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Opinión

Jesús Elorza G.

En la quinta paila del infierno, los espíritus malignos, de Stalin, Mao, Kim il Sung, Polt Pot y Hitler, todos ellos miembros del Salón de la Infamia de los Genocidas, decidieron por unanimidad, otorgarle un diploma de reconocimiento al camarada Hugo Chávez, por las políticas aplicadas durante su régimen y que magistralmente fueron continuadas y profundizadas por Nicolás Maduro en su condición de sucesor monárquico.

¿Y qué fue lo que hice para merecer esa distinción? dijo sorprendido el Difunto Eterno.

-¿No estas enterado del informe presentado por esa organización contrarrevolucionaria e imperialista, llamada Amnistía Internacional? le preguntó el camarada Stalin.

No vale, yo no le paro bolas a la propaganda del imperio.

-Bueno, venimos a decirte que, en el referido Informe, titulado “Esto no es vida” reconocen plenamente lo acertado de tus políticas y la continuidad del títere que dejaste encargado, que condujeron a transformar a Venezuela en una Potencia.

No creo que Amnistía haya dicho o escrito eso que ustedes dicen.

-Bueno, ver o leer para creer. El informe, parte de señalar una premisa que te hace merecedor de nuestro reconocimiento: La elevada tasa de homicidios, junto con niveles altos de impunidad y el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades coloca a Venezuela en una de las peores situaciones de violencia para un país sin guerra, afirmó Amnistía Internacional en un informe.

La cantidad de homicidios desde 2002 ha aumentado de manera constante y a partir de 2010 se convirtió en crítica "porque la tasa de homicidios no ha bajado de 50 personas por cada 100.000 habitantes". En 2017, AI calculó un índice de 89 homicidios por cada 100.000 habitantes, por encima de El Salvador y tres veces más que Brasil.

Como agravante, AI destacó que la impunidad alcanza 92% en los casos de delitos comunes y 98% para los de violaciones a los derechos humanos. El perfil de las víctimas es de hombres entre 16 y 29 años de edad, padres de niños pequeños, responsables del sustento del hogar en las zonas populares de mayor índice de pobreza en las ciudades. El informe acotó que, en Venezuela, país de 30,6 millones de habitantes, había en 2017 cerca de 5,9 millones de armas cortas.

¿Y ahora ustedes también me van a criticar con esos argumentos imperialistas? dijo medio arrecho el Difunto Eterno.

-Todo lo contrario, dijo Mao. En el informe, lo que esta expresado es un reconocimiento a tus políticas. Venezuela Potencia, que fue tu principal programa de gobierno, ahora se hace realidad y hasta los enemigos, como es el caso de Amnistía Internacional, tiene que reconocer que “Venezuela es el país más violento del mundo entero”……te imaginas lo que eso significa…..eso es el mayor logro de tu revolución socialista del siglo XXI.

Gracias, gracias dijo orgulloso, el difunto eterno. No lo había entendido de esa manera, pero reconozco que tienen razón….supere a Fidel, Pinochet y a Videla de un solo coñazo.

-Polt Pot, intervino para decir, que también el informe señala que : “El 22% de los homicidios ( equivalente a 4.667 homicidios) los comete el Estado, mediante ejecuciones extrajudiciales ( 8.292 entre 2015 y junio de 2017).…y eso debe ser corregido….debemos acercarnos lo más que podamos al 100%. Si logras superar, y estoy seguro, que tus títeres lo van a lograr sino los tumban, pasaras del diploma a ser miembro principal del Salón de los Genocidas.

- También, el informe señala que: 87% de las personas en Venezuela en situación de pobreza….no te des mala vida por eso, le dijo Kim il Sung. En Corea del Norte una hambruna provocó la muerte de 2.000.000. de personas y todavía estamos mandando monárquicamente…..eso si, no descuides la represión y las bolsitas de comida….con miedo y hambre no hay quien haga oposición.

- Con el brazo estirado al frente para saludar a los presentes, intervino Hitler para indicar que el informe habla de una de las consecuencias más notables de las violaciones masivas a los derechos humanos y la falta de seguridad ciudadana sido el drástico aumento del número de personas que están huyendo hacia otros países, que según la ONU se estima que 2,3 millones de personas desde 2014……y en esta materia debo decir como el cantante “Te pareces tanto a mi” y la diáspora es una duplicado del éxodo judío….si siguen jodiendo los de la oposición, que no te tiemble el pulso para ordenarle a tus títeres el establecimiento de campos de concentración…..y como consigna o saludo revolucionario entre los camaradas, pueden utilizar Heil Maduro.

Así será, gracias por continuar ilustrándome en el ejercicio del poder dictatorial. De inmediato me transformo en pajarito para darle a Nicolás las instrucciones al respecto, dijo el difunto eterno al salir volando de su paila.

 3 min


Alberto Hernández

Crónicas del Olvido

1.-

“Cuando un hombre audaz emigra a América, sus parientes y amigos le despiden en el puerto agitando los pañuelos. La orquesta del barco interpreta la canción “He de abandonar, he de abandonar mi pequeña ciudad”, y aunque, dada la regularidad con que parten buques, esto puede parecer un alarde de hipocresía por parte del director de la orquesta…”.

Nos topamos con esta idea en “Esch o la anarquía”, como fuente para avanzar en lo que significa o podría significar el exilio. Hermann Broch entonces se hace August Esch.

Pero, ¿quién era Broch? Nacido en Viena en 1886, en medio de las costumbres de una familia judía acomodada, hizo estudios de ingeniería textil. Años más tarde abandonó la empresa de su padre, con quien trabajaba, y se dedicó de lleno a la literatura. Se sumergió en indagaciones filosóficas, matemáticas y psicológicas.

La nota biográfica lo muestra como perseguido por la Gestapo, razón por la cual se ve obligado a emigrar a Estados Unidos, donde murió en 1951.

Desde esta perspectiva, desde esta realidad, Broch escribe “Esch o la anarquía” y una lista considerable de ensayos donde el dolor siempre está presente. “La trilogía Los sonámbulos” (1931-1932). Este trabajo incluye “Pasenow o el romanticismo”, así como “Huguenau o el realismo”, y las novelas “La muerte de Virgilio” (1945) y “Los inocentes” (1954).

2.-

La idea del exilio, del emigrado, se sostiene en los movimientos humanos provocados por razones políticas, económicas, ideológicas, etc. El rescate de la inocencia, en el sentido de que un sujeto huye de las injusticias de su historia para reconstruir la vida de quien se extraña y configurar la de los que aún no han nacido.

Sobran los ejemplos de emigrados que se forjaron un tiempo distinto. Vidas paralelas: los que se quedan terminan –en el caso alemán, soviético, chino o cubano- ahogados por la miseria y la injusticia. Los que se alejan se encuentran con otros problemas, con otras “felicidades” que no logran entender, toda vez que la nueva realidad se convierte en un problema psicológico.

3.-

A los treinta años, Esch fue echado del trabajo.

-“¿Despedido?

O sea que éste ya lo sabía.

-Despedido –replicó Esch con acritud.

-¿Te queda algún dinero?

Esch se encogió de hombros; le alcanzaría para un par de días…”.

Hecho un ovillo, se dedica a visitar tabernas y burdeles. El mundo le gira al revés. La realidad política se inserta en su piel y comienza la agonía.

Pese a todo, a los deseos y sueños por realizar, Esch se encuentra en otra tierra. Se aleja de la muerte, de la persecución y se interna en la selva urbana de América del Norte.

Los judíos –en la mira de los nazis- se agitaban contra ellos mismos. Intentaban recoger los vidrios rotos, esconderse de su origen.

La historia ya es harto conocida.

“-En el Reichstag y en los periódicos gritan mucho esos judíos –explotó Geyring-, pero cuando se trata de servir al sindicato desaparecen del foro.

Esch sí lo comprendió la señora Hentjen, y en tono ofendido añadió:

--Están en todas partes, se hacen con todo el dinero y se arrojan sobre las mujeres como machos cabríos.

En su rostro se reflejaba de nuevo el asco. Martín levantó la vista del periódico y no pudo evitar una sonrisa:

-No hay para tanto, mamá Hentjen…”

4.-

Ese hombre audaz, el emigrante, se hace un absoluto. El sueño por la libertad no queda en la huida: sabe que el sacrificio será parte de su historia y jamás será olvidada.

(16-09-2007)

 2 min


Moises Naim

A finales del año pasado comenzaron a circular por Internet videos pornográficos cuyas principales protagonistas eran algunas de las actrices y cantantes más famosas de estos tiempos. Naturalmente, los videos se hicieron virales y fueron vistos por millones de personas en todo el mundo. A los pocos días se supo que Scarlett Johansson, Taylor Swift, Katy Perry y otras artistas de renombre no eran las verdaderas protagonistas de estos videos sino las víctimas de una nueva tecnología que, utilizando inteligencia artificial y otros avanzados instrumentos digitales, permite insertar la imagen facial de cualquier persona en un video.

Ese fue solo el comienzo. Muy pronto Ángela Merkel, Donald Trump y Mauricio Macri también fueron víctimas de lo que se conoce como deepfake o falsificación profunda. Barack Obama fue utilizado, sin su consentimiento, para ejemplificar los posibles usos nefastos de esta tecnología. Vemos a Obama diciendo en un discurso lo que el falsificador quería que él dijera y que el ex presidente jamás había dicho. Pero el resultado es un video muy real.

La manipulación de imágenes no es nada nuevo. Los gobiernos autoritarios tienen una larga historia “desapareciendo” de las fotos oficiales a líderes caídos en desgracia. Y ya desde 1990 PhotoShop permite al usuario alterar fotografías digitales.

Pero deepfake es diferente. Y mucho más peligroso. Diferente porque desde que circularon los videos falsos de las actrices hasta hoy esa tecnología ha mejorado muchísimo. La imagen corporal y la expresión de la cara son hiperrealistas y la imitación de la voz y la gestualidad de la persona son tan exactas que resulta imposible descubrir que es una falsificación, a menos que se cuente con sofisticados programas de verificación digital. Y el peligro de deepfake es que esta tecnología está al alcance de cualquier persona.

Un ex novio despechado y sociópata puede producir y diseminar anónimamente por las redes sociales un video que imita perfectamente la voz, los gestos y la cara de la mujer que lo dejó y en el cual ella aparece haciendo o diciendo las más vergonzosas barbaridades. Las imágenes de policías propinándole una brutal paliza a una anciana que participa en una protesta contra el gobierno pueden provocar violentos enfrentamientos entre la muchedumbre que protesta y los agentes policiales. El respetado líder de un grupo racial o religioso puede instigar a sus seguidores a atacar a miembros de otra raza o religión. Algunos estudiantes pueden producir un comprometedor video de un profesor a quien repudian. Extorsionadores digitales pueden amenazar a una empresa con divulgar un video que dañará su reputación si la empresa no paga lo que le piden.

Los posibles usos de deepfake en la política, la economía o las relaciones internacionales son tanto variados como siniestros. La divulgación de un video mostrando a un candidato a la presidencia de un país diciendo o haciendo cosas reprobables poco antes de los comicios se volverá una treta electoral más comúnmente usada. Aunque el rival de este candidato en la pugna electoral no haya aprobado el uso de esta indecente táctica, sus seguidores más radicales pueden producir el video y distribuirlo sin pedirle permiso a nadie.

El potencial de los videos falsificados para enturbiar las relaciones entre países y exacerbar los conflictos internacionales también es enorme.

Y esto no es hipotético; ya ha ocurrido. El año pasado el emir de Qatar, Tamim bin Hamad al-Thani, apareció en un video elogiando y apoyando a Hamas, Hezbollah, a los Hermanos Musulmanes y a Irán. Esto provocó una furibunda reacción de Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahréin y Egipto, que ya venían teniendo fricciones con Qatar. Denunciaron el discurso del emir como un apoyo al terrorismo y rompieron relaciones diplomáticas, cerraron las fronteras y le impusieron un bloqueo de aire, mar y tierra. La realidad, sin embargo, es que el emir de Qatar nunca dio ese discurso; el video que escaló el conflicto era falso. Lo que es muy real es el boicot que sigue vigente.

La amenaza que constituye deepfake para la armonía social, la democracia y la seguridad internacional es obvia. Los antídotos contra esta amenaza lo son mucho menos aunque hay algunas propuestas. Todas las organizaciones que producen o distribuyen fotografías o videos deben obligarse a usar bloqueos tecnológicos que hagan que su material visual sea inalterable. Las personas también deben tener acceso a tecnologías que los protejan de ser víctimas de deepfakes. Las leyes deben adaptarse para que quienes difamen o causen daños a otros a través del uso de estas tecnologías tengan que responder ante la justicia. Hay que hacer más difícil el uso del anonimato en la red. Todo esto es necesario pero insuficiente. Habrá que hacer mucho más.

Hemos entrado en una era en que la diferencia entre verdad y mentira, entre hechos y falsedades se ha ido erosionando. Y con ello la confianza en las instituciones y en la democracia. Deepfake no es sino otra arma en el arsenal que tienen a su disposición los mercaderes de la mentira. Hay que enfrentarlos.

@moisesnaim

 3 min


Carlos Raúl Hernández

(A pesar de todo, comienza el ambiente navideño y un famoso asesor político conocido como el Padre de la Derrota, colgó en la Web su carta al Niño Jesús, aplaudida por intelectuales venezolanos en París, Roma, Madrid, Miami y otras capitales, como el arma secreta que acabará con el gobierno. Realmente el documento tiene incalculables megatones y, además de un brillante diagnóstico, da la solución a casi todos los problemas políticos, sociales y económicos. La carta es la solución. Les ofrecemos el documento para que admiren sabiduría política de la que ya no se consigue).

Querido Niño Jesús, te escribo para pedirte una sola cosa: un gobierno de transición. Por aquí la situación está muy mal, no se consiguen medicinas ni alimentos y la hiperinflación es inimaginable. No te imaginas los precios del cebollín y el pimentón. La gente está contra el gobierno y lo desprecia, pero también la oposición carece de credibilidad por lo siguiente. Habían ganado masivamente las elecciones de 2015 y el próximo paso era ir a las regionales en las que ganarían hasta 20 gobernaciones. Promoví activamente reuniones y los convencimos en 2016 de no buscar a Dios por los nidos sino ir tras el referéndum revocatorio, y escribí una cantidad de artículos, ya que siempre me ha encantado la política. Ayudé a tumbar a Carlos Andrés Pérez y a ganar a Chávez....”.

“… Debí pensar que como el gobierno tenía de su lado al TSJ, no habría referéndum sino una paliza para la oposición. El año siguiente mientras muchos clamaban por rectificar y asumir las elecciones regionales y locales, yo los convencí de que había que pedir elecciones generales porque el gobierno estaba prácticamente caído. Ellos me hicieron caso y se fueron por el camino de sacar manifestaciones de muchachos desarmados para que se enfrentaran con la Guardia Nacional y los colectivos armados. Comenzó la muerte por goteo, que enlutó a ciento sesenta familias a las que quitaron hijos, padres y hermanos. Lamentablemente, querido Niño…”

… “… las luchas cuestan bajas. Ensayamos todo. Trancones que encerraban a los vecinos en las urbanizaciones y miles de autos en las autopistas, paros de comercios, a alguien se le ocurrió convocar un referéndum popular (sin reconocimiento del CNE) y hasta una Hora Cero, en la que pasaría algo, como en el cuento de García Márquez, y nada que el gobierno caía. Por el contrario, Maduro convocó una constituyente y aunque yo juraba que no sería posible, que primero caería, éste hizo su constituyente y desmoronó a la oposición. Por fortuna aunque saben cuál fue mi responsabilidad, nadie lo dice en voz alta por mi investidura y porque me tienen cariño”…

…“Con el espinazo roto, la oposición concurre a las regionales y la ciudadanía frustrada, amargada, desmoralizada, baja la guardia y el gobierno gana dieciocho gobernaciones. La oposición turulata por la paliza decide aceptar mis consejos nuevamente, no participa en las elecciones de alcaldes, y el gobierno ilegítimo se cogió los cargos ejecutivos que están más directamente relacionados con la comunidad. El problema ahora era que en las presidenciales ninguno de los que a mí me gustaban podía ser candidato y se me ocurrió una travesura: lanzar a un empresario de gran prestigio. Si lo expropiaban o lo metían preso no era el problema:..”

… “… tenía que sacrificarlo todo por la patria. Pero no aceptó y me quedé sin ficha presidencial. Me gané a otros grupos de presión y fui a fondo con la tesis de que quien se lanzara era un instrumento del gobierno. Entonces se me ocurrió que a menos que Maduro voluntariamente renunciara o que tuviera lugar una invasión extranjera, solo un golpe militar democrático podía ponerle fin a la pesadilla. Había que deslegitimar a Maduro y con eso, se darían las condiciones para una de esas opciones. Claro que surgía un grave problema, pero había que pasarlo por alto. Y es que la salida del ilegítimo gobierno dependía del mismo ilegítimo gobierno…”

…“… o bien por la renuncia, o bien por el golpe de Estado. Estaba claro, como prometían Almagro y cancilleres del Grupo de Lima, una vez deslegitimado Maduro por la abstención, la comunidad internacional actuaría. Pero la política es demasiado sucia y el gobierno norteamericano ahora anda de encuentros secretos con Maduro como reflejo de los entendimientos entre Trump y Putin. También el Grupo de Lima dio una voltereta espectacular y comentan que los europeos tienen fundados temores sobre una acción militar internacional encabezada por Estados Unidos que los involucre, que podría crear una especie de Irak o Libia al norte de América del Sur…”

…“… un riesgo demasiado grande para los retos electorales de Trump. Insólito que el Grupo de Lima mandó a retractarse a Almagro después de haber prácticamente anunciado una invasión. Por eso querido Niño Jesús, solo te pido que nadie se entere de mis metidas de pata. Y que me mandes un gobierno de transición al que yo pueda asesorar porque los que gobiernen sean esos muchachos que contribuí a formar en la universidad y que por eso me hicieron caso. Te digo que quise comprar unos camarones y eran impagables. Si me das ese milagro, es posible que se olviden mis cuarenta años de pifias. (Firmado) Padre de la Derrota”.

@CarlosRaulHer

 4 min


Roberto Casanova

1- Un país sin Presidente. A partir de enero próximo Venezuela no tendrá un Presidente legítimamente electo. Este hecho se puede convertir en una gran oportunidad para que la mayoría del país y la comunidad internacional democrática diseñen y ejecuten, en conjunto, una estrategia orientada al logro de un objetivo central: realizar una elección libre y justa para escoger al Presidente que liderará un gobierno de reconstrucción nacional.

2- ¿Elección vs fractura? Es innecesario argumentar que la dictadura socialista no querrá hacer esa elección. Obviamente no lo deseará: es una dictadura. Pero precisamente por esa razón la exigencia de esa elección debe ser nuestra bandera política. Alrededor de ella la protesta interna y la presión externa podrán alinearse. Y quizás así se logre desencadenar una crisis política que nos permita alcanzar un objetivo previo al referido objetivo central: fracturar a la dictadura. En otros términos: la dictadura nunca hará una elección democrática en la que, sin duda, perderá el poder pero al negarse a hacerlo puede generarse una crisis – política y, sobre todo, militar – que ocasionará que lo pierda. Hay que superar definitivamente el falso dilema entre exigir elecciones y lograr la caída de la dictadura. Una cosa puede llevar a la otra.

3- El momento de los líderes intermedios. Es necesario aceptar que nuestros líderes nacionales carecen, en la actual coyuntura, de la capacidad para articularse entre sí y que ninguno de ellos, en solitario, puede convocar a la mayoría de los sectores democráticos, nacional e internacionalmente. Es una circunstancia trágica pero no por ello los demócratas tenemos que resignarnos a la nada política. Necesitamos que otros líderes, tal vez poco conocidos a nivel nacional, pasen a jugar un papel trascendental. Nos referimos a líderes que pueden unir y organizar, cada uno de ellos, a pocos miles de personas y que actúan en diversos ámbitos y ciudades. La creación de un grupo conformado por estos líderes intermedios puede tener, por el poder creador de la sinergia, un efecto social y político muy significativo. Un cálculo trivial aclarará este punto. Un líder intermedio puede coordinar, digamos, a unas 2.000 personas. Luego, unos 50 líderes intermedios coordinados entre sí, podrían convocar a unas 100.000 personas. Esta sería, sin duda, una masa crítica capaz de motorizar diversas iniciativas estratégicas.

4- Víctimas del socialismo del siglo XXI. Una de las carencias de la lucha democrática de los años recientes ha sido la desconexión, discursiva y política, entre las terribles penurias que padece hoy la población y la única manera de superarlas: la sustitución de la dictadura socialista por un gobierno democrático. El desafío consiste en hacer comprender a quienes protestan que las causas de sus males son el régimen socialista del siglo XXI y la corrupción que ha nacido dentro de sus entrañas. Debe lograrse que todas las protestas sociales sean percibidas como equivalentes pues todas son expresión del descontento de las víctimas del socialismo del siglo XXI. Al respecto es importante hacer ver que el llamado paquete rojo no está orientado a solucionar los problemas de la hiperinflación, el desempleo o la escasez. Su propósito es otro: promover la emigración, minimizar al sector privado, generar mayor dependencia de la sociedad con respecto al gobierno. El paquete rojo aspira, en otras palabras, a hacer de Venezuela una sociedad más pequeña, más pobre y más sumisa.

5- Consulta ciudadana y dirección política. Una iniciativa estratégica que viene cobrando fuerza es la selección de una dirección política opositora. En las circunstancias actuales esta iniciativa solo podría y debería ser adelantada por ciudadanos organizados. Esta no será, debe aclararse, una jugada en contra ni al margen de los partidos. Así, aprendiendo debidamente de la experiencia del 16J del año pasado, podría organizarse una nueva consulta ciudadana. Ella nos serviría para movilizarnos y organizarnos, dentro y fuera del país. Podría convertirse en una elección modélica: con voto manual, con observación internacional, con auditorías transparentes. Ciudadanos inspirados y organizados, nacional e internacionalmente, podríamos dar, de nuevo, una muestra memorable de vocación democrática.

6- Recrear el centro político. Cada política pública o cada cambio institucional se apoya, inevitablemente, en una interpretación de la realidad, una valoración de prioridades, una escogencia de medios. El ejercicio del poder no es reducible a un asunto de técnicas y de gerencia. El debate entre doctrinas es pues una dimensión inseparable de la política. La política, en un sentido profundo, trata de la representación, difusión y evolución de visiones alternativas de la sociedad. Toda democracia sana cuenta con un sustrato profundo de concordia, reflejo de una actitud moderada en el debate de las ideas y en la disputa por el poder. La recuperación de dicho centro es una tarea pendiente para los venezolanos, una tarea que cobrará especial importancia en los tiempos de la reconstrucción que nos corresponderá asumir. En esa tarea los sectores democráticos pueden inspirarse en la llamada economía social de mercado. Se trata de una doctrina centrista con la capacidad para generar una zona de acuerdos entre quienes se ubican en posiciones aparentemente antagónicas en el espectro doctrinario, como socialdemócratas y liberales.

7- La reacción de la dictadura. Es de esperar que la dictadura socialista, actuando estratégicamente, reaccione tratando de sembrar, otra vez, la discordia, entre quienes la adversan. Un antiguo consejo de Sun Tzu le ha sido útil hasta ahora: «Si las tropas enemigas se hallan bien preparadas tras una reorganización, intenta desordenarlas. Si están unidas, siembra la disensión entre sus filas. Ataca al enemigo cuando no está preparado y aparece cuando no te espera. Estas son las claves de la victoria para el estratega.» Con ese propósito la ilegítima ANC podría, por ejemplo, convocar a un referéndum para aprobar una nueva Constitución. El dilema ante esta situación seguramente polarizará las posiciones dentro de los sectores demócratas. Se trataría de un dilema similar, aunque de mayor significación, al que las próximas elecciones de concejales han planteado. Las tesis de participar o no en estos eventos electorales cuentan con razones de peso y es improbable que alguno de los sectores enfrentados logre convencer al otro. En este sentido el peor escenario es que ese choque de posiciones cree una escalada de mutuas descalificaciones que comprometa las posibilidades para diseñar y ejecutar alguna estrategia conjunta. El mejor camino para sortear los obstáculos que la dictadura colocará parece ser entonces que cada sector defienda su posición pero sin infamar a quienes defiendan la posición contraria. Lo esencial es conseguir que la oposición cuente con una agenda política propia y no se limite a reaccionar, sin estrategia ni acuerdos, a las acciones adoptadas por la dictadura.

8- La batalla de las emociones. La gran arma de la dictadura es nuestra desesperanza. Al perder la confianza en nuestra capacidad para cambiar nuestro presente dejamos de ser ciudadanos para transformarnos, lenta pero inexorablemente, en súbditos de la dictadura socialista o en exiliados voluntarios. Pero el poder es siempre un juicio de valor. Si creemos que la dictadura nos venció de manera definitiva pues ella nos habrá derrotado. No es un asunto de verdades sino de decisiones. Podemos elegir la esperanza y pasar, otra vez, a la ofensiva en esta larga lucha por la libertad y la democracia.

1/ https://www.lapatilla.com/2018/05/16/acusaciones-mutuas-vs-plan-unitario...

2/ https://prodavinci.com/una-vision-de-centro-para-la-reconstruccion/

 5 min


Amanda Mars

Madeleine Albright(Praga, 1937) ha sentido el totalitarismo de cerca. Huyó de él dos veces y lo ha visto frente a frente en más de una ocasión. Ha sido embajadora ante Naciones Unidas, la primera mujer en dirigir la diplomacia estadounidense (1997-2001, durante la Administración de Bill Clinton) y el primer alto cargo de un Gobierno de EE UU en visitar Corea del Norte para tratar de abrir una negociación. En el libro Fascismo. Una advertencia (Ediciones Paidós) aborda un concepto gaseoso, a menudo banalizado, del que hoy ve destellos preocupantes. Albright se encuentra en esa estación de la vida en la que uno emplea palabras gruesas con un reposo que desarma, como cuando dice que Donald Trump es el presidente estadounidense más antidemocrático de la historia moderna. O cuando asegura, en una frase ya famosa, que hay un lugar especial en el infierno reservado para las mujeres que no apoyan a otras mujeres. Lo dijo en un acto de campaña electoral de Hillary Clinton y le llovieron las críticas. “Se malinterpretó como que había que votar a otra mujer porque sí. Pero yo no hubiera votado a Sarah Palin ni aunque fuera la última persona sobre la tierra”, explica.

¿Cree que se presta poca atención al sexismo entre las mujeres? Me he encontrado que con frecuencia las mujeres no se ayudan entre ellas. Yo fui madre de gemelos y, después de eso, volví a estudiar, y quienes me lo ponían más difícil eran mujeres, que me preguntaban por qué no estaba con mis hijos. Una parte de ello tiene que ver con los celos, otra es una proyección de la propia debilidad.

Su voz suena limpia y fuerte en su oficina de Albright Stonebridge Group, una firma de estrategia empresarial con sede en Washington, a tres manzanas de la Casa Blanca. En la chaqueta del traje azul luce uno de sus broches característicos. En una de las paredes reposa enmarcada una copia del registro de entrada a Estados Unidos de varios ciudadanos correspondiente al 11 de noviembre de 1948. Entre los nombres figura Marie Jana Korbelová, una niña de 11 años que nació en Praga cuya familia pedirá asilo político en Estados Unidos, huyendo del comunismo. Antes había escapado del régimen nazi. Es Madeleine Albright, una de las mujeres más poderosas del siglo XX.

¿Qué es el fascismo? Un fascista se identifica como miembro de un grupo tribal y dice que ese grupo encarna una nación. Un líder así hace todo lo posible por dividir a la gente en lugar de unirla. Y lo que separa a un fascista de un dictador es el uso de la violencia con el fin de conseguir o mantener lo que quiere. El modo más fácil de definirlo es como un matón con ejército.

Algunos de esos elementos suenan familiares. Recuerdan a ciertas políticas en Europa y EE UU, pero ¿cree que la vuelta del fascismo es un riesgo real en democracias consolidadas como esta? El libro se llama Fascismo. Una advertencia, y hay quien lo ve alarmista. Pero está hecho a propósito, porque si empezamos a pensar que dividir a las sociedades es normal y que es una forma de solucionar problemas, corremos un grave peligro. Un líder de tendencias fascistas es probable que mantenga las divisiones y encuentre a algún grupo como cabeza de turco. Ahora, en Europa y Estados Unidos estos son los refugiados o los inmigrantes. La mejor cita del libro es de Mussolini, quien dijo: “Si desplumas a un pollo pluma a pluma, nadie lo nota”. Y creo que en la actualidad se están quitando muchas plumas en muchos sitios. En Hungría, [Viktor] Orbán cree que lo está haciendo bien y no quiere saber nada de las minorías. Se define como democracia iliberal y eso significa, básicamente, que manda la mayoría y no hay derechos para las minorías.

Hablando de Mussolini, en su libro cuenta que Churchill y Gandhi hablaron de él como “el tipo adecuado”. Me he preguntado por qué pensaron eso. En los años treinta las sociedades estaban muy divididas, algunas de ellas debido a lo que pasó en la Primera Guerra Mundial o por la situación económica, así que quizá pensaron que era importante tener un líder fuerte en lugar de alguien que no supiera qué hacer. Mussolini venía de fuera del sistema, en un momento en el que Italia tenía un Gobierno tras otro y una crisis económica.

Pero hoy en día, ¿hay motivo para tanto enfado? Hay algunas razones. En Europa hay una insatisfacción por la situación económica. Demasiada gente se ha beneficiado mucho y de múltiples formas con la globalización, pero eso tiene un inconveniente. La globalización no tiene rostro, la gente no sabe qué identidad tiene y en Europa se plantea de veras la pregunta de qué pasa en Bruselas y cuáles son las reglas. Todos queremos saber cuál es nuestra identidad étnica, lingüística o religiosa, y eso está bien, pero si mi identidad odia tu identidad, se convierte en algo muy peligroso.

¿Radica ahí la diferencia entre patriotismo y nacionalismo populista? Sí. El patriotismo es una cosa, es bueno, pero el nacionalismo y el hipernacionalismo son muy peligrosos.

Usted y su familia han escapado dos veces de regímenes totalitarios. ¿De qué manera la ha marcado eso? De todas las maneras. Cuando los nazis llegaron hasta Checoslovaquia en 1939, yo tenía dos años, mi padre era un diplomático checoslovaco y quería estar con el Gobierno en el exilio, en Londres. Pasamos allí la guerra. Volvimos a Checoslovaquia y en 1948 se produjo el golpe comunista. Mi madre, mis hermanos y yo fuimos por un tiempo a Inglaterra y después, como la ONU estaba en Nueva York, nos instalamos allí. Mi padre llegó un poco más tarde, desertó y pidió asilo político. Todo eso ha afectado a mi vida. En primer lugar, creo en la bondad de EE UU y en ese país como modelo de buenos valores. Checoslovaquia fue traicionada en el acuerdo de Múnich, que británicos y franceses firmaron con alemanes e italianos sobre las cabezas de los checoslovacos. Y EE UU no estaba ahí. Cuando vivíamos refugiados en Londres se produjo el bombardeo y finalmente los estadounidenses llegaron a Europa para tomar parte en la guerra, y todo cambió. Así que siendo una niña noté la diferencia que marcó esa llegada de los americanos. Mi padre solía decir: “En Inglaterra la gente es muy amable, nos dice: ‘Siento mucho que tu país haya caído en manos de un dictador terrible, eres bienvenido, pero… ¿cuándo vuelves a tu casa?”. Y en EE UU nos decían: “Lo sentimos mucho, pero… ¿cuándo te convertirás en ciudadano estadounidense?”. Mi padre me decía que eso es lo que ha convertido a EE UU en un país distinto. Esto me lleva a lo que pasa ahora, y es que el número de inmigrantes que vienen a este país es el más bajo de la historia y eso, para mí, es antiamericano. Es una de las cosas que me molestan de lo que pasa hoy.

¿Qué aprendió de sus padres? Lo que más admiro de ellos es cómo convirtieron en normal lo anormal. Ambos venían de familias acomodadas y de repente estábamos viviendo en Inglaterra como refugiados. Luego volvimos y mi padre fue nombrado embajador en Belgrado y teníamos cocineros y chóferes y todas esas cosas. Luego llegamos a Estados Unidos y volvimos a no tener nada, éramos refugiados. Tenían una gran resistencia. Recuerdo que mi madre estaba preocupada todo el tiempo.

¿Por qué? Es algo que entonces no entendía y ahora sí. Vivíamos en Denver (Colorado) y no teníamos parientes. Mi madre decía que todos eran viejos y habían muerto. Cuando me nombraron secretaria de Estado, un periodista, Michael Dobbs, se puso a escribir un perfil sobre mí y descubrí no solo mi origen judío, sino también que 26 miembros de mi familia habían muerto en campos de concentración. Mis padres se habían convertido al catolicismo después. Cuando me enteré, ya habían muerto.

Desde esa experiencia vital, ¿qué piensa del enfoque no solo de Trump, sino de muchos políticos de la izquierda estadounidense, que rechazan que EE UU tenga que hacer de “policía del mundo”? Los estadounidenses no quieren ser la policía del mundo. Desde el principio de su historia, EE UU no ha sido colonialista en general. Después de la Segunda Guerra Mundial hubo una verdadera sensación de responsabilidad, pero los americanos no quieren gobernar el mundo, se lo puedo asegurar. Clinton fue el primero en decir que éramos la nación indispensable, pero “indispensable” no significa “sola”. Significa que debemos estar implicados, tener alianzas con los socios adecuados y acciones multilaterales. Lo que pasa, en parte como resultado de la guerra en Irak y en Afganistán, es que a los estadounidenses ahora hay que persuadirlos de que debemos ayudar internacionalmente. Trump juega a decir que nadie nos lo agradece, que qué tenemos que ver con países de los que no hemos oído hablar, y que somos víctimas. Pero es ridículo, somos el país más poderoso del mundo.

¿Qué aspectos del Gobierno de Trump le preocupan más? No creo que Trump sea un fascista, creo que es el presidente estadounidense más antidemocrático de la historia moderna. Él no creó las condiciones que le llevaron a ser elegido. Ya había divisiones en nuestra sociedad, algunas basadas en las crisis o en avances tecnológicos que llevaron a la gente a perder su empleo. Trump no respeta las instituciones, se cree por encima de la ley, llama a los periodistas enemigos del pueblo y culpa a los inmigrantes. Hay aspectos muy preocupantes. Lo que lógicamente no ha hecho Trump es usar la violencia.

¿Qué espera de las negociaciones para la desnuclearización de Corea del Norte? La cumbre de Singapur del pasado junio ha sido de momento una victoria para Kim Jong-un. Trump ya ha dado algo, ha dejado de realizar ejercicios militares con nuestros aliados. Pero no está claro lo que Corea del Norte ha dado a cambio. Es difícil de predecir. Yo fui el primer miembro de un Gobierno estadounidense en visitar Corea del Norte y las negociaciones con sus dirigentes son muy duras. No sabemos cuál va a ser el papel de China. Queríamos que nos ayudaran con todo esto, pero Trump los está castigando con aranceles. Resulta todo confuso, pero es mejor hablar con Kim que llamarle “hombre cohete”.

¿Teme efectos a largo plazo por el distanciamiento de Estados Unidos respecto a sus socios tradicionales o de la ONU? Sí. Vivimos tiempos muy complicados. Soy una gran defensora de la ONU, aunque algunos aspectos deben mejorar. Hay un buen secretario general, António Guterres, pero es difícil [que mejore la organización] si Estados Unidos no paga lo que se supone que debe pagar. Estoy muy preocupada por el lugar hacia dónde va la Unión Europea, defiendo la OTAN y creo que todo el mundo debe pagar su parte, pero el modo en que Trump ha hablado sobre el tema me inquieta.

¿Cómo ve esa química que Trump parece sentir con Vladímir Putin? Está más allá del entendimiento. Conozco a Putin, es muy inteligente y ha jugado una baza débil muy bien jugada. Es un agente del KGB, sabe cómo usar la propaganda, ha menoscabado no solo las elecciones estadounidenses, sino a Europa, pero también es muy interesante ver lo que ha hecho en Oriente Próximo, donde los rusos se han convertido en una especie de grandes actores. Hay mucho debate en Estados Unidos sobre cuál es la base de esa relación y parte de ella es que Trump halaga a Putin y Putin halaga a Trump. Eso es lo que la gente quiere que se investigue.

¿Cuáles han sido el mayor éxito y la mayor frustración a lo largo de su carrera? Mi principal frustración fue como embajadora ante Naciones Unidas en un momento en el que había acabado la guerra del Golfo y Clinton había dicho que éramos indispensables. No estábamos haciendo lo suficiente en Bosnia ni lo bastante pronto, y tampoco hicimos nada con Ruanda, y parte de ello tuvo que ver con que no tuvimos la información correcta. Lo que considero mi mayor éxito es Kosovo. Entonces era secretaria de Estado. Dije: “Está bien, esta vez vamos a hacer algo”. Primero tuve que convencer al Gobierno estadounidense, el secretario de Estado puede decir muchas cosas, pero no tiene ejército, así que debe convencer al Pentágono y al presidente. Y llegó el punto en que decidimos usar la fuerza en Kosovo.

Y hace 20 años, ¿cómo era vivir todo eso siendo una mujer? Volvamos a Bosnia: seguí lo que ocurría con mucha atención. Pensé que debíamos usar la fuerza para detener la limpieza étnica. Colin Powell era el jefe del Estado Mayor Conjunto. Ambos éramos nuevos en el cargo y Powell era ese hombre grande y guapo que venía en uniforme con medallas de lado a lado, que explicaba muy bien las cosas que podían hacerse y que nunca quería usar la fuerza. Y al final le dije: “General Powell, ¿para qué está reservando todo este Ejército?”. Y se enfadó mucho conmigo. Yo era una mera mujer mortal, una civil discutiendo con un héroe. Tiempo después escribió un libro en el que dijo que había tenido que “explicarle con paciencia” a la embajadora Albright que nuestros soldados “no eran de juguete”. Le llamé y le pregunté por qué mencionaba “pacientemente”. Me respondió que porque yo no entendía nada. Luego me envió un ejemplar firmado con una dedicatoria: “Con cariño y admiración, etcétera. Pacientemente, Colin”. Y yo le envié una nota de agradecimiento diciendo “con admiración, etcétera. Enérgicamente, Madeleine”. Es un ejemplo de lo que era ser mujer. Era la única en aquella sala. Yo no paraba de insistir en aquellas conversaciones que no podíamos dejar morir a aquella gente y me decían: “No seas tan emotiva”. Aprendí a discutir de forma diferente.

“Soy feminista; las sociedades son más estables cuando las mujeres tienen poder político y económico. Pero no es fácil. Se necesitan más mujeres en la sala”

Ante esta ola de feminismo, ¿cree que el cambio es real? No lo sé. Lo importante es no permitir que ahora se produzca un rechazo. Fui la primera secretaria de Estado en poner los asuntos de la mujer en el centro de la política exterior, y no solo porque soy feminista, sino porque las sociedades son más estables cuando las mujeres tienen poder político y económico. Pero no es fácil, se necesitan más mujeres en la sala. Cuando era embajadora en la ONU, había 180 países miembros y solo otras seis mujeres. Ahora hay muchas más embajadoras, ministras de Exteriores, de Defensa…Y es interesante el número de mujeres que se están presentando a las elecciones al Congreso estadounidense.

¿Es usted feminista desde que recuerda o ha sido un proceso? Ambas cosas. Cuando fui a la Universidad creía que las mujeres eran capaces de hacer lo que quisieran, pero en la siguiente generación el proceso fue más incisivo. Para mí, que tengo 81 años, se trataba de intentar averiguar cómo crecer haciendo cosas interesantes. Soy feminista. Hay a quien no le gusta esa palabra, pero no es una mala palabra. No creo que el mundo deban dirigirlo solo mujeres. Quien lo crea se ha olvidado de cómo era el instituto, con todas aquellas chicas mandonas diciendo a todo el mundo lo que había que hacer… Es importante que haya una colaboración entre hombres y mujeres. 

El País

20 de septiembre de 2018

https://elpais.com/elpais/2018/09/20/eps/1537435497_152676.html

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El comentario de la semana

Recientemente Aragua en Red aprobó hacer pública una propuesta que a la par, ha comenzado a ser presentada a y discutida con diputados y dirigentes políticos estadales y nacionales. La misma, construida a partir del análisis de diferentes posibilidades formuladas por propios y extraños a nuestra organización, se incluye al final del artículo pero para su valoración apropiada trataremos de esquematizarla facilitando una mejor interpretación.

  1. Es una solicitud al único y exclusivo órgano legislativo que tiene legitimidad de origen, la Asamblea Nacional (AN), en el cual participan o deberían participar todos los diputados electos en 2015, sin distinción de colores partidistas e ideologías. Por su origen y composición es el escenario político para el debate y la búsqueda de consensos democráticos.
  2. La consulta popular solicitada está contemplada en el artículo 70 de la constitución nacional vigente.
  3. Ante la posibilidad de que se pudiese argumentar la falta de forma legal para determinar los procedimientos y el alcance de esta figura constitucional, la AN es la instancia llamada a llenar este vacío, cosa que ha debido hacer mediante la modificación de la ley de eventos electorales según el proyecto que está discutiendo desde ya hace bastante tiempo y en el cual no puede faltar el enfatizar el carácter vinculante de la mencionada figura, ya que es inadmisible consultar al poder soberano para luego decidir hacer algo distinto a lo que este recomienda.
  4. La propuesta le permite a la AN darle forma de continuidad operacional a su declaración del vacío de poder presidencial por ella misma decidido y ratificado recientemente.
  5. Lleva implícita el carácter transicional de la designación (unipersonal o grupal) que llenaría el mencionado vacío de poder y el objetivo de la misma (el cambio de gobierno lo más pronto posible como requisito para iniciar la recuperación de la institucionalidad democrática).
  6. Ofrece tres (3) alternativas excluyentes entre sí para el qué consultar y deja a juicio de la AN decidir cuál de ellas (solo una) reúne la mayor competencia política y que a la vez sea operativamente más factible de implementar.
  7. Las dos (2) primeras alternativas incluidas en la propuesta destacan que cualquiera de ellas que fuese eventualmente consultada obligaría, a quién o quiénes llenasen el vacío de poder presidencial, a convocar en un lapso perentorio (3 meses) una Asamblea Nacional Constituyente Originaria (ANCO).
  8. La tercera implicaría la aprobación directa de la convocatoria de la ANCO y establece para dicha asamblea como primera obligación una vez constituida, la designación del presidente o de la junta de gobierno llamada a conducir la transición, período mediante el cual se elaboraría la nueva constitución destinada a subsanar las deficiencias demostradamente existentes en la constitución vigente. No está demás decir que la propuesta de una nueva constitución tendrá que ser sometida a la aprobación de los venezolanos.
  9. El proceso de consulta sería dirigido por un ente electoral ad hoc ante la desconfianza justificada que se le tiene al CNE, nombrado dicho ente por la propia AN entre los postulados por sectores representativos de la sociedad civil, postulados estos a los que solo se les exigiría ser demócratas con honestidad y capacidad, haciendo abstracción de sus ideas políticas concretas, pero sin militancia partidista activa. La consulta en todas sus fases contaría con observación electoral por parte de organizaciones nacionales e internacionales con capacidad para ejercerla.
  10. Por último y quizás lo más importante de la propuesta si es que ello no hubiese quedado suficientemente claro; rescata el poder de la gente para decidir el destino político de la república mediante la emisión de un mandato claro a sus únicos representantes legítimos, es decir, todos los diputados de todas las tendencias y representaciones políticas electos en el 2015, sin distingos ni exclusiones de ningún tipo o naturaleza.

Como todo producto humano lo que propone Aragua en Red es perfectible, pero seremos vigilantes de que cualquier modificación no desvirtué su motivación que no es otra que la de delinear un camino que nos permita salir del atolladero político en el que nos encontramos y que ese camino proponemos que lo recorramos todos los venezolanos, reencontrándonos como seres que compartimos no solo un espacio político territorial sino sentimientos a favor de la paz, la convivencia y el deseo de un futuro inclusivo mejor que el mejor que hayamos tenido en nuestra historia republicana.

La propuesta

Solicitar a la Asamblea Nacional convocar una consulta popular vinculante para llenar el vacío de poder declarado por la misma asamblea, mediante la designación de un presidente o una junta de gobierno que se encargue de conducir el período de transición indispensable para la recuperación de la institucionalidad democrática en nuestro país.

Para el logro de la mencionada designación se propone específicamente que se someta a consulta popular, con carácter vinculante, la alternativa que se considere política y prácticamente más conveniente, entre una y solo una de las siguientes opciones:

  1. elegir directamente y en el mismo acto de consulta al presidente o a la junta de gobierno para la transición y que la instancia electa quede formalmente obligada a convocar a una Asamblea Nacional Constituyente Originaria en un plazo no mayor a tres (3) meses.
  2. aprobar que la propia Asamblea Nacional designe el presidente o la junta de gobierno para la transición y que la instancia designada quede formalmente obligada a convocar a una Asamblea Nacional Constituyente Originaria en un plazo no mayor a tres (3) meses.
  3. convocar una Asamblea Nacional Constituyente Originaria que tenga en sus bases comiciales como una de sus potestades específicas una vez constituida, la designación inmediata del presidente o de la junta de gobierno para la transición.

La consulta popular vinculante estará dirigida en todas sus fases por un cuerpo rector designado por la Asamblea Nacional a proposición de los sectores académicos, religiosos y gremiales formalmente reconocidos y deberá contar con observación electoral independiente, nacional e internacional.”

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