual ya se está viendo con los secuestros de Goicochea y Guárate.

¿Cuál es el modus operandi pactado entre el régimen y la MUD para defender intereses comunes? Muy simple: el PSUV escribe el guion y la MUD se apega a él, no sin antes pronunciar unas cuantas críticas y protestas para salvar la honra. Si no ¿Cómo se explica el uno por ciento (1%) para constituir un innecesario grupo de electores no exigido por el artículo 72 constitucional, la presunción de mala fe en la recolección de las firmas de ese 1%, la renuncia por la MUD al ejercicio del derecho de petición consagrado en el artículo 51 de la Constitución Nacional?, de cuyo texto se desprende que la fecha de la petición no la establece quien la recibe sino quien la emite, por lo que la preciosa manifestación popular del 1°S sería un acto absolutamente innecesario, pero muy valioso para acrecentar el poder de negociación de los partidos que dirigen la MUD.

En estricto derecho, las firmas se han podido recoger aun antes de que Maduro cumpliera la mitad de su mandato y haberse introducido la petición de revocatorio el mismo día del cumpleaños; todo lo demás es manipulación y acuerdos turbios entre políticos a los que poco parece importarles la suerte de la Nación. Pregúntele a un abogado de su confianza, en qué consiste el derecho de petición; la respuesta lo impactará.

Pero a pesar de este panorama gris y preocupante, hay un hecho que nos debe llenar de fe y esperanza: el 1°S demostramos claramente que no somos un pueblo cómodo y cobardón, como ciertos sectores interesados nos adjetivan, pues a pesar de las múltiples amenazas y estorbos ideados por un régimen abusador con el fin de infundir miedo y provocar inhibición, la gente tomó la calle en defensa de sus derechos y de su futuro y –lo que no es menos importante– dejó constancia de que no confunde la no violencia con la cobardía. Por ello y otras cosas más, el futuro se presenta luminoso ¡Dios bendiga a Venezuela!

turmero_2009@hotmail.com

@DulceMTostaR

http://www.dulcemariatosta.com

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