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Opinión

Jesús Elorza G.

Luego de escuchar a su Ministro de Agricultura Wilmar Castro Soteldo, proponer utilizar “La Tusa” como el arma secreta de la revolución para detener y derrotar, de producirse, la invasión de los gringos al país, el usurpador decide convocar de emergencia al Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Bolivariana con el objetivo de implementar todo lo relacionado con la producción, distribución y uso de ese novedoso instrumento de guerra.

-Padrino, ponle cariño a esta convocatoria, ordenó el usurpador y pasando por encima de toda la jerarquía militar, anunció que designaba a Castro Soteldo como el Comandante Tusa para dirigir las operaciones de guerra.

En la Sala Situacional del Ministerio de la Defensa se llevó a cabo la citada reunión. El comandante del Ejército intervino para exponer que ya habían comenzado las operaciones necesarias para modificar el armamento de la fuerza. Por ejemplo: Los fusiles de asalto Kalashnikov y el AK- 103 en tiempo récord los trabajadores de CAVIM lograron adecuarlos al uso del arma secreta propuesta por el comandante Soteldo y ahora disponemos de los nuevos fusiles Maiznikov y el Tusa-K 103.

También logramos implementar, a partir del RPG-7, lanza cohetes antitanque de origen soviético, su integral modificación para transformarlo en un “Lanza Tusas antitanque LTAT.

Seguidamente, intervino el Comandante de la Aviación para explicar que todos sus esfuerzos estaban dirigidos a la adecuación del armamento de los aviones Sukoi y los Helicópteros MI-17 a los requerimientos de la nueva arma secreta. Luchando contra el tiempo logramos cambiar las municiones del cañón GSh-30-1 (9A-4071K) de calibre 30 mm ¡¡¡Por tusas!!! del mismo diámetro. Los resultados han sido extraordinarios, en cuanto al ahorro que en materia de compra de municiones este cambio representa.

Igualmente queremos destacar que probamos que el uso de mazorcas puede servir como elementos distractores de los radares o misiles de los enemigos.

-Pudiera explicar mejor ese último punto, solicitó el comandante Tusa.

Claro mi comandante, al disparar las mazorcas, sus granos se transforman, por el calor de los reactores del avión, en ¡¡¡cotufas!!! y distraen la atención del enemigo.

-Maravilloso, creo que después de Sun Tzu y su Arte de la Guerra, estaremos nosotros, los revolucionarios socialistas bolivarianos, como los maestros de la guerra con nuestra insuperable arma secreta., dijo todo emocionado el comandante Tusa.

El comandante de la Armada fue muy parco en su intervención, debido a que sus corbetas y submarinos se encontraban en reparación. Sin embargo, quiso añadir que solicitaría a las empresas encargadas del acondicionamiento de nuestra flota que le incorpore todo un sistema misilístico y de cañones tuseros.

El Ministro de la Defensa, intervino, para señalar que desde el punto de vista operacional era de vital importancia aprobar un decreto para la “expropiación de todos los puestos vendedores de cachapas del país” para así garantizar una fuente adecuada de “municiones” o tusas para nuestro arsenal. Igualmente debemos inducir consciente o militarmente a la población para que elimine los jojotos de su dieta, ya que el maíz pasa a ser un recurso militar de alta prioridad para el régimen.

Al grito de “Tusa o Muerte” terminó la reunión. Castro Soteldo se fue pensando que ya tenía su cupo asegurado en el Panteón Nacional. Nunca imaginé que con lo que me limpiaba el rabo en mi pueblo, me serviría como arma secreta para derrotar a los imperialistas y lograr así ser un prócer de la revolución.

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Las últimas acciones políticas del 30A, el 11M y el diálogo en Oslo, muestran un quehacer político errático por parte de quienes como referentes de la resistencia política democrática, parecieran estar ausentes del desespero, angustia y dolor que invade al 87% de los venezolanos que reclaman una ineludible Transición Política. Estos operadores políticos referentes, de manera primitiva, mostrando un gran desconocimiento y torpeza en la política, se han abrazado a la polemología y al maniqueísmo político, frustrando las esperanzas y aspiraciones de una sociedad agobiada por un régimen que maniobra fundamentándose en los errores, vacíos o torpezas de quienes no quieren comprender y activar el ejercicio de la política: el liderazgo democrático legítimo.

Ese liderazgo democrático al no ejercitar la política, se abraza a la polemología que entiende ni estudia, a la conflictividad hasta instrumentar el grupalismo, el partidismo y subestimar al ciudadano. Ciudadano que desde el 5 de enero está esperando que se cumpla con lo previsto, lo impuesto, lo apropiado de la Ley de Estatuto, que no es otra cosa más que la definición de la Transición Política urgente y necesaria. Cuatro meses después, entre acusaciones, descréditos, burlas y críticas, el ciudadano de a pie se enerva y en la mayoría de los casos se arrecha, para reclamarle a quienes con legitimidad de origen, están obligados a marcar el rumbo que conduzca a la república a una Transición Política y no lo han hecho, pero sí discuten, se acusan y pierden tiempo, que debieran emplear para animar a todos los demócratas, en todas partes del país, a que se instaure y crezca una Huelga General.

Huelga General para desplazar al bestiario del castromadurismo, más su militarismo obsecuente que ya tiene a lo interno un grupo importante de Raíces Sanas, una Revuelta que sigue y crece, un Resquebrajamiento Silente permanente. A la sociedad democrática no le interesan las acusaciones, ni críticas de actores de la oposición política que no quieren entender el Ambiente Político Real Violento que desgracia, aterra y aniquila la vida del ciudadano venezolano. El cuerpo societal requiere de líderes, óigase bien de líderes, que no estén pendiente de los medios de comunicación, pero sí cercanos al hombre, mujer y joven venezolano decididos incorporarse la vía de la participación política contendiente.

Participación política contendiente para crear un vector general en la sociedad, que nos aproxime a arrinconar al régimen y a su grupo, y parte del cuerpo armado que está de espalda a la grave realidad que vive Venezuela. Léase, son los ciudadanos intransigentes por y para la democracia, que en este momento exigen a hombres y mujeres que ocupan cargo en la Asamblea y están impuesto de construir por la vía de la Transición Política un movimiento de masa en todo el territorio nacional que produzca un leco, tan grave y profundo como es hoy el leco de la dolorosa diáspora del venezolano en el mundo.

El mundo el 5 de enero, y obviamente Venezuela, observó a un grupo de responsables para que se cumpliera la Ley del Estatuto. Hoy para el 28 de mayo no tienen excusa, para explicar su torpeza, dispersión y falta de tino político frente al bestiario militarista, que pareciera que se nutre de los grandes y graves errores de unos operadores políticos descentrados, superados por las adversidades, incapaces de dar respuesta y creadores de desaliento en el venezolano común. Venezolano común que además de sufrir hambre, persecución y tristeza se desconsuela frente a la incapacidad de quienes parecieran no comprenden el Ambiente Político Real que afecta 24 horas a hombres y mujeres que aspiran la reconstrucción de la democracia.

Los operadores políticos que desde el 5 de enero son responsables por la conducción del cuerpo societal, deben estar claros que con sus acusaciones, desacuerdos y equívocos pueden permitir que aparezcan otros líderes políticos venezolanos, que interpreten sabiamente la voluntad de hombres y mujeres demócratas que aspiran concreciones políticas sabias. Ese nuevo grupo de hombres y mujeres creara seguramente un plan de acciones políticas que contenga la violencia, disminuya la tristeza y cree esperanza para el venezolano común, reanimando al ciudadano demócrata que insufle confianza individual y colectiva para que pudiera ocurrir un pasaje de línea, expresión politológica que tanto les agrada a los politiqueros que usan la polemología y la violencia, para responder la dolorosa realidad política que viven los venezolanos después de 5 meses de espera. Plan político, que bien puede perfeccionarse pero que mostrara un motivo, una dirección y un sentido para obtener concreciones, para adelantar hechos y para combinar ejecutorias que permitan aproximar el cambio político requerido en esta Venezuela, hastiada, asfixiada por una autocracia militarista y un liderazgo democrático peleón.

El liderazgo y/o los operadores políticos con legitimidad de origen, no les queda ni tiempo ni oportunidad para seguir dilatándose en luchas fratricidas, en discursos enmascarados, en contenidos repetitivos que no le interesan para nada al ciudadano. Por lo tanto, es tiempo y ya para llamar a la ética, la sabia política, y la inteligencia, mas el músculo motor humano para mostrar el camino dificl pero asertivo y cierto para la Transición. Transición política que tiene que ser definida como un acto o hecho de Resistencia Civil, que crecerá animando y activando al ciudadano por la vía de los operadores políticos regionales, que permitirá vislumbrar dos variables fundamentales en la política: acción y tiempo.

Es original,

Director de CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 28 de mayo 2019

 4 min


La experiencia venezolana en estos últimos años tiene mucho que decir sobre el uso sin control de los fondos públicos para hacer de los procesos electorales un instrumento para intentar imponer un nuevo orden social, económico y político, aún en contra de la voluntad de la mayoría de los venezolanos.

El dinero y su relación con la política y en particular con los procesos electorales, es un tema muy sensible que mueve muchos intereses, despierta amenazas y plantea desafíos permanentes al ordenamiento jurídico e institucional de los Estados, que asumen responsablemente la tarea de salvaguardar la confianza de sus ciudadanos en el sistema democrático.

El financiamiento ordinario y electoral, con fondos públicos y/o privados, gestionados como aporte directo o indirecto a los partidos políticos, es uno de los temas que necesariamente deben ser abordados en la agenda política del proceso de cambio en Venezuela, pues representa una herramienta efectiva para restaurar un sistema de partidos políticos que puedan responder a los desafíos que impone la recuperación de la democracia y la sustentabilidad del proceso de cambio político en Venezuela.

En las recientes elecciones generales en España, el tema del financiamiento electoral ha sido debidamente divulgado e informado por los medios de comunicación y cualquier ciudadano, sea o no europeo, a través de la tecnología y las instituciones políticas ha podido acceder a las normas de financiamiento electoral.

Los medios de comunicación han informado a los españoles, por ejemplo que el 80%[2] de los gastos electorales de los grandes partidos, tienen como origen el pago de los contribuyentes a través de subvenciones, que en principio se distribuyen a posteriori, pero que las normas jurídicas permiten su adelanto. El resto, es contribución privada, por lo que se conforma en España un sistema mixto de financiamiento electoral.

La información pública permite identificar las siguientes fuentes de financiamiento de los Partidos Políticos: subvenciones anuales para el financiamiento ordinario y subvenciones electorales a través de las cuales compensan el gasto realizado durante los procesos electorales.

Por su parte, cuando se trata de fondos privados, el origen del financiamiento puede ser: la cuota de los afiliados, las aportaciones de los cargos públicos y/o las donaciones. Toda la dinámica del financiamiento electoral y ordinario de los partidos encuentran en el Tribunal de Cuentas a la institución responsable de su fiscalización.

En las elecciones del Parlamento español el pasado 28 de mayo 2019, la Junta Electoral Central distribuyó los espacios de propaganda electoral gratuito en los medios públicos, atendiendo a tal fin a los resultados electorales en las elecciones parlamentarias previas a éstas.

En tal sentido, por ejemplo, el Partido Popular, que obtuvo el 31,6% de los votos en el 2016 le correspondió 45 minutos de propaganda, separados en 90 spots y 90 cuñas. Mientras que VOX y el Partido Verde, que tenían representación parlamentaria, sólo tuvieron acceso a 10 min, con 20 spot y 20 minutos para cuñas.

En el caso de la subvención de gastos electorales, la norma jurídica estableció para las elecciones del Parlamento Español, las mismas son determinadas de la siguiente manera:

a) Subvención de 21.167,64 euros por cada escaño obtenido en el Congreso de los Diputados o en el Senado.

b) Subvención de 0,81 euros por cada uno de los votos obtenidos por cada candidatura al Congreso, uno de cuyos miembros, al menos, hubiera obtenido escaño de Diputado.

c) Subvención de 0,32 euros por cada uno de los votos obtenidos por cada candidato que hubiera obtenido escaño de Senador.

En España, se establecen límites a gastos electorales, que en el caso de las elecciones parlamentaria españolas eran el resultado de multiplicar por 0,37 euros el número de habitantes correspondiente a las poblaciones de derecho de las circunscripciones donde presente sus candidaturas cada partido, federación, coalición o agrupación.

Adicionalmente el Estado también subvencionará a los partidos, federaciones, coaliciones o agrupaciones, los gastos electorales originados por el envío directo y personal a los electores de sobres y papeletas electorales o de propaganda y publicidad electoral, atendiendo a algunas reglas establecidas.

En el año 1997, bajo el marco de la Constitución de 1961, en Venezuela se abordó el tema del financiamiento electoral, la limitación a los gastos electorales y ordinarios, los mecanismos de control, tanto en las campañas, como para los candidatos, todo ello a través de un proyecto de ley sobre financiamiento de campañas electorales, candidatos y partidos políticos, que no logró capitalizar el compromiso del Congreso de la República y en consecuencia no se concretó en ley formal. Quien escribe fue testigo directo que el tema si bien generaba mucho interés, no logró el suficiente acuerdo político para que prosperara en aquellos momentos.

El proyecto de ley fue un trabajo realizado por la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado, con el apoyo de la Organización de Estados Americanos, bajo la coordinación del Dr. Humberto Njaim, entonces Comisionado de la COPRE.

En el marco de la vigencia de la Constitución de 1961, el financiamiento electoral a través de la propaganda electoral estaba prevista en el ordenamiento jurídico y a finales de la década de los 90s, se introduce en la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política, la figura del financiamiento ordinario de los partidos políticos.

Es así como en la Ley Orgánica del Sufragio del 17 de septiembre de 1970, expresamente se permitió el financiamiento de propaganda electoral por parte del Consejo Supremo Electoral, en el año electoral y garantizando una distribución entre los partidos que participaron en las últimas elecciones parlamentarias, obteniendo más del 5% de los votos válidos.

Y en la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política del 30 de diciembre 1997, el texto presenta el título VII en el cual desarrolla la campaña electoral, su financiamiento, la publicidad y la propaganda electoral. En aquel texto sigue estando la norma sobre el financiamiento de la propaganda electoral, y aparece expresamente mencionado el financiamiento ordinario de los partidos políticos. En ambos casos el criterio de ese financiamiento será proporcional a los resultados de las últimas elecciones para la Cámara de Diputados.

Con la Constitución de 1999 queda eliminado el financiamiento público, y la dinámica electoral fue asfixiando las capacidades humanas y financieras de los partidos políticos, logrando incluso debilitar la confianza en el proceso electoral.

En aquel momento se planteaba la necesidad de fortalecer a los partidos políticos, como actores claves para la sostenibilidad democrática. Hoy, más de 20 años después, el financiamiento de partidos y de procesos electorales se convierte en un tema de la agenda de propuestas que deben ser asumidas tan pronto cese la usurpación de funciones de Nicolás Maduro.

No es un tema sencillo, pues requiere de una reforma constitucional, pero primero debemos recuperar la libertad, para que haya política y luego la capacidad de diseñar un sistema mixto de financiamiento para garantizar que haya política y con controles que garantice la calidad de esa política.

[1]GUERRERO Aguirre, Francisco. Financiamiento electoral: la experiencia de la OEA. Opinión. Excelsior.com.mx. 01 de octubre 2017. Online en: https://www.excelsior.com.mx/opinion/opinion-del-experto-nacional/2017/1...

[2] El Diario. Los Partidos también se juegan dinero el 28 A: reciben 21.000 por escaño y 80 céntimos por voto. 25 de abril de 2019. Online en. https://www.eldiario.es/politica/PSOE-PP-subvenciones-Ciudadanos-aportaciones_0_892061514.html

27 de mayo de 2019

PolitiKa UCAB

https://politikaucab.net/2019/05/27/un-tema-sensible-e-importante-para-e...

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FUNDAEMPLEO

DEFENDER NUESTRA CONSTITUCION

El acato a los mandatos de la Constitución vigente de 1999 es una obligación legal, moral y política de las instituciones públicas y de los ciudadanos. De ello depende que el Pacto Social que prefigura la Constitución se concrete en un sistema político democrático que asegure el ejercicio de la libertad, el desarrollo económico, el bienestar social y la sostenibilidad ambiental.

La respuesta más eficiente ante los abusos y arbitrariedades de las autoridades que violan de manera deliberada la Constitución tiene que ser la defensa permanente de ella por parte de los ciudadanos, a tenor con sus obligaciones prescritas en el artículo 333.

Para hacer eficiente la defensa de la Constitución es preciso que los ciudadanos conozcan sus principios, fundamentos y contenidos básicos, no en un sentido de memorización sino por su conexión viva y cotidiana con la realidad social, familiar e individual.

En el marco de una estrategia de Pedagogía Social, en FundaEmpleo procuramos “desmitificar” la Constitución y correr el velo que la muestra como un texto solo para iniciados y expertos en leyes; buscamos leer, entender y explicar la constitución por su función ordenadora y reguladora de la vida social, del día a día de las relaciones de las personas entre sí, y de sus conexiones con los poderes públicos que deben estar al servicio de las personas y ciudadanos.

Las cuatro Cartillas Constitucionales han sido producidas con tal propósito, y esperamos puedan servir como material formativo y de apoyo didáctico para las organizaciones sociales y los ciudadanos que a diario están relacionados, de una u otra manera, con la aplicación y defensa de la Constitución.

fundaempleovzla@gmail.com

Nota

Revia las cartillas en los archivos anexos

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El general Padrino López, ministro de la Defensa, el almirante Remigio Ceballos, comandante del Comando Estratégico Operacional, y el general Richard López Vargas, comandante general de la Guardia Nacional, promovieron y asistieron a una “marcha de la lealtad a Maduro Moros”, realizada en el Fuerte Conopoima, en el estado Guárico. ¿Qué entenderá este trío por lealtad?

Lealtad, según el Diccionario de la Lengua Española, es “cumplir lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría de bien”. Ahora bien, es público y notorio que Maduro y sus secuaces usurparon el poder, asesinaron a manifestantes que le solicitaban la renuncia y también a presos comunes, torturaron a hombres y mujeres, civiles y militares, tienen relaciones con el narcotráfico y el terrorismo internacional, expropiaron sin compensación al sector privado ocasionando escasez de todo tipo, quebraron las empresas del Estado, se lucraron con dineros públicos y ocasionaron hiperinflación.

A pesar de que no ignoran estos hechos, el trío mencionado prefirió ser desleal a la Constitución y a otras leyes para mantener y aumentar prebendas No les importa que sus compatriotas sufran, mientras ellos estén en Jauja.

Los militares tienen una elevada responsabilidad por los atropellos del régimen, sin embargo no son los únicos culpables. En toda dictadura muchos civiles han tenido una participación relevante y hasta fundamental. ¿Qué pasaría si los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia actuaran apegados a la Constitución? Maduro se sostiene precariamente porque tanto en la Fuerza Armada, como en el TSJ abundan los corruptos.

¿Cuál es el papel de los militares? ¿Es el mismo en tiempos de democracia que en dictadura? A los civiles no debe quedarnos duda de que en democracia no deben interferir en las decisiones políticas, aunque sean erradas, ya que cualquier corrección le compete al electorado. Cuando han ocurrido sublevaciones militares, la mayoría fracasadas, los políticos las han atribuido a simples ambiciones personales, quizá para intentar disimular sus errores y a veces abusos. Por su parte, los uniformados las exculpan en base a una interpretación, equivocada, de su “destino manifiesto”, que los impulsa a actuar para enderezar entuertos causados por los civiles, lo cual no les corresponde en gobiernos democráticos, por muy malos que sean.

En tiempos de dictadura la Fuerza Armada sí tiene gran parte de responsabilidad sobre lo que ocurre. Esta responsabilidad recae en el Alto Mando Militar el cual no puede hacerse el desentendido cuando se viola la Constitución, ni al presenciar cómo muchos oficiales piden la baja para no ser cómplices, murmuran en los cuarteles o conspiran y son descubiertos y encarcelados. El Alto Mando no tiene necesidad de sacar los tanques a la calle, sino informarle al dictador que la Fuerza Armada respeta la Constitución y no avala la usurpación.

Cuando el Alto Mando es cómplice del dictador, el resto de la oficialidad tiene el dilema de pedir la baja o de conspirar para derrocar al régimen. Pedir la baja les ocasiona la pérdida de su carrera y, además, si los institucionalistas se retiran solo quedarían los sumisos. Si deciden permanecer en las filas, pueden ser tildados de cómplices necesarios de los atropellos. En caso de que decidan conspirar, el riesgo de ser descubiertos es elevado y si se materializa la insurrección la probabilidad de fracaso es alta. Cabe recordar que en nuestra historia contemporánea, solo el movimiento del 18 de octubre de 1945, tuvo éxito, sin la participación del Alto Mando. Allí coincidieron la voluntad de triunfar de la oficialidad joven y que el presidente Medina no quiso resistir mucho tiempo.

Hoy, la situación tiene una característica diferente, ya que hay una protesta generalizada en contra de Maduro. Si una guarnición decide apegarse a la Constitución y desconocer al usurpador, muy probablemente no sería atacada y, más bien, se podría producir una reacción en cadena. Solo se requiere que la oficialidad democrática haga a un lado al trío Padrino, Ceballos y López y actúe para poner fin a la usurpación y solventar los problemas que agobian a los venezolanos. ¿Difícil? Sí, pero posible y deseable.

Como (había) en botica:

Acudir a Oslo no era la opción que preferíamos, pero las circunstancias obligan a intentar una solución que sea factible y honorable. Seguir criticándola no es realista y tampoco suma. El Presidente (e) Guaidó declaró: “La negociación es aquella que nos lleve al cese de la usurpación, transición y elecciones libre”.

Bravo por Leopoldo López Gil, distinguido profesional venezolano que ocupará una curul en el Parlamento Europeo.

Las designaciones por la Asamblea Nacional de las directivas ad hoc de Pdvsa, Citgo, Pequiven y Monómeros Colombo-Venezolanos son acertadas. Conocemos a la mayoría de sus integrantes, que son ciudadanos con méritos profesionales y defensores de principios y valores.

El régimen permite que los presos comunes tengan armas y drogas y luego los masacran. Treinta presos asesinados y numerosos heridos claman justicia.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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Andrés Almeida

Abraham Lowenthal -un conocedor de América Latina y sus entrecejos- no es optimista respecto de la posibilidad de acordar una salida de la crisis entre el chavismo y la oposición que derive en elecciones libres y sin plazos preconcebidos. Según el experto, ni unos ni otros han demostrado capacidad política para lo que considera es la mejor salida para Venezuela. “Ninguno ha buscado una negociación seria”, dice.

El Caribe no es un mar que pueda calificarse como tranquilo, pese a ser la postal del lugar paradisíaco donde descansar. Y no lo es solamente por los huracanes tropicales que ahí se desatan. También la política despierta fuertes turbulencias que cada ciertos años se convierten en tifones devastadores y hoy uno de ellos tiene su raíz en Venezuela.

Abraham Lowenthal es uno de los politólogos que más sabe de esas difíciles aguas, dada su dilatada trayectoria en asuntos relativos a la política en América Latina y los procesos de transición de diversos regímenes, lo que lo ha llevado a convertirse en profesor emérito de la Universidad de Southern California y autor o compilador de 18 libros y centenas de publicaciones, que han influido fuertemente en el diálogo político de la región. Además, fundó y dirigió el Programa Latinoamericano del Woodrow Wilson Center y el Inter-American Dialogue, los que son de los más influyentes think tanks de Washington sobre América Latina.

Su primer gran éxito editorial fue en 1972, con su ya clásico libro La Intervención Dominicana, en la que revisa críticamente la política exterior de Estados Unidos durante la década del 60', en especial la invasión de 1965. Lowenthal enfatiza que las decisiones de Washington fueron determinadas por premisas y analogías falsas, basadas en el caso cubano. En un ensayo publicado en 2015 en El País, Lowenthal hace una evaluación retrospectiva de la intervención de 1965, enfatizando sus costos, tanto para la República Dominicana, como para la izquierda latinoamericana y la relación de la región con Estados Unidos.

Para entender su perspectiva, también es importante conocer su última aventura intelectual, la que -junto a Sergio Bitar- lo llevó a publicar Transiciones democráticas: Enseñanzas de líderes políticos en 2016, en la que recoge las experiencias de diversos líderes, como Frederik de Klerk y Thabo Mbeki de Sudáfrica, Felipe González de España o Patricio Aylwin y Ricardo Lagos, en Chile. Muchas de sus ideas parecen provenir de esta experiencia.

Con esa batería, Lowenthal va a contracorriente de las opiniones canónicas de los intelectuales que observan el proceso venezolano como si fueran hinchas en un partido de fútbol, De tal modo, este profesor -fuerte detractor del régimen que hoy detenta el poder y sostiene a Nicolás Maduro- aboga por una transición negociada, en que ambos bandos se reconozcan y pacten una forma particular de llegar a una elección libre, sin plazos predeterminados, pero en un horizonte cercano. Es decir, renunciando ambas partes a la retórica de la suma cero.

En lo concreto, Lowenthal piensa que si bien es correcto seguir el camino del reconocimiento internacional de Juan Guaidó y la mantención de la presión internacional hacia Maduro para establecer un gobierno interino y realizar elecciones libres, se debe evitar un quiebre evidente entre las fuerzas armadas y el gobierno de Maduro. Esto, porque lo que vive Venezuela es inestable y riesgoso, con muchas posibilidades de error y de deterioro de la ya trágica situación.

Sin embargo, no se muestra muy optimista respecto de la posibilidad de un diálogo que abra una transición pactada, y en esta entrevista ahonda en por qué.

¿Cuáles son el mejor y el peor escenario esperable para lo que está pasando hoy en Venezuela?

Se puede estar pensando todo el día en cuál es el peor escenario. Hay varios que son malos o pésimos, y unos pueden ser peores que otros. Por eso prefiero partir por el mejor escenario. Y a mi modo de ver, este sería un proceso de transición negociada entre líderes de la oposición política venezolana y de la sociedad civil, por un lado, y representantes del gobierno de Nicolás Maduro por el otro. Esto, bajo la condición de que uno de los objetivos indiscutibles de la negociación sea lograr un acuerdo para establecer nuevas elecciones presidenciales, con apego a las reglas del juego democrático, limpio y transparente, y con la participación de observadores internacionales como nacionales en el proceso.

¿En qué plazo es razonable un llamado a elecciones que cumpla con esas condiciones y garantías?

Hay quienes creen, especialmente en la Unión Europea, que hay que tener elecciones rápidas para cambiar el sistema. Yo no pondría el énfasis ahí, sino en llegar a un acuerdo que pueda ser conducido y que cuente con participación internacional, proceso que no necesariamente puede ser inmediato.

Puede ser con un proceso de gobierno interino, pero negociado y con importante participación de la oposición y del gobierno de Maduro. Según entiendo, en caso de no haber presidente, la constitución venezolana obliga a realizar elecciones rápidas. Pero, como es una situación poco usual, imagino que es posible acordar elecciones en un tiempo más extendido para tener un gobierno de transición que comience a resolver varios problemas que deben ser corregidos antes de un cambio de régimen, de modo que sea todo más o menos pacífico, evitando una guerra civil.

¿Es posible pensar en un tercer presidente que no necesariamente sea Juan Guaidó ni Nicolás Maduro para liderar este proceso? ¿Puede ser alguna persona del régimen de Chávez que dé garantías a la oposición?

Sí. Lo importante en una transición negociada es que no sea alguna entidad extranjera o una instancia unilateral la que decida quién va a ser el presidente del país. Por el contrario, esto debe ser el resultado de negociaciones entre venezolanos. ¿Qué me dice mi olfato sobre quién podría ser? La verdad es que no tengo idea. Pero, es casi seguro no debe ser alguien que tenga un puesto en el actual gobierno de Maduro, como tampoco quien actualmente se autoproclamó presidente hace algunos días. Pero, eso depende de las negociaciones precisamente. En esas instancias se puede llegar a acuerdos interinos, más o menos extensos en el tiempo, que protejan los intereses legítimos de algunos de los actores más importantes en el actual gobierno.

Dado el libro que escribimos Sergio Bitar y yo, en el que estudiamos varias transiciones desde gobiernos autoritarios en nueve países, entrevistando a 13 líderes de América Latina, África, Europa y Asia, pienso en la importancia de llegar a acuerdos basados en concesiones difíciles. Por ejemplo, la oposición en Chile aceptó que Augusto Pinochet quedara como jefe del Ejército y senador vitalicio.

En Polonia, Solidaridad ganó mucho apoyo popular y hubo negociaciones en la Mesa Redonda, en la que llegaron a un acuerdo para tener unas elecciones con procedimientos complicados, que llevaron a un gobierno de Solidaridad que entonces ofreció al Partido Comunista polaco quedarse con el Ministerio de las Fuerzas Amadas, permitiendo que estas jugaran un relevante papel estabilizador de la transición.

Entonces, cosas así pueden salir en sesiones de negociación. Y no creo que sea recomendable proponer formulas específicas enfocadas en resultados de negociación, sino, subrayar que es el tipo de proceso el que hace más viable resolver el problema para el futuro. Así, es contraproducente que en un momento dado algún grupo de actores nacionales o un grupo de actores internacionales definan "así va a ser Venezuela". Esto, porque no tiene legitimidad ni fuerza política, me parece.

¿Ve algún ánimo en el régimen de Maduro de sentarse a negociar o solamente están comprando tiempo?

Es muy difícil saberlo desde aquí, en California. Y quizás tampoco sea fácil saberlo allá. Pero la lógica indica que dentro del gobierno, en las fuerzas armadas y en el chavismo debe haber ya bastantes quienes entienden que su proyecto no está funcionando y que no tiene un futuro auspicioso. Todas las condiciones están empeorando y su posición para protegerse ellos y sus valores e ideales, por lo que deben estar entendiendo que una negociación va a ser mejor ahora que después.

Seguramente hay en las fuerzas armadas una fuerte resistencia a ponerse en la situación de matar mucha gente, tratando de proteger al gobierno del pueblo movilizado en la calle. Esto se ha podido manejar durante estos años, con costos de varias vidas, pero, si la movilización del pueblo crece sustantivamente entonces las condiciones para manejarlo sin mucha violencia son mucho más difíciles. Y para cualquier fuerza armada eso es algo que se quiere evitar, porque daña a la larga a la propia institución al poner al ejército contra el pueblo.

Y la verdad es que según la información disponible ya no hay mucho apoyo popular para el gobierno de Maduro. Aunque, tampoco hay mucho apoyo para cualquiera de los partidos de oposición. Pero sí que hay apoyo para salir de esta situación.

Están en un callejón sin salida, entonces es mejor buscar la manera de salir de manera pactada, siempre que se abra un proceso más sutil en el que se resguarden sus propias vidas, y que no hay un proceso de revancha.

En suma, lo mejor sería armar un proceso con el objetivo establecido por ambos lados de buscar un cambio de salida de la situación actual. Creo que la presión internacional, dirigida a este fin, podría ser lo adecuado. Pero no es la más probable de las salidas, sino, la mejor de las salidas.

¿Vladimir Padrino, el ministro militar más influyente del régimen, es alguien quien podría eventualmente liderar el proceso por el lado del chavismo?

Posiblemente es así. Padrino es alguien que ha tenido una carrera militar muy destacada, antes y durante el chavismo, y ha tenido mucha influencia en las fuerzas armadas. Se ha portado muy leal al chavismo durante muchos años. Entonces, debe tener prestigio dentro del sector chavista, y también mucho apoyo profesional al interior de las fuerzas armadas. Pero, no podría decirlo a ciencia cierta, pues es muy difícil contemplar eso desde esta distancia.

¿Y Juan Guaidó por el lado de la oposición?

La verdad es que sé muy poco de él. Llegó a mi conocimiento hace pocos días, y creo que es la situación general entre quienes en el exterior seguimos la política en Venezuela. Es alguien que no tenía tanto perfil internacional. Entonces ¿cómo es que él llegó a esta situación? No sé qué papel jugaron los actores internacionales. Obviamente hubo un proceso de consulta con los gobiernos del Grupo de Lima, el gobierno de Estados Unidos, el de Canadá. Eso se estima en base a la rapidez con que varios países reaccionaron a la proclamación del presidente encargado.

Y aunque no se lo suficiente de él, sí he visto sus pronunciamientos públicos, y tiene su nivel de fuerza, su temperamento y una forma de presentarse que es interesante. Viene una nueva cara, y en su primera semana le ha ido bastante bien, dado su reconocimiento tanto nacional como internacional, y eso obviamente lo hace un actor importante.

Sin embargo, uno de los problemas de Venezuela ha sido que la gente de los distintos grupos de oposición han estado luchando entre sí y no han tenido mucho éxito en unificarse.

Y bueno ¿cuáles son los peores escenarios? ¿hay posibilidades de guerra civil, una dictadura más dura o una intervención militar de EE.UU?

Existen varios escenarios pésimos. No sé cuál es el peor. Pero, yo creo que, en general, eso son procesos más violentos, con muchas muertes y caos, y es peor si involucra una participación militar internacional que no termina con la cosa en 24 horas, sino, que contribuye a un proceso largo de lucha y con más represión.

Hay tensiones internas que pueden llevar a un contexto para una intervención internacional, pero yo creo que eso aumenta los riesgos de que una situación malísima empeore aún más, tanto en términos económicos como en términos de seguridad y de legitimidad.

¿Qué le dice su olfato? ¿qué es más probable, un buen escenario o uno malo?

Los riesgos de que la situación empeore son bastante altos. En parte por eso es que pienso que un proceso de transición negociada, en que los intereses de las fuerzas armadas como institución sean protegidas, hace menos riesgoso todo para los venezolanos, que un proceso de intentar derrocar al gobierno de Maduro por la movilización popular o por la sublevación de algunos militares que no tienen el control de las fuerzas armadas o la invasión internacional.

Una de las dificultades es que ni el gobierno de Maduro ni la oposición política han mostrado mucha capacidad de abrir un proceso de negociación. Hasta ahora los llamados al diálogo, no han sido negociaciones. Han sido solamente una oportunidad para cada lado de mostrar y declarar su posición.

Yo no soy de ninguna manera simpatizante de Maduro, pero ha habido en la oposición un decir que el gobierno no quiere negociar sino ganar tiempo. Y no puedo contradecir esto, pero, sí puedo decir que tampoco la oposición ha buscado realmente una negociación seria. La primera vez que comenzó a hablarse del diálogo, la oposición insistió en que se televisara, lo que hace completamente obvio que no buscaban negociar. Eso indica que no entendían lo que es una negociación, pues esta debe ser privada y secreta, buscando espacios para establecer confianzas e intercambiar ideas.

Esto requiere de una madurez y habilidades políticas por parte de la alta jerarquía militar, la oposición democrática y la comunidad internacional. Pero, ninguna de esas condiciones deseables están aseguradas, pero deben perseguirse todo lo posible.

Las transiciones que tienen éxito cuentan con líderes con mucho talento político. Aylwin en Chile, De Klerk y Nelson Mandela en Sudáfrica, Felipe González en España. Todas gentes que entendían cómo hacer política.

¿Cómo juega Estados Unidos en este escenario?

En los casos mencionados siempre el sector internacional jugó un papel importante y generalmente positivo. Y ahora, hay un papel activo de los gobiernos estadounidense, brasileño y los del Grupo de Lima, con la excepción de México. Pero, no tengo mucha confianza respecto de la capacidad de un manejo diplomático sutil y profesional por parte de Donald Trump, tal vez el menos capacitado para manejar la situación sutil y pacientemente, en comparación con cualquier otro gobierno de Estados Unidos que haya visto en mi vida.

Entonces, eso me tiene preocupado. Puede que en el gobierno de Trump sepan cómo aumentar la presión y lo están mostrando, saben hacerlo. Pero, al final tienen que buscar que esta presión pueda expresarse en una salida positiva. Hay diplomáticos estadounidenses que han mostrado esta capacidad, pero muchos ya salieron del gobierno, pues el Departamento de Estado ha sido debilitado increíblemente por Trump.

30/01/2019

Interferencia

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​José E. Rodríguez Rojas

Guaidó ha designado un equipo con la finalidad de tomar control de los negocios de PDVSA en el exterior. Dicho equipo ya ha tomado control de Citgo y está actuando para defender los intereses de PDVSA y Venezuela en el exterior, recomendándole al presidente Guaidó las decisiones más convenientes en este sentido, como el pago del bono Venezuela 2020, que recientemente se llevó a cabo. El equipo también ha contactado a las empresas que producen petróleo en Venezuela dándole las garantías necesarias, para que reactiven la producción en el menor tiempo posible, una vez que el usurpador abandone Miraflores. También se está trabajando en el desarrollo de una propuesta para la renegociación y reestructuración de la deuda externa. Todo ello constituye un paso importante hacia la recuperación económica, por la importancia de la industria petrolera en la economía venezolana.

Según el economista Orlando Ochoa el plan de recuperación económica, a acometer por un gobierno de transición, debe enfatizar la recuperación petrolera ya que éste es el sector clave del país que aporta el 95% de las divisas y es la principal fuente de ingresos fiscales. A su juicio el sector petrolero aportará las divisas necesarias, mientras que el sector privado logre su recuperación y vuelva a exportar y suplir a Venezuela en las diversas áreas.

En este contexto las acciones del presidente Guaidó parecen orientarse en forma prioritaria en la línea apuntada por Ochoa, dando inicio a la recuperación del negocio petrolero y marcha atrás a la desastrosa gestión de Chávez y Maduro. Gestión que ha provocado el colapso de la producción de petróleo y sus derivados, que se refleja en la crisis económica que padecemos y en las largas colas que tenemos que hacer para abastecernos de gasolina.

Una de las primeras decisiones del presidente Guaido fue nombrar un equipo que asumiera esta tarea, el cual está siendo dirigido por Alejandro Grisanti, economista especialista en finanzas y Director de la empresa consultora Ecoanalítica. A Grisanti lo acompañan ocho expertos petroleros. El equipo ha orientado sus acciones en varias direcciones, todas dirigidas a tomar el control de las propiedades de PDVSA en el exterior. Esto está basado en el reconocimiento que hacen, cerca de 50 países, a Guaidó como el presidente de Venezuela y el representante legítimo de nuestro país.

Por un lado han tomado el control de CITGO y nombrado su directiva. CITGO es la joya de la corona de las propiedades de PDVSA en el exterior. CITGO según, el portal de negocios Bloomberg, tiene tres refinerías en Texas, Louisiana e Illinois, las cuales representan el 4 por ciento de la capacidad de producción de gasolina y diesel de los Estados Unidos. La gasolina y el diesel que producen se venden en más de 5.000 estaciones de gasolina distribuidas a lo largo de la parte oriental de los Estados Unidos.

Una segunda línea en la toma de decisiones, del equipo designado por Guaidó, se ha orientado al tema de la deuda externa y atender los reclamos contra PDVSA por las expropiaciones llevadas a cabo por el prócer de Sabaneta y su heredero. Existen reclamos en los tribunales de los Estados Unidos, que de ser exitosos pueden llevar a la pérdida de CITGO. En declaraciones al diario El País Grisanti señaló que sugirió al Presidente Guaidó el pago de los intereses del bono Venezuela 2020, el cual tenía como garantía a CITGO. Por otro lado los pagos a PDVSA por parte de empresas norteamericanas se están depositando en cuentas de la petrolera estatal en Estados Unidos. Grisanti señaló que están inventariando las cuentas y los depósitos a fin de tomar control de las mismas.

Grisanti, en las declaraciones ya citadas, señaló que se han establecido contactos informales con las empresas petroleras extranjeras que operan en Venezuela bajo el esquema de asociación con PDVSA. Las empresas les han informado que podrían desde un comienzo aumentar la producción. Se les ha informado que el gobierno de Guaidó está dispuesto a respetar sus derechos de propiedad y buscar soluciones para reactivar la producción. Según el economista la recuperación de la industria petrolera será rápida y no llevará más de tres años restaurarla a los niveles previos al gobierno de Maduro.

Uno de los temas más escabrosos que enfrentará el futuro gobierno de transición es el de la deuda externa, la cual es monumental y desordenada. Según Grisanti es necesario una auditoría previa que determine la legitimidad y el verdadero valor de la deuda. Un gobierno de transición debe ir hacia un proceso de renegociación y reestructuración de la deuda con el apoyo del Fondo Monetario Internacional. A fin de comenzar a trabajar en una propuesta en este sentido se ha contratado a una empresa con experiencia en el tema.

El camino a recorrer por el equipo de Guaidó es escabroso e incierto, por las múltiples demandas y reclamos que se están dando en los tribunales estadounidenses contra las propiedades de PDVSA, como consecuencia de las arbitrariedades cometidas por el chavismo en el poder. Sin embargo, revela un esfuerzo llevado a cabo por un equipo competente, que de ser exitoso representaría un paso importante en la senda de la recuperación del negocio petrolero y de la recuperación económica, por la importancia de este sector en la economía venezolana.

Profesor UCV

josenri2@gmail.com

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